Lic.
Stella Maris Vera
Fenomenología
Los dos mundos.
Lo que percibo y conozco por medio de los sentidos, ese mundo íntimo en el que
vivimos, no es el mismo de la ciencia. Las plenitudes de este mundo son “solo
apariencias”, su riqueza, variedad de atributos y las vívidas percepciones que captamos
deben ser dejadas de lado y etiquetadas como “lo subjetivo. El mundo “objetivo” es otro
y nos resulta ajeno.
En última instancia, el problema tiene que ver con la mente y la materia
Rene Descartes, el ancestro.
Joven francés, noble, matemático, filósofo y soldado de campaña (1629) se retira
a pensar en una hostería en Holanda en medio de la confusión de su tiempo y la guerra.
Una época rica en descubrimientos y confusiones (como la nuestra). Los nuevos
hechos y teorías alteraban la antigua estructura sin producir todavía algo en su
reemplazo. Inmerso en la incertidumbre Descartes busca un camino para salir de la
confusión. Debe encontrar un terreno firme, por lo tanto, debe seguir el camino de la
duda hasta llegar a algo que no se podía poner en duda y que por ende debía tener
certeza, o de lo contrario, debe resignarse a vivir por siempre en la oscura noche de la
incertidumbre.
Así comienza su famosa duda sistemática bajo cuya sombra funcionará la
filosofía los tres siglos venideros.
Dudó de sus sentidos, es comprensible, muchas veces cometemos errores en
nuestras percepciones y si ocurre en algunos casos ¿por qué no en todos? ¿Cómo
podemos estar seguros de que cuando nos parece que estamos despiertos estamos de
verdad soñando? Todo puede ser una ilusión, Descartes lleva el proceso de la duda a lo
familiar y corriente.” Reflexionemos sobre el hecho de que ni nuestras manos ni nuestro
cuerpo son lo que parecen ser”. Posteriormente la ciencia dirá que efectivamente no
son lo que parecen ser. Todos los cuerpos son partículas moviéndose en el espacio.
Lic. Stella Maris Vera
“Supongamos entonces que un genio maligno tan poderoso como engañoso ha
empleado todas sus energías para engañarme y consideraré que el cielo entero, la tierra,
los colores, las figuras, el sonido y todas las otras cosas externas son meras ilusiones y
sueños de las cuales se ha apropiado este genio para tenderle trampas a mi credulidad,
me consideraré sin manos, ni ojos, ni carne, ni sangre, ni ningún sentido y sin embargo
creyendo falsamente que poseo todas esas cosas”.
Y en la noche oscura de la incertidumbre se abrió paso el rayo luminoso de la
conciencia que duda. Aunque el genio malvado me engañe con todas las
manifestaciones del mundo, es indispensable estar conciente para que me pueda
engañar.
Descartes propone que el punto de partida de la filosofía y la ciencia es esta
autoconciencia “Pienso, luego existo”
El “pienso” (Cogito) entregará los atributos que distinguen a la Verdad.
El hombre moderno emerge como la criatura que triunfa al tomar posesión del
mundo y al mismo tiempo afirmando el valor del espíritu humano en su completa y
radical conciencia de sí mismo.
El descubrimiento de la autoconciencia fue un gran avance, pero tiene peligros
inherentes: comienza a abolir nuestro mundo cotidiano, ese mundo que existía en forma
evidente para los griegos y los medievales. ¿Cómo cruzamos desde la mente privada al
mundo exterior? Como se une la mente con el cuerpo individual?
La exaltación de la autoconciencia separa a la mente del ámbito de los objetos a
los que ahora entiende en términos muy diferentes a aquellos de la vida cotidiana.
Al final del camino de la duda encontramos un Método que nos permitirá
sonsacarle los secretos a la naturaleza. Este método tuvo su mayor triunfo en la física,
la cual transformó nuestro mundo.
Fenomenología.
Volvamos al momento en el que pusimos en duda nuestra ingenua creencia en
los objetos que nos rodean, lo que nos ha llevado a descubrir la autoconciencia.
Lic. Stella Maris Vera
Descartes levanta su mano en su cuarto y se pregunta si es real, pues podría estar
sonando; pero si sueña o no, lo que percibe no ha cambiado. Las cosas que se
manifiestan están allí para ser exploradas. No dudamos de su existencia, la ponemos
Entre Paréntesis.
Pone “entre paréntesis “(epoche) la cuestión de la existencia, el mundo y sus
hechos (suspender las ideas previas) para que así la conciencia tenga la oportunidad de
examinar el mundo en forma más desapasionada y aguda.
La conciencia, suspendida fuera del mundo debe comenzar
AUTOEXAMINANDOSE.
Cuando lo hace se sorprende al encontrar que es casi nada. No es ningún tipo de
cosa determinada, no tiene características descriptibles que podamos especificar. Si
queremos hablar de conciencia, solo podemos hablar de los objetos de los cuales somos
conscientes.
La naturaleza de la conciencia es apuntar más allá de ella misma, hacia cualquier
dato del que ella es consciente. A esto le llaman INTENCIONALIDAD (Intención:
apuntando a.… tendiendo a.…).
Cualquier acto consciente apunta o cualifica el mundo. La conciencia es
conciencia de...
Y como apunta a lo que esta fuera de ella es de por si autotrascendente.
Wittgenstein : “No piensen, miren”
Husserl: “A las cosas en sí mismas”
Ambas son exhortaciones para mirar más allá de nuestras abstracciones hacia los
datos concretos que ellas frecuentemente oscurecen.
La filosofía solo puede tomar lo que es dado.
Si solo podemos describir el mundo como se nos da, debilitamos la postura de
Descartes y la división entre el mundo de la ciencia y el mundo de la vida.
Lic. Stella Maris Vera
Si nos entregamos al tema de la fenomenología como el constante esfuerzo para
dejar que las cosas se muestren tal como son, entonces tenemos que dar el paso
decisivo desde la conciencia hasta el Ser.
Ser
Una filosofía puede entregar el más copioso y detallado análisis de los hechos en
el primer plano, pero en la medida que se desecha o se pasa por encima del ser,
sentimos un gran vacío en el trasfondo, y las palabras del filósofo suenan sin
profundidad y resonancia
“Lo místico es que el mundo sea”
“Debemos permanecer silenciosos de los que no podemos hablar”.
El “virus” de Lo mental, nos hace creer que el hecho debe extraerse del mundo
para llevarlo al interior de la mente, nos olvidamos que la función primordial del
lenguaje es descubrir algo dentro del mundo y traerlo a lo abierto.
No es que se nos ilumine “la cabeza” cuando descubrimos una verdad, sino que
se nos ha iluminado una porción de mundo. Cuando aparece una nueva verdad no
cambia nuestra mente sino hace que cambiemos una porción del mundo. Si la función
del lenguaje es lograr claridad en nuestras ideas, solo puede lograr esto haciendo que
sean más evidentes las cosas mismas a las cuales se refieren las ideas.
Tomemos cualquier día en lo cotidiano, un solo día, un segmento en el tiempo,
pero es éste día y no otro. Veinticuatro horas es un segmento que podría corresponder
a hoy, ayer o mañana, pero no a la presencia de éste día. Tampoco podríamos capturar
la presencia poniéndole una fecha, ni como el instante presente del tiempo. Él ahora se
manifiesta solo dentro y a través de la presencia. El ser se manifiesta como Presencia.
Ser es estar dentro de un mundo cuyos límites pueden extenderse en forma
infinita.
“Para entrar en el mundo de otro sin deshonrarlo, un terapeuta fenomenológico
pone entre paréntesis, es decir deja de lado sus perspectivas de vida y creencias a cerca
Lic. Stella Maris Vera
de lo que constituye la información, apreciando igualmente la validez de otra realidad y
de un conjunto diferente de información” (Gary Yontef)
“Nuestro propósito es aprender de la vida y para lograrlo necesitamos ser más
humanos que científicos... en los detalles sutiles de la voz y el gesto puede observarse
la naturaleza subyacente de la persona... pero pasamos por alto gran parte de esta
riqueza de información y generalmente usamos la fuente menos confiable: lo que la
persona dice “ Wilson Van Dussen).
“Lo que ES, es lo que SOMOS, no lo que QUISIÉRAMOS SER.
Lo que DE HECHO hacemos, pensamos, sentimos a cada instante.
Comprender lo que ES requiere un estado de la mente en la cual no haya
identificación ni censura, una mente pasivamente alerta” (Krisnamurti)
Fenomenología (Bert Hellinger).
La fenomenología es un método filosófico. Para mí, fenomenología significa:
-Me expongo a un contexto mayor sin comprenderlo.
-Me expongo a él sin la intención de ayudar y sin la intención de demostrar nada
-Me expongo a él, sin miedo de lo que pueda surgir
-Tampoco me atemorizo si surge algo espantoso
-Me expongo a todo tal como es.
Uno tan solo aprende a orientarse en los fenómenos y a exponerse a ellos tras
haberse purificado interiormente de toda finalidad y de todo temor.
Leyes Fenomenológicas.
Lo primero es que amo a las personas que quiero percibir.
Asiento a ellas con su destino, con las familias y los problemas que tienen.
Lic. Stella Maris Vera
Amor no quiere decir que quiera algo de él o de ella, sino únicamente que asiento
a la persona tal como es, sin juzgarla.
Lo segundo es que tiene que haber una cierta distancia: quien se vuelca ya no
puede percibir. La intimidad intensa que este tipo de percepción provoca, tan solo es
posible manteniendo una distancia, no puede darse nunca en la proximidad.
Purificación.
Lo primero es: sin la intención de ayudar.
Lo segundo: sin temor ante lo que pueda ser una amenaza para mí. Ya que
frecuentemente para mí se transforma en una amenaza el hecho de ver algo especial y
de decirlo.
Jacob Steiner “Siempre concebimos lo uno desde lo otro. En nuestra conciencia
no somos más que dialécticos. Sin embargo, en la dialéctica -también en la de Hegel-
toda antítesis destruye al menos parcialmente la Tesis, descubriendo su insuficiencia
Así, en el pensamiento de estructuras dialécticas existe el peligro de que
cualquier elemento, ya de antemano sea puesto en duda porque de manera puramente
esquemática, se piensa que otro elemento desenmascara su relatividad. Ahora bien, tan
solo el hecho de pensar en la posibilidad de que algo diferente exista, significa limitar ya
la validez de lo primero. Si concibo el amor como opuesto al odio, integrándolo en el
mundo a un mismo nivel, el amor será relativado por el odio... “Para ver claramente lo
uno siempre dependemos de poder distinguirlo de lo otro”.
En Fenomenología no es así, no existe ningún pensamiento dialéctico. Percibo
los antónimos como Uno. De esta manera llego a una afirmación que no tolera ninguna
contradicción.
Lic Stella Maris Vera
Mat 832 mat esp 188
2008 Marzo
Lic. Stella Maris Vera
Bibliografía:
El Punto Crucial: Fritjof Kapra. Ed. Estaciones.
La Ilusión de la Técnica: William Barret. Ed. Cuatro Vientos.
Ser en el Mundo: Hubert Dreyfus. Ed. Cuatro Vientos.
El Reencantamiento del Mundo: Morris Berman. Ed. Cuatro Vientos.
Reconocer lo que es: Gabriele Ten Hovel. Ed. Herder.
Ordenes del Amor: Bert Hellinger. Ed. Herder.
Religión, Psicoterapia y Cura de Almas: Bert Hellinger. Ed. Herder.