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Origen Energético de Las Enfermedades

Este documento discute la naturaleza de los síntomas y la enfermedad. Explica que los síntomas son manifestaciones de un desequilibrio en la conciencia, no en el cuerpo. Además, los síntomas deben ser interpretados para comprender su significado y mensaje subyacente, en lugar de ser combatidos directamente. Finalmente, proporciona cuatro reglas básicas para la interpretación de los síntomas, incluida la consideración del momento de aparición y las implicaciones de comportamiento.

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Este documento discute la naturaleza de los síntomas y la enfermedad. Explica que los síntomas son manifestaciones de un desequilibrio en la conciencia, no en el cuerpo. Además, los síntomas deben ser interpretados para comprender su significado y mensaje subyacente, en lugar de ser combatidos directamente. Finalmente, proporciona cuatro reglas básicas para la interpretación de los síntomas, incluida la consideración del momento de aparición y las implicaciones de comportamiento.

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TALLER DE RECAPITULACION SOBRE SINTOMAS Vivimos en una poca en la que la medicina continuamente ofrece al asombrado profano nuevas soluciones,

que rayan en lo milagroso, pero, al mismo tiempo, se hacen ms audibles las voces de desconfianza hacia esta casi omnipotente medicina moderna. Es cada da mayor el nmero de los que confan ms en los mtodos, antiguos o modernos, de la medicina naturista o de la medicina homeoptica, . La Enfermedad Enfermedad y salud son conceptos singulares, por cuanto que se refieren a un estado del ser humano y no a rganos o partes del cuerpo. El cuerpo nunca est enfermo ni sano ya que en l slo se manifiestan las informaciones de la mente y del espritu. El cuerpo de una persona viva debe su funcionamiento precisamente a dos instancias inmateriales que solemos llamar conciencia (alma) y vida (espritu). La conciencia emite la informacin que se manifiesta y se hace visible en el cuerpo. Cuando las distintas funciones corporales se conjugan de un modo determinado se produce un modelo que nos parece armonioso y por ello lo llamamos salud. Si una de las funciones se perturba, la armona del conjunto se rompe y entonces hablamos de enfermedad. Enfermedad significa, pues, la prdida de una armona o, tambin, el trastorno de un orden hasta ahora equilibrado. Ahora bien, la prdida de armona se produce en la conciencia, y en el cuerpo slo se muestra. Sntomas hay muchos, y estos se dan en el plano corporal, pero todos son expresin de un nico e invariable proceso que llamamos enfermedad y que se produce siempre en la conciencia de una persona. Los Sntomas Cuando en el cuerpo de una persona se manifiesta un sntoma, ste

(ms o menos) llama la atencin interrumpiendo, con frecuencia bruscamente, la continuidad de la vida diaria. Un sntoma es una seal que atrae atencin, inters y energa y, por lo tanto, impide la vida normal. Un sntoma nos reclama atencin, lo queramos o no. Para la Medicina Acadmica o Moderna un sntoma es un hecho ms o menos fortuito cuya causa debe buscarse en los procesos funcionales y evita la interpretacin del sntoma, y con ello, la seal pierde su autntica funcin. Lo que debemos eliminar no es el sntoma, sino la causa. Por consiguiente, si queremos descubrir qu es lo que nos seala el sntoma, tenemos que apartar la mirada de l y buscar ms all. El sntoma nos informa de que algo falla y cuando el individuo comprende la diferencia entre enfermedad y sntoma, su actitud bsica y su relacin con la enfermedad se modifican rpidamente. Ya no considera el sntoma como su gran enemigo cuya destruccin debe ser su mayor objetivo sino que descubre en l a un aliado que puede ayudarle a encontrar lo que le falta y as vencer la enfermedad. Nuestro mejor amigo nunca se atrevera a decirnos la verdad tan crudamente como nos la dicen siempre los sntomas. No es, pues, de extraar que nosotros hayamos optado por olvidar el lenguaje de los sntomas. Y es que resulta ms cmodo vivir engaados. Pero no por cerrar los ojos ni hacer odos sordos conseguiremos que los sntomas desaparezcan. Ahora, si nos atrevemos a prestarles atencin y establecer comunicacin, sern guas infalibles en el camino de la verdadera curacin. Aqu est la diferencia entre combatir la enfermedad y transmutar la enfermedad. La curacin se produce exclusivamente desde una enfermedad transmutada, nunca desde un sntoma derrotado, ya que la curacin significa que el ser humano se hace ms sano, ms completo Curacin La Medicina Acadmica o Moderna, se limita a adoptar medidas puramente funcionales que, como tales, no son ni buenas ni malas sino intervenciones viables en el plano corporal o material y en este plano puede ser, incluso, asombrosamente buena. El camino evolutivo del individuo va de lo insano a lo sano, de la enfermedad a la salud. La enfermedad no es un obstculo que se cruza en el camino, sino que la enfermedad en s es el camino por el que el individuo va hacia la curacin y esta se consigue incorporando lo que nos falta. Nuestro propsito no es combatir la enfermedad, sino servirnos de

ella; para conseguir esto tenemos que ampliar nuestro horizonte. La enfermedad es algo ms que un defecto funcional de la Naturaleza, es parte de un sistema de regulacin muy amplio que est al servicio de la evolucin. La Medicina Acadmica o Moderna, cree que eliminando las causas podr hacer imposible la enfermedad, sin contar con que la enfermedad es tan flexible que puede buscar y hallar nuevas causas para seguir manifestndose. La enfermedad tiene un propsito y una finalidad, cada sntoma tiene su significado y no hay excepciones, con su insistencia o su reaparicin, nos indican que no hemos resuelto el problema con tanta rapidez y eficacia como nos gusta creer. La enfermedad siempre ataca al ser humano por su parte ms vulnerable, especialmente cuando l cree tener el poder de cambiar el curso del mundo. Basta un dolor de muelas, una citica, una gripe o una diarrea para convertir a un arrogante vencedor en un ser humilde y desamparado. El ser humano tiene que aprender a or y ver lo que la enfermedad viene a decirle, debe establecer comunicacin con sus sntomas, si quiere enterarse de su mensaje, y asumir conscientemente lo que el sntoma trata de comunicarle por medio del cuerpo. La curacin siempre est asociada a una ampliacin del conocimiento y una maduracin. Reglas bsicas para la interpretacin de los sntomas 1ra. regla: La causalidad temporal de la sintomatologa Es importante y revelador el momento en el que se manifiesta el sntoma. El momento exacto en el que aparece un sntoma puede aportar informacin trascendental sobre la ndole de los problemas que se manifiestan en el sntoma y no slo hay que contemplar hechos externos sino tambin y ante todo examinar procesos internos Qu pensamientos, temas y fantasas ocupaban al individuo cuando se present el sntoma? Cul era su estado de nimo? Se haban producido noticias o cambios trascendentales en su vida?

Hubo un hecho impactante o significativo unos das o meses antes de aparecer el sntoma?

Con frecuencia, los hechos calificados de triviales e insignificantes resultan importantes, puesto que con el sntoma se manifiesta una zona reprimida, las cosas cotidianas, pequeas e insignificantes suelen revelar las zonas conflictivas reprimidas. Sntomas agudos como resfriado, mareo, diarrea, ardor de estmago, dolor de cabeza, heridas y similares, merecen la pena tratar de recordar lo que uno haca, pensaba o imaginaba en aquel momento, y cuando uno se hace la pregunta, bueno ser que considere la primera idea que le venga a la cabeza y no se precipite a desecharla por incongruente. Ello requiere prctica y mucha sinceridad consigo mismo, el que se precie de conocerse bien y de saber inmediatamente lo que es vlido y lo que no lo es, nunca podr anotarse grandes xitos en el campo del autoconocimiento, y el que, por el contrario, parte de la idea de que cualquier animal de la calle lo conoce mejor de lo que l se conoce, va por buen camino. 2da. regla: Analoga y simbolismo del sntoma Analizar el momento de la aparicin de un sntoma. Indagar en la situacin personal, pensamientos, fantasas, sueos, acontecimientos y noticias que sitan el sntoma en el tiempo. Los sntomas se diferencian nicamente en la valoracin subjetiva que su poseedor les atribuye, algo asi, como su sistema de creencias determina el desarrollo de la enfermedad. Cuando examinamos sntomas corporales y los explicamos psicolgicamente, nos dirigimos hacia un terreno hasta ahora inexplorado, slo la reflexin nos hace conscientes, pero recuerde que todo propsito de modificar algo, produce el efecto contrario. El propsito de dormirse enseguida es el medio ms seguro para permanecer despierto; olvidamos el propsito y el sueo viene solo. Es la calma del punto intermedio lo que permite que suceda algo nuevo. El que combate o persigue nunca alcanza su objetivo. Ni las palabras, ni las cosas, ni los hechos pueden ser buenos o malos, positivos o negativos por s mismos; la valoracin se

produce slo en el observador, por consiguiente, es grande el peligro de incurrir en semejantes equvocos, ya que en los sntomas de las enfermedades se manifiestan todos los principios que son valorados muy negativamente, tanto por el individuo como por la sociedad, lo que impide que sean vividos y vistos conscientemente. 3. regla: Las consecuencias obligadas Casi todos los sntomas nos obligan a cambios de conducta, por un lado, los sntomas nos impiden hacer las cosas que nos gustara hacer y, por otro lado, nos obligan a hacer lo que no queremos hacer. Una gripe, por ejemplo, nos impide aceptar una invitacin y nos obliga a quedarnos en la cama. Una fractura de una pierna nos impide hacer deporte y nos obliga a descansar. Si atribuimos a la enfermedad propsito y sentido, precisamente los cambios impuestos en la conducta nos permiten sacar buenas conclusiones acerca del propsito del sntoma. Un cambio de conducta obligado es una rectificacin obligada y debe ser tomado en serio. Un sntoma no hace sino corregir desequilibrios: el hiperactivo es obligado a descansar, el superdinmico es inmovilizado, el comunicativo es silenciado. Tenemos que prestar atencin a esta intimacin, renunciar voluntariamente a lo que se nos quita y aceptar de buen grado lo que se nos impone. La enfermedad siempre es una crisis y toda crisis exige una evolucin. 4. regla: Equivalencia de sntomas contradictorios Dos preguntas: Qu me impide este sntoma? Qu me impone este sntoma? Suelen revelar rpidamente el tema central de la enfermedad. Un tema o un problema pueden manifestarse a travs de diversos rganos y sistemas. No hay ley que obligue a un tema a elegir un sntoma determinado para realizarse. Esta flexibilidad en la eleccin de las formas determina el xito o el fracaso en la lucha contra el sntoma. Desde luego, se puede combatir y prevenir un sntoma por medios funcionales, pero en tal caso el problema elegir a otra forma de manifestacin: es el llamado desplazamiento del sntoma.

Por ejemplo, el problema del hombre sometido a tensin puede manifestarse tanto por hipertensin, hipertona muscular, glaucoma, abscesos, etc., como por la tendencia a someter a tensin a los que le rodean. Si bien cada variante tiene una coloracin especial, todos los sntomas expresan el mismo tema bsico. Quien observe detenidamente el historial clnico de una persona desde este punto de vista, rpidamente hallar el hilo conductor que, generalmente, habr pasado por alto al enfermo. Para los homepatas, es menester profundizar en la clasificacin de los sntomas a fin de llegar a un CUADRO CONSTITUCIONAL o INTEGRAL de todo el ser humano, a fin de encontrar las causas ultimas de la des armona. Recordemos: Puede intentarse una clasificacin segn distintos puntos de vista, que esquematizar: a) Segn quien sienta o perciba los sntomas, sea el paciente o el observador. b) Segn la localizacin que presenten las diversas esferas orgnicas c) Segn la mayor o menor frecuencia con que habitualmente se presentan en la poblacin enferma.

Segn quien sienta o perciba los sntomas. Pueden ser subjetivos u objetivos, o ambos a la vez. Son subjetivos cuando son sufridos o percibidos solo por el enfermo, sin que el observador pueda tener conocimiento de ellos, salvo que el propio consultante lo manifieste. Este gran grupo corresponde a numerosos sntomas mentales, tales como los temores, penas, ilusiones, alucinaciones, etc. Asi como el extenso grupo de sensaciones, de tanta trascendencia en homeopata, y todas las manifestaciones dolorosas con sus sensaciones respectivas. Son objetivos cuando pueden ser apreciados por el observador o el mdico, tales como los cambios en el aspecto, forma o volumen de algn sector orgnico, trastornos en los movimientos, en los sonidos normales de ciertos rganos (corazn, pulmn), alteracin en las secreciones patolgicas etc., as como anormales proporciones en los elementos que componen la sangre, la orina, las heces y otros humores. Tambin se incluye en este grupo, los procesos inflamatorios y neoplsicos.

Segn su localizacin. Se pueden considerar tres grandes esferas en el organismo humano: Mental, general y local. Son sntomas mentales cuando sus manifestaciones consisten en trastornos psquicos de la afectividad, del juicio, de la inteligencia, ilusiones, alucinaciones, etc. Son generales cuando se trata de manifestaciones que deben ser referidas a la totalidad del organismo y son expresin de una perturbacin general, tales como el cansancio, la debilidad, el insomnio o la somnolencia, anomalas en la transpiracin, temperatura, el apetito, los deseos sexuales etc. Son Locales cuando los trastornos abarcan solo un sector del organismo, un aparato o un rgano, sin repercusin en el estado general, tales como los dolores, inflamaciones, tumores etc, de cualquier rgano. Los sntomas locales son la expresin de procesos encadenados y progresivos que, de menor o mayor, consisten en fenmenos irritativos, inflamatorios, disfuncionales o locales. Estos fenmenos indican una creciente profundidad en la perturbacin vital que, de procesos reversibles, como son los inflamatorios y disfuncionales, se transforman en irreversibles, cuando son lesionales. Segn su frecuencia. Pueden ser comunes, patognomnicos, caractersticos, peculiares, raros. Son comunes cuando se presentan en gran cantidad de los pacientes y de enfermedades y son, adems, producidos por gran cantidad de medicamentos en las experimentaciones patogenticas, en las esferas mental, general y local. Son ejemplo de ello, la irritabilidad, el insomnio, la mala memoria, la tristeza, la cefalea, el cansancio, la fiebre, la falta de apetito, un dolor en cualquier zona, etc. En pocas palabras, se trata de sntomas que no se distinguen por un aspecto especial o llamativo. Son patognomnicos cuando son fundamentales para un diagnstico fisiopatolgico, el cual no puede ser formulado hasta tanto no se hallen presentes. Por ejemplo. La hiperglucemia en la diabetes, el tipo de seudo membrana farngea en la difteria, el exantema morbiliforme en el sarampin, la presencia de cavernas radiolgicamente visible en la tuberculosis etc. Estos dos grupos de sntomas, comunes y patognomnicos, son los habitualmente manejados en clnica aloptica y tienen para el homepata solo un inters mdico pues ayudan a aventurar un pronstico; pero no tienen mayor valor homeoptico en el sentido que no aportan elementos de importancia como para

formular una prescripcin acertada. Son caractersticos cuando al sntoma comn se agrega una modalidad reaccional de agravacin o mejora. Esta modalidad singulariza y circunscribe el sntoma, de manera tal que ya no son muchos los sujetos que la presentan ni tampoco los remedios. As por ejemplo, cefalea que se agrava (<), por el movimiento o por toser y que se alivia (>) por la presin externa, indica varias caractersticas que se dan en un sujeto y que son privativas de pocos individuos. Son Peculiares cuando poseen alguna modalidad adicional, que lo hacen an menos frecuente que las anteriores y provocados patogenticamente por unos pocos medicamentos por ejemplo, cefalea cuando tienen hambre. Son raros cuando escasos individuos y muy contados remedios o uno solo los produce. Por ejemplo, alegra durante las tormentas (sepia). Los sntomas peculiares y raros, logran la mayor individualizacin de la persona consultante. Para el Medico Homeopata, los sntomas mas destacables son los caracteristicos, peculiares y raros , dado que ellos nos permiten acceder a la individualidad de nuestro consultante. No es lo mismo diagnosticar una cefalea, que diagnosticar una cefalea en el lado derecho, con pulsaciones, enrojecimiento de la cara, lado derecho, y sensacin de ardor. En el segundo caso, estamos frente a la individualidad de nuestro consultante. El vive su sntoma de una manera singular que debe ser rescatada por el mdico homepata.

CUESTIONARIO A continuacin encontraran 7 casos de estudio. (Que ms adelante retomaremos para identificar el medicamento a prescribir). Con los cuales tendr que identificar: 1. Sntomas segn su localizacin: mentales, generales y locales 2. Sntomas segn quien los observa: signos y sntomas 3. Sealar en caso de ser evidente, cual es la posible causa o noxa del desequilibrio o enfermedad.

4. Consultar por trminos no conocidos, o cuya comprensin este en duda. El taller resuelto deber ser enviado al correo: [email protected]

CASO 1 Femenino 48 aos. Hijos 2 casada. MC: Calores asociados al climaterio Profesin: Restauracin de antigedades El motivo de mi consulta es que tengo calores que no me dejan vivir, a tal punto que llevo a mi trabajo 1 muda de ropa porque mojo tanto la ropa que me tengo que cambiar; en el ltimo tiempo se est agravando. Los calores son principalmente de da con mucha sudoracin, a veces con palpitaciones Otro problema es que tengo amigdalitis a repeticin, en los invierno salgo de un tratamiento antibitico y a la semana comienzo con otro por otra faringitis, que me empieza como si tuviera migas en la garganta o algo por el estilo. Como antecedentes tiene hipotiroidismo en terapia de reemplazo hormonal con 75 microgramos de T4. Mi pap muri de cncer de colon a los 70 aos y mi mam es hipertensa, mi hermana tambin es hipotiroidea. Mi sueo por lo general es bueno, sueo a veces con fuego, cosas que se incendian o simplemente fuego con chispas. Con las comidas soy tranquila, lo que me gusta mucho es la leche tomo 2 o 3 veces al da, blanca como la saco de la heladera. No uso cadenitas ni nada que me apriete el cuello, no podra usar nunca una corbata, como usted, me parece que me voy a ahogar. Me dicen que hablo todo el tiempo, desde chiquita que hablo todo el tiempo, mi mama deca que era una radio, a veces hablo durmiendo, me lo dice mi marido Soy muy celosa, con todos mi marido, con mis amigas, si organizan una reunin y no me llaman o se olvidan de avisarme me pongo muy celosa, me desespero y se los recrimino, me da la impresin de que no me quieren, para m es muy importante el afecto, me da tranquilidad saber que me quieren, es fundamental para poder vivir.

Soy bastante culpgena, desde chiquita que hacia una tontera y me pareca que era culpable, que haba afectado a otras personas, y me duraba das; una vez con una bicicleta en la vereda casi atropello a una viejita, pero ni la toquy estuve un montn de tiempo pensando que la podra haber lastimado o que le di un disgusto y por ah se enfermo por mi culpa. Tengo miedo a las tormentas y a las vboras, no las puedo ni nombrar, las veo por la tele y tengo que cambiar de canal. Al examen fsico: varices en miembros inferiores

CASO 2 Paciente Ana T. - 11-08-06 39 aos Casada Obsttrica - 2 partos eutcicos hace 17 y 14 aos 1 aborto espontneo 1 ao despus del ltimo parto. Consulta el 11-08-06 por metrorragias desde los 32 aos (1999). Realiz tratamientos hormonales con diferentes gineclogos, debido a que adems de las menometrorragias presentaba episodios de oligo y polimenorreas. Desde los 18 aos consumi ACO en forma intermitente pero casi permanente hasta 1999 (32 aos), rotando diferentes marcas de acuerdo a cantidad de hormonas que contenan. En esta poca suspende los ACO por intolerancia digestiva: nuseas, vmitos, cefaleas importantes, y es sometida a laparoscopa para extraccin de pequeo mioma uterino. Las menometrorragias persisten, y desde 2000 a 2004 le indican ACO nuevamente, los cuales debe suspender por trastornos digestivos severos. Las menometrorragias son cada vez ms importantes, con abundantes cogulos. A fines de 2004 es sometida a un raspado uterino con finalidad teraputica, y para realizar biopsia de endometrio: endometrio proliferativo; mucosa endocervical sin anomalas. Biopasia de exocrvix: epitelio cervical anmalo no displsico. Con este procedimiento se obtuvieron muy pocos resultados, ya que la menometrorragia no cedi, es decir que la finalidad teraputica del raspado no tuvo xito. El nico diagnstico compatible con la menometrorragia es una Ecografa ginecolgica que revela un miometrio heterogneo compatible con una miohiperplasia del mismo, con un tero de tamao normal: 77 x 46 x 49. En el ao 2005 le colocan un SIU-LNG: Sistema Intra-Uterino liberador de Levonorgestrel. Esta hormona que contiene este endoceptivo acta inhibiendo la sntesis endometrial de los receptores estrognicos y progestgenos induciendo un potente

efecto antiproliferativo en el endometrio y por consiguiente moderando la prdida sangunea. En la paciente este mtodo no gener ningn resultado positivo: a los 7 meses de tenerlo colocado, lo expuls con mucho dolor y abundante metrorragia. Fue medicada nuevamente con hormonas para moderar la metrorragia, pero sin buenos resultados, y padeciendo adems intensas cefaleas. Su mdico gineclogo le propone realizar una ablacin endometrial, procedimiento que se realizara por va trans-vaginal, para extraer el endometrio en su totalidad, realizando la hemostasia uterina con un endocoagulador, el que provocara la amenorrea. La paciente se niega a este procedimiento invasivo-agresivo, y es cuando realiza la consulta homeoptica Antecedentes familiares: abuela paterna diabtica. Dos tos maternos y abuelo materno con cncer. Antecedentes personales: enfermedad de Chagas controlada una vez por ao Situacin particular: Paciente que refiere mucha tristeza en su vida, desde nia. A los 11 aos tuvo que dejar su hogar para ir a trabajar y manejarse solita (viva en la casa de unos tos). A pesar de que era necesario que trabajara, sinti mucha decepcin con sus padres, y mucha mortificacin en la casa de su ta. Ella deba hacer las tareas de la casa, aparte de trabajar afuera, para ganarse la comida, la estada, y pagarse los estudios. A raz de esto estuvo 8 aos sin hablar con sus padres. Tuve una infancia infeliz, y ni siquiera yo me permita llorar. Hubo muchas cosas en su vida que la enojaron mucho, pero lo nico que poda hacer era indignarse, nada ms. Nunca permit que se me acercara nadie a ayudarme. En el secundario era muy callada, a pesar de soportar injusticias. Nunca perdon a los que le hicieron dao, salvo a sus padres, que trat de entenderlos ya siendo adulta. Refiere que su tristeza se acentuaba mucho antes de menstruar. Trabaj mucho, y con mucho sacrificio pudo estudiar y recibirse. Despus se cas, pudo formar bien su hogar y criar a sus hijos sin problemas. Me refiere que esto que me cuenta es la primera vez en su vida que lo revela, nunca habl de su vida con nadie. CASO. 003 Hombre de 42 aos, desde hace 3 aos siente intenso dolor precordial. Le han efectuado numerosos estudios clnicos, traumatolgicos, cardiolgicos, neurolgicos, otorrinolaringolgicos, etc. Siendo todos negativos. Siente pinchazos en la garganta,

peor de noche, dificultad para tragar slidos y an saliva sola. Bocio interno del lado izquierdo, confirmado por centellograma y tratado con levotrin, el cual le produjo dolor prosttico con temblor interno y castaeteo de dientes, por lo cual debi ingerir sedantes. Palpitaciones de noche acostado, diarreas espordicas, dolor de estomago con mal aliento y flatos. Dolores de columna; dolores errticos. Esta siempre en tensin nerviosa, es posesivo, egosta, reprime sus estados de ira, con ganas de llorar, dudando de que pueda llagar a curar. Su mal actual empez hace tres aos cuando su socio lo abandon dejndolo con todo el trabajo y la responsabilidad, lo cual le produjo una gran indignacin y clera reprimida con rencor y deseo de venganza. CASO 04. Seor N de 30 aos. Consulta porque desde hace un ao padece de tensin nerviosa con angustia < (que agrava) de noche, con temor de morir. Sensacin de calor en el pecho y el cuerpo hacia la cara, < de noche acostado, < ansiedad de anticipacin. Dolor en la rodilla izquierda, con hinchazn. < calor hmedo. < caminando. Se hinchan los tobillos; contracciones del prpado superior derecho; palpitaciones en el hipocondrio izquierdo. Se siente disminuido, cansado, inquieto; tarda en dormirse. Inseguro de si mismo. Palpitaciones cardiacas < de noche acostado, < sobre lado izquierdo, < por excitacin. Se despellejan las palmas de las manos y las plantas de los pies < en primavera, comete errores al hablar, al silabear. Tristeza cuando est solo. Diarreas < por alcohol, < por anticipacin, < por emociones, con ardor nasal, indoloras, con heces liquidas, oscuras. Este caso fue diagnosticado como neurosis de angustia con artrosis reumtica, diarreas. Para la prescripcin, se tuvo en cuenta los sntomas mas caractersticos o individualizadores del consultante, sobre todo los que expresaban una afectividad y una sensibilidad perturbadas y otros sntomas locales, sin tener en cuenta los patolgicos, Son anticipacin, temor de morir de noche en cama, temor de que algo pase, meticuloso, detallista, tristeza cuando est solo, diarrea por el alcohol, palpitaciones que agravan < de noche y < por excitacin. CASO. 05. Hombre de 43 aos , desde hace 8 meses entra en un estado depresivo intenso, desea estar solo, durmiendo. Le hicieron numerosos tratamientos. En su trabajo de director de varias empresas se siente muy tenso y con miedo por su responsabilidad, miedo de no cumplir en su tarea, temor de andar en auto. Magnifica los mas pequeos problemas. Desea terminar con su vida

ingiriendo un veneno. soy un intil que no trabaja, dice. No tiene ms fe ni esperanza de curar. Unos meses antes intent suicidarse con revlver. Lento en su expresin. Hace un ao y medio, su hermano invlido muri de cncer causndole un gran sentimiento de culpa porque cree que no hizo lo necesario por l, no obstante haberle prodigado muchos mdicos. Necesita la proteccin de su esposa. Se siente culpable por haber defraudado a la gente y, a la vez, est decepcionado de sus amigos. Fuma 40 cigarrillos diarios y bene litro de vino por da. CASO 6 Paula P., de 42 aos, llega a consulta con un tabaquismo de 25 aos de evolucin. Fuma 20 cigarrillos diarios. Es docente y desde hace 5 aos presenta una tos crnica, principalmente matinal, acompaada de una flema blanquecina que a veces se transforma en amarillenta. Consult con el mdico clnico de su prepaga quien realiz los estudios pertinentes. Al no hallar signologa patolgica indic tratamiento sintomtico y disminucin del tabaquismo. Paula llega a la consulta homeoptica luego de haber intentado en reiteradas oportunidades dejar el cigarrillo, volviendo al hbito tabquico a los pocos das. Como antecedentes personales refiere anginas a repeticin, ciruga de apndice en la adolescencia y algunos episodios de infeccin urinaria durante su vida adulta. Paula es ansiosa, de alimentacin desordenada y exigente consigo misma y con los dems. Cuando cursaba el profesorado se pona extremadamente nerviosa antes de los exmenes, llegando a tener insomnio y diarrea en los das previos. An le pasa, cuando tiene que afrontar situaciones que la ponen a prueba. Fuera de estos momentos, duerme bastante bien y suea con frecuencia que se le caen los dientes, sus sntomas se agravan hacia las 2 am. Expresa que ha pensado mucho en la muerte pero no lo concibe como solucin. Luego de tomar la medicacin homeoptica indicada, Paula vuelve a consulta a los 50 das. Refiere estar menos ansiosa y con ms energa. Despus de comer busca compulsivamente el cigarrillo, aunque, se sorprende, pudo dejar los que fumaba a la maana, antes de ir a trabajar.

Tuvo dos menstruaciones indoloras: ni las registr. Se medica nuevamente y se cita a los dos meses. En la consulta siguiente Paula refiere haber cursado una angina roja que se resolvi sin precisar medicacin, de acuerdo a las indicaciones dadas previamente. Se despierta de buen humor y est pautando su alimentacin de manera ms saludable. Se propuso fumar solo 10 cigarrillos por da y lo est cumpliendo. Se indica medicacin homeoptica y Paula vuelve a consulta a los dos meses. Refiere sentirse bien de nimo. Tuvo una entrevista laboral sin insomnio ni diarrea en los das previos. Las menstruaciones se mantiene indoloras. Empez a sentir rechazo al olor del cigarrillo. Fuma 2 3 por da, despus de la cena. Se cita en cuatro meses para control. Caso 07 Alberto S., de 49 aos, comerciante, casado, con dos hijos y un nieto, llega a consulta refiriendo una cefalea crnica de quince aos de evolucin, que no mejora con el tratamiento analgsico habitual indicado por el mdico clnico y el neurlogo. La cefalea es principalmente frontal aunque puede ocupar el resto de la cabeza, si se extiende en el tiempo. Se presenta habitualmente en la tarde, acompaada de nuseas y mejora con el vmito, muchas veces autoprovocado por el paciente. Como antecedentes personales refiere hipertensin en tratamiento con vasodilatadores y diurticos en dosis crecientes y acidez gstrica posterior a ingestas copiosas. Alberto es impulsivo, autoritario y de reacciones violentas. Adicto al trabajo, no descansa an estando de vacaciones. Gusta de los dulces. Tiene un sueo inquieto, con sobresaltos, su cabello se cae. Dice que es algo indiferente con su familia, aunque tiene necesidad de un apoyo moral porque en el fondo es bastante inseguro. Se le realiza el examen fsico correspondiente, se solicita un chequeo completo y se medica homeopticamente con el remedio acorde a su totalidad sintomtica. En la segunda consulta Alberto refiere no haber notado cambios a partir de la toma de la medicacin. Trae los estudios complementarios solicitados surgiendo un leve aumento de los niveles de colesterol en sangre. Se la indica pautar la dieta, realizar actividad fsica y la medicacin homeoptica adecuada para profundizar el tratamiento. Se medica teniendo en cuenta el cuadro y se cita en dos meses.

En la siguiente consulta Alberto comenta haber tenido una agravacin luego de la ltima toma. Se despertaba malhumorado y discuta ms de lo habitual. Esta situacin, que dur tres das, estuvo acompaada de una gastroenterocolitis con vmitos y diarreas malolientes, sin cefalea. A continuacin comenz a sentirse mejor, con ms energa. El sueo se torn reparador y sin sobresaltos. La presin continuaba estable. Las cefaleas se espaciaron. En la siguiente consulta comenta que se siente cambiado y que las dems personas tambin lo notan: ms tranquilo, menos calentn, refiere.

biografa consultada
LA ENFERMEDAD COMO CAMINO de Thorwald Dethlefsen y Rdiger Dahlke Materia Medica de B. Vinosky. Mdulo I de Homeopatia. Cordialmente, EDILMA GOMEZ R.

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