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Ética y Bien Común en la Sociedad

Este documento trata sobre la ética y los valores en la sociedad y las profesiones. Explora conceptos como el bien común, los derechos humanos y la ética profesional. El bien común se refiere al interés que es común a los miembros de una nación o sociedad. La ética profesional implica el cumplimiento de códigos de conducta para garantizar la calidad del servicio.
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Ética y Bien Común en la Sociedad

Este documento trata sobre la ética y los valores en la sociedad y las profesiones. Explora conceptos como el bien común, los derechos humanos y la ética profesional. El bien común se refiere al interés que es común a los miembros de una nación o sociedad. La ética profesional implica el cumplimiento de códigos de conducta para garantizar la calidad del servicio.
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UNIVERSIDAD DE CARTAGENA

FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS


PROGRAMA ADMON. DE EMPRESAS

“ENSAYO FINAL ETICA Y VALORES”

PRESENTADO POR:
BARRIOS SALTARIN JUAN CAMILO-0442120035
NOVOA DE LA CRUZ HEBER JOSE-0442120026
PEREZ VALENCIA JUAN DIEGO-0442120042
SARMIENTO DE VOZ JOSE RAFAEL-0442120024

PRESENTADO AL DOCENTE:
EVERGISTO BARRERA MARQUEZ

CARTAGENA DE INDIAS, 09 DE JUNIO 2022


1.0 UNIDAD 13: EL BIEN COMÚN, OBJETO Y NORMA DE LA VIDA EN SOCIEDAD.
La vida en sociedad se desarrolla a través de múltiples formas de asociación: sociedad
familiar, sociedad política, comunidad religiosa, asociación cultural, etc. Aquí nos
referimos a la sociedad política. Esta, como las demás sociedades, tiene un fin específico,
que la caracteriza y la distingue de las demás. Entre los ciudadanos que conforman una
misma nación existe un interés común, por el cual se unen. El logro de ese interés
constituye la razón de ser de la nación, su finalidad. Cuando hablamos del bien común
estamos hablando del interés que es común a los miembros de una nación.
Sin embargo, lo que aparece tan claro en teoría no lo es en la realidad cuando
observamos el permanente conflicto de intereses al interior de nuestra sociedad. Vivimos
en una sociedad desgarrada por la violencia y el desorden administrativo La creciente
acumulación de capitales en manos de los más ricos, el excesivo endeudamiento externo,
la corrupción en la administración pública, la inseguridad social, las organizaciones
criminales, el narcotráfico, el terrorismo, la miseria de grandes sectores de la población,
son fenómenos reveladores de una profunda desarmonía social.
Si del horizonte nacional pasamos al internacional, no encontramos mucha mejoría. Los
problemas que afectan a los diferentes países latinoamericanos y la situación de pobreza
de todo el tercer mundo frente a la riqueza de las grandes potencias nos confirman que la
desarmonía afecta a toda la humanidad.
En la “Declaración universal de los derechos humanos”, que constituye la expresión de un
acuerdo e interés común a todos los pueblos de la Tierra consistente en el reconocimiento
y respeto de los derechos fundamentales de todo ser humano, encontramos una
expresión concreta de lo que es el bien común. Con toda razón la Declaración se
presenta a sí misma como “ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben
esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones... promuevan... el
respeto a estos derechos y libertades y aseguren... su reconocimiento y aplicación
universales y efectivos...”. Se trata de un ideal común que se constituirá en bien disfrutado
por todos, es decir común, en la medida en que se reconozca y aplique universalmente
con efectividad. El bien común ha sido uno de los temas fundamentales de la ética
sociopolítica. Como la justicia, el amor o la libertad, el bien común es un valor; un valor
típicamente social. Esto resulta evidente cuando comparamos la forma de vida de
diferentes sociedades actuales o cuando analizamos la historia de los pueblos.
Decimos, por ejemplo, que se vive mejor en Estados Unidos que en Colombia, o en
Medellín que en Guapi. El nivel de vida medio en Suecia es mucho más elevado que en la
India. Los aztecas, los incas o los muiscas son pueblos que han desaparecido en cuanto
tales, como muchos otros a través de la historia.
Una sociedad necesita determinadas condiciones ambientales, climáticas, económicas,
políticas, para sobrevivir. La vida que dichas condiciones permiten a los miembros de la
sociedad es un bien colectivo, el máximo bien que todos disfrutan, el bien común.
podemos entenderlo ya sea como un ideal o fin a alcanzar, ya como una condición o
medio que lo posibilite. En este sentido hay quienes distinguen entre bien común
teleológico y bien común instrumental. Expliquemos la diferencia existente entre ambos
sentidos, que nos ayudará a distinguir los medios y los fines en la vida social y a
identificar el concepto exacto de bien común.
El bien común, hemos dicho, es el objeto o fin de la vida en sociedad. Por tal motivo
cumple una función teleológica dentro de ella, como si la sociedad fuese un organismo
vivo que dirige instintivamente todas sus fuerzas hacia el propio desarrollo y la
supervivencia. Esta función teleológica le confiere un carácter normativo. De ahí su
importancia como categoría moral dentro de la ética social. El bien común, en cuanto
aspiración colectiva, es norma del obrar social. Lo cual significa que los miembros de una
sociedad tienen que obrar de acuerdo a las exigencias del bien común. Si partimos del
principio de que el supremo valor es la vida de las personas concretas, hallamos
rápidamente la clave para ubicar en su punto justo el bien común, alejado tanto del polo
colectivista como del polo individualista. El bien común es el bien de todas y cada una de
las personas que integran la sociedad, en cuanto que la sociedad es la expresión de una
comunidad de personas abiertas y unidas entre sí para la realización de un proyecto que
beneficia a todos. Aspiración personal y proyecto social coinciden en cuanto éste es la
expresión de la convergencia de las voluntades particulares hacia el logro de las mejores
condiciones de vida para la realización de todos. El bien común constituye el fin y la
justificación de la política. La actividad política no tiene otro objeto que la organización de
la sociedad en vistas a obtener un estado de paz y bienestar para todos los ciudadanos,
es decir en orden al bien común. El poder, que representa el objetivo real, práctico del
enfrentamiento de fuerzas en la lucha política, no es un fin, aunque los políticos hagan de
él un fin, sino el medio para lograr eficazmente el orden entre todas las voluntades. El
poder pertenece a los ciudadanos; y éstos lo entregan al gobierno para que éste sea
capaz de mantener el orden y desarrollar los programas sociales propuestos.
Nunca se insistirá suficientemente en este principio contra la voracidad de poder y
autonomía que invade a los políticos. La razón de ser del Estado, del gobierno y de la
política es la sociedad; porque el hombre vive en sociedad y para que ésta sea viable
tiene necesidad de ellos. Son los ciudadanos, como miembros de la sociedad, quienes
crean el Estado y por tanto le dan vida; no es el Estado el que da la vida a los ciudadanos
o se la niega, como parecería deducirse de algunas prácticas políticas que se han dado
en nuestros pueblos (seguridad nacional, regímenes dictatoriales, militarismo, etc.).
Nunca se puede confundir la sociedad con el Estado.
El Estado no es la norma última de la sociedad ni la fuente del derecho. El Estado es sólo
una dimensión o una parte de la sociedad. Por ello, está sujeto al principio constitutivo y
normativo de la sociedad misma, que es el bien común. Con mayor razón,
consiguientemente, están sujetos al bien común el gobierno, que es un instrumento del
Estado, y la política, actividad dirigida a orientar, ejercer y controlar el gobierno. El bien
común está por encima de la Constitución y del Estado. tampoco es el gobierno el
intérprete del bien común, aunque en siglos pasados, de gobiernos absolutistas y
teocráticos, se hubiera podido pensar de ese modo y se hubiese impuesto la voluntad del
soberano sobre las voluntades de los súbditos. El intérprete del bien común es el pueblo
mismo, ya que se trata de su propio bien. Él cuenta con varias instancias para la
interpretación y verificación del bien común. Entre ellas se encuentran los gobernantes, es
cierto, pero también los grupos políticos, las agremiaciones de obreros, empleados y
campesinos, los profesionales de las ciencias sociales, las organizaciones no
gubernamentales, las iglesias, etc.
2.0 UNIDAD 14: ÉTICA Y MORAL PROFESIONAL.

Para empezar, debemos saber que es la ética profesional, y esta es la reflexión


sistemática sobre las normas morales que regulan el comportamiento en la actividad
profesional.
Uno de los métodos empleados por cada profesión para mantener el prestigio social y el
poder económico del gremio consiste en ofrecer un trabajo o servicio profesional de
calidad. Para garantizar dicha calidad, aparte del saber de conocimientos que se certifica
oficialmente mediante el título profesional, se crea el código moral de la profesión. Este
consiste en una serie de normas de comportamiento que son aceptadas por todos los
integrantes de la profesión y cuyo cumplimiento se exige normalmente mediante
juramento. Esta es la razón de ser de los denominados códigos de ética profesional. El
juramento es de carácter religioso, este invoca a los dioses médicos del panteón olímpico,
confiere a esta asociación de los médicos un carácter y estilo sacerdotal. Su
responsabilidad profesional tiene un fundamento religioso más que jurídico. La fuerte
responsabilidad moral que se imponen los asociados a sí mismos les confiere impunidad
jurídica en la práctica. El médico que hace este juramento es un profesional. La profesión
aparece como una proclamación pública, una promesa o consagración.
La estructura del compromiso tiene dos partes, una que se refiere a las relaciones de los
médicos entre sí y otra que describe las obligaciones morales del médico con el paciente.
En la primera aparece el carácter de fraternidad entre los asociados, los cuales se ligan
por vínculos tan fuertes como la sangre en una familia. Entre estos vínculos materiales y
espirituales se encuentran el compartir los bienes y los conocimientos y el mantener el
secreto: los conocimientos no se deben trasmitir “a nadie más”. Todo esto hace que la
moral profesional vaya segregando a quienes ejercen esa profesión del común de las
relaciones sociales y colocándolos en una situación de orden superior caracterizada por
cinco notas: “elección”, “segregación”, “privilegio”, “autoridad” e “impunidad”. En la
segunda parte del compromiso, la terapéutica, se dan las normas fundamentales que el
médico debe observar con sus pacientes, las cuales concluyen en el secreto profesional.
El juramento termina con una bendición y una maldición, que aún hoy se utiliza, con
diferentes términos, en los juramentos de graduación profesional o de toma de posesión
de un cargo.
Para garantizar el buen ejercicio profesional, encontramos varios aspectos positivos,
como:

 La conciencia de la responsabilidad social que tiene el profesional en el servicio al


cliente.
 El compromiso público de observar las normas morales que la agremiación juzga
necesarias para el logro de un ejercicio profesional irreprochable.
 El sentido de solidaridad entre todos los miembros de la misma profesión, con el
fin de evitar perjudicarse unos a otros.
Pero, al mismo tiempo, hallamos algunos aspectos negativos que ensombrecen las
buenas intenciones de los códigos morales. Entre ellos destacamos:

 Las posiciones de privilegio y superioridad (segregación) que van generando


conciencia de impunidad jurídica y de autonomía moral en el gremio frente al resto
de la sociedad.
 La creación de un monopolio en la prestación de los servicios profesionales, que
asegura a los asociados ingresos económicos elevados y poder.

La función de la ética en relación con los códigos de moral profesional es iluminadora de


la ética se concreta en las siguientes tareas que debe realizar frente a los códigos:
 Analizar sus categorías claves y su estructura para identificar las exigencias
concretas de las normas.
 Valorar el alcance y las limitaciones de las normas de acuerdo con los principios
axiológicos propuestos en la ética general, válidos como orientación fundamental
para todo ciudadano.
 Prolongar la intencionalidad moral de las normas hacia niveles de exigencia que
no se hallan suficientemente explícitos o hacia campos de aplicación práctica que
no sean tenidos en cuenta por el código.
También vemos que la axiología del desempeño profesional, generada por el sentido
empresarial del capitalismo, debemos someterla al juicio moral. En ella encontramos
aspectos positivos y negativos. Entre los aspectos positivos podemos destacar los valores
de la productividad, la superación y la creatividad.
La productividad: es un valor humano y social por la sencilla razón de que los bienes
proporcionados por la naturaleza para la supervivencia de la especie humana son
limitados y resultan cada día más escasos. Si el hombre quiere sobrevivir debe producir
los bienes necesarios: alimentos, vestidos, vivienda, medicamentos, instrumentos, etc. El
simple cultivo del campo para proveer los alimentos más elementales, ya es producción.
Desde ahí hasta el sofisticado nivel de automatización en la electrónica se abre el
inmenso panorama de la producción de bienes con que el hombre ha logrado mantener,
desde sus orígenes en el mundo animal, un proceso ascendente de humanización. La
productividad, tal como aquí la entendemos, encierra un triple significado. En primer lugar,
significa la capacidad de producir: posibilidades técnicas y destrezas para generar bienes
y productos. En segundo lugar, significa la actitud de producir: hábitos, tendencias,
espíritu de producción, de creación de objetos útiles o prestación de servicios. En tercer
lugar, significa el nivel de eficiencia alcanzado en la producción: calidad y abundancia de
los productos, así como facilidad para su generación.
Íntimamente ligado al valor de la productividad está el de la creatividad. El hombre, por
naturaleza, es creativo, posee una inteligencia que le permite inventar. Nunca está
satisfecho con lo que ya ha conseguido. Cada nuevo descubrimiento lo lanza a nuevos
secretos, en el túnel interminable de lo desconocido, que le obligan a seguir investigando.
La historia de la ciencia y la tecnología es la historia de la creatividad humana.
Cualquier proceso productivo está fundamentado en un conjunto de conocimientos y
técnicas que le han precedido. El mejoramiento de un producto exige un trabajo creativo,
hecho posible por la investigación. La competencia, en el libre mercado, obliga al
productor a la innovación permanente en la línea de sus productos.
Otro valor inseparable de los anteriores es el de la superación. Surge del sentido de
trascendencia que posee el ser personal. La persona humana no resiste las limitaciones
que le imponen el medio y su propia realidad corpórea. Contra ellas lucha con su
imaginación hasta lograr, por una parte, transformar las condiciones ambientales para
crear un nuevo ambiente (físico, cultural, social), y, por otra, ampliar el nivel de control y
funcionalidad de sus órganos para potencializar su capacidad de acción sobre el mundo
exterior. De este modo la humanidad, gracias al esfuerzo continuado de muchas
generaciones, ha conseguido que sus condiciones de vida actuales sean completamente
distintas de las que tuvo en sus orígenes. Tanto la humanidad como los individuos
consumen gran parte de sus energías en superarse, adquiriendo mayores conocimientos,
rodeándose de un ambiente más confortable, produciendo obras de arte, prolongando la
duración de su vida física, etc.

3.0 UNIDAD 15: RESPONSABILIDAD DEL PROFESIONAL EN LA EMPRESA. HACIA


UNA ÉTICA DE LA ACTIVIDAD EMPRESARIAL.
Incluso dentro de una empresa hay que tener una ética, esto ayuda en nuestra
responsabilidad profesional ya que la moral se encamina hacia una actividad empresarial.
Hay ciertas actividades principales dentro de las empresas que giran en torno a una serie
de bienes de interés social, puesto a esto vemos que cada actividad profesional tiene un
significado moral diferente, se puede clasificar como buena o mala según diferentes
criterios dependiendo en que beneficie o perjudique a la vida de las personas, siempre
viéndolo desde una perspectiva de que es lo que debe hacer o no según en área en la
que se esté desempeñando como profesional.
Dentro de las empresas se cuenta con un cuadro referencial de principios puesto que
estos profesionales deben contar con ciertos principios éticos, incluso si ocupan cargos
directivos más elevados ya que estos tienen un grado más superior de responsabilidad y
es necesario identificar los valores de la empresa para conciliar sus exigencias de
funcionamiento y desarrollo con el desarrollo de vida de las personas. Para delinear
claramente esquema o valor, seguiremos un esquema sencillo que nos permitirá
identificar y distinguir una serie de "puntos de tensión" en los movimientos profesionales
en la compañía. Llamamos a los puntos de tensión esas realidades operar como un valor
a considerar en las actividades empresariales, y están constantemente en conflicto entre
sí. podemos mencionar los siguientes: capital, trabajadores, sociedad de mercado, grupos
profesionales, Natural, ideal para la vida personal.
Empecemos hablando de EL CAPITAL el cual es la base de la empresa por eso los
dueños del capital son los dueños de la empresa de esto nos damos cuenta que la
rentabilidad económica es la ley suprema del capital el propietario como criterio último
para la toma de decisiones.
Cualquier profesional relacionado con la empresa debe estar muy clara esta ley básica de
todas las empresas capitalistas. Identificación "Buena" profesión y tu empresa son
reconocimiento de intereses el capital de la empresa. Otras consideraciones son
secundarias y consideradas solo como un medio para un fin: capital. naturaleza,
considerada una simple fuente de materias primas, la tecnología utilizada y las personas
que trabajan en la empresa son considerados "recursos" para las operaciones de la
empresa, dependiendo de capital.
Los enemigos declarados del capitalismo han condenado este esquema como inhumano,
sin más consideraciones, por cuanto somete al ser humano a las leyes materiales del
capital. Sin embargo, los defensores del capitalismo argumentan que esas leyes del
capital, en últimas, redundan en beneficio del ser humano, ya que éste mejora su nivel de
vida gracias a las utilidades del capital, si es dueño, o al ingreso salarial, si es empleado.
Cuanto más altos son los rendimientos del capital se pueden repartir utilidades mayores y
se pueden pagar mejores salarios. Y, en segundo lugar, que el capital es un medio, un
recurso en función de dicho fin.
En consecuencia, la empresa no puede ser considerada como una institución del capital
en función del capital. La empresa es una organización «social». Su misión no es «ganar
dinero», sino prestar un servicio. Alcanzar un determinado nivel de utilidades es un
requisito en orden a poder continuar desarrollando su objetivo de servicio social en la
línea que la define como empresa. Si es una empresa de producción de bienes el servicio
social que presta consiste en los bienes que produce y ofrece en el mercado. Si es una
empresa de servicios su función social consiste en los servicios que presta a sus
beneficiarios. Esta perspectiva ética no perjudica el funcionamiento de la empresa y no
tiene por qué verse como enemiga de la estructura de la empresa capitalista. Lo demás
es secundario y está a su servicio. Son muchas las consecuencias prácticas de este
cambio de perspectiva. La primera y la más importante, que la evaluación de la empresa
no puede hacerse sólo desde las utilidades del capital. Al lado de esta condición existen
otras como el bienestar de los empleados, la calidad del producto y la conveniencia social
del mismo.
Por otra parte, tenemos EL TRABAJO que relacionado con los intereses del capital
parecen oponerse a los del trabajo porque si tenemos en cuenta el desarrollo de la
empresa, los bienes, el salario, todo esto es la remuneración del trabajo aportado.
Cuando dicha remuneración no alcanza para cubrir las necesidades básicas del trabador
y su familia, decimos que el salario es injusto y que se está dando una explotación del
hombre que atenta contra su dignidad. Una organización empresarial que tenga como
criterio pagar a sus empleados los salarios más bajos que le permita la ley o el mercado
laboral demuestra que para ella el trabajador es un simple medio en función del capital.
Cuando una empresa, por el contrario, valora la dignidad humana del trabajador, procura
darle un salario justo, reconoce su esfuerzo mediante incentivos especiales, le permite
participar en las utilidades de la empresa mediante bonificaciones o participación en el
capital, se preocupa por crear un ambiente de respeto y compañerismo entre todos los
empleados, conjuga el desarrollo tecnológico con el mantenimiento de los puestos de
trabajo y la creación de otros nuevos. El profesional que gerencia una empresa o dirige
una sección de ella debe preocuparse del bienestar de los trabajadores con tanta
intensidad como se preocupa por los resultados económicos de su gestión. Esta
preocupación no perjudica a la empresa. Al contrario, cuanto mejor se sienten
reconocidos y remunerados los trabajadores, mayor será su rendimiento y mejores los
resultados de la empresa, de esta manera se puede ver el lado ético de la empresa en
cuanto a la manera en la cual le dan el trato a sus trabajadores y le dan una buena
remuneración del trabajo que hacen para con la empresa.
Podemos continuar hablando EL BIENESTAR EN LA SOCIEDAD este es otro de los
ámbitos de exigencia ética para el profesional lo constituye la sociedad, como beneficiaria
de los productos o servicios de la empresa. En nuestro sistema capitalista de
mercado, toda empresa se justifica y subsiste por los servicios o productos que aporta al
mercado. En él consigue los clientes que adquieren y consumen directamente sus
productos o los distribuyen entre los consumidores. La competencia en el libre mercado
exige a la empresa desarrollar una política de ventas para conseguir, mantener y ampliar
la clientela. También aquí, como en el caso del trabajador, la sociedad puede ser
considerada por el empresario como un medio o como un fin. El empresario capitalista ve
en la sociedad un gran mercado potencial que debe invadir con su producto. A través de
la publicidad despierta el interés del posible consumidor en su producto o crea la
necesidad de consumir nuevos productos. Como resultado aparece la sociedad de
consumo, en la cual toda la actividad de las personas parece estar dirigida a consumir
cada día más.
Ante cualquier nuevo producto siente la necesidad de consumirlo, aunque sólo sea para
probarlo.
LA NATURALEZA Y EL MEDIO AMBIENTE es uno de los temas de mayor preocupación
para las empresas contemporáneas. En el afán de progreso ilimitado la humanidad ha
generado un desarrollo tecnológico enorme en los dos últimos siglos, que ha causado
graves daños a la naturaleza y, por tanto, al equilibrio que requieren los diferentes
elementos y sistemas que sostienen la vida sobre nuestro planeta. La contaminación de
las aguas y del aire en todas sus formas y la destrucción de los recursos naturales por
sobreexplotación, por mal manejo o por acciones bélicas, hacen cada día más precarias
las condiciones de vida en la Tierra. Inmediatamente son afectados los seres vivos que
habitan dentro del sistema y muchos de ellos pueden desaparecer. Una primera acción
que se impone en este sentido con relación a toda empresa consiste en analizar los
posibles daños ecológicos que causa su producción, directa o indirectamente, y tomar las
medidas necesarias para evitarlos.
Otra acción que deben realizar las empresas consiste en apoyar con sus recursos los
programas de educación y saneamiento ambiental y de reconstrucción ecológica que
promuevan los organismos estatales o las organizaciones ecológicas privadas para
defender y mejorar el medio ambiente.
Continuamos ahora con el COLECTIVO PROFESIONAL, este habla de que Cada
profesional que trabaja en una empresa es miembro de un colectivo profesional, al que de
algún modo representa dentro de la empresa. El administrador, el contador, el ingeniero,
el psicólogo, etc. representan cada uno a una profesión, cuyos conocimientos ponen al
servicio de la empresa. Como ya hemos dicho, lo que la sociedad y la empresa requieren
del profesional es el ejercicio honesto de su profesión. Del mismo modo, el buen
administrador de empresas sabe que su responsabilidad inmediata como profesional
consiste en administrar con eficiencia los diferentes procesos de la empresa, teniendo en
cuenta todos los criterios que la orientan. La formación recibida durante los años de
estudio y la experiencia laboral proveen al profesional de una visión clara sobre el
ordenamiento que debe darse en la empresa con referencia a su profesión.
Constantemente debe estar
vigilante para que no se sacrifique ese ordenamiento en aras de intereses momentáneos
de determinadas personas en la empresa.
Por último, tenemos EL PROPIO IDEAL DE VIDA es el ideal que tiene cada profesional
para con su vida dentro de ese ámbito profesional en el que esta, Los ideales o valores se
dan en el ámbito de la conciencia. Muchos profesionales parecen carecer de valores
personales en el desempeño de sus funciones empresariales. Desde que se vinculan a
una empresa se habitúan a obedecer las órdenes que reciben y a comportarse de
acuerdo con las pautas del jefe que le corresponde. Esta actitud gregaria o camaleónica,
que adoptan numerosas especies animales para poder sobrevivir, la asumen también
muchos profesionales para conservar su puesto en la empresa.
Son todos aquellos que tienen como máximo criterio para su actuación las opiniones de
sus superiores, independientemente de que estén equivocadas, oculten intereses
personales, perjudiquen los intereses de la empresa o violen los derechos de otras
personas. Cuando el profesional carece de un cuadro de valores que orienten su vida, se
somete a la conducta de moda, a la opinión de la mayoría, a la decisión menos riesgosa.
Estas actitudes están reñidas con la ética profesional. La ética nos enseña que toda
persona, profesional o no, tiene una razón autónoma, la cual le confiere una dignidad.
La ética profesional debe preocuparse más de estructurar en los futuros profesionales el
cuadro de valores que orientará su vida en toda situación, que, de analizar casos
particulares, muchas veces hipotéticos, que en nada contribuyen a la maduración de la
conciencia moral responsable.

4.0 TEXTO DIMENSIONES ÉTICA DE LA EMPRESA- FERNANDO SAVATER:


Podemos decir, según el libro de la conferencia de Fernando Savater “Dimensión ética de
la empresa”, que el modelo a seguir del hombre moderno debe de ser el EMPRESARIO
aquel sujeto que es capaz de dirigir a una gran cantidad de personas, aquel sujeto que es
capaz de suplir necesidades al momento de desarrollar una idea, aquel sujeto que
arriesga para de esa manera ganar, sabiendo que puede caer en el fracaso. Un
empresario, según Fernando Savater es lo que el hombre moderno debe aspirar a ser.
Según el autor hay ciertas virtudes que cualquier empresario debe poseer para lograr así
el objetivo de toda empresa y satisfacer al cliente,pero teniendo una visión igualitaria de
la sociedad y sabiendo que se trabaja con y para una comunidad. Entre estas virtudes
están la audacia, que es esa piza de coraje y de valentía ante las cosas nuevas y los
nuevos proyectos; la capacidad de identificar los intereses comunes, sabiendo e
interrogándose por cuales son los servicios y cosas que podría necesitar la sociedad del
momento; la prudencia, pues el empresario debe saber cuáles son los movimientos que
debe realizar para que su empresa no caiga en el fracaso; la responsabilidad, según
argumenta el autor, el empresario debe “responder” por lo que pasa en su compañía y
debe asumir de manera correcta las pérdidas y ganancias que ésta pueda llegar a
adquirir. La eficacia, que es esa capacidad de generar ganancias; que maneje la ética de
mínimos, esa capacidad de establecer mínimos socialmente aceptables con los recursos
humanos para el buen funcionamiento de la empresa, es decir, esa capacidad de crear
una relación justa entre empresario y recursos humanos, una relación que haga sentir.
armonía entre las partes que conforman la empresa, pues hay que realizar acciones, que
de a poco, contribuyan a la felicidad y al desarrollo de todos los involucrados. Por
último,ésta como virtud,la confianza,esa virtud imprescindible para cualquier empresa
y empresario,ya que, si desaparece la confianza,desaparece la empresa. Entendiendo
al autor , todas estas cualidades y virtudes , son la descripción del empresario
perfecto , aquel que sabe manejar y convivir con sus procesos a cabalidad. Luego se
trata el tema de DEONTOLOGIA DE LA EMPRESA, y es básicamente que, en cualquier
trabajo u oficio, existe una especie de ética privada o particular, y es lo conveniente, en
otras palabras, lo apropiado para cualquiera que se desempeñe en la profesión que sea.
Se presenta igualmente el concepto de La decadencia del concepto de experiencia,y el
autor nos explica como en el mundo actual, tenemos la obligación de ser jóvenes
permanentemente; de ahí que nadie quiere ser adulto. Estos fenómenos hacen que la
experiencia,siendo algo tan importante y valioso, pase a ser algo mal visto.
-EL EMPRESARIO COMO HÉROE
En este capítulo se habla de figuras emblemáticas y reconocidas, nosotros en la
vida siempre admiramos a algo o alguien que nos ayuda como ejemplo para alcanzar
nuestras metas y objetivos por ende en este capítulo se habla y se identifica como el
hombre perfecto, el ideal, el que es envidiado por su forma de ser, al empresario quien
tiene todo ya que es el que crea actividad productiva y económica y representa el
nivel más alto en la escala social ya que es reconocido consumidores o como
un emprendedor que logra satisfacer las necesidades y placeres de los que le ayudan a
crecer en la misma.
-LAS VIRTUDES DEL EMPRESARIO
En este capítulo podemos ver que para ser grande y un buen empresario se debe tener
ciertas virtudes Que le ayudan a crecer y dar crédito en la empresa. Una de estas es la
audacia, esta es la asunción de riesgo y de arrojo que implica perdidas o ganancias, otra
virtud es la capacidad de identificar el interés común es algo que no solo le interesa a él
sino a los demás, otra virtud es la prudencia que nos ayuda a ver el riesgo en las pérdidas
y en las ganancias van de la mano con la responsabilidad, la eficacia que es la habilidad
de generar ganancias, si se quiere y siempre hay que tomar en cuenta que la moral está a
servicio de la alegría conjunta de la confianza.
-ÉTICA, AUN EN MEDIO DEL HOLOCAUSTO
En este capítulo no da a entender que la ética es un lujo para tiempos mejores y
situaciones civilizadas en la vida ya que nos da el ejemplo que en medio de un campo de
concentración todos renuncian a su uso moral y buscan el beneficio propio a toda costa y
está por otro lado la parte contraria eran los que tenían un poco de posibilidad de
sobrevivir ellos reconocían la realidad del otro y usaban su uso moral ya que se puede dar
cuenta que esto viene de si experiencia vital y empresarial.
-LA DIMENSIÓN SOCIAL DEL HOMBRE
El capítulo nos habla de la investigación a personas de bajos instintos morales, pensando
en que se transformaría en sentimientos de simpatía y benevolencia que son mutuas
hacia el otro pero fueron en vanos ya que llego a la conclusión que las personas somos
egoístas e irracionales porque por un lado soló vemos por nosotros mismos y lo que nos
beneficia ya que si ayudan o dan algo es por su propio interés y satisfacciones ya que con
esto tienes algo a cambio pero ay que tomar en cuenta siempre que es fundamental para
el funcionamiento armónico de cualquier intercambio .
-DEONTOLOGÍA DE LA EMPRESA
Es este capítulo nos habla de la deontología que quiere decir que es parte de la ética que
trata de los deberes y principios que afectan a una profesión, en caso de la empresa
privada la productividad es una de sus primeros principios , entonces a través de la
disciplina tienen que intentar las empresas no deben rezagarse demasiado ya que no
pueden inventarse un estilo propio si no que deben de cumplir con las expectativas ya
establecidas y anticipadas ya que un factor importante es el humano ya que hace
prosperar los rendimientos y también nos hace caer en cuenta que olvidarse de la
motivación personal cuenta como una falta de visión empresarial.
-LA DECADENCIA DEL CONCEPTO DE EXPERIENCIA.
En el capítulo nos hace tomar en cuenta que durante muchas décadas la
experiencia fue una característica fundamental en el desarrollo de las sociedades y
ahora en el siglo veintiuno está obsesionado con la visión juvenil ya que se ha convertido
la categoría juvenil en moral y obliga a todos a pensar como jóvenes ya que nadie quiere
ser adulto y ocuparse de las cosas que hace un adulto ya se padre o madre ya que
tenemos en este tiempo un serio rechazo por envejecer ya que está mal visto la
consecuencia va directamente a las experiencia ya que menos experiencia se tenga será
mejor ya que se podrá adaptar más fácil a una nueva cosa.
El filósofo y escritor reflexiona sobre la importancia de redescubrir la ética en los tiempos
en que el empresario se asume como figura social emblemática.
Para el filósofo y escritor español Fernando Savater, el empresario es la figura
emblemática moderna. El nuevo emprendedor representa, desde su perspectiva, el nivel
más alto, envidiable y logrado de la escala social. Es por esta razón que el escritor, que
se diera a conocer entre otros títulos por Ética para Amador, explora ahora el mundo
empresarial para debatir sobre la función de la ética en los negocios en su más reciente
libro Ética para la empresa.
De entrada, al tener la función social de satisfacer necesidades humanas, Savater
considera que el empresario debe contar con algunas virtudes como la audacia, la
capacidad de identificar el interés común, la prudencia, la responsabilidad, la eficacia, la
confianza, y la capacidad de establecer niveles de moralidad socialmente aceptables con
los recursos humanos para el buen funcionamiento de la empresa.
Con base en estas virtudes, Savater desarrolla una serie de reflexiones sobre la ética, de
las cuales te compartimos algunas a continuación:
El “olvido” de la experiencia: Savater señala que uno de los problemas actuales que
tienen las empresas y la sociedad en general es la decadencia del concepto “experiencia”,
que antes era una característica fundamental, mientras los tiempos modernos están
“obsesionados” con una “visión juvenil”.
“El miedo a la experiencia, el deseo de que las personas que tienen experiencia en lugar
de ser vistas como personas positivas, como gente valiosa, sean vistas como individuos
con resabios de los cuales es necesario liberarse cuanto antes porque son fuente de
problemas, es una de las características más peligrosas de la industria y de la sociedad
moderna”.
Los principios de una empresa: Savater explica que la base de una empresa es la
productividad, que debe estar construida sobre una serie de principios deontológicos, es
decir, acciones que sean convenientes para llevar a cabo sus objetivos. En Ética para las
empresas desarrolla cuatro principios:
Comunicación: el escritor la define como la capacidad de escuchar, respetar y fomentar
que los demás hablen, de atender sus proposiciones e intervenciones.
Autoridad: la capacidad que tienen de despertar, aumentar y hacer crecer las cualidades
de un trabajador.
Motivación: el autor español la define como la sensación de utilidad del empleado, de
sentir la dimensión creativa en su trabajo y de saber que está aportando, que está
formando parte de una empresa no solamente en el sentido económico, sino social y de
formación de comunidad.
Responsabilidad social: que la empresa asuma de manera decidida una postura a favor
de la educación, y de la lucha contra las causas que originan la pobreza.
Buenas acciones = buenas consecuencias
En su libro, Savater pide atender al consecuencialismo, es decir, que la empresa vigile
que las buenas ideas sean contrastadas con las acciones que generan, de forma que lo
que empezó como buena intención no se convierta en un problema más grave del que se
quería resolver.
A su vez, el filósofo pide que las empresas den prioridad a la búsqueda de riquezas que
se puedan generalizar:
“La idea no es renunciar a las riquezas sino empezar a pensar cuáles son las verdaderas
riquezas y, sobre todo, qué posibilidad tienen de generalizarse. Un ejemplo de ese tipo de
riquezas es el conocimiento”.
La revaloración de la ética: Para Savater, en la ética ya está casi todo inventado, por lo
que no hace falta inventar una nueva ética, sino cumplir la que ya existe.
El filósofo español asegura que lo que se crea actualmente son espacios de debate ético.
“En la ética lo que importa es la capacidad de recordar que el hombre debe reconocer lo
humano, que hay una relación que no se puede romper y que constantemente hay que
estar redescubriendo”.
Savater considera que es necesario un cambio sobre lo que actualmente se concibe como
ética, y no ser comunicada a través de un curso que tiene un principio, un fin y una
evaluación.
“La ética es una empresa para toda la vida, no es un curso o una lección que se acaba al
final del semestre, sino que permanentemente se está reflexionando sobre ella”.
No utilizar la ética de forma cosmética: El autor pone el ejemplo de una empresa que,
para tener mayores ganancias, vende el mismo producto que hace un año, pero pintado
de verde, con adornos que lo exhiben como un producto ecológico.
El filósofo señala que las empresas pueden caer en debilidades como la mentira, la
cobardía y la avaricia, sin embargo, asegura que la base de la ética es invariable, y que
no cambia para ninguna cultura, por lo que el hombre lo que quiere es la plenitud y el
triunfo de la excelencia, “no la cobardía ni el triunfo de la debilidad”.
La ética es una práctica individual: En Ética para la empresa, editado por Conecta, el
escritor pide clarificar la diferencia entre ética y deontología. Y sobre ésta última, Savater
señala que consiste en una serie de pautas de funcionamiento para los miembros de la
empresa, pero la decisión personal es la principal.
“La ética es una práctica irrenunciablemente individual, intransferible, íntima. Es el
espacio personal en el que no existe castigo, sanción u obligación. Cada cual decide qué
es lo que quiere y lo que no quiere según su propia convicción”.
Finalizando este trabajo grupal rico en conocimiento y sobre todo en la ética que nos
ayudará en la vida profesional como administradores de empresas, establecer cómo
deberían ser las condiciones en las que un ser humano se relacione con su entorno. Es
importante que un profesional ofrezca un servicio justo y que realice una buena labor, es
lo que corresponde y que resulta bien para los clientes, y para finalizar, el buen empleo y
uso de los conocimientos morales e intelectuales que nos provee la ética como dogma de
comportamiento, es la clave que nos llevará al éxito, no sólo como personas, sino también
como entes que desempeñamos funciones en una sociedad en la que cualquier manera
de pensar o actuar nuestra influirá directa o indirectamente.
Entendemos que la ética se ocupa de las normas de la conducta humana, si aplicamos
esta definición al término "ética profesional" nos daremos cuenta de que se refiere al
conjunto de normas que rigen a quienes se consideran ser profesionales, aunque no
siempre sean cumplidas por éstos. Conocíamos que algunos de los deberes del
profesional son la solidaridad, estar de acuerdo con la moral establecida, el secreto
profesional, (este le dice al profesional que no tiene derecho de divulgar información que
le fue confiada para poder llevar a cabo su labor), etc. También algunos de sus derechos,
tales como: la elección de la profesión es completamente libre, el beneficio propio, la
capacitación, etc.
Y por último, la responsabilidad profesional, y se dijo que ésta debe trazar el rumbo hacia
los actos aceptables, hacia las acciones fecundas, actos justos y conscientes, reveladores
de la buena fe y la capacidad profesional.

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