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Impacto del Cambio Climático en México

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1

UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÓN


Enrique Guzmán y Valle
Alma Mater del Magisterio Nacional
FACULTAD DE CIENCIAS
Departamento Académico de Lenguaje y Comunicación

ASIGNATURA: LENGUAJE Y COMUNICACIÓN I


CAMBIO CLIMATICO

ALUMNO: CÓDIGO:
Zarate Figueredo, Fabio Alexander 20230743

PROGRAMA: EDUCACIÓN
ESPECIALIDAD: FÍSICA MATEMÁTICA
PROMOCIÓN /SECCIÓN: 2023 C4
DOCENTE: Dra. María Elena Ojeda Pacheco

La Cantuta 27 de junio de 2023


2

Índice

Contenido
Índice............................................................................................................................................... 2
Dedicatoria ...................................................................................................................................... 3
Introducción .................................................................................................................................... 4
Cambio climático .......................................................................................................................... 12
Cambio climático en México ........................................................................................................ 14
Efectos del cambio climático en los recursos hídricos ................................................................. 17
Efectos en los recursos hídricos de México .................................................................................. 22
Cambio y variabilidad climáticos y las actividades agrícolas de México .................................... 24
Agricultura en México .................................................................................................................. 26
Conclusiones ................................................................................................................................. 27
Referencias.................................................................................................................................... 28
3

Dedicatoria

Esta investigación se le dedico a mis padres y hermanos, ya

que gracias a ellos tengo la oportunidad de poder seguir con

mis estudios superiores.


4

Introducción

El tema que vamos a tratar es sobre el cambio climático que hoy en día el hay muchas

consecuencias que se están viviendo, se refiere que cambio climático es los cambios del clima a

lo largo del tiempo pudimos observar que el clima se volvió una variación y se alteró por el

incremento de los gases de efecto invernadero.

Según la Rev. mex. de cienc. forestales vol.6 no.31 México sep./oct. 2015

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), en su

artículo 1, se define al cambio climático como el "... atribuido directa o indirectamente a la

actividad humana que altera la composición de la atmósfera global y que se suma a la

variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables...".

En las décadas recientes, las modificaciones en el clima han causado impactos en los sistemas

naturales y humanos en todos los continentes y océanos. El cambio climático es un factor de

riesgo para el éxito de las acciones encaminadas a la reducción de la pobreza, para la seguridad

alimentaria, la salud pública, educación, en general para el desarrollo humano; elementos que de

no atenderse aumentan la vulnerabilidad de la población.

La CMNUCC reconoce que "...los países ubicados en altitudes bajas, los insulares pequeños,

aquellos con zonas costeras bajas, las zonas áridas y semiáridas, o zonas expuestas a

inundaciones, sequía, y desertificación, así como las naciones en desarrollo con ecosistemas

montañosos frágiles son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio

climático".
5

Por su parte, el Grupo de Trabajo II del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático

(IPCC, por sus siglas en inglés) concluye que este fenómeno "...tendrá los mayores impactos en

aquellos pueblos con menos capacidad de protegerse contra el aumento del nivel mar, el

incremento de enfermedades y la disminución de su producción agrícola".

La ubicación geográfica de México, sus condiciones climáticas y orográficas contribuyen a que

su territorio esté expuesto a sucesos hidrometeorológicos extremos con efectos graves,

principalmente, en las zonas costeras, áreas inundables y laderas de montaña. Además, las

expectativas son de que el cambio climático propiciará la disminución en la humedad de los

suelos, lo que, a su vez, conducirá a una intensificación de los procesos de desertificación y

degradación de los mismos, con el consecuente descenso en la productividad agrícola.

En México, la sistematización de información y el análisis de datos referentes al cambio

climático indican, entre otras cosas, que la sequía meteorológica aumentará en algunas regiones;

los ecosistemas forestales presentarán cambios en 50 % de la superficie; las zonas bajas del

Golfo de México evidenciarán el ascenso del nivel medio del mar; la agricultura de temporal se

reducirá de forma severa; las industrias y actividades productivas que dependen de variables

climáticas se modificarán de forma considerable; los efectos en la población se evidenciarán en

la calidad de la salud; en el aumento de los flujos migratorios; la reducción en el acceso de los

servicios de agua y en la concentración de la población en los centros urbanos.

El impacto del cambio climático en el sector energético, ya que, por su carácter estratégico puede

ser especialmente grave, ya que incide en la seguridad y calidad del suministro de energía

eléctrica y en los combustibles utilizados por todos los sectores productivos. La vulnerabilidad y

el peligro definen el riesgo ante cambio climático. El diagnóstico de la vulnerabilidad es el


6

elemento clave para proyectar los impactos y, por lo tanto, es un paso previo e indispensable en

el diseño de políticas públicas de adaptación.

Adaptación. Se refiere a la capacidad de un sistema, humano o natural, para ajustarse al cambio

climático. En este sentido, los bosques tienen un papel relevante, ya que proveen de importantes

servicios ambientales, entre los que destacan: los hábitats y refugios para la biodiversidad,

alimento y materias primas, además pueden funcionar como barreras contra desastres naturales.

De ahí que el manejo forestal sustentable coadyuve a reducir la vulnerabilidad ambiental, social

y económica en una amplia variedad de condiciones climáticas futuras.

Respecto a la protección de los ecosistemas, los servicios ambientales contribuyen especialmente

al desarrollo de una política de adaptación, cuyo objetivo es garantizar la resiliencia de los

ecosistemas. Asimismo, su pérdida y degradación representan un aspecto determinante en el

grado de vulnerabilidad social.

Dado que los costos económicos de la mitigación en el corto y mediano plazos son superiores a

los de la adaptación, en el futuro esta situación se revertirá, ya que el incremento de la

temperatura y la elevación del nivel del mar durante el siglo XXI aumentarán la vulnerabilidad;

por lo que la sociedad deberá llevar a cabo grandes transformaciones y reubicaciones de sus

centros habitacionales, lo cual implicará fuertes inversiones económicas.

En México, las estimaciones de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL)

referentes al valor que tendrá el cambio climático, si no se adoptan medidas de adaptación y

mitigación, indican que para el año 2050 representará aproximadamente 3.2 % del PIB nacional.
7

Otros estudios señalan que el costo acumulado del cambio climático para el país durante el siglo

XXI será del orden de 6 % del PIB, bajo cualquier escenario de emisiones.

En 2013 se publicó la Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC), la cual incluye los

siguientes temas: pilares de política nacional de cambio climático; adaptación a los efectos del

cambio climático; y desarrollo bajo en emisiones / mitigación.

En el rubro de adaptación se incluyeron tres estrategias, con sus respectivas líneas de acción:

• Reducir la vulnerabilidad y aumentar la resiliencia del sector social ante los efectos del cambio

climático.

• Reducir la vulnerabilidad y aumentar la resiliencia de la infraestructura estratégica y sistemas

productivos ante los efectos del cambio climático.

• Conservar y usar de forma sustentable los ecosistemas y mantener los servicios ambientales

que proveen.

Las estrategias de adaptación al cambio climático tienen distintos enfoques, en función de los

objetivos y las condiciones específicas de cada caso. Algunos de ellos se anotan a continuación:

Adaptación basada en comunidades. Es un proceso caracterizado por la participación activa de

las comunidades; se basa en sus prioridades, necesidades, conocimientos y capacidades que

conlleva al empoderamiento de las personas para planear y hacer frente a los impactos del

cambio climático. Adaptación basada en ecosistemas. Integra una amplia gama de actividades

para el manejo de los ecosistemas con el fin de incrementar la resiliencia y reducir la

vulnerabilidad de las comunidades y el medio ambiente ante los efectos del cambio climático.
8

Enfoque integrado de adaptación. Destaca la importancia de atender tanto las necesidades de

subsistencia de las comunidades, como el mantenimiento de los servicios ambientales de los

cuales dependen.

Adaptación basada en ecosistemas. Integra una amplia gama de actividades para el manejo de los

ecosistemas con el fin de incrementar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad de las

comunidades y el medio ambiente ante los efectos del cambio climático.

Enfoque integrado de adaptación. Destaca la importancia de atender tanto las necesidades de

subsistencia de las comunidades, como el mantenimiento de los servicios ambientales de los

cuales dependen.

El cambio climático en el ámbito gubernamental. El Programa Especial de Cambio Climático

2009-2012 (PECC) identifica siete áreas catalogadas como susceptibles a los impactos adversos

del cambio climático: recursos hídricos; agroecosistemas; ecosistemas naturales; infraestructuras

de energía, industria y servicios; infraestructuras de transportes y comunicaciones; ordenamiento

territorial y desarrollo urbano; y salud pública. En dicho programa se establece que durante el

periodo 2013 – 2050 se deberá buscar la consolidación de las capacidades construidas para lograr

un balance positivo entre reforestación y deforestación; se tendrán que elegir opciones de

desarrollo con criterios de sustentabilidad; y disponer de un sistema nacional de planeación que

reduzca al mínimo la vulnerabilidad ante el cambio climático.

Un aspecto sobresaliente es que el Gobierno Federal reconoce la existencia del cambio climático

en el territorio nacional; y la necesidad de implementar acciones para la adaptación a nivel local.

En consecuencia, se definieron como municipios de alto riesgo de desastre aquellos con alta
9

vulnerabilidad y alto riesgo de ocurrencia de eventos climáticos (2 456), lo cual resultó en la

identificación de 1 385 de esa categoría, que concentran 27 millones de habitantes; y se publicó

el Atlas de Vulnerabilidad y Adaptación a los Efectos del Cambio Climático en México, obra

que integra los resultados para todos los municipios del país en el grado de exposición climática,

grado de sensibilidad climática, grado de capacidad adaptativa y el grado de vulnerabilidad al

cambio climático por municipio.

El diagnóstico a escala municipal se incluye en el Programa Especial de Cambio Climático 2014-

2018. Y es parte de los contenidos obligatorios de los Programas Estatales de Cambio Climático.

Bases para la toma de decisiones. Existe poca literatura en la cual se analicen los procesos

sociales de la transferencia de conocimiento, desde la academia hacia los tomadores de

decisiones climáticas, es recomendable contar con información sobre los riesgos climáticos a los

cuales los sistemas o recursos están expuestos, así como de los factores culturales, sociales y de

las capacidades de las instituciones para enfrentar los impactos y reducir la vulnerabilidad. Esto

último tiene que ver con la buena gobernanza de la adaptación.

Las decisiones climáticas se enfocan, primordialmente, a los diagnósticos de los recursos o

sistemas y en el impacto actual o que puede tener el cambio climático en su estructura y

dinámica; es decir, el análisis de los problemas asociados al cambio climático predomina sobre la

evaluación e implementación de sus soluciones.

El instrumento de política ambiental con la mayor definición jurídica para la conservación de la

biodiversidad son las Áreas Naturales Protegidas (ANP), ya que aumentan la capacidad de
10

adaptación de los ecosistemas y comunidades a los impactos del cambio climático. Además,

contribuyen a su mitigación mediante la captura y almacenamiento de carbono.

En la actualidad, a nivel internacional, se ha reconocido y valorado el papel de las ANP como

herramientas de mitigación y adaptación al cambio climático. Entre las estrategias de

conservación, las Áreas Naturales Protegidas ofrecen ventajas únicas que facilita la estimación

de captura y almacenamiento de carbono y poseen atribuciones legales que les brindan un

mecanismo estable, a largo plazo, para la administración, gestión y manejo de los recursos

naturales.

La restauración de la funcionalidad ecológica e hidrológica del paisaje, en todo el país, debería

ser una prioridad política y social de las estrategias nacionales para reducir la contribución de

México al cambio climático, y de adaptarse, en lo posible, a sus impactos negativos.

Las políticas de adaptación deben fundamentarse en los resultados de la investigación científica,

que además de generar información respecto a la variabilidad del clima (escenarios futuros),

incorporen las principales vulnerabilidades sociales y sectoriales relacionadas con las

condiciones de vida de la población. De tal manera, que se propongan medidas basadas en el

reconocimiento de la importancia de los servicios ecosistémicos por encima de los intereses

financieros.

Los escenarios de riesgo y vulnerabilidad requieren la integración del conocimiento tradicional y

científico, mediante la elaboración de planes participativos que conjunten al mayor número de

actores sociales.
11

En el país existe producción científica, tanto en ciencias naturales como en ciencias sociales, que

aportan conocimientos acerca de la magnitud del riesgo climático en contextos comunitarios,

locales y regionales. Dicha información es básica para fundamentar las políticas y programas de

adaptación y mitigación en el contexto nacional. Por lo tanto, es importante la implementación

de mecanismos de comunicación que garanticen la disponibilidad y accesibilidad de los datos

generados por la comunidad científica para los tomadores de decisiones.

El diseño de políticas públicas incluye los aspectos programáticos de aplicación, evaluación,

seguimiento y rendición de cuentas y requieren de una conceptualización precisa sobre el riesgo

climático en sus dimensiones de probabilidad de ocurrencia y como evidencia de impactos

ocurridos o previsibles, que en el contexto de cambio climático implica transformaciones de las

amenazas hidrometeorológicas y nuevos riesgos.

En el ámbito federal destacan la Ley General de Cambio Climático, el Programa Especial de

Cambio Climático y la ENAREDD+, que incluyen en sus principios y consideraciones la

equidad de género. Algunas experiencias destacadas de tipo estatal son las de Yucatán y Chiapas

para desarrollar estándares sociales que garanticen la distribución equitativa de beneficios dentro

del marco de REDD+; la Ley de Cambio Climático y el Plan Estatal de Cambio Climático de

Oaxaca; y la Agenda de Género y Cambio Climático de Tabasco. Sin embargo, el reto más

importante continúa siendo la implementación. Estas iniciativas han dejado claro que la política

pública mexicana tiene como mandato legislativo e institucional crear las condiciones necesarias

para que mujeres y hombres disfruten de los mismos derechos y oportunidades de desarrollo

personal.
12

El conocimiento sobre riesgo y vulnerabilidad frente al cambio climático requiere de inversiones

económicas para el desarrollo de estudios multidisciplinarios que identifiquen las

particularidades del riesgo climático y de la vulnerabilidad social en los ámbitos local, regional y

nacional.

En este contexto, resulta relevante fomentar foros de discusión con la participación de

investigadores, académicos, representantes de la sociedad civil y de las diferentes instancias

públicas y privadas determinantes en la formulación de políticas públicas. Lo anterior permitirá

que estas sean sólidas y respondan a las condiciones actuales y futuras del país en el marco del

Cambio Climático. Asimismo, el intercambio de información, así como la identificación clara y

puntual de las necesidades de conocimiento y los "huecos" que de ellos existen serán garantes del

buen uso de los recursos disponibles para la generación de políticas públicas, su implementación

y seguimiento en el corto y largo plazo; hecho, por demás, relevante en un ambiente de crisis

económica como el prevaleciente actualmente.

Cambio climático

El cambio climático es un problema que afecta a todo el mundo, contrae demasiadas

consecuencias que nos están afectanto hoy en día, el ser humano es el responsable de que todo

esto esté pasando por ejemplo la descomposición de los hielos que trae de consecuencia el

crecimiento del nivel del mar, otro caso es que se afecta la temperatura casos donde el frio no

afectaba mucho ahora las temperaturas llegan ser muy bajas.

El aumento de los gases del efecto invernadero es una causa que anda de mano con el cambio

climático ya que los gases años pasados fueron deteriorando la capa de ozono provocando que
13

los rayos ultra violeta lleguen con más intensidad y afectando a las personas ya que pueden

contraer enfermedades con el alto nivel del sol.

El cambio climático es, hoy en día, un tema obligado en las preocupaciones de

todo ser responsable y en la agenda de cualquier gobierno. El tema es abordado

por algunos estudiosos como una de las mega tendencias de la sociedad

posmoderna La degradación del medio ambiente con el consecuente cambio

climático es una bomba de tiempo que debe desactivarse si no queremos

desaparecer como especie del planeta tierra Las medidas para revertir el deterioro

han de comenzar con una educación permanente al respecto y una mayor voluntad

política. La comunidad científica ha dado la voz de alerta desde los cuatro puntos

cardinales con lo que ya es el momento de actuar (Dias,2012).

El cambio climático se al vuelto el problema más perjudicial para la humanidad por sus efectos

que afectan gravemente al ambiente y todo es producido por el ser humano que es la principal

causa de que todo esté pasando y más por los gases de efecto invernadero,

El aumento de los gases de efecto invernadero es por el uso excesivo de los productos fósiles que

cada año van aumento y eso se vuelve un factor en contra del ser humano, este aumento se da

cada año más y más es una realidad que a todos en algún momento se va volver un problema que

no vamos a poder parar si no actuamos ahora.

Se estudió la emisión de metano y óxido nitroso en rubros de la producción

agropecuaria. Estos gases de efecto invernadero tienen potenciales de


14

calentamiento mucho mayor al del dióxido de carbono. Se obtuvieron factores de

intensidad de emisión de metano y óxido nitroso utilizando la metodología

recomendada por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Los

productos de origen animal y los cultivos de arroz con anegamiento son los que

presentan mayor cantidad de gases con alto potencial de calentamiento global.

Esto se debe a varios procesos que en ese sector contribuyen simultáneamente:

emisiones producidas por el estiércol en su almacenamiento y manejo, la

fermentación entérica en el sistema digestivo de los rumiantes, y el metano

emitido en suelos bajo agua. Se encuentra que la contribución de metano y óxido

nitroso proveniente de cereales y legumbres de secano es de menor relevancia

(Gonzales. A y Carlsson.A, 2007).

Cambio climático en México

Según Tecnol. cienc. agua vol.3 no.1 Jiutepec ene./mar. 2012 nos dice que:

Una de las mayores preocupaciones de la sociedad en relación con el cambio climático se refiere

a sus posibles efectos en los recursos hídricos. De hecho, el clima y el ciclo hidrológico están tan

íntimamente relacionados que es difícil definir las fronteras entre ellos; el clima depende de

variables relevantes del ciclo hidrológico, tales como la humedad ambiente y la precipitación.

Adicionalmente, el sistema climático y el ciclo hidrológico están vinculados estrechamente con

los océanos, como lo demuestra, entre otros, el fenómeno de El Niño (Voituriez y Jacques,

2000). Por supuesto, la dinámica de los océanos también registrará cambios importantes por

efecto del calentamiento global, mismos que interactuarán con el sistema climático global.
15

Así, el incremento de temperatura esperado en los escenarios más probables de cambio climático

tendrá importantes repercusiones en el ciclo hidrológico, global y local, y por consiguiente, en la

disponibilidad de los recursos hídricos en las zonas más vulnerables de México.

Como establece claramente el más reciente informe del Panel Intergubernamental de Cambio

Climático (IPCC, por sus siglas en inglés): "el calentamiento del sistema climático es

inequívoco, como evidencian ya los aumentos observados del promedio mundial de la

temperatura del aire y del océano, el deshielo generalizado de nieves y hielos, y el aumento del

promedio mundial del nivel del mar" (IPCC, 2007).

Los efectos del calentamiento global se están observando ya con mayor o menor intensidad en

distintas regiones del mundo y han sido registrados con rigor científico. En la figura 1 se

muestran las variaciones de temperatura, nivel del mar y deshielo en el hemisferio norte, que es

el más afectado y en el que se ubica México (IPCC, 2007). Como puede observarse, el

incremento de temperatura es especialmente importante a partir de la década de los setenta. En

México se observa ese mismo patrón de incremento de la temperatura, si bien con valores

mayores al promedio mundial, como se muestra en la figura 2 (INE, 2009). Es de notar que la

tasa de crecimiento de la temperatura promedio en el país en los últimos veinte años es de 0.3 °C

por década, y de 0.72 °C en el último decenio. Estos valores confirman la alta vulnerabilidad de

México ante el cambio climático.

En lo que respecta a las variaciones registradas en el nivel del mar, en la figura 3 se pueden

observar mediciones reportadas por Ortiz-Figueroa y González-Navarro (2008), que muestran

incrementos del nivel del mar en algunos puntos del golfo de México, así como variaciones

menores y aun negativas en algunas regiones. Estas diferencias de tendencias en los registros se
16

deben a que al incremento del nivel del mar ocasionado por expansión térmica y deshielo,

producto del cambio climático, se oponen o se suman, según la región de que se trate, fenómenos

geológicos como la subsidencia por choque de placas tectónicas o la elevación continental por

efecto de descarga de sedimentos en los deltas de grandes ríos. Estos fenómenos hacen difícil el

pronóstico de elevaciones del nivel del mar para regiones específicas.

Las condiciones futuras del clima dependerán principalmente de la cantidad de emisiones de

gases de invernadero en el mundo, particularmente de bióxido de carbono, CO 2. Por esta razón,

las predicciones científicas se elaboran en términos de escenarios, cuya concreción en la realidad

dependerá de la capacidad de nuestra civilización de controlar sus emisiones de gases de

invernadero, así como de la protección de la naturaleza, que permita, por ejemplo, mantener las

regiones boscosas, en las que puede atraparse una parte importante del CO 2 emitido a la

atmósfera.

Los escenarios que hoy se consideran más probables son los denominados A1B y A2. El primero

describe un mundo caracterizado por un rápido crecimiento económico, una población mundial

que alcanza su máximo a mediados del presente siglo, que empieza a declinar a partir de

entonces y que adopta tecnologías más eficientes, con un balance en el uso de diferentes fuentes

de energía. El segundo se refiere a un mundo venidero, caracterizado por un incremento continuo

de la población, aunque con un crecimiento económico mucho menor que en otros escenarios.

Este escenario es pesimista en cuanto a que se mantiene un elevado aumento de las emisiones de

gases invernadero, en particular de bióxido de carbono.

Los pronósticos de elevación de la temperatura para estos escenarios se muestran en el cuadro

1 (IPCC, 2007). En el escenario A1B (comúnmente denominado "escenario medio"), la


17

temperatura promedio mundial esperada al final del siglo se incrementará en 2.8 °C respecto del

promedio del periodo 1980-1990, pero puede llegar a ser 4.4 °C mayor. En el escenario A2,

considerado uno de los escenarios más críticos, el incremento esperado será de 3.4 °C, pero

puede alcanzar un valor de hasta 5.4 °C. En la medida en que la emisión de gases de invernadero

sigue creciendo, inclusive a una tasa cada vez mayor que la esperada, las previsiones pesimistas

parecen estar haciéndose realidad. En la figura 4 se muestra la anomalía de temperatura global

registrada de 1880 a 2009 (NASA, 2010).

Con respecto a México, los pronósticos de temperatura para diferentes escenarios indican que la

temperatura media podría incrementarse 4 °C en promedio al final del presente siglo, respecto

del promedio del periodo 1961-1990, y en algunas regiones del norte y noroeste, más de 5 °C,

como se muestra en la figura 5 (Montero-Martínez y Pérez-López, 2008). Estos incrementos de

temperatura ocasionarían seguramente una mayor escasez de recursos hídricos en casi todo el

país, además de disminuciones de producción por hectárea en numerosos cultivos, que se

encontrarían sujetos a un mayor estrés térmico, pudiendo llegar al punto que algunos cultivos no

pudieran ser producidos en algunas zonas del país.

Efectos del cambio climático en los recursos hídricos

A escala global se prevé que los efectos del cambio climático en los recursos hídricos serán

extensos, pero de diferente signo de una región a otra, conforme a la latitud, altitud y condiciones

orográficas. En algunas regiones del planeta ya se registran los primeros síntomas de afectación

en los recursos hídricos.


18

En general, en las latitudes altas se espera un incremento de la precipitación y el escurrimiento,

lo que podría incrementar la oferta de agua en esas regiones. En latitudes medias y zonas

subtropicales —en las que se ubica el territorio mexicano—, al contrario, se prevén importantes

disminuciones en la precipitación y el escurrimiento, lo que ocasionará un incremento en las

condiciones de escasez y mayor presión sobre los recursos hídricos en esas regiones. De hecho,

ya se han observado disminuciones en la precipitación y en el escurrimiento en latitudes entre

10° S y 30° N, así como, a nivel global, incrementos en el vapor de agua en la atmósfera y

cambios de régimen en las precipitaciones, que han producido lluvias locales de mayor magnitud

e intensidad (IPCC, 2008), y en ocasiones fuera de temporada. En la figura 6 se presentan los

cambios esperados en la precipitación reportados por el IPCC (2008) en su informe técnico

especial sobre agua y cambio climático. Como puede observarse, con respecto al escenario A1B,

son de esperar cambios importantes de precipitación en México tanto en invierno como, con

mayor intensidad, en verano, que es la época de mayores lluvias en este país.

Un efecto casi seguro del cambio climático será la variación del escurrimiento en cuencas que

dependen del deshielo, pudiendo éste disminuir en los periodos requeridos por los usuarios del

recurso hídrico. En efecto, está bien documentada una disminución en las capas de hielo

continentales, con un incremento en el derretimiento de glaciares en la mayoría de las regiones

del planeta, como puede verse en la figura 7 (IPCC, 2008). El impacto en México se registrará

principalmente en Baja California, cuya disponibilidad de agua, conforme al Tratado de

Distribución de Aguas con los Estados Unidos de 1944, depende de los flujos del río Colorado,

que nace y se alimenta principalmente de la nieve de las montañas rocallosas en ese país. La

variación esperada en el escurrimiento hacia finales del presente siglo, reportada por el IPCC

(2008), se muestra en la figura 8.


19
20

En diversas regiones del mundo, y en varias de México, se registran ya condiciones de escasez

que se espera se vean incrementadas, aún sin cambio climático, por efecto del crecimiento

demográfico esperado, la creciente concentración urbana, la contaminación de cuerpos de agua y

la sobreexplotación de los recursos hídricos, en particular los subterráneos, aunado a una pobre

cultura en el cuidado y buen uso del recurso hídrico. A este escenario se deben añadir los efectos

del cambio climático, que en México serán mayormente de reducción de la disponibilidad natural

de agua, lo que en conjunto plantea retos muy grandes para la gestión del agua y su uso

sustentable.

Conforme al grupo especializado del IPCC (2008), en muchas regiones las prácticas actuales de

gestión del agua no serán adecuadas o suficientes para enfrentar los retos asociados con el

cambio climático. Asimismo, este grupo considera que: "el cambio climático desafía la hipótesis
21

tradicional de que la experiencia hidrológica del pasado es un antecedente adecuado para las

condiciones futuras". Esto es, los registros meteorológicos e hidrológicos muy probablemente no

podrán continuar empleándose bajo la consideración de que los valores estadísticos del pasado

serán representativos del futuro (no es segura la hipótesis estadística de que el proceso es

estacionario y ergódico).

Un aspecto de la mayor relevancia para el control de inundaciones es la variación esperada de

extremos de precipitación. En este sentido, en un clima más cálido son de esperar eventos de

precipitación más intensa, aun en lugares donde la precipitación promedio anual será

probablemente menor. En efecto, el promedio anual de precipitación puede incluso disminuir,

pero se registrarán lluvias más intensas, lo que naturalmente hará que sea más difícil transitar

estos caudales por los actuales cauces. Por ello es fundamental incorporar la variable de cambio

climático en el diseño y la construcción de la nueva infraestructura hidráulica, reconsiderando los

criterios tradicionales empleados. De hecho, según el informe el IPCC (2008): "se ha observado

en todo el mundo un aumento de episodios de precipitación intensa, incluso en lugares en que la

cantidad total ha disminuido". Estos eventos extremos serán de los más difíciles de pronosticar

en los escenarios futuros de cambio climático, pues tienen un carácter eminentemente local y

para su registro se requieren pluviógrafos, no sólo pluviómetros, que son los instrumentos con

los que cuentan la mayoría de las estaciones climatológicas en el mundo. Es de esperar que los

impactos del calentamiento global en el escurrimiento se detecten primero en la ocurrencia de

estos eventos extremos que en la disponibilidad anual, que de por sí tiene importantes

variaciones naturales.
22

En la figura 9 se presenta el incremento —o decremento— en la contribución de días muy

húmedos a la precipitación total, por década. En el caso de México, dicho incremento ha sido

entre 1 y 2% por década. Sin duda, este efecto del cambio climático incrementará la

vulnerabilidad en cuencas que ya registran problemas de inundaciones, como las del sistema

Grijalva-Usumacinta en Chiapas y Tabasco, o el Papaloapan en la planicie costera de Veracruz.

Como se ha dicho anteriormente, la existencia de lluvias más intensas es compatible con el

pronóstico de escurrimientos anuales menores. Al respecto, en la figura 10 se presenta la

variación registrada, a partir del año 1900, en el índice de sequía de Palmer. En el caso del

territorio mexicano, es evidente el incremento en la ocurrencia de sequías, lo que es consistente

con las predicciones de disminución de la precipitación y el escurrimiento que, en promedio

anual, se espera ocurrirá en el norte del territorio mexicano, principalmente.

Efectos en los recursos hídricos de México

En México, en algunas de sus principales cuencas hidrológicas, se registra ya una condición de

escasez conforme a estándares internacionales. En efecto, como se muestra en la figura 11, una

amplia región del centro y norte de México presentaba ya en 2005 condiciones de disponibilidad

muy baja, y en la cuenca del valle de México, extremadamente baja. Por efecto del crecimiento

poblacional, el desarrollo económico regional y la concentración en algunas zonas urbanas, se

espera que para el año 2030 varias regiones hidrológicas de importancia y gran extensión se

encuentren en condiciones de disponibilidad extremadamente baja, entre ellas la cuenca

binacional del río Bravo. Este escenario, sin embargo, aún no incorpora los efectos del cambio

climático.
23

Recientemente se ha incrementado el número de estudios relativos al efecto del cambio climático

en los recursos hídricos de México (ver Martínez-Austria, 2007; Martínez-Austria y Aguilar-

Chávez, 2008). Tras varios años de investigación en el Instituto Mexicano de Tecnología del

Agua, se publicó el Atlas de vulnerabilidad hídrica de México ante el cambio

climático (Martínez-Austria y Patiño-Gómez, 2010), en el que se presentan los resultados más

recientes en el estado del conocimiento en torno a esta problemática.

Montero-Martínez et al. (2010), utilizando un método de regionalización modificado,

determinaron la anomalía de temperatura y precipitación esperada, conforme al escenario A2. En

la figura 12 se muestra la variación de la temperatura media anual que en el país alcanzará 3.5 °C

más en el periodo 2061-2090, respecto del promedio registrado en 1961-1990. Sin embargo, las

variaciones entre una región y otra son importantes. Los estados con mayor incremento de

temperatura serán Sonora, con 3.57 °C más; Colima, con 3.76 °C más; Nayarit, con 3.46 °C más,

y Zacatecas, con 3.47 °C más. Aguascalientes y Quintana Roo, las entidades con menor

incremento, registrarán 2 y 2.51 °C más, respectivamente. En el ámbito nacional se espera un

incremento medio anual de 3.15 °C.

Si se considera solamente el verano, como se muestra en la figura 13, estos incrementos de

temperatura tienden a ser mayores. En Coahuila se esperan entre 3.8 y 4 °C más en verano, al

igual que en Chiapas. En Tabasco, las temperaturas de verano serán 4 °C mayores. En general,

en México, la temperatura de verano se incrementará en 3.3 °C en el citado escenario A2.

En cuanto a la precipitación, como se observa en la figura 14, se espera que ésta se reduzca en

promedio 15.2% en el país, una cifra importante en una nación que ya enfrenta condiciones de

escasez en varias regiones. Los estados más afectados, en cuanto a la disminución en el volumen
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precipitado se ubican en el sureste: Yucatán (18.9%), Quintana Roo (17.6%) y Tabasco

(18.87%). Sin embargo, en esta zona, de abundantes lluvias, los efectos serán menos severos que

en las regiones áridas del norte, en las que, con porcentajes menores de precipitación, los

recursos hídricos enfrentan ya condiciones de estrés. Así, la precipitación disminuirá

previsiblemente 12.9% en Coahuila, 21.3% en Baja California, 14.2% en Chihuahua, 21.3% en

Sonora, 17% en Sinaloa y 14.9% en Tamaulipas. En estos estados se ubican los mayores distritos

de riego del país. De no adoptarse medidas importantes de adaptación, podría estar en riesgo la

suficiencia alimentaria de México.

El cambio en la precipitación, especialmente en las cuencas ubicadas en zonas áridas, producirá

disminuciones porcentualmente aún mayores en el escurrimiento, es decir, en el agua superficial

disponible. Utilizando el método de balance de la norma oficial mexicana 011 para balance

hídrico y aplicando la disminución estimada en el escenario A2 en la precipitación, Rivas-

Acosta et al., determinaron la reducción en el escurrimiento en la cuenca del río Conchos,

ubicada en el estado de Chihuahua, y cuyo cauce es tributario del río Bravo. Como se aprecia en

la figura 15, se esperan disminuciones en el escurrimiento de alrededor de 21% para 2050 y de

25% para 2100. En esta cuenca se ubican grandes sistemas de riego, y actualmente aporta el

mayor porcentaje de la cuenca del río Bravo a los compromisos de México, según el Tratado de

Distribución de Aguas de 1944 con los Estados Unidos.

Cambio y variabilidad climáticos y las actividades agrícolas de México

Según Bremauntz.A nos dice que:


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Los estudios actuales relacionados con la agricultura parte necesariamente de considerar que esta

actividad es extremadamente vulnerable en los países en desarrollo, ya que se encuentra

doblemente expuesta (O`Brien y Leichenko 2000): es vulnerable a los fuertes cambios

socioeconómicos que se dan dentro del proceso de globalización económica, i es además

altamente sensible a las variaciones climáticas, cómo se observó durante las grandes eventos

climáticos que acontecieron en la década de los 90, particularmente durante el fuerte evento de

El niño de 1997 y 1998. Recientemente, durante el segundo semestre del 2001, la región

centroamericana sufrió 1 de los ejemplos más dramáticos de esta doble explosión: además de las

severas sequías que se presentó en vastas regiones de Guatemala, Honduras coma El Salvador y

Nicaragua (Petrich 2001), en el ámbito internacional una caída drástica en los precios del café,

qué es 1 de los cultivos en los que descansa una buena medida la economía de esas regiones.

Si bien por Latinoamérica se postulan grandes variaciones en los rangos imposible de

temperatura y precipitación en condiciones de cambio climático, existe una alta confianza en que

son las condiciones de las mayormente responsables de la variabilidad climática en la región. Por

tanto, variaciones en el clima que implicaran un aumento en el número o la intensidad de este

evento constituirían un escenario de cambio climático bastante adverso a las actividades

productivas de la región. Durante el estudio del país, los escenarios regionales construidos a

partir de técnicas estadísticas mostraron claramente estas condiciones para varios modos de

circulación general.

Aunque el TAR no fue concluyente en cuanto a estos aspectos del ENOS, sí establece la

probabilidad de que sea alargue la duración del mismo. En ese caso, podría presentarse para

México dos veranos con sequía, o dos inviernos con bajas temperaturas y lluvias torrenciales.

Además, algunos estudios relacionan a el niño con la mayor presencia de huracanes en el


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Pacífico; estos meteoros han sido la fuente de grandes desastres en Latinoamérica,

particularmente en Centroamérica y México, ya que las inundaciones y deslizamientos de tierra

provocan grandes pérdidas de vidas humanas y de infraestructura que pueden retrasar el

Desarrollo Regional aún por décadas.

Agricultura en México

El estudio del impacto posible del cambio climático en la agricultura en México se centró en los

análisis de la vulnerabilidad de la producción del maíz temporal, particularmente en el siglo

primavera-verano. Si bien las variables macroeconómicas del país no indican una contribución

importante de este grano en el producto interno bruto, indudablemente es su producción depende

en millones de campesinos a todo lo largo y ancho del país. El maíz se cultiva a nivel del mar a

más de 2000 m de altura, y ha sido el sustento básico de muchas generaciones en el sector rural.

Así, la producción del maíz en México depende fuertemente del clima y se desarrolla

prácticamente en todo el territorio nacional. Los bajos rendimientos y la gran superficie

siniestrada que se presentan año con año coma son indicativos de que este cultivo no se

desarrolla ni exclusiva ni fundamentalmente para su comercialización a gran escala; además,

activa en áreas en donde no existe aptitud para ello, tanto en el ámbito climatológico como en el

de los suelos y pendientes, lo que en parte explica las altas pérdidas de las cosechas de este

cultivo y los bajos rendimientos en más de la mitad del territorio nacional.

Los escenarios del cambio climático utilizados fueron proporcionados por el equipo de trabajo

encargado de ello. Empleamos la salida de 2 modelos de circulación general: El CCCM

(Canadian climate Center Model) y el GFDL (Geophysical Fluid Dynamics Laboratory). Dichas
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salidas no permitieron obtener las variaciones de temperatura, precipitación y radiación

provocada por una duplicación del bióxido de carbono (2004, págs.229-230).

Conclusiones

El cambio climático está siendo un gran problema que está afectando a nivel mundial trayendo

muchas consecuencias que afectan a las zonas agrícolas y eso es a nivel mundial, el país de

México con las investigaciones realizadas se concluye que en el país de México las temperaturas

an aumento de una forma extrema, llegando a tener eventos extremos con los climas, alterando

las temporadas de lluvias, calor y frio.

El mundo ya debe de empezar a tomar decisiones que ayuden a parar el cambio climático antes

que sea muy tarde y la solución va tener que demorar mucho tiempo, todos debemos de ponernos

en conciencia ya que no solo se necesita la ayuda de algunos todos debemos de cambiar algunos

hábitos así ayudamos a parar el cambio climático.

La enseñanza es un arma que podemos usar ya que desde pequeños debemos incentivar a que

puedan adquirir hábitos que ayuden a mejorar el cambio climático, ya que la enseñanza que se da

desde pequeños se nos queda y tendremos en cuenta todo lo aprendido y así podremos contribuir

en la solución del cambio climático.


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Referencias

- Bremauntz, A. F. (2004). Cambio climático: una visión desde México. Instituto Nacional de

Ecología.

- Díaz Cordero, G. (2012). El cambio climático. Ciencia y sociedad.

[Link]

- González, A. D., & Carlsson Kanyama, A. (2007). Emisiones de gases de efecto invernadero

con alto potencial de calentamiento global: el sector agropecuario. Avances en Energías

Renovables y Medio Ambiente, 11. [Link]

- Martínez-Austria, P. F., & Patiño-Gómez, C. (2012). Efectos del cambio climático en la

disponibilidad de agua en México. Tecnología y ciencias del agua, 3(1), 5–20.

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