El término "agile" (ágil en español) se refiere a un enfoque de desarrollo de software y gestión
de proyectos caracterizado por la entrega rápida, iterativa e incremental de productos y
servicios, en colaboración con los clientes y en respuesta a cambios. La agilidad se basa en los
principios establecidos en el Manifiesto Ágil, un documento que surgió en 2001 como
resultado de una reunión de varios expertos en desarrollo de software.
Los valores y principios del Manifiesto Ágil incluyen:
1. **Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas**: Se enfoca en la importancia
de las personas y la comunicación efectiva dentro del equipo de trabajo.
2. **Software funcionando sobre documentación extensiva**: Prioriza la entrega de software
que funcione y agregue valor sobre la documentación excesiva y detallada.
3. **Colaboración con el cliente sobre negociación contractual**: Promueve la colaboración
estrecha y continua con el cliente para comprender y satisfacer sus necesidades en lugar de
enfocarse exclusivamente en contratos formales.
4. **Responder al cambio sobre seguir un plan**: Reconoce que los requisitos y prioridades
pueden cambiar durante el desarrollo del proyecto, y enfatiza la capacidad de adaptación y
respuesta rápida a esos cambios.
El enfoque ágil se ha vuelto muy popular en la industria del software y se ha extendido a otras
áreas más allá del desarrollo de software, como la gestión de proyectos, el marketing y el
desarrollo de productos en general. Promueve la flexibilidad, la colaboración, la
retroalimentación continua y la entrega temprana y frecuente de valor, lo que permite a los
equipos adaptarse a entornos empresariales cada vez más dinámicos y competitivos.