Lydia Cacho
(1963-actualidad)
Lydia María Cacho Ribeiro (Ciudad de México, 12
de abril de 1963), más conocida como Lidia Cacho,
es una periodista, autora, oradora y activista de
derechos humanos mexicana. Es reconocido
internacionalmente por investigar el crimen y
desarrollar herramientas sociales, además de enseñar
nuevas técnicas para combatir la esclavitud y la trata
de personas en todo el mundo.Fundó Refugio:
Centro Integral de Atención a la Mujer.Recibió la
primera sentencia por trata de niños y pornografía
infantil en México. y América Latina (prisión de 112
años).
Lydia Maria Cacho Ribeiro nació en la Ciudad de
México y vive en Cancún, Quintana Roo desde hace
20 años. Es hija del psicólogo y feminista franco-
portugués Pauletto Ribeiro y del ingeniero mexicano
Oscar Cacho. Desde temprana edad, siguió el
ejemplo de su madre al abordar los derechos de la
mujer.
En el año 2000 cofundó el Centro General de Atención a la Mujer. El centro, especializado
en la atención de mujeres, niños y niñas víctimas de violencia doméstica y sexual, se
encuentra en proceso de expansión debido al creciente número de casos cerrados desde
2012. Violencia extrema y financiación insuficiente de los centros.
En 2004, Lydia Cacho escribió un libro, Los demonios del Edén, en el que denunció la
mafia infantil mexicana y la explotación comercial de menores consentidos para tener
relaciones sexuales por parte de la clase política, implicando a varias celebridades.
El empresario libanés Kamel Nasif Borge ha sido imputado por difamación en el estado de
Puebla, exponiendo un escándalo político que involucra al entonces gobernador de Puebla.
Una conspiración para violar la ley contra los periodistas. Los delitos que acusa Lydia
Cacho ocurrieron en Cancún (Quintana Roo), donde residía, donde fue secuestrada por
elementos de la Policía de Puebla, por orden del gobernador de Puebla, Mario Pultarco
Marín Torres (PRI), y trasladada ilegalmente al estado.
En 2005 Jean Succar Kuri, pederasta y corruptor de menores preso en Arizona, la amenazó
de muerte junto con el personal que labora en el CIAM Cancún, A.C.
Lydia Cacho también fue amenazada por José Ramón Hernández, exagente del Cuerpo
Especial Antisecuestros de Torreón, Coahuila, y de Alfredo Jiménez Potenciano, presunto
narcotraficante, por defender a las parejas sentimentales de éstos y protegerlas. Por esa
razón, Lydia Cacho contaba con una escolta de la Agencia Federal de Investigación AFI,
misma que fue burlada durante su detención y traslado a Puebla en diciembre de 2005 tras
la demanda por difamación interpuesta por Kamel Nacif Borge, quien es señalado en el
libro Los demonios del Edén, como amigo del pederasta detenido en Arizona.
El 14 de febrero de 2006 se dio a conocer la grabación de una llamada telefónica entre el
gobernador de Puebla y Kamel Nacif, en la cual este último le agradecía el favor hecho por
Marín al detener y procesar a Lydia Cacho; estos hechos sustentarían las denuncias hechas
por ella. Gran parte de los políticos de México, organizaciones sociales y medios de
comunicación exigieron la aclaración del caso e incluso la renuncia del gobernador.
Además, se menciona de manera colateral, en algunas de las grabaciones, a quienes fueron
los gobernadores de Quintana Roo, Félix González Canto (PRI), de Chiapas, Pablo Salazar
Mendiguchía (coalición de partidos PAN, PRD, PVEM), al exgobernador de Quintana Roo,
Joaquín Hendricks Díaz, y al senador priista Emilio Gamboa Patrón. El juicio duró hasta
agosto de 2007.
A partir de agosto de 2012, Lydia Cacho se encontraba temporalmente fuera del país
debido a amenazas de muerte. Los autores dijeron que fueron víctimas de una amenaza
directa a través de la intervención de una línea telefónica especial, accesible solo por correo
electrónico, para acceder a los equipos avanzados de la Armada y los cárteles que operan en
Quintana Roo, siguiendo el consejo de un experto en secuestros y los comentarios de la
Fiscalía. La General de la República Maricela Morales, Lydia Cacho se exilió
temporalmente en un intento de aprovecharse de ella. Sistema de seguridad personal para
reconstruir. México tiene la tasa más alta de violencia contra periodistas desde 2011.
Lydia Cacho ha querido denunciar el sistema de redes entre empresarios, políticos,
militares, policías y líderes religiosos que esclavizan a niñas y mujeres, esta periodista ha
dedicado gran parte de su vida a investigar las organizaciones dedicadas a la trata de
personas y detener la transgresión de los derechos fundamentales de las personas.“Existe un
tráfico de influencias, abuso de poder y una perversa degradación que se obtiene con la
colusión de poderes”. (Cacho, 2007; 16).
Es detenida en Cancún, Quintana Roo, el 16 de diciembre de 2005, por agentes de la policía
judicial de Puebla, para trasladarla a la ciudad de Puebla. La razón de su detención se debe
a su libro ‘’Los demonios del Edén’’, que fue publicado en el año 2003 y que consiste en
una investigación que recopila los relatos testimoniales de los sobrevivientes de una red de
prostitución infantil, dirigida por políticos y por los empresarios Succar Kuri y Kamel
Nacif.
La violación de sus derechos humanos que se vieron quebrantados al entrar a la cárcel,
como ella misma lo declara “traemos un resumen de mi caso y explicaré la ruta de la
impunidad” ella aclara que no es la única que sufre debido a la falta de justicia y de la
aplicación de las leyes en México.
Tal parece que la impunidad y la falta de justicia impera en México, por eso es que Lydia
cacho se volvió el ejemplo vivo de que nuestro país requiere un cambio profundo tanto en
su marco legal, político y social.
En 2005, Lydia denuncia las agresiones de las que fueron víctimas varias menores, esto
provocó un fuerte enfrentamiento con el empresario libanés Kamel Nacif, y el entonces
gobernador de Puebla, Mario Plutarco Marín Torres que desencadenó un revuelo mediático
y evidenció la crisis de credibilidad en el Sistema de Justicia Mexicano.
Es periodista y autora conocida por su trabajo como defensora de los derechos humanos.
Ha investigado y condenado la trata de personas y la explotación sexual de mujeres y niños
en México y el extranjero. Por esta labor acusatoria que involucra a representantes de la
clase política mexicana, Lydia Cacho fue torturada, encarcelada y amenazada de muerte.
Ha recibido numerosos reconocimientos y premios.
Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Olof Palme 2011, el Premio Mundial
UNESCO Guillermo Cano a la Libertad de Prensa, el Premio Human Rights Watch, el
Premio Casa América Catalunya a la Libertad de Expresión y el Premio de la Unión
Valenciana de Periodistas. En el año 2000 cofundó el Centro Integral de Atención a la
Mujer (CIAM Cancún), el cual se especializa en la atención de mujeres y niños víctimas de
violencia intrafamiliar y sexual.
Es columnista política de La voz del Caribe y jefa de redacción de la revista y programa de
televisión Esta boca es mía. Experta en igualdad y comentario de género y violencia y
temas de género en la Organización de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM). Ha
escrito varios libros, entre ellos Slaves of Power: A Journey to the Heart of the Sex of the
Sex Trafficking of Women and Girls in the World (Debate, 2011) y The Demons of Eden.
El poder de protección de la pornografía infantil (Debolsillo, 2010) y Memorias de una
infamia (Debate, 2008).
La lucha de Lydia Cacho contra la pedofilia, la trata de personas y la esclavitud sexual ha
traspasado las fronteras de México y ha ganado numerosos premios internacionales. Su
investigación muestra que las redes de robo y esclavización de mujeres y niños están
experimentando una explosión sin precedentes en la actualidad, beneficiándose de una
cultura que fomenta la cosificación humana y una economía de mercado inhumana. Cacho
argumenta que aceptar la prostitución como un mal menor significa ignorar el enorme
poder de la explotación, el abuso y el crimen organizado en todo el mundo.