Folletos
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Folletos:
1. Ser estudiante:
Como primer paso es necesario que el estudiante analice la forma como ha estudiado hasta ahora,
para identificar sus puntos débiles y poderlos corregir. Para aprender, se requiere estudiar e
implica de parte del estudiante: disposición, constancia y saber cómo estudiar.
Si estudias porque te gusta, o porque te ayuda a alcanzar tus metas; si generalmente organizas tu
tiempo de estudio; si escuchas con atención; si comprendes fácilmente lo que lees; si usas tus
apuntes de clase para estudiar; si elaboras resúmenes y cuadros sinópticos cuando estudias; si
recuerdas fácilmente lo que estudiaste; si expresas claramente tus ideas por escrito; si puedes
exponer fácilmente temas en clase; si elaboras guías de estudio; si estudias diariamente y con
constancia; si usas la biblioteca y acudes a otros recursos para estudiar y no sólo los libros y los
apuntes de clase; entonces, cuentas con todas las herramientas fundamentales para el estudio.
Cada una de las acciones de estudio referidas anteriormente responde a una técnica o forma de
realización adecuada para estudiar. Saber cómo efectuar esas actividades básicas de estudio
facilita el éxito de los estudiantes.
¿Qué es estudiar?
Piensa que es para ti estudiar.
En la práctica, estudiar es una actividad que se caracteriza por ser: constante, y además de
constante es organizada e intencional.
Estudiar puede realizarse de manera independiente o en una institución educativa.
Estudiar es una opción en la superación personal.
Estudiar amplía nuestra visión de las cosas y nos habilita para resolver problemas.
Cuando el estudio es la actividad principal de nuestra vida, se nos define como estudiantes.
Se ha hecho costumbre que por los resultados que obtenemos al estudiar se nos defina como
estudiante bueno, regular, malo.
La definición que ya tenemos como estudiante bueno, regular, malo, afecta nuestra disposición
hacia el estudio y ello a su ve influye en nuestra actuación y en los resultados que obtenemos al
estudiar.
¿Y tú, como te consideras? ¿estudiante bueno, regular o malo?
Nuestras definición y disposición hacia el estudio influye en los resultados que obtenemos.
Podemos cambiar nuestra definición ante nosotros mismos y ante los demás, de malo y regular a
bueno.
Las situaciones y circunstancias cambian cada día. Nuestra interrelación con el mundo que nos
rodea requiere de nuestro propio cambio. El estudio es una opción para estar al tanto de las
transformaciones.
En todo este libro, explicaremos una serie de técnicas, que bien utilizadas, multiplicaran
exponencialmente los resultados del estudio, que van incluso más allá de pasar exámenes y
obtener buenas calificaciones, sino integrar a nuestra personalidad y memoria todos aquellos
conocimientos que estudiemos, haciéndonos personas más valiosas y útiles a la sociedad.
Introducción:
Uno de los problemas más frecuentes que se nos presentan cuando estudiamos, es el que se
refiere a la administración de nuestro tiempo.
La administración del tiempo es una habilidad en la que se combinan diversos factores, y la
ausencia de alguno de ellos la afecta.
El conocimiento de estos factores y la consideración de las sugerencias que se te darán, adoptadas
a tus necesidades particulares, te ayudarán a desarrollar esta habilidad.
La práctica continua de las sugerencias, hacen su aplicación cada vez más fácil.
Hay una serie de preguntas que puedes hacerte para ver hasta qué grado dominas la
administración del tiempo. Son las siguientes:
Si tuvieras que entregar un trabajo dentro de 2 meses ¿piensas que falta mucho tiempo para
preocuparte, lo realizas poco a poco y lo combinas con otras actividades, le dedicas todo el tiempo
a ese trabajo?
Cuando preparas tus clases: ¿usualmente me quedan materias sin repasar, sé por cual materia
empezar, sé el orden en que debo hacerlo y lo cumplo?
Los propósitos, de acuerdo con el tiempo en que se pueden alcanzar, son a corto, a mediano y a
largo plazo.
Ejemplos de propósito a corto plazo: realizar la tarea de la próxima semana, estudiar un tema de
física, aprobar los exámenes.
Ejemplos de propósito a mediano plazo: concluir la preparatoria, terminar un ciclo de enseñanza
abierta.
Ejemplos de propósito a largo plazo: ser un técnico o artesano autosuficiente, concluir una carrera
profesional.
Analiza todos tus propósitos y clasifícalos según sean de corto, mediano o largo plazo.
Realizar tus propósitos a corto plazo, sienta las bases para que alcances lo que te has fijado a
mediano plazo, y éstos, a su vez, te llevan a conseguir los propósitos a largo plazo.
Aprender a administrar tu tiempo es indispensable para lograr tus propósitos.
Para lograr en el tiempo adecuado lo que nos hemos propuesto, nuestras acciones, lo que
hacemos, deben tener una dirección.
Elige uno de tus propósitos a corto plazo, y anota las actividades que es necesario cumplir. Haz
esto para todas tus actividades a corto plazo.
Anota su propósito, anota que tienes que hacer para logarlo, y revisa cada una de las actividades y
piensa que te ocasionaría no realizarlas.
Prever las actividades del día siguiente y prepararse para realizarlas manifiesta una planeación,
aunque sea elemental. De la misma manera, se pueden planear las actividades a mediano y largo
plazo.
¿Qué es organizar?
Significa ordenar, establecer a secuencia y el tiempo en que deben realizarse las actividades de
acuerdo con nuestras posibilidades, circunstancias y experiencia.
Puedes llenar una tabla como la siguiente, para ordenar las actividades anotadas de acuerdo con
una secuencia lógica necesaria para llevarlas a cano y asígnales un tiempo.
Bien, ahora sabes con más precisión qué tienes que hacer y el tiempo que necesitas para logarlos
En relación a las actividades es estudio, es conveniente que, para definir el tiempo que les vas a
dedicar, consideres:
a. Grado de dificultad de la actividad.
Las actividades más difíciles requieren más tiempo.
b. Habilidad personal.
Las actividades en las cuales eres hábil, te toman menos tiempo.
c. Interés o necesidad.
Hay actividades que nos parecen poco atractivas, pero tenemos que cumplirlas.
d. Aplicación de técnicas de estudio.
Saber cómo estudiar nos facilita la realización de las actividades de estudio.
Además del grado de dificultad de la tarea, de la habilidad personal para realizarla, del interés o la
necesidad de cumplirla y del uso de las técnicas de estudio, es necesario considerar también que
cada actividad de estudio implica una etapa de revisión, una de preparación y otra de evaluación;
etapas a las cuales habrá que asignarles un tiempo.
Etapa de revisión: En ella se repasa el material antecedente de lo que se va a estudiar.
Etapa de preparación: Se inicia con la disposición de concentrar todos nuestros sentidos en
aprender lo que vamos a estudiar.
Durante esta etapa se lleva a cabo la actividad de estudiar, y se ponen en práctica las técnicas de
estudio adecuadas al caso.
Etapa de evaluación: Es ésta se hacen preguntas, o se escribe o se repite lo estudiado, para
confrontarlo con el material original, y así darnos cuenta de lo que hemos aprendido.
En un cuadro, anota las materias que actualmente cursas, o si tu estudio es autodidáctico, los
temas que para ti son importantes; y señala el tiempo que consideres necesario dedicar por
semana a su estudio fuera de clase, para lograr tus propósitos a corto plazo.
Recuerda que debes considerar el grado de dificultad de cada una de las materias, tu habilidad
personal, tu interés o necesidad, y tu dominio de las técnicas de estudio.
Analiza y valora si el tiempo que le asignaste a cada materia o tema guarda equilibrio en relación al
tiempo del que dispones y a tus propósitos a corto plazo.
Elabora un horario que combine tus actividades de estudio, las cuales anotaste de manera general
en el cuadro anterior, con todas tus otras actividades (dormir, comer, ir al cine, ver a tus amigos,
etc.), a fin de que te permita realmente obtener el máximo provecho de tu tiempo para lograr lo
que deseas. Recuerda que el tiempo de estudio incluye tiempo para revisar, preparar y evaluar.
Hora Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo
6:00-7:00
7:00-8:00
8:00-9:00
9:00-10:00
10:00-11:00
11:00-12:00
12:00-13:00
13:00-14:00
14:00-15:00
15:00-16:00
16:00-17:00
17:00-18:00
18:00-19:00
19:00-20:00
20:00-21:00
21:00-22:00
Se deben establecer propósitos realistas, planear, organizar, asignar un tiempo a las actividades. Y
llevarlas a cabo como nos lo propusimos requiere práctica y constancia.
Puedes optimizar el uso de tu tiempo tanto para el estudio como para otras actividades, si te
organizas y preparas un horario semanal.
Otras sugerencias:
Con base en tu experiencia, analiza las sugerencias que se te presentan a continuación y elige o
adecua aquellas que te sean de utilidad.
Si las practicas con constancia, contribuirán a que obtengas mejores resultados del tiempo
invertido para estudiar.
1. Inicia el estudio con las materias más difíciles o poco interesantes para ti.
2. Respeta el tiempo semanal asignado a cada una de las actividades que has establecido para
cumplir tus propósitos de estudio.
5. Aprovecha las horas libres entre clases para revisar o repasar el material de estudio.
6. A veces se presentan imprevistos. Es importante que busques tiempo para realizar las
actividades que habías programado y que por alguna razón dejaste de hacer.
8. Revisa cada semana el horario que elaboraste y determina hasta qué punto lo cumpliste.
9. En caso necesario, elabora un nuevo horario semanal, ajustándolo a tus propias circunstancias.
Administrar tu tiempo a partir de tus actividades de estudio te facilita el camino del aprendizaje y
te permite cumplir con tus compromisos. Te ayuda a saber que estudiar y cuando hacerlo.
Una vez que adquieras la habilidad para administrar tu tiempo, en función de tus propósitos y
compromisos personales, podr
Cuadro sinóptico de la administración del tiempo
Administrar el tiempo
Propósito y compromiso
personal
Planear Oganizar
Asignación del
Secuencia de
tiempo por:
Actividades
- Etapas de:
- Dificultad de la actividad - Revisión
- Habilidad personal - Preparación
- Interés o necesidad - Evaluación
- Eficacia de las técnicas de estudio
Introducción:
Buena parte de nuestro tiempo la pasamos escuchando. Saber escuchar es una cualidad que apoya
el aprendizaje y enriquece no sólo nuestra participación, sino también nuestra presencia como
oyentes en cualquier situación en la cual se realice una comunicación oral.
A continuación, ofreceremos una serie de consideraciones y recomendaciones prácticas para que
al escuchar, puedas comprender y dar significado a lo que escuchas,
Se debe razonar, saber, interpretar lo que se oye, para llegar al conocimiento.
¿Sabes escuchar?
¿Identificas cuál es el punto central de una plática, conferencia, discurso, clase, discusión?
¿Después de algunos días, recuerdas lo que escuchaste en una plática, conferencia, discurso, clase,
discusión?
¿Puedes definir el propósito del que habla?
¿Escuchas con atención a todas las personas, sin importar si te caen bien o mal?
Es necesario saber qué es escuchar, qué es atender, cuáles factores personales y situacionales
interfieren más frecuentemente en el proceso de escuchar. Hay algunas recomendaciones
sencillas para mejorar dicho proceso.
¿Qué es escuchar?
Escuchar implica oír y comprender lo que se dice.
- Oír es sólo percibir las palabras sin darnos cuenta de lo que significan.
- Comprender es interpretar adecuadamente o darle significado correcto a lo que se oye.
¿Qué es atender?
Atender es fijarse o interesarse en algo o en alguien.
Leer este texto con atención es “meterse” en lo que en él se dice sin hacer caso de las cosas o
ruidos que te rodean. Leerlo sin poner atención, es pasar la vista por el texto al mismo tiempo que
oyes música o los ruidos del momento, o volteas a ver lo que sucede a tu alrededor.
Para comprender lo que se escucha, así como para comprender lo que se lee, es necesario prestar
atención.
A veces resulta difícil mantenerse atento. Si se identifican las causas que provocan las
distracciones, es posible que se pueda hacer algo para evitarlas o controlarlas.
Analiza cuando te distraes en clase y no pones atención, y la razón por la que sucede esto.
Es común que ante la pregunta anterior se responda: no me gusta, no entiendo, no me interesa,
estaba preocupado por otra situación, tenía sueño, me hablaron, había mucho ruido.
Los factores que causan distracción pueden ser personales y provenir de nosotros mismos, o
situaciones del ambiente que nos rodeas.
Identifica y anota cuales son las causas personales y situacionales por las cuales tú te distraes al
escuchar.
Si uno se da cuenta cuál es y de donde proviene el factor que nos distrae, es más fácil que
podamos hacer algo para controlarlo y mejorar nuestra atención.
Para oír:
El punto de partida del proceso de escuchar es, obviamente, oír bien.
Debes buscar el lugar adecuado para oír sin problemas. Estar cerca del que habla te permite
además de oír sin dificultas, observar sus gestos y posturas, que representan un elemento
adicional de la comunicación.
Es importante considerar los gestos y posturas del ponente como apoyo para mantener la
atención y no como elemento que distrae.
En una clase de cualquier materia, siéntate cerca del profesor. En la siguiente clase de esa materia,
siéntate en la parte de atrás del salón. Compara después lo que recuerdes de ambas situaciones,
para que comprendas la importancia de estar cerca del profesor.
En este momento, fíjate en todos los ruidos que están presentes y trata de localizar la fuente que
los emite. Después concéntrate sólo en la lectura. Lo mismo puedes hacer en otras situaciones. En
el salón de clase atiende unos momentos a todo lo que te rodea, para después centrar tu atención
sólo en lo que explica el profesor.
Para comprender:
Comprender lo que escuchas puede ser fácil si sigues algunas recomendaciones sencillas:
1. Preparar el terreno.
2. Mantener la atención, mostrándote activo.
3. Hacer caso de lo que se dice.
4. Tener una actitud imparcial.
5. Anticipar el tema.
6. Aprovechar la diferencia entre la velocidad del pensamiento y el habla.
1. Preparar el terreno antes de que se inicie cualquier evento o acción donde vamos a escuchar.
Tener los antecedentes de lo que se va a oír te permite comprender y ubicar mejor los temas
nuevos.
¿En cuál de las tres situaciones siguientes consideras que es más fácil comprender lo que se
escucha:
a. Entender una clase del maestro sin haber asistido a la anterior.
b. Entender una clase del maestro habiendo asistido a la anterior y revisado el apunte
correspondiente.
c. Entender una clase a la cual se asistió por casualidad en otra escuela.
Mientras más antecedentes se tienen de lo que se va a escuchar, más fácil resulta comprenderlo.
2. Mantener la atención.
Mantener la atención durante todo el tiempo que dure la exposición permitirá contar con la
información completa al final de la misma.
Para mantener la atención es fundamental tomar la actitud activa que ya mencionamos.
¿Cómo estar activo al escuchar?
- Relaciona lo que oyes con lo que sabes, o con tu experiencia personal al respecto.
- Identifica el punto más importante alrededor del cual gira lo que se dice.
Es común que el punto central de una clase esté representado por un concepto, su definición, sus
características, un procedimiento, sus reglas, etc.
Por lo general, lo que explica y describe el profesor apoya ese punto central de la clase, y ello
define el objetivo o propósito de su enseñanza en esa sesión.
- Confronta permanentemente lo que oyes con lo que dicen otros autores u otras personas al
respecto.
- Anticipa cuál puede ser el punto que sigue en la exposición o discurso.
Además, puedes tratar de definir cuál es el propósito del que habla.
En una situación de enseñanza-aprendizaje, el propósito coincide con el punto importante de la
clase, de manera que simultáneamente puedes definir el punto central de la exposición y el
propósito de la clase.
- Toma notas o apuntes.
- Haz preguntas al que habla acerca de las dudas que te deja su exposición, o de las cuestiones que
contradicen lo que tú sabes del tema.
Identificar el punto central de una exposición y el propósito del que habla, así como todas las
recomendaciones dadas, te pueden ayudar a mantener la atención a lo largo del discurso, pero
además te permiten comprobar si efectivamente comprendes lo que escuchas.
Si no puedes realizar las sugerencias que acabas de leer para estar activo y mantener la atención,
quiere decir que no lograr comprender lo que se dice.
Además de mantener la atención activamente, hay otras sugerencias que te facilitan la
comprensión de lo que escuchas.
2. Hacer caso de lo que se dice sin dar importancia a otros aspectos, como la forma en que se
expresa, o la apariencia del que habla.
Fíjate en los gestos y ademanes que te pueden ayudar a comprender mejor, pero deja de lado la
forma como va vestido el ponente.
No todas las cosas son verdaderas sólo porque las dijo “fulanito” ni todo lo que dice “zutanito” es
falso.
Haz un esfuerzo por atender con actitud positiva a la persona o profesor que te parece aburrido, y
compara lo que comprendiste de esa manera, con lo que hubieras comprendido si tomaras una
actitud renuente a escucharlo sólo porque no te agrada.
4. Recibir la información con una actitud imparcial y abierta antes de formar una opinión o un
juicio.
Los prejuicios o convicciones personales crean en ocasiones una barrera que dificulta aceptar la
validez de lo que se escucha. Vencer esas resistencias subjetivas puede ayudarte a entender mejor
lo que oyes.
Invita a amigos que piensen y tengan creencias e ideologías diferentes a la tuya para que te
acompañen a algún evento donde se exponga algún tema político, religioso, filosófico. Al final,
pide a cada uno que explique lo que entendió y que exprese su opinión al respecto. Te darás
cuenta de las diferencias, provocadas por las distintas convicciones.
Parte de nuestro aprendizaje, tanto escolar como vivencial, se adquiere al escuchar, Aprender
mejor de la escuela y de las experiencias cotidianas es más fácil si sabemos cómo escuchar.
Si recuerdas lo que escuchaste con anterioridad, y puedes explicarlo a otra persona que no estuvo
presente, quiere decir que comprendes lo que oyes.
Escuchar con atención nos sirve en todas nuestras acciones de comunicación verbal. Podemos
mejorar la comprensión de lo que oímos si hacemos de cada ocasión que escuchamos un ejercicio
para practicar esta habilidad.
Cuadro sinóptico de las técnicas para escuchar mejor
Comprender
Oír
Preparar el terreno
Lugar Atender al
adecuado ponente
Mantenerse activo
Anticipar el tema
Introducción:
Los apuntes de clase representan un apoyo importante en el estudio, pues desempeñan funciones
específicas en el proceso de aprendizaje.
Si los apuntes te han sido de poca utilidad, o no sabes qué funciones desempeñan, aquí se te
presentan algunas sugerencias acerca de cómo tomar apuntes y de cómo puedes aprovecharlos
mejor en tu estudio.
Debes analizar tu situación personal con respecto a los apuntes que tomas. Para ello, contesta
estas preguntas, que pueden tener más de una opción cálida en tu caso personal.
1. ¿Los apuntes que tomas te sirven para repasar tus clases, te ayudan a preparar los exámenes,
no los entiendes, no te han sido útiles?
2. ¿Conoces las funciones que desempeñan los apuntes?
3. ¿Para tomar los apuntes con rapidez escribes aprisa, utilizas signos taquigráficos, usas
abreviaturas?
4. ¿Al tomar los apuntes los distribuyes en columnas, usas toda la hoja sin dividirla, no sabes cómo
distribuirlos?
5. ¿Qué haces para tener buenos apuntes: los pasas en limpio, los organizas, los tienes al
corriente, los amplías?
Función de registro:
El apunte permite tener un registro de lo dicho en la exposición, el cual hace posible recordar lo
que el profesor dice en clase, aun días después. El apunte se puede repasar, además, cada vez que
se desee.
Función Ayuda a:
1. Organización Mantener la atención y comprender mejor
2. Registro Hacer posible el repaso y el recuerdo
Estas dos funciones no se dan por sí solas, debes poner también algo de tu parte.
Para la función de organización, es necesario que relaciones lo que se dice en clase con lo que
conoces, ya sea de clases anteriores o de otras materias.
Para la función de registro, es importante que completes aquellas partes de los apuntes que no
tengas, de manera que no que queden “lagunas” que te impidan su posterior estudio.
Debes hacer que los apuntes se conviertan en un apoyo a tu aprendizaje.
a) Con base en signos matemáticos. Estos son ampliamente conocidos y usados. Algunos de los
ejemplos más comunes son: + (más), x (por), = (igual), # (número), > (mayor que), < (menor que),
etc.
b) Abreviaturas comunes. En esta categoría caen aquellas abreviaturas que son conocidas por
cualquier persona, dado que son de uso común.
Ciertamente, una lista de esta clase de abreviatura sería interminable, y no todas son utilizables en
los apuntes, sobre todo las palabras raras que casi nunca se usan. Algunas de las más comunes son
las siguientes: art. (artículo), sec. (secundaria), edo. (estado), min. (minuto), ej. (ejemplo), depto.
(departamento), soc. (sociedad), gral. (general), nal. (nacional), admon. (administración), dir.
(dirección), etc.
c) Abreviaturas personales. Este tipo de abreviaturas son más informales, y se usan a nivel
personal; es decir, cada quien hace las abreviaturas como quiere. Se utilizan cuando una palabra
es mencionada frecuentemente en la exposición de profesor, por lo que sólo las primeras veces se
apunta la palabra completa y, si se repite, se puede abreviar para ganar tiempo Algunos ejemplos
de cómo pueden ser estas abreviaturas son: difer (diferente), partic (particular), categ (categoría),
educ (educación), introd (introducción), revol (revolución), prog (programa), caract (característica),
sist (sistema), obj (objetivo), etc.
Ya que estas abreviaturas se utilizan a nivel personal, cada quien puede idearlas como mejor se le
ocurra; el secreto consiste en no acortar las palabras tanto que después no se sepa que palabra se
abrevió.
Cabe aclarar que es muy fácil pluralizar estas abreviaturas, pues basta agregarles una letra “s”: por
ejemplo: “objetivos” se puede escribir “objs”, “características” se puede escribir “caracts”, etc.
d) Abreviaturas combinadas. En esta categoría se incluyen aquellas abreviaturas que recurren a la
ayuda de signos de puntuación tales como apóstrofos o diagonales. Las abreviaturas más usuales
son: p´(para), q´(que), c/u (cada uno), ---- (….mente), etc.
Este último signo en forma de guión (----), se puede utilizar para abreviar aquellos adverios
terminados en “…mente”: por ejemplo, la palabra “ciertamente”, puede abreviarse de la siguiente
manera: “cierta---“
Cabe agregar que los signos taquigráficos pueden ayudar al tomar apuntes. Aunque su
conocimiento requiere de cursos especiales, puedes consultar a alguien que los maneje para que
te enseñe algunos de los signos más usados.
“Dentro de las actividades de los estudiantes existen problema que afectan sus estudios y por lo
tanto, debemos darles más apoyo. Por ejemplo: hay que facilitarles el acceso a la biblioteca para
que puedan obtener prestados los libros más rápidamente”.
“Dentro de las activs de los estudiantes existen frecuente---- probls q´afectan sus estuds y,
debemos darles ´apoyo. P. ej. hay q´ facilitarles el acceso a la bibl p´q´puedan obtener prestados
los libros + rápida----.”
Formas de apuntes: Es posible tomar apuntes en las que puedes distribuir de forma diferente tus
apuntes en la hoja el cuaderno:
1. Forma de una columna: Esta es la forma más sencilla y común. Consiste sólo en escribir en la
página, sin márgenes ni espacio para anotaciones. Es decir, la hoja se llena tal cual, quedando una
sola columna.
2. Forma de dos columnas: En esta forma se traza un margen izquierdo (de 4 a 5 cm.) como una
columna y, de esa manera, el resto de la hoja constituye la segunda columna. Obviamente, la
columna más grande se utilizará para el apunte propiamente dicho; mientras que la columna más
pequeña, la del margen, se puede usar para anotar conceptos importantes o frases clave que
indican la idea central de esa parte del apunte.
3. Forma de tres columnas: Cuando se dispone de hojas grandes o rectangulares, se puede trazar
un margen de cada lado. De esa manera, la primera columna puede usarse para conceptos
importantes, la segunda para el apunte y, finalmente, la tercera para la idea central.
De estas 3 formas de apuntes que se han mostrado, puedes utilizar aquella que pienses que puede
funcionar mejor según tu experiencia personal; puedes también combinarlas o ideas una nueva.
Las diferentes formas para tomar apuntes se pueden usar flexiblemente: por ejemplo, es posible
utilizar los márgenes para anotaciones personales sobre lo que hay que repasar, fechas de
exámenes, tareas, etc.
La forma más común de tomar apuntes es en toda la hoja, sin dividirla; sin embargo, las formas de
dos o tres columnas te permiten identificar claramente los puntos importantes de cada parte de la
exposición y tener un índice de la clase.
Ejemplo de apuntes de dos y tres columnas:
La división celular
La div celular es una
etapa La div de la célula representa una etapa de su des. Sin embargo entre
los biólogos circulaban hasta hace poco teorías q´ explicaban el probl
de la div celular metafísica.
Teoría Haberland de
hormonas en las heridas Una de estas teorías es la Haberland, en la de las “hormonas de las
heridas”, basadas en el hecho de q´ alrededor de la región en q´ los
tejidos han sido dañados o heridos se intensifica la div celular.
Crítica a Haberland
La 1ª objeción a esta teoría es q´ la div de las células no va unida a
una herida. Además se comprende que un trastorno tan brusco en la
activ normal como es una herida da lugar a profundas modifs del
metabolismo, no sólo en las células dañadas, sino también en las
vecinas.
1. Reglas básicas:
a) Tener los apuntes en orden. Esta es una de las reglas más importantes, y lo único que hay que
hacer es anotar la materia y la fecha de cada apunte. Después, cuando empieza a crecer el número
de apuntes, es conveniente numerar las hojas. Se aconseja también separar los apuntes de cada
materia, ya sea por medio de separadores, en carpetas, o destinando un cuaderno por materia.
b) Tener apuntes legibles. Si no se tiene letra clara, se aconseja usar hojas rayadas y pasar los
apuntes en limpio antes de que se olvide lo que se escuchó en clase.
c) Estar atento a la clase. La atención es fundamental para tomar apuntes. La atención ayuda a
tomar apuntes y tomar apuntes ayuda a mantener la atención.
d) Separar en párrafos. Es difícil leer un apunte donde no hay un solo “punto y aparte”, por lo que
se deben separar los apuntes en párrafos. Cada párrafo incluye el desarrollo de una idea
importante.
e) Estar al corriente. En caso de no tener un apunte, se debe tratar de conseguirlo lo más pronto
posible, pues las “laguna” en los apuntes impiden el repaso adecuado, por estar incompletos.
f) Anotar referencias. Por lo general, es conveniente que se anoten los libros que cita el profesor
en su exposición, ya que se pueden consultar para completar los apuntes, o para ampliarlos, si es
necesario.
2. Reglas opcionales:
Además de las reglas anteriores, que son fundamentales para hacer de los apuntes un recurso más
en el estudio, se tienen otras que puedes seguir para optimizar tus apuntes.
a) Usar hojas de carpeta. Hacer esto permite tener diferentes secciones y cambiar las hojas a
voluntad, lo cual es muy útil cuando se pasan apuntes en limpio.
b) Reorganizar los apuntes. Esta actividad implica escribir los apuntes de nuevo para organizarlos,
lo cual puede ser de mucha ayuda para repasar la clase e identificar dudas.
c) Ampliar los apuntes. Esto es muy conveniente si se considera que hace falta más información,
aparte de la expuesta en clase.
d) Anotar comentario e ideas personales. En el apunte puedes incluir cualquier cosa, hasta chistes,
que te ayuden después a recordar los temas tratados.
Resumiendo, en este apartado se describió una serie de reglas para tomar buenos apuntes,
algunas de ellas básicas y otras opcionales. Dichas reglas se pueden esquematizar como sigue:
- tenerlos en orden
- hacerlos legibles
Reglas básicas - poner atención
- separar en párrafos
- estar al corriente
- anotar referencias
Para tener buenos apuntes, puedes seguir las reglas básicas y opcionales que te presentamos. No
es indispensable que las uses siempre todas. Selecciona aquellas que te convengan más en cada
situación.
Es necesario considerar que tomar apuntes no es una actividad aislada, sino que debe realizarse
en armonía con las demás actividades académicas. De esa manera, los apuntes se convierten en
un recurso adicional para el estudio y el aprendizaje.
Deseamos haberte motivado para que realices y uses tus apuntes de clase, ya que te auxilian de
muchas maneras en tu estudio.
Cuadro sinóptico de tomar apuntes
Mantener la atención
Funciones Organización Comprender mejor
de los
apuntes Registro Hacer posible el repaso
Tenerlos en orden
Hacerlos legibles
Reglas básicas Poner atención
Separar en párrafos
Estar al corriente
Reglas para Anotar referencias
tomar apuntes
Usar hojas de carpeta
Reglas opcionales Reorganizarlos
Ampliarlos
Anotar comentarios personales
Ubicar la clase
Uso de los Definir puntos importantes
apuntes Integrar
Orientar la preparación de exámenes
Tener una fuente de consulta
5. Leer para aprender.
Leer puede significar sencillamente deletrear en forma mecánica un texto o identificar las palabras
impresas.
Leer y comprender, implica captar e significado del mensaje y aprender a través de la lectura.
Leer es indispensable en nuestra cultura. No sólo basta para obtener una buena calificación, sino
para conocer, apreciar o cuestionar toda la palabra escrita, desde un sencillo reporte deportivo en
el periódico, que te informa quién ganó y quién perdió; hasta lecturas más complejas, como la
declaración de principios de un partido político u opiniones acerca del porqué de la existencia
humana, que te permiten tomar una posición personal.
La lectura está, por lo tanto, estrechamente ligada a tu vida cotidiana, independientemente de a
escuela.
Puedes leer mecánicamente, con lo cual sólo reconoces las palabras y pronto se te olvida lo que
leíste, y puedes leer para comprender y aprender lo que dice el autor. Aquí encontraras los pasos a
seguir para leer cualquier escrito y comprender su significado, lo cual es básico en tu estudio.
Existe la lectura recreativa, la que se hace para encontrar datos particulares, la lectura entre
líneas, mediante la cual se interfiere el mensaje que el autor comunica implícitamente y otras.
Aquí trataremos la lectura de estudio principalmente. Aquí verás como atender tus necesidades
inmediatas de la lectura en tu estudio personal.
Preguntas:
¿Sabes leer para aprender?
¿Leer para aprender significa reconocer las palabras de un texto, comprender el significado de un
texto, repetir tal cual lo dice el autor, o sacar buenas calificaciones?
¿Para comprender lo que has leído, lo repites de memoria, lo traduces a tus palabras, descrubres
las ideas esenciales?
¿Usas algún procedimiento para descubrir las ideas esenciales de lo lees, uno que te enseñaron,
uno que inventaste, ninguno porque los desconoces o porque no te hacen falta?
¿Sabes usar algunas palabras como claves que te ayudan a comprender de que se trata lo que
lees?
¿Tienes dificultades para comprender lo que lees?
¿Cómo leer un libro o cualquier escrito, para comprender su significado?
Existen distintas maneras de leer, que van desde pasar la vista por las páginas, sin que se nos
quede nada de lo que leemos, hasta la lectura en la cual nos proponemos comprender y encontrar
el significado de lo que se dice.
Entender el significado de un texto implica:
a) Traducirlo a tus propias palabras.
b) Descubrir la esencia del mensaje.
Leer para aprender significa comprender el significado de lo que estudias, y las demás opciones se
refieren a requisitos, puntos intermedios y consecuencias de tal actividad.
En todos los casos anteriores, el material mismo te obliga a traducirlo, ya que no tiene sentido al
pie de la letra; pero, la traducción que más interesa es la que realizas cuando trasladas las palabras
del texto a tu propio lenguaje, a fin de comprender lo que lees. La única regla que debes seguir es
que el sentido del autor no se desvirtúe. Puedes cambiar el orden de las palabras o sustituir
algunas con términos equivalentes, eliminando información innecesaria.
Ejemplo de traducción:
“En términos generales podemos afirmar que una especie está representada por millones de
individuos muy parecidos entre sí, sin llegar a ser idénticos.”
El párrafo se puede traducir:
- Cuando millones de individuos se parecen mucho entre sí, son muy semejantes sin ser iguales,
tenemos una especie.
- En biología, los animales se clasifican como especies cuando millones de ellos, sin ser idénticos se
parecen mucho.
- Cualquier otra que cambie las palabras, pero no la idea esencial.
Debes traducir las ideas del texto a tu propio lenguaje (trata de abreviar lo más posible, de
mantener el significado y de que a ti te queden claras las ideas).
Muchas veces las palabras que utiliza el autor te ayudan a encontrar las ideas clave, Después te
enseñamos cómo.
Puedes repetir de memoria sin haber comprendido; por ello, para comprender debes traducir o
encontrar la idea esencial de lo que estudias.
Otro ejemplo:
La siguiente idea clave se extrajo de un texto de matemáticas:
“Si deseamos multiplicar un número por la diferencia de dos números, podemos multiplicar ese
número por separado con el minuendo y el sustraendo y restar después los productos obtenidos”.
Según tú, ¿qué información importante nos transmite esa idea?
A) Describe un fenómeno.
B) Explica cómo se produce.
C) Compara y contrasta una idea.
D) Explica cómo hacer algo.
E) Jerarquiza un conjunto de hechos,
Respuesta:
En efecto, nos dice paso a paso las actividades que hay que realizar. Nos explica cómo hacer algo,
por eso es una idea importante o clave.
Otro ejemplo:
El siguiente párrafo es de un curso de español:
“Los morfemas se clasifican en lexemas y gramemas. Los lexemas nos indican el significado general
de las palabras y los gramemas precisan ese significado. Así, en la palabra naranjas, naranj es el
lexema y a y s los gramemas.
Hay dos ideas claves:
1. “Los morfemas se clasifican en lexemas y gramemas”.
2. “Los lexemas nos indican el significado general y los gramemas precisan ese significado”.
La primer idea clave es importante porque describe un concepto, y la segunda porque compara o
contrasta dos cosas.
Otro ejemplo:
Este es un ejemplo de ideas claves sacadas de un texto de historia:
“La segunda guerra mundial empieza el 1º de septiembre de 1939. De 1939 a 1941 Alemania
conquista conquista casi todo el continente europeo. En junio de 1941 Alemania ataca a la Unión
Soviética. En diciembre de 1941, Japón ataca las posiciones norteamericanas en el Pacífico. En
1942, en la batalla de Stalingrado, Alemania pierde. En 1945, los aliados vencen a Alemania. En
1945, la Unión Soviética declara la guerra a Japón. Los Estados Unidos lanzan dos bombas
atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki”.
Este conjunto de ideas claves, entresacadas de un texto de historia, es importante porque nos
indica el orden en el que se dieron los hechos.
Como te has dado cuenta, la ideas clave carían en las distintas materias. Mientras que en historia
giran alrededor de los hechos, los personajes, las fechas; en geografía hablan de lugares, procesos,
elementos, extensiones, situaciones; en matemáticas de reglas, axiomas. Sin embargo, sea cual
fuere el tema, una idea es clave porque:
A) Describe un fenómeno o concepto. ¿Cómo es? ¿Cuáles son sus divisiones? ¿Cuáles son sus
propiedades?
B) Explica cómo se produce. ¿Cuál es su causa? ¿Su origen? ¿Cuál es su efecto?
C) Compara y contrasta ideas, objetos, sucesos. ¿En qué se parecen? ¿En qué son diferentes?
D) Instruye cómo hacer o aprender algo. ¿Cómo se lleva a cabo una operación? ¿Una técnica? ¿Un
proceso?
E) Jerarquiza los hechos. ¿Qué fue o sucedió antes? ¿Qué es más importante?
Al leer se puede comprender si se descubre lo esencial; esto es, se identifican las ideas clave
contenidas en el texto y se establece porqué son importantes.
Descubrir la idea esencial es básico para comprender lo que se lee, y para ello se puede usar el
procedimiento para determinar las ideas clave. Utilizarlo te facilitará tu estudio.
Palabras de introducción:
Señalan que se va a empezar una idea. Palabras de este tipo son:
Primero, en primer lugar, al inicio, inicial, originalmente, de primera instancia, para comenzar o
iniciar, en principio, etc.
Cuando te encuentres con estas palabras te darás cuenta de que casi siempre se usan para
introducir una nueva idea en el texto.
Palabras de preparación:
Anuncian que algo se va a enunciar o explicar. Palabras de este tipo son:
En seguida, a continuación, abajo presentamos, antes de, lo siguiente, etc.
Palabras de inclusión:
Te indican que todo forma parte de la misma idea. Palabras de este tipo son:
Y, más, también, además, de la misma forma, incluso, asimismo, junto con, etc.
Palabras de contraste:
Te señalan que el autor presenta oposición, diferencias o cambios entre las ideas. Palabras de este
tipo son:
O, pero, aunque, sin embargo, diferente a, diferente de, distintas, por otra parte, mientras que,
etc.
Con esta explicación, podrás usar las palabras claves para comprender el significado de lo que lees.
Las ideas y las palabras clave te ayudan a comprender el significado de lo que lees.
Describen Introducción
Explican Preparación
Instruyen Contraste
Jerarquizan Comparación
Relación
6. Resúmenes y cuadros sinópticos.
Los resúmenes abrevias y sintetizan. Los cuadros sinópticos, en cambio, clasifican y ordenan las
ideas principales.
La elaboración de resúmenes y cuadros sinópticos facilita el estudio, ya que se reduce el material
sólo a sus aspectos más importantes.
Hay técnicas para elaborar resúmenes y cuadros sinópticos que te ofrecen las siguientes ventajas:
- Destacar los aspectos más importantes.
- Elaborar esquemas que contengan las ideas principales.
- Establecer las relaciones entre las ideas principales y las secundarias.
- Reducir y organizar los temas de estudio.
Introducción
La retención de lo que estudias se te facilita si identificas las cuestiones centrales dl material que
intentas aprender y descubres las relaciones entre ellas.
Esta distinción de los elementos fundamentales del contenido de estudio y sus relaciones, puedes
hacerla mediante los resúmenes y cuadros sinópticos.
Un resumen o un cuadro sinóptico te permite:
a) Sintetizar y organizar el contenido del material que estudias.
b) Repasar el material estudiado en sus aspectos fundamentales.
c) Darte cuenta, al elaborarlo y al revisarlo, de qué tanto aprendiste acerca de lo que estudiaste.
d) Representar en tu memoria de manera esquemática gran cantidad de información.
Aquí encontrarás como elaborar resúmenes y cuadros sinópticos para que te faciliten tu
aprendizaje.
Contesta las siguientes preguntas que te permitirán darte cuenta si usas los resúmenes y cuadros
sinópticos como un apoyo en tu estudio y aprendizaje.
¿Elaboras resúmenes cuando el profesor te lo pide, siempre que estudias, cuando lees algo que te
interesa aprender, todas las anteriores, nunca?
¿Elaboras cuadros sinópticos cuando el profesor te lo pide, siempre que estudias, cuando lees algo
que te interesa aprender, todas las anteriores, nunca?
¿¿La elaboración de resúmenes y cuadros sinópticos la pones en práctica al estudiar español y
redacción, sólo me sirve para sintetizar textos, me apoya para comprender y recordar el material
de estudio, me parece útil para estudiar pero no sé cómo se hacen?
¿Sabes algunas reglas para elaborar resúmenes?
¿Conoces algún procedimiento para preparar cuadros sinópticos?
¿Qué es un resumen?
Un resumen es una exposición abreviada en la que se identifican los elementos esenciales y
relevantes del material estudiado y se dejan de lado los detalles complementarios.
Todos los autores, en mayor o menor medida, incluyen en su obra material que apoya,
complementa o repite el asunto esencial que pretende explicar, a fin de facilitar o hacer más
amena la comprensión del que los lee.
Seleccionar las ideas importantes y eliminar todo aquellos que es secundario, es lo que caracteriza
la elaboración de un resumen.
Ejemplo:
Fíjate como en este párrafo, tomado de un libro de biología, hemos eliminado con paréntesis
palabras que, después de comprender el asunto esencial nos resultan ahora innecesarias.
“Muchas células aisladas (ya sea pertenecientes a organismos unicelulares o bien células aisladas
de organismos pluricelulares, por ejemplo, célula huevo u óvulo de los animales superiores),
tienden a tomar forma esférica, lo que se debe en parte a fenómenos de tensión superficial (al
igual que las pompas de jabón).
Otro ejemplo:
A continuación te presentamos un texto de historia. Hay que poner ente paréntesis el material
secundario y subrayar los elementos esenciales.
“La sociedad humana es un conjunto de individuos, y la historia, por tanto, relata lo realizado por
éstos. Sin embargo, su campo no es la descripción o el estudio de la vida individual de algunas
personalidades, sino que fija su atención en los movimientos sociales. No excluye el examen de las
personas, pero éstas deben ser encuadradas en la comunidad de la que forman parte”.
“(La sociedad humana es un conjunto de individuos, y) la historia, (por tanto, relata lo realizado
por éstos. Sin embargo, su campo no es la descripción o el estudio de la vida individual de algunas
personalidades, sino que) fija su atención en los movimientos sociales. No excluye el examen de
las personas, pero éstas deben ser encuadradas en la comunidad de la que forman parte”.
“Sobrevienen cambios fundamentales de clima, que hacen desaparecer los bosques de helechos y
con ello la base de la alimentación de los granes saurios.
Empieza el predominio de dos grupos esenciales de descendientes de reptiles: unos (que
desarrollan sus escamas en forma de pelo y cuyas hembras en vez de poner huevos, dan a luz
cachorros ya formados, que son amamantado durante algún tiempo), son los mamíferos.
El otro grupo (en vez de pelo desarrolla plumas y pone huevos, pero los cuida hasta la aparición de
los polluelos) son las aves.
Otro ejemplo:
A continuación presentamos un párrafo tomado de un libro de redacción.
“Para describir bien se precisa cierta lejanía entre el objeto y el autor. Dicho de otro modo: se
describe mejor no lo que estamos presenciando en este preciso instante, sino lo que presenciamos
antes. Y ellos por una razón muy sencilla; porque es preciso que las impresiones momentáneas
sedimenten en nuestra retentiva. Pasado un cierto tiempo, los detalles accesorios se borran; en
cambio, los datos esenciales, lo que tiene valor permanente, queda.
En este párrafo hay que encerrar entre paréntesis el material redundante y subrayar lo esencial.
“Para describir bien se precisa cierta lejanía entre el objeto y el autor. (Dicho de otro modo: se
describe mejor no lo que estamos presenciando en este preciso instante, sino lo que presenciamos
antes. Y ellos por una razón muy sencilla; porque es preciso que las impresiones momentáneas
sedimenten en nuestra retentiva.) Pasado un cierto tiempo, (los detalles accesorios se borran; en
cambio,) los datos esenciales, lo que tiene valor permanente, queda.
3. Sustituye una serie de objetos por un término más general que los incluya.
Al aplicar esta regla tendrás que encontrar una o varias palabras para utilizarlas en lugar de una
enumeración de objetos o sujetos que compartan ciertas características comunes.
Ejemplo
“En el año de 1919 se quiso crear un nuevo Ateneo de la Juventud; en el figuraron Don Carlos
Pellicer, Bernardo Ortiz de Montellano, Jaime Torres Bodet, Enrique González Rojo, Luis Garrido,
Francisco Arellano Belloc, Martín Gomez Palacio y otros escritores jpovenes. Fue un conjunto
valioso de escritores de sólida cultura, refinados e inquietos, y se vieron influidos por lo escritores
ingleses y franceses en boga, además de algunos escritores españoles e hispanoameriacnos.
En este párrafo, es posible sustituir toda la serie de nombres mencionados por: escritores
contemporáneos.
Otro ejemplo.
Se pueden sustituir por una o varias palabras la serie de elementos que se mencionan, como
veremos en el párrafo que sigue:
“El helio, el neón, el argón, el kriptón, el xenón y el radón comparten características comunes,
tales como existir, a excepción del argón, en cantidades ínfimas en la atmósfera y ser inactivos
químicamente.”
Una forma como puedes abreviar este grupo de elementos, es con el término, más general, de
“gases nobles o raros”, con lo cual el párrafo quedaría así:
“Los gases nobles o raros, a excepción del argón, comparten características comunes, tales como
existir, a excepción del argón, en cantidades ínfimas en la atmósfera y ser inactivos
químicamente.”
Regla No. 4. Sustituye una serie de eventos o sucesos por un término más general que los incluya.
A semejanza de la regla anterior, ésta te recomienda utilizar una o varias palabras para identificar
un conjunto de acciones o situaciones:
Ejemplo:
“Para aumentar la eficiencia de la extracción del hierro de sus minerales se han ideado métodos
de concentración del mineral, o beneficio. Estos sirven para separar el verdadero mineral de la
roca del desperdicio, o ganga. En uno de estos métodos, el mineral triturado se agrega a una
solución que contiene un agente espumante y una sustancia que cubre selectivamente las
partículas de mineral con una película repelente al agua. Luego se inyecta aire a través de la
mezcla ocasionando un vigoroso burbujeo. Las partículas de mineral cubierto se adhieren a las
burbujas que ascienden y forman parte de la espuma que flota en la superficie”.
Podemos referirnos abreviadamente a este proceso con el término flotación.
Otro ejemplo:
Hay que resumir el siguiente párrafo, sustituyendo el conjunto de acciones por una o más
palabras:
“Los ciclos vitales de las polillas y las mariposas tienen cuando menos cuatro estados diferentes: 1)
estado embrionario; 2)larva o estado nutricional (oruga) que se origina del embrión y que
representa un organismo totalmente distinto del adulto, tanto en lo que respecta a sus caracteres
estructurales, como en forma y función; 3) pupa, formada por la larva después de varias mudas y
que representa un estado latente, sin nutrición (capullo); y 4) adulto, el cual pone término al
estado pupal emergiendo al romperse la cubierta de la pupa.
Puedes resumir el párrafo escribiendo:
“Las mariposas y las polillas sufren durante su ciclo vital de cuatro estados una metamorfosis
completa.”
Ejemplo:
“Un tribuno de la plebe, llamado Tiberio Graco, se propuso reconstruir la clase media agrícola a
través de una ley agraria en virtud de la cual las tierras estatales usurpadas por los nobles deberían
ser devueltas al estado. Este indemnizaría a los antiguos ocupantes. Luego, dividiría los latifudios
en lotes que serían distribuidos entre los pobres para que los explotaran con la prohiición de
enajenarlos y la obligación de pagar al estado un impuesto especial.
La ley fue aprobada, pero no se llevó a la práctica. Los afectados maniobraron. Acusaron a Tiberio
de querer convertirse en rey y lo mandaron asesinar posteriormente en las calles de Roma.
Diez años después fue electo tribuno Cayo Graco, el hermano de Tiberio. Se propuso continuar las
reformas iniciadas por Tiberio y empezó por atraerse a la plebe ciudadana. Para ello organizó,
conforme a la ley, la venta del trigo a bajo precio; luego logró una ley para que los aristócratas de
la clase ecuestre pudieran ser jueces. El Senado entonces, considerando su peligrosidad, promovió
nuevos disturbios y Cayo también fue asesinado.
Las leyes agrarias de los Graco fueron derogadas; la autoridad volvió al senado y se restauró el
régimen de la república aristocrática.”
“Un tribuno de la plebe, llamado Tiberio Graco, se propuso reconstruir la clase media agrícola a
través de una ley agraria en virtud de la cual las tierras estatales usurpadas por los nobles
deberían ser devueltas al estado. Este indemnizaría a los antiguos ocupantes. Luego, dividiría los
latifudios en lotes que serían distribuidos entre los pobres para que los explotaran con la
prohiición de enajenarlos y la obligación de pagar al estado un impuesto especial.
La ley fue aprobada, pero no se llevó a la práctica. Los afectados maniobraron. Acusaron a
Tiberio de querer convertirse en rey y lo mandaron asesinar posteriormente en las calles de
Roma.
Diez años después fue electo tribuno Cayo Graco, el hermano de Tiberio. Se propuso continuar
las reformas iniciadas por Tiberio y empezó por atraerse a la plebe ciudadana. Para ello organizó,
conforme a la ley, la venta del trigo a bajo precio; luego logró una ley para que los aristócratas de
la clase ecuestre pudieran ser jueces. El Senado entonces, considerando su peligrosidad, promovió
nuevos disturbios y Cayo también fue asesinado.
Las leyes agrarias de los Graco fueron derogadas; la autoridad volvió al senado y se restauró el
régimen de la república aristocrática.”
Otro ejemplo:
Presentando este párrafo:
“El significado de los números relativos o con signos (positivos y negativos) se comprende
claramente, cuando los utilizamos para representar el resultado de medir magnitudes relativas, es
decir, magnitudes cuyas cantidades pueden tomarse en sentidos opuestos, tal como sucede
cuando tratamos de medir la longitud geográfica de una región determinada; o de expresar el
grado de temperatura de un lugar dado. En el primer caso, podemos hablar de longitud este u
oeste con respecto a un meridiano fijado arbitrariamente (Greenwich). En el segundo caso,
podemos referirnos a grados sobre cero o grados bajo cero. Convencionalmente fijamos los
números positivos o con signo (+) en una dirección, y los números negativos o con signo (-), en la
dirección opuesta.”
Ejemplo:
Fíjate cómo en el siguiente párrafo, en donde se haba en sentido figurado no podrás encontrar
una sola oración que te hable de la idea esencial; por lo tanto, para resumirlo, tendrás la
necesidad de elaborar una oración tópico.
“El Águila, el Ave noble de Júpiter, -por no entregarse entera al reposo, que considera vicio si pasa
de lo indispensable, por lo cual vive cuidadosa de no incurrir en faltas de omisión, por falta de
vigilancia-, confía su entero peso a una de sus patas, apoyada toda en sólo ella, mientras con la
otra mantiene levantada una piedrecilla, que le servirá de reloj despertador al desprendérsele
apenas dormite, para que así, éste no pueda dilatarse, sino que al punto se lo interrumpa su regio
deber de la vigilancia pastoral”.
La oración tópico que explica la idea fundamental de este párrafo podría decir así:
“El Águila de Júpiter para mantenerse siempre vigilante se sostiene sobre una sola pata, tomando
con la otra una piedrecilla. Si el sueño la vence, la piedrecilla caerá sirviéndole como despertador”.
Otro ejemplo
“Durante el siglo XVII los grandes artistas y escritores fueron franceses y el gusto francés fue la
regla de la buena sociedad en todos los países, así como en el siglo anterior lo había sido la moda
española. En esta época, llamada el Siglo de Oro de la literatura francesa, se hizo construir el Palais
Royal y la Sorbona. Luis XIV consideró la literatura y las Artes como un adorno, como un lujo digno
de un gran rey, y con este fin las fomentó con ahínco a través de su ministro Colbert”.
Se puede resumir en una oración tópico el asunto esencial del párrafo anterior:
La idea fundamental del párrafo podría espresarse a través de esta oración tópico:
“En el siglo XVII o Siglo de Oro de la literatura francesa se construyó el Palais Royal y la Sorbona.
Luis XVI fomentó la literatura y las Artes a través de Colbert”.
El resumen te da a visión sintética del contenido que estudiaste y te permite recordarlo más
fácilmente.
b) Relaciona los elementos esenciales del texto de manera que puedas organizarlos.
Una vez que determinaste los elementos esenciales del texto, pasarás a relacionarlos.
Para relacionarlos se requiere que identifiques el grado de generalidad de cada uno de esos
elementos esenciales. Este grado de generalidad es relativo y hace que dentro de un escrito
encontremos elementos de tres tipos:
- Supraordinados: Son los elementos generales que incluyen a otros particulares.
- Coordinados: Son elementos de mismo grado de generalidad que no se incluyen unos en otros.
- Subordinados: Son los elementos más particulares que se encuentran englobados dentro de
otros elementos supraordinados.
c) Elabora el esquema que refleja las relaciones de los elementos esenciales del contenido.
El esquema es la representación gráfica que muestra cómo se relacionan los elementos esenciales
del contenido. Puede tener diversas formas: diagrama, “llaves”, u otra. Usa la que se te facilite
más.
Para elaborar el esquema sólo representa las relaciones que existen entre los elementos
supraordinados, coordinados y subordinados que identificaste.
Ejemplo de Diagrama
Elementos subordinados
Alteración de Alteración el
Omisión de Redundancia Alteración del
la tiempo del
palabras de palabras orden
concordancia verbo y del
singular y
plural
Ejemplo de “Llaves”
El cuadro sinóptico te facilita la comprensión del material de estudio, al permitirte identificar los
elementos esenciales de un contenido y sus relaciones.
La elaboración de resúmenes, ya sea en prosa, como los que vimos en la primera parte, o en
cuadro sinóptico (esquema) te permiten depurar y simplificar el contenido que pretendes
aprender. Puedes usar el que se te facilite más.
¿Consideras que la elaboración de resúmenes y cuadros sinópticos te ayudará al estudiar?
Deseamos haberte convencido que los resúmenes y cuadros sinópticos apoyan tu estudio y
esperamos que los elabores.
A medida que los prepares, te darás cuenta de que es muy sencillo hacerlos y te convencerás cada
vez más de su utilidad para estudiar y para autoevaluarte al preparar tus exámenes.
Cuadro sinóptico de cómo elaborar resúmenes y cuadros sinópticos
Resúmenes y
cuadros sinópticos
Sustituir series de
objetos o personajes Elaborar el esquema
por otro término
Sustituir series de
acciones o
situaciones por otro
término
Localizar oraciones
tópico
Elaborar oraciones
tópico
Introducción:
Podemos decir que aprendimos algo cuando somos capaces de explicarlo, criticarlo, aplicarlo,
porque lo hemos comprendido, pero, en todo ello, subyace la memoria que nos permite recordar
el conocimiento.
En ese sentido, la memoria participa en el aprendizaje, no sólo en la repetición al pie de la letra del
contenido de estudio, sino también en todo el recuerdo de lo que sabemos.
El proceso de conocimiento de las cuestiones más complejas descansa en la memorización de
aspectos básicos y elementales que son indispensables para su comprensión y que, a pesar de que
se olviden después de que se alcanzó el aprendizaje más general, sentaron las bases en su
momento para lograr dicho aprendizaje. Así, la memorización tiene un lugar importante en la
comprensión, aplicación y cuestionamiento de conocimientos más generales.
La memorización puede efectuarse de manera mecánica, por la simple repetición de lo que se
aprende, o bien, de manera significativa, por la relación del material de estudio con nuestros
conocimientos y experiencias personales.
Lo memorizado mecánicamente no perdura mucho tiempo, a menos que se practique con
asiduidad. La memorización hecha de manera significativa propicia, en cambio, el recuerdo a largo
plazo.
Ahora bien, puesto que la memorización es tan importante para el aprendizaje, aquí te ofrecemos
algunas técnicas que son útiles para mejorar la memoria, a partir de hacer significativo el
contenido de estudio.
Las técnicas empleadas se enfocan en la memorización del material más común en el estudio,
como son los textos escritos y los números.
La memorización es una más de las habilidades del aprendizaje.
¿Aprendo las cosas de memoria siempre, sólo cuando es necesario, nunca porque tengo mala
memoria?
¿Mi memoria es mala y no recuerdo nada, excelente, susceptible de ser mejorada?
¿Recordar números, fechas, cantidades me cuesta trabajo, resulta fácil, es imposible?
¿Recordar palabras o nombres de objetos, fenómenos, ciudades me es difícil, me es muy sencillo,
nunca lo logro?
¿Recuerdo lo que he leído sin esforzarme, únicamente si me lo propongo, sólo parcialmente?
1. Recuerdo de números
Código:
D, T para 1
N para 2
M para 3
C (en ca, co, cu) para 4
L para 5
S, C (en ce, ci) para 6
F, J, G (en ge, gi) para 7
Ch, G (en ga, go, gu) para 8
V, B, P para 9
R, RR para 0
b) Traducir cada dígito del número que quieras recordar a la consonante que lo representa según
el código.
Por ejemplo, para los números 36 y 492:
35 492
3=M 4 = C (en ca, co, cu)
6 = S o C (en ce, ci) 9 = B, V, P
2=N
c) Formar una palabra para cada número que deseas recordar con las consonantes que
representan a sus dígitos. En los dígitos que tengan más de una consonante, emplea la que te sea
más útil.
Ejemplos:
35 492
3=M 4 = C (en ca, co, cu)
6 = S o C (en ce, ci) 9 = B, V, P
2=N
MESA CA B I N A
(3) (6) (4)(9) (2)
36 = MESA 492 = CABINA
Aunque nosotros formamos estas palabras, tú puedes hacer otras más significativas para ti,
siempre y cuando apliques correctamente el código.
De esta manera, lo que memorizas es la palabra que representa al número y esto facilita tu
recuerdo.
82 = reto =
195 = compulsivo =
3580 = marciano =
Tu respuesta debió ser:
82 = Gana, o cualquier palabra que tenga primero la leta Ch o G (en ga, go, gu) y después a N.
195 = Dobla, o cualquier palabra que tenga como primera consonante la D, o la T; como segunda
consonante la V, B, o P; y como tercera consonante la L.
3580 = Melgar, o cualquier palabra que tenga el orden correcto las consonantes que representan
los números.
Reto = 01
Compulsivo = 439569
Marciano = 3062
Traducir los números a palabras te permite darles más fácilmente un significado y ayuda a su
memorización.
La capacidad de recordar números se desarrolla al darles un significado personal.
Ejemplo:
Después de leer la siguiente lista de diez objetos, repítelos sin consultar:
Libro, plancha, raqueta, disco, perro, persiana, silla, vestido, caja, lumbre.
Las listas de nombres o palabras se pueden recordar más fácilmente si cada una de ellas se asocia
a una imagen mental ilógica y absurda y se encadenan esas imágenes. Es decir, se les da un
sentido puramente personal.
Ejemplo: Para memorizar más fácilmente la lista de los diez objetos anteriores, se les puede
encadenar de la siguiente manera:
Libro. Visualiza mentalmente la imagen de un libro enorme de hule espuma y tú brincando sobre
él.
Libro – plancha. Tú brincas en un libro enorme de hule espuma y calzas un par de planchas.
Plancha – raqueta. Imagina que planchas ropa con una raqueta.
Al asociar plancha con raqueta atiendes sólo estos dos objetos y desatiendes la imagen del libro.
Posteriormente encadena raqueta con disco y no pienses en la imagen de la plancha.
Raqueta – disco. Imagina que pones una raqueta en un tocadiscos y oyes música.
Disco – perro. Un perro se está comiendo un disco.
Perro – persiana. Llevas a pasear por la calle a una persiana.
Persiana – silla. Te sientas en una persiana y cuando te levantas tienes las rayas de sus marcas.
Silla – vestido. Una silla que camina moviéndose mucho y que lleva puesto un vestido.
Vestido – caja. Un vestido que intenta salirse de una caja.
Caja – lumbre. Una caja que le sopla a una fogata que se ríe de ella.
Encadenar las imágenes absurdas de los nombres o palabras de una lista facilita su recuerdo, ya
que uno piensa en la imagen que concibió al relacionarlas, y no en la palabra misma.
Las relaciones son auxiliares de la memoria al estudiar nombres o palabras en lista.
Te habrás dado cuenta que puedes recordar palabras o nombres si usas alguna técnica que te lo
facilite. La que te proponemos es una de ellas,
Cualquiera de estos caminos puede serte útil, aunque se corre el riesgo de que aquello que
memorizaste se te olvide al poco tiempo.
Es más fácil que recuerdes, aun con el paso del tiempo, aquello que memorizaste haciéndolo
significativo para ti.
Ejemplo:
Lee nuevamente los párrafos que se repiten enseguida.
Si tratas de memorizarlos al pie de la letra te darás cuenta de lo difícil que esto puede ser.
Te será más fácil si identificas las palabras claves que aparecen en cada uno.
Las palabras claves que dan idea de lo que trata cada párrafo son:
Para el primero: investigación, planteamiento del problema, proposiciones, las proposiciones
varían.
Para el segundo: lo desafiante del método, problemas, hipótesis, datos y su clasificación,
estructura teórica, interpretación y predicción.
Estas claves te remiten a la idea central de los párrafos sin necesidad de que te los aprendas
palabra por palabra.
Si tienes dificultad para recordar lo que lees, esta capacidad puede mejorarse con la práctica de las
recomendaciones que te sugerimos, lo cual hará que además de mejorar tu memoria, puedas
aplicar la técnica, cada vez con más facilidad.
Introducción:
Aquí encontraras una guía que te permitirá seleccionar y organizar la información pertinente para
tus trabajos o informes escritos y que te ayudará a expresar en forma clara tus ideas.
Antes de iniciar la lectura, responde a las siguientes preguntas:
¿La elaboración de informes o trabajos escritos me parece una tarea rutinaria y sin sentido, me ha
servido para estudiar ciertos temas por mí mismo, me ha sido útil de diferentes maneras en mi
formación académica?
¿Cuándo he preparado trabajos por escrito delimito el tema: dividiéndolo en subtemas,
relacionándolo con otros temas afines, según vaya consiguiendo la información?
¿Para decidir que material uso para apoyar mis trabajos: pido sugerencias al maestro, acudo a la
biblioteca, pido consejo a mis compañeros?
¿Cuándo redacto un informe escrito: hago primero un “borrador”, previamente elaboro fichas de
trabajo, hago sólo una versión?
¿En mis trabajos escritos: incluyo mis opiniones acerca del tema, expongo sólo la opinión de los
autores consultados y también la mía?
¿Los trabajos escritos que he realizado: los guardo y los consulto al hacer otros trabajos, me
deshago de ellos, los guardo sólo durante un tiempo?
Un informe o trabajo escrito es un medio para que expreses tu propia opinión, sustentada en lo
que dicen los autores que consultaste.
c) Selección de información:
Hasta aquí has definido el tema de tu trabajo, estructurado el índice temático, revisado
información en general para depurar el índice temático. Es decir, ya tienes definidos los subtemas
de tu trabajo.
Ahora es necesario seleccionar más a fondo los materiales y la información que te servirán para
desarrollar cada subtema.
Para ello puedes obtener información de libros, tesis, revistas, periódicos; o en museos, galerías,
entrevistas personales con especialistas y, por supuesto, en la biblioteca.
Aquí decides en que materiales, autores y datos apoyarás tu trabajo.
La selección de materia e información es un paso importante en la elaboración de un trabajo
escrito. Puedes utilizar de manera complementaria distintos recursos.
d) Organización de la información:
Para iniciar este paso, estudiarás la bibliografía que seleccionaste (o realizarás las visitas y
entrevistas que hayas planeado), con el fin de obtener información que anotarás en fichas de
trabajo, las cuales serán la base de tu informe.
Las fichas de trabajo se hacen en tarjetas como requieras, pero sin mezclar los subtemas a que se
refiere cada una o cada conjunto de ellas.
Observa el siguiente diagrama que representa una ficha de trabajo:
“La tira cómica intitulada: “Félix, el Gato” fue dibujada por Otto Mesmer (algo que no todos
saben), no obstante, fue firmada por Pat Sullivan hasta su muerte. Félix, un inventivo, incansable,
aunque algo delicado aventurero, en su mundo de cristal (…), no logró el amplio tiraje que era de
esperar dado en el encanto de sus diarias y semanales acciones… (p. 287).
En la ficha se encuentran, al lado superior izquierdo, el tema y el subtema del índice temático que
será desarrollado.
Al lado superior derecho, los datos de la fuente, que en éste caso son de un libro.
- El nombre del autor, empezando por los apellidos, para el autor principal. En el ejemplo, (Eds) se
refiere a que son los editores.
- El título de la obra, subrayando si se trata de un libro. Si corresponde al título de un capítulo o de
un artículo de revista, se pondrá entre comillas y sin subrayar, anotando, subrayado, el título del
libro o revista en que se encuentra.
- La casa editorial. Si es revista, el volumen, época y número.
- El número de edición, sólo a partir de la 2ª.
- El país o ciudad, y
- El año de edición.
Si utilizas más de una tarjeta para un mismo subtema, debes identificarlo en cada una de ellas
como se ha dicho ya.
En cambio, si la fuente (libro, artículo) es la misma, no es necesario que repitas en cada tarjeta
todos los datos.
En el cuerpo de la tarjeta anotarás la información que consideras importante para el desarrollo de
tu subtema. Trata de captar el sentido general de lo que dice el autor.
No es necesario que leas todo el libro o revista, bastará con que revises los capítulos, artículos o
apartados que relacionen con tus subtemas.
Cuando quieras conservar las palabras textuales del autor, deberás ponerlas entre comillas y no
modificar nada, aun cuando la cita original implique algún error gramatical. Indica, entre
paréntesis, las páginas de donde fue tomada la cita.
Si la cita no la copias completa, sustituye la parte faltante con tres puntos suspensivos.
Cuando agregues algún comentario propio, para dar mayor claridad al texto citado o para resaltar
algo importante, enciérralo entre corchetes. Así se distinguirá lo que son las palabras del autor
consultado y las que tú has agregado.
Elabora fichas con información variada según lo requieras: información básica, ejemplos, datos
estadísticos, citas textuales, etc.
Ordénalas de acuerdo con tu índice temático. Es posible que las fichas elaboradas te sugieran la
modificación o sustitución de algunos subtemas del índice,
Conserva siempre tus fichas y con cada nuevo trabajo ve incrementando tu colección. Si las
ordenas y acomodas en cajas que te permitan hallar rápidamente los subtemas de que tratan, a la
manera como lo hacen en las bibliotecas con las tarjetas de los libros, irás formando un fichero
que podrás consultar para múltiples trabajos y en variadas ocasiones.
Conservar tus fichas de trabajo y formar tu propio fichero, te descarga de la tarea de guardar toda
la información en la memoria o de consultar una y otra vez los mismos libros.
e) Redacción:
Es el paso final; implica una primera redacción del “borrador”, su revisión y corrección y la
redacción definitiva.
Para iniciar la redacción del borrador, elabora el índice general de tu informe o trabajo escrito.
Debe contener las siguientes secciones:
- Una introducción en la que expongas brevemente el tema que se va a desarrollar, las razones por
las que lo elegiste, el enfoque con que se desarrolla, qué apartados conforman tu trabajo o
informe escrito, y lo que trata cada uno de ellos.
El fin de la introducción es dar al lector una idea general de lo que desarrolla el trabajo en
cuestión. Paradójicamente, la introducción se redacta al final, cuando ha sido terminado el trabajo
y se tiene la visión global. De lo contrario, serían necesarias tantas correcciones y modificaciones a
la introducción, como las que le hubieses hecho al trabajo durante su elaboración.
- Capítulos que se refieren al desarrollo, propiamente dicho de los subtemas elegidos, siguiendo el
orden del índice temático.
Puede ser que cada subtema dé origen a un apartado o, bien, que dentro del mismo apartado se
agrupe a varios subtemas. Esta sección constituye la parte central de tu informe o trabajo escrito.
Es lo que tú quieres decir sobre el tema elegido.
- Las conclusiones generales que se derivan de los capítulos y en las que expones tus propios
juicios valorativos, destacas lo valioso e importante, informas sobre los límites del desarrollo del
tema y de tus conclusiones, y sugieres posibles vías para trabajos futuros sobre el mismo tema.
- La bibliografía (y otras fuentes) consultada, que da la opción al lector de acudir a las fuentes
originales, si acaso desea profundizar sobre algún aspecto en particular.
- El índice general que da estructura a tu trabajo, te ayuda a determinar los subcapítulos que
componen cada capítulo. Dale un subtítulo a cada subcapítulo o apartado, que guarde relación con
el título del capítulo al que pertenece. Puede ser el que le diste en el índice temático.
Antes de redactar el borrador de cada sección, trata de responderte la pregunta de ¿Cómo quiero
decir las cosas? Te ayudará a definir el estilo general de tu trabajo, como puede ser:
- Descriptivo, señalando características, detalles, cronologías.
- Expositivo, explicando paso a paso cada aspecto, ilustrándolo con ejemplos y analogías para su
mejor comprensión.
- Argumentativo, señalando lógicamente pros y contras de cada aspecto, apoyando tus
afirmaciones con datos, citas, hechos, experimentos.
Cualquiera que sea el estilo general que elijas, deja ver claramente cuál es tu posición ante el
tema.
Si citas textualmente a algún autor, deja muy en claro si te adhieres o te opones a su opinión y por
qué.
Cuando hayas terminado esta primera redacción en borrador, revisa que no hayas dejado fuera
del escrito información importante de tus fichas de trabajo; que estén tratados todos los subtemas
según el índice temático; que sigan un orden lógico; que no haya contradicciones internas en lo
que has dicho; que no haya frases sueltas que no apoyen tus argumentos, o frases incompletas, o
frases oscuras o ambiguas.
Revisa, igualmente, en qué partes puedes incluir ilustraciones, diagramas, cuadros, que hagan más
claro y ameno lo que tratas de decir.
Modifica tu escrito según lo requieras, hasta que el paso de un aspecto a otro sea fluido y claro.
Procede a la redacción definitiva.
Atiende a la claridad y pertinencia del lenguaje que utilices; procura usar términos sencillos. Evita
el caló, los extranjerismos y tecnicismos.
Utiliza frases breves. Cuando más extensa sea una frase, mayor es la probabilidad de cometer
errores gramaticales y de perder la línea del argumento o razonamiento. (Lo mismo vale para los
párrafos).
Usa frases directas, no inviertas el orden del sujeto y su acción o complemento. Varía las frases
utilizadas. Evita muletillas y estribillos.
Evita disgresiones del tema central; busca que cada párrafo se conecte lógicamente con el que le
antecede y el que le sigue.
No abuses de la puntuación, pues la lectura con muchas pausas resulta cansada.
Para cada aspecto haz primero una afirmación y apóyala enseguida con datos, ejemplos,
ilustraciones, pruebas, etc.
Siempre dilo que es – no lo que no es- el tema o subtema que estés desarrollando.
Utiliza todas las palabras que sea necesario pero evita la redundancia, la repetición y los rodeos.
Por último, dale un título a tu trabajo que dé la idea exacta de lo que trata. Evita los títulos largos.
Seguir un plan, hacer fichas de trabajo y un borrador, son ayudas que sistematizan la elaboración
de un buen informe o trabajo escrito. Su conservación –tanto del trabajo como de las fichas-
proporcionan un recurso de información útil para otras ocasiones.
Para citar o referir dentro del mismo texto a las fuentes consultadas, puedes utilizar dos formas
distintas.
a) Intercalar en el texto, entre paréntesis, el apellido del autor seguido de la fecha de la
publicación, ejemplo:
Así, se remite al lector a la bibliografía para conocer los datos completos de la obra.
b) Referir a una nota a pie de página mediante una llamada indicada por un número o asterisco
que sigue al texto copiado. Al pie de la página, debajo de un segmento de línea que lo separa del
texto, la misma llamada se sigue de los datos completos de la fuente en el orden ya señalado.
Ejemplo:
Para ambas formas, en caso de referir más de una vez una misma fuente, no es necesario citarla
completa más que la primera ocasión. En las veces siguiente se utilizan las abreviaturas ibídem.,
ibid., ídem., ib., id.
Todas ellas significan: “allí mismo”. Sólo úsalas si entre una referencia y otra no se interpone la cita
de algún otro autor.
Si entre nota y nota de un mismo autor se intercala la de un autor diferente, utiliza, para no
repetir los datos completos del primer autor citado, en la segunda ocasión, la abreviatura: op. cit.,
que significa: “obra citada”, a continuación del nombre del autor,
“…podemos anticipar dónde se darán los principales efectos del método seguido”. (Estes, op. cit.
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-Introducción - Descriptivo
- Capítulos - Expositivo
- Conclusiones - Argumentativo
- Bibliografía
-Índice
Introducción
Durante nuestros estudios y en la vida cotidiana, es frecuente enfrentarnos a situaciones en las
que deseamos o tenemos que expresar, verbalmente, lo que sabemos, pensamos y/o creemos,
acerca de un tema particular.
Por lo tanto, es necesario adquirir la destreza para decir a otros de manera clara y sin temor,
nuestras ideas y opiniones.
Para ellos debes:
Primero: Conocer las etapas de la preparación y presentación de oral de temas o informes.
Segundo: Hacerte sugerencias que contribuyan a que obtengas resultados más eficaces en tus
exposiciones orales.
2.- ¿si asisto a un debate: considero no tiene caso intervenir, participo sólo si mis amigos lo hacen,
aunque me interesa el tema no sé cómo transmitir mis ideas?
3.-¿Cuándo preparo una exposición oral: no sé cómo empezar, estudio todo el material que
recopile sobre el tema pero no hago un trabajo escrito previo, elaboro un trabajo escrito y
después selecciono lo que voy a exponer?
4.- ¿Para la exposición oral de un tema: me aprendo de memoria lo que voy a decir, leo varias
veces lo que voy a decir para comprenderlo, elaboro resúmenes y una lista de los puntos
principales por exponer para basarme en ellos?
5.- ¿En mi exposición: leo lo que escribí, hablo de lo que me acuerdo, repito lo que aprendí de
memoria, me guío por la lista de los puntos principales que apunte con antelación?
En la medida en que practiques tu habilidad para expresarte de manera oral puedes adquirir
seguridad y confianza en ti mismo al exponer.
La participación en las clases, debate, discusiones, asambleas, etc., se puede ver disminuida
porque no se sabe cómo intervenir. Desarrollar la habilidad para exponer oralmente, facilita y
mejora tus participaciones en cualquier situación en la cual desees expresar tus puntos de vista.
En ambos casos, conviene preparar de antemano una guía o “acordeón”, de lo que vas a exponer.
Para preparar un trabajo escrito, del cual posteriormente redactaras tu guía o “acordeón”, debes
seguir los siguientes pasos:
- Elección del tema que vas a desarrollar.
- Delimitación del tema, en la que se identifican las partes o subtemas que lo componen y la
relación que guardan entre sí. Esta actividad te da como resultado que obtengas en índice
temático que te orienta para buscar la información pertinente.
- Selección de información, en la que decides que materiales, autores y datos usarás para apoyar
tu trabajo.
- Organización de la información: durante la realización de esta actividad, estudias la bibliografía
seleccionada y obtienes la información que será base de tu informe.
- Redacción del trabajo, que comprende la redacción del “borrador”, su revisión, corrección y
redacción definitiva.
La elaboración y redacción del trabajo escrito para una exposición oral te permite:
- Familiarizarte con el material que vas a exponer.
- Planear el orden en el que llevarás a cabo la exposición oral.
- Revisar y adaptar lo que vas a exponer de acuerdo al tiempo del que dispongas.
Una vez que tienes preparado el trabajo escrito, elabora tu guía de los puntos principales del
mismo.
Para la exposición oral del tema, independientemente de que te hayas basado en un libro, o en un
trabajo escrito que tú mismo elaboraste, es conveniente que realices los siguientes pasos:
a) Planeación de la exposición.
b) Práctica o ensayo para llevar a cabo la exposición.
c) Exposición del tema.
d) Evaluación de la exposición.
Contar con un método para preparar tus exposiciones orales te ayuda a tener todo previsto y a
que logres un mejor desempeño.
La organización y comprensión del tema que vas a exponer te facilita su presentación. Ensayar la
exposición te permite, además de practicarla, darte cuenta si efectivamente has comprendido el
tema.
La mejor forma de exponer es aquella en la cual explicas con tus propias palabras las ideas que
deseas expresar. Reconstruye en tu presentación los puntos principales que has seleccionado y
comprendido previamente. No los repitas al pie de la letra.
d) Evaluación de la exposición.
Siempre es útil obtener datos sobre nuestra propia actuación. En ese caso, autoevaluar tu
exposición te permite corregir aquellos puntos o aspectos que fueron inadecuados.
Para llevar a cabo tu evaluación, te puede hacer preguntas a ti mismo y a tu audiencia, tales como:
1.- ¿Me preparé adecuadamente para mi exposición?
2.- ¿Cómo percibí a mi público cuando inicié la exposición?
3.- ¿Dije lo que había planeado decir?
4.- Durante mi exposición: ¿El público se mantuvo atento, interesado, se aburrió, empezó a
platicar, etc.?
5.- ¿Los oyentes quedaron motivados para conocer más sobre el tema expuesto?
6.- ¿Me sentí satisfecho con mi exposición? Y, de no ser así, ¿Qué fue lo que no me agradó?
¿Cómo puedo corregirlo para ocasiones futuras?
Es necesario, además, mantener una actitud abierta a los comentarios y a las críticas que otros
hagan sobre tu participación. Conviene analizarlos y, si los consideras adecuado, modifica tu
actuación futura.
Para hacerlo, practica o ensaya en todas las oportunidades que se te presenten para intervenir en
público.
La exposición oral te permite corroborar la claridad de los conceptos que sustentan tu trabajo, tu
capacidad para organizar el material, los argumentos que fundamentan tus conclusiones y tu
habilidad para presentarlos.
Pasos de
Qué son Ventajas
preparación
Redacción del
Exposición oral
trabajo escrito
Planeación
Práctica y ensayo
Exposición
Evaluación
Introducción:
Para estudiar te basas en distintos materiales: libros, revistas, apuntes de clase. Es seguro que al
estudiar estos materiales sepas de antemano cuántos y cuáles temas, capítulos o unidades del
contenido tienes que revisar.
Ello te sirve para definir los límites de tu estudio, ya que te señalan a partir de dónde y hasta
dónde, vas a leer.
Sin embargo, tu estudio puede ser más provechoso si además de conocer el punto en el cual debes
empezar y aquel en el que debes terminar, lo orientas para profundizar y generalizar el
aprendizaje que de él obtengas.
Existen varias maneras de orientar y facilitar tu estudio y aprendizaje. Una de ellas es la
elaboración de tu propia guía de estudio.
Aquí te proporcionaremos una forma para elaborar guías de estudio, de manera que las puedas
usar como un auxiliar en tu aprendizaje.
A continuación, te presentamos una serie de preguntas para ver si estás familiarizado con la
elaboración de guías de estudio. También conocerás hasta que grado puede beneficiarte el
conocimiento que te vamos a dar.
1.- ¿Una guía de estudio es: una serie de preguntas equivalentes a las del examen, la selección de
los puntos que habrá que memorizar, un instrumento para facilitar el aprendizaje, no sé?
2.- ¿He usado guías de estudio: elaboradas por el profesor, sólo en algunas materias, cuando
vienen en los libros, nunca?
3.- ¿Para aprender temas teóricos: los leo y repaso, subrayo lo importante, elaboro resúmenes y
cuadros sinópticos, preparo guías de estudio?
4.- ¿Para aprender temas prácticos: los leo y repaso, resuelvo ejercicios, aplico los procedimientos
en situaciones nuevas, elaboro guías de estudio?
5.- ¿Elaborar guías de estudio: me parece inútil, me serviría pero no sé cómo hacerlas, resulta útil
pero es muy latoso?
Las unidades teóricas requieren por lo general el aprendizaje de conceptos, datos, hechos,
principios, teoremas, acontecimientos, lugares, etc.
Las unidades prácticas o de “saber hacer”, requieren del aprendizaje de procedimientos, para la
solución de problemas, la elaboración de ensayos, análisis de textos, construcción de oraciones, o
cualquier otra actividad práctica.
Todos los procedimientos se consideran como conocimiento práctico.
Puedes preparar tú mismo guías de estudio que te facilitan el aprendizaje de cualquier materia
teórica o práctica.
La guía de estudio te auxilia para repasar, para generalizar tu aprendizaje y para autoevaluarte.
Si la vas elaborando para cada unidad del programa conforme avanza el curso, al final tendrás una
guía excelente para preparar un examen.
El aprendizaje de temas teóricos se puede apoyar en muchos recursos para facilitarlo. La
elaboración de guías de estudio ofrece grandes ventajas que mejoran el aprovechamiento escolar.
Las preguntas que integran una guía de estudio para el conocimiento práctico reflejan la aplicación
de lo que se sabe a:
- La resolución de problemas, con ayuda de métodos, técnicas o procedimientos específicos.
-La ejecución de alguna práctica.
- El análisis del material por aprender para identificar sus elementos y descubrir su organización.
- La elaboración de un producto nuevo, original, como cuando el profesor te pide un trabajo
acerca de un tema en especial.
- Evaluar con argumentos de calidad o adecuación de un material o evento, como cuando el
profesor te pide juzgar la obra de un escritor.
Las interrogantes que sirven de base para formular preguntas de una guía de estudio práctico son:
cómo, por qué, para qué, qué va antes, qué sigue, cuánto, cuándo, con qué, etc.
Al igual que en el estudio teórico, puedes usar todas o sólo algunas de las interrogantes, pero
también puedes emplear otras, según convenga.
Al elaborar tu guía de estudio para el conocimiento práctico, formularás preguntas para una u otra
de las categorías anteriores de aplicación del método o técnica y no necesariamente para todas.
Anota en cada una de tus preguntas los datos de la fuente de la cual la obtuviste, a fin de permitir
su repaso posterior.
Ejemplo de un “saber hacer” para realizar una práctica cívica, extraído de un libro de ciencias
sociales:
“Las elecciones. El proceso electoral es, en sus rasgos generales, bastante sencillo. Se trata de que
una persona o un grupo sean apoyados por una mayoría numérica de ciudadanos para ocupar
determinados puestos públicos. Hemos mencionado que los puestos que se desempeñan por
elección popular son los de presidente de la República, gobernador, senador, diputado federal y
local, y los del ayuntamiento.”
“Los ciudadanos deben acudir, el día de la elección, a las casillas electorales que cuentan con listas
elaboradas por el Registro Electoral, en las cuales se señala a quiénes les toca votar en ese lugar.”
“En las casillas están los funcionarios electorales, que son vecinos del distrito, en compañía de
representantes de los candidatos y de los partidos. Todos ellos vigilan que la elección se lleve a
cabo dentro de la normalidad. El ciudadano deposita su voto y una vez cerrados los comicios, o sea
la elección, los votos se recogen y se cuentan. La suma de los resultados generales da lugar a que
el favorecido con una mayoría de sufragios ocupe el cargo público. La Cámara de Diputados, en el
caso de las elecciones federales, es la que da fe de la legalidad del proceso electoral.”
X’ X
0
Y’
“El origen 0 divide a cada eje en dos semejantes, uno positivo y otro negativo.”
“Cualquier distancia medida sobre el eje de las abscisas (X), de 0 hacia la derecha es positivo u de 0
hacia la izquierda es negativa.”
“Cualquier distancia medida sobre el eje de las ordenadas (Y), de 0 hacia arriba es positivo u de 0
hacia abajo es negativa.”
“La distancia de un punto al eje de las ordenadas se llama abscisa del punto y su distancia al eje de
las abscisas se llama ordenada del punto. La abscisa y la ordenada de un punto son las
coordenadas cartesianas del punto”.
“Conociendo las coordenadas de un punto, se le puede fijar en el plano cartesiano.
“En la notación empleada, el número que se da primero es la abscisa y el segundo, la ordenada
(X,Y).
Y’
Eje de las
ordenadas
Ejemplo de un “saber hacer” para analizar un material de estudio y para elaborar un producto
nuevo:
El presente folleto te dice cómo elaborar una guía de estudio (producto nuevo) después de
analizar un contenido y determinar sus ideas clave y te señala para ello, como idea clave el
siguiente procedimiento:
1.- Determinar si se trata de un conocimiento teórico o de uno práctico.
2.- Leer el tema o unidad completos.
3.- Determinar las ideas clave.
4.- Elaborar preguntas para cada idea clave.
5.- Leer nuevamente el tema, a partir de la guía de estudio.
Algunas preguntas que se pueden formular para elaborar una guía de estudio son:
¿Qué tipo de guías de estudio se pueden formular en función de la clase de contenido?
¿Cuáles son los pasos para elaborar una guía de estudio del conocimiento teórico?
¿Cómo se realiza cada uno de los pasos?
¿Cuáles son los pasos para elaborar una guía de estudio del conocimiento práctico?
¿Cómo se realiza cada uno de los pasos?
¿Cuáles otros procedimientos se tienen para elaborar una guía de estudio?
¿Puedo elaborar una guía de estudio de mis materias con el procedimiento propuesto?
Por supuesto que lo ideal sería que elaboraras una pequeña guía que te permitiera ejercitar el
procedimiento.
La ejercitación es básica para el aprendizaje del conocimiento práctico. Elaborar guías de estudio
apoya este aprendizaje.
Elaborar guías de estudio supone de ti un esfuerzo adicional que requiere de un análisis del
material por aprender. Sin embargo, verás recompensado este esfuerzo al facilitarte la
preparación de exámenes y mejorar tu aprovechamiento escolar.
Las guías de estudio dirigen tu aprendizaje al señalarte qué debes aprender, con qué profundidad
y cómo debes aplicarlo
Estamos seguros que el realizar guías de estudio te ayudará en tu aprendizaje. A medida que las
elabores, se te facilitará cada vez más su preparación.
Cuadro sinóptico de cómo elaborar guías de estudio
Leer el tema
Determinar las
ideas clave
Releer a partir de la
guía de estudio
Introducción:
Continuamente enfrentamos situaciones de pruebas, sea para comprobar que tan competentes
somos (por ejemplo, al tratar de convencer de algo a nuestros amigos), o para verificar lo que
conocemos sobre un tema determinado (por ejemplo, un examen de física).
La manera de encarar las situaciones de prueba o examen dependen de cómo nos preparamos y
resolvemos esas situaciones.
Aquí se describen algunos elementos que intervienen en la preparación y presentación de los
exámenes, así como sugerencias que te pueden ayudar a mejorar los resultados que obtienes en
ellos.
Tenemos dos objetivos:
Primero: que reflexiones cómo te pueden servir los exámenes en tu aprendizaje.
Segundo: ayudarte a que obtengas mejores resultados en los exámenes con las recomendaciones
que te presentamos.
A continuación, te presentamos algunas preguntas para que sepas como interpretas los exámenes:
1.- ¿Hasta ahora para mí los exámenes no han tenido sentido, me han servido para guiar mi
estudio, han servido para darme una calificación?
2.- ¡Para prepara los exámenes utilizo los apuntes de clase, los libros que sugirió el profesor, todo
el material del que dispongo?
3.- ¿El tiempo que dedico para preparar los exámenes no me alcanza, lo programo con mi horario
de estudio, no sé cómo distribuirlo?
4.- ¿Al estudiar para los exámenes escribo o leo muchas veces lo que tengo que aprender, trato de
comprender lo que leo, me hago preguntas o “acordeones” que me sirven para repasar?
5.- ¿Me doy cuenta de que mi estudio fue eficaz cuando repito el material sin equivocarme,
respondo todas las preguntas que se me vienen a la mente de lo que he revisado, puedo expresar
con mis palabras lo que he leído?
6.- ¿Cuándo resuelvo el examen programo mi tiempo en función de las preguntas, me angustia ver
que otros terminan antes que yo, trato de terminar lo antes posible?
7.- ¿Al presentar los exámenes encuentro con frecuencia preguntas que no entiendo, respondo lo
que se me ocurre sólo por no dejar, pienso cuál es la mejor respuesta antes de contestar?
En suma, los exámenes son una oportunidad para comprobar lo que has aprendido hasta ahora, y
un indicador para prever tus actividades de estudio.
Como ves, los exámenes tienen sentido por sí mismos en las actividades de aprendizaje, y pueden
guiar tu estudio. No sólo sirven para darte una calificación.
El estudio para los exámenes principia con el inicio del curso, por medio del estudio sistemático y
tu participación activa, que se manifiesta desde tu asistencia a las clases, hasta la elaboración de
trabajos y tares en las formas y tiempos adecuados.
Esto te permite aprender y asimilar gradualmente los conocimientos; sin embargo, las etapas de
preparación y presentación son indispensables.
Preparación:
La etapa de preparación consiste en el repaso previo a la fecha del examen. Comprende la
realización de los siguientes pasos:
a) Organizar el estudio.
b) Estudiar.
c) Autoevaluar lo estudiado.
d) Propiciar un buen estado de ánimo.
Distribuir todo el contenido y material que tienes que revisar, entre el tiempo de que dispones
para tus actividades de estudio.
Lo anterior te llevará a preparar un horario de estudio en el que incluyas, además del tiempo, la
delimitación del contenido y el material que deberás revisar.
b) Estudiar.
Una vez que organizaste tu estudio lo que sigue es estudiar.
Al estudiar:
- Elabora guías de estudio.
- Toma en cuenta el énfasis que ha puesto el profesor en algún tema en particular. De seguro te
hará por lo menos una pregunta de aquello que consideró importante, o le dedicó más tiempo en
sus clases.
- Revisa con mayor dedicación los temas que corresponden a preguntas de exámenes anteriores
que no contestaste, o a las que respondiste inadecuadamente, si vas a preparar un examen final.
- Reduce los datos por medio de resúmenes del material de estudio, de manera que llegue a tener
paquetes de información.
Un camino que suele ser útil es leer, comprender, subrayar lo esencial, releer y resumir el material
con objeto de encontrar las ideas clave, o los conceptos más importantes.
Relaciona lo que estudias con hechos, situaciones o experiencias de tu vida cotidiana, aunque en
principio te parezca absurdo, ya que esto te permitirá recordarlo más fácilmente.
Al estudiar para los exámenes puedes usar mil caminos. El adecuado es el que te permite
comprender y asimilar más, mejor y en menos tiempo.
c) Autoevaluar lo estudiado.
Este paso tiene como finalidad que te des cuenta de qué aprendiste de lo que has estudiado, antes
de presentarte al examen. Para ello puedes:
- Hacerte preguntas de los distintos temas y subtemas.
- Expresar en voz alta los temas y subtemas.
- Pensar en las aplicaciones que puedes hacer de lo que estudiaste.
- Hacer un cuadro sinóptico de los temas y subtemas. Si elaboraste un cuadro sinóptico mientras
estudiabas, ahora es el momento de que lo revises, para darte cuenta de si se te olvidó algo de lo
que contienen.
- Ensayar con tus amigos la situación de prueba. Puedes reunirte con tus amigos para hacerte
preguntas del tipo que se incluirán en el examen (opción múltiple, por temas). Responderlas les
sirve para repasar lo que estudiaron; darse cuenta de los puntos que aun no dominan y practicar el
tipo de respuesta que les será requerido.
Repetir, hacerte preguntas, expresar en tus palabras aquello que estudiaste, así como pensar en
posibles aplicaciones, elaborar cuadros sinópticos y ensayar la situación, son actividades que
permiten autoevaluar tu estudio. Usa las que te convengan.
Presentación:
En esta etapa manifiestas el dominio que tienes de los temas en los que se te pone a prueba. Al
presentar el examen toma en cuenta las siguientes recomendaciones:
a) Sentirte cómodo.
b) Comprender la tarea que se te pide.
c) Considerar el tiempo que tienes para responder.
d) No competir.
a) Sentirte cómodo.
Trata de sentirte físicamente a gusto; por ejemplo, algunas personas prefieren comer algo ligero
antes del examen; otras comen dulces mientras responden las preguntas.
- Siéntate lo más cómodamente posible.
- Mantén una actitud alerta.
d) No competir.
No te preocupes porque tus compañeros terminan antes que tú.
De ser posible, deja tiempo para revisar las preguntas.
Recuerda que los exámenes sirven para comprobar lo que has aprendido, no para ver quién acaba
primero.
El hecho de querer terminar primero te puede hacer caer en errores que no cometerías si te
tomaras todo el tiempo que tienes para hacer tu examen.
Ahora confirmas que el que termina primero no es el que más sabe. Ten calma al responder.
Además de las recomendaciones anteriores, que son de aplicación general, vale la pena que
consideres otras, las cuales son exclusivas para cada tipo de examen. Así:
Si la prueba es escrita:
Da un vistazo general al examen, esto es:
- Lee todas las preguntas.
- Señala aquellas preguntas en las que consideres estar mejor preparado.
- Cuida el tiempo y el orden en el que vas a contestarlas. Es preferible comenzar por aquéllas cuyas
respuestas conoces bien.
- Reflexiona lo que vas a contestar, aun cuando sepas más de lo que te preguntan.
- Expresa tus ideas de manera lógica y coherente.
- Escribe tan claro como te sea posible; al profesor le facilitará conocer tu respuesta.
- Cuida la limpieza.
- Contesta la mayor cantidad de preguntas.
- Revisa tus respuestas.
Si la prueba es oral:
- Comprende lo que se te pregunta.
- Reflexiona lo que vas a contestar.
- Organiza tu respuesta en función de la pregunta.
- Habla pausadamente y con claridad.
- Opina con fundamento.
Responder un examen implica, además de conocer el tema sobre el que se interroga, saber cómo
contestar adecuadamente. Lo primero dependen de una buena preparación; lo segundo, de poner
atención y comprender las características y requerimientos de la presentación.
Los exámenes apoyan y guían tu estudio si los sabes aprovechar. Pídeselos al profesor ya
calificados y compara tus respuestas con las de otros compañeros, así como con lo que viene en
tus libros. Nunca te quedes con la duda de cuál pudo ser la respuesta correcta.
Siempre busca la verdadera respuesta de las preguntas que contestaste incorrectamente. En esa
forma, llenarás esta laguna de información y aprenderás la información correcta, para futuros
exámenes.
Etapas
Preparación Presentación
Introducción:
Aquí se proporciona una guía para hacer de la biblioteca un medio de apoyo más en el proceso de
aprendizaje.
Además de libros, en la biblioteca se pueden obtener prestados revistas, periódicos, mapas,
enciclopedias, colecciones musicales –partituras-, tesis, documentos especiales como códices, y
también otros materiales de tipo audiovisual.
La biblioteca sirve como medio de enlace entre la persona que quiere saber y los autores que han
escrito acerca del tema.
La biblioteca es uno más de los medios que puedes usar para apoyar y ampliar tu aprendizaje.
Analiza si has usado la biblioteca como un apoyo efectivo en tus estudios y tu aprendizaje.
Para ello contesta las siguientes preguntas:
1.- ¿Voy a la biblioteca con frecuencia, en raras ocasiones, nunca?
2.- ¿Recurro a la biblioteca para solicitar los libros de texto de la clase, buscar infomación que
amplía la que se da en clase, hacer los trabajo en los cuales se nos pide ir a la biblioteca,
documentarme acerca de algunos temas que me interesan?
3.- ¿En la biblioteca puedo localizar fácilmente un libro del cual conozco título y autor, un libro del
cual sólo conozco el título, varios libros que traten un tema que me interesa, no spe cómo localizar
los libros que busco.
4.- ¿Puedo localizar fácilmente en la biblioteca el ejemplar de una revista que me interesa, los
artículos que se tienen sobre un tema específico, no sé cómo localizar artículos o revistas?
5.- ¿He consultado en la biblioteca otros materiales además de libros y revistas?
Situación 1: Quieres o necesitas un libro determinado, del cual tienes el nombre del autor y el
título.
Los pasos a seguir en la biblioteca son:
a) Buscar el catálogo o fichero correspondiente a libros y ordenado por autores. En este catálogo
se incluyen las fichas de los libros ordenados alfabéticamente por el apellido de los autores.
b) Localizar en el catálogo la ficha correspondiente al autor, al título y a la clasificación que usa la
biblioteca para cada obra.
NA9050
A53 Alexander, Christopher
Ensayo sobre la estructura de la forma/Christopher Alexander.-
Buenos Aires: Infinto, 1969.
22p.
c) Llenar la papeleta de solicitud de libro, con la cual se pedirá al bibliotecario el libro escogido.
Los datos que se anotan en la papeleta de solicitud corresponden a tus datos personales, así como
a los de la ficha que figura en el catálogo.
________ ________
Préstamo Devolución
Clasif.__930__
_N69a__ 930
Vol.________ ____________ N69a Nogarth, D. G.
________________________ El antiguo oriente/D.G. Nogarth,
tr. Al español por Jorge Hernández
Autor: __Nogarth. D.______ Campos.- 2ª ed.- México, FCE, 1965
154p. ilus. 17 cm. (Breviarios, 49)
Título: __El antiguo oriente__
Escuela:__________________
Turno:_______________
d) Dar la o las papeletas al bibliotecario para que localice los libros y te los entregue. Se llena una
papeleta para cada libro.
e) Una vez que el bibliotecario te da los libros que pediste, él anota la fecha en la que los recibes y
te señala el día en el cual debes devolverlos, si los vas a llevar a casa.
Puedes llevar a casa los libros de la biblioteca si estás registrado en ella. Si no lo estás, se te
facilitan para consultarlos ahí mismo, al entregar una identificación que te regresan en el
momento en que devuelves los libros.
Situación 2: Quieres o necesitas conocer los libros de un autor determinado que tiene la
biblioteca.
En este caso sólo sabes el nombre del autor.
Para esta situación, sigues los mismos pasos indicados en la situación 1; comenzando con la
búsqueda del apellido del autor que te interesa, en el fichero de los libros ordenados por autores.
Cada ficha del catálogo o fichero corresponde a un libro distinto, de manera que encontrarás
tantas fichas del autor, como libros de él que haya en la biblioteca.
Ejemplo de la situación 2:
F1788
C342 Castro Ruz, Fidel, 1927-
“Si aquel día eramos un puñado de
hombres, hoy somos un pueblo entero
conquistando el porvenir, 1953-1973.
-- México: Siglo XXI, 1973.
176p.
F1788
C3515 Castro Ruz, Fidel, 1927-
“La revolución cubana, 1953-1962.”
-- México: Era, 1972.
635p.
FX157
C38 Castro Ruz, Fidel, 1927-
“La primera revolución socialista
en América”.-- México: Siglo XXI, 1976.
327p.
1. Socialismo en Cuba. I. t.
Situación 3. Quieres o necesitas un libro de cual sólo tienes el título pero no el nombre del autor.
Para esta situación se realizan los siguientes pasos en la biblioteca,
a) Buscar el fichero o catálogo de libros ordenado por sus títulos. En este catálogo, las fichas se
encuentran ordenadas alfabéticamente por el título de los libros.
Ejemplo:
HD82
S63 Controversias sobre el crecimiento y la distribución.
HC51
K768 Breve historia de la economía
Kuczynski,
Breve historia de la economía/Jurgen Kuczynski: Tradujo
Marcelo Ravoni de la versión italiana de Lucio Colleti.
-- México: Cartago, S.A.
254 p.
1. Historia económica. 2. Capitalismo-
Historia. I.T.
CM/1375 E DGB 332676-4
Situación 4: Quieres o necesitas conocer los libros de diversos autores sobre un tema particular.
En este caso no tienes ni el nombre del autor, ni el título de los libros. Sólo conoces el tema que te
interesa estudiar.
Los pasos a seguir en la biblioteca son:
a) Buscar el fichero o catálogo de libros ordenado por temas. En este catálogo se encuentran los
temas ordenados alfabéticamente y dentro de cada tema están las fichas de los libros que tiene la
biblioteca de cada uno de ellos.
QA39 Matemáticas
S25 Sánchez Meza, José María.
Matemáticas: primer curso.—6ª. Ed.
--México: Herrero, 1964.
348p.
QA39 Matemáticas
R525 Rice, Harold S.
Matemáticas técnicas/Harold Rice
y Raymond M. Knight; Tr. Félix Romero.
2a. Ed. –México: Castillo, 1965.
626p.
b) Después de localizar las fichas que corresponden al tema general de tu interés, buscas en ellas
los títulos de los libros que se apegan más a lo que quieres.
Puede ser que el tema específico que buscas no se encuentre señalado en el fichero, porque los
temas registrados en él son de carácter general. Será necesario entonces buscar primero el tema
general dentro del cual se pueden haber ubicado las fichas del tema específico que te interesa.
Ejemplo:
Z665 Bibliotecología
C66
1978 Coll-Vinent, Roberto
Teoría y práctica de la documentación/
Roberto Coll Vinent.—2ª Ed.--
Barcelona: A.T.E. 1978.
402 P.
ISBN 84-7442-030-X
1. Bibliotecología, 2. Información, ciencia de la. I.T:
CM/13531 E DGB 327153-6
c) Una vez localizados los libros, llenas las papeletas de solicitud, descritas ya en las otras
situaciones.
d) Entregas las papeletas al bibliotecario para que te proporcione los libros.
¿En todas las bibliotecas se sigue el mismo procedimiento para localizar libros?
Algunas bibliotecas no tienen los catálogos divididos por autor, título y tema que te referimos para
las cuatro situaciones anteriores.
Puede ser que te encuentres con un sólo fichero en el cual se incluyen intercaladas las fichas de los
autores, los títulos, y los temas, ordenados alfabéticamente.
En este caso, recurres a ese único fichero e inicias tu búsqueda a partir de las letras iniciales del
autor, título o del tema de tu interés, de la misma manera que buscas una palabra en el
diccionario.
A continuación, encontrarás un ejemplo de las fichas intercaladas:
- Caso 1: Si el autor que te interesa consultar es Jorge Carpizo, buscas en la sección del fichero
correspondiente a la “C” de su apellido, hasta localizar las fichas en las que aparece su nombre y
encuentres la del libro que te interesa.
- Caso 2: Si buscas el libro “El presidencialismo mexicano” y no conoces su autor, buscarás en el
fichero en la sección asignada a la “P”. Recuerda que cuando un título comienza con un artpiculo
gramatical, éste no se considera.
- Caso 3: Si deseas conocer libros que traten la historia constitucional en México o acerca del
presidencialismo mexicano, buscarás por los temas más afines. Esto es, puedes buscar en el
fichero en la sección “M” correspondiente a México, en la “H” de historia, en la “C” de
Constitución, o en la “P” de presidencialismo.
Ejemplo:
Caso 3
JL1211 México-Historia Constitucional
C343 Carpizo, Jorge
El presidencialismo mexicano./
Jorge Carpizo.—México: Siglo XXI,
1978
240p.
Caso 2
JL1211 México-Historia Constitucional
C343 Carpizo, Jorge
El presidencialismo mexicano./
Jorge Carpizo.—México: Siglo XXI,
1978
240p.
Recuerda que si la biblioteca tiene un solo fichero puedes localizar el autor, tema o título del libro
que te interesa, buscándolo alfabéticamente, a partir de sus iniciales, como cuándo buscas una
palabra en el diccionario. Una vez que encuentres la ficha del libro, llenas la papeleta de solicitud,
tal como se te indicó anterioridad.
Situación A: Quieres o necesitas un ejemplar de una revista en especial. Esto implica que sabes
cuál es la revista, qué número te interesa, de qué volumen y de cuál mes y año.
En la biblioteca debes:
a) Localizar el tarjetero kardex. El kardex es para las revistas, lo que el catálogo o fichero, para los
libros.
Las tarjetas del kardex se encuentran colocadas conforme al orden alfabético del título de las
revistas.
b) Localizar en el kardex la tarjeta correspondiente al título de la revista que buscas.
c) Revisar en la tarjeta si la biblioteca tiene el número de la revista que corresponde al mes y año
que requieres.
d) Llenar la papeleta de solicitud de revistas, anotando los datos que se te piden. Se llena una
papeleta para cada revista solicitada.
Las papeletas para solicitar revistas son diferentes a las que se usan para los libros.
Los datos que se anotan en la papeleta corresponden a los que se consignan en la tarjeta del
kardex, además de los personales.
Ejemplo:
___________________ ___________________
Préstamo Devolución
______________________________________________________
Título: ____Ciencia Bibliotecaria____________________________
Vol.: ____II_____ No.: ___3______ Año: ____1979_____
Lector:________________________________________________
Domicilio:______________________________________________
Escuela: _______________________________________________
Turno: ___________________________________________
A diferencia de los libros, las revistas no se prestan para llevarlas fuera de la biblioteca, por lo cual,
si deseas poseer un artículo que hayas leído, tendrás que fotocopiarlo, o tomar por escrito las
notas que te sean precisas.
Situación B: Quieres o necesitas conocer los artículos que se tienen sobre un tema.
Ejemplo:
Psicología Social A-351
“Psicología social”
Psicología A-351
mhm.
b) Una vez localizado el tema general, se revisan los títulos de los artículos registrados en las fichas
correspondientes al tema.
Si el tema particular de interés no se encuentra dentro de la clasificación del fichero, se busca un
tema afín.
Para solicitar la revista que incluye el artículo de la ficha anterior, anotarías en la papeleta:
- Título: Hospital Psiquiátrico de La Habana
- Volumen: 25
- Número: 1
- Año: 1984
- Colocación: A-477; y
- Tus datos personales.
d) Entregar las papeletas al bibliotecario para que te proporcione las revistas. Al igual que con los
libros, llenas una papeleta para cada número de las revistas que pidas.
Kennedy, John F.
- Cuando un título comienza con un número, la ficha correspondiente se localiza a partir de sus
iniciales.
Ejemplo:
Verdi y la música
Música vocal
Música-Teoría
Música-Estudio y Enseñanza
Música de Cámara
Música
- Los artículos gramaticales iniciales en los títulos no se consideran en el orden alfabético.
Ejemplo:
Salud y enfermedad
- El orden alfabético de las fichas se da palabra por palabra, de manera que si dos libros tienen la
misma palabra inicial en el título, se ordenan a partir de la segunda palabra.
Ejemplo de títulos:
Ejemplo de temas:
Arte y Religión
Arte Precolombino
Arte Antiguo
¿Qué otros materiales puedes encontrar en la biblioteca?
Además de libros y revistas, la biblioteca te facilita enciclopedias, tesis, periódicos, índices,
videotapes, atlas, discos, CDs, etc.
No todas las bibliotecas tienen los mismos materiales; por eso, cuando no encuentres lo que
buscas en alguna de ellas, visita otras.
Algunas bibliotecas se pueden considerar especializadas, porque tienen sobre todo obras de una
ciencia o disciplina; por ejemplo, la biblioteca de la Facultad de Medicina tendrá principalmente
obras de medicina; la biblioteca de la Facultad de Psicología tiene fundamentalmente textos de
esa área.
Si has consultado en la biblioteca otros materiales además de libros y revistas, estás obteniendo
provecho de este recurso. Si no es así, recuerda que los servicios que ofrecen las bibliotecas son
muy variados. El préstamo de libros y de revistas es apenas uno de ellos.
La consulta de libros y revistas es el que se requiere más en tu preparación escolar del nivel medio.
Sin embargo, cada vez que puedas incursionar un poco más en su uso y darte cuenta de todo el
potencial que pone a tu disposición.
Asiste a la biblioteca con frecuencia, pues a medida que la vas conociendo y utilizando, confirmas
sus beneficios.
Cuadro sinóptico del uso de la biblioteca:
El uso de la biblioteca
Búsqueda de revistas
Búsqueda de libros Otros materiales
o artículos
- Por título
Por título Por tema
- Por autor
- Por tema
- En el fichero
diccionario
Kardex Ficheros
Introducción:
Recursos impresos:
Los recursos impresos son los más usados en la escuela: libros, apuntes mimeografiados,
fotocopias.
Fuera de la escuela encuentras gran cantidad de material impreso al cual puedes recurrir, para
apoyar tu estudio y aprendizaje. Algunos son:
a) Periódicos.
b) Revistas.
El uso adecuado de periódicos y revistas, apoya lo que aprendes en la escuela.
a) Periódicos:
Aunque comúnmente se lee para estar informado, el periódico es también un instrumento de
trabajo para los investigadores de diversas áreas, quienes lo analizan de acuerdo con una
metodología especial.
Como estudiante, tú también puedes recurrir a la lectura del periódico para ampliar tu
aprendizaje.
Algunas características generales de los periódicos son:
La mayoría aparecen diariamente, de ahí que también se les conozca como “diarios”. Algunos
tienen una periodicidad semanal y se les denomina “semanarios”.
Su contenido se agrupa, según el tema que trata, en secciones como: editorial, política, cultural,
económica, deportiva, policiaca, pasatiempos. Según el tipo de periódico, se le da más atención a
unas secciones que a otras.
El periódico puede ayudarte en tu estudio y en tu aprendizaje, ya sea de un tema especial que se
revisa en la escuela o de cuestiones que son de tu interés personal.
Para usar el periódico como un apoyo en tu aprendizaje, en general, realiza los siguientes pasos:
- Localiza la sección relativa al tema de tu interés: política, cultural, financiera, deportiva, etc.
- Examina los encabezados y lee aquello que deseas conocer.
- Recorta la información si consideras que toca algún punto muy importante y que puedes usar en
alguna ocasión posterior.
- Anota en el recorte el nombre y la fecha del periódico para que puedas usarlo posteriormente
como material de consulta.
Para usar el periódico como apoyo en el estudio de un tema especial, te conviene además de
realizar los pasos anteriores, comparar varios periódicos, para que tengas así una información
balanceada, ya que cada diario tiene su propia tendencia.
Si usas el periódico como medio para obtener información y analizas lo que en él se dice, puede
convertirse en un recurso adicional en tu estudio, con la ventaja de que te proporciona datos
actuales.
b) Revistas:
Este material presenta, por lo general, información de actualidad que te permite profundizar en el
estudio de ciertos temas.
Las revistas las puedes encontrar en la biblioteca, pero también existen otras que se venden en
librerías o puestos de revistas.
Para usar las revistas como un apoyo en tu aprendizaje, te sugerimos:
- Seleccionar aquella que te sea útil.
Existe una gran variedad de revistas, cada una de las cuales tiene sus propios objetivos, revistas de
entretenimiento, de información general, de divulgación general y de conocimientos científicos.
Estas últimas son las que más directamente pueden apoyar tu estudio.
Este tipo de revistas científicas se ubican básicamente dentro de dos grupos:
* Revistas científicas de interés general: son aquellas que tratan temas de distintas ciencias o
disciplinas en cada número.
* Revistas científicas especializadas: son aquellas que incluyen solamente temas de alguna área en
particular; por ejemplo, de biología, de geografía, de política, de literatura, etc.
Selecciona la que incluya información acerca del tema que te interesa. Para ello, tienes que seguir
los siguientes pasos:
- Revisar el índice y hojear la revista que hayas seleccionado para que te cerciores de que incluye
el tema que buscas.
- Leer el artículo que te interesa y tomar notas.
También puedes consultar revistas en la biblioteca.
Los recursos impresos, además de ofrecerte la información del tema de tu interés, te
proporcionan una ventaja adicional, al permitirte ampliar tu vocabulario. Para ello, siempre que
encuentres un término que no conozcas, consulta el diccionario, el cual es otro recurso impreso
para tu estudio.
Puedes aprender del periódico, revistas y de todo el material impreso que encuentres, si lo sabes
seleccionar y usar.
Puede ser que hayas usado algún recurso impreso de los que se incluyeron en esta sección sin
haberte dado cuenta de que leerlo también te podía redituar un aprendizaje. Ahora podrás leerlos
de manera que sean un medio más en tu estudio.
Recursos audiovisuales:
Los recursos audiovisuales son todos aquellos que proporcionan la información mediante sonidos
y/o imágenes.
Estos recursos apoyan también tu aprendizaje en general y tu estudio en la escuela, si sabes como
aprovecharlos.
Algunos de estos medios son:
a) Radio
b) CDs
c) Televisión
d) Cine
e) Mediateca
f) Internet
a) Radio:
La radio, además de transmitir programas musicales, emite programas sobre literatura, historia, de
idiomas, noticieros, etc.
Puedes aprender de la radio, si seleccionas los programas que escuchas.
Para usar la radio en tu estudio:
- Infórmate de la programación de las estaciones. Esta se da a conocer en la transmisión de cada
estación y, en algunos casos, en periódicos y revistas.
- Escoge los programas que difunden las cuestiones de tu interés.
- Escucha con atención el programa y toma nota de los datos importantes.
Puedes escuchar el programa junto con tus amigos. Al final, coméntenlo.
Si el tema del programa que piensas escuchar te interesa mucho, puedes grabarlo para que
posteriormente lo escuches siempre que lo desees.
b) CDs
Con los CDs puedes escuchar música, pero también puedes entrar al mundo de la literatura, de los
idiomas, y de otros asuntos. También en CDs vienen programas de software que pueden ayudarte
en tu estudio. También en CDs puedes encontrar y escuchar audiolibros.
Existen CDs que tienen grabadas obras en prosa o en verso, en ocasiones con las voces de los
propios autores.
Algunos CDs tienen en su contraportada datos biográficos acerca de los autores. Leerlos te
permitirá apreciar más la obra que escuchas, al ubicarla en el tiempo y en las circunstancias en que
vive o vivió su autor.
Algunos CDs los puedes adquirir no tan sólo en las discotecas, sino también en algunas
instituciones educativas.
Ciertas bibliotecas cuentan con la sección de fonoteca, donde puedes adquirir prestados los CDs
que tengan.
Puedes escuchar los CDs tantas veces como quieras.
c) Televisión:
La televisión cuenta, dentro de su programación, con series culturales y educativas que te
permiten apoyar tu aprendizaje escolar.
Para que la televisión sea un recurso más en tu estudio:
- Selecciona en el periódico los programas culturales y educativos que más te interesen.
- Ve el programa que hayas seleccionado, con la intención de aprender algo de él.
- Anota por escrito los datos importantes que se proporcionan en el programa.
- Repasa mentalmente la información que hayas retenido del programa.
- Amplía la información de los puntos que más te interesan y aclara las dudas que te hayan
quedado.
Puedes invitar a algunos amigos para que vean el programa contigo. Al final, discute con ellos el
tema del programa.
Algunas instituciones educativas cuentan con videotecas. En ellas puedes solicitar programas
grabados en CDs, para ver los temas que te interesen de los que tienen en su catálogo.
Estos programas grabados tienen la ventaja de que puedes verlos todas las veces que quieras.
d) Cine
También del cine se aprende.
A través del cine puedes conocer obras literarias, tradiciones, costumbres, hechos históricos,
biografías de personajes.
El cine puede ser un recurso en tu aprendizaje y, para ello:
- Distingue las películas que te pueden enseñar algo, de aquellas que sólo te entretienen o
divierten.
- Valora con anticipación el grado de veracidad de los hechos presentados en la película. Algunas
falsean la realidad porque así conviene al tipo de cine de que se trata.
- Para esto puedes echar mano de las reseñas y críticas de cine que se publican en periódicos y
revistas.
- Ve la película de la cual puedes aprender algo, con atención y actitud crítica.
- Comenta la película al final.
Además de los cines comerciales, existen otros lugares, como escuelas y centros sociales, donde se
pueden ver películas.
Se recurre a los medios audiovisuales fundamentalmente para entretenimiento, pero los puedes
convertir en medios auxiliares de tu aprendizaje.
Otros recursos:
Aquí hemos agrupado los recursos que utilizan otras formas de transmisión de la cultura y que
también apoyan tu aprendizaje.
a) Teatro
b) Museos y galerías
c) Congresos y conferencias
d) Cursos intensivos
e) Entrevistas personales
a) Teatro:
El teatro también nos brinda obras de carácter cultural y educativo, además de aquellas cuyo
único propósito es el entretenimiento.
En el teatro puedes conocer comedias, novelas, tragedias, y otras obras escritas por autores
reconocidos, así como biografías de personajes, acontecimientos históricos, etc.
Para que el teatro apoye tu estudio escolar:
- Escoge una obra cultural o educativa.
- Antes de que veas la obra ubica al autor, la época y el contenido.
- Ve la obra con atención y actitud crítica.
- Repasa mentalmente al final toda la obra.
Si consideras que tiene datos importantes que vale la pena recordar, anótalos junto con el nombre
de la obra y la fecha en que la viste. Guarda esos datos para consultarlos posteriormente.
b) Museos y galerías:
Los museos pueden tener obras científicas, de historia, ciencias naturales; o artísticas: de pintura,
escultura, fotografía, etc.
Las galerías exhiben generalmente obras artísticas.
La visita a museos y galerías apoya tu estudio con sus exhibiciones permanentes y temporales.
Las exhibiciones permanentes son aquellas que no cambian, siempre muestran las mismas obras.
Las temporales presentan material o colecciones durante un tiempo determinado.
La visita a museos y galerías se puede traducir en un verdadero aprendizaje si:
- Seleccionas el museo o la galería de tu interés inmediato.
- Dedicas suficiente tiempo a su visita.
- Consultas la información explicativa de cada obra, ejemplar o situación.
- Relacionas la información que se expone, con la obra, el ejemplar o la situación aludida.
- Tomas nota de los puntos importantes.
El museo y la galería tienen la ventaja de que te permiten observar directamente la obra o
situación referida, o bien, una reproducción fiel de la misma. Esto puede darte elementos que
facilitan su comprensión.
c) Congresos y conferencias:
En los congresos y conferencias puedes obtener información confiable y actual del tema que se
trata.
Asistir a congresos y conferencias apoya tu estudio y, para ello, debes:
- Selecciona el congreso o conferencia según el tema que aborda y las instituciones o personas que
participan.
- Escucha con atención.
- Toma notas de lo que se expone, aun en los casos en los que se vayan a repartir las memorias del
evento.
- Pregunta al ponente o indaga por tu cuenta las cuestiones que te hayan quedado confusas.
d) Cursos intensivos:
También fuera de la escuela se dan cursos. Los temas son muy variados; los hay sobre cine,
literatura, artesanía, fotografía, teatro, etc. Por lo general, son de corta duración y a horas que no
interfieren con tus clases. También puedes tomarlos durante las vacaciones.
Diversas instituciones públicas y privadas, ofrecen cursos gratuitos: por ejemplo, el IMSS, el ISSSTE,
las Casas de la Cultura, el INBA, entre otras. Son oportunidades que vale la pena aprovechar, pues
estos mismos cursos en otro lado suelen ser caros.
Para orientarte en la búsqueda y selección de cursos, te sugerimos:
- Busca en periódicos y revistas los anuncios de cursos. Busca también en periódicos y revistas
escolares; por ejemplo, en la Gaceta de la UNAM.
- Acude a tu delegación o a su respectiva Casa de la Cultura. Solicita información directamente o
por teléfono.
- Consulta el temario del curso en cuestión, para ver si coincide con tus intereses o tiene relación
con tus estudios.
Además de apoyar tu formación, los cursos pueden proporcionarte orientación vocacional, al
informarte de temas que se relacionan con la carrera que piensas seguir.
Por otro lado, en casi todos ellos se te extenderá una constancia que certifica tu preparación, lo
cual será importante en tu vida profesional futura.
e) Entrevistas personales:
Un recurso más que te resultará de utilidad, es la entrevista.
Esta implica la relación personal y directa con gente diversa mediante una plática. No es necesario
que la entrevista se lleve a cabo con todo rigor y formalidad, lo que importa es que vaya enfocada
a la obtención de la información que tú requieres; por ejemplo, puedes entrevistarte con algún
maestro acerca de la resolución de un problema escolar; con algún profesional, para conocer en
qué consiste su campo de trabajo y que actividad desempeña en su campo de trabajo; con un
investigador científico o humanista, para conocer en qué proyecto trabaja, etc.
Como orientación en esta actividad, te sugerimos:
- Definir los objetivos o finalidades de la entrevista. Esto es, qué tipo de información esperas
obtener.
- Elaborar una guía de los puntos que deseas tocar en la entrevista. Esta guía puede constar de
temas específicos y/o preguntas más o menos generales sobre lo que quieres saber. No se trata de
un cuestionario que vayas a aplicar al entrevistado, sino de una ayuda para ir estructurando la
plática que tengas con él y evitar así que puedan perderse en temas distintos del que te interesa.
- Informarte sobre los datos generales del entrevistado y, de ser posible, obtener anticipadamente
una cita.
- Calcular el tiempo que necesitas. Una entrevista muy corta puede no darte la información que
requieres, y una muy larga puede resultar aburrida y cansada.
- Anotar los aspectos centrales que surjan de la entrevista. No trates de escribirlo todo pues te
resultará imposible. Usa abreviaturas personales que te sean familiares para que puedas escribir
con mayor rapidez.
Si tienes grabadora, utilízala, pero no dejes de hacer anotaciones por escrito. Antes de usar la
grabadora, solicita el permiso del entrevistado; hay gente a la que no le gusta que graben lo que
dice.
- Si durante la entrevista surgen temas importantes que no habías previsto, ahonda en ellos en ese
momento; no importa que te salgas de la guía.
- Si se te presenta la oportunidad de entrevistar a alguien y no has preparado nada, no la
desaproveches Entrevístalo y posteriormente organiza la información.
- Siempre acuerda con el entrevistado a posibilidad de llamarlo a una segunda entrevista, para
aclarar algún tema que te resulte oscuro.
- Pasa la información obtenida a fichas de trabajo o a un informe, de modo que puedas contar con
ella en tu archivo personal.
- No olvides anotar los datos del entrevistado, la fecha en que se hizo la entrevista, el lugar, el
tema general y los fines que buscabas.
La información que te pueda proporcionar alguna persona que investiga, escribe o trabaja en
algún tema de tu interés, amplía tus perspectivas en el estudio. Puedes entrevistar a cualquier
persona, por importante que ésta sea, si sabes transmitirle tu inquietud e interés.
Los recursos incluidos, museos, galerías, congresos y conferencias, son muy conocidos como
auxiliares del estudio. Sin embargo, no siempre se sabe cómo sacar provecho de ellos.
Si aun no aprovechas algunos de los recursos incluidos en esta sección, te conviene intentarlo.
Los impresos, audiovisuales, y demás recursos proporcionan información, experiencia, emoción,
capaz de hacernos mejores.
El estudio y el aprendizaje escolar son fundamentales en tu preparación. Los puedes apoyar y
ampliar con el uso de todos los medios que estén a tu alcance.
Esperamos haberte ampliado el panorama en cuanto a los recursos que puedes usar para tu
estudio.
- Radio - Teatro
- Periódicos
- CDs - Museos y galerías
- Revistas
- Televisión - Congresos y
- Cine conferencias
- Cursos intensivos
- Entrevistas personales
Mónica: Desarrolla tus conclusiones de la utilidad de estudiar.
Si aprendes a estudiar, contarás con una herramienta que te será útil toda tu vida. Con razón, los
que sí saben estudiar no se ven preocupados o angustiados al estudiar.