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Ciencia y Soledad en 2040

La persona narra su vida dedicada a la ciencia e innovación tecnológica, pero tras un viaje a casa de su hermano observa algo perturbador sobre él y empieza a cuestionar su propia cordura y percepción de la realidad.

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Iris Garcia
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Ciencia y Soledad en 2040

La persona narra su vida dedicada a la ciencia e innovación tecnológica, pero tras un viaje a casa de su hermano observa algo perturbador sobre él y empieza a cuestionar su propia cordura y percepción de la realidad.

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– ¿Para qué sirve llenarte de tanto conocimiento?

– ¡Si que eres tonta!, mira cómo he logrado innovar tantas cosas, mira ahora cuantos
nuevos inventos famosos llevan detrás suyo mi nombre, ¿crees que eso lo he hecho de
gratis?
– Pero mírate, estás flaca y cada vez más sola, has dejado a todos tus familiares de lado
solo por tu trabajo.
– Pues obviamente mi trabajo necesita de mucha dedicación. Si ando flaca es por lo
mismo, sabes que prefiero estar haciendo mis investigaciones; además, ¿sabes qué son
estos parches que tengo en mi abdomen?, son el nuevo sustituto que creé, logran
reemplazar a las 3 comidas fundamentales, solo tengo que tomar agua y listo.
– ¡Pero sí que estás loca, Dios!
– Siempre me dices cosas, deja ya tu envidia y acompáñame a ver cómo va el asfalto
5.0
Vivir sola en Pavas sin duda ha sido mi mejor decisión en años, no tengo que
preocuparme por todo el caos en la ciudad y puedo convivir con la poca naturaleza que
ha quedado después de todo ese proceso de industrialización en Colombia. Al haber
invertido tanto en aprender para innovar pude realizar muchas mejoras a esos productos
que consumíamos a diario, logrando que su vida útil se prolongara y no es porque yo
los haya hecho, pero vivir de ellos ha sido un cambio grandioso para mí, y para mi
bolsillo claro.

En estos últimos años que no he tenido que preocuparme más que en mí pude construir
a BB7.1, un pequeño autómata que he programado como mi ayudante; sin él mi trabajo
sería tan exhaustivo, tanto, que me tardaría semanas hacer todas las labores. BB7.1 ha
sido hasta ahora un resultado de muchos intentos fallidos, pero a este robot lo único que
le falta es hablar, donde yo lograse hacer eso juro que me casaría con él. Es
exactamente lo que cualquiera podría querer, pero ¿si ni siquiera nosotros manejamos
nuestro cerebro al 100% quién dice que esto es todo lo que puede hacer este pequeño?

Existen personas que dicen que los instintos primitivos permanecen intactos en el fondo
de nuestro ser por más que intentemos suprimirlos, sinceramente no sé si tengan razón,
pero en caso de que sea cierto, tengo varios aportes que dar. Tras haber estudiado a los
actos tan repetitivos del hombre como animal pude darme cuenta de que la necesidad de
sentirse acompañado, de interesarle a alguien es sin dudar algo que se genera dentro de
todos nosotros y cuando no tenemos alcance a esto entonces buscamos llenar esos
vacíos con distintas cosas que nos generen entretenimiento. BB7.1, yo sé que no me vas
a responder lo que yo quisiera, igual, ¿tú crees que este encierro en el que me he
sometido es malo?, ¿crees que debería tomar un descanso?

A mí no me importaba lo que la máquina pudiera pensar, pues al final no es autónoma,


dependía de mí, así que después de meditarlo un par de horas consideré que era
oportuno irme de casa por un tiempo, así lograría dejar aparte el estrés de mi trabajo y
poder tomar un “respiro”. Hice entonces mis maletas, enruté las micro cámaras al mapa
de la zona donde estaría para vigilar la casa desde mí celular, suministré a mi huerta
unas cuantas capsulas de agua artificial, salí a verificar que el carro tuviese la suficiente
carga para poder partir y finalmente digité el código para activar las compuertas que
sellan la casa.

Programé la ruta en el GPS hacia lo que ahora se conocía como CaboCity (Yumbo y
Cali) a casa de mi hermano, con el que previamente había hablado, pasados 30 minutos
llegué y ya podía sentir la diferencia entre las dos zonas. En medio del viaje los
recuerdos inundaron mi memoria, trayendo a mis pensamientos la forma en la que Cali
tuvo que hacer convenios con Yumbo, unirse y que estas se convirtieran en una ciudad
con mayor cobertura, pues la demanda y los inicios de sobrepoblación no daban
abastecimiento; entonces a esta problemática le dimos solución a través del desarrollo
de mega edificios y construcciones de viviendas subterráneas. Después de haberlos
traído a colación estas imágenes entré en nostalgia porque este había sido mi último
trabajo presencial como Ingeniera Civil, este había sido la última participación de mi
sueño, todo por…

– Linda, por fin llegaste, pareciera que vivieses a miles de kilómetros de aquí. Ven, te
ayudo a bajar tu equipaje- interrumpió mi hermano.
– Juan, gracias por recibirme, no sabes lo mucho que me urgía salir de la rutina.
– No hay de qué, sabes que estoy para ti siempre.

Entré, saludé a mis sobrinos y me ubiqué en la recamará de invitados, desempaqué mi


ropa y me cambié; mientras, mi hermano presurizaba la casa para evitar que se
contaminara el espacio de la “burbuja”, como lo llaman los pequeños, pues el oxígeno
que corría dentro era transportado a través de mangueras, y respirarlo se sentía diferente
al dado por los árboles. Nos sentamos a platicar un poco sobre lo que había pasado en
nuestras vidas, comenzó a contarme qué tal iban las cosas en el trabajo, política y
demás, dialogamos demasiado que no nos dimos cuenta de que había llegado la hora de
la cena, así que quité los parches de mi abdomen para poder comer tradicionalmente en
familia, mientras los niños hidrataban los platos bioamigables y ordenaban la mesa, mi
hermano entonces toma el difusor de hondas haciendo que la comida crezca a su
tamaño natural, y una vez servido nos disponemos a comer.

– Hace mucho no comía y menos algo tan rico, gracias bro.


– No tienes nada que agradecer, ya te lo dije

Al acabar los niños fueron a plantar los platos en el jardín de la casa y yo subí a
arreglarme, pues sabía que pronto iba a dormir, ya que a final era lo que yo más
necesitaba. Cargué la pasta de dientes en la caja de cepillo y la introduje a mi boca, en
15 segundos esto completó su labor, enjuagué mi boca y me dirigí a dar las buenas
noches.

Al despertar observé en mi muñeca y eran las 5:02 A.M., intenté pero no pude conciliar
de nuevo el sueño así que quise recorrer la casa, antes de pasar por la oficina escucho
sonidos extraños, entonces con cautela comencé a acercarme para observar a través del
cristal, quedé anonadada e inmóvil, no sabía cómo reaccionar a lo que mis ojos habían
observado, entonces intenté que estos se re enfocaran para no tener duda de mis
sospechas y efectivamente, mi hermano había destapado su cráneo como si fuese una
tapa de botella y había extraído de él la mitad de su cerebro, posterior a eso desabotonó
su camisa y comenzó a realizarle ajustes a un chip que tenía incrustado en su pecho; al
ver terminada la acción salí corriendo a mi cuarto, me acosté y volví a levantarme a eso
de las 10.

Pasaron 3 días de una manera asombrosamente rápida, debido a los comportamientos


naturales de todos ellos no había vuelto a hacer acuerdo de lo que había sucedido con
mi hermano la primera noche, pero aquello volvió a mi mente, y no sé qué hacer al
respecto, realmente no sé qué hacer. Intento no pensarlo, pues quizá no sea esto tan
malo, a lo mejor ha sido parte de un proyecto de la NASA, aunque si es así por qué no
me lo había mencionado él, esto en realidad se torna cada vez más raro… Cae la noche,
los días conforme pasan transcurren más rápidos; me despido como de costumbre y
duermo.

– ¡Ah! - grité con todas mis fuerzas, haciendo que Juan entrara al cuarto con una
agilidad brutal.
– ¿Qué pasó? ¿Estás bien?
– Si, si, tranquilo, al parecer solo estaba soñando. Aunque fue tan real, sentí que en
verdad estaban cortando mi brazo para convertirlo en uno hidráulico multifuncional.
– Tranquila, ya pasó, fue solo un sueño. Toma esta agua para que logres dormir de
nuevo.

Después de aquel susto pude darme cuenta de la gran cantidad de situaciones que son
diferentes en la actualidad, permitiéndome contrastar lo que era y lo que soy, agradecer
a mis tutores y maestros por infundir en mí todas sus enseñanzas, pues sin ellos yo no
lograría ser quien soy. Y si tengo todo este conocimiento es para saber emplearlo, para
buscar dar soluciones a muchas problemáticas que aún, en el año 2040 se siguen
presentando en la sociedad. ¿Qué seríamos nosotros los amantes de la ciencia sin
aquellos personajes que impartieron todo lo que sabían para la formación integra de
nuestro ser…?

¡Toc, toc, toc! – escucho y abro los ojos. Estoy en un gran cuarto de 25mts 2
aproximadamente, amoblado y con paredes blancas, miro extrañada, pero con la certeza
de haber estado aquí antes, intento parpadear con fuerza para sentir esta realidad. Entra
una mujer con bata, recuerdo el sueño que había tenido y quedo petrificada, ella al
detallar mi cara me dice – he venido a tu sesión matutina de tratamiento –
¿tratamiento?, digo en mi mente, a lo que ella continúa – se me olvidaba decirte,
felicidades, ya son dos años desde que estas aquí internada–.

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