PROCEDIMIENTO : HACIENDA ORDINARIO
MATERIA : INDEMNIZACIÓN DE PERJUICIOS POR RESPO-
SABILIDAD EXTRACONTRACTUAL DEL ESTADO
DEMANDANTE : ROBERTO FRANCISCO ROJAS PUGA
RUN : 7.140.147-2
DOMICILIO : CALLE ERRÁZURIZ 1253, QUILPUÉ
ABOGADO PATROCINANTE : JOSÉ IGNACIO GUZMÁN GIL
RUN : 18.539.576-6.
DOMICILIO : CALLE UNO PONIENTE Nº 123, OFICINA Nº 301.
DEMANDADO : ESTADO-FISCO DE CHILE
RUN : 61.806.000- 4.
REPRESENTANTE LEGAL : CONSEJO DE DEFENSA DEL ESTADO
DOMICILIO : CALLE PRAT Nº 772, VALPARAÍSO
EN LO PRINCIPAL : DEMANDA DE INDEMNIZACIÓN DE PERJUICI-
OS POR RESPONSABILIDAD EXTRACONTRAC-
TUAL EN CONTRA DEL ESTADO DE CHILE
PRIMER OTROSÍ : ACOMPAÑA DOCUMENTOS, CON CITACIÓN
SEGUNDO OTROSÍ : PERSONERÍA
TERCER OTROSÍ : FORMA ESPECIAL DE NOTIFICACIÓN
S. J. L. EN LO CIVIL DE VIÑA DEL MAR.
JOSÉ IGNACIO GUZMÁN GIL, abogado,cédula nacional de identificación nº
18.539.576-6, con domicilio en calle Uno Poniente Nº 123,oficina Nº 301, comuna de
Viña del Mar, región de Valparaíso, en representación de don ROBERTO FRANCISCO
ROJAS PUGA, director de SERCOTEC, domiciliado en calle Errázuriz #1253, comuna
de Quilpué, región de Valparaíso, a US. respetuosamente digo:
Que interpongo la presente demanda Civil de Indemnización de Perjuicio por
Responsabilidad Extracontractual en contra del Estado de Chile, persona jurídica de
derecho público, representada por el CONSEJO DE DEFENSA DEL ESTADO, a través
de su Abogado Procurador Fiscal de Valparaíso don MICHAEL WILKENDORF
SIMPFENDORFER, ambos domiciliados en calle Prat Nº 772, 2º Piso, Valparaíso, o
quien lo subrogue o reemplace en el cargo,; por haber sometido a detención y prisión
arbitraria e ilegal, torturas y apremios físicos y psíquicos a mi representado, cuyas
graves consecuencias permanecen hasta el día de hoy. Al ejecutar tales actos el Estado
de Chile incumplió sus propias leyes y los convenios internacionales que protegen el
derecho de las personas, provocando un daño de tal entidad, que solo puede ser
reparado en parte, por la condena al pago de indemnización de perjuicio, según
expondré:
1º ANTECEDENTES DE HECHO
(1) SOBRE EL CONTEXTO. (1) El 11 de septiembre de 1973, un grupo significativo de
militares y civiles tomaron el control del gobierno en Chile mediante el uso de la fuerza,
derrocando al presidente electo con el objetivo declarado de "restablecer la chilenidad,
la justicia y la institucionalidad que se habían quebrantado", asegurando que "se
respetaría la Constitución y las leyes de la República en la medida en que la situación
actual del país lo permitiera" (Decreto Ley N°1). Lamentablemente, ninguno de estos
objetivos se cumplió en la práctica. El 17 de diciembre de 1974, el presidente de la
Junta se autoproclamó como Presidente de la República mediante decreto, otorgándose
a la Junta poderes legislativos. Se suspendieron las actividades de los partidos políticos,
dando inicio a una persecución masiva de militantes y simpatizantes de la izquierda en
todo el país. Los recintos militares y policiales se utilizaron como centros de detención,
donde se aplicaron torturas, con el objetivo final de eliminar sistemáticamente a los
opositores políticos; (2) En el año 1973 mi representado se encontraba estudiando en
la Universidad de Chile, matriculado en la carrera de Agronomía, era miembro y
dirigente del Partido Comunista de Chile, en el cual ostentaba el cargo de Dirigente
Juvenil del Comité Regional de Valparaíso.
(2) SOBRE LA DETENCIÓN ILEGAL, LA TORTURA Y LA PSIIÓN POLÍTICA. El
demandante se vio profundamente afectado por los actos delictuales que los agentes
del Estado de Chile cometieron en su contra, los hechos de la víctima se describen de la
siguiente forma: “ Fui detenido, torturado y sujeto a prisión política en a lo menos
cinco recintos, entre ellos: (1) Cuartel Silva Palma, desde el 14 de noviembre de 1975
a 21 de noviembre de 1975, por agentes del S.I.N; (2) Cuatro Alamos desde 22 de
noviembre de 1975 a cuatro de diciembre de 1975, por agentes de la DINA; (3)Tres
Alamos desde el 4 de diciembre de 1975 a mayo del año 1976, por agentes de
CARABINEROS;(4) Puchuncaví desde finales de mayo de 1976 a junio del año 1976
por agentes de la ARMADA; (5) Tres Alamos en junio de 1976 por agentes de
CARABINEROS. En el Cuartel Silva Palma agente del SIN era constantemente
amarrado y vendado , golpeado de pies y puños en sala de interrogatorios y cancha del
recinto , en esta cancha fue golpeado y escupido, amarrado de una silla por varias
personas, interrogatorios desnudo y vendado , golpeado reiteradamente ,ejercieron
presión sobre mi tórax con sensación de asfixia, lo torturaron psicológicamente, lo
amenazaron con tomar acciones contra su familia, me torturaron con electricidad por
electrodos en genitales.
(3) Así las cosas, el señor Roberto estuvo privado de mi libertad por un tiempo
aproximado de 7 meses y medio, esto es, desde el 16 de noviembre de 1975 al mes de
junio del año 1976.
(4) Mi representado estuvo sometido a un “Tour de torturas”, sin reparos, los horrores
que subyacen en su persona, recuerdos, pues la cantidad de víctimas con las cuales
pasó tiempo, sufriendo tratos inhumanos, la tortura llegó a los más altos niveles de
brutalidad, los agentes nunca dudaron en infringir tormentos y agresiones al reconocer
mi participación política en el Partido Comunista.
(5) Los sucesos ensuciaron la oportunidad de poder vivir en paz, hoy me encuentro
manchado, nunca podrá sanar la herida que yace en su memoria, no ha podido dormir
tranquilamente durante incontables noches, todo subterfugio ha sido y será insuficiente
para él.
(6)DAÑOS.Mi representado, desde noviembre del año 1975 fue sometido a distintas
detenciones y torturas en el contexto de interrogaciones, persecuciones por parte de
personal militar, que se pueden describir como:
FÍSICAS: sufrimiento infligido mediante golpizas grupales, golpes con puños,
armas y palos,lo privaron de comida y agua, corrían encima de él.
PSICOLÓGICA: Simulacro de fusilamiento, amenazas, aislamiento,
hacinamiento en condiciones inhumanas, insultos, humillación.
Los hechos descritos se encuentran reconocidos por el Estado de Chile; según consta
en el informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Comisión Valech)
del Estado de Chile. Figurando mi representado, en la lista de víctimas reconocidas por
dicha comisión bajo el número 21336 del primer listado.- Además en el programa de
reparación PRAIS, dependiente del Ministerio de Salud de Chile. Todo lo anterior dejó
serias secuelas psíquicas, las cuales son irreversibles.-
(7) LA COMSIÓN NACIONAL SOBRE PRISIÓN POLÍTICA Y TORTURA. El 11 de
Noviembre de 2003 se crea mediante Decreto Supremo N°1040 la “Comisión Nacional
de Prisión Política y Tortura” cuyo “objeto exclusivo es determinar, de acuerdo a los
antecedentes que se presenten, quienes son las personas que sufrieron privación de
libertad y torturas por razones políticas, por actos de agentes del Estado o de personas
a su servicio, en el período comprendido entre el 11 de Septiembre de 1973 y 10 de
Marzo de 1990, y se establece además que la Comisión deberá “proponer al Presidente
de la República las condiciones, características, formas y modos de las medidas de
reparación, austeras y simbólicas que podrán otorgarse a las personas que,
reconocidas como prisioneros políticos o torturados, no hubieren recibido a la fecha otro
beneficio de carácter reparatorio derivado de tal calidad”. Después de treinta años de
ocurridos los hechos, el Estado determinó la condición de víctima de prisión política y
tortura a través de un “riguroso proceso de análisis que comprendió la validación de la
información proporcionada por los declarantes por medio de investigación documental,
antecedentes provenientes de organismos públicos, referencias de organismos de
DD.HH., de organizaciones de víctimas, información de testigos calificados e
investigaciones en bases de datos disponibles.”. Este informe determinó un universo de
víctimas de 27.255 personas, ocupando mi representado el número 21336 del primer
listado.-
2° SOBRE EL DERECHO
Los actos ilícitos que los agentes del Estado cometieron, y causaron con ello el daño
relatado al demandante, fueron ejecutados desde el año 1973, año en que fue víctima
de las torturas ya descritas, y luego una continuó persecución durante todo el Régimen
Militar.- Hasta el año 1980 rigió en nuestro país, la Constitución de 1925, norma
fundamental que fue severamente transgredida por los Gobernantes de la época. En
efecto se vulneró el Art. 13 “Nadie puede ser detenido sino por orden de funcionario
público expresamente facultado por la Ley y después que dicha orden sea intimada en
forma legal, a menos de ser sorprendido en delito flagrante, en este caso, para el único
objeto de ser conducido ante juez competente”, del mismo texto se violó el Art. 14
“Nadie puede ser detenido, sujeto a prisión preventiva o preso sino en su casa o en
lugares públicos destinado a este objeto”. De igual forma se vulneró el Art. 15 “Si la
autoridad hiciere detener a alguna persona, deberá, dentro las 48 horas siguientes, dar
aviso al juez competente poniendo a su disposición al detenido”, también en los hechos
relatados se vulneró el Art. 18 inciso segundo “No podrá aplicarse tormento, ni
imponerse en caso alguno, la pena de confiscación de bienes, sin perjuicio del comiso
en los casos establecidos por las Leyes”. Finalmente se argumenta que el gobierno de
facto tenía las facultades para decretar los estados de excepción que la misma
Constitución franquea a los Presidentes en el Art. 72 número 17, pero con las
limitaciones que le impone el Art. 44 número 13 “ Sólo en virtud de una Ley se
puede…. Nº 13 Restringir la libertad personal y la de imprenta , suspender o restringir el
ejercicio del derecho a reunión, cuando reclamare la necesidad imperiosa de la defensa
del Estado, de la conservación del régimen constitucional o de la paz interior, y solo por
períodos que no podrá exceder de seis meses. Si estas leyes señalaren penas, su
aplicación se hará siempre por los tribunales establecidos. Fuera de los casos prescritos
en este número, ninguna Ley podrá dictarse para suspender o restringir las libertades o
derechos que la Constitución asegura”. Numerosa es la legislación internacional;
Tratados, Convenciones, Declaraciones y Actas, que el Estado de Chile a suscrito y se
ha obligado a cumplir, en materia de protección de los derechos humanos, cuya
trasgresión a la fecha del relato de los hechos, le valió la condena internacional y el
nombramiento de un relator especial de las Naciones Unidas, de carácter casi
permanente que informaba a la comunidad de las naciones, la evolución de los
derechos humanos en Chile. Por lo extenso de la normativa, solo mencionaré la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada y proclamada por
resolución de la Asamblea General de la ONU del 10 de Diciembre, y la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, adoptada por los Estados miembros en San
José de Costa Rica el 22 de Noviembre de 1969 sus normas son “ius cogens”, forman
parte del Derecho Internacional Público cuyo cumplimiento es imperativo, que no admite
acuerdo en contrario o disposición del derecho positivo interno que la contravengan. En
Chile, a la fecha por los hechos relatados, se violaron las disposiciones de la
Declaración Universal de los DDHH; en el Art. 3 “Todo individuo tiene derecho a la vida,
a la libertad y a la seguridad de su persona” , el Art. 5 “Nadie será sometido a Torturas,
ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”, el Art. 8 “Toda persona tiene
derecho a un recurso efectivo ante los tribunales competentes, que la ampare contra
actos que violan sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución o por la
Ley” y el Art. 9 “Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado”. Y las
normas vulneradas en el Pacto de San José son las del Art.5 relativas al derecho a la
integridad personal los números 1 y 2, el Art. 7 el derecho a la Libertad personal en
todos sus números. Para el cumplimiento de las disposiciones por los Estados partes,
se establece una Comisión quien recibe las denuncias y las tramita y propone una
solución amistosa, si el Estado denunciado no las acoge, el afectado puede ocurrir a la
Corte interamericana en un plazo de tres meses. El Art. 63 dispone “Cuando decida que
hubo violación de un derecho o libertad protegidos en esta convención, la Corte
dispondrá que se garantice al lesionado en el goce de su Derecho o Libertad
conculcado. Dispondrá asimismo, si ello fuera procedente, que se reparen las
consecuencias de la medida o situación que ha configurado la vulneración de esos
derechos y el pago de una justa indemnización a la parte lesionada”. La presente
demanda se asila también en la actual Constitución, Art. 5 inciso segundo, la que
reconoce la primacía de los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana
por sobre la soberanía del Estado, que este no solo debe respetar estos derechos, si no
también promoverlos. Estos derechos se encuentran garantizados en esta Constitución
como también en los tratados internacionales. En consecuencia, esta vulneración de
derechos deben ser investigados, sancionados y reparado el daño causado, de otra
manera se estará incumpliendo el mandato Constitucional. En esta misma línea, sobre
responsabilidad del Estado, el Art. 38 inciso segundo, establece que cualquier
persona lesionada en sus derechos por la acción del Estado o sus organismo puede
reclamar ante los tribunales que determine la Ley. Si la posibilidad de ocurrir,
reclamando la responsabilidad del Estado, le está dada a los ciudadanos por cualquier
derecho conculcado, con mayor razón le asiste a los demandantes, si se trata de
vulneración de derechos esenciales. En síntesis, esta parte esta parte invoca la
responsabilidad civil del Estado, toda vez que sus agentes premunidos de la fuerza
coactiva que éste les entregó cometieron actos delictuales, transgrediendo la normativa
invocada.- La Corte de Apelaciones de Santiago, citando jurisprudencia de nuestra Exc.
Corte Suprema, en causa ROL 10.627-2015 (sección civil), señaló en su considerando
12° señala “Duodécimo: Que la Corte Suprema ha tenido oportunidad de señalar
reiteradamente que, en virtud de lo que dispone el artículo 21 de la Ley N° 18.575, a
las Fuerzas Armadas y a las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, no le son
aplicables las normas de esta ley y que, en consecuencia, las disposiciones legales
pertinentes para determinar la existencia de falta de servicio y la responsabilidad del
Fisco por los actos de éstas, son las contenidas en los artículos 2314 y siguientes del
Código Civil (causas Roles N° 371-2008, N° 9750-2009, N° 8044-2010, N° 3-2013,
N°12.530-2013, N°13.163-2015, N°1561-2015 y N°4374-2015).En efecto, en los autos
Rol N° 371-2008 ha señalado “hasta antes de la dictación de la Ley Nº 18.575 la
responsabilidad del Estado se determinaba a través de la aplicación del artículo 2.320
del Código Civil, sin embargo la situación varía con la promulgación de la Ley de Bases
de la Administración del Estado de 5 de diciembre de 1986, que incorporó al Derecho
Público chileno el sistema de responsabilidad extracontractual del Estado elaborado por
el derecho administrativo francés, principalmente a través de la jurisprudencia del
Consejo de Estado, que en opinión de la mayoría de los autores, constituye la mejor
solución lograda por el derecho, para asegurar un debido equilibrio entre los derechos
de los particulares y los intereses públicos. La ley contempló entonces el artículo
44 –hoy 42- que prescribió: ‘Los órganos de la Administración serán responsables del
daño que causen por falta de servicio. No obstante, el Estado tendrá derecho a repetir
en contra del funcionario que hubiere incurrido en falta personal’. Sin embargo, se
excluyó de la aplicación del Título II sobre normas especiales, donde había quedado
ubicado el artículo 44, a la Contraloría General de la República, al Banco Central, a las
Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, a las Municipalidades, al Consejo Nacional
de Televisión y a las empresas públicas creadas por ley. Todo ello en el inciso
segundo de su artículo 18 – actual 21-“(Consideración décima cuarta). “Entonces
cabe dilucidar qué sistema resulta aplicable a las instituciones excluidas, y en el caso
particular a las Fuerzas Armadas; para ello ha de recurrirse al derecho común, teniendo
presente que precisamente el desarrollo del derecho administrativo, allí donde ha
ocurrido, ha sido a partir de la distinta interpretación de las normas de derecho común
para el Estado y para las relaciones entre particulares, permitiendo de esta forma la
conciliación de la actuación estatal, dotada de imperio público como guardiana del
interés colectivo, con la protección de los derechos de los ciudadanos, de tal suerte que
cabe aceptar la aplicación en nuestro país a partir del artículo 2314 del Código Civil de
la noción de falta de servicio. En efecto, al Estado como a los otros entes públicos
administrativos pueden serle aplicadas de manera diversa las normas del Título XXXV
del Código Civil, sin que esto implique desde luego una errada interpretación de las
mismas. Es así que las personas jurídicas son capaces de culpa, aunque carezcan de
voluntad propia. La culpa civil, como señalan los hermanos Mazeaud y André Tunc, ‘no
requiere la voluntad, ni siquiera el discernimiento, no es necesariamente una culpa
moral; es suficiente con comportarse de manera distinta a la que habría observado en
parecidas circunstancias un individuo cuidadoso’. De acuerdo con este razonamiento y
ampliándolo, puede no exigirse para la responsabilidad de la persona jurídica Estado la
culpa o dolo de sus órganos o representantes; basta con que el comportamiento del
servicio público sea distinto al que debiera considerarse como su comportamiento
normal; o sea, basta con probar una falta de servicio. Por otra parte la culpa de
funcionarios anónimos puede presumirse, como ha hecho en ocasiones la
jurisprudencia, en estos casos la culpa del órgano que se presume de los hechos
mismos, constituye la culpa del Estado” (Razonamiento décimo quinto); Décimo tercero:
Que, con lo hasta aquí razonado, aparece suficientemente demostrada, en el caso en
estudio, la concurrencia de los requisitos dispuestos en el artículo 2314 del Código
Civil, que hacen procedente la responsabilidad del Fisco de Chile por los perjuicios
causados a los actores, configurándose de esta manera la falta de servicio que se
imputa a funcionarios de las Fuerzas Armadas de Chile. Ciertamente, los antecedentes
reunidos permiten tener por justificados diferentes hechos ilícitos; calificación que se
impone, además, por cuanto constituyen deberes de los funcionarios de las fuerzas
armadas y de la policía de Chile atender la seguridad pública, social e individual de la
población, en que la existencia de las instituciones tiene su razón en propender a dar
eficacia al derecho, según lo dispone el artículo 101 de la Constitución Política de la
República, todo lo cual ha sido transgredido. A lo anterior debe adicionarse que los
sucesos a que se refiere la presente causa tienen la connotación necesaria para ser
calificados como generadores de responsabilidad para la Administración, por existir falta
de servicio, debido al mal funcionamiento del mismo con conocimiento de las instancias
superiores; sucesos que fueron perpetrados por agentes del Estado, con un evidente
propósito político, por lo que es posible añadirles la connotación de ser atentados de
lesa humanidad; Décimo cuarto: Que, por consiguiente, habiéndose concluido que los
actores mencionados en el fundamento cuarto, han sido víctimas de prisión política y
tortura cometidos por agentes del Estado, procede colegir que esta ilicitud, imputada a
los órganos del Estado de Chile, resulta constitutiva de una falta de servicio y, también,
un incumplimiento a los compromisos que el Estado de Chile debe al derecho
internacional. En tal sentido se debe considerar, según se adelantó, que la obligación de
indemnizar tiene lugar por haberse infringido tanto las normas del régimen general
aludidas como las disposiciones de derecho internacional humanitario, ello atento a la
naturaleza de los hechos que fundan la pretensión –crímenes de lesa humanidad– y
asimismo, al estado o tiempo de guerra declarado por las autoridades al interior de
nuestro país. No puede obviarse que el Estado tiene la obligación no solo de garantizar,
sino que también de promover y proteger los derechos fundamentales de las personas”
En este orden de ideas, la responsabilidad civil del Estado, se verifica y concretiza
mediante el concepto de falta de servicio, al cual resulta aplicable también las normas
de derecho común en cuanto no sean incompatible con el aquel estatuto jurídico, entre
ellas las contenidas en los artículo 2314 y siguientes del Código Civil, sobre
responsabilidad extracontractual.-
POR TANTO,
RUEGO A USÍA., tener por interpuesta demanda de Indemnización de Perjuicios
por Responsabilidad Civil Extracontractual del Estado, representado por el Consejo de
Defensa del Estado, por daño moral y en concreto se le condene a pagar a don
ROBERTO FRANCISCO ROJAS PUGA , la suma de $450.000.000.- por concepto de
daño moral, EN SUBSIDIO, las sumas menores que US., determine conforme al mérito
del proceso.- En cualquiera de ambos casos, con costas, con reajustes e intereses
corrientes desde la fecha de dictación de esta sentencia, o en subsidio, con reajustes e
intereses que US., determine conforme a Derecho.
PRIMER OTROSI: Vengo en acompañar, con citación, los siguientes documentos:
1. Copia nómina informe VALECH, donde figura mi representado como víctima
reconocida bajo el número 21.336 del primer listado.
2. Copia fiel de la original de Ficha de Ingreso de Preso Político y/o Torturado, emitido
por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, fecha de ingreso 7 de enero de 2004.
3. Certificado emitido por Instituto Nacional de Derechos Humanos, firmado por Marcela
Cerda González, encargada del área de atención a la ciudadanía.
4.- Mandato Judicial otorgado en la Notaría ______________________ al abogado José
Ignacio Guzmán Gil.
SEGUNDO OTROSI: En este acto, en virtud de mandato conferido mediante escritura
pública, vengo en asumir el poder de autos, con todas y cada una de las facultades
indicadas en ambos incisos del artículo 7ª del Código de Procedimiento Civil, y en virtud
de las facultades indicadas en dicho mandato, y en mi calidad de abogado habilitado,
vengo en patrocinar personalmente esta gestión, fijando domicilio en calle Uno Poniente
Nº 123, oficina 301, Viña del Mar.
TERCER OTROSÍ: Solicito a S.S., autorizar forma especial de notificación, esto es, que
se notifiquen a esta parte todas las resoluciones que sean procedentes al siguiente
correo electrónico: [email protected] , sin perjuicios de ser notificado
conforme a lo dispone la ley.