Katia Alquézar Maíllo
Lengua Castellana para Traductores e Intérpretes 2
FECHA DE ENTREGA: 7 /11/ 2022 HORA DE ENTREGA: 11:00 (INICIO DE
LA CLASE)
______________________________________________________________________
ACTIVIDAD EVALUABLE
1. Descripción de la actividad
1 .[ 3 ,5 punto s ] Utilice los recursos léxicos y / o sintácticos que considere oportuno para
elevar el grado de formalidad del texto que le ofrecemos a continuación:
Válgame Dios. Hay como diez mil, no sé, presos preventivos en las cárceles
españolas, donde los enchiqueran desde toda la vida durante meses y años
hasta que a un juez se le ocurre preguntar qué pasa contigo. Y resulta que, de
pronto, a los analistas y a los tertulianos y a los líderes de opinión y a los
políticos y a todo Cristo le da ahora por decir que si tal y que si cual, y que a
ver si esto de la cárcel preventiva es un abuso, oiga.
[…] Me mosquea, sin embargo, que el debate surja precisamente cuando está pasando
por el talego tanto mangui de cuello blanco.
Y resulta que justo ahora se pone de moda, va y se pone de moda, eso de
criticar por excesivas las medidas cautelares penitenciarias, o sea, el talego
por todo el morro. Como si tocaran a degüello y todo el mundo procurara
ablandarse en catre, por si las moscas.
(A. Pérez Reverte, “Cuánto cuento”, El
Semanal”, 5 marzo 1995, p.10)
Hay alrededor de diez mil presos preventivos en cárceles españolas, en estas los arrestan siempre durante
meses y años hasta que un juez pregunta por el caso. Resulta ser que, de pronto; los analistas, tertulianos,
líderes de opinión, políticos… critican la cárcel preventiva y la tachan de ser un abuso.
Me molesta, sin embargo, que el debate surja precisamente cuando están pasando por la cárcel tantos
delincuentes de guante blanco.
Y resulta que justo ahora se populariza criticar por excesivas las medidas cautelares penitenciarias, es decir,
ir a la cárcel sin motivo aparente. Como si no tuvieran escrúpulos y todo el mundo procurara asegurarse
una cama, por si les hiciera falta.
1
Katia Alquézar Maíllo
2 . [ 1 ,5 punto s ] En la terraza de un bar, un hombre se dirige al camarero para pedirle
unos chipirones :
Estimado señor camarero: disculpe mi atrevimiento si le solicito que nos
sirva cuanto antes una ración de chipirones. Que sean calentitos, si es
usted tan amable.
Determine la causa de la inadecuación textual que se ha cometido en el fragmento anterior.
La inadecuación del fragmento radica en el grado de formalidad usado por el cliente para dirigirse al
camarero. Referirse al camarero como “estimado señor” o pedir disculpas por “su atrevimiento” es un grado
de formalidad demasiado elevado. En este tipo de situaciones lo normal y por tanto adecuado sería tratar al
camarero como un igual utilizando un lenguaje más coloquial o estándar, un ejemplo sería el siguiente:
“Perdona camarero, ¿Cuándo puedas nos traes una ración de chipirones bien calientes por favor?”
Hay que tener en cuenta el tipo de restaurante en el que estamos y la relación que tenemos con el camarero
(si lo conocemos de antes, si es un amigo o no). Este ejemplo nos serviría entendiendo que esta situación
se da en un bar y no en un restaurante elegante o más formal.
3 . [ 2 punto s ] Analice las formas verbales propias de la variedad del español rioplatense
del siguiente fragmento de Mafalda:
“Ellos (los mayores) vienen y te enseñan qué es bueno y qué es malo; pero
luego te largan para que vos solito te las rebusqués como podás en apechugar
con lo bueno que tiene lo malo y lo malo que tiene lo bueno”
- Vos: Voseo pronominal en función de sujeto. Utilizado en la variedad rioplatense en
lugar de la forma pronominal “tú” para referirse, de igual modo en ambas variedades, a
la segunda persona del singular.
- Rebusqués: Voseo verbal de la segunda persona del singular del presente de subjuntivo
de la primera conjugación en voz activa del verbo rebuscar. En este contexto utilizado
para referirse a la búsqueda de una solución ocasional o ingeniosa con la que resolver
una dificultad.
- Podás: Voseo verbal de la segunda persona del singular del presente de subjuntivo de
la tercera conjugación en voz activa del verbo poder. Verbo referente a la capacidad de
soportar o actuar de la manera que se aguante.
2
Katia Alquézar Maíllo
4 . [ 3 punto s ] Re e s c riba e l te x to de T orito trans fo rmándo lo a la varie dad pe nins
ular y mante nie ndo e l re g is tro .
Fijate que ahora me cabreo más que antes. En los diarios salía que de pibe los
peleaba a los carreros en la Quema. Puras macanas, che, nunca me agarré a
trompadas en la calle. Una o dos veces, y no por mi culpa, te juro. Me podés
creer. Cosas que pasan, estás con la barra, caen otros y en una de esas se
arma. No me gustaba, pero cuando me metí la primera vez me di cuenta que
era lindo. Claro, cómo no va a ser lindo si el que cobraba era el otro. De pibe
yo peleaba de zurda, no sabés lo que me gustaba fajar de zurda. […]Te
acordás de esos tiempos, pibe. Qué pestos. […]
Ahí tenés, apenas pienso en la otra, ya estoy de vuelta en Nueva York. De
Lanús casi no me acuerdo, se me borra todo. Un vestido a cuadritos, sí, ahora
veo, y el zaguán de Don Furcio, y también las mateadas. […]Yo venía con mi
Graham Paige, imaginate, me empilchaba para ir a verla, y el barrio se
alborotaba. […]
Te venía cada tano de Italia, cada gallego que te daba miedo, y no te digo
nada de los rubios. Claro que a veces la gozabas, como la vez del príncipe. Eso
fue un plato, te juro, el príncipe en el ringside y el patrón que me dice en el
camarín: «No te andés con vueltas, no te vayas a dejar vistear que para eso
los yonis son una luz», y te acordás que decían que era el campeón de
Inglaterra, o qué sé yo qué cosa. Pobre rubio, lindo pibe. Me daba no sé qué
cuando nos saludamos, el tipo chamuyó una cosa que andá a entenderle, y
parecía que te iba a salir a pelear con galera. […] Cobró, pero fue lindo. Qué
leñada, mama mía.
Julio Cortázar, Torito
Fíjate que ahora me cabreo más que antes. En los diarios salía que de chaval me peleaba con los de fuera
en la Quema. Puros camelos, tío, nunca me peleé a guantazos en la calle. Una o dos veces, y no por mi
culpa, te lo juro. Me puedes creer. Cosas que pasan, estás con la banda, caen otros y en una de esas se lía.
No me gustaba, pero cuando me metí la primera vez me di cuenta que era guay. Claro, cómo no va a ser
guay si el que recibía era el otro. De chaval yo peleaba con las manos, no sabes lo que me gustaba darme
de hostias con las manos. (…) Te acuerda de esos tiempos, tío. Qué palizas.
Ahí tienes, nada más pienso en la otra, ya estoy de vuelta en Nueva York. De Lanús casi no me acuerdo, se
me borra todo. Un vestido a cuadritos, sí, ahora recuerdo, y el recibidor de Don Furcio, y también las
quedadas. Yo venía con mi Graham Paige, imagínate, me emperifollaba para ir a verla, y el barrio se
cachondeaba.
Te venía cada pavo de Italia, cada españolito que te daba miedo, y no te digo nada de los guiris. Claro que
a veces la disfrutabas, como la vez del guaperas. Eso fue la monda, te lo juro, el guaperas en un lado del
ring y el jefe que me dice en el vestuario: “No andes con tonterías, no vayas de sobrado que en eso los
yanquis son los mejores”, y te acuerdas que decían que era el campeón de Inglaterra, o qué sé yo. Pobre
guiri, buen chaval. Me daba cosa cuando nos saludamos, el tío cuchicheó algo que como para entenderle,
y parecía que te iba a salir a pelear como un señorito. Recibió, pero fue majo. Qué palizón, madre mía.