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Historia de la Medicina Alternativa

Este documento trata sobre la historia de la medicina alternativa. Explica conceptos como medicina alternativa, complementaria y tradicional. También describe la situación actual del uso de la medicina alternativa y los esfuerzos por realizar investigaciones basadas en evidencias sobre terapias alternativas.

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Este documento trata sobre la historia de la medicina alternativa. Explica conceptos como medicina alternativa, complementaria y tradicional. También describe la situación actual del uso de la medicina alternativa y los esfuerzos por realizar investigaciones basadas en evidencias sobre terapias alternativas.

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“AÑO DEL BICENTENARIO, DE LA CONSOLIDACIÓN DE NUESTRA

INDEPENDENCIA, Y DE LA CONMEMORACIÓN DE LAS HEROICAS

BATALLAS DE JUNÍN Y AYACUCHO”

INSTITUTO SUPERIOR PRIVADO CIENCIAS DE LA SALUD

MONOGRADIA: HISTORIA DE LA MEDICINA ALTERNATIVA

O COMPLEMENTARIA MONOGRAFIA

CURSO : ASISTENCIA EN MEDICINA v

ALTERNATIVA

DOCENTE : LIC. ENF. DICXON L. VELASQUEZ

NORIEGA

ALUMNO : ESTRADA DAVILA SELVA VICTORIA


Índice

EL PRESENTE TRABAJO ESTÁ DEDICADO A MI FAMILIA


ESPECIAL A MIS PADRES QUIENES ME DIERON LA VIDA Y FUERON LAS
PERSONAS QUE DÍA A DÍA CON MUCHA PACIENCIA, ME INCENTIVARON
AL ESTUDIO Y ME APOYARON EN CADA PASO DE MI FORMACIÓN
PROFESIONAL.
indice

Índice...........................................................................................................................................1

Introducción................................................................................................................................3

¿Medicina alternativa, complementaria o tradicional?.........................................................4

Situación actual de la medicina alternativa............................................................................4

¿Medicina complementaria basada en evidencias?.............................................................5

Razones teóricas de la incompatibilidad entre la medicina occidental y la alternativa....6

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.......................................................................................6
Introducción
Introducción La ‘medicina occidental’ ha padecido diferentes cambios a través
de los tiempos. En sus primeros años, la filosofía naturalista de los jonios
presocráticos fue su rectora; la influencia teleológica aristotélica tomó luego la
posta y, a mediados de nuestra era, los vitalistas la dominaron . La medicina,
como la conocemos hoy, es pues de aparición reciente, quizá de apenas dos
siglos. La revolución científica liderada por Galileo, en el siglo XVII, introdujo
cambios inconmensurables, tanto en la esfera intelectual como social. La
medicina pronto sufrió los embates del pensamiento científico y poco a poco
reconfiguró sus postulados y sus métodos de conocimiento. Así, en uno de los
eventos considerado clave en la reforma de la profesión médica, la publicación
del informe Flexner (2 ), en 1910, se estableció como objetivo clave hacer de la
medicina una profesión científica (3 ). Sin embargo, en el curso de las últimas
décadas, han reaparecido en el sistema de salud ‘nuevas’ terapias. En aras de
la apertura mental y la tolerancia, la mal llamada ‘medicina occidental’ está
tratando de ser ‘integrada’ con disciplinas antes llamadas alternativas y hoy
complementarias. El uso de la medicina alternativa hoy en día está muy
extendido; ya no es patrimonio de sociedades con historia cultura dicional,
como la nuestra. Por ejemplo, en una encuesta realizada en los Estados
Unidos, un tercio de los encuestados refirió haber usado al menos una terapia
no convencional en un periodo de doce meses (4 ). Asimismo, se ha calculado
que el número de visitas a establecimientos de medicina alternativa, en los
Estados Unidos, asciende a 425 millones, cifra que supera al número de visitas
a los consultorios médicos convencionales (388 millones) (4 ). Es de señalar
que la investigación científica también está dedicando recursos a la medicina
alternativa; y algunos resultados le son favorables; por ejemplo, dos
metaanálisis recientes refieren que algunos efectos terapéuticos de la
homeopatía parecen no ser atribuibles al efecto placebo (5 ). El lugar de la
medicina alternativa en el sistema de salud no es, pues, marginal; por ello, es
imperativo su estudio y análisis. Varias opiniones han sido vertidas frente al
desarrollo creciente de la medicina alternativa. Algunos opinan que no
debemos confundir la charlatanería con la genuina medicina tradicional y
alternativa, la cual valdría por sí misma sin necesidad de clamar a la ciencia
(6 ). Otros son de opinión que el perjuicio científico positivista no debe ocluir
nuestra tolerancia, negando ‘genuinas’ posibilidades terapéuticas. Hay quienes
creen que la medicina alternativa puede ser la solución frente al creciente
encarecimiento de la medicina occidental, hecho más crítico en los países
pobres, como el nuestro. En fin, el debate está abierto y, al juzgar por el
volumen de publicaciones, la tolerancia parece ser la vencedora.
¿Medicina alternativa, complementaria o tradicional?
Uno de los primeros problemas que nos enfrentamos al analizar la medicina
alternativa es el cómo definirla. Así lo demuestra la variedad de propuestas
aparecidas en prestigiosas publicaciones. Según autores independientes, la
medicina complementaria se la define como el grupo de disciplinas terapéuticas
y diagnósticas que existen fuera de las instituciones donde el sistema de salud
convencional es brindado o enseñado (4,7). La colaboración Cochrane, insigne
propulsora del ‘movimiento’ medicina basada en evidencias, ha adoptado una
definición semejante: se entiende por medicina complementaria a todas
aquellas prácticas y recursos de curación acompañadas de sus respectivas
teorías y creencias, que no son intrínsecas al sistema de salud políticamente
dominante de una sociedad o cultura en un periodo histórico determinado (8 ).
Para la Organización Mundial de Salud, el uso de términos como ‘medicina
alternativa’ y ‘medicina complementaria’ responde a una clasificación otorgada
en países donde no existe integración entre medicina tradicional y medicina
occidental (pp. 1) (9 ). Por ello, la OMS prefiere hablar en ‘términos’ de
medicina tradicional. Según la OMS, aquel vocablo debe referirse tanto a los
sistemas de medicina tradicional -por ejemplo, la medicina tradicional china, el
ayurveda hindú, y la medicina unani árabe-, así como a las diversas formas de
medicina indígena no sistémicas

Situación actual de la medicina alternativa


Como adelantáramos en la introducción, el uso de la medicina complementaria
se encuentra bastante difundido. Estudios recientes han determinado que los
norteamericanos gastan, por año, aproximadamente 13 700 millones de
dólares, en servicios de medicina alternativa (4 ). En lo que respecta a
suplementos vitamínicos, se consume alrededor de 2 000 millones de dólares.
La suma de las cifras anteriores representa casi la mitad de los gastos anuales
en servicios médicos de los Estados Unidos (4 ). El uso de terapias alternativas
en otros países desarrollados también es elevado. Informes indican que un
46% de los australianos, así como 49% de franceses y 70% de canadienses
han utilizado alguna de esas terapias (pp.11) (9 ). En Alemania, uno de cada
tres alemanes ha utilizado alguna terapia alternativa, siendo la acupuntura y la
homeopatía las más empleadas (18). En los países eufemísticamente llamados
en ‘vías de desarrollo’, el uso de la medicina alternativa se considera aún
mayor. La OMS parece celebrar que, en estos países, la mayoría de la
población siga utilizando la medicina tradicional para satisfacer sus
necesidades sanitarias primarias. En uno de sus informes del año 2000 se
indica que, en promedio, 80% de la población africana usó tal medicina; Etiopía
es el país con mayor consumo (90%) (pp. 9) (9 ). En Sudamérica, se sabe que
aproximadamente 70% de la población chilena y 40% de la población
colombiana consumen medicina tradicional (19). En el caso peruano, un
estudio ejecutado en un hospital de Lima de cuarto nivel encontró que cerca de
70% de pacientes utilizó alguna medicina tradicional (20). Una investigación
realizada en los años 1980, en barrios marginales de Lima, encontró que 57%
de los encuestados manifestaba una disposición favorable hacia la medicina
tradicional (21). Por otro lado, los gastos en investigación también son
importantes. Hace pocos años, el Instituto Nacional de Salud Norte- Adolfo
Peña y col. 90 An Fac Med Lima 2007; 68(1) americano (NIH) (22) creó una
oficina dedicada a la investigación de la llamada medicina complementaria; su
finalidad, explorar sus prácticas curativas en el contexto riguroso de la ciencia,
además de educar y entrenar a sus investigadores (23). Aunque su creación
produjo cierto malestar entre la comunidad científica norteamericana (24), la
oficina ha continuado con sus investigaciones; sus gastos ascendieron de dos
millones de dólares, en el año 1993, a sesenta y ocho mil setecientos millones
de dólares, en el 2000 (25). En los países de Europa, también se le dedica
dinero a la medicina alternativa; en el Reino Unido, por ejemplo, se invierte
aproximadamente 0,08% del presupuesto nacional de investigación

¿Medicina complementaria basada en evidencias?


La investigación biomédica en medicina complementaria está creciendo. El
número de ensayos aleatorizados se duplica cada quinquenio (28). La conocida
base de datos Cochrane Library le ha dedicado hasta la actualidad cerca de
cincuenta revisiones sistemáticas (8 ). En el caso de la homeopatía, uno de los
metaanálisis más recientes analizó 186 estudios, la mayoría de ellos, estudios
aleatorios a doble ciego, controlados por placebo (29). La revisión más reciente
sobre tratamientos naturales (herbales) cita más de 100 publicaciones (30),
entre ellas varios metaanálisis, uno de ellos sobre la famosa St. John’s Wort
(Hypericum perforatum) (31,32), otros dos sobre el uso del extracto de Ginkgo
biloba (33,34). Adicionalmente, se cita decenas de revisiones sistemáticas. La
medicina tradicional china también cuenta con estudios clínicos aleatorizados;
una reciente revisión sistemática contabilizó más de 7 000 (35). Respecto a los
productos naturales ‘nacionales’, su notoriedad parece ser solo en el ámbito
peruano y regional. La uncaria tomentosa, por ejemplo, no es nombrada en la
revisión sobre productos herbales referida anteriormente (30). Por otro lado, en
la base de datos Medline (36) solo se puede ‘ubicar’ cuatro revisiones sobre
uña de gato; tres están publicadas en revistas de medicina alternativa; son
revisiones acerca de los efectos inmunomoduladores del uncaria tomentosa
(37-39). Una cuarta revisión hace referencia a la existencia de variantes
quimotípicas de la planta (40). Hasta la actualidad, no se ha publicado algún
estudio clínico aleatorio, hecho reconocido por una de la revisiones

Razones teóricas de la incompatibilidad entre la medicina occidental


y la alternativa
Tradicionalmente, se considera a la inducción como aquella inferencia que,
partiendo de premisas que describen hechos singulares o particulares, obtiene
una conclusión de carácter universal. Se dice que la inducción nos permite
generalizar una serie de observaciones para obtener una regla general, una
ley. A primera vista, parece claro; sin embargo, el problema surge cuando
preguntamos por qué debemos de aceptar que solo investigando unos pocos
elementos podemos suponer conocer los demás elementos del universo. Una
manera de plantear solución al problema consistió en apelar a conceptos
probabilísticos, según lo cual la inducción sería una inferencia no conclusiva ni
definitiva, sino probable. Aparentemente, una hipótesis queda verificada
cuando encontramos pruebas en la experiencia a favor de ella. Se propone
que, cuanto más verificada es una hipótesis, es decir, cuanto mayor número de
sucesos de verificación sucedan a favor de ella, la hipótesis es más válida. Sin
embargo, como no podemos realizar todas las verificaciones posibles, ya que
nuestro mundo es infinito al menos en un sentido (el tiempo), se propone que la
hipótesis verificada o confirmada solo puede ser ‘probable’. Aunque eso
parezca intuitivamente lógico y cierto, el filósofo Karl Popper se encargó de
demostrarnos que tal razonamiento está en realidad errado. Aunque parezca
paradójico decirlo, los científicos no buscarían las hipótesis más probables. Karl
Popper se da cuenta que el intento de ‘demostrar’ una hipótesis en función de
la confirmación por casos y explicar esta demostración en términos
probabilísticos, no es posible. Afirma que, al aceptar el planteamiento del
problema en forma probabilística, tendríamos primero que satisfacer los
axiomas y el concepto mismo de probabilidad

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Sigerist H, Aguirre R. (trad.) Civilización y Enfermedad. México: Fondo de
Cultura Económica; 1946.
2. Flexner A. Medical education in the United States and Canada (Bulletin No.
4). New York: Carnegie Foundation for the Advancement of Teaching Boston,
MA: Updyke; 1910.
3. Regan-Smith M. Reform without change: update, 1998. Acad Med.
1998;73:505-7. Medicina alternativa An Fac Med Lima 2007; 68(1) 95
4. Eisenberg DM, Kessler RC, Foster C, Norlock FE, Calkins DR, Delbanco TL.
Unconventional medicine in the United States - prevalence, costs, and patterns
of use. N Engl J Med. 1993;328:246-52.
5. Vandenbroucke JP, de Craen AJ. Alternative medicine: a «mirror image» for
scientific reasoning in conventional medicine. Ann Intern Med. 2001;135:507-
13.
6. Maguiña C. La medicina científica occidental, otras alternativas y las plantas
medicinales: Una nueva visión. Diagnóstico. 2002;41.
7. Zollman C, Vickers A. ABC of complementary medicine: What is
complementary medicine? BMJ. 1999;319:693-6.
8. The Cochrane Collaboration [sede Web]. New Jersey: John Wiley & Sons;
c2000-2007 [citado el 16 agosto de 2002]. Disponible en:
[Link]
9. Organización Mundial de la Salud. Estrategia de la OMS Sobre Medicina
Tradicional 2002-2005. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2002
(Documento de referencia WHO/EDM/TRM 2002.1).
10. Angell M, Kassirer J. Alternative medicine. The risks of untested and
unregulated remedies. N Engl J Med. 1998;339:839-41.
11. Cooper RA, Stoflet SJ. Trends in the education and practice of alternative
medicine clinicians. Health Aff (Millwood). 1996;15:226-38.
12. Spiegel D, Stroud P, Fyfe A. Complementary medicine. West J Med.
1998;168:241-7.
13. Pelletier KR, Marie A, Krasner M, Haskell WL. Current trends in the
integration and reimbursement of complementary and alternative medicine by
managed care, insurance carriers, and hospital providers. Am J Health Promot.
1997;12:112-22.
14. Universidad San Martin de Porres [sede Web]. Lima: Facultad de Medicina,
Universidad San Martin de Porres [citado el 6 junio de 2006]. V Congreso
Mundial de Medicina Tradicional 2005. Disponible en: http://
[Link]/congresomundial/

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