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CASO 1.1
Una segunda opinion sobre el autismo
Catherine Lord, Ph.D.
Ashley, de 17 aitos de edad, fue deriva-
da para una reevaluacién diagnéstica des-
pués de haber estado diagnosticada de au-
tismo y retraso mental casi toda su vida.
Hace poco le diagnosticaron un sindrome
de Kleefstra y la familia desea confirmar los
diagnésticos previos y valorar el riesgo ge-
nético para los futuros hijos de sus herma-
nas mayores.
En el momento de la reevaluacién, Ashley -
asistia a un colegio especial para desarrollar
habilidades funcionales. Era capaz de vestirse
pero no de ducharse sin ayuda o de quedarse
en casa sola, Podia decodificar (p. ¢j., leer pa-
labras) y deletrear a nivel de secundaria, pero
entendia poco de lo que lefa. Los cambios de
agenda y las mayores expectativas funciona-
les tendiana volverla irritable. Cuando estaba
Escaneado con CamScannermolesta, Ashley solia hacerse dafioa simisma
(p.ej,, mordiéndose la muiieca) y a los demas
(p.6j., pellizcando y tirando del pelo).
En las pruebas formales realizadas durante
la reevaluacién, Ashley present un CI no
verbal de 39 y un CI verbal de 23, siendo el CI
global de 31. Las puntuaciones adaptativas
fueron algo més altas, con una puntuacién
global de 42 (siendo el promedio de 100).
Segtin su historia, Ashley empez6 a recibir
servicios a los 9 meses de edad, después de que
los padres notaran importantes retrasos moto-
res. Empez6 a caminar a los 20 meses y a ir al
cuarto de bafio sola a los 5 afios. Dijo sus prime-
ras palabras a los 6 afios. Le diagnosticaron re-
traso del desarrollo a los 3 afios y autismo, obe-
sidad y encefalopatia estatica a los 4 afios. En
una de las primeras evaluaciones se observé
una posible dismorfologia facial; las pruebas
.genéticas de entonces no aportaron nada.
Los padres refirieron que Ashley sabia cien-
tos de palabras steltas y muchas frases senci-
las. Le interesaban desde hace mucho las ma-
triculas de los vehiculos y se pasaba horas
dibujandolas. Su mayor capacidad era la me-
moria, y podia dibujar con precision matriculas
de distintos estados. Ashley habia estado siem-
pre muy unida a sus padres y hermanas y, aun-
que era carifiosa con los bebés, su interés por
los demas adolescentes era minimo.
Entre los antecedentes familiares de interés
de Ashley se cuentan un padre con dislexia, un
tio paterno con epilepsia y un primo materno
con posible «sindrome de Asperger». Sus dos
hermanas iban a la universidad y estaban bien.
Enla exploracién, Ashley aparecfa como una
joven con sobrepeso que miraba poco a los ojos
y amenudo de soslayo. Tenfa una bonita sonri-
Say a veces se reia para sus adentros, pero sus
expresiones faciales eran apagadas casi todo e
tiempo. Nunca iniciaba la atencién compartid:
tratando de captar la mirada de los demas. Co
frecuencia ignoraba lo que le decfan. Para solic
tar un objeto deseado (p. ¢, una revista de po
tada brillante), Ashley se mecia de un lado a
otro y apuntaba con el dedo. Al ofrecerle un
objeto (p. ¢j,, un animal de peluche), se lo leva-
baa la nariz y a los labios para inspeccionarlo.
Ashley hablaba con voz aguda y una entona-
i6n poco usual. Durante la entrevista usé miil-
tiples palabras y unas pocas frases cortas que
sonaron a memorizadas pero fueron comunica-
tivas: por ejemplo, «Quiero limpiar» y «Tienes
una furgoneta?».
En los meses previos a la evaluacién, los pa-
dres de Ashley observaron que la joven estaba
cada vez més apatica. Una evaluacién médica
concluyé que la causa mas probable de sus sin-
tomas era una infeccién de vias urinarias, pero
los antibisticos, si acaso, parecieron aumentar
Ia apatia. Ulteriores evaluaciones médicas lle-
varon a realizar pruebas genéticas més am-
plias y a Ashley le diagnosticaron sindrome de
Kleefstra, un raro defecto genético que se
acompafia de miiltiples problemas médicos,
incluida la discapacidad intelectual. Los pa-
dres dijeron que también a ellos les habian he-
cho pruebas y habjan «dado negativo».
En concreto, los padres querian saber si los
resultados de las pruebas genéticas afectaban a
los diagnésticos ya conocidos de Ashley y asu
acceso a distintos servicios en el futuro. Ade-
més, querian saber si sus otras dos hijas debian
hacerse pruebas por el riesgo de ser portadoras
de genes relacionados con el autismo, el retra~
so mental o el sindrome de Kleefstra.
Escaneado con CamScannerCASO 1.2
Rabietas
Arshya Vahabzadeh, M.D.
Eugene Beresin, M.D.
Christopher McDougle, M.D.
Brandon es un chico de 12 afios al que su
madre trajo para una evaluacién psiquiatrica
por presentar rabietas que parecian contribuir
al declive de su rendimiento escolar. A la ma-
dre se le saltaban las ldgrimas al referir que
las cosas habfan sido siempre dificiles, pero
que habian empeorado al llegar Brandon a
secundaria.
Los profesores de sexto grado referfan que
Brandon era académicamente capaz, pero
poco habil para hacer amigos. Parecia descon-
fiar de las intenciones de los compaiieros de
clase que trataban de ser agradables con él y,
sin embargo, confiaba en otros que, riéndose,
fingfan estar interesados en los coches y ca-
miones de juguete que llevaba al colegio. Los
profesores habjan observado que lloraba a
menudo y rara vez hablaba en clase. En los
liltimos meses, varios profesores le habfan
oido gritar a otros chicos, generalmente en el
Pasillo, pero a veces en medio de alguna cla-
se. Los profesores no habian detectado ningu-
a causa pero, en general, no habian castiga-
do a Brandon porque suponian que estaba
respondiendo a alguna provocacién.
Alentrevistarlo a solas, Brandon respon-
di6 con balbuceos no esponténeos a las pre-
Buntas sobre el colegio, los compaiieros de
clase y la familia, Sin embargo, cuando el
©xaminador le pregunté si le interesaban los
coches de juguete, Brandon se animé. Sacé
de la mochila varios coches, camiones y avio-
nes y, sin mirar mucho a los ojos, se puso a
hablar largo y tendido sobre los vehiculos,
utilizando aparentemente sus denominacio-
nes exactas (p. ej., pala mecdnica, B-52, Ja-
guar). Al preguntarle de nuevo por el cole-
gio, Brandon sacé el teléfono mévil y mostré
una serie de mensajes de texto: «j;Bobo!!'»,
«Don tartaja», «PeRDeDoR», «Bicho raro!»,
«TODOS TE ODIAN». Mientras el examina-
dor lefa la larga ristra de mensajes que Bran-
don habia guardado pero que, al parecer, no
habia ensefiado a nadie, el muchacho afiadi6
que otros chicos le susurraban «palabras ma-
las» en clase y que después |e gritaban al ofdo
en el vestfbulo. «¥ yo odio los ruidos fuer-
tes». Dijo que habia pensado en fugarse, pero
que después habfa decidido que lo mejor era,
quiz4, huir a su propio cuarto.
En cuanto al desarrollo, Brandon dijo su
primera:palabra a los 11 meses de edad y em-
pez6a utilizar frases cortas a los 3 afios. Siem-
pre le habjan interesado mucho los camiones,
los coches y los trenes. Segtin la madre, siem-
pre habia sido «muy timido» y nunca habia
tenido un mejor amigo. Le disgustaban los
chistes y las bromas tipicas de la nifiez porque
«lo entiende todo literalmente». La madre de
Brandon venja observando desde hacia mu-
Escaneado con CamScannercho que este comportamiento era «un poco
raro», pero afiadié que no era muy distinto al
del padre, un abogado de éxito que tenia inte-
reses parecidos. Ambos eran «tiquismiquis
con las rutinas» y «sin sentido del humor».
En la exploracién, Brandon se mostré timi-
do y, por lo general, nada espontaneo. El con-
tacto ocular era inferior al promedio espera-
ble. El discurso era coherente e intencional.
En ocasiones, Brandon se trabucaba con las
palabras, hacia pausas excesivas y a veces re-
petia rapidamente palabras o partes de pala-
bras. Brandon dijo que se encontraba bien
pero aiiadié que le daba miedo el colegio. Pa-
recia triste y solo se animaba al hablar de sus
coches de juguete. Neg6 tener ideas suicidas
u homicidas. Dijo no tener sintomas psicéti-
cos. La cognicion estaba intacta.
Escaneado con CamScanner‘Kyle es un chico de 12 afios que acepta a
regafiadientes ingresar en una unidad psi-
quidtrica después de ser arrestado por allanar
un supermercado. La madre refiere que esté
‘«agotada» y afiade que es muy dificil criar a
un hijo que «no conoce las normas».
| Desde muy nifio, Kyle era inusualmente
agresivo, acosaba a otros nifios y les quitaba
sus cosas. Si lo reprendia la madre, el pa-
drastro o un profesor, tendia desde hacia
mucho a insultar y golpear, sin importar-
le el posible castigo. Siendo disruptivo,
- impulsivo e inquieto, a Kyle le diagnostica-
on el trastorno de déficit de atencién e hi-
peractividad (TDAH) y lo Ilevaron a un
programa de educacién especial en segun-
do grado. En cuarto grado empezé a acudir
semana a un psiquiatra para recibir psicote-
rapia y medicacién (quetiapina y dexmetil-
fenidato). El cumplimiento fue solamente
esporddico, con la terapia y la medicacién.
Al preguntarle, dijo que el psiquiatra era
«idiota».
Durante el afio previo al ingreso lo habfan
pillado robando en las taquillas del colegio
| (un teléfono mévil, una chaqueta, un ordena-
dor portatil), lo habjan castigado por atracar
a un compajiero para quitarle la cartera y lo
\habjan expulsado por miltiples peleas fisicas
‘con los chicos de clase. Lo habian arrestado
Caso 15.1
No conoce las normas
Juan D. Pedraza, M.D.
Jeffrey H. Newcorn, M.D.
dos veces por estas conductas. La madre y los
profesores coincidian en que, aunque podia
mostrarse encantador con los extrafos, la
gente enseguida se daba cuenta de que era un
«tramposo». Kyle no tenia nunca remordi-
mientos, ni mostraba culpabilidad, ni le im-
portaban los sentimientos de los demés. Era
desorganizado, no le interesaban ni atendia a
las instrucciones, y perdia constantemente
sus pertenencias. En general no hacia sus de-
beres y, cuando los realizaba, el rendimiento
era erratico. Al ponerle delante su mal rendi-
miento, tendia a decir: «ZY qué vas a hacer,
pegarme un tiro?». Kyle, su madre y los pro-
fesores coincidian en que era un solitario y no
caia bien a sus compaiieros.
Kyle vivia con su madre, su padrastro y
dos medio hermanos mas pequefios que él.
El padrastro estaba en paro y la madre traba-
jaba de cajera a tiempo parcial en un super-
mercado. El padre biol6gico estaba en la cér-
cel por posesién de drogas. Los dos abuelos
tenfan antecedentes de dependencia alcoh6-
lica.
Los antecedentes remotos de Kyle eran nor-
males, Elembarazo habia sido normal y el desa-
rrollo habia transcurrido conformea lo previsto.
No habia antecedentes de abusos sexuales ni de
maltrato fisico. Kyle no tenia enfermedades, ni
abusaba del alcohol u otras sustancias, ni era
Escaneado con CamScannermiembro de pandillas. Nunca lo habian atrapa-
do con armas, ni habia provocado incendios, ni
se habia mostrado especialmente cruel con
otros nifios o con animales. Habitualmente fal-
taba al colegio, pero ni se habia fugado, ni vol-
via a casa ya entrada la noche.
Al entrevistarlo en la unidad de psiquia-
tria, el aspecto de Kyle era el de un chico de
12 afios informalmente arreglado. Mostraba
nerviosismo y hacia contacto ocular de forma
espordadica. Dijo que estaba «loco» e insistié
en que preferia ir a la carcel antes que a un
psiquiatrico. Hablaba elevando la voz, pero el
discurso era coherente y pragmatico, a veloci-
dad normal. El afecto era irritable y de enfa-
do. Neg6 tener ideas de suicidio o de homici-
dio. También nego tener sintomas psicéticos.
Dijo que no se sentia deprimido. No tenia
déficits cognitivos evidentes, aunque no qui-
so someterse a pruebas mas formales. La in-
trospeccidn era limitada y el juicio escaso,
seguin la anamnesis.
Escaneado con CamScannerCASO 1.5
Distraido y no para de moverse
Robert Haskell, M.D.
John-T. Walkup, M.D.
Ethan, un chico de 9 afios, fue enviado ala
consulta psiquidtrica por su profesor al notar
este que su atenci6n flaqueaba. En aquel mo-
mento, Ethan estaba en cuarto grado en un
colegio privado de educacién normal para
chicos. El profesor les dijo a sus padres que,
aunque el chico habia sido uno de los mejores
alumnos de su clase durante el otofio, sus no-
tas habian empeorado durante el semestre
primaveral. Tendia a no estarse quieto y a dis-
traerse cuando el trabajo de clase se hacia mas
exigente, y el profesor sugirié a los padres
que llevaran a Ethan a hacerle pruebas neu-
ropsiquidtricas.
En casa, explicaba la madre, Ethan parecia
tiltimamente més emotivo: «A veces parece llo-
Tiquear, lo que es raro en él». Negé que hubiera
problemas en casa y describié que su marido,
su hijo, su hija de 8 afios y ella misma formaban
una «familia feliz». Sin embargo, habia notado
que a Ethan le intranquilizaba quedarse solo.
Se habia vuelto «pegajoso», siguiendo a menu-
do a sus padres por toda la casa, y detestaba
estar solo en ninguna habitaci6n. Ethan tam-
bién habia empezado a meterse en la cama con
sus padres durante la noche, algo que nunca
habia hecho.antes. Aunque tenia buenos ami-
gos enel barrio y en el colegio, y le gustaba que
otros nifios fueran a casa, él se negaba a que-
darse a dormir en casa de los dems.
La madre de Ethan admitié que su hijo pa-
recia estar menos quieto. Habia notado que se
encogia de hombros, hacia muecas y guiftaba
los ojos con frecuencia, lo que habia conside-
rado una sefial de ansiedad. Estos movimien-
tos empeoraban cuando estaba cansado o
frustrado y su frecuencia disminufa al reali-
zar actividades tranquilas que requiriesen
concentracién, como tocar el clarinete o hacer
los deberes, sobre todo si ella lo ayudaba.
La madre refirié también que Ethan se ha-
bia vuelto de repente «supers! i
Escaneado con CamScannerpre que pasaba por una puerta, avanzaba y
retrocedia hasta tocar las dos jambas con las
manos al mismo tiempo, dos veces en répida
sucesién. Esperaba que los habitos mas visi-
bles de Ethan hubieran cedido para el verano,
en el momento de las vacaciones anuales de la
familia. Crefa que era el mejor afio para ir a
Disneylandia, pero el padre habia sugerido la
posibilidad de llevarse a Ethan de pesca
(«solo los chicos») mientras ella y la hija visi-
taban a unos parientes en Nueva York.
La madre de Ethan vefa a su hijo como un
«chico décil pero sensible». Habia sido fruto
de un embarazo deseado y sin complicacio-
nes, y habfa alcanzado los distintos hitos del
desarrollo en el momento preciso. No tenia
antecedentes personales de enfermedades fi-
sicas ni de infecciones recientes, pero la ma-
dre cont que habia empezado a visitar con
frecuencia la enfermeria del colegio aducien-
do dolor de estémago.
En la exploracién, Ethan fue descrito como
un chico de complexién delgada, piel blanca y
pecosa, y pelo rubio. Parecfa algo nervioso, ajus-
tandose los pantalones y cambiando de postura
en lasilla. El hecho de ofr a su madre hablar de
sus nuevos movimientos parecia provocarlos y
elexaminador observé que, en ocasiones, Ethan -
también apretaba los parpados, ponia los ojos
en blanco y carraspeaba. Ethan dijo que a veces
le preocupaba que a sus padres les pasaran «co-
sas malas». Sin embargo, sus preocupaciones
eran vagas y parecia temer tinicamente que pu-
dieran entrar ladrones en casa.
Escaneado con CamScannerCASO 1.3
Problemas académicos
Rosemary Tannock, Ph.D.
Carlos, unestudiante universitario hispa-
noamericano de 19 afios de edad, acudié a
una consulta de atencién primaria para que lo
ayudaran con sus problemas académicos.
Desde que empezé la universidad hacia 6 me-
ses, habia rendido poco en los exdmenes y se
habia mostrado incapaz de cumplir su pro-
grama de estudios. La preocupacién de que le
acabaran suspendiendo y echardo de la uni-
versidad le provocaba insomnio, mala con-
centracién y sensacién general de desespe-
ranza. Después de 1 semana especialmente
dura, regresé a casa inesperadamente y co-
municé a su familia que creia que debia dejar
los estudios. La madre lo Ilevé enseguida al
centro donde ya habjan ayudado previamen-
te a Carlos y a su hermano mayor. La madre
se preguntaba en concreto si el «TDAH» de,
Carlos podia ser el problema o si ya lo habia
superado gracias a la edad.
A Carlos ya Jo habjan visto en ese mismo
centro a los 9 aiios, momento en que le diag-
nosticaron un trastorno por déficit de aten-
cién con hiperactividad (TDAH) de presenta-
Escaneado con CamScannercién combinada. Las notas de aquella eva-
luaci6n clinica indicaban que Carlos habia te-
nido problemas escolares por no seguir las
instrucciones, no hacer los deberes, levantar-
se del asiento, perder cosas, no esperar su tur-
no y no escuchar. Le costaba concentrarse ex-
cepto en los videojuegos, a los que «podia
jugar durante horas». Carlos, aparentemente,
habia empezadoa hablar tardiamente, pero el
parto yel desarrollo habian sido por lo demas
normales. La familia habia emigrado a Esta-
dos Unidos desde México cuando Carlos te-
nia 5 afios. Este habia repetido el primer gra-
do por inmadurez conductual y problemas
para aprender a leer. No se observé la facili-
dad con que Carlos habia aprendido inglés,
su segunda lengua.
Durante la evaluacién levada a cabo a los
9 afios de edad, la valoracién psicoeducativa
de un-psicélogo clinico confirmé que Carlos
tenia problemas de lectura (especialmente
problemas de fluidez y comprensién). Sin
embargo, Carlos no cumplia los criterios de la
junta escolar para la discapacidad de aprendi-
zaje, que exigian una discrepancia documen-
tada de 20 puntos entre el Cly el rendimiento.
Por ello, no pudo ser candidato a los servicios
de educacién especial. El médico de atencién
primaria de Carlos le habia recomendado una
farmacoterapia, pero la madre no quiso darle
medicaci6n. En cambio, refirié que se habia
buscado un trabajo extra para pagar tutores
que ayudaran a su hijo «con la concentracién
y la lectura».
Desde que habia empezado la universidad,
Carlos refiri6 que con frecuencia no habia podi
do concentrarse en la lectura y las clases. Se di8-
trafa con frecuencia y tenia problemas para en-
tregar a tiempo los trabajos. Se quejé de sentirse
inquieto, agitado y preocupado. Refirié dificul-
tades para conciliar el suctio, poca enerpia e in-
capacidad para «divertirse» como sus compa-
Reros. Dijo que los sintomas depresivos «iban y
venjan» durante la semana, pero que no pare-
cian influir en sus problemas de concentracign
‘Afirmé que no consumia ninguna sustancia,
Carlos dijo que en cl bachillerato habia te. |
nido muy buenos profesores que lo habian
comprenditio, ayudado a entender lo que leia
y permitido grabar en audio las clases y em.
plear otros formatos (p. ¢j., videos, wikis, pre
sentaciones visuales) para los trabajos finales,
Sin este apoyo en la universidad, dijo que se
sentia «solo, esttipido, fracasado e incapaz de =
salir adelante».
Aunque el profesor de bachillerato se lo
habia aconsejado, Carlos no se inscribié en la
oficina de servicios para estudiantes con dis-
capacidad de la universidad. Preferia que no
lo consideraran distinto a sus compaieros y
pensaba que debia ser capaz de superar la
universidad por si mismo.
Los antecedentes familiares de Carlos eran
positivos para el TDAH en la persona de su
hermano mayor. El padre, que habia muerto
cuando Carlos tenia 7 aitos, habia tenido al pa-
recer «dislexia» y lo habian echado de una uni-
versidad publica local al cabo de un semestre.
En la exploracion, Carlos iba vestido con
unos vaqueros limpios, una camiseta y una su-
dadera cuya capucha se echaba una y otra vez
sobre la cara. Permanecia sentado, quieto y en-
corvado. Suspiraba constantemente y rara vez
miraba al clinico a los ojos. Tamborileaba los
dedos con frecuencia y se removia en el asiento,
pero era educado y respondia debidamente a
las preguntas. Su dominio del inglés parecia s6-
lido, pero hablaba con un ligero acento espaol.
Amenudo balbuceaba y pronunciaba mal algu-
nas palabras de varias silabas (p. ej, decia «lite-
raltura» en lugar de «literatura» ¢ «intimar>
cuando queria decir «intimidar»). Dijo que no
tenia pensamientos suicidas. Parecfa tener una
conciencia razonable de sus problemas.
Carlos fue derivado a un psicdlogo par
hacerle mas pruebas. La reevaluaci6n psico”
educativa confirmé que la capacidad de lec-
tura y escritura de Carlos era considerable ¥
Escaneado con CamScannercuantificablemente inferior a la esperable
ara su edad. El informe aclaraba que estos
problemas de aprendizaje no eran atribuibles
a discapacidad intelectual, problemas no co-
rregidos de vision 0 audicién, adversidad psi-
cosocial o falta de dominio del idioma de la
ensenanza académica. Concluia diciendo que
Carlos tenia problemas especificos con la flui-
dez y comprensi6n de la lectura, y con la or-
tografia y la expresién escrita.
Escaneado con CamScanner_ CASO 11.1
Rabietas y sintomas somaticos
David H. Rubin, M.D.
ZACK es un nifio de 8 afios al que la madre
leva a la consulta de psiquiatria porque cada
vez tiene mas rabietas y sintomas somaticos
sin causa aparente. La madre refiere que los |
sintomas parecen relacionados con las noches
que pasa en casa de la tia, otra madre soltera
con un nifio de edad parecida a la de Zack.
Habia estado muy unido a la tia desde que
naci6 y, desde hacia poco, dorm{a en su casa
todos los viernes porque la madre trabajaba
ese dia en el turno de noche.
Desde 2 meses antes de la consulta, Zackse
quejaba los viernes de nduseas y dolores de
cabeza, diciendo que la casa de la tia era «as-
Escaneado con CamScanneruerosa». Siguid yendo a regajiadientes y en
una ocasién Ilamé a la madre al trabajo, exi-
jendo que fuera a buscarlo y afiadiendo:
Los demés nifios viven en su propia casa to-
os los dias de la semana».
Desde hacia unas semanas, Zack gritaba yse
escondia cuando legaba la hora de ir a casa de
tata, Ala madre empez6 a preocuparle que a
‘ackle hubiera «pasado» algo en alguna de las
‘jsitas. Se esforzaba en entender por qué Zack
no ponia objeciones a ver a su tia y au primo
snninginot70 sitio, nia que el primo durmiera
en casa. Su hermana habia sido siempre una
“buena madre» y siempre estaba en casa cuan-
doel sobrino dormfa con ella. Tenfa un novio,
Zack parecia gustarle. De hecho, a Zack
Jegustaba especialmente ir al parque o a jugar
ala pelota con el primo y el novio.
Zack no habia tenido nunca problemas de
separacién, conductuales o emocionales espe-
cjalmente importantes. Habfa cumplido to-
dos los hitos del desarrollo puntualmente.
Nunca habja ido al médico, aparte de las visi- |
tas periddicas y de un mal resfriado que tuvo |
alos3afios de edad. Sin embargo, Zack toda- |
viano habia adquirido la continencia noctur- |
nay mojaba la cama unas dos veces por sema-
na, No tenfa sintomas miccionales diurnos ni
estrefimiento, El pediatra les habia dicho que
esto era «normal» a la edad de Zack. La ma-
dreno le habia dado nunca mucha importan-
cia y Zack jamds habia expresado que se sin-
tiera mal al respecto.
Por el lado de la madre, en los antecedentes
familiares no habia problemas psiquidtricos;
Alla misma explicé que su desarrollo habia
ae Normal, segtin le habfan dicho. La madre
co del desarrollo o los antecedentes
i res ea padre de Zack, y no habia vuel-
Durant eae que Zack naci6.
as i a exploracién del estado mental,
ede un pits? colaborador y su aspecto era
ole at bien nutrido y bien cuidado.
a dificil separarse de la madre.
Tras un periodo inicial de calentamiento con
el entrevistador, empez6 a hablar de forma
esponténea con un vocabulario apropiado
para su edad. Mantenia el contacto ocular
correcto para sus afios. El afecto era al prin-
cipio levemente ansioso, pero se tranquiliz6
répidamente. La ansiedad reaparecia tinica-
mente al hablar de las noches que dormia
fuera: Zack se removia algo nervioso, miraba
menos a los ojos y se mostraba levemente
irritable hacia la madre. Al preguntarle por
las camas mojadas, Zack parecié sentirse
avergonzado. Dijo que habfa mojado la cama
en casa de su tia algunas veces y que tanto el
primo como el novio de la tfa le hacfan bro-
mas al respecto. La tia habia intervenido,
pero Zack dijo que le «daba miedo» que pu-
diera volver a ocurrir.
Escaneado con CamScannerCASO 10.5
Aumento de peso
Susan L. McElroy, M.D.
Yasmine Isherwood, una mujer ca-
sada de 55 afios de edad, llevaba 6 meses en
tratamiento psiquiatrico por un episodio de
depresién mayor. Habia respondido bien a
una combinacién de psicoterapia y medica-
cin (fluoxetina y bupropién), pero empezé a
quejarse de que engordaba. Pesaba «mas que
en toda su vida»: 64 kilos (media 1,65, con lo
que el IMC era de 23,3).
El psiquiatra decidié conocer las costum-
bres alimentarias de la Sra. Isherwood, mar-
_cadas por angustiosos episodios recurrentes
de ingestién descontrolada de comida en
gran cantidad. La comida excesiva no era
algo nuevo, pero parecia haber empeorado
durante el tratamiento antidepresivo. Dijo
que los episodios tenian lugar dos 0 tres ve-
ces por semana, normalmente entre el mo-
mento en que Ilegaba del trabajo a casa y la
hora en que regresaba el marido. En estas
«comilonas» destacaba el hecho de que se
sentia descontrolada. Comia deprisa y sola
hasta encontrarse incémodamente llena. En-
tonces se sentia deprimida, cansada y as-
queada de si misma. Normalmente se atraca-
ba de comida sana, pero también habia
«atracones de aziicar» en los que comia prin-
cipalmente dulces, sobre todo helados y ca-
ramelos. Dijo que ni ahora ni nunca se habia
provocado el vémito, habia ayunado o habia
tomado laxantes, diuréticos 0 farmacos adel-
gazantes. Refirié que hacia ejercicio durante
1 hora casi todos los dias, pero que no era
«adicta» a este. Si explicé que, a los veintimu-
chos afios, se habia convertido en corredora
de competicin. Por entonces participaba con
frecuencia en carreras de 10 kilémetros, con
una media de 56 kilémetros a la semana, a pe-
sar de una lesién crénica en el pie que final-
mente la obligé a cambiar el atletismo por la
natacién, la bicicleta y la elfptica.
La Sra. Isherwood dijo que se daba atraco-
nes «desde siempre». De nif era «grandonay
pero mantuvo un peso normal durante el ins-
. tituto (54-57 kilos) porque era muy activa. Dijo
no tener antecedentes de anorexia nerviosa. A
os 28 afios alcanz6 su peso minimo de51 kilos.
Entonces se sentia «vital, sana y controladan.
‘A mediados de la treintena tuvo un epi-
sodio depresivo mayor que le duré 2 afios.
Tenia el nimo gravemente deprimido, no
hablaba, «eché el cierre», se quedaba en la
cama, estaba muy cansada, dormia mas de
lo normal y era incapaz de rendir en nada.
Esta fue una de las pocas veces en su vida
en que los atracones cesaron y adelgaz6.
Negé haber tenido episodios maniacos hi-
pomaniacos. Aunque sentia tristeza con fre-
cuencia, refirié no haber tenido més episo-
dios hasta el aiio anterior. Dijo que nunca
a
Escaneado con CamScannerpabia tenido ideas de suicido, ni habia in- F
tentado suicidarse, y que tampoco habia «
consumido alcohol, tabaco o drogas encan- +
tidades importantes.
En la evaluacién, su aspecto era eldeuna «
mujer bien nutrida y desarrollada que se
mostraba coherente y colaboradora. El dis-
curso era fluido y sin premura. Tenia el ani-
mo levemente deprimido, pero el afecto era
yeactivo y sonrefa con propiedad. Dijo que no
se sentia culpable, ni tenia ideas de suicidio,
ni desesperanza. Explicé que su energia era
normal, excepto por la fatiga después de los
atracones. Neg tener psicosis 0 confusién.
Lacognicién era normal. No habia nada rese-
fable en el historial clinico, y la exploraci6n
fisica y las analiticas habituales estaban den-
tro de los limites normales. eoget
Escaneado con CamScannerCASO 10.3
Dolores de cabeza y fatiga
Jennifer J. Thomas, Ph.D.
Anne E. Becker, M.D., Ph.D
Valerie Gaspard es una mujer negra
de 20 afios de edad, soltera, que inmigré re- -
cientemente con su familia a Estados Unidos
desde el Africa Occidental para realizar labo-
res de misionera. Acude a su médico de aten-
cién primaria quejandose de frecuentes cefa-
leas y fatiga crénica. La exploracién fisica -
result6 normal, excepto porque pesaba tan
solo 35 kilos y media 1,55 metros, con un in-
dice de mas corporal (IMC) de 14,7 kg/m? y
no habia tenido la tiltima menstruacién. Inca-
paz de hallar una explicacién para los sinto-
mas de la Sra. Gaspard, y preocupado por su
delgadez extrema, el médico la derivé al pro-
grama de trastornos alimentarios del hos-
pital.
Al presentarse para la evaluacién psiquis-
trica, la Sra. Gaspard se mostré colaboradora
y agradable. Dijo estar preocupada por su
bajo peso y refirié que no le asustaba engor
dar, negando cualquier alteracién de la ima-
gen corporal: «Ya sé que necesito ganar peso.
Estoy demasiado flaca», dijo. La Sra. Gaspard
antes de emigrar a Estados Uni-
explicé que, :
a se sentia
dos, pesaba 44 kilos, y que ahor
«abochornada» cuando la familia e incluso
extrafios le decian que habia adelgazado de
bros de su fax
masiado, Todos los demas miem! 2
milia extensa con residencia en Estados Uni
lo normal o tenfan sobrepeso-
e motivaci6n para Co”
1 repaso de la dieta de
dos pesaban I
A pesar de la aparent:
rregir su desnutrici6n,
Escaneado con CamScannerIa Sra. Gaspard revelé que consumia tinica-
mente 600 calorias diarias. El dia antes dela
evaluacién, por ejemplo, solo habia comido
un pequefio cuenco de macarrones, un plato
de br6coli al vapor y una taza de frijoles ne-
gros. La ingesta de Iiquidos también era muy
escasa, normalmente de tan solo dos o tres
vyasos de agua al dia.
La Sra. Gaspard explicé de varias formas
su precaria alimentacion. El primer motivo
era la falta de apetito: «Mi cerebro ni siquiera
me sefiala el hambre», dijo. «No tengo ganas
de comer en todo el dia». El segundo eran las
nduseas y la distensién posprandial: «Me
siento incomodisima después de comer». El
tercero era el surtido limitado de alimentos
que permitia su religion, defensora de la dieta
vegetariana. «Mi cuerpo no es realmente mio.
Es un templo de Dios», explicé. El cuarto mo-
tivo era que, con su escaso presupuesto, no
podia costearse sus fuentes preferidas de pro-
teinas vegetales (p. ej., tofu y sucedéneos de
carnes procesadas). La Sra. Gaspard no habia
terminado el bachillerato y ganaba muy poco
dinero haciendo labores de secretaria para su
iglesia.
La Sra. Gaspard negé tener otros proble-
. Mas con la alimentacién, como atracones,
purgas y conductas dirigidas a perder peso.
Sin embargo, con respecto al ejercicio fisico,
tefirié que caminaba unas 3-4 horas al dia.
Negé que esta actividad estuviera motivada
por un deseo de quemar calorfas. Por el con-
trario, la Sra. Gaspard dijo que, como no tenia
coche y no le gustaba tener que esperar el au-
tobus, iba andando a todas sus actividades
laborales o de ocio.
La Sra. Gaspard no refirié otros sintomas
psiquidtricos dignos de mencién, aparte de la
ingesta insuficiente y el exceso de actividad
fisica. Parecia eutimica y no presentaba nin-
gtin sintoma de depresi6n. Dijo que ni bebia
alcohol ni consumia drogas. Observé que,
como su capacidad de concentracién no era
muy buena, habia empezado a tomar un su-
plemento de herboristeria para mejorar la
memoria. Al preguntarle por sus tratamiontos
previos, dijo que, 1 afio antes, habia acudido
a un dietista muy pocas veces, cuando la fa-
milia empez6 a «chincharla» por su delgadez,
pero que las consultas no le habian parecido
nada iitiles
Escaneado con CamScanner
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