División
Ingeniería industrial y sistemas
Procesos de manufactura
Acero
Alumno. - Juan Carlos Cepeda Chavarría
Matricula. - 419043
Docente. – Sergio Quintanilla
Grupo. - 213
Monterrey, Nuevo León a 04 de abril de 2024
Acero.-
Se conoce como acero a un conjunto de aleaciones del hierro (Fe) con otros
elementos, principalmente carbono (C), pero también zinc (Zn), silicio (Si)
o aluminio (Al). Estas aleaciones alteran las propiedades del metal puro, el hierro en
este caso, y se obtiene un material más resistente o menos oxidable.
El nombre del acero proviene del latín aciarius, que refiere al material del cual estaban
hechas las armas blancas en la antigüedad
Historia
El nombre del acero proviene del latín aciarius, que refiere al material del cual
estaban hechas las armas blancas en la antigüedad.
Es difícil saber con exactitud en qué momento la humanidad descubrió la posibilidad
de fundir el hierro para construir herramientas. Se han encontrado evidencias del
registro de empleo de hierro en el antiguo Egipto (3.000 a. C.). Se cree que poco
después se descubrió la posibilidad de mezclarlo con otros metales para obtener
nuevos materiales.
Sin embargo, las primeras evidencias de acero wootz (acero primitivo de gran dureza
y alto contenido de carbono) datan de
300 a. C. y se encontraron en India y
Sri Lanka. Se encontraron
también mezclas de hierro fundido con
hierro forjado provenientes de la
Dinastía Han de China (100 a.C.).
Con la llegada de la modernidad y de la industrialización, la obtención del acero ocupó
el interés de muchos científicos e industriales, gracias al uso de la electricidad para el
calentado de los hornos. En 1948 se inventó el proceso de oxígeno básico L-D, en la
Austria de posguerra; y en 1950 la técnica continuo.
¿Cómo se fabrica el acero?
La técnica de obtención del acero en la actualidad incluye diversos
metales, no metales y metaloides que forman
ferroaleaciones, que le proporcionan dureza y
resistencia. Además, el proceso involucra la llamada
metalurgia secundaria. Esta segunda etapa le
otorga las propiedades químicas y el nivel deseado
de inclusiones e impurezas.
El procedimiento habitual involucra el añadido al hierro de una cantidad de
carbono no superior al 2 %, dependiendo del grado de dureza que se quiera
incorporar al acero. Esto se realiza en un proceso que involucra varias etapas:
En el alto horno se añade una mezcla de hierro mineral (hierro impuro) y cok, que
es un combustible similar al carbón y que sirve para separar las impurezas del
material. Luego, queda hierro bastante puro con pequeñas cantidades de carbono.
Después, se añade carbono en la cantidad necesaria según el tipo de acero que
se vaya a fabricar, esto se hace mientras el acero está en estado líquido.
Finalmente se moldea y se deja enfriar.
Aleaciones del acero
El acero es esencialmente hierro mezclado con carbono. Pero también
existen aleaciones del acero, lo que significa que se le añaden otros elementos
químicos que modifican algunas de sus propiedades, como la dureza y la
resistencia a la corrosión. Algunos de estos elementos y las propiedades que le
modifican al acero son:
Carbono. Reduce la ductilidad y soldabilidad del hierro mientras añade
dureza a la mezcla.
Aluminio (Al). Evita que el grano del acero crezca demasiado y así se
produce acero de grano fino.
Azufre (S). Suele considerarse una impureza del hierro, pero a veces se
añade para aumentar la maquinabilidad del acero.
Cromo (Cr). Aumenta la profundidad de endurecimiento y mejora la
resistencia a la corrosión.
Cobre (Cu). Aumenta la dureza del acero.
Manganeso (Mn). Este elemento tiene mayor afinidad por el hierro que
el azufre, que suele ser una impureza. Se utiliza para enlazarse al
azufre y facilitar la laminación y moldeo del acero.
Silicio (Si). Antioxidante y endurecedor.
Níquel (Ni). Mejora el resultado del tratamiento térmico, y junto con el
cromo, previene la corrosión.
Molibdeno (Mo). Aumenta el endurecimiento profundo y la resistencia a
la corrosión.
Clasificacion del acero
El acero puede clasificarse de diversas formas:
Según el método utilizado para darle forma:
Acero moldeado. Se deja enfriar en un molde.
Acero forjado. Se calienta, modela y se enfría en una forja.
Acero laminado. Está hecho de láminas más o menos gruesas y planas.
Según su utilización:
Acero refractario
Acero para la construcción
Acero para fabricar imanes
Acero indeformable
Acero para fabricar
herramientas
Acero inoxidable
Según su composición:
Aceros ordinarios. Son los que están compuestos por hierro y carbono
exclusivamente.
Aceros especiales. Son los que además de hierro y carbono, contienen
otros elementos químicos.
Propiedades del acero
Las propiedades del acero varían de acuerdo a su composición, es decir, a los
elementos químicos que estén aleados en su interior. También varían según el
método químico o físico que se utilizó para producirlo. Por eso es difícil determinar
sus propiedades universales, aunque a grandes rasgos, algunas son:
Tiene una densidad de 7850 kg/m3.
Se dilata si se calienta y se contrae si se enfría.
Tiene un punto de fusión (temperatura a la que un sólido se transforma
en líquido) de aproximadamente 3000 °C.
Tiene gran tenacidad (energía que absorbe el material antes de romperse)
y es bastante dúctil (propiedad que le permite ser deformado sin romperse
hasta poder obtener alambres).
Es muy maleable (propiedad que le permite a un material ser laminado).
Las láminas de acero suelen ser llamadas ‘hojalata’.
Suele ser un material susceptible a la corrosión, problema que se corrige
añadiéndole otros elementos químicos como níquel y cromo.
Se puede soldar muy fácilmente.
Es buen conductor de electricidad.
La mayoría de los aceros tiene propiedades magnéticas, es decir, son
atraídos por los imanes.
Su dureza depende de la cantidad de carbono que contenga la mezcla de
hierro y carbono. Mientras mayor porcentaje de carbono se le añada al
hierro, más duro será el acero resultante.
Usos del acero
El acero se encuentra en nuestras vidas en casi todas partes, en distintas
formas y presentaciones, tales como:
Piezas de maquinaria. Para automóviles, maquinaria agrícola, armamento
militar o tecnología
Vehículos enteros. Como la carrocería y esqueleto de barcos, vehículos
blindados, y ferrocarriles y vías.
Herramientas y aplicaciones. Todo tipo de objetos como soldaduras,
tornillos, tuercas, remaches, chapas troqueladas, muelles de válvulas,
martillos, llaves, destornilladores, etc.
Herramientas de cocina Como sartenes, ollas, cubiertos, etc.
Piezas de construcción. Como las vigas para el embaulado del hormigón.
Tratamiento del acero.
La fabricación del acero implica el “tratamiento” del hierro, para mejorar
algunas de sus propiedades o modificarlas en función del destino de la pieza. Se
trata de:
Tratamientos superficiales. Vinculados con el embellecimiento del acero
resultante o con la protección de sus capas externas. Suele implicar la añadidura
de capas externas de otros metales, de la siguiente manera:
Cincado. Se somete la superficie a procesos electrolíticos o mecánicos que le
confieren propiedades antioxidantes.
Cromado. Se le añade cromo para embellecer el metal y protegerlo contra la
oxidación y corrosión.
Galvanizado. Se le da a la chapa de acero mediante procesos electroquímicos que
derriten un metal recubriendo a otro. En este caso, se usa zinc para recubrir la
chapa.
Niquelado. Se le da un baño de níquel para proteger el acero de la oxidación.
Pavonado. Es ideal para piezas pequeñas, como la tornillería, ya que las hace
más resistentes. Consiste en la producción superficial de una capa de óxido-
ferroso-diférrico (Fe3O4).
Tratamientos térmicos. A diferencia de los superficiales, estos procedimientos
cambian la microestructura de la aleación, y cambian significativamente sus
propiedades. Pueden ser:
Templado. Consiste en calentar la pieza hasta cierto punto y
luego enfriarla rápidamente, lo que permite la alteración de sus
propiedades profundas. Es lo que se hacía con las espadas
en el medioevo: se las sumergía en agua luego de haberlas
forjado al rojo vivo.
Revenido. Es una técnica usada para reducir la fragilidad
de los aceros luego del temple, por lo que a menudo es su tratamiento
complementario. Consiste en aplicar a la aleación una temperatura inferior a su
punto crítico (temperatura a la que la densidad de un líquido es igual a la de su
vapor), donde se la deja durante un tiempo largo para mejorar su resistencia y
tenacidad.
Recocido. Es una técnica que sirve para ablandar la aleación, recuperar su
estructura o eliminar tensiones internas. Esto consiste en calentar el metal hasta
una temperatura determinada y luego dejar que se enfríe lentamente, dejando que
la temperatura baje progresivamente hasta alcanzar la temperatura ambiente.
Normalizado. Es el tratamiento idóneo para dar al acero la estructura necesaria
para forjar, laminar o prepararlo para el temple. Se calienta la pieza entre 30 y 50
°C por encima de la temperatura crítica y se la mantiene durante el tiempo
necesario para transformarla en austenita (forma específica de ordenamiento de
los átomos de hierro y carbono), y luego dejar enfriar uniformemente.
Diferencia entre hierro y acero
El hierro es un elemento químico que rara vez está en estado puro (suele estar
formando compuestos). En condiciones minerales suele hallarse en hematites,
magnetita, limonita, pirita, etcétera.
En cambio, el acero no es un elemento químico sino una mezcla de hierro y
otros elementos químicos, es decir, una aleación metálica. Esta mezcla se
comporta como si fuera un solo material, debido a que no se dan reacciones
químicas de ningún tipo entre sus componentes.
Además, el acero es duro, bastante dúctil, muy maleable y resistente, mientras
que el hierro es también maleable, pero menos duro. Esta es la principal razón
por la cual existe el acero: para compensar las debilidades de su metal madre
a través de la incorporación de carbono, que le ofrece mucha dureza al
material resultante.
Conclusion
Después de analizar exhaustivamente los datos y resultados de la
investigación sobre el acero, puedo concluir que este material sigue siendo uno
de los pilares fundamentales de la industria moderna. Su versatilidad,
resistencia y capacidad de adaptación lo convierten en un componente
indispensable en una amplia gama de aplicaciones, desde la construcción de
infraestructuras hasta la fabricación de maquinaria y herramientas. Sin
embargo, también he identificado áreas clave donde se pueden realizar
mejoras, especialmente en términos de eficiencia energética y sostenibilidad
ambiental en los procesos de producción. En última instancia, la investigación
subraya la importancia de seguir innovando y desarrollando nuevas
tecnologías para garantizar que el acero siga siendo un recurso vital para la
sociedad, al tiempo que minimizamos su impacto negativo en el medio
ambiente.