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Tarea de Cuidadania

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INTEGRANTES

-Diego Medina
-Andy Roldán
-Bryan Ramirez
-Pablo Guilermo
-Daniel Morocho
La mujer en la antigua Grecia
En el caso de la Antigua Grecia, podemos decir que a pesar de que la mujer
era legalmente libre, no gozaba de derechos políticos. La vida de la mujer se
centraba en el «òikos» es decir, al hogar y a la familia, aunque se le asignaba
solo una parte de la casa, el gineceo, donde la mujer realizaba las funciones
domésticas que la sociedad establecía para ella: hilar, tejer, organizar el
trabajo de los esclavos y criar a sus hijos.
Las salidas en público eran muy raras, ya que las mujeres solo salían en caso
de festividades religiosas y siempre en compañía de una criada. Además, estaba
prohibida la participación de mujeres en los banquetes.
Como no podía ser de otra manera, la función principal, y ciertamente la más
importante de la mujer de la Antigua Grecia, era la procreación que
garantizaba la continuidad de la familia y la comunidad de ciudadanos. La
personalidad pública de la mujer estaba mediada por la figura masculina, ya
que el cabeza de familia era el «kyriòs», es decir el señor, que ejercía su
autoridad no solo sobre las cosas, sino también sobre las personas, incluidos
esclavos, esposa e hijos.
La herencia de la mujer, conocida como dote, que recibía cuando se casaba,
era de su propiedad, pero estaba administrada por su esposo. Además, la mujer
no podía heredar los bienes de su padre y, en ausencia de hijos varones, los
heredaba su marido.
El hombre en la antigua
Grecia
los Hombres de la Antigua Grecia eran, por ejemplo, la forma en la que se
separaban las tareas de acuerdo al sexo. Los hombres se dedicaban
al gobierno y la política, la guerra, el desarrollo de las ciencias, las artes, la
navegación y la agricultura. En el tiempo de ocio, los deportes eran primordiales y
los griegos fueron quienes crearon la competencia deportiva y atlética más
importante del mundo: los juegos olímpicos. Las mujeres, por su parte y en
contraposición a civilizaciones como la Egipcia, tenían muy pocas libertades.
Sus trabajos estaban relegados a las tareas del hogar (aunque la gran mayoría la
hacían los esclavos) y la crianza temprana de los niños (de la cual luego se
encargaba la escuela).

A pesar de que estos son apenas unos breves detalles de esta gloriosa
civilización, la Antigua Grecia sentó las bases que de cierta manera aún hoy rigen
nuestras vidas. La influencia helénica está presente todo el tiempo, especialmente
en las artes, la filosofía y las ciencias, las matemáticas, la literatura y la política.

Igual que ahora, los chicos de la antigüedad, distribuían su tiempo entre los
juegos y el estudio, los más afortunados, y entre los pocos juegos y mucho
trabajo, los menos afortunados. Pero en aquella época la infancia era más
corta. Un chico de trece años era considerado un adulto y podía estar en
condiciones de casarse, aunque esto no era lo más habitual.

El padre decide
En Grecia, cuando las mamás daban a luz, le presentaban el bebé al padre.
Si éste consideraba que era débil o enfermo podía rechazarlo. Estos chicos,
en la mayoría de las ciudades griegas, eran abandonados en lugares
especiales adonde acudían otros padres para adoptarlos. Si no tenían
suerte eran vendidos como esclavos. En Esparta, en cambio, estos niños
eran eliminados. Los arrojaban desde lo alto del monte Taigeto.

Los primeros días


En Grecia era fácil darse cuenta cuando en una casa nacía un bebé: los
padres adornaban la puerta con guirnaldas de olivo si era un varón o
adornos de lana si era una nena. La familia ofrecía una gran fiesta y
sacrificios a los dioses.
Las mujeres en la antigua
roma
En Roma, el Estado romano recaudaba tanto lo que ahora denominamos impuestos
directos, es decir, sobre la renta, como indirectos, a saber, el dinero que el Estado
recauda por ciertas transacciones (en Roma, por ejemplo, el impuesto que había que
pagar al liberar un esclavo o al recibir una herencia).

Las mujeres romanas pagaban impuestos, al igual que los hombres, porque eran
propietarias. Desde el siglo II a.e.c. hasta el fin del Imperio, tras el fallecimiento de su
padre, toda mujer romana (soltera o casada) pasaba a ser legalmente independiente, es
decir, poseía de pleno derecho sus propiedades, teniendo libertad para gestionar todo tipo
de operaciones de compraventa, préstamos, negocios, etc. Por ello debía declarar sus
propiedades en el censo, un registro de todos los ciudadanos romanos que se efectuaba
cada cinco años en el centro de Roma y que constituía uno de los rituales cívicos más
relevantes.

En ocasiones pensamos que la historia es lineal, es decir, que hay un progreso continuo
desde tiempos remotos hasta nuestros días. Sin embargo, esto no es así: los derechos
económicos y sociales que las mujeres romanas disfrutaban fueron desapareciendo
progresivamente tras la caída del Imperio y no fueron recuperados hasta bien entrado el
siglo XX y sólo tras intensas luchas políticas.

Mujeres en la vida pública

Es un hecho que las mujeres romanas no podían votar leyes o elegir magistrados, lo que
no quiere decir que estuvieran ausentes de la esfera pública. La política en Roma y en las
ciudades bajo dominio romano tenía lugar preferentemente en la calle, a la vista de todo
el mundo.

Así, las mujeres podían acudir al foro o centro político de cada ciudad para escuchar a los
oradores exponer sus argumentos en favor o en contra de medidas políticas. Como
pasaba también en el caso de los hombres, las mujeres de la élite tenían una
participación mucho mayor, ya que formaban parte, junto con los miembros masculinos de
su familia, de redes de conversación y de intercambio de información y noticias.

El caso de la ciudad italiana de Pompeya, que fue sepultada por el Vesubio en el año 79
de nuestra era, es sorprendente: allí se han conservado 400 grafitis electorales en los que
una o varias personas solicitan el voto para un candidato a las magistraturas locales. 54
de esos grafitis (es decir, el 15 %) estaban firmados por mujeres, solas o acompañadas,
con exactamente el mismo tipo de mensaje electoral que el que encontramos en los
grafitis firmados por hombres. Sabemos que varias de estas mujeres eran ricas
propietarias, pero otras eran mujeres más humildes.
Los hombres en la antigua
roma
Cómo era su organización social
En los primeros tiempos, la sociedad romana estaba dividida entre los
patricios, los clientes, los plebeyos y los esclavos. Los patricios eran los
más poderosos, grandes propietarios de tierras. Eran los únicos
«ciudadanos» romanos, podían votar y ser elegidos para cargos públicos y
religiosos. Los clientes eran extranjeros que se ponían bajo la protección de
un patricio, recibiendo ayuda económica y protección judicial. El cliente
pagaba estos servicios con trabajo y participando en la guerra junto a su
protector. Las familias patricias se enorgullecían de tener grandes
clientelas.
Los plebeyos eran los miembros de la plebe (el pueblo). Este grupo social
estaba constituido por los extranjeros y los clientes que habían dejado de
gozar de la protección de los patricios. Eran hombres libres pero no
ciudadanos. Estaban excluidos de la vida política y religiosa, y les estaba
prohibido casarse con miembros del patriciado.
Los esclavos eran prisioneros de guerra. Se dedicaban a las tareas más
pesadas y carecían de todo derecho.

¿Cómo era su organización política?


En un principio Roma fue una ciudad-estado monárquica. El rey era elegido
por una asamblea y su cargo era vitalicio, pero a su muerte el poder volvía
al estado. El Senado designaba un rey provisorio entre sus miembros hasta
la elección de un nuevo rey. Los jefes de las familias patricias integraban el
Senado, institución que asesoraba al rey en todas sus actividades y
decisiones. La asamblea estaba compuesta exclusivamente por ciudadanos
propietarios. Tenía funciones legislativas, judiciales y elegía al rey.
CENTRO DE
PREGUNTAS
1- ¿Cómo estaba dividida la antigua civilización
romana?
La civilización romana estaba dividida en 4 clases:

-Patricios

-Clientes

-Plebeyos

-Esclavos

2- ¿Qué rol cumplían los esclavos en la sociedad


romana?
Eran esclavos de guerra e cumplían los caprichos de
los patricios.
3- ¿Qué significa oikos?
En la antigua Grecia los oikos era tomado como significado de familia o hogar

4- ¿Quiénes era los únicos ciudadanos en la sociedad


antigua romana?
Los únicos ciudadanos en la sociedad antigua romana
eran los patricios.
5- ¿Bajo qué regla la mujer romana pasaba a ser libre?
Siempre que el padre haiga muerto la mujer (soltera o
casada) era completamente libre.
6- ¿la mujer en la antigua Grecia era libre?
Sí, pero no gozaba de los mismos derechos del hombre.

7- ¿Qué roles cumplían los hombres en la antigua


Grecia?
En la antigua Grecia los hombres eran los políticos, las
guerras y los gobiernos.
8- ¿La mujer romana podía salir en público?
Si podía salir en público, pero con muchas
restricciones.
9- ¿la mujer podía expresarse libremente en la roma
antigua?
Sí, pero solo en ciertos eventos públicos.
10- ¿Quiénes eran los clientes?
Eran los extranjeros con riqueza que entraban a la
antigua roma.

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