Encuentro Cortes Moctezuma. Juan Correa, s. XVII. Colección Banamex México.
Arca
HERNÁN
CORTÉS,
ENTRE DOS MUNDOS
( 14 8 5 - 15 47 )
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MARÍA DEL CARMEN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
L
os cinco siglos que nos separan de Hernán
Cortés no le han restado actualidad al per-
sonaje. Ensalzado por unos, criticado por
otros, lo cierto es que sus acciones siguen desatan-
do apasionados debates.
Pese a todo la biografía de Cortés sigue tenien-
do lagunas. Sus primeros años los pasó en Medellín,
donde nació (la fecha más aceptada es 1485) en el
hogar formado por Martín Cortés de Monroy y Cata-
lina Pizarro Altamirano, hidalgos de ciertos recursos
por mucho que fray Bartolomé de las Casas los califi-
case de “pobres”. Hay pruebas de que su nivel estaba
por encima de la media de los vecinos de la localidad
en propiedades y formación. Don Martín sabía es-
cribir y su mujer, que sepamos, al menos firmar. El
matrimonio envió a su hijo a Salamanca, ciudad en
la que estuvo “al estudio” más de dos años en casa
de su tía Inés de Paz, casada con Francisco Núñez de
Valera, escribano de número de la ciudad. La casa
de sus parientes estaba en la calle del Otero, luego
conocida como de Jesús, y en ella se familiarizó con
el mundo de las escribanías, aunque no satisfizo las
aspiraciones paternas de proseguir su formación.
Estatua de Hernán Cortés en Medellín.
Escultor Eduardo Barrón, año 1890. Foto [Link]
Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547) | 61
DE MEDELLÍN A LAS En aquellos años en los que el horizonte geográfico
INDIAS conocido se ampliaba cada día, con inteligencia y cálcu-
lo, aprovechó la ocasión que se le presentó cuando Die-
Los años de mocedad quedaron atrás. De ca- go Velázquez, teniente de gobernador de Cuba, le confió
rácter inquieto y curioso, en 1504, antes de la capitanía de una nueva armada. Entre sus objetivos se
cumplir los veinte años, puso sus ojos en el encontraba hallar a Juan de Grijalva y rescatar a algunos
Nuevo Mundo y viajó a Santo Domingo. Pasó náufragos españoles que se encontraban entre los natura-
algún tiempo en La Española, en la que se dice les. El regreso de Grijalva dejó sin sentido algunos de los
que fue escribano en la villa de Azúa, y siguió capítulos de la instrucción de Velázquez pero la salida de
a Diego Velázquez a Cuba. La experiencia ad- la expedición era imparable. Durante los preparativos Cor-
quirida, su don de gentes y la innata habilidad tés dio buena muestra de saber captar recursos y hombres.
que mostró en los negocios pronto le granjea- Pidió prestado para afrontar los gastos, publicitó su empre-
ron un nombre. De hecho, en 1516 fue elegido sa, ayudó económicamente a los que se enrolaban, buscó
alcalde ordinario de Santiago de Cuba, posi- víveres para afrontar la navegación y se mostró, vistió y
ción que le ayudó en los preparativos de la comportó como un líder. Diego Velázquez nada pudo hacer
que sería la tercera expedición enviada desde para limitar las actuaciones de su capitán, que zarpó de
la isla para proseguir los avances hacia Po- Cuba en febrero de 1519.
niente iniciados por Francisco Hernández de
Córdoba (1517) y Juan de Grijalva (1518).
C O R T É S , C O N Q U I S TA D O R
Más de medio centenar de hombres se dis-
tribuyeron en los once navíos de la arma-
da, que contó con el experimentado Antón
de Alaminos como piloto mayor. Llegados
a la isla de Cozumel hicieron averiguacio-
nes para dar con los náufragos españoles
Historia antigua de México. Tomo 2º. Manuscrito sacado de los mejores España. Ministerio de Cultura. Biblioteca Nacional.
historiadores españoles y de los manuscritos y pinturas antiguas de los indios. Manuscrito de Fernando Cortés
62 | Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547)
y tras el encuentro con uno de ellos, Gerónimo Para dar cuenta al rey de lo sucedido se apresu-
de Aguilar, clave en jornadas posteriores como raron a enviar a Castilla a sus procuradores, Fran-
«lengua» o intérprete, prosiguieron su avance cisco Hernández Portocarrero y Francisco de Mon-
por la costa. Cuando llegaron a Tabasco el gru- tejo, a los que dieron instrucciones y las cartas del
po recibió como presente un grupo de jóvenes cabildo así como la Primera carta de relación de
entre las que se encontraba Malintzin, bautizada Cortés, cuyo texto desconocemos. También se les
como Marina, cuyo papel fue crucial en la empre- confió un rico presente del que formaban parte las
sa de Cortés por hacer posible el entendimiento dos ruedas de oro y plata que habían recibido de los
con los naturales cuando abandonaron el ámbito emisarios de Moctezuma. Despachada la embarca-
maya. La joven hablaba maya y náhuatl, lo que ción a Castilla, todo el empeño de Cortés se centró
hizo que pudiese entenderse con Gerónimo de en encontrarse con el caudillo mexica. Pero de nada
Aguilar que conocía el maya y traducía lo que le sirvieron sus mensajes disuasorios, ni los intentos
decía al castellano. para frenar su avance. Por otro lado Cortés evitó las
deserciones de los velazquistas desarbolando los
La expedición de Cortés avanzó por la costa trinquetes de las embarcaciones y ordenando dar-
y el día de Jueves Santo de 1519 las embarcacio- las al través. Pese a lo dicho en muchas ocasiones
nes fondearon frente a San Juan de Ulúa. Tras el no quemó sus barcos, simplemente los inutilizó.
desembarco, la realidad vista e intuida determinó Desde Veracruz ya no era posible retroceder.
a Cortés, con el apoyo de muchos de los destaca-
dos integrantes de la armada, a establecerse en el
territorio. En las instrucciones de Diego Velázquez
nada se decía, ni a favor ni en contra, sobre la posi-
bilidad de poblar. La vía para justificar su proceder
ante el rey fue la fundación de la Villa Rica de la
Vera Cruz. Ante su ayuntamiento renunció el nom-
bramiento que tenía de Velázquez y recibió el de
capitán general y justicia mayor por Sus Majesta-
des.
Aunque era la cabeza visible, la acción no fue
individual. En aquel momento gozaba del apo-
yo de la mayoría de su “compañía” que manifestó
al cabildo su deseo de que el rey le concediese la
gobernación. Los partidarios de Diego Velázquez
interpretaron su proceder como una “traición” y re-
accionaron, aunque fueron anulados por el capitán.
La arriesgada decisión no tenía marcha atrás, solo
cabía descubrir los secretos de la tierra y encon-
trarse con el poderoso señor que, según tuvieron
noticia, mandaba en ella. España. Ministerio de Cultura. Biblioteca Nacional
Cortés, agudo observador del territorio, captó En el avance hacia el interior comprobaron que
los enfrentamientos entre los naturales a los que el paisaje y la realidad se asemejaba mucho a Espa-
supo atraer e intimidar a partes iguales para alcan- ña, de ahí el nombre de Nueva España con el que
zar sus objetivos. ha pasado a la historia. Durante el camino Cortés
Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547) | 63
revela sus dotes diplomáticas
y su capacidad oratoria ven-
ce resistencias. En ocasiones
actúa con dureza y establece
alianzas, sin duda la más re-
levante con los de Tlaxcala.
Tras superar Cholula, esce-
nario en el que los españoles
y sus aliados los tlaxcaltecas
dieron muestras de su capa-
cidad ofensiva, llegaron a di-
visar una imagen que parecía
cosa de encantamiento: la
ciudad de Tenochtitlan. Era la
capital de la Tripe Alianza, le-
vantada en un islote en medio
de lagos y conectada con las
orillas por varias calzadas. A
los que habían visto mundo,
entre ellos algunos veteranos
de las guerras de Italia, les re-
cordó Venecia.
España. Ministerio de Cultura. Biblioteca Nacional.
España. Ministerio de Cultura. Biblioteca Nacional. Historia de las Indias de Nueva España
e islas de la tierra firme. Fr. Diego Durán. Orden de Predicadores. Manuscrito de 1579
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En su avance por la calzada de Iztapalapa se produjo
el ansiado encuentro con el tlatoani Moctezuma, advir-
tiendo que causaba respeto y temor entre los naturales.
Uno frente a otro las vidas de Cortés y Moctezuma se en-
trecruzaron. Era el 9 de noviembre de 1519 y los españoles
entraron en paz en la ciudad donde fueron aposentados y
permanecerían hasta su salida en la conocida como Noche
Triste. De todo ello dio cuenta Cortés al rey en la Segunda
carta de relación (Segura de la Frontera, 30 de octubre de
1520).
Las primeras jornadas en la ciudad fueron de asombro,
como cuando contemplaron el mercado que nada tenía que
envidiar a las ferias de Medina del Campo, según escribió
Bernal Díaz del Castillo, uno de los hombres de la expedi-
ción de Cortés, en su Historia verdadera de la conquista de
la Nueva España (1632). En los meses que estuvieron en la
Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547) | 65
ciudad, desde que Moctezuma fue
hecho prisionero y hasta su muer-
te, los acontecimientos se suce-
dieron rápidamente. Cortés tenía
claro su objetivo y no contempla-
ba otra opción que aquel pode-
roso señor rindiese vasallaje al
monarca español. Hombre de su
tiempo, buscaba también atraer
al cristianismo a los naturales, de
quienes le repugnaron los sacrifi-
cios humanos y la antropofagia.
Desde Cuba Diego Veláz-
quez no estaba dispuesto a perder
aquella conquista y movió todos
Biblioteca Medicea Laurenciana. Florencia. Fr. Bernardino de Sahagún.
los hilos a su alcance. Envió con-
Orden Franciscana. Manuscrito de 1577. tra los “sublevados” la numerosa
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Estatua de Cuauhtémoc. Paseo de la Reforma. México.
Escultor Miguel Noreña
expedición de Pánfilo de Narváez e hizo lo posible para
que su agente en la península afease el comportamiento
de Cortés. La tarea no era fácil porque idéntico proceder
tenían los de Cortés en relación con Velázquez, con la
ayuda del rico presente enviado con los procuradores.
Los frentes de atención de Cortés se multiplicaron
pues, tras vencer a Narváez, regresó apresuradamente a
la capital para afrontar la situación que desencadenó Pe-
dro de Alvarado, uno de sus capitanes, quien en el trans-
curso de una celebración dio muerte a gran parte de la
nobleza mexica. Los días de permanencia de los españo-
les en Tenochtitlan estaban contados. Tras la muerte de
Moctezuma, cuando intentaba apaciguar a los suyos, la
resistencia fue encabezada por su sucesor Cuauhtémoc.
La imagen de los hombres de Cortés después de la
Noche Triste (30 de junio 1520), cuando se vieron obliga-
dos a abandonar Tenochtitlan amparados en la oscuridad,
era la de un grupo maltrecho que se refugió en tierras
amigas, si bien, tras la decisiva victoria de Otumba días
después, el capitán buscó recuperar la posición perdida.
Los habitantes de la ciudad se movían con soltura en
sus canoas y los españoles carecían de embarcaciones.
Por ello ordenó la construcción de trece bergantines en
Tezcoco. Iniciado el asedio, la ciudad fue valientemente
defendida por sus habitantes, aunque después de más de
dos meses privados de agua, víveres y con gran número
de bajas por la propagación de la viruela, la resistencia se
debilitó. El 13 de agosto de 1521, día de san Hipólito, los
españoles y sus aliados ocuparon nuevamente la ciudad.
A la imagen de destrucción y muerte se sumó el saqueo.
Sobre las ruinas de aquella ciudad poco después comen-
zó a levantarse México. Cortés sería recordado siempre
como el conquistador de la gran capital de la Nueva Es-
paña.
Mientras, en la Corte salió victorioso de su enfrenta-
miento con Velázquez, siendo nombrado gobernador y
capitán general de la Nueva España en octubre de 1522.
Meses antes había escrito al rey la Tercera carta relación,
dando cuenta de las expediciones despachadas en todas
direcciones para descubrir los secretos de la tierra.
Penacho cuya propiedad se atribuye a Moctezuma.
Realizado con plumas verdes de quetzal y otros pájaros
exóticos de Moctezuma. Mide 175 cm de diámetro y
116 cm de altura. Museo de etnología. Viena. Wikiband
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España. Ministerio de Cultura. Biblioteca Historia de Mexico con el descubrimiento Crónica de la nueva España con la conquista
Nacional. de la Nueua España conquistada por de Mexico y otras cosas notables hechas por
Fernando Cortes el valeroso Hernando Cortes. Texto impreso
A su gestión como goberna- ron con obras de ingeniería dignas
dor no le faltaron críticas, entre de admiración, como los llamados
ellas la de que moriría con corona «puentes de Cortés», aunque fue
si no se limitaban sus actuacio- menos explícito al dar cuenta de
nes, que se había adjudicado las que en el camino ordenó ajusticiar
mejores tierras y que beneficiaba a Cuauhtémoc. A lo largo del texto
a sus amigos. Con nuevas empre- se ocupó de reiterar su firme deseo
sas siempre en el horizonte, Cor- de acometer nuevas empresas en
tés cometió un error de cálculo la mar del Sur para «descubrir por
cuando decidió ir a la desventu- aquí toda la Especiería». Si el do-
rada expedición de las Hibueras minio de la palabra escrita define
(Honduras). Antes de ponerse en una de sus facetas, las empresas
camino escribió al rey la Cuarta que a partir de entonces acometió
carta de relación (1524). en el Pacífico lo caracterizan como
promotor, tanto en la construcción
Los sucesos más relevantes de naval como en otras actividades
lo ocurrido en el camino durante económicas.
los dos años que estuvo ausente
los condensó en la Quinta carta
de relación (1526). En ella, entre C O R T É S , P R O M O T O R
otros asuntos, dejó testimonio
de cómo sorteó las dificultades y Después de la hazaña de Maga- Hispania Victrix. Primera y segunda parte de
avanzó su numerosa expedición llanes-Elcano se despacharon va- la historia general de las Indias con todo el
descubrimiento y cosas notables que han acaescido
en un territorio anegadizo, surca- rias armadas a aquel ámbito, entre dende que se ganaron hasta el año de 1551 con la
do por numerosos ríos que supera- ellas las de García Jofre de Loaisa conquista de Mexico y de la nueva España
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The John Carter Brown Library. Providence. Rhode island.
Juan de Tovar. Compañía de Jesús. Manuscrito c 1585.
y Sebastián Caboto. Como no se había tenido noticia y se le quitase la gobernación de la Nueva España.
de ellas Cortés recibió orden real para auxiliarlas y El proceso, iniciado en julio de 1526, poco tiempo
envió, asumiendo todos los gastos, la expedición de después de su regreso de Honduras, quedó aplaza-
Álvaro de Saavedra Cerón, que cumplió con diligen- do por el fallecimiento del juez, el licenciado Luis
cia el encargo. Ponce de León, muerte de la que algunos responsa-
bilizarían a Cortés. Su estrella ya no brillaba con la
Las numerosas quejas sobre su actuación de- misma intensidad.
terminaron que se ordenase su juicio de residencia
Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547) | 69
España. Ministerio de Cultura. Biblioteca Nacional.
Sin duda, apremiado por la noticia de que se por la fama que le acompañaba, lo agasajaban por
pensaba nombrar una Audiencia para la Nueva su matrimonio, se le concedía el título de marqués
España, como así ocurrió, decidió regresar a la del Valle de Oaxaca con jurisdicción en veintidós
Península para defender sus intereses. Lo acom- pueblos y veintitrés mil vasallos y obtenía una ca-
pañaba su hijo Martín, fruto de su relación con pitulación para explorar en la Mar del Sur, pero la
doña Marina, y un nutrido grupo de criados e in- situación en la Nueva España era bien diferente. El
dígenas. Superaba los cuarenta años y, desde la presidente Nuño de Guzmán y los oidores Matien-
muerte de su primera esposa, Catalina Xuárez zo y Delgadillo reanudaron las actuaciones de su
Marcaida, acaecida en Coyoacán en noviembre de juicio de residencia y procedieron contra sus bie-
1522, buscó entroncar con la nobleza. Durante su nes y amigos.
estancia contrajo matrimonio con doña Juana de
Zúñiga, hija del conde de Aguilar y sobrina del En marzo de 1530, tras dos años en la Penín-
duque de Béjar, unión concertada por su padre sula, Cortés volvió a la Nueva España. Lo acompa-
Martín Cortés de Monroy. ñaron la marquesa, su madre doña Catalina Piza-
rro y varios centenares de personas a su cargo. El
A mediados de junio de 1528, después de haber regreso fue duro en lo personal pues poco tiempo
pasado por la Puebla de Guadalupe, Cortés escribió después de desembarcar perdió a su madre, al pri-
al emperador desde Madrid para recibir instruccio- mer hijo de la marquesa y a muchos compañeros
nes. Pese a la intensa actividad que desplegó no que le habían seguido. Por otro lado, la actuación
logró que se le concediese nuevamente el gobier- de la Audiencia había motivado el relevo de todos
no de la Nueva España. En la Corte era admirado sus miembros pero, hasta que llegasen los nuevos
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Museo de Bellas [Link] Aires. Argentina. Miguel González, fines siglo XVII.
oidores, y para evitar enfrentamientos mayores, se Puertos como los de Zacatula, Zihuatanejo,
le prohibió entrar en la ciudad de México. Tehuantepec, Huatulco, Acapulco… están unidos
a los preparativos y despacho de expediciones.
Durante una década y hasta su segundo regre- La puesta a punto de las embarcaciones requería
so a la Península en 1540, Cortés trató sin éxito de transportar jarcias, anclas, velas, cabos, cordajes...
recuperar el protagonismo perdido mas poco le hasta la costa de la mar del Sur, del Pacífico, lo que
dejaron hacer como capitán general de la Nueva elevaba los gastos y multiplicaba las dificultades.
España y de la Mar del Sur. No por ello dejó de La Audiencia, por un lado lo apremiaba a cumplir
tener iniciativas, aún cuando todo parecía estar en la capitulación para explorar en la mar del Sur, por
su contra. otro le imponía una multa por utilizar indios para el
acarreo de todo lo necesario hasta el puerto. Pese a
En aquellos años siguió atendiendo la actividad las trabas, logró despachar la primera expedición,
minera y agropecuaria, en la que demostró un gran la de Diego Hurtado de Mendoza (1532), en el tiem-
dinamismo en la introducción de la ganadería y de po comprometido.
la sericultura, pero su principal interés se centró
en la mar del Sur, poniendo de relieve su carácter El fracaso de ésta y de la siguiente, confiada
emprendedor y su gran capacidad organizadora, en a Diego Becerra y Hernando de Grijalva, lo deter-
este caso como armador. minó a dirigir personalmente la tercera en 1535.
Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547) | 71
España. Ministerio de Cultura. Museo Nacional del Prado. Conquista de México por Hernan Cortés. Juan y Miguel González, 1698.
Antes de hacerse a la mar estableció mayorazgo Después de la conquista de México, la que le dio
para la preservación de su patrimonio, en el que honra y fama, la suerte no parecía acompañarlo. Cuan-
no dudó en incluir como bien vinculado lo que ad- do no era la pérdida de barcos devorados por el fuego
quiriese en la Mar del Sur. Después de la pérdida o la broma (molusco que perforaba la madera), era la
de sus dos primeros hijos, la marquesa había dado acción de capitanes inexpertos o las trabas del virrey
a luz en septiembre de 1532 a Martín, heredero Mendoza, competidor en los intereses en el ámbito
del marquesado. Aunque las ansiadas riquezas no del océano Pacífico o Mar del Sur, también llamado
aparecieron en aquella empresa, intentó afianzar el lago español. No por ello desfalleció pues, además
el enclave con la fundación de Santa Cruz (Baja de enviar embarcaciones a Panamá y Perú, en 1539
California). despachó la expedición de Francisco de Ulloa para
comprobar si California era una isla o una península.
72 | Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547)
España. Ministerio de Cultura. Museo Nacional del Prado. Conquista de México por Hernán Cortés. Juan y Miguel González, 1698.
L O S Ú LT I M O S A Ñ O S más cercanos y sus hijos, Martín, explotación y comercialización de
el heredero, y Luis, hijo natural le- la caña de azúcar de sus planta-
La tensa relación con el virrey gitimado en 1529 por bula papal ciones y, sobre todo, la preocu-
Mendoza lo llevó a embarcarse junto con sus hermanos Martín y pación por el futuro de sus hijos,
nuevamente para dar particular Catalina Pizarro. Las preocupa- que fueron numerosos, legítimos
relación en la Península de sus ciones de Cortés no cesaron. A o naturales.
descubrimientos en la mar del Sur sus reivindicaciones en la Corte
y pedir justicia de los agravios re- se sumaron los numerosos pleitos Con voluntad de servicio al
cibidos. En enero de 1540 se hizo que seguían sus letrados a ambos emperador acudió a Argel, aun-
a la vela en Veracruz. Lo acompa- lados del Atlántico, pero también que no se le concedió protagonis-
ñaban algunos de sus hombres nuevos proyectos vinculados a la mo alguno en la guerra. A su re-
Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547) | 73
su vida en Castilla pues, falto de recursos,
continuamente tenía que solicitar crédi-
tos para afrontar los gastos de su casa.
La dote de María y el rico ajuar que
le compró contribuyeron a su comprome-
tida situación, tanto que, para satisfacer
los plazos acordados con el marqués de
Astorga, se vio obligado a empeñar aque-
llas valiosas piezas. No estaba sumido en
la pobreza, simplemente la disponiblidad
de recursos dependían de las remesas
que llegaban. Enfermo y cansado, con la
esperanza de que podría cumplir con la
palabra dada, se trasladó a Castilleja de la
Cuesta. Previamente otorgó testamento
cerrado y días después concertó la doble
boda de sus hijos Martín y Juana con los
del conde de Aguilar, hermano de la mar-
quesa del Valle.
Cortés intuía que su vida se apaga-
ba. Murió el 2 de diciembre de 1547 en
Castilleja de la Cuesta, tras disponer un
codicilo ratificando los compromisos ma-
trimoniales de sus hijos y desheredando
a Luis por razones que todavía se nos es-
capan. Inicialmente recibió sepultura en
el Monasterio de San Isidoro del Campo
(Santiponce, Sevilla), aunque posterior-
mente sus restos fueron exhumados y
enterrados en nueve ocasiones. En 1566,
cumpliéndose su deseo, sus herederos los
llevaron a la Nueva España. Desde 1947,
España. Ministerio de Cultura. Museo Nacional del Prado. Alegoría de tras la última reinhumación, se encuen-
Hernán Cortés. Blas Ametller. Fines s. XVIII. tran en un nicho en la Iglesia de Jesús
Nazareno, anexa al Hospital de Nuestra
Señora de la Concepción (Hospital de
greso pasó temporadas en el señorío del conde de Aguilar, su Jesús) que Cortés fundó en 1524 y que
cuñado. Vivió en Valladolid, Madrid y luego en Sevilla, donde desde entonces sigue funcionando en las
esperó con ilusión la llegada de sus hijas. Había dado órdenes mismas dependencias. Una placa con la
a la marquesa del Valle para que enviase a Castilla a María, inscripción «Hernán Cortés (1485-1547)»
cuya boda había concertado con el hijo del marqués de Astor- recuerda su trayectoria vital que, con lu-
ga, en compañía de alguna de sus hermanas. La demora en la ces y sombras, virtudes y defectos, forma
llegada de embarcaciones de la Nueva España condicionaba parte de la Historia.
74 | Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547)
cabildos del Ayuntamiento de México.
España. Ministerio de Cultura. Museo Nacional del Prado. Copia realizada por José Salomé a fines del siglo XIX del original existente en la sala de
BIBLIOGRAFÍA: Martínez Martínez, María del Carmen,
Bennassar, Bartolomé, Hernán Cortés. El “Los últimos años de Hernán Cortés en
conquistador de lo imposible, Madrid, España (1540-1547): negocios, pleitos y
Temas de Hoy, 2002. familia”, en Martín Ríos Saloma (ed.), El
Martínez, José Luis, Hernán Cortés, México, mundo de los conquistadores, Madrid,
Universidad Nacional Autónoma de Sílex, 2015, pp. 577-598.
México / Fondo de Cultura Económica Miralles, Juan, Hernán Cortés. Inventor de
1990. México, Barcelona, Tusquets, 2001.
Hernán Cortés, entre dos mundos (1485-1547) | 75