LECCIÓN 12
Tenemos buenas razones para creer que, hasta antes de la Caída, no existían organismos
contagiosos, bacterias o gérmenes, en el mundo. Las Escrituras afirman que al concluir Su obra
creativa Dios vio que todo era bueno". No se habría expresado de tal manera si hubiera habido
gérmenes de tuberculosis, de cáncer y bacterias que causaran enfermedades. Estos terribles
destructores aparecieron con la maldición que vino sobre el hombre.
B. Se originó a consecuencia de la separación del hombre con Dios
Puesto que el pecado es básicamente el rechazo de la ley de Dios, separa de la vida que
proviene de Él, comprendemos que la separación y el cual nos rebeldía hacia Dios, sigue
siendo todavía la causa principal de las enfermedades. Más adelante, cuando el reino de Dios
se manifieste y toda rebelión sea suprimida, entonces, no habrá más enfermedades, penas, ni
muertes (Ap 21:4).
C. Se origina a causa de los poderes demoníacos
Los espíritus del mal pueden a veces ser la causa directa de la enfermedad y aflicción.
Como ejemplo de ello, leemos en Mateo 9:32, 33 la historia de un "hombre mudo poseído de
un demonio". Cuando Jesús lanzó fuera el demonio mudo, el hombre habló inmediatamente.
Sus cuerdas vocales estaban bajo la influencia del espíritu mudo.
En Marcos 9:17-27 se relata la historia de un joven que fue llevado ante Jesús con un espíritu
mudo (v 17). Éste hacía que fuera sordomudo, Jesús echo fuera el espíritu sordomudo (v 25) y
el joven fue liberado.
En Lucas 13:11-16 tenemos otro ejemplo, el de una mujer que tenía un espíritu de
enfermedad por dieciocho años. Su espina dorsal estaba encorvada y su rostro inclinado hacia
el suelo. La medicina moderna diría que padecía de una "curvatura crónica en la espina
dorsal"; sin embargo, lo que relata la Escritura es que Jesús la liberó de su aflicción. Su espina
dorsal se enderezó al momento y comenzó a glorificar a Dios por su sanidad
CONSECUENCIAS DE LA ENFERMEDAD
Dentro de las diversas consecuencias de la enfermedad podemos indicar las siguientes:
A. Deterioro de la salud. Tenemos que afrontar el hecho de que nuestra salud puede ser
resquebrajada si nos descuidamos de ciertos factores básicos para mantenernos sanos. En este
sentido las Escrituras afirman que debemos cuidar nuestro cuerpo por ser templo del Espíritu
Santo (1 Co. 6:19). Por ejemplo, algunas deficiencias en el cuidado de nuestra alimentación
son producto de enfermedades. Así como también la falta de un adecuado descanso y sueño
son perjudicial para nuestra salud, esto suele darse frecuentemente en la vida ministerial, por
ejemplo, Epafrodito (Flp. 2:25-30) es un ejemplo de ello.
LECCIÓN 12
B. El envejecimiento natural y reducción de la fortaleza física
Las Escrituras hacen referencia de la brevedad de nuestra vida, en Sal 90.10 se nos dice que
pronto pasa y volamos...". Asimismo, el profeta Isaías hace notar que nuestras fuerzas
disminuyen (Is. 40:31). Esta condición del hombre es resultado de su calda. Sin embargo,
gracias a la obra perfecta de Cristo, Dios ha prometido damos fortaleza aún en nuestra vejez
(Di 33:25).
C. Muerte física
En ocasiones, la muerte es producto de alguna enfermedad incurable, un ejemplo cáncer, sida
y otros. Pero siempre queda la posibilidad de la intervención divina para revertir esta
condición, mediante el poder sanador de Cristo (Is.38:1-5).
III. JESUCRISTO, NUESTRO SANADOR
Toda bendición que recibimos de Dios viene a través de la victoria de Cristo en el Calvario. Esto
incluye la sanidad divina.
A. Obro sanidad a través de su sacrificio. La palabra sacrificio expiatorio significa restaurar la
comunión del hombre con Dios. El propósito de la muerte sacrificial de Cristo fue restaurar
todo lo que el hombre perdió como resultado de su Caída, esto incluye su salud física, ya que
el pecado, trajo como consecuencia la enfermedad. Pero, Jesús proveyó la sanidad terminando
con toda forma de maldición (Is 53:4). La conclusión es que, si Cristo llevó el castigo o condena
por nuestros pecados, entonces, no tenemos por qué llevarlo nosotros. Si El llevó nuestras
enfermedades, no tenemos por qué llevarlas sobre nuestro cuerpo.
B. Obro sanidad en la cruz. Somos justificados al creer que el sacrificio expiatorio de Cristo en
la cruz provee el remedio perfecto para el hombre en su totalidad, espíritu, alma y cuerpo.
Cristo hizo posible la perfección de la humanidad a través de Su muerte
El Nuevo Testamento afirma que nuestra redención en Cristo incluye la sanidad física al igual
que el perdón Consideremos que la palabra traducida como salvo en Romanos 10:9:"serás
salvo" es la misma palabra que es traducida 'sano' en Marcos 6:56. "...y todos los enfermos)
los que le tocaban la Cristo quedaban sanos"
Ningún cristiano puede negar que los resultados de la obra expiatoria de Cristo siguen
operando hoy. Entonces, no podemos dejar de creer que la sanidad divina es también para
nuestra época. Dios sigue sanando, así como en el Antiguo Testamento, también lo sigue
haciendo en nuestros días. Todavía es Jehová-Rafá, el Dios que te sana, porque Él no cambia. Él
es Dios consecuente, con su palabra y su voluntad de sanar permanece inmutable
LECCIÓN 12
C. Obro Sanidad en su ministerio
Jesucristo es nuestro mejor ejemplo del ministerio de sanidad. La voluntad sanadora de Dios
se ven claramente reflejadas a lo largo del ministerio de Jesús. El sano cuando se necesitaba
sanidad. Alimentó a la multitud cuando estaba necesitada de alimentos. Mostró el amor del
Padre por el hombre al restaurarlo plenamente en espíritu, alma y también sanando su
cuerpo, Por consiguiente, los creyentes también somos animados a creer en el poder sanador
de Cristo en la vigencia del ministerio de la sanidad divina. Pues Él dijo: "El que cree en mí, las
obras que yo hago, él las hará también".
V. PROPÓSITO DEL MINISTERIO SANADOR DE CRISTO
El ministerio sanador de Cristo tuvo lo siguientes propósitos:
A. Dar cumplimiento a las profecías. Cuando la multitud se congregó después de la sanidad de
la suegra de Pedro. Mateo nos dice: "...y sanó a todos los enfermos, para que se cumpliese lo
dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevo
nuestras dolencias" (Is 53:4-6 y Mt 8:16, 17).
B Expresar su compasión. Numerosos pasajes mencionan la compasión de Cristo, la cual, le
movía a satisfacer las necesidades de la gente. Jesús era "movido a compasión por ellos, y
sanó a los que... estaban enfermos" (Mt. 14:14; 20:34).
C. Comunicar la misericordia de Dios. Al hablar de Epafrodito, Pablo dijo: "... Dios tuvo
misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mi [Pablo" (Flp 2.27).
D. Probar su procedencia divina. Los milagros y sanidades que acompañaron el ministerio de
Jesús, eran las evidencias que probaban que el Padre obraba juntamente con Él. Pedro lo llamó
de la siguiente manera "Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado
por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por
medio de él, como vosotros mismos sabéis" (Hch. 2:22).
E. Destruir Las Obras Del Diablo. Las enfermedades son obra del diablo y Jesús vino para
destruirlas. La evidencia de las Escrituras dice: "Para esto apareció el Hijo de Dios, para
deshacer las obras del diablo" (1 In 3:8). "Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a
Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el
diablo, porque Dios estaba con él" (Hch. 10:38). "... para destruir por medio de la muerte al
que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo" (He. 2:14).
LECCIÓN 12
F. Para manifestar las obras de Dios. Jesús y sus discípulos se encontraron un día con un
hombre que era ciego de nacimiento. Los discípulos sentían curiosidad por conocer la causa de
la Ceguera de este hombre. ¿Fue tal la ceguera del resultado de su pecado o del de sus
padres? Sin embargo, Jesús se interesaba en otra cosa. Él les dijo: "No es que peco éste, ni sus
padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. Me es necesario hacer las obras
del que me envió, entre tanto que el día dura (In. 9.1.7) Luego, procedió a sanar al ciego,
mostrando claramente que una de las razones por la que sanaba era para manifestar las obras
de Dios.
G. Manifestar la gloria de Dios. Los milagros y sanidades fueron ejecutadas por Jesús para que
Su Padre fuera glorificado. Cuando Jesús estaba junto a la tumba de Lázaro, le dijo a Marta:
"Jesús le dijo: ¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?" (n. 11:40)
En Lucas 13:10-17, leemos la historia de una mujer que había estado sometida a un espíritu de
enfermedad durante dieciocho años y cómo Jesús la libro del mismo. El versículo 13 en este
pasaje nos dice: "Y puso las manos sobre ella, y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios"
Note que después de ser sanada glorificó a Dios.
V. MINISTRACIÓN DE SANIDAD SEGÚN EL MODELO DE JESÚS
El modelo para ministrar sanidad que Jesús desarrolló fue diverso, es decir que no empleó un
sólo método para sanar a los enfermos. Consideremos algunos brevemente:
A. Por medio de su Palabra. Jesús obró sanidades mediante su Palabra. Las Escrituras registran
a un oficial romano que se acercó a Jesús (Mr. 8:5-13) en beneficio de su sirviente,
reconociendo el poder y autoridad que tenía Jesús en sus palabras. Este oficial romano más
tarde descubrió que su siervo había sido sanado a la misma hora que Jesús habló la palabra,
reafirmando su fe en el Sanador Nosotros también, tenemos autoridad en el nombre de Jesús,
pues Él mismo declaró: "Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte:
Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que
dice, lo que diga le será hecho" (Mr. 11:23).
B. Por medio de la Imposición de manos. Jesús solía imponer las manos sobre los enfermos
para administrarles sanidad. La gente tenía gran fe en la imposición de manos debido a su
trasfondo cultural. Un ejemplo lo tenemos en Jairo quien suplicó a Jesús que fuera y colocara
Sus manos sobre su hija, quien yacía al borde de la muerte (Mr. 5:21- 23). En Marcos 6:5 se
registra lo siguiente: "...salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las
manos". Asimismo, en Lucas 4:40 leemos que muchos venían a Jesús padeciendo toda suerte
de dolencias. Entonces "poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba”
LECCIÓN 12
C. Por medio de la reprensión. Jesús se dirigía a veces verbalmente a las enfermedades para
reprenderlas y ordenarles que salieran fuera. Lucas registra dos incidentes interesantes en el
capítulo cuatro de su evangelio. El primero, se relaciona con un hombre en la sinagoga que
tenía un espíritu inmundo Jesús lo reprendió diciéndole: "Cállate y sal de él. El espíritu
Inmundo le obedeció inmediatamente, y salió del hombre (Lucas 4:35) En el segundo, Jesús y
algunos de sus discípulos salieron de la sinagoga hacia la casa de Pedro, donde encontraron a
su suegra enferma con fiebre. Lucas relata que El "reprendió la fiebre, la cual, le dejó al
momento, se levantó del lecho y les servía (Lc 4:38-39). Resulta interesante que, en ambos
casos la palabra "reprendió es la misma. Jesús trató a la fiebre como habla tratado al espíritu.
Reprendió a ambos verbalmente, ordenándoles que salieran, y así lo hicieron, quedando
sanos.
D. Tocando a las personas.
Jesús obro sanidad tocando a las personas enfermas o con limitaciones físicas
Las Escrituras registran lo siguiente: 1. La sanidad del leproso (Mt. 8:3) ; 2. La sanidad del ciego
(Mt 9:29); 3. La sanidad del sirviente Malco (Lc. 22:51).
Asimismo, las Escrituras registran sanidades que tuvieron lugar cuando las personas que
padecían enfermedades tocaban a Cristo (Mt 14:35, 36, Mr. 5:25-29)
TAREAS DE REPASO
1. Menciona el origen y causa de las enfermedades
a
b
c
2. Menciona tres propósitos del ministerio sanador de Cristo.
a
b
c
3. Como ministrar sanidad según el modelo de Jesús.
a
b
c
d
LECCIÓN 12
SANIDAD DIVINA
OBJETIVOS:
1. Entender la naturaleza de las enfermedades y sus consecuencias en la vida del hombre.
2. Reconocer que Cristo mediante su obra en la cruz nos ha liberado de toda enfermedad para
gozar de una vida plena.
TEXTO: "Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de
nuestra paz fue sobre él, y por su Ilaga fuimos nosotros curados. "IS. 53:5)
INTRODUCCIÓN
La sanidad divina es una parte esencial del Evangelio del Reino. La gran verdad de que Dios es
sanador, aparece a través de toda la Biblia. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento,
testifican la provisión de Dios para la sanidad de la humanidad
Una extensa porción del ministerio terrenal de Jesucristo estuvo relacionada con proporcionar
sanidad física a los enfermos y afligidos. La historia de la Iglesia primitiva está llena de relatos
de grandes sanidades y milagros realizados en el Nombre de Jesús
Hoy una de las grandes verdades es que el Espíritu Santo restauró la sanidad divina en medio
de un mundo escéptico. Los cristianos hoy en día están experimentando la realidad del poder
sanador de Dios.
1. ORIGEN Y CAUSA DE LAS ENFERMEDADES
El origen y causa de las enfermedades se describe a través de las siguientes afirmaciones:
A. Se originó por la desobediencia de Adán. Las enfermedades son parte de la maldición que
vino sobre la humanidad como resultado directo de la desobediencia del hombre. Por
consiguiente, directa o indirectamente, el pecado es la raíz de toda enfermedad. Estas son
parte de la "paga del pecado" (Ro. 6:23).
El dolor sugiere falta de bienestar y falta de paz. Éste fue el estado mental y emocional de
Adán después de su trasgresión. El peso de la culpa, convicción, condenación y vergüenza lo
dejó accesible y vulnerable ante las enfermedades.