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Habeas Data en el Proceso Penal

Este documento analiza el Habeas Data como mecanismo de protección del derecho al acceso a la información personal en Venezuela. El Habeas Data permite que las personas exijan la corrección o eliminación de datos personales erróneos o falsos almacenados en bancos de datos públicos o privados. El documento explica los principios y tipos de Habeas Data reconocidos en la Constitución venezolana.

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Habeas Data en el Proceso Penal

Este documento analiza el Habeas Data como mecanismo de protección del derecho al acceso a la información personal en Venezuela. El Habeas Data permite que las personas exijan la corrección o eliminación de datos personales erróneos o falsos almacenados en bancos de datos públicos o privados. El documento explica los principios y tipos de Habeas Data reconocidos en la Constitución venezolana.

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UNIVERSIDAD FERMÍN TORO

VICERRECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y
POSTGRADO EN PROCESAL PENAL

EL HABEAS DATA Y SU EFECTO EN EL PROCESO PENAL.


PROCEDIMIENTO

Autora:
Vianneys Argelimar Matute Veliz
C.I.: V.19.357.119

ENERO, 2024
PRESENTACIÓN

El presente informe analizará al Habeas Data como procedimiento de


mecanismo de protección del Derecho al acceso a la información personal en el
Derecho Constitucional venezolano, tomando como fundamento la jurisprudencia al
respecto y cuál es su efecto en el proceso penal venezolano. En función de esto, se el
informe se desglosa de la siguiente manera: introducción o presentación del tema a
abordar, contenido, conclusiones y las referencias bibliográficas.
Asimismo, dentro del análisis del prenombrado informe a desarrollar,
establecer los principios rectores del amparo constitucional respecto del Habeas Data
en el derecho constitucional venezolano, categorizar los tipos de Habeas Data y
Derechos protegidos conforme al derecho constitucional venezolano. Para los efectos
de este trabajo, es necesario abordar la figura del Habeas Data, el cual según Ortiz,
2001 (citado por Salazar, 2006) constituye el derecho de toda persona a interponer la
acción de amparo para tomar conocimiento de los datos a ella referidos y de su
finalidad; sea que ellos reposen en registros o bancos de datos públicos, o privados
destinados a proveer informes y, en caso de falsedad o discriminación, para exigir la
supresión, rectificación, confidencialidad o actualización de aquellos.
En este sentido, el Hábeas Data es una institución jurídica constitucional
adoptada por el sistema normativo venezolano a partir de la promulgación de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en el año de 1999. Constituye
lo que los especialistas en la materia denominan un derecho humano de tercera
generación, es decir, que tiene que ver con la preservación del derecho humanitario
en el marco de los actuales adelantos de la tecnología. Al respecto, la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 28, contempla su finalidad. Por
otro lado, se señala, que es un Recurso por el cual una persona puede tener acceso o
pedir la corrección, modificación y eliminación de los datos que se tengan de ella en
cualquier banco de datos, así como conocer el destino y las políticas de protección de
información que le puedan afectar. Ejemplo: “Todo paciente de un hospital tiene el
derecho de acceder a sus informes médicos”.
CONTENIDO

Conceptos y aspectos generales


El Habeas Data es una acción constitucional, tiene fundamento en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la jurisprudencia de la Sala
Constitucional. Es un mecanismo de protección relevante para la sociedad venezolana
y cada uno de sus individuos, debido a que una vez finalizado un proceso judicial que
haya liberado de cualquier responsabilidad al sujeto o éste haya cumplido sus
obligaciones y el órgano jurisdiccional haya decretado el cese de medidas, siempre
que se vea comprometida su integridad moral, reputación o el honor en razón de los
efectos de dichas actuaciones, quedaría legitimado el sujeto de derecho para que los
datos derivados de juicios y situaciones derivadas de juicios sean bloqueados,
actualizados o destruidos para la protección de los derechos.
Entre tales derechos se mencionan: derecho a la privacidad, derecho al honor,
derecho al buen nombre, consagrados en el artículo 60 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela del año 1999 en la cual consagra:
Toda persona tiene derecho a la protección de su honor, vida privada, intimidad,
propia imagen, confidencialidad y reputación. La ley limitará el uso de la
informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los
ciudadanos y ciudadanas y el pleno ejercicio de sus derechos.

En este orden de ideas, la acción de Habeas Data como recurso legal permite
exigir a los órganos de justicia que rectifiquen en parte o en totalidad de los datos
susceptibles de generar algún tipo de perjuicio o sean erróneos, la acción supone una
garantía sobre la adecuada manipulación de la información personal que se encuentra
publicada a través de medios impresos o tecnológicos y a los cuales pueden tener
libre acceso y conocimiento terceras personas. Al respecto, Ortiz 2001 (citado por
Salazar, 2006) señala el Habeas Data como el derecho de toda persona a interponer la
acción de amparo, para que los datos referidos a su persona o integridad sean
eliminados, declarados confidenciales, rectificados o actualizados aun cuando
reposen en registros o bancos de datos públicos, o los privados destinados a proveer
informes, a mayor razón en casos de que se determinen que los mismos son falsos o
ajenos a la realidad.
Vale acotar que, los derechos y garantías constitucionales exigidos en Habeas
Data no involucran directamente nulidades ni indemnizaciones, sino otorgan frente a
situaciones jurídicas determinadas y esenciales, potestad en el ser humano de exigir la
intervención del Estado, como ocurriría en aquellos casos que archivos públicos o
privados causen un perjuicio que solo pueda ser suspendido a través del cese de los
efectos de dicha información en su circulación o divulgación por cualquier medio de
difusión.
En este orden de ideas, Villareal, 2010 (citando a Pérez Luño, 1995, p. 48),
reconoce que los derechos humanos son “un conjunto de facultades e instituciones
que, en cada momento histórico, concretan las exigencias de la dignidad, libertad e
igualdad humana, las cuales deben ser reconocidas positivamente por los
ordenamientos jurídicos a nivel nacional e internacional”. Asimismo, Villareal, 2010
(citando a Boutros 1993), señala que estos “se caracterizan por ser congénitos,
inherentes, necesarios, universales, indivisibles, interdependientes, preexistentes,
limitados, inalienables e inviolables”.
El Habeas Data es una acción jurisdiccional, constitucional, que puede ejercer
cualquier persona física o jurídica, que estuviera incluida en un registro o banco de
datos de todo tipo, ya sea en instituciones públicas o privadas, en registros
informáticos o no, a fin de que le sea suministrada la información existente sobre su
persona, y de solicitar la eliminación o corrección si fuera falsa o estuviera
desactualizada.
En este sentido, el termino Habeas Data se entiende como la acción ejercida a
los fines de exigir al Estado el derecho al olvido, esto es, el derecho a eliminar
información que se considera obsoleta por el transcurso del tiempo y ha perdido su
utilidad. La frase legal se utiliza en latín, cuya traducción más literal es “tener datos
presentes” siendo “hábeās” la segunda persona singular del presente de subjuntivo del
verbo latino “habēre” (en este caso entendido como “tener”).
Al respecto, el amparo constitucional Piva y Piva (2013) (citando a Vescovi):
“el amparo constitucional es un remedio para proteger los derechos fundamentales
consagrados en la constitución y declaraciones de derechos”; igualmente, (citando a
Rondon De Sanso):
Es un medio de defensa de los derechos y las garantías constitucionales que se
ejerce en sede jurisdiccional y que, por su naturaleza general, esto es, que puede
ser ejercida por cada persona que se considere lesionada o amenazada de serlo,
en sus derechos y garantías constitucionalmente protegidos.

Los tribunales venezolanos han hecho referencia a que, el amparo


constitucional es vía extraordinaria que tiene por fin garantizar la protección de los
derechos constituciones denunciados como transgredidos, cuya vulneración pudieran
causar o causen un daño inminente a la parte que solicita protección, por ello
constituye este un medio alternativo a la vía ordinaria, quedando supeditada su
interposición exclusivamente cuando no exista otro remedio procesal más expedito
para subsanar o reparar la lesión de derechos constitucionales.
En virtud de lo cual la jurisprudencia en materia de amparo constitucional ha
sido reiterativa al sostener que la existencia de otro medio para la resolución del
conflicto planteado es una causa de inadmisibilidad, de modo que su utilización está
restringida a casos donde la celeridad, la eficacia y la idoneidad reclame un
procedimiento de amparo. En otro orden de ideas, Aponte (2008:10) señala que los
principios que regulan la materia de amparo constitucional son:
Principio personalísimo: la acción de amparo exige un interés procesal
personal y directo en la persona que intenta el amparo.
Principio excepcional y residual del amparo: el amparo solo procede cuando
no existan otras vías a través de las cuales se obtenga el restablecimiento de los
derechos constitucionales violados. Es la urgencia y el temor de la lesión irreparable
el elemento que determina la vía de acceso al procedimiento del amparo
constitucional, puede existir otras acciones y recursos, pero si de lo que se trata es
justamente de impedir un daño irreparable solo la brevedad del amparo puede
garantizar este resultado. Es necesario entender que el mecanismo del amparo está
reservado exclusivamente para cuando no existan otros medios procesales que
permitan el restablecimiento de la situación jurídica que se alega infringida.
Principio dispositivo del procedimiento: la aplicación de este elemento se
encuentra en:
1. El proceso no puede ser iniciado de oficio: por lo que se requiere siempre la
iniciativa del presunto agraviado.
2. El juez que conoce del amparo no puede entrar a resolver situaciones de
hecho no planteadas en la solicitud.
3. Permite al solicitante ponerle fin al juicio mediante el desistimiento de la
acción, a excepción de que se trate de un derecho eminentemente de orden público o
que pueda afectar las buenas costumbres.
4. La iniciativa probatoria corresponde a las partes, pero el juez que conoce del
amparo está facultado para ordenar evacuar las pruebas que juzgue necesarias para el
esclarecimiento de los hechos que aparezcan dudosos u oscuros.
Principio inquisitivo: Este principio lo observamos presente de la siguiente
manera:
1. Corrección y aclaratoria de puntos dudosos u obscuros de la solicitud o
cuando no llene los requisitos exigidos en el artículo 18 de la Ley de Amparo, para lo
cual el solicitante dispondrá de un lapso de 48 horas, contados a partir de su
notificación. Si no lo hiciere, la acción será declarada inadmisible.
2. La acción de amparo es de inminente orden público.
3. El juez está facultado para ordenar la evacuación de las pruebas que juzgue
necesarias en el esclarecimiento de los hechos que parezcan dudosos.
4. El juez está facultado para interrogar a las partes y a los comparecientes
durante la audiencia pública.
Según Rondón (2010:24), existen unos principios rectores del amparo
constitucional respecto del Habeas Data en el derecho constitucional venezolano,
estos son:
Principio de operatividad, teniendo en consideración que el ámbito de acción
o de operatividad del derecho al Habeas Data o derecho a la autodeterminación
informática, está dado por el entorno en el cual se desarrollan los procesos de
administración de bases de datos personales.
Principio de libertad, establece que los datos personales sólo pueden ser
registrados y divulgados con el consentimiento libre, previo y expreso del titular, de
tal forma que se encuentra prohibida la obtención y divulgación de los mismos de
manera ilícita. Bien sea el caso de que no se tenga la previa autorización del titular o
en ausencia de mandato legal o judicial.
Principio de necesidad, los datos personales registrados deben ser los
estrictamente necesarios para el cumplimiento de las finalidades perseguidas con la
base de datos de que se trate, de tal forma que se encuentra prohibido el registro y
divulgación de datos que no guarden estrecha relación con el objetivo de la base de
datos.
Principio de veracidad, los datos personales deben obedecer a situaciones
reales, deben ser ciertos, de tal forma que se encuentra prohibida la administración de
datos falsos o erróneos.
Principio de integridad, relacionado al anterior, el cual establece que la
información que se registre o se divulgue a partir del suministro de datos personales
debe ser completo, de tal forma que se encuentra prohibido el registro y divulgación
de datos parciales, incompletos o fraccionados.
Principio de finalidad, tanto la recolección, el procesamiento y la divulgación
de los datos personales, debe obedecer a una finalidad constitucionalmente legítima,
definida de manera clara, suficiente y previa; de tal forma que queda prohibida la
recopilación de datos sin la clara especificación acerca de la finalidad de los mismos,
así como el uso o divulgación de datos para una finalidad diferente a la inicialmente
prevista.
Principio de utilidad, implica la recaudación, procesamiento y la divulgación
de los datos personales, debe cumplir una función determinada, como expresión del
ejercicio legítimo del derecho a la administración de los mismos; por ello, está
prohibida la divulgación de datos que, al carecer de función, no obedezca a una
utilidad clara o determinable. Este principio se encuentra vinculado con el principio
de circulación restringida, donde se estipula que la divulgación y circulación de la
información está sometida a los límites específicos determinados por el objeto de la
base de datos, por la autorización del titular y por el principio de finalidad, de tal
forma que queda prohibida la divulgación indiscriminada de los datos personales.
Principio de incorporación, el cual establece que cuando de la inclusión de
datos personales en determinadas bases, deriven situaciones ventajosas para el titular,
la entidad administradora de datos estará en la obligación de incorporarlos, si el
titular reúne los requisitos que el orden jurídico exija para tales efectos, de tal forma
que queda prohibido negar la incorporación injustificada a la base de datos. También,
es necesario considerar el principio de caducidad, donde se plantea que la
información desfavorable al titular debe ser retirada de las bases de datos siguiendo
criterios de razonabilidad y oportunidad, de tal forma que queda prohibida la
conservación indefinida de los datos después que han desaparecido las causas que
justificaron su acopio y administración.
Principio de individualidad, el cual estipula que las empresas que se dedican a
difundir información deben mantener separadamente las bases de datos que se
encuentren bajo su administración, de tal forma que queda prohibida la conducta
dirigida a facilitar cruce de datos a partir de la acumulación de informaciones
provenientes de diferentes bases de datos.
Fundamentación Constitucional y jurisprudencial
En Venezuela, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(1999), se recoge por primera vez el Habeas Data, protege tanto el derecho a la
privacidad como el derecho a la intimidad, de modo que cualquier persona que se vea
afectada dentro de su ámbito privado puede ejercer tal acción contra el responsable.
El artículo 28 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999)
vigente señala la institución moderna del Habeas Data, la cual dicha norma reza:
Toda persona tiene el derecho de acceder a la información y a los datos que
sobre sí misma o sobre sus bienes consten en registros oficiales o privados, con
las excepciones que establezca la ley, así como de conocer el uso que se haga de
éstos y su finalidad, y de solicitar ante el tribunal competente la actualización, la
rectificación o la destrucción de aquellos, si fuesen erróneos o afectasen
ilegítimamente sus derechos. Igualmente, podrá acceder a documentos de
cualquier naturaleza que contengan información cuyo conocimiento sea de
interés para comunidades o grupos de personas. Queda a salvo el secreto de las
fuentes de información periodística y de otras profesiones que determine la ley.
Asimismo, en el artículo 21 de la Constitución preceptúa el mecanismo para
ejercer la acción de amparo Constitucional en los siguientes términos:
Todas las personas son iguales ante la ley; en consecuencia:
1. No se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el credo, la
condición social o aquellas que, en general, tengan por objeto o por resultado
anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de
igualdad, de los derechos y libertades de toda persona.
2. La ley garantizará las condiciones jurídicas y administrativas para que la
igualdad ante la ley sea real y efectiva; adoptará medidas positivas a favor de
personas o grupos que puedan ser discriminados, marginados o vulnerables;
protegerá especialmente a aquellas personas que por alguna de las condiciones
antes especificadas, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y
sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan.
3. Sólo se dará el trato oficial de ciudadano o ciudadana; salvo las fórmulas
diplomáticas.
4. No se reconocen títulos nobiliarios ni distinciones hereditarias.

Es importante destacar en esta investigación el procedimiento establecido en la


sentencia N° 2551 proferida de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia de fecha 24 de septiembre de 2003 (caso: Jaime Ojeda Ortiz), en materia de
Habeas Data, consagró “un procedimiento judicial especial preferente y sumario”, por
tanto, “más breve” de manera que permita pronta decisión judicial, y en
consecuencia, “más idóneo con la necesidad de tutela expedita de los derechos
constitucionales aludidos en el artículo 28 Constitucional.”
Para ello, invocó la aplicación inmediata del artículo 27 de la Constitución y la
atribución conferida en el artículo 335 ejusdem, apartándose del precedente asentado
en el antes mencionado fallo N° 2551 de 24 de septiembre de 2003 (caso: Jaime
Ojeda Ortiz), de manera de “llenar el vacío legislativo que existe en torno a esta
novísima acción constitucional de Habeas Data.” Al efecto, dado el carácter
vinculante de la sentencia, la Sala resolvió implementar a partir de la fecha de la
sentencia, y hasta tanto la Asamblea Nacional legisle al efecto, el siguiente
procedimiento:
1. El proceso se debe iniciar por escrito y el solicitante debe señalar en su
solicitud las pruebas que desea promover. El incumplimiento de esta carga
produce la preclusión de la oportunidad, no sólo la del Artículo 60. Toda
persona tiene derecho a la protección de su honor, vida privada, intimidad,
propia imagen, confidencialidad y reputación. La ley limitará el uso de
informática para garantizar el honor e intimidad personal y familiar de
ciudadanos y ciudadanas y pleno ejercicio de sus derechos, la oferta de
pruebas omitidas, sino también de la producción de todos los instrumentos
escritos, audiovisuales o gráficos con que cuenta el demandante para incoar
acción.
Las pruebas se deben valorar por la sana crítica, excepto la prueba instrumental
que tiene los valores establecidos en los artículos 1359 y 1360 del Código Civil para
los documentos públicos, y en el artículo 1363 eiusdem para los documentos privados
auténticos y otros que merezcan autenticidad, entre ellos los públicos administrativos.
2. La parte accionante debe consignar, conjuntamente con el libelo de la
demanda, el documento de su pretensión, a objeto de cumplir con lo
señalado en la sentencia proferida de la Sala Constitucional N° 1281/2006,
caso: Pedro Reinaldo Carbone Martínez. En efecto, con anterioridad a este
último fallo 2006, la sala había admitido acciones de Habeas Data que no
habían sido acompañadas con algún documento fundamental que
comprobara, por ejemplo, la existencia de los registros policiales que se
pretendían destruir o actualizar (ejemplo, fallo Nº 2.829 del 7/12/2004).
Criterio que, sin embargo, fue cambiado la sentencia N° 1281 de 2006,
exigiéndose en lo sucesivo que con las demandas se consigne el documento
fundamental de su pretensión, de manera que conforme al párrafo quinto del artículo
19 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, la falta de consignación del
documento indispensable o fundamental acarrea la declaratoria de inadmisibilidad de
las acciones.
Al efecto la sala consideró que, ejemplo en materia policial, existiendo
procedimientos administrativos destinados a la exclusión de datos, la presentación por
parte del accionante del dictamen de respuesta expedido por la autoridad policial,
caso de que éste no satisfaga enteramente la solicitud del requirente, se debe entender
que cumple cabalmente con el requisito de admisibilidad de presentación de
documento fundamental, dispuesto en el párrafo quinto del artículo 19 de la Ley
Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia para la presentación el Habeas Data. Ello
no excluye, sin embargo, que el accionante pueda presentar sustitutivamente
cualquier otro documento que sirva como medio probatorio de la existencia
indiscutible de los registros policiales.
3. Admitida la acción se debe ordenar la notificación del presunto agraviante
para que concurra ante la Secretaría de la Sala Constitucional a conocer el
día y la hora en que se celebrará la audiencia oral, la cual debe tener lugar,
tanto en su fijación como para su práctica dentro de las noventa y seis (96)
horas.
4. Se debe ordenar la notificación del Fiscal General de la República.
5. En la oportunidad fijada para la celebración de la audiencia oral y pública
las partes oralmente deben proponer sus alegatos y defensas. La Sala debe
decidir si hay lugar a pruebas, las partes pueden ofrecer las que consideren
legales y pertinentes. Los hechos esenciales para la defensa por el presunto
agraviante, así como medios que ofrezca se deben recoger en acta y también
otras circunstancias del proceso.
6. En la misma audiencia, la Sala Constitucional debe decretar cuáles son las
pruebas admisibles y necesarias; y de ser admisibles debe ordenar su
evacuación en la misma audiencia, pudiendo diferir la oportunidad para su
evacuación.
7. La audiencia oral debe realizarse con presencia de las partes, pero la falta de
comparecencia del presunto agraviado dará por terminado el procedimiento,
a menos de que el Tribunal considere que los hechos alegados afectan el
orden público, caso en el cual puede inquirir sobre los hechos alegados en
un lapso breve. La falta de comparecencia del presunto agraviante no
acarrea la admisión de los hechos, pero la Sala puede diferir la celebración
de la audiencia o solicitar al presunto agraviante que presente un informe
que contenga una relación sucinta de los hechos. La omisión de la
presentación del referido informe se debe entender como un desacato.
8. En caso de litis consorcios necesarios activos o pasivos, cualquiera de los
litis consortes que concurran a los actos representará al consorcio.
9. El desarrollo de las audiencias y evacuación de las pruebas están bajo la
dirección de la Sala Constitucional, manteniéndose la igualdad entre las
partes y el derecho de defensa. Todas las actuaciones deben ser públicas,
salvo que la Sala decida que la audiencia sea a puerta cerrada o a solicitud
de parte por estar comprometidas la moral y las buenas costumbres, o
porque exista prohibición expresa de ley.
10. Una vez concluido el debate oral los Magistrados deben deliberar y podrán:
a) Decidir inmediatamente; en cuyo caso deben exponer de forma oral los
términos del dispositivo del fallo; el cual debe ser publicado íntegramente
dentro de los cinco (5) días siguientes a la audiencia en la cual se dictó la
decisión correspondiente. El dispositivo de fallo lo comunica el Magistrado
presidente de la Sala Constitucional, pero el extenso de la sentencia lo debe
redactar el Magistrado Ponente.
b) Diferir la audiencia por estimar que es necesaria la presentación o
evacuación de alguna prueba o recaudo que sea fundamental para decidir el
caso. En el mismo acto se debe fijar la oportunidad de la continuación de la
audiencia oral.
11. Lo correspondiente a la recusación y demás incidencias procesales y, en
general, en todo lo no previsto en el presente procedimiento se debe aplicar
lo dispuesto en la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.
En esta forma, ante la falta de legislación en materia de Habeas Data y su
respectivo procedimiento, ha sido el Juez Constitucional el que ha suplido la
abstención, estableciendo en sus sentencias el procedimiento a seguir. Es decir, una
vez más, el Juez Constitucional venezolano ha asumido el rol de Legislador positivo
en materia de derecho procesal constitucional. En suma, cada uno de los principios y
el procedimiento expuesto, constituye un elemento esencial para garantizar el amparo
constitucional respecto de la acción de Habeas Data en el derecho Constitucional
venezolano. Es función de los operadores de justicia velar por su adecuado
cumplimiento.

Habeas Data y Derechos Constitucionales


El mencionado artículo 28, que establece el Habeas Data, puede dividirse en 2
derechos que están unidos estrechamente:
1. De acceder a la información y a los datos que sobre si misma o sus bienes, conste
en registros oficiales o privados.
2. De conocer la finalidad y uso de los mismos.
El derecho a conocer si alguien lleva registros sobre los demás, y que a su vez
es previo al derecho de acceso, no aparece expresamente señalado en el artículo 28 de
nuestra carta magna, pero ha sido reiterado el análisis jurisprudencial de que el
mismo puede ejercerse previamente al de acceso como un requisito fundamental para
que opere el habeas data, ya que se tiene que tener la certeza de que los mismos
existen sobre todo si se intenta un amparo constitucional.
Por otra parte, el derecho de acceso tendrá sentido cuando quien lo ejerce
realmente constata que la información o datos estén en un registro, bien sea público o
privado, así como la persona que lo tiene bajo su guarda, y que además va a operar
siempre y cuando este acceso haya sido negado por parte de la persona que prohíba el
mismo, ya que de esta manera será cuando el derecho de acceso es violentado y podrá
el órgano jurisdiccional competente actuar de manera eficaz a los fines de solucionar
la violación, mediante el habeas data.
Sin embargo, estos derechos que se encuentran consagrados en la
Constitución podrían ser protegidos por medio de la intervención judicial, pero no
siempre por medio de los amparos constitucionales, como la acción de habeas data,
ya que, por ejemplo, en el caso del derecho a conocer es de naturaleza inquisitiva, es
decir que se va a evaluar si realmente existen estos datos y si están registrados,
además de que se analiza si realmente se puede conocer el uso de los datos ya que el
tema de secretos profesionales o de estado no podrán ser revelados, por lo que este
derecho tendría que ser propuesto por la vía autónoma y no por medio de un amparo
constitucional.

Tipos de Habeas Data y derechos protegidos conforme al derecho constitucional


venezolano
En el ámbito del Derecho Procesal y Constitucional venezolano, se hace
necesario tener presente el planteamiento que realiza Salazar (2006:122), referente al
Habeas Data, según el cual:
Constituye una nueva institución jurídica para poder lograr efectivamente, en un
Estado de Derecho, la protección, seguridad, exactitud o rectificación,
preservación o destrucción justificadas; el secreto o privacidad sobre los datos
del ciudadano, que el Estado u otros entes públicos o privados tengan sobre ellos
con el propósito del conocimiento y difusión permitidos de los mismos, ya sea
que estén archivados o guardados en medios electrónicos o similares, porque
ellos constituyen testimonios o proyecciones de la persona, de la vida, de la
identidad, pensamiento cultural o instrucción, actividades sociales, económicas,
religiosas, de la genética, salud, orientación sexual, pensamiento político, sea
que se hallen registrados o por registrarse, según amparo y protección que la
Constitución y las Leyes respectivas lo ordenen.

En este sentido, en función de su motivación el Habeas Data puede


categorizarse según Salazar (2006:122), de la siguiente manera:
Habeas Data informativo: se le llama así porque el objeto original de este
proceso constitucional procura solamente recabar información obrante en registros o
banco de datos públicos o privados. A su vez se sub clasifica en:
Habeas Data exhibitorio: responde a la pregunta ¿qué se registró? Tiene
como fin tomar conocimiento de los datos referidos a la persona que articula
la acción.
Habeas Data finalista: tiene como meta saber para qué y para quién se
registran los datos.
Habeas Data autoral: tiene como finalidad inquirir acerca de quién obtuvo
los datos que obran en el registro. Se puede auscultar acerca del productor, del
gestor y del distribuidor de datos.
Habeas Data aditivo: tiene como propósito agregar más datos a los que
deberían constar en el respectivo banco o base. El caso más común es el de poner al
día información atrasada, perfilándose así el Habeas Data “actualizador”.
Habeas Data rectificador: apunta a corregir errores en los registros del caso,
esto es, a sanear datos falsos.
Habeas Data reservador: su nombre señala el afán de asegurar la
confidencialidad de ciertos datos. Aquí, el dato es cierto y no hay obstáculos para su
conservación por parte del Registro respectivo; pero si puede causar daños su
divulgación, y por ello se ordena al titular del registro que lo mantenga en sigilo, para
su uso personal exclusivo, o para su empleo específico para los fines legales
pertinentes.
Habeas Data cancelatorio o exclutorio: se refiere a la denominada
información sensible, concerniente a ideas políticas religiosas o gremiales, al
comportamiento sexual, a ciertas enfermedades o datos raciales, todos ellos
potencialmente discriminatorios o lesivos del honor o privacidad del afectado.
Desde una perspectiva internacional, la materia de amparo constitucional en
Venezuela tiene fundamento en los convenios internacionales materia de derechos
humanos: Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su Artículo, referido
a la Obligación de Respetar los Derechos, donde se establece que:
Los Estados partes en esta Convención se comprometen a respetar los derechos
y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda
persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos
de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra
índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier
otra condición social.

Por otro lado, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su


Artículo 2, estipula lo siguiente:
Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a respetar y
a garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y estén
sujetos a su jurisdicción los derechos reconocidos en el presente Pacto, sin
distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra
índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier
otra condición social.

Asimismo, la Convención Americana Sobre Derechos Humanos establece, en


su artículo 7 referido al Derecho a la Libertad Personal, norma que:
1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad personal.
2. Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por causas y condiciones
fijadas de antemano por el Procedimiento para el Habeas; lo reguló en sentencia
caso Insaca de fecha 14 de marzo de 2001. En cuanto a la tutela judicial efectiva
numerosos fallos han interpretado el artículo 27 del texto constitucional.

Constituciones Políticas de los Estados partes o por leyes dictadas conforme a


ellas.
1. Nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios.
2. Toda persona detenida o retenida debe ser informada de las razones de su
detención y notificada, sin demora, del cargo o cargos formulados contra
ella.
3. Toda persona detenida o retenida debe ser llevada, sin demora, ante un juez
u otro funcionario autorizado por la ley para ejercer funciones judiciales y
tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta en
libertad, sin perjuicio de que continúe el proceso. Su libertad podrá estar
condicionada a garantías que aseguren su comparecencia en el juicio.
4. Toda persona privada de libertad tiene derecho a recurrir ante un juez o
tribunal competente, a fin de que éste decida, sin demora, sobre la legalidad
de su arresto o detención y ordene su libertad si el arresto o la detención
fueran ilegales. En los Estados partes cuyas leyes prevén que toda persona
que se viera amenazada de ser privada de su libertad tiene derecho a recurrir
a un juez o tribunal competente a fin de que decida sobre la legalidad de tal
amenaza, dicho recurso no puede ser restringido ni abolido. Los recursos
podrán interponerse por sí o por otra persona.

En función a estos planteamientos, puede decirse que los operadores de justicia


deben velar porque se cumplan todos los procedimientos jurídicos de acuerdo a lo
establecido en la ley en función del Habeas Data. Garantizando que se pongan en
práctica cada uno de los principios normados, en pro del beneficio de los justiciables.
En la actualidad el amparo constitucional se regula por las siguientes normas
internas partiendo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(1999), y la Ley de Amparo Sobre Derechos y Garantías constitucionales. En este
contexto, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en fecha 23
de agosto del año 2000, en sentencia por amparo constitucional, le ha hecho algunos
subrayados especiales al artículo in comento la cual especifica los derechos
protegidos:
Toda persona tiene derecho de acceder [derecho de acceso] a la información y a
los datos que sobre sí misma o sobre sus bienes [necesidad de interés personal y
directo] consten en registros oficiales o privados, con las excepciones que
establezca la ley, así como de conocer el uso [derecho de conocimiento] que se
haga de los mismos y su finalidad [derecho de conocer uso y finalidad], y a
solicitar ante el tribunal competente la actualización, la rectificación o la
destrucción de aquellos, si fuesen erróneos o afectasen ilegítimamente sus
derechos [derechos de respuesta, actualización, rectificación y destrucción].
Igualmente, podrá acceder a documentos de cualquier naturaleza que contengan
información cuyo conocimiento sea de interés para comunidades o grupos de
personas. Queda a salvo el secreto de las fuentes de información periodística y
de otras profesiones que determine la ley.

Los derechos protegidos mediante el Habeas Data son los reconocidos para la
defensa de los derechos constitucionales pertinentes de la Constitución.
Salazar (2006:123), apunta que la importancia directa del Habeas Data
consiste en:
El derecho de conocer sobre la existencia de registros de datos personales. El
derecho de acceso individual a la información, la cual puede ser nominativa o,
también cuando los datos de la persona quedan vinculados a comunidades o
grupos de personas, según el Art. 28 de la Constitución. El derecho de respuesta,
lo que permite al individuo controlar la existencia y exactitud de la información
recolectada sobre él. El derecho a conocer el uso y fin que hace de la
información quien la recolecte, registre o difunda. El derecho a la actualización,
a fin que se corrija lo que resulta inexacto o se transformó por el transcurso del
tiempo. El derecho a rectificación de datos falsos o incompletos. El derecho a la
destrucción de los datos erróneos o que afecten ilegítimamente los derechos de
las personas.

Según criterio jurisprudencial proferido por la Sala Constitucional en


sentencia N°332, de fecha 14 de marzo del 2001 con Ponencia Jesús Cabrera Romero
indica respecto la acción de Habeas Data o amparo constitucional a la corrección de
la información, lo siguiente:
(…Omissis…) …Ha sido criterio de esta Sala, sostenido en fallos de 20 de enero
y 1º de febrero de 2000, que las normas constitucionales tienen vigencia plena y
aplicación directa, y que cuando las leyes no han desarrollado su ejercicio y se
requiere acudir a los tribunales de justicia, debido a la aplicación directa de
dichas normas, es la jurisdicción constitucional, representada por esta Sala
Constitucional, la que conocerá de las controversias que surjan con motivo de
las normas constitucionales aun no desarrolladas legislativamente, hasta que las
leyes que regulan la jurisdicción constitucional, decidan lo contrario. Con esta
doctrina la Sala evita la dispersión que ocurre en otros países, donde la acción de
Habeas Data que se incoa autónomamente, ha sido conocida por Tribunales
Civiles, o de otra naturaleza, tomando en cuenta la afinidad de la materia que
conoce el tribunal con la que se pretende ventilar con el Habeas Data. Existiendo
en el país una Sala Constitucional, específica para conocer lo relativo a las
infracciones de la Carta Fundamental, no parece lógico, ante el silencio de la ley,
atribuir el conocimiento de estas causas a tribunales distintos. Tal interpretación
es vinculante a partir de esta fecha y así se declara. Ahora bien, en cuanto a los
amparos por infracción del artículo 28 constitucional, se aplican las
disposiciones y competencias ordinarias en la materia. (Destacado de la Sala).

Aunado a ello, ha hecho la distinción entre una y otra pretensión con el fin de la
determinación del tribunal con competencia para el conocimiento de los derechos que
se incluyen en el artículo 28 constitucional. La distinción entre amparo o Habeas Data
se basa en que, a través de la primera, no se pueden constituir derechos, sino
restablecer los mismos. Por tanto, cuando se denuncie una violación de alguno de los
derechos que enumera el artículo 28 de la Constitución, la vía idónea y procedente es
el amparo; en cambio, cuando la circunstancia no constituya ninguna denuncia de
violación concreta, sino solicitud de actualización, rectificación, destrucción de datos
falsos o erróneos, procede una demanda de Habeas Data.
Al precisar la pretensión planteada, estima pertinente esta Juzgado, señalar que
el artículo 28 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,
expresamente contempla la acción de HABEAS DATA en los siguientes términos:
Toda persona tiene derecho a acceder a la información y a los datos que sobre si
misma o sobre sus bienes consten en registros oficiales o privados, con las
excepciones que establezca la ley, así como de conocer el uso que se haga de los
mismos y su finalidad, y a solicitar ante el tribunal competente la actualización,
la rectificación o la destrucción de aquellos, si fueren erróneos o afectasen
ilegítimamente sus derechos. Igualmente podrá acceder a documentos de
cualquier naturaleza que contengan información cuyo conocimiento sea de
interés para comunidades o grupos de personas. Queda a salvo el secreto de las
fuentes de información periodística y de otras profesiones que determine la ley.

Posteriormente a esto, sobre su contenido se ha pronunciado la Sala


Constitucional, expresando en sentencia Nº 182 de fecha 08 de marzo de 2005, que:
La distinción entre amparo y Habeas Data se basa en que, a través de la primera no se
pueden constituir derechos, sino restablecer los mismos. Por tanto, cuando se denuncie
una violación a alguno de los derechos que enumera el artículo 28 de la Constitución,
la vía idónea y procedente es el amparo, en cambio, cuando la circunstancia no
constituya ninguna denuncia violación concreta, sino solicitud de actualización,
rectificación, destrucción de datos falsos o erróneos, procede una demanda de Habeas
Data.

En lo pertinente, en su contenido los artículos 167 y 169, del Capítulo IV de la


Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, publicada en la Gaceta Oficial Nº
39.522, que ordenó la reimpresión de esta Ley, sancionada por la Asamblea Nacional
en sesión del día 11/05/2010, publicada en la Gaceta Oficial Nº 5.991 del 29/07/2010
y reimpresa en la Gaceta Oficial Nº 39.483, del 09/08/2010, disponen lo siguiente:
Artículo. 167. Toda persona tiene derecho a conocer los datos que a ella se
refieran así como su finalidad, que constan en registros o bancos de datos
públicos o privados; y, en su caso, exigir la supresión, rectificación,
confidencialidad, inclusión, actualización o el uso correcto de los datos cuando
resulten inexactos o agraviantes. El Habeas Data sólo podrá interponerse en caso
de que el administrador de la base de datos se abstenga de responder el previo
requerimiento formulado por el agraviado dentro de los veinte días hábiles
siguientes al mismo o lo haga en sentido negativo, salvo que medien
circunstancias de comprobada urgencia.
(…) omissis…
Artículo. 169. El Habeas Data se presentará por escrito ante el tribunal de
municipio con competencia en lo Contencioso Administrativo y con
competencia territorial en el domicilio del o la solicitante, conjuntamente con los
instrumentos fundamentales en los que se sustente su pretensión, a menos que
acredite la imposibilidad de su presentación.

Así pues, es menester, resaltar que, se plantea en la práctica la cuestión de


averiguar cuál es el momento determinante de la competencia, si aquel en que se
inicia el proceso o bien el momento en que se decide el mérito de la causa. La
cuestión adquiere relevancia práctica, porque es posible que las circunstancias que la
determinan, existentes al momento de proponerse la demanda, no existan ya o hayan
variado, al momento del pronunciamiento del fallo. Tal es el alcance de los efectos
estudiados por la doctrina acerca del principio de la perpetuatio jurisdictionis, en
virtud del cual la adquisición definitiva de la competencia y la jurisdicción del juez o
tribunal se produce en el momento en que da comienzo el proceso, siendo
irrelevantes las posibles modificaciones de hechos y circunstancias que, al menos en
teoría, pudieran afectar a dichos presupuestos procesales, y establecido en las
disposiciones fundamentales del artículo 3 del Código de Procedimiento Civil, de la
siguiente manera:
La jurisdicción y la competencia se determinan conforme a la situación de hecho
existente para el momento de la presentación de la demanda, y no tienen efecto
respecto de ellas los cambios posteriores de dicha situación, salvo que la ley
disponga otra cosa.

En sentencia del Juzgado Quinto de Municipio de la Circunscripción Judicial


del Área Metropolitana de Caracas, de fecha diez (10) días del mes de marzo de dos
mil once (2011), se plantea que:
El artículo antes transcrito, ciertamente prevé la llamada “perpetuatio
jurisdictionis”, para significar que un cambio posterior en materia de
jurisdicción y/o competencia no tiene efecto respecto de la que regía para el
momento de orientarse la demanda; esto es, no puede un Tribunal, por una
situación sobrevenida, decir que la jurisdicción y/o competencia es de otra
autoridad judicial, nacional o extranjera o que se corresponde ahora a la
autoridad administrativa, salvo que la ley misma disponga un caso contrario.
Una recta interpretación de lo preceptuado en el artículo 3 ejusdem, impone que
la voluntad del legislador ha sido el de la aplicación de la “perpetuatio
jurisdictionis” solo en los cambios sucedidos en la situación de hechos existentes
para el momento en el cual el proceso comienza.
….Ello equivale a decir, que la Ley Procesal en acatamiento del mandato
contenido en el artículo 24 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, ha considerado que la competencia después de iniciada la causa, no
queda insensible y sin afectarse a los cambios sobrevenidos en virtud de la
situación de derecho, sino solamente a los cambios sobrevenidos a la situación
de hecho que la habían determinado; de lo cual, se infiere, claramente, que los
cambios que la ley considere irrelevantes, son los que se producen en la
situación de hecho, y no en las modificaciones de las reglas de derecho que
puedan sobrevenir durante el proceso.
…En conclusión, las situaciones de hecho existentes para el momento de la
interposición de esta causa, marcan definitivamente, tanto los elementos de la
jurisdicción, como los elementos de la competencia. Los cambios sucesivos a la
demanda, que la ley considera irrelevantes, son solamente los cambios en la
situación de hecho narrada en la demanda. El principio no se refiere a los
cambios de derecho
que puedan sobrevenir y que den una calificación jurídica distinta a la relación
controvertida o que modifiquen la distribución de la competencia, el juez al
decidir sobre la competencia, debe basarse en la situación de hecho realmente
existente al momento de la demanda. Tal criterio es sostenido por nuestra Sala
de Casación Civil, en sentencias Nros 03-0334 y 04-0043, de fechas 23 de Julio
de 2.003 y 18 de Febrero de 2.004.
Este Tribunal, analizando los razonamientos de hecho y de derecho
anteriormente expuestos, considera que la situación de hecho existente en el
presente juicio se subsume en el supuesto fáctico establecido en dicha norma, ya
que para la fecha en la cual fue interpuesta la presente acción, no había entrado
en vigencia la publicación de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia,
la cual le atribuye la competencia para conocer del Habeas Data a los Tribunales
de Municipio con competencia en lo Contencioso Administrativo.

En el Expediente Nº 09-1109, con ponencia del Magistrado Arcadio Delgado


Rosales, de fecha 18 de septiembre de 2009 ha señalado los derechos que existen con
la acción de Habeas Data:
1. El derecho de conocer sobre la existencia de tales registros.
2. El derecho de acceso individual a la información, la cual puede ser
nominativa, o donde la persona queda vinculada a comunidades o a grupos de
personas.
3. El derecho de respuesta, lo que permite al individuo controlar la existencia y
exactitud de la información recolectada sobre él.
4. El derecho a conocer el uso y fin que hace de la información quien la registra.
5. El derecho de actualización, a fin que se corrija lo que resulta inexacto o se
transformó por el transcurso del tiempo.
6. El derecho a la rectificación del dato falso o incompleto.
7. El derecho de destrucción de los datos erróneos o que afectan ilegítimamente
los derechos de las personas.

Con base en estos planteamientos, puede decirse que en materia de


competencia de Habeas Data los Tribunales de Municipio poseen competencia para
tratarlo, y las sentencias de tribunales extintos son sub sumadas en función de nuevas
normativas en esta materia que han sido promulgadas a través de los años en
Venezuela, es importante resaltar que por no existir el procedimiento de Habeas Data
establecido en una ley que lo regule, la salan constitucional ha asumido la
competencia sobre los pronunciamientos hasta tanto se establezca una regulación para
la acción.

CONCLUSIONES
En base al análisis del Habeas Data como mecanismo de protección del
Derecho al acceso a la información personal en el Derecho Constitucional
Venezolano. Al investigar lo relacionado a los principios rectores del amparo
constitucional respecto del Habeas Data en el derecho procesal venezolano, se obtuvo
que en el ordenamiento jurídico venezolano se abordan los principios de operatividad
ámbito de acción, libertad, necesidad, veracidad, integridad, finalidad, utilidad,
circulación restringida, caducidad, incorporación, individualidad. Igualmente, los
principios que regulan la materia de amparo constitucional son el principio
personalísimo, el principio excepcional y residual del amparo, el principio dispositivo
del procedimiento y el principio inquisitivo. Por otro lado, al investigar lo
correspondiente a los tipos de Habeas Data y Derechos protegidos conforme al
Derecho Constitucional Venezolano, se tuvo que el Habeas Data se clasifica en:
informativo, exhibitorio, finalista, autoral, aditivo, rectificador, reservador,
cancelatorio o exclutorio. Vale acotar que, en cualquiera de sus formas el Habeas
Data tiene como finalidad principal impedir que se conozca la información contenida
en bancos de datos respecto de la persona titular del derecho que interpone la acción,
cuando dicha información esté referida a aspectos de su personalidad que están
directamente vinculados con su intimidad y privacidad. Las personas que ejercen la
acción de Habeas Data necesitan de normativas legales para mejorar la calidad de
vida y desarrollo pleno de sus derechos humanos. Es por lo que el ciudadano afectado
en dichos derechos deberá hacer cumplir la responsabilidad de los órganos de justicia
en cuanto a su responsabilidad como órgano controlador del proceso, ya que existen
muy pocos mecanismos en Venezuela para solventar dicha situación jurídica.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Aponte, J. (2008). Amparo constitucional en Venezuela. Universidad del Zulia.


Maracaibo. Venezuela.

Código Civil de Venezuela. Gaceta Nº 2.990 Extraordinaria del 26 de Julio de 1982.

Código de Procedimiento Civil. Gaceta Oficial Nº 4.209 Extraordinaria de fecha 18


de septiembre de 1990.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial Nº 5.908 de


fecha diciembre del 1999. Nava, H. (2008).

La investigación jurídica. La investigación y presentación formal del proyecto.


Maracaibo- Venezuela. Risquez, P. (2009).

Metodología de la investigación. Manual teórico practico. Editorial Universo de


Venezuela. Maracaibo. Venezuela.

Sentencia del Juzgado Quinto de Municipio de la Circunscripción Judicial del Área


Metropolitana de Caracas, de fecha diez (10) días del mes de marzo de dos mil
once (2011)

Sentencia N°332, Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha: 14


de marzo del 2001, caso: INSACA, con Ponencia del magistrado Jesús Cabrera
Romero
Sentencia Nº 182, Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en de fecha
08 de marzo de 2005. Zambrano, F. (2001). El procedimiento de amparo
constitucional. Editorial Gráficas La Bondiana. Caracas, Venezuela

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