UNIVERSIDAD PRIVADA FRANZ TAMAYO
CARRERA: ENFERMERIA
MATERIA: ENFERMERIA EN OBSTETRICIA
SEMESTRE: 8vo SEMESTRE
MASTITIS
DOCENTE:
LIC. CLAUDINA
LAURA DE CUEVAS
ESTUDIANTE:
TARQUI MITA
CARLA PAMELA
INTRODUCCION
La mastitis es una inflamación en el seno que generalmente es causada por
una infección, es mas común cuando una mujer está en la lactancia
Un conducto de leche obstruido, o agrietamientos en la piel del pezón
pueden provocar una infección.
Esto ocasiona que los glóbulos blancos del cuerpo liberen sustancias para
combatir la infección, lo que causa hinchazón y un mayor flujo sanguíneo.
La parte del seno infectada puede estar hinchada, adolorida, enrojecida, y
sentirse caliente al tacto.
CAUSAS DE LA MASTITIS
La mastitis es la inflamación del tejido mamario que, generalmente, está
causado por la lactancia. En concreto, la causa primaria de la mastitis
puerperal es la estasis u obstrucción del conducto de la leche. Esta obstrucción
se produce cuando la leche no se extrae del pecho eficazmente, lo cual puede
ocurrir por: la conocida como ingurgitación o congestión mamaria.
La congestión mamaria sucede cuando el pecho está repleto tanto de leche
como de líquido tisular. El drenaje venoso y linfático está obstruido, el flujo de
leche obstaculizado y la presión en los conductos lácteos y en los alvéolos
aumenta. Los pechos se ponen hinchados y edematosos. Esto produce la
acumulación excesiva de leche en las mamas, por lo que la leche queda
retenida dentro del pecho y fluye con muchísima dificultad.
Otro posible motivo de la mastitis durante la lactancia es
una infección provocada por bacterias que se introducen en los conductos
mamarios a través de las heridas del pezón.
No obstante, existen otras causas no puerperales que pueden llevar a que las
glándulas mamarias se inflamen como, por ejemplo, las alteraciones en el
sistema endocrino, el consumo de tabaco, la fricción de los senos, etc.
FACTORES DE RIESGO
Uno de los principales factores que predispone a las madres a tener mastitis
postparto es el agarre al pecho. Si el bebé se agarra mal al pecho durante la
toma, puede provocar también la aparición de grietas o fisuras en el pezón.
Debido al dolor que estas provocan, muchas mujeres tienden a evitar la
alimentación en ese pecho, lo que puede conducir a la mastitis.
Existen otros factores de riesgo que pueden conducir a la mastitis, aunque
ninguno de ellos incrementa tanto el riesgo de la inflamación del pecho como lo
hace una mala técnica durante la lactancia. A continuación, se enumeran
algunos de ellos:
Edad: algunos estudios señalan que las mujeres de 21 a 35 años son
más propensas a desarrollar mastitis que las menores de 21 y
mayores de 35 años.
Mastitis previa: hay pruebas que indican que un primer episodio de
mastitis predispone a la recurrencia.
Nutrición: se ha visto que los antioxidantes como la vitamina E,
vitamina A y el Selenio, pueden reducir el riesgo de inflamación
mamaria.
Estrés y fatiga.
Trabajo fuera de casa, ya que puede aumentar el tiempo
transcurrido entre las tomas.
SINTOMAS
Los signos y síntomas de la mastitis pueden aparecer de forma repentina.
Pueden ser algunos de los siguientes:
Sensibilidad en las mamas o sensación de calor al tacto
Hinchazón de las mamas
Engrosamiento del tejido mamario o un bulto en la mama
Dolor o sensación de ardor de forma continua o durante la lactancia
Enrojecimiento de la piel, a menudo en forma de cuña
Sentir malestar general
Fiebre de 101 °F (38.3 °C) o más
PRUEBAS PARA EL DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la mastitis aguda es clínico, no es necesaria en general
ninguna prueba complementaria.
En caso de ser necesario el diagnóstico etiológico, éste debe hacerse mediante
el cultivo cuantitativo o semicuantitativo de la leche materna
Para el diagnóstico de mastitis subaguda o infección ductal es necesario todo
lo siguiente:
o Clínica sugestiva
o Descartar otras causas de dolor
o Cultivo de leche sugestivo de infección
Cultivo de leche materna:
Mastitis grave: sepsis o shock séptico, absceso mamario, infección
necrotizante, necesidad de ingreso hospitalario.
Falta de respuesta tras 48 h de tratamiento antibiótico empírico
apropiado.
Mastitis recurrente.
Mastitis de adquisición nosocomial o con factores de riesgo de
Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM).
Alergia a penicilina con intolerancia a cefalosporinas.
Sospecha de infección sin signos inflamatorios externos ni fiebre:
presencia de dolor profundo severo con sensación de quemazón en la
mama (indicativo de infección ductal) sin diagnóstico alternativo tras
evaluación apropiada por profesionales expertos en lactancia materna.
Obtención y procesamiento de la muestra de leche materna
Mastitis grave: sepsis o shock séptico, absceso mamario, infección
necrotizante, necesidad de ingreso hospitalario.
Falta de respuesta tras 48 h de tratamiento antibiótico empírico
apropiado.
Mastitis recurrente.
Mastitis de adquisición nosocomial o con factores de riesgo de
Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM).
Alergia a penicilina con intolerancia a cefalosporinas.
Sospecha de infección sin signos inflamatorios externos ni fiebre:
presencia de dolor profundo severo con sensación de quemazón en la
mama (indicativo de infección ductal) sin diagnóstico alternativo tras
evaluación apropiada por profesionales expertos en lactancia materna.
TRATAMIENTO
No suspender lactancia materna
Amamantar frecuentemente, empezando por la mama afectada.
Favorecer el reflejo de eyección.
Colocar al bebé de modo que su barbilla quede sobre la parte inflamada.
Masaje suave con los dedos sobre la zona inflamada, arrastrándolos
hacia el pezón.
Tras la toma, completar el vaciado del pecho mediante extracción
manual o con sacaleches.
En caso de cese de lactancia, realizar un buen vaciado de la mama.
TRATAMIENTO ANTIBIÓTICO
CUIDADOS DE ENFERMERIA
Instruir al padre y a la madre de las ventajas de la alimentación de
pecho.
Determinar el deseo y la motivación de la madre para dar de mamar.
Corregir conceptos equivocados, mala información sobre la alimentación
de lactante.
Mostrar técnicas de amamantamiento, y de masaje de los pechos y
explicarle sus ventajas.
Controlar la integridad de la piel de los pezones.
Observar al bebe al pecho para valorar posición correcta.
Enseñar cuidados de los pezones y prevención de aparición de grietas
Preparación y administración de medicamentos por la boca y
seguimiento de la respuesta del paciente
Preparación y administración de medicamento por vía intravenosa