Paleontología
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Para otros usos de este término, véase Paleontología (desambiguación).
Recreación de la cabeza de un dinosaurio basada en sus restos fósiles y en la anatomía
comparada.
Filogenia y distribución temporal de los peces cartilaginosos en los tiempos geológicos,
teniendo en cuenta el registro fósil.
Intensidad de las extinciones a lo largo del Fanerozoico, según la diversidad de los géneros
marinos identificados en el registro fósil.
La paleontología (del griego «παλαιος» palaios = antiguo, «οντο» onto = ser, «-λογία» -logía =
tratado, estudio, ciencia) es la ciencia natural que estudia e interpreta el pasado de la vida
sobre la Tierra a través de los fósiles.1 Se encuadra dentro de las ciencias naturales, posee un
cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la geología y la biología
con las que se integra estrechamente. Puede subdividirse en paleobiología, tafonomía y
biocronología,2 e intercambia información necesaria con otras disciplinas (estudio de la
evolución de los seres vivos, bioestratigrafía, paleogeografía o paleoclimatología, entre otras).
Entre sus objetivos están, además de la reconstrucción de los seres vivos que vivieron en el
pasado, el estudio de su origen, de sus cambios en el tiempo (evolución y filogenia), de las
relaciones entre ellos y con su entorno (paleoecología, evolución de la biosfera), de su
distribución espacial y migraciones (paleobiogeografía), de las extinciones, de los procesos de
fosilización (tafonomía) o de la correlación y datación de las rocas que los contienen
(bioestratigrafía).
La paleontología tuvo (y tiene) muchísima importancia al permitir entender que la Tierra y sus
seres vivos están en constante cambio, los cuales se remontan muchos miles de millones de
años en el pasado.3 Esta comprensión, desarrollada de la mano de los avances en el
conocimiento de los procesos geológicos, motivó un cambio en la percepción del tiempo,
dando origen al concepto de "tiempo profundo".
La paleontología permite entender la actual composición (biodiversidad) y distribución de los
seres vivos sobre la Tierra (biogeografía) —antes de la intervención humana—, ha aportado
pruebas indispensables para la solución de dos de las más grandes controversias científicas del
pasado siglo, la evolución de los seres vivos y la deriva de los continentes, y, de cara a nuestro
futuro, ofrece herramientas para el análisis de cómo los cambios climáticos pueden afectar al
conjunto de la biosfera.3 Además, la paleontología, al generar conocimiento sobre etapas de la
historia de la Tierra donde los ambientes y los seres vivos fueron muchas veces radicalmente
diferentes a los que se observan hoy, permite desarrollar hipótesis o especular sobre el origen
y la potencial presencia de vida en otros cuerpos celestes.4
«La paleontología tiene la respuesta no sólo para reconstruir y describir la historia de la vida,
sino también para explorar los procesos ecológicos que se desarrollan durante períodos de
tiempo de dimensiones geológicas y, por lo tanto, inaccesibles a enfoques experimentales».
Lukas Hottinger, 19975
Principios
Icnitas de dinosaurio terópodo en el yacimiento de Valdecevillo (Enciso, La Rioja, España).
Excavación del yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca (Burgos).
La finalidad primordial de la Paleontología es la reconstrucción de los organismos del pasado,
no solo de sus partes esqueléticas, sino también las partes orgánicas desaparecidas durante la
fosilización, restituyendo el aspecto que tuvieron en vida, su etología, etc. Para ello se vale de
los mismos principios ya establecidos: actualismo, anatomía comparada, correlación orgánica y
correlación funcional.
Postulado de producción: los fósiles son productos directos o indirectos de organismos que
vivieron en el pasado (entidades paleobiológicas).2
Actualismo biológico: los seres del pasado se regían por las mismas leyes físicas y biológicas, y
tenían las mismas necesidades que los actuales.6 Permite este principio, por ejemplo, afirmar
que los peces del Silúrico tenían branquias, porque las tienen los peces actuales (aunque no
sean los mismos); y que los dinosaurios ponían huevos, como los cocodrilos, lo cual se ha visto
posteriormente corroborado al encontrarse fósiles de huevos, y nidos, conservados en algunos
yacimientos.
Anatomía comparada: Permite colocar a los organismos extintos en el sitio que les
corresponde del cuadro general de los seres vivos, obteniendo así el punto de referencia
necesario para poder aplicar el principio de la correlación orgánica. Aunque los fósiles solo nos
aporten una pequeña parte anatómica de un taxón extinto, la anatomía comparada nos
permite inferir y completar determinadas características anatómicas o fisiológicas ausentes de
los mismos.
Principio de correlación orgánica: Postulado por Cuvier.7 Cada ser orgánico forma un conjunto
cuyas partes se complementan, determinando todas las demás y por tanto puede ser
reconocido por un fragmento cualquiera, bastando en último término un trozo de hueso para
identificarlo.
Correlación funcional: Conocida mejor como morfología funcional, es la parte de la
Paleontología que trata de las relaciones entre la forma y la función, es decir: que intenta
relacionar las estructuras observadas en los fósiles con la función que realizaban en el
organismo cuando estaba vivo8. Para ello utiliza diversos métodos o líneas de análisis.
Comparación de grupos con estructuras homólogas: Este método, que lleva al paleontólogo a
comparar las estructuras de algunos grupos extintos con las de sus correspondientes
representantes actuales resulta a veces menos fiable, pues las mismas estructuras o partes
anatómicas en un determinado grupo pueden haberse modificado profundamente a lo largo
de la evolución y realizar funciones muy diferentes. Del mismo modo, un mismo grupo puede
ocupar nichos ecológicos muy diferentes a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los mamíferos
marinos actuales y sus predecesores terrestres tienen morfología y ocupan nichos ecológicos
muy diferentes. La extremidad anterior en ambos grupos, pese a integrar el mismo número de
piezas óseas en posición anatómica similar, ha experimentado profundas modificaciones en las
formas derivadas de vida marina, y representa una adaptación a un medio y a una función muy
diferentes (la natación) de la que realizaban sus antepasados terrestres (la marcha o el
desplazamiento sobre el suelo). La comparación de formas y de estructuras homólogas debe
tomarse con gran precaución.
Comparación de estructuras análogas: Este es verdaderamente el método más fructífero y más
fiable en Morfología Funcional. Así puede decirse que, mientras que el análisis evolutivo
constituye el campo de acción de la homología, el análisis morfo-funcional constituye el campo
de la analogía9. Este análisis parte generalmente de la comparación de estructuras con una
forma similar para inferir una función análoga en ambos grupos (principio de correlación
forma-función8). Pero dichas estructuras que tienen la misma forma pueden tener orígenes
muy diferentes y los grupos que las presentan pueden no guardar una relación filética entre
ellos. Así los paleontólogos razonan correctamente que las aletas pectorales de un pez y las
extremidades anteriores de un delfín y de un ictiosaurio realizan la misma función. Algo
semejante puede decirse del ala de un reptil volador (pterosaurio), de la de un ave y de la de
un mamífero volador (murciélago). Todo esto puede analizarse incluso en grupos biológicos
que no tienen representantes actuales y que solo conocemos por sus fósiles. Cuando no se
dispone de análogos biológicos, se puede recurrir al uso de análogos mecánicos9.
Principio de superposición estratigráfica: Enunciado por William Smith recuperando las ideas
de Nicolaus Steno (ley de Superposición de estratos de Steno), un siglo anterior. En una serie
estratigráfica normal (no invertida) los estratos de la parte inferior son siempre más antiguos
que los de la superior. El contenido en fósiles de dichos estratos debe cumplir el mismo
principio. Sin embargo hay que exceptuar los fósiles reelaborados (que han sufrido uno o más
ciclos de exhumación —por erosión del sustrato en el que yacen— y resedimentación), y por
tanto son más antiguos que los sedimentos que los engloban, o los correspondientes a
organismos endobiontes —aquellos que viven o pasan parte de su vida enterrados en el
sustrato—, cuyos restos pueden ser más recientes que los sedimentos que los engloban.
Principio de correlación estratigráfica: Estratos pertenecientes a la misma época se
caracterizan por un contenido en fósiles similar. Este principio, en la práctica, es cierto pero
con matizaciones, ya que otros factores como las barreras físicas o el clima condicionan esto.
Disciplinas de la paleontología
Recreación de organismos del Cretácico superior (Pteranodon, Geosternbergia, Nyctosaurus, y
Tylosaurus)
La paleontología moderna sitúa la vida antigua en su contexto a través del estudio de cómo los
cambios físicos en la geografía mundial y el clima han afectado a la evolución de la vida, de
cómo los ecosistemas han respondido a estos cambios y se han adaptado al medio ambiente
cambiante y de cómo estas respuestas mutuas han afectado a los patrones actuales de
biodiversidad.
Réplica de cráneo de tiranosaurio en el Instituto de Paleontología Miquel Crusafont.
Se divide en tres campos de estudio:
Paleobiología
Artículo principal: Paleobiología
Estudia los organismos del pasado en todos sus aspectos, tanto sistemáticos como fisiológicos,
ecológicos, evolutivos, etc. Algunas especialidades paleobiológicas son:
Marrella splendens por Haug et al. 20128A - vista dorsal en un modelo 3D renderizado, basado
en observaciones propias B-E - micrografías bajo luz polarizada B - espécimen bien conservado
USNM 83486f con los exópodos en una conservación "oxidada" (cf. García-Bellido y Collins
2006) C - imagen estereoscópica del espécimen USNM 139665. Los exópodos de los miembros
anteriores se superponen, separados por una fina capa de sedimento D - detalle del espécimen
ROM 56766A en conservación "oxidada". Aquí las espinas del lado lateral de los anillos del
exópodo están bien conservadas E - uno de los ejemplares más pequeños de M. splendens
USNM 219817e que posee restos de apéndices conservados
Fósil y reconstrucción del artrópodo basal Marrella splendens, del Cámbrico medio de Canadá.
Paleozoología. Se encarga del estudio de los animales extintos, a partir de sus restos fósiles, y
de su taxonomía. Aquí se incluyen disciplinas como la paleoantropología, paleoentomología o,
dentro de la paleoherpetología, la dinosaurología. Más frecuentemente se la divide en
paleontología de vertebrados y paleontología de invertebrados10.
Paleobotánica. Se encarga del estudio de seres vegetales o fúngicos extintos y su taxonomía.
Es una disciplina menos extendida que la anterior. Se incluyen disciplinas como la
paleopalinología o estudio de pólenes y esporas fósiles.
Micropaleontología. Es el estudio de los fósiles microscópicos (microfósiles y nanofósiles), para
lo cual se emplean técnicas especiales de muestreo, preparación y observación con el
microscopio.
Paleoicnología. Se encarga del estudio de los indicios de actividad (trazas fósiles) de
organismos del pasado.
Paleoecología. Se encarga del estudio de la ecología de los seres vivos del pasado y de la
reconstrucción de los medioambientes y los ecosistemas presentes en la Tierra a lo largo del
tiempo geológico11.
Paleobiogeografía. Estudia la distribución paleogeográfica de los seres vivos y biomas del
pasado y las causas que originaron tal distribución. Es una aplicación de la paleontología a la
biogeografía descriptiva e histórica.
Paleogenética. Aborda el análisis del material genético conservado en restos de organismos
antiguos, incluyendo estudios de evolución molecular, filogenia y relojes moleculares.12
Paleobiología de la conservación (o paleobiología para la conservación). Utiliza la información
de la paleontología con el objetivo de aportar a los problemas de conservación de la
biodiversidad actuales.13
Tafonomía
Artículo principal: Tafonomía
Se encarga del estudio de los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de
fósiles. Se divide en dos campos principales: bioestratinomía, que estudia los procesos
ocurridos desde la producción de los restos o señales hasta el enterramiento o paso a la
litosfera, y fosildiagénesis, que estudia los procesos posteriores al enterramiento. El análisis
tafonómico previo es indispensable para cualquier estudio bioestratigráfico, paleoecológico o
paleobiogeográfico, entre otros, con el fin de evaluar el sesgo tafonómico (es decir, en qué
medida los fenómenos tafonómicos distorsionaron la información paleontológica) o, de modo
similar, el grado de fidelidad tafonómica (es decir, cuánto se asemejan los conjuntos fósiles a
las comunidades de las que provienen).14 La tafonomía actualista, estrechamente relacionada
con la paleobiología de la conservación, tiene como objetivo comprender cómo se formaron
los fósiles y los yacimientos fosilíferos estudiando la suerte de los restos de organismos
actuales.15
Biocronología
Artículo principal: Biocronología
Estudia la edad de las entidades paleobiológicas, su ordenación temporal y la datación de
eventos bióticos del pasado. Está estrechamente relacionada con la bioestratigrafía, aplicación
de la paleontología a la estratigrafía.
Relaciones con otras ciencias
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Se puede considerar a la paleontología como una división temporal de la biología. La biología
facilita una información acerca de los seres vivos sin la cual es imposible hacer una
interpretación correcta de los fósiles (esta es una de las bases del actualismo). La
paleontología, por su parte, pone de manifiesto e informa al biólogo cuál fue la vida del pasado
y su evolución, constituyendo de esta forma la vertiente histórica de la biología.
Los fósiles tienen un valor intrínseco ya que su estudio es fundamental para la geología
(correlaciones, interpretación de ambientes sedimentarios, determinación de edades relativas,
etc.). En cuanto al aspecto aplicado son numerosos los ejemplos que relacionan ciertos
organismos con la génesis de yacimientos minerales (como el fitoplancton con el petróleo, el
carbón, los fosfatos, etc.). La geología histórica es inconcebible sin el apoyo de los datos
paleontológicos que nos dan información sobre paleogeografía, paleoclimatología, paleo-
oceanografía, quimismo de las aguas, etc.). De la misma forma la Paleontología necesita de
otras disciplinas como la bioquímica, la física o las matemáticas (especialmente la estadística).
La paleontología es una de las disciplinas asociadas a las ciencias del karst objeto de la
espeleología, ocupándose del estudio de los vestigios en cavidades subterráneas.16
Técnicas de extracción, preparación y conservación de fósiles
Existen diferentes técnicas usadas comúnmente en paleontología para la preparación de
restos fósiles.
Métodos mecánicos
Limpieza mecánica de una muestra paleontológica en el laboratorio.
Los límites físicos de los fósiles representan áreas de debilidad, ya que la constitución química
es diferente de la matriz que los incluye. Por tanto, para separarlos se puede usar métodos de
percusión (martillo y cincel).
Técnicas de abrasión: La pionera fue la máquina de chorro de arena. Generalmente ahora se
usa un gas (aire comprimido, nitrógeno o dióxido de carbono) que propulsa un polvo abrasivo;
en este caso el poder abrasivo depende de la presión del gas y del tamaño y características del
polvo abrasivo.
Calentamiento: Se recurre a cambios muy bruscos de temperatura, para separar por dilatación
diferencial.
Técnicas de percusión y desbastado: Se usa un limpiador neumático de fósiles con puntas
especiales (mayor tamaño para el desbastado y puntas cada vez más finas para el trabajo
delicado). Para ello hay que reconstruir la disposición del fósil antes de empezar, así como
comprobar la petrología de la roca y apoyar los especímenes en un elemento que absorba las
vibraciones (como un saco de arena).
Métodos químicos
Se usan en función de la naturaleza de los fósiles y la roca.
Mediante una técnica llamada disgregación química, se trata de agua con detergentes que
disminuyen la tensión superficial en la interfase arcilla-agua para rocas arcillosas o limos. El
agua oxigenada tiene un efecto similar. Los ácidos también son usados ampliamente utilizados
en la extracción de fósiles: ácido clorhídrico (HCl(aq)), ácido fluorhídrico (HF(aq)), ácido nítrico
(HNO3), ácido fórmico o ácido acético.
Técnicas de extracción de microfósiles
Sistema de lavado-tamizado para la reducción y concentración de una muestra con
microfósiles.
Véase también: Triado
Hay que distinguir técnicas dependiendo del tipo de roca.
Rocas calcáreas: Se utiliza ácido acético (CH3COOH) o fórmico (HCOOH) para fósiles fosfáticos.
En este caso se coloca la muestra en un vaso de polietileno y se añade acético (10-15 %) o
fórmico que actúa más rápido y puede utilizarse a mayor concentración aunque es más
corrosivo. El ácido puede atacar al fosfato en muestras con bajo contenido en carbonato por lo
que interesa añadir carbonato cálcico en polvo (obteniendo acetato de calcio).
Alternativamente en los sucesivos ataques en la muestra para solucionar este problema se usa
una solución (7 % ácido acético concentrado, 63 % agua y 30 % del líquido filtrado procedente
de la digestión de muestras previas).
Rocas silíceas: Se utiliza ácido clorhídrico al 10 %.
Rocas arcillosas: En este caso se recurre al agua oxigenada o a detergentes.
Técnicas palinológicas: Se utiliza ácido fluorhídrico o clorhídrico. En primer lugar, las muestras
son cubiertas por ácido clorhídrico (HCl) para remover carbonatos, luego son lavadas y
centrifugadas tres o cuatro veces. Se da un segundo tratamiento, con ácido fluorhídrico (HF),
para remover los silicatos. Al final de la reacción, el residuo orgánico debería ser visible. La
muestra se limpia de ácidos mediante decantación y centrifugado, y luego de cristales de
fluorosilicatos insolubles.17
Técnicas de concentración
Se utilizan líquidos pesados como el bromoformo (CHBr3, pe 2.89) y tetrabromoetano
(C2H2Br4, pe 2.96), pero son muy tóxicos.18 La alternativa más segura es el uso de
politungstato de sodio (3Na2WO4.9WO3.H2O) soluble en agua lo que permite variar su Pe. La
ideal es 2,75 o ligeramente más alto para evitar problemas de viscosidad alta y precipitación.
Se realiza una filtración con tamices de tamaño adecuado en función de los grupos fósiles.
Secciones delgadas
Lámina delgada con fósiles de fusulinas vista bajo el microscopio petrográfico.
La láminas delgadas se llevan a cabo cuando los fósiles y microfósiles poseen una composición
igual que la de la matriz y no pueden extraerse sin deteriorarlos o cuando se quieren observar
secciones, detalles o la estructura tisular de los mismos.
Consolidantes y adhesivos
La consolidación o endurecimiento es necesario para la conservación y manipulación de
muchos ejemplares. Los adhesivos y consolidantes deben ser fácilmente eliminables en caso
necesario. Para aquellos fósiles que hayan sufrido métodos de extracción mecánica se realiza
un sellado de fracturas con resinas de acetil-polivinilo y poli-metil-metacrilato solubles en etil-
acetato. La última se contrae cuando se seca por lo que no se puede utilizar como
consolidante. El cianocrilato se utiliza para reparar pequeñas piezas de fósiles (su estabilidad
es desconocida y es prácticamente insoluble). Los métodos químicos de preparación necesitan
de adhesivos y consolidantes que protejan a los fósiles del ataque químico y como armazón y
refuerzo. El polibutil-metacrilato, poli-metil-metacrilato y cianocrilato son adhesivos de
resistencia similar a los ácidos. En todos los métodos de preparación es necesario llevar un
meticuloso control de todos los pasos realizados.
Métodos de estudio y análisis paleontológicos
Fósil de una hoja de Neuropteris, del Carbonífero superior.
Dentro de la variedad de temáticas y disciplinas en paleontología, algunas aproximaciones
metodológicas suelen ser las más comunes. Los primeros pasos en el estudio de un resto fósil
incluyen su descripción anatómica y su comparación con la anatomía conocida de otros seres,
seguida de una propuesta de clasificación que asigna un nombre científico al resto y una
pertenencia a algún grupo taxonómico19. Esto suele complementarse con un análisis
filogenético, en el cual se observan una serie de rasgos en el fósil en estudio para cuantificar su
anatomía en una matriz de caracteres. Esta matriz es analizada por medio de métodos
cladísticos para generar árboles filogenéticos que permitan entender con qué organismos
fósiles y actuales estaba más emparentado.
Estudios adicionales pueden incluir el análisis de elementos químicos específicos y isótopos de
interés en los tejidos preservados, datos que suelen aportar información valiosa sobre el
ambiente en el que el organismo vivió y murió, o sobre su forma de vida. Dentro de la
paleobiología, métodos usuales incluyen, además de la morfología funcional, la cuantificación
de la forma (morfometría) y su análisis mediante distintas técnicas de estadística multivariada
para comprender las relaciones entre forma y ambiente (ecomorfología)8. El análisis de las
propiedades físicas de las formas biológicas se denomina biomecánica, y también es un área
activa en paleontología. Otra área de estudio comprende el análisis de las variaciones de forma
sufridas por los organismos a lo largo de vida (variación ontogenética), y su evolución. En fases
más integradoras del análisis (paleoecología), la reconstrucción paleoambiental implica la
confluencia de datos y evidencias de múltiples subdisciplinas (sedimentología, icnología,
micropaleontología, etc.)198. La estadística tanto básica como multivariada suele jugar un rol
protagónico en el estudio de todo tipo de datos numéricos en paleontología.
Historia de la paleontología
Artículos principales: Historia de la paleontología, Paleontología de dinosaurios e Historia de la
paleoantropología.
Esta sección es un extracto de Historia de la paleontología.[editar]
Duria Antiquior - Un Dorset más antiguo es una acuarela pintada por el geólogo Henry De la
Beche en 1830, basándose en fósiles descubiertos por Mary Anning. A finales del siglo xviii y a
inicios del siglo xix ocurrieron cambios rápidos y dramáticos en el pensamiento acerca la
historia de la vida en la Tierra.
La historia de la paleontología recorre la historia de los esfuerzos para entender la historia de
la vida en la Tierra a través del estudio del registro fósil dejado por organismos vivos. Ya que
tiene que ver con la comprensión de los organismos vivos del pasado, la paleontología puede
ser considerada como un campo de la biología, pero su desarrollo histórico ha estado
estrechamente ligado a la geología y el esfuerzo para entender la historia de la Tierra misma.
En la antigüedad, Jenófanes (570-480 a. C.), Heródoto (484-425 a. C.), Eratóstenes (276-194 a.
C.), y Estrabón (64 a. C.-24 d. C.) escribieron acerca de los fósiles de organismos marinos que
indicaban que su tierra había estado alguna vez bajo el agua. Durante la Edad Media, el
naturalista persa Ibn Sina (conocido como Avicena en Europa) trató a los fósiles en su escrito El
libro de la curación (1027), en el que propuso una teoría de los fluidos petrificantes que
Alberto de Sajonia extendería en el siglo xiv. El naturalista chino Shen Kuo (1031-1095)
propondría una teoría del cambio climático basado en evidencia de bambú petrificado.
En la Europa moderna, el estudio sistemático de los fósiles surgió como una parte integral de
los cambios en la filosofía de la naturaleza que se produjeron durante la Edad de la Razón. La
naturaleza de los fósiles y su relación con la vida en el pasado alcanzó mayor comprensión
durante los siglos xvii y xviii; al final del siglo xviii la obra de Georges Cuvier decidió un largo
debate acerca de la realidad de la extinción, lo que llevó al surgimiento de la paleontología
asociada a la anatomía comparada como disciplina científica. El creciente conocimiento del
registro fósil también jugó un papel creciente en el desarrollo de la geología, especialmente de
la estratigrafía.
En 1822, el término «paleontología» fue acuñado por Henri Marie Ducrotay de Blainville
(editor de la revista científica francesa Journal de physique) para referirse al estudio de los
antiguos organismos vivos mediante fósiles, y durante la primera mitad del siglo xix las
actividades geológicas y paleontológicas se volvieron más organizadas con el crecimiento de
sociedades y museos geológicos y con el número creciente de profesionales geólogos y
especialistas en fósiles. Este hecho contribuyó a un rápido aumento del conocimiento acerca
de la historia de la vida en la Tierra, y a lograr un importante progreso hacia la definición de la
escala temporal geológica basada en su mayoría en evidencia fósil. Dado que el conocimiento
de la historia de la vida continuó mejorando, se hizo cada vez más evidente que existía algún
tipo de orden sucesivo durante el desarrollo de la vida. Esta afirmación alentaría las teorías
evolutivas tempranas sobre la transmutación de las especies.20
Después de que Charles Darwin publicara El origen de las especies en 1859, gran parte del
enfoque de la paleontología se dirigió hacia la comprensión de las vías evolutivas, incluyendo
la evolución humana y las teorías evolucionistas.20
Durante la segunda mitad del siglo xix ocurrió una tremenda expansión de la actividad
paleontológica, especialmente en América del Norte. La tendencia continuó durante el siglo xx
cuando diversas regiones de la Tierra que se abrieron para la recolección sistemática de fósiles,
como lo demuestra una serie de descubrimientos importantes en China, cerca del final del
siglo xx. Se han descubierto muchas formas transicionales, y actualmente se cuenta con
abundante evidencia de cómo se relacionan todas las clases de vertebrados, gran parte de ella
en forma de formas de transición.21 Durante las últimas dos décadas del siglo xx aumentó el
interés en las extinciones masivas y el del papel que juegan en la evolución de la vida en la
Tierra.22 También se renovó el interés en la explosión cámbrica, durante la cual surgieron los
planos corporales de la mayoría de los filos animales. El descubrimiento de fósiles de la biota
de Ediacara y el desarrollo de la paleobiología extendieron el conocimiento de la vida mucho
antes del Cámbrico.
Paleontólogos famosos
La historia incluye buen número de paleontólogos reseñables:
Othniel Charles Marsh (1831-1899). Uno de los contendientes en la denominada «Guerra de
los Huesos».
Iván Efremov (1908-1972). Definió la tafonomía, la ciencia que estudia los procesos de
fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles.
Adolf Seilacher (1925-2014). Introdujo la etología como criterio de clasificación de las pistas
fósiles.
José Torrubia (1698-1761) (ESP)
Georges Cuvier (1769-1832) (FRA)
Leopold von Buch (1774-1853) (ALE)
William Buckland (1784-1856) (GBR)
Gideon Mantell (1790-1852) (GBR)
Philippe-Charles Schmerling (1791-1836)
Roderick Murchison (1792-1871) (GBR)
Mary Anning (1799-1847) (GBR)
Joachim Barrande (1799-1883) (FRA)
Alcide Dessalines d'Orbigny (1802-1857) (FRA)
Richard Owen (1804-1892) (GBR)
Charles Darwin (1809-1882) (GBR)
Juan Vilanova y Piera (1821-1893) (ESP)
Joseph Leidy (1823-1891) (USA)
Louis Édouard Gourdan de Fromentel (1824-1901)
Henry Testot-Ferry (1826-1869)
Oppel, Albert (1831-1865) (ALE)
Othniel Charles Marsh (1831-1899) (USA)
Andrew Carnegie (1835-1919) (GBR)
Edward Drinker Cope (1840-1897) (USA)
Lucas Mallada (1841-1921) (ESP)
Charles Sternberg (1850-1943) (USA)
Florentino Ameghino (1854-1911) (ARG)
Henry Fairfield Osborn (1857-1935) (USA)
John Bell Hatcher (1861-1904) (USA)
Earl Douglass (1862-1931) (USA)
Eberhard Fraas (1862-1915) (ALE)
Robert Broom (1866-1951) (SUD)
Richard Lull (1867-1957) (USA)
Mignon Talbot (1869-1950) (USA)
Barnum Brown (1873-1963) (USA)
Friedrich von Huene (1875-1969) (ALE)
Karl Alfred von Zittel (1875-1969) (ALE)
Hugo Obermaier (1877-1946) (ALE)
Franz Nopcsa von Felső-Szilvás (1877-1933) (HUN)
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) (FRA)
Roy Chapman Andrews (1884-1960) (USA)
Paul Wernert (1889-1972)
Véra Gromova (1891-1973)
Rudolf Stahlecker (1898-1977) (ALE)
George Gaylord Simpson (1902-1984) (USA)
Louis Seymour Bazett Leakey (1903-1972)
Edwin Harris Colbert (1905-2001) (USA)
Llewellyn Ivor Price (1905-1980) (BRA)
Iván Antónovich Yefrémov (1908-1972) (RUS)
René Lavocat (1909-2007)
Carlos de Paula Couto (1910-1982) (BRA)
Jean-Pierre Lehman (1914-1981)
Jim Jensen (1918-1998) (USA)
Emiliano Aguirre (1925) (ESP)
Adolf Seilacher (1925-2014) (ALE)
Sándor Bökönyi (1926-1994) paleozoólogo
John Ostrom (1928-2005) (USA)
Daniel Cargnin (1930-2002) (BRA)
Yves Coppens (1934) (FRA)
Henry de Lumley (1934)
Marie-Françoise Bonifay (1935)
Philippe Taquet (1940) (FRA)
Michel Brunet (1940)
Stephen Jay Gould (1941-2002) (USA)
Robert Bakker (1945) (USA)
Jack Horner (1946) (USA)
Éric Buffetaut (1950)
Brigitte Senut (1954) (FRA)
Paul Sereno (1957) (USA)
Neil Shubin (1960)
Francis Duranthon (1961)
Luis M. Chiappe (1962) (ARG)
José Braga (1967)
Véase también: Categoría:Paleontólogos
Véase también
Anexo:Cronología de la paleontología
Lista de yacimientos paleontológicos
Facies
Geología histórica
Icnología
Paleoantropología
Sociedad Española de Paleontología
Zooarqueologia
Notas
Referencias
López Martínez, N. y Truyols Santonja, J. (1994). Paleontología. Conceptos y métodos. Col.
Ciencias de la vida 19. Síntesis. p. 334. ISBN 84-7738-249-2.
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Paleontología.
[Link] - Grupo de estudios paleontológicos de la Universidad de Zaragoza
Fósil - Revista de Paleontología
Galería de paleontólogos Semblanzas de paleontólogos ibéricos e iberoamericanos. Editor:
Marcos A. Lamolda (Univ. Granada)
Grupo Paleo - El mayor portal de paleontología de lengua hispana.
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas (UCM) - Blog del Equipo de Introducción a la
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas
Paleontología electrónica - Revista internacional de paleontología, en inglés (página de
introducción a la réplica española, en castellano)
Smithsonian's Paleobiology website: una buena introducción
Sociedad Paleontológica de Chile
Sociedad Paleoentomológica Internacional
Teaching Palaeontology and Palaeoecology (en alemán)
Consolidación de material óseo fósil: estudio de penetración de consolidantes. En PH
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Para otros usos de este término, véase Paleontología (desambiguación).
Recreación de la cabeza de un dinosaurio basada en sus restos fósiles y en la anatomía
comparada.
Filogenia y distribución temporal de los peces cartilaginosos en los tiempos geológicos,
teniendo en cuenta el registro fósil.
Intensidad de las extinciones a lo largo del Fanerozoico, según la diversidad de los géneros
marinos identificados en el registro fósil.
La paleontología (del griego «παλαιος» palaios = antiguo, «οντο» onto = ser, «-λογία» -logía =
tratado, estudio, ciencia) es la ciencia natural que estudia e interpreta el pasado de la vida
sobre la Tierra a través de los fósiles.1 Se encuadra dentro de las ciencias naturales, posee un
cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la geología y la biología
con las que se integra estrechamente. Puede subdividirse en paleobiología, tafonomía y
biocronología,2 e intercambia información necesaria con otras disciplinas (estudio de la
evolución de los seres vivos, bioestratigrafía, paleogeografía o paleoclimatología, entre otras).
Entre sus objetivos están, además de la reconstrucción de los seres vivos que vivieron en el
pasado, el estudio de su origen, de sus cambios en el tiempo (evolución y filogenia), de las
relaciones entre ellos y con su entorno (paleoecología, evolución de la biosfera), de su
distribución espacial y migraciones (paleobiogeografía), de las extinciones, de los procesos de
fosilización (tafonomía) o de la correlación y datación de las rocas que los contienen
(bioestratigrafía).
La paleontología tuvo (y tiene) muchísima importancia al permitir entender que la Tierra y sus
seres vivos están en constante cambio, los cuales se remontan muchos miles de millones de
años en el pasado.3 Esta comprensión, desarrollada de la mano de los avances en el
conocimiento de los procesos geológicos, motivó un cambio en la percepción del tiempo,
dando origen al concepto de "tiempo profundo".
La paleontología permite entender la actual composición (biodiversidad) y distribución de los
seres vivos sobre la Tierra (biogeografía) —antes de la intervención humana—, ha aportado
pruebas indispensables para la solución de dos de las más grandes controversias científicas del
pasado siglo, la evolución de los seres vivos y la deriva de los continentes, y, de cara a nuestro
futuro, ofrece herramientas para el análisis de cómo los cambios climáticos pueden afectar al
conjunto de la biosfera.3 Además, la paleontología, al generar conocimiento sobre etapas de la
historia de la Tierra donde los ambientes y los seres vivos fueron muchas veces radicalmente
diferentes a los que se observan hoy, permite desarrollar hipótesis o especular sobre el origen
y la potencial presencia de vida en otros cuerpos celestes.4
«La paleontología tiene la respuesta no sólo para reconstruir y describir la historia de la vida,
sino también para explorar los procesos ecológicos que se desarrollan durante períodos de
tiempo de dimensiones geológicas y, por lo tanto, inaccesibles a enfoques experimentales».
Lukas Hottinger, 19975
Principios
Icnitas de dinosaurio terópodo en el yacimiento de Valdecevillo (Enciso, La Rioja, España).
Excavación del yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca (Burgos).
La finalidad primordial de la Paleontología es la reconstrucción de los organismos del pasado,
no solo de sus partes esqueléticas, sino también las partes orgánicas desaparecidas durante la
fosilización, restituyendo el aspecto que tuvieron en vida, su etología, etc. Para ello se vale de
los mismos principios ya establecidos: actualismo, anatomía comparada, correlación orgánica y
correlación funcional.
Postulado de producción: los fósiles son productos directos o indirectos de organismos que
vivieron en el pasado (entidades paleobiológicas).2
Actualismo biológico: los seres del pasado se regían por las mismas leyes físicas y biológicas, y
tenían las mismas necesidades que los actuales.6 Permite este principio, por ejemplo, afirmar
que los peces del Silúrico tenían branquias, porque las tienen los peces actuales (aunque no
sean los mismos); y que los dinosaurios ponían huevos, como los cocodrilos, lo cual se ha visto
posteriormente corroborado al encontrarse fósiles de huevos, y nidos, conservados en algunos
yacimientos.
Anatomía comparada: Permite colocar a los organismos extintos en el sitio que les
corresponde del cuadro general de los seres vivos, obteniendo así el punto de referencia
necesario para poder aplicar el principio de la correlación orgánica. Aunque los fósiles solo nos
aporten una pequeña parte anatómica de un taxón extinto, la anatomía comparada nos
permite inferir y completar determinadas características anatómicas o fisiológicas ausentes de
los mismos.
Principio de correlación orgánica: Postulado por Cuvier.7 Cada ser orgánico forma un conjunto
cuyas partes se complementan, determinando todas las demás y por tanto puede ser
reconocido por un fragmento cualquiera, bastando en último término un trozo de hueso para
identificarlo.
Correlación funcional: Conocida mejor como morfología funcional, es la parte de la
Paleontología que trata de las relaciones entre la forma y la función, es decir: que intenta
relacionar las estructuras observadas en los fósiles con la función que realizaban en el
organismo cuando estaba vivo8. Para ello utiliza diversos métodos o líneas de análisis.
Comparación de grupos con estructuras homólogas: Este método, que lleva al paleontólogo a
comparar las estructuras de algunos grupos extintos con las de sus correspondientes
representantes actuales resulta a veces menos fiable, pues las mismas estructuras o partes
anatómicas en un determinado grupo pueden haberse modificado profundamente a lo largo
de la evolución y realizar funciones muy diferentes. Del mismo modo, un mismo grupo puede
ocupar nichos ecológicos muy diferentes a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los mamíferos
marinos actuales y sus predecesores terrestres tienen morfología y ocupan nichos ecológicos
muy diferentes. La extremidad anterior en ambos grupos, pese a integrar el mismo número de
piezas óseas en posición anatómica similar, ha experimentado profundas modificaciones en las
formas derivadas de vida marina, y representa una adaptación a un medio y a una función muy
diferentes (la natación) de la que realizaban sus antepasados terrestres (la marcha o el
desplazamiento sobre el suelo). La comparación de formas y de estructuras homólogas debe
tomarse con gran precaución.
Comparación de estructuras análogas: Este es verdaderamente el método más fructífero y más
fiable en Morfología Funcional. Así puede decirse que, mientras que el análisis evolutivo
constituye el campo de acción de la homología, el análisis morfo-funcional constituye el campo
de la analogía9. Este análisis parte generalmente de la comparación de estructuras con una
forma similar para inferir una función análoga en ambos grupos (principio de correlación
forma-función8). Pero dichas estructuras que tienen la misma forma pueden tener orígenes
muy diferentes y los grupos que las presentan pueden no guardar una relación filética entre
ellos. Así los paleontólogos razonan correctamente que las aletas pectorales de un pez y las
extremidades anteriores de un delfín y de un ictiosaurio realizan la misma función. Algo
semejante puede decirse del ala de un reptil volador (pterosaurio), de la de un ave y de la de
un mamífero volador (murciélago). Todo esto puede analizarse incluso en grupos biológicos
que no tienen representantes actuales y que solo conocemos por sus fósiles. Cuando no se
dispone de análogos biológicos, se puede recurrir al uso de análogos mecánicos9.
Principio de superposición estratigráfica: Enunciado por William Smith recuperando las ideas
de Nicolaus Steno (ley de Superposición de estratos de Steno), un siglo anterior. En una serie
estratigráfica normal (no invertida) los estratos de la parte inferior son siempre más antiguos
que los de la superior. El contenido en fósiles de dichos estratos debe cumplir el mismo
principio. Sin embargo hay que exceptuar los fósiles reelaborados (que han sufrido uno o más
ciclos de exhumación —por erosión del sustrato en el que yacen— y resedimentación), y por
tanto son más antiguos que los sedimentos que los engloban, o los correspondientes a
organismos endobiontes —aquellos que viven o pasan parte de su vida enterrados en el
sustrato—, cuyos restos pueden ser más recientes que los sedimentos que los engloban.
Principio de correlación estratigráfica: Estratos pertenecientes a la misma época se
caracterizan por un contenido en fósiles similar. Este principio, en la práctica, es cierto pero
con matizaciones, ya que otros factores como las barreras físicas o el clima condicionan esto.
Disciplinas de la paleontología
Recreación de organismos del Cretácico superior (Pteranodon, Geosternbergia, Nyctosaurus, y
Tylosaurus)
La paleontología moderna sitúa la vida antigua en su contexto a través del estudio de cómo los
cambios físicos en la geografía mundial y el clima han afectado a la evolución de la vida, de
cómo los ecosistemas han respondido a estos cambios y se han adaptado al medio ambiente
cambiante y de cómo estas respuestas mutuas han afectado a los patrones actuales de
biodiversidad.
Réplica de cráneo de tiranosaurio en el Instituto de Paleontología Miquel Crusafont.
Se divide en tres campos de estudio:
Paleobiología
Artículo principal: Paleobiología
Estudia los organismos del pasado en todos sus aspectos, tanto sistemáticos como fisiológicos,
ecológicos, evolutivos, etc. Algunas especialidades paleobiológicas son:
Marrella splendens por Haug et al. 20128A - vista dorsal en un modelo 3D renderizado, basado
en observaciones propias B-E - micrografías bajo luz polarizada B - espécimen bien conservado
USNM 83486f con los exópodos en una conservación "oxidada" (cf. García-Bellido y Collins
2006) C - imagen estereoscópica del espécimen USNM 139665. Los exópodos de los miembros
anteriores se superponen, separados por una fina capa de sedimento D - detalle del espécimen
ROM 56766A en conservación "oxidada". Aquí las espinas del lado lateral de los anillos del
exópodo están bien conservadas E - uno de los ejemplares más pequeños de M. splendens
USNM 219817e que posee restos de apéndices conservados
Fósil y reconstrucción del artrópodo basal Marrella splendens, del Cámbrico medio de Canadá.
Paleozoología. Se encarga del estudio de los animales extintos, a partir de sus restos fósiles, y
de su taxonomía. Aquí se incluyen disciplinas como la paleoantropología, paleoentomología o,
dentro de la paleoherpetología, la dinosaurología. Más frecuentemente se la divide en
paleontología de vertebrados y paleontología de invertebrados10.
Paleobotánica. Se encarga del estudio de seres vegetales o fúngicos extintos y su taxonomía.
Es una disciplina menos extendida que la anterior. Se incluyen disciplinas como la
paleopalinología o estudio de pólenes y esporas fósiles.
Micropaleontología. Es el estudio de los fósiles microscópicos (microfósiles y nanofósiles), para
lo cual se emplean técnicas especiales de muestreo, preparación y observación con el
microscopio.
Paleoicnología. Se encarga del estudio de los indicios de actividad (trazas fósiles) de
organismos del pasado.
Paleoecología. Se encarga del estudio de la ecología de los seres vivos del pasado y de la
reconstrucción de los medioambientes y los ecosistemas presentes en la Tierra a lo largo del
tiempo geológico11.
Paleobiogeografía. Estudia la distribución paleogeográfica de los seres vivos y biomas del
pasado y las causas que originaron tal distribución. Es una aplicación de la paleontología a la
biogeografía descriptiva e histórica.
Paleogenética. Aborda el análisis del material genético conservado en restos de organismos
antiguos, incluyendo estudios de evolución molecular, filogenia y relojes moleculares.12
Paleobiología de la conservación (o paleobiología para la conservación). Utiliza la información
de la paleontología con el objetivo de aportar a los problemas de conservación de la
biodiversidad actuales.13
Tafonomía
Artículo principal: Tafonomía
Se encarga del estudio de los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de
fósiles. Se divide en dos campos principales: bioestratinomía, que estudia los procesos
ocurridos desde la producción de los restos o señales hasta el enterramiento o paso a la
litosfera, y fosildiagénesis, que estudia los procesos posteriores al enterramiento. El análisis
tafonómico previo es indispensable para cualquier estudio bioestratigráfico, paleoecológico o
paleobiogeográfico, entre otros, con el fin de evaluar el sesgo tafonómico (es decir, en qué
medida los fenómenos tafonómicos distorsionaron la información paleontológica) o, de modo
similar, el grado de fidelidad tafonómica (es decir, cuánto se asemejan los conjuntos fósiles a
las comunidades de las que provienen).14 La tafonomía actualista, estrechamente relacionada
con la paleobiología de la conservación, tiene como objetivo comprender cómo se formaron
los fósiles y los yacimientos fosilíferos estudiando la suerte de los restos de organismos
actuales.15
Biocronología
Artículo principal: Biocronología
Estudia la edad de las entidades paleobiológicas, su ordenación temporal y la datación de
eventos bióticos del pasado. Está estrechamente relacionada con la bioestratigrafía, aplicación
de la paleontología a la estratigrafía.
Relaciones con otras ciencias
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Se puede considerar a la paleontología como una división temporal de la biología. La biología
facilita una información acerca de los seres vivos sin la cual es imposible hacer una
interpretación correcta de los fósiles (esta es una de las bases del actualismo). La
paleontología, por su parte, pone de manifiesto e informa al biólogo cuál fue la vida del pasado
y su evolución, constituyendo de esta forma la vertiente histórica de la biología.
Los fósiles tienen un valor intrínseco ya que su estudio es fundamental para la geología
(correlaciones, interpretación de ambientes sedimentarios, determinación de edades relativas,
etc.). En cuanto al aspecto aplicado son numerosos los ejemplos que relacionan ciertos
organismos con la génesis de yacimientos minerales (como el fitoplancton con el petróleo, el
carbón, los fosfatos, etc.). La geología histórica es inconcebible sin el apoyo de los datos
paleontológicos que nos dan información sobre paleogeografía, paleoclimatología, paleo-
oceanografía, quimismo de las aguas, etc.). De la misma forma la Paleontología necesita de
otras disciplinas como la bioquímica, la física o las matemáticas (especialmente la estadística).
La paleontología es una de las disciplinas asociadas a las ciencias del karst objeto de la
espeleología, ocupándose del estudio de los vestigios en cavidades subterráneas.16
Técnicas de extracción, preparación y conservación de fósiles
Existen diferentes técnicas usadas comúnmente en paleontología para la preparación de
restos fósiles.
Métodos mecánicos
Limpieza mecánica de una muestra paleontológica en el laboratorio.
Los límites físicos de los fósiles representan áreas de debilidad, ya que la constitución química
es diferente de la matriz que los incluye. Por tanto, para separarlos se puede usar métodos de
percusión (martillo y cincel).
Técnicas de abrasión: La pionera fue la máquina de chorro de arena. Generalmente ahora se
usa un gas (aire comprimido, nitrógeno o dióxido de carbono) que propulsa un polvo abrasivo;
en este caso el poder abrasivo depende de la presión del gas y del tamaño y características del
polvo abrasivo.
Calentamiento: Se recurre a cambios muy bruscos de temperatura, para separar por dilatación
diferencial.
Técnicas de percusión y desbastado: Se usa un limpiador neumático de fósiles con puntas
especiales (mayor tamaño para el desbastado y puntas cada vez más finas para el trabajo
delicado). Para ello hay que reconstruir la disposición del fósil antes de empezar, así como
comprobar la petrología de la roca y apoyar los especímenes en un elemento que absorba las
vibraciones (como un saco de arena).
Métodos químicos
Se usan en función de la naturaleza de los fósiles y la roca.
Mediante una técnica llamada disgregación química, se trata de agua con detergentes que
disminuyen la tensión superficial en la interfase arcilla-agua para rocas arcillosas o limos. El
agua oxigenada tiene un efecto similar. Los ácidos también son usados ampliamente utilizados
en la extracción de fósiles: ácido clorhídrico (HCl(aq)), ácido fluorhídrico (HF(aq)), ácido nítrico
(HNO3), ácido fórmico o ácido acético.
Técnicas de extracción de microfósiles
Sistema de lavado-tamizado para la reducción y concentración de una muestra con
microfósiles.
Véase también: Triado
Hay que distinguir técnicas dependiendo del tipo de roca.
Rocas calcáreas: Se utiliza ácido acético (CH3COOH) o fórmico (HCOOH) para fósiles fosfáticos.
En este caso se coloca la muestra en un vaso de polietileno y se añade acético (10-15 %) o
fórmico que actúa más rápido y puede utilizarse a mayor concentración aunque es más
corrosivo. El ácido puede atacar al fosfato en muestras con bajo contenido en carbonato por lo
que interesa añadir carbonato cálcico en polvo (obteniendo acetato de calcio).
Alternativamente en los sucesivos ataques en la muestra para solucionar este problema se usa
una solución (7 % ácido acético concentrado, 63 % agua y 30 % del líquido filtrado procedente
de la digestión de muestras previas).
Rocas silíceas: Se utiliza ácido clorhídrico al 10 %.
Rocas arcillosas: En este caso se recurre al agua oxigenada o a detergentes.
Técnicas palinológicas: Se utiliza ácido fluorhídrico o clorhídrico. En primer lugar, las muestras
son cubiertas por ácido clorhídrico (HCl) para remover carbonatos, luego son lavadas y
centrifugadas tres o cuatro veces. Se da un segundo tratamiento, con ácido fluorhídrico (HF),
para remover los silicatos. Al final de la reacción, el residuo orgánico debería ser visible. La
muestra se limpia de ácidos mediante decantación y centrifugado, y luego de cristales de
fluorosilicatos insolubles.17
Técnicas de concentración
Se utilizan líquidos pesados como el bromoformo (CHBr3, pe 2.89) y tetrabromoetano
(C2H2Br4, pe 2.96), pero son muy tóxicos.18 La alternativa más segura es el uso de
politungstato de sodio (3Na2WO4.9WO3.H2O) soluble en agua lo que permite variar su Pe. La
ideal es 2,75 o ligeramente más alto para evitar problemas de viscosidad alta y precipitación.
Se realiza una filtración con tamices de tamaño adecuado en función de los grupos fósiles.
Secciones delgadas
Lámina delgada con fósiles de fusulinas vista bajo el microscopio petrográfico.
La láminas delgadas se llevan a cabo cuando los fósiles y microfósiles poseen una composición
igual que la de la matriz y no pueden extraerse sin deteriorarlos o cuando se quieren observar
secciones, detalles o la estructura tisular de los mismos.
Consolidantes y adhesivos
La consolidación o endurecimiento es necesario para la conservación y manipulación de
muchos ejemplares. Los adhesivos y consolidantes deben ser fácilmente eliminables en caso
necesario. Para aquellos fósiles que hayan sufrido métodos de extracción mecánica se realiza
un sellado de fracturas con resinas de acetil-polivinilo y poli-metil-metacrilato solubles en etil-
acetato. La última se contrae cuando se seca por lo que no se puede utilizar como
consolidante. El cianocrilato se utiliza para reparar pequeñas piezas de fósiles (su estabilidad
es desconocida y es prácticamente insoluble). Los métodos químicos de preparación necesitan
de adhesivos y consolidantes que protejan a los fósiles del ataque químico y como armazón y
refuerzo. El polibutil-metacrilato, poli-metil-metacrilato y cianocrilato son adhesivos de
resistencia similar a los ácidos. En todos los métodos de preparación es necesario llevar un
meticuloso control de todos los pasos realizados.
Métodos de estudio y análisis paleontológicos
Fósil de una hoja de Neuropteris, del Carbonífero superior.
Dentro de la variedad de temáticas y disciplinas en paleontología, algunas aproximaciones
metodológicas suelen ser las más comunes. Los primeros pasos en el estudio de un resto fósil
incluyen su descripción anatómica y su comparación con la anatomía conocida de otros seres,
seguida de una propuesta de clasificación que asigna un nombre científico al resto y una
pertenencia a algún grupo taxonómico19. Esto suele complementarse con un análisis
filogenético, en el cual se observan una serie de rasgos en el fósil en estudio para cuantificar su
anatomía en una matriz de caracteres. Esta matriz es analizada por medio de métodos
cladísticos para generar árboles filogenéticos que permitan entender con qué organismos
fósiles y actuales estaba más emparentado.
Estudios adicionales pueden incluir el análisis de elementos químicos específicos y isótopos de
interés en los tejidos preservados, datos que suelen aportar información valiosa sobre el
ambiente en el que el organismo vivió y murió, o sobre su forma de vida. Dentro de la
paleobiología, métodos usuales incluyen, además de la morfología funcional, la cuantificación
de la forma (morfometría) y su análisis mediante distintas técnicas de estadística multivariada
para comprender las relaciones entre forma y ambiente (ecomorfología)8. El análisis de las
propiedades físicas de las formas biológicas se denomina biomecánica, y también es un área
activa en paleontología. Otra área de estudio comprende el análisis de las variaciones de forma
sufridas por los organismos a lo largo de vida (variación ontogenética), y su evolución. En fases
más integradoras del análisis (paleoecología), la reconstrucción paleoambiental implica la
confluencia de datos y evidencias de múltiples subdisciplinas (sedimentología, icnología,
micropaleontología, etc.)198. La estadística tanto básica como multivariada suele jugar un rol
protagónico en el estudio de todo tipo de datos numéricos en paleontología.
Historia de la paleontología
Artículos principales: Historia de la paleontología, Paleontología de dinosaurios e Historia de la
paleoantropología.
Esta sección es un extracto de Historia de la paleontología.[editar]
Duria Antiquior - Un Dorset más antiguo es una acuarela pintada por el geólogo Henry De la
Beche en 1830, basándose en fósiles descubiertos por Mary Anning. A finales del siglo xviii y a
inicios del siglo xix ocurrieron cambios rápidos y dramáticos en el pensamiento acerca la
historia de la vida en la Tierra.
La historia de la paleontología recorre la historia de los esfuerzos para entender la historia de
la vida en la Tierra a través del estudio del registro fósil dejado por organismos vivos. Ya que
tiene que ver con la comprensión de los organismos vivos del pasado, la paleontología puede
ser considerada como un campo de la biología, pero su desarrollo histórico ha estado
estrechamente ligado a la geología y el esfuerzo para entender la historia de la Tierra misma.
En la antigüedad, Jenófanes (570-480 a. C.), Heródoto (484-425 a. C.), Eratóstenes (276-194 a.
C.), y Estrabón (64 a. C.-24 d. C.) escribieron acerca de los fósiles de organismos marinos que
indicaban que su tierra había estado alguna vez bajo el agua. Durante la Edad Media, el
naturalista persa Ibn Sina (conocido como Avicena en Europa) trató a los fósiles en su escrito El
libro de la curación (1027), en el que propuso una teoría de los fluidos petrificantes que
Alberto de Sajonia extendería en el siglo xiv. El naturalista chino Shen Kuo (1031-1095)
propondría una teoría del cambio climático basado en evidencia de bambú petrificado.
En la Europa moderna, el estudio sistemático de los fósiles surgió como una parte integral de
los cambios en la filosofía de la naturaleza que se produjeron durante la Edad de la Razón. La
naturaleza de los fósiles y su relación con la vida en el pasado alcanzó mayor comprensión
durante los siglos xvii y xviii; al final del siglo xviii la obra de Georges Cuvier decidió un largo
debate acerca de la realidad de la extinción, lo que llevó al surgimiento de la paleontología
asociada a la anatomía comparada como disciplina científica. El creciente conocimiento del
registro fósil también jugó un papel creciente en el desarrollo de la geología, especialmente de
la estratigrafía.
En 1822, el término «paleontología» fue acuñado por Henri Marie Ducrotay de Blainville
(editor de la revista científica francesa Journal de physique) para referirse al estudio de los
antiguos organismos vivos mediante fósiles, y durante la primera mitad del siglo xix las
actividades geológicas y paleontológicas se volvieron más organizadas con el crecimiento de
sociedades y museos geológicos y con el número creciente de profesionales geólogos y
especialistas en fósiles. Este hecho contribuyó a un rápido aumento del conocimiento acerca
de la historia de la vida en la Tierra, y a lograr un importante progreso hacia la definición de la
escala temporal geológica basada en su mayoría en evidencia fósil. Dado que el conocimiento
de la historia de la vida continuó mejorando, se hizo cada vez más evidente que existía algún
tipo de orden sucesivo durante el desarrollo de la vida. Esta afirmación alentaría las teorías
evolutivas tempranas sobre la transmutación de las especies.20
Después de que Charles Darwin publicara El origen de las especies en 1859, gran parte del
enfoque de la paleontología se dirigió hacia la comprensión de las vías evolutivas, incluyendo
la evolución humana y las teorías evolucionistas.20
Durante la segunda mitad del siglo xix ocurrió una tremenda expansión de la actividad
paleontológica, especialmente en América del Norte. La tendencia continuó durante el siglo xx
cuando diversas regiones de la Tierra que se abrieron para la recolección sistemática de fósiles,
como lo demuestra una serie de descubrimientos importantes en China, cerca del final del
siglo xx. Se han descubierto muchas formas transicionales, y actualmente se cuenta con
abundante evidencia de cómo se relacionan todas las clases de vertebrados, gran parte de ella
en forma de formas de transición.21 Durante las últimas dos décadas del siglo xx aumentó el
interés en las extinciones masivas y el del papel que juegan en la evolución de la vida en la
Tierra.22 También se renovó el interés en la explosión cámbrica, durante la cual surgieron los
planos corporales de la mayoría de los filos animales. El descubrimiento de fósiles de la biota
de Ediacara y el desarrollo de la paleobiología extendieron el conocimiento de la vida mucho
antes del Cámbrico.
Paleontólogos famosos
La historia incluye buen número de paleontólogos reseñables:
Othniel Charles Marsh (1831-1899). Uno de los contendientes en la denominada «Guerra de
los Huesos».
Iván Efremov (1908-1972). Definió la tafonomía, la ciencia que estudia los procesos de
fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles.
Adolf Seilacher (1925-2014). Introdujo la etología como criterio de clasificación de las pistas
fósiles.
José Torrubia (1698-1761) (ESP)
Georges Cuvier (1769-1832) (FRA)
Leopold von Buch (1774-1853) (ALE)
William Buckland (1784-1856) (GBR)
Gideon Mantell (1790-1852) (GBR)
Philippe-Charles Schmerling (1791-1836)
Roderick Murchison (1792-1871) (GBR)
Mary Anning (1799-1847) (GBR)
Joachim Barrande (1799-1883) (FRA)
Alcide Dessalines d'Orbigny (1802-1857) (FRA)
Richard Owen (1804-1892) (GBR)
Charles Darwin (1809-1882) (GBR)
Juan Vilanova y Piera (1821-1893) (ESP)
Joseph Leidy (1823-1891) (USA)
Louis Édouard Gourdan de Fromentel (1824-1901)
Henry Testot-Ferry (1826-1869)
Oppel, Albert (1831-1865) (ALE)
Othniel Charles Marsh (1831-1899) (USA)
Andrew Carnegie (1835-1919) (GBR)
Edward Drinker Cope (1840-1897) (USA)
Lucas Mallada (1841-1921) (ESP)
Charles Sternberg (1850-1943) (USA)
Florentino Ameghino (1854-1911) (ARG)
Henry Fairfield Osborn (1857-1935) (USA)
John Bell Hatcher (1861-1904) (USA)
Earl Douglass (1862-1931) (USA)
Eberhard Fraas (1862-1915) (ALE)
Robert Broom (1866-1951) (SUD)
Richard Lull (1867-1957) (USA)
Mignon Talbot (1869-1950) (USA)
Barnum Brown (1873-1963) (USA)
Friedrich von Huene (1875-1969) (ALE)
Karl Alfred von Zittel (1875-1969) (ALE)
Hugo Obermaier (1877-1946) (ALE)
Franz Nopcsa von Felső-Szilvás (1877-1933) (HUN)
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) (FRA)
Roy Chapman Andrews (1884-1960) (USA)
Paul Wernert (1889-1972)
Véra Gromova (1891-1973)
Rudolf Stahlecker (1898-1977) (ALE)
George Gaylord Simpson (1902-1984) (USA)
Louis Seymour Bazett Leakey (1903-1972)
Edwin Harris Colbert (1905-2001) (USA)
Llewellyn Ivor Price (1905-1980) (BRA)
Iván Antónovich Yefrémov (1908-1972) (RUS)
René Lavocat (1909-2007)
Carlos de Paula Couto (1910-1982) (BRA)
Jean-Pierre Lehman (1914-1981)
Jim Jensen (1918-1998) (USA)
Emiliano Aguirre (1925) (ESP)
Adolf Seilacher (1925-2014) (ALE)
Sándor Bökönyi (1926-1994) paleozoólogo
John Ostrom (1928-2005) (USA)
Daniel Cargnin (1930-2002) (BRA)
Yves Coppens (1934) (FRA)
Henry de Lumley (1934)
Marie-Françoise Bonifay (1935)
Philippe Taquet (1940) (FRA)
Michel Brunet (1940)
Stephen Jay Gould (1941-2002) (USA)
Robert Bakker (1945) (USA)
Jack Horner (1946) (USA)
Éric Buffetaut (1950)
Brigitte Senut (1954) (FRA)
Paul Sereno (1957) (USA)
Neil Shubin (1960)
Francis Duranthon (1961)
Luis M. Chiappe (1962) (ARG)
José Braga (1967)
Véase también: Categoría:Paleontólogos
Véase también
Anexo:Cronología de la paleontología
Lista de yacimientos paleontológicos
Facies
Geología histórica
Icnología
Paleoantropología
Sociedad Española de Paleontología
Zooarqueologia
Notas
Referencias
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Enlaces externos
Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Paleontología.
Artículo paleontología general [Link] - Un resumen sobre la
Paleontología.
[Link] - Grupo de estudios paleontológicos de la Universidad de Zaragoza
Fósil - Revista de Paleontología
Galería de paleontólogos Semblanzas de paleontólogos ibéricos e iberoamericanos. Editor:
Marcos A. Lamolda (Univ. Granada)
Grupo Paleo - El mayor portal de paleontología de lengua hispana.
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas (UCM) - Blog del Equipo de Introducción a la
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas
Paleontología electrónica - Revista internacional de paleontología, en inglés (página de
introducción a la réplica española, en castellano)
Smithsonian's Paleobiology website: una buena introducción
Sociedad Paleontológica de Chile
Sociedad Paleoentomológica Internacional
Teaching Palaeontology and Palaeoecology (en alemán)
Consolidación de material óseo fósil: estudio de penetración de consolidantes. En PH
investigación n.º 7 (diciembre de 2016)
Paleontología Mexicana - Revista de paleontología
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Para otros usos de este término, véase Paleontología (desambiguación).
Recreación de la cabeza de un dinosaurio basada en sus restos fósiles y en la anatomía
comparada.
Filogenia y distribución temporal de los peces cartilaginosos en los tiempos geológicos,
teniendo en cuenta el registro fósil.
Intensidad de las extinciones a lo largo del Fanerozoico, según la diversidad de los géneros
marinos identificados en el registro fósil.
La paleontología (del griego «παλαιος» palaios = antiguo, «οντο» onto = ser, «-λογία» -logía =
tratado, estudio, ciencia) es la ciencia natural que estudia e interpreta el pasado de la vida
sobre la Tierra a través de los fósiles.1 Se encuadra dentro de las ciencias naturales, posee un
cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la geología y la biología
con las que se integra estrechamente. Puede subdividirse en paleobiología, tafonomía y
biocronología,2 e intercambia información necesaria con otras disciplinas (estudio de la
evolución de los seres vivos, bioestratigrafía, paleogeografía o paleoclimatología, entre otras).
Entre sus objetivos están, además de la reconstrucción de los seres vivos que vivieron en el
pasado, el estudio de su origen, de sus cambios en el tiempo (evolución y filogenia), de las
relaciones entre ellos y con su entorno (paleoecología, evolución de la biosfera), de su
distribución espacial y migraciones (paleobiogeografía), de las extinciones, de los procesos de
fosilización (tafonomía) o de la correlación y datación de las rocas que los contienen
(bioestratigrafía).
La paleontología tuvo (y tiene) muchísima importancia al permitir entender que la Tierra y sus
seres vivos están en constante cambio, los cuales se remontan muchos miles de millones de
años en el pasado.3 Esta comprensión, desarrollada de la mano de los avances en el
conocimiento de los procesos geológicos, motivó un cambio en la percepción del tiempo,
dando origen al concepto de "tiempo profundo".
La paleontología permite entender la actual composición (biodiversidad) y distribución de los
seres vivos sobre la Tierra (biogeografía) —antes de la intervención humana—, ha aportado
pruebas indispensables para la solución de dos de las más grandes controversias científicas del
pasado siglo, la evolución de los seres vivos y la deriva de los continentes, y, de cara a nuestro
futuro, ofrece herramientas para el análisis de cómo los cambios climáticos pueden afectar al
conjunto de la biosfera.3 Además, la paleontología, al generar conocimiento sobre etapas de la
historia de la Tierra donde los ambientes y los seres vivos fueron muchas veces radicalmente
diferentes a los que se observan hoy, permite desarrollar hipótesis o especular sobre el origen
y la potencial presencia de vida en otros cuerpos celestes.4
«La paleontología tiene la respuesta no sólo para reconstruir y describir la historia de la vida,
sino también para explorar los procesos ecológicos que se desarrollan durante períodos de
tiempo de dimensiones geológicas y, por lo tanto, inaccesibles a enfoques experimentales».
Lukas Hottinger, 19975
Principios
Icnitas de dinosaurio terópodo en el yacimiento de Valdecevillo (Enciso, La Rioja, España).
Excavación del yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca (Burgos).
La finalidad primordial de la Paleontología es la reconstrucción de los organismos del pasado,
no solo de sus partes esqueléticas, sino también las partes orgánicas desaparecidas durante la
fosilización, restituyendo el aspecto que tuvieron en vida, su etología, etc. Para ello se vale de
los mismos principios ya establecidos: actualismo, anatomía comparada, correlación orgánica y
correlación funcional.
Postulado de producción: los fósiles son productos directos o indirectos de organismos que
vivieron en el pasado (entidades paleobiológicas).2
Actualismo biológico: los seres del pasado se regían por las mismas leyes físicas y biológicas, y
tenían las mismas necesidades que los actuales.6 Permite este principio, por ejemplo, afirmar
que los peces del Silúrico tenían branquias, porque las tienen los peces actuales (aunque no
sean los mismos); y que los dinosaurios ponían huevos, como los cocodrilos, lo cual se ha visto
posteriormente corroborado al encontrarse fósiles de huevos, y nidos, conservados en algunos
yacimientos.
Anatomía comparada: Permite colocar a los organismos extintos en el sitio que les
corresponde del cuadro general de los seres vivos, obteniendo así el punto de referencia
necesario para poder aplicar el principio de la correlación orgánica. Aunque los fósiles solo nos
aporten una pequeña parte anatómica de un taxón extinto, la anatomía comparada nos
permite inferir y completar determinadas características anatómicas o fisiológicas ausentes de
los mismos.
Principio de correlación orgánica: Postulado por Cuvier.7 Cada ser orgánico forma un conjunto
cuyas partes se complementan, determinando todas las demás y por tanto puede ser
reconocido por un fragmento cualquiera, bastando en último término un trozo de hueso para
identificarlo.
Correlación funcional: Conocida mejor como morfología funcional, es la parte de la
Paleontología que trata de las relaciones entre la forma y la función, es decir: que intenta
relacionar las estructuras observadas en los fósiles con la función que realizaban en el
organismo cuando estaba vivo8. Para ello utiliza diversos métodos o líneas de análisis.
Comparación de grupos con estructuras homólogas: Este método, que lleva al paleontólogo a
comparar las estructuras de algunos grupos extintos con las de sus correspondientes
representantes actuales resulta a veces menos fiable, pues las mismas estructuras o partes
anatómicas en un determinado grupo pueden haberse modificado profundamente a lo largo
de la evolución y realizar funciones muy diferentes. Del mismo modo, un mismo grupo puede
ocupar nichos ecológicos muy diferentes a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los mamíferos
marinos actuales y sus predecesores terrestres tienen morfología y ocupan nichos ecológicos
muy diferentes. La extremidad anterior en ambos grupos, pese a integrar el mismo número de
piezas óseas en posición anatómica similar, ha experimentado profundas modificaciones en las
formas derivadas de vida marina, y representa una adaptación a un medio y a una función muy
diferentes (la natación) de la que realizaban sus antepasados terrestres (la marcha o el
desplazamiento sobre el suelo). La comparación de formas y de estructuras homólogas debe
tomarse con gran precaución.
Comparación de estructuras análogas: Este es verdaderamente el método más fructífero y más
fiable en Morfología Funcional. Así puede decirse que, mientras que el análisis evolutivo
constituye el campo de acción de la homología, el análisis morfo-funcional constituye el campo
de la analogía9. Este análisis parte generalmente de la comparación de estructuras con una
forma similar para inferir una función análoga en ambos grupos (principio de correlación
forma-función8). Pero dichas estructuras que tienen la misma forma pueden tener orígenes
muy diferentes y los grupos que las presentan pueden no guardar una relación filética entre
ellos. Así los paleontólogos razonan correctamente que las aletas pectorales de un pez y las
extremidades anteriores de un delfín y de un ictiosaurio realizan la misma función. Algo
semejante puede decirse del ala de un reptil volador (pterosaurio), de la de un ave y de la de
un mamífero volador (murciélago). Todo esto puede analizarse incluso en grupos biológicos
que no tienen representantes actuales y que solo conocemos por sus fósiles. Cuando no se
dispone de análogos biológicos, se puede recurrir al uso de análogos mecánicos9.
Principio de superposición estratigráfica: Enunciado por William Smith recuperando las ideas
de Nicolaus Steno (ley de Superposición de estratos de Steno), un siglo anterior. En una serie
estratigráfica normal (no invertida) los estratos de la parte inferior son siempre más antiguos
que los de la superior. El contenido en fósiles de dichos estratos debe cumplir el mismo
principio. Sin embargo hay que exceptuar los fósiles reelaborados (que han sufrido uno o más
ciclos de exhumación —por erosión del sustrato en el que yacen— y resedimentación), y por
tanto son más antiguos que los sedimentos que los engloban, o los correspondientes a
organismos endobiontes —aquellos que viven o pasan parte de su vida enterrados en el
sustrato—, cuyos restos pueden ser más recientes que los sedimentos que los engloban.
Principio de correlación estratigráfica: Estratos pertenecientes a la misma época se
caracterizan por un contenido en fósiles similar. Este principio, en la práctica, es cierto pero
con matizaciones, ya que otros factores como las barreras físicas o el clima condicionan esto.
Disciplinas de la paleontología
Recreación de organismos del Cretácico superior (Pteranodon, Geosternbergia, Nyctosaurus, y
Tylosaurus)
La paleontología moderna sitúa la vida antigua en su contexto a través del estudio de cómo los
cambios físicos en la geografía mundial y el clima han afectado a la evolución de la vida, de
cómo los ecosistemas han respondido a estos cambios y se han adaptado al medio ambiente
cambiante y de cómo estas respuestas mutuas han afectado a los patrones actuales de
biodiversidad.
Réplica de cráneo de tiranosaurio en el Instituto de Paleontología Miquel Crusafont.
Se divide en tres campos de estudio:
Paleobiología
Artículo principal: Paleobiología
Estudia los organismos del pasado en todos sus aspectos, tanto sistemáticos como fisiológicos,
ecológicos, evolutivos, etc. Algunas especialidades paleobiológicas son:
Marrella splendens por Haug et al. 20128A - vista dorsal en un modelo 3D renderizado, basado
en observaciones propias B-E - micrografías bajo luz polarizada B - espécimen bien conservado
USNM 83486f con los exópodos en una conservación "oxidada" (cf. García-Bellido y Collins
2006) C - imagen estereoscópica del espécimen USNM 139665. Los exópodos de los miembros
anteriores se superponen, separados por una fina capa de sedimento D - detalle del espécimen
ROM 56766A en conservación "oxidada". Aquí las espinas del lado lateral de los anillos del
exópodo están bien conservadas E - uno de los ejemplares más pequeños de M. splendens
USNM 219817e que posee restos de apéndices conservados
Fósil y reconstrucción del artrópodo basal Marrella splendens, del Cámbrico medio de Canadá.
Paleozoología. Se encarga del estudio de los animales extintos, a partir de sus restos fósiles, y
de su taxonomía. Aquí se incluyen disciplinas como la paleoantropología, paleoentomología o,
dentro de la paleoherpetología, la dinosaurología. Más frecuentemente se la divide en
paleontología de vertebrados y paleontología de invertebrados10.
Paleobotánica. Se encarga del estudio de seres vegetales o fúngicos extintos y su taxonomía.
Es una disciplina menos extendida que la anterior. Se incluyen disciplinas como la
paleopalinología o estudio de pólenes y esporas fósiles.
Micropaleontología. Es el estudio de los fósiles microscópicos (microfósiles y nanofósiles), para
lo cual se emplean técnicas especiales de muestreo, preparación y observación con el
microscopio.
Paleoicnología. Se encarga del estudio de los indicios de actividad (trazas fósiles) de
organismos del pasado.
Paleoecología. Se encarga del estudio de la ecología de los seres vivos del pasado y de la
reconstrucción de los medioambientes y los ecosistemas presentes en la Tierra a lo largo del
tiempo geológico11.
Paleobiogeografía. Estudia la distribución paleogeográfica de los seres vivos y biomas del
pasado y las causas que originaron tal distribución. Es una aplicación de la paleontología a la
biogeografía descriptiva e histórica.
Paleogenética. Aborda el análisis del material genético conservado en restos de organismos
antiguos, incluyendo estudios de evolución molecular, filogenia y relojes moleculares.12
Paleobiología de la conservación (o paleobiología para la conservación). Utiliza la información
de la paleontología con el objetivo de aportar a los problemas de conservación de la
biodiversidad actuales.13
Tafonomía
Artículo principal: Tafonomía
Se encarga del estudio de los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de
fósiles. Se divide en dos campos principales: bioestratinomía, que estudia los procesos
ocurridos desde la producción de los restos o señales hasta el enterramiento o paso a la
litosfera, y fosildiagénesis, que estudia los procesos posteriores al enterramiento. El análisis
tafonómico previo es indispensable para cualquier estudio bioestratigráfico, paleoecológico o
paleobiogeográfico, entre otros, con el fin de evaluar el sesgo tafonómico (es decir, en qué
medida los fenómenos tafonómicos distorsionaron la información paleontológica) o, de modo
similar, el grado de fidelidad tafonómica (es decir, cuánto se asemejan los conjuntos fósiles a
las comunidades de las que provienen).14 La tafonomía actualista, estrechamente relacionada
con la paleobiología de la conservación, tiene como objetivo comprender cómo se formaron
los fósiles y los yacimientos fosilíferos estudiando la suerte de los restos de organismos
actuales.15
Biocronología
Artículo principal: Biocronología
Estudia la edad de las entidades paleobiológicas, su ordenación temporal y la datación de
eventos bióticos del pasado. Está estrechamente relacionada con la bioestratigrafía, aplicación
de la paleontología a la estratigrafía.
Relaciones con otras ciencias
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Se puede considerar a la paleontología como una división temporal de la biología. La biología
facilita una información acerca de los seres vivos sin la cual es imposible hacer una
interpretación correcta de los fósiles (esta es una de las bases del actualismo). La
paleontología, por su parte, pone de manifiesto e informa al biólogo cuál fue la vida del pasado
y su evolución, constituyendo de esta forma la vertiente histórica de la biología.
Los fósiles tienen un valor intrínseco ya que su estudio es fundamental para la geología
(correlaciones, interpretación de ambientes sedimentarios, determinación de edades relativas,
etc.). En cuanto al aspecto aplicado son numerosos los ejemplos que relacionan ciertos
organismos con la génesis de yacimientos minerales (como el fitoplancton con el petróleo, el
carbón, los fosfatos, etc.). La geología histórica es inconcebible sin el apoyo de los datos
paleontológicos que nos dan información sobre paleogeografía, paleoclimatología, paleo-
oceanografía, quimismo de las aguas, etc.). De la misma forma la Paleontología necesita de
otras disciplinas como la bioquímica, la física o las matemáticas (especialmente la estadística).
La paleontología es una de las disciplinas asociadas a las ciencias del karst objeto de la
espeleología, ocupándose del estudio de los vestigios en cavidades subterráneas.16
Técnicas de extracción, preparación y conservación de fósiles
Existen diferentes técnicas usadas comúnmente en paleontología para la preparación de
restos fósiles.
Métodos mecánicos
Limpieza mecánica de una muestra paleontológica en el laboratorio.
Los límites físicos de los fósiles representan áreas de debilidad, ya que la constitución química
es diferente de la matriz que los incluye. Por tanto, para separarlos se puede usar métodos de
percusión (martillo y cincel).
Técnicas de abrasión: La pionera fue la máquina de chorro de arena. Generalmente ahora se
usa un gas (aire comprimido, nitrógeno o dióxido de carbono) que propulsa un polvo abrasivo;
en este caso el poder abrasivo depende de la presión del gas y del tamaño y características del
polvo abrasivo.
Calentamiento: Se recurre a cambios muy bruscos de temperatura, para separar por dilatación
diferencial.
Técnicas de percusión y desbastado: Se usa un limpiador neumático de fósiles con puntas
especiales (mayor tamaño para el desbastado y puntas cada vez más finas para el trabajo
delicado). Para ello hay que reconstruir la disposición del fósil antes de empezar, así como
comprobar la petrología de la roca y apoyar los especímenes en un elemento que absorba las
vibraciones (como un saco de arena).
Métodos químicos
Se usan en función de la naturaleza de los fósiles y la roca.
Mediante una técnica llamada disgregación química, se trata de agua con detergentes que
disminuyen la tensión superficial en la interfase arcilla-agua para rocas arcillosas o limos. El
agua oxigenada tiene un efecto similar. Los ácidos también son usados ampliamente utilizados
en la extracción de fósiles: ácido clorhídrico (HCl(aq)), ácido fluorhídrico (HF(aq)), ácido nítrico
(HNO3), ácido fórmico o ácido acético.
Técnicas de extracción de microfósiles
Sistema de lavado-tamizado para la reducción y concentración de una muestra con
microfósiles.
Véase también: Triado
Hay que distinguir técnicas dependiendo del tipo de roca.
Rocas calcáreas: Se utiliza ácido acético (CH3COOH) o fórmico (HCOOH) para fósiles fosfáticos.
En este caso se coloca la muestra en un vaso de polietileno y se añade acético (10-15 %) o
fórmico que actúa más rápido y puede utilizarse a mayor concentración aunque es más
corrosivo. El ácido puede atacar al fosfato en muestras con bajo contenido en carbonato por lo
que interesa añadir carbonato cálcico en polvo (obteniendo acetato de calcio).
Alternativamente en los sucesivos ataques en la muestra para solucionar este problema se usa
una solución (7 % ácido acético concentrado, 63 % agua y 30 % del líquido filtrado procedente
de la digestión de muestras previas).
Rocas silíceas: Se utiliza ácido clorhídrico al 10 %.
Rocas arcillosas: En este caso se recurre al agua oxigenada o a detergentes.
Técnicas palinológicas: Se utiliza ácido fluorhídrico o clorhídrico. En primer lugar, las muestras
son cubiertas por ácido clorhídrico (HCl) para remover carbonatos, luego son lavadas y
centrifugadas tres o cuatro veces. Se da un segundo tratamiento, con ácido fluorhídrico (HF),
para remover los silicatos. Al final de la reacción, el residuo orgánico debería ser visible. La
muestra se limpia de ácidos mediante decantación y centrifugado, y luego de cristales de
fluorosilicatos insolubles.17
Técnicas de concentración
Se utilizan líquidos pesados como el bromoformo (CHBr3, pe 2.89) y tetrabromoetano
(C2H2Br4, pe 2.96), pero son muy tóxicos.18 La alternativa más segura es el uso de
politungstato de sodio (3Na2WO4.9WO3.H2O) soluble en agua lo que permite variar su Pe. La
ideal es 2,75 o ligeramente más alto para evitar problemas de viscosidad alta y precipitación.
Se realiza una filtración con tamices de tamaño adecuado en función de los grupos fósiles.
Secciones delgadas
Lámina delgada con fósiles de fusulinas vista bajo el microscopio petrográfico.
La láminas delgadas se llevan a cabo cuando los fósiles y microfósiles poseen una composición
igual que la de la matriz y no pueden extraerse sin deteriorarlos o cuando se quieren observar
secciones, detalles o la estructura tisular de los mismos.
Consolidantes y adhesivos
La consolidación o endurecimiento es necesario para la conservación y manipulación de
muchos ejemplares. Los adhesivos y consolidantes deben ser fácilmente eliminables en caso
necesario. Para aquellos fósiles que hayan sufrido métodos de extracción mecánica se realiza
un sellado de fracturas con resinas de acetil-polivinilo y poli-metil-metacrilato solubles en etil-
acetato. La última se contrae cuando se seca por lo que no se puede utilizar como
consolidante. El cianocrilato se utiliza para reparar pequeñas piezas de fósiles (su estabilidad
es desconocida y es prácticamente insoluble). Los métodos químicos de preparación necesitan
de adhesivos y consolidantes que protejan a los fósiles del ataque químico y como armazón y
refuerzo. El polibutil-metacrilato, poli-metil-metacrilato y cianocrilato son adhesivos de
resistencia similar a los ácidos. En todos los métodos de preparación es necesario llevar un
meticuloso control de todos los pasos realizados.
Métodos de estudio y análisis paleontológicos
Fósil de una hoja de Neuropteris, del Carbonífero superior.
Dentro de la variedad de temáticas y disciplinas en paleontología, algunas aproximaciones
metodológicas suelen ser las más comunes. Los primeros pasos en el estudio de un resto fósil
incluyen su descripción anatómica y su comparación con la anatomía conocida de otros seres,
seguida de una propuesta de clasificación que asigna un nombre científico al resto y una
pertenencia a algún grupo taxonómico19. Esto suele complementarse con un análisis
filogenético, en el cual se observan una serie de rasgos en el fósil en estudio para cuantificar su
anatomía en una matriz de caracteres. Esta matriz es analizada por medio de métodos
cladísticos para generar árboles filogenéticos que permitan entender con qué organismos
fósiles y actuales estaba más emparentado.
Estudios adicionales pueden incluir el análisis de elementos químicos específicos y isótopos de
interés en los tejidos preservados, datos que suelen aportar información valiosa sobre el
ambiente en el que el organismo vivió y murió, o sobre su forma de vida. Dentro de la
paleobiología, métodos usuales incluyen, además de la morfología funcional, la cuantificación
de la forma (morfometría) y su análisis mediante distintas técnicas de estadística multivariada
para comprender las relaciones entre forma y ambiente (ecomorfología)8. El análisis de las
propiedades físicas de las formas biológicas se denomina biomecánica, y también es un área
activa en paleontología. Otra área de estudio comprende el análisis de las variaciones de forma
sufridas por los organismos a lo largo de vida (variación ontogenética), y su evolución. En fases
más integradoras del análisis (paleoecología), la reconstrucción paleoambiental implica la
confluencia de datos y evidencias de múltiples subdisciplinas (sedimentología, icnología,
micropaleontología, etc.)198. La estadística tanto básica como multivariada suele jugar un rol
protagónico en el estudio de todo tipo de datos numéricos en paleontología.
Historia de la paleontología
Artículos principales: Historia de la paleontología, Paleontología de dinosaurios e Historia de la
paleoantropología.
Esta sección es un extracto de Historia de la paleontología.[editar]
Duria Antiquior - Un Dorset más antiguo es una acuarela pintada por el geólogo Henry De la
Beche en 1830, basándose en fósiles descubiertos por Mary Anning. A finales del siglo xviii y a
inicios del siglo xix ocurrieron cambios rápidos y dramáticos en el pensamiento acerca la
historia de la vida en la Tierra.
La historia de la paleontología recorre la historia de los esfuerzos para entender la historia de
la vida en la Tierra a través del estudio del registro fósil dejado por organismos vivos. Ya que
tiene que ver con la comprensión de los organismos vivos del pasado, la paleontología puede
ser considerada como un campo de la biología, pero su desarrollo histórico ha estado
estrechamente ligado a la geología y el esfuerzo para entender la historia de la Tierra misma.
En la antigüedad, Jenófanes (570-480 a. C.), Heródoto (484-425 a. C.), Eratóstenes (276-194 a.
C.), y Estrabón (64 a. C.-24 d. C.) escribieron acerca de los fósiles de organismos marinos que
indicaban que su tierra había estado alguna vez bajo el agua. Durante la Edad Media, el
naturalista persa Ibn Sina (conocido como Avicena en Europa) trató a los fósiles en su escrito El
libro de la curación (1027), en el que propuso una teoría de los fluidos petrificantes que
Alberto de Sajonia extendería en el siglo xiv. El naturalista chino Shen Kuo (1031-1095)
propondría una teoría del cambio climático basado en evidencia de bambú petrificado.
En la Europa moderna, el estudio sistemático de los fósiles surgió como una parte integral de
los cambios en la filosofía de la naturaleza que se produjeron durante la Edad de la Razón. La
naturaleza de los fósiles y su relación con la vida en el pasado alcanzó mayor comprensión
durante los siglos xvii y xviii; al final del siglo xviii la obra de Georges Cuvier decidió un largo
debate acerca de la realidad de la extinción, lo que llevó al surgimiento de la paleontología
asociada a la anatomía comparada como disciplina científica. El creciente conocimiento del
registro fósil también jugó un papel creciente en el desarrollo de la geología, especialmente de
la estratigrafía.
En 1822, el término «paleontología» fue acuñado por Henri Marie Ducrotay de Blainville
(editor de la revista científica francesa Journal de physique) para referirse al estudio de los
antiguos organismos vivos mediante fósiles, y durante la primera mitad del siglo xix las
actividades geológicas y paleontológicas se volvieron más organizadas con el crecimiento de
sociedades y museos geológicos y con el número creciente de profesionales geólogos y
especialistas en fósiles. Este hecho contribuyó a un rápido aumento del conocimiento acerca
de la historia de la vida en la Tierra, y a lograr un importante progreso hacia la definición de la
escala temporal geológica basada en su mayoría en evidencia fósil. Dado que el conocimiento
de la historia de la vida continuó mejorando, se hizo cada vez más evidente que existía algún
tipo de orden sucesivo durante el desarrollo de la vida. Esta afirmación alentaría las teorías
evolutivas tempranas sobre la transmutación de las especies.20
Después de que Charles Darwin publicara El origen de las especies en 1859, gran parte del
enfoque de la paleontología se dirigió hacia la comprensión de las vías evolutivas, incluyendo
la evolución humana y las teorías evolucionistas.20
Durante la segunda mitad del siglo xix ocurrió una tremenda expansión de la actividad
paleontológica, especialmente en América del Norte. La tendencia continuó durante el siglo xx
cuando diversas regiones de la Tierra que se abrieron para la recolección sistemática de fósiles,
como lo demuestra una serie de descubrimientos importantes en China, cerca del final del
siglo xx. Se han descubierto muchas formas transicionales, y actualmente se cuenta con
abundante evidencia de cómo se relacionan todas las clases de vertebrados, gran parte de ella
en forma de formas de transición.21 Durante las últimas dos décadas del siglo xx aumentó el
interés en las extinciones masivas y el del papel que juegan en la evolución de la vida en la
Tierra.22 También se renovó el interés en la explosión cámbrica, durante la cual surgieron los
planos corporales de la mayoría de los filos animales. El descubrimiento de fósiles de la biota
de Ediacara y el desarrollo de la paleobiología extendieron el conocimiento de la vida mucho
antes del Cámbrico.
Paleontólogos famosos
La historia incluye buen número de paleontólogos reseñables:
Othniel Charles Marsh (1831-1899). Uno de los contendientes en la denominada «Guerra de
los Huesos».
Iván Efremov (1908-1972). Definió la tafonomía, la ciencia que estudia los procesos de
fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles.
Adolf Seilacher (1925-2014). Introdujo la etología como criterio de clasificación de las pistas
fósiles.
José Torrubia (1698-1761) (ESP)
Georges Cuvier (1769-1832) (FRA)
Leopold von Buch (1774-1853) (ALE)
William Buckland (1784-1856) (GBR)
Gideon Mantell (1790-1852) (GBR)
Philippe-Charles Schmerling (1791-1836)
Roderick Murchison (1792-1871) (GBR)
Mary Anning (1799-1847) (GBR)
Joachim Barrande (1799-1883) (FRA)
Alcide Dessalines d'Orbigny (1802-1857) (FRA)
Richard Owen (1804-1892) (GBR)
Charles Darwin (1809-1882) (GBR)
Juan Vilanova y Piera (1821-1893) (ESP)
Joseph Leidy (1823-1891) (USA)
Louis Édouard Gourdan de Fromentel (1824-1901)
Henry Testot-Ferry (1826-1869)
Oppel, Albert (1831-1865) (ALE)
Othniel Charles Marsh (1831-1899) (USA)
Andrew Carnegie (1835-1919) (GBR)
Edward Drinker Cope (1840-1897) (USA)
Lucas Mallada (1841-1921) (ESP)
Charles Sternberg (1850-1943) (USA)
Florentino Ameghino (1854-1911) (ARG)
Henry Fairfield Osborn (1857-1935) (USA)
John Bell Hatcher (1861-1904) (USA)
Earl Douglass (1862-1931) (USA)
Eberhard Fraas (1862-1915) (ALE)
Robert Broom (1866-1951) (SUD)
Richard Lull (1867-1957) (USA)
Mignon Talbot (1869-1950) (USA)
Barnum Brown (1873-1963) (USA)
Friedrich von Huene (1875-1969) (ALE)
Karl Alfred von Zittel (1875-1969) (ALE)
Hugo Obermaier (1877-1946) (ALE)
Franz Nopcsa von Felső-Szilvás (1877-1933) (HUN)
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) (FRA)
Roy Chapman Andrews (1884-1960) (USA)
Paul Wernert (1889-1972)
Véra Gromova (1891-1973)
Rudolf Stahlecker (1898-1977) (ALE)
George Gaylord Simpson (1902-1984) (USA)
Louis Seymour Bazett Leakey (1903-1972)
Edwin Harris Colbert (1905-2001) (USA)
Llewellyn Ivor Price (1905-1980) (BRA)
Iván Antónovich Yefrémov (1908-1972) (RUS)
René Lavocat (1909-2007)
Carlos de Paula Couto (1910-1982) (BRA)
Jean-Pierre Lehman (1914-1981)
Jim Jensen (1918-1998) (USA)
Emiliano Aguirre (1925) (ESP)
Adolf Seilacher (1925-2014) (ALE)
Sándor Bökönyi (1926-1994) paleozoólogo
John Ostrom (1928-2005) (USA)
Daniel Cargnin (1930-2002) (BRA)
Yves Coppens (1934) (FRA)
Henry de Lumley (1934)
Marie-Françoise Bonifay (1935)
Philippe Taquet (1940) (FRA)
Michel Brunet (1940)
Stephen Jay Gould (1941-2002) (USA)
Robert Bakker (1945) (USA)
Jack Horner (1946) (USA)
Éric Buffetaut (1950)
Brigitte Senut (1954) (FRA)
Paul Sereno (1957) (USA)
Neil Shubin (1960)
Francis Duranthon (1961)
Luis M. Chiappe (1962) (ARG)
José Braga (1967)
Véase también: Categoría:Paleontólogos
Véase también
Anexo:Cronología de la paleontología
Lista de yacimientos paleontológicos
Facies
Geología histórica
Icnología
Paleoantropología
Sociedad Española de Paleontología
Zooarqueologia
Notas
Referencias
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Enlaces externos
Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Paleontología.
Artículo paleontología general [Link] - Un resumen sobre la
Paleontología.
[Link] - Grupo de estudios paleontológicos de la Universidad de Zaragoza
Fósil - Revista de Paleontología
Galería de paleontólogos Semblanzas de paleontólogos ibéricos e iberoamericanos. Editor:
Marcos A. Lamolda (Univ. Granada)
Grupo Paleo - El mayor portal de paleontología de lengua hispana.
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas (UCM) - Blog del Equipo de Introducción a la
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas
Paleontología electrónica - Revista internacional de paleontología, en inglés (página de
introducción a la réplica española, en castellano)
Smithsonian's Paleobiology website: una buena introducción
Sociedad Paleontológica de Chile
Sociedad Paleoentomológica Internacional
Teaching Palaeontology and Palaeoecology (en alemán)
Consolidación de material óseo fósil: estudio de penetración de consolidantes. En PH
investigación n.º 7 (diciembre de 2016)
Paleontología Mexicana - Revista de paleontología
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Categorías: PaleontologíaCiencias histórPaleontología
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Para otros usos de este término, véase Paleontología (desambiguación).
Recreación de la cabeza de un dinosaurio basada en sus restos fósiles y en la anatomía
comparada.
Filogenia y distribución temporal de los peces cartilaginosos en los tiempos geológicos,
teniendo en cuenta el registro fósil.
Intensidad de las extinciones a lo largo del Fanerozoico, según la diversidad de los géneros
marinos identificados en el registro fósil.
La paleontología (del griego «παλαιος» palaios = antiguo, «οντο» onto = ser, «-λογία» -logía =
tratado, estudio, ciencia) es la ciencia natural que estudia e interpreta el pasado de la vida
sobre la Tierra a través de los fósiles.1 Se encuadra dentro de las ciencias naturales, posee un
cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la geología y la biología
con las que se integra estrechamente. Puede subdividirse en paleobiología, tafonomía y
biocronología,2 e intercambia información necesaria con otras disciplinas (estudio de la
evolución de los seres vivos, bioestratigrafía, paleogeografía o paleoclimatología, entre otras).
Entre sus objetivos están, además de la reconstrucción de los seres vivos que vivieron en el
pasado, el estudio de su origen, de sus cambios en el tiempo (evolución y filogenia), de las
relaciones entre ellos y con su entorno (paleoecología, evolución de la biosfera), de su
distribución espacial y migraciones (paleobiogeografía), de las extinciones, de los procesos de
fosilización (tafonomía) o de la correlación y datación de las rocas que los contienen
(bioestratigrafía).
La paleontología tuvo (y tiene) muchísima importancia al permitir entender que la Tierra y sus
seres vivos están en constante cambio, los cuales se remontan muchos miles de millones de
años en el pasado.3 Esta comprensión, desarrollada de la mano de los avances en el
conocimiento de los procesos geológicos, motivó un cambio en la percepción del tiempo,
dando origen al concepto de "tiempo profundo".
La paleontología permite entender la actual composición (biodiversidad) y distribución de los
seres vivos sobre la Tierra (biogeografía) —antes de la intervención humana—, ha aportado
pruebas indispensables para la solución de dos de las más grandes controversias científicas del
pasado siglo, la evolución de los seres vivos y la deriva de los continentes, y, de cara a nuestro
futuro, ofrece herramientas para el análisis de cómo los cambios climáticos pueden afectar al
conjunto de la biosfera.3 Además, la paleontología, al generar conocimiento sobre etapas de la
historia de la Tierra donde los ambientes y los seres vivos fueron muchas veces radicalmente
diferentes a los que se observan hoy, permite desarrollar hipótesis o especular sobre el origen
y la potencial presencia de vida en otros cuerpos celestes.4
«La paleontología tiene la respuesta no sólo para reconstruir y describir la historia de la vida,
sino también para explorar los procesos ecológicos que se desarrollan durante períodos de
tiempo de dimensiones geológicas y, por lo tanto, inaccesibles a enfoques experimentales».
Lukas Hottinger, 19975
Principios
Icnitas de dinosaurio terópodo en el yacimiento de Valdecevillo (Enciso, La Rioja, España).
Excavación del yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca (Burgos).
La finalidad primordial de la Paleontología es la reconstrucción de los organismos del pasado,
no solo de sus partes esqueléticas, sino también las partes orgánicas desaparecidas durante la
fosilización, restituyendo el aspecto que tuvieron en vida, su etología, etc. Para ello se vale de
los mismos principios ya establecidos: actualismo, anatomía comparada, correlación orgánica y
correlación funcional.
Postulado de producción: los fósiles son productos directos o indirectos de organismos que
vivieron en el pasado (entidades paleobiológicas).2
Actualismo biológico: los seres del pasado se regían por las mismas leyes físicas y biológicas, y
tenían las mismas necesidades que los actuales.6 Permite este principio, por ejemplo, afirmar
que los peces del Silúrico tenían branquias, porque las tienen los peces actuales (aunque no
sean los mismos); y que los dinosaurios ponían huevos, como los cocodrilos, lo cual se ha visto
posteriormente corroborado al encontrarse fósiles de huevos, y nidos, conservados en algunos
yacimientos.
Anatomía comparada: Permite colocar a los organismos extintos en el sitio que les
corresponde del cuadro general de los seres vivos, obteniendo así el punto de referencia
necesario para poder aplicar el principio de la correlación orgánica. Aunque los fósiles solo nos
aporten una pequeña parte anatómica de un taxón extinto, la anatomía comparada nos
permite inferir y completar determinadas características anatómicas o fisiológicas ausentes de
los mismos.
Principio de correlación orgánica: Postulado por Cuvier.7 Cada ser orgánico forma un conjunto
cuyas partes se complementan, determinando todas las demás y por tanto puede ser
reconocido por un fragmento cualquiera, bastando en último término un trozo de hueso para
identificarlo.
Correlación funcional: Conocida mejor como morfología funcional, es la parte de la
Paleontología que trata de las relaciones entre la forma y la función, es decir: que intenta
relacionar las estructuras observadas en los fósiles con la función que realizaban en el
organismo cuando estaba vivo8. Para ello utiliza diversos métodos o líneas de análisis.
Comparación de grupos con estructuras homólogas: Este método, que lleva al paleontólogo a
comparar las estructuras de algunos grupos extintos con las de sus correspondientes
representantes actuales resulta a veces menos fiable, pues las mismas estructuras o partes
anatómicas en un determinado grupo pueden haberse modificado profundamente a lo largo
de la evolución y realizar funciones muy diferentes. Del mismo modo, un mismo grupo puede
ocupar nichos ecológicos muy diferentes a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los mamíferos
marinos actuales y sus predecesores terrestres tienen morfología y ocupan nichos ecológicos
muy diferentes. La extremidad anterior en ambos grupos, pese a integrar el mismo número de
piezas óseas en posición anatómica similar, ha experimentado profundas modificaciones en las
formas derivadas de vida marina, y representa una adaptación a un medio y a una función muy
diferentes (la natación) de la que realizaban sus antepasados terrestres (la marcha o el
desplazamiento sobre el suelo). La comparación de formas y de estructuras homólogas debe
tomarse con gran precaución.
Comparación de estructuras análogas: Este es verdaderamente el método más fructífero y más
fiable en Morfología Funcional. Así puede decirse que, mientras que el análisis evolutivo
constituye el campo de acción de la homología, el análisis morfo-funcional constituye el campo
de la analogía9. Este análisis parte generalmente de la comparación de estructuras con una
forma similar para inferir una función análoga en ambos grupos (principio de correlación
forma-función8). Pero dichas estructuras que tienen la misma forma pueden tener orígenes
muy diferentes y los grupos que las presentan pueden no guardar una relación filética entre
ellos. Así los paleontólogos razonan correctamente que las aletas pectorales de un pez y las
extremidades anteriores de un delfín y de un ictiosaurio realizan la misma función. Algo
semejante puede decirse del ala de un reptil volador (pterosaurio), de la de un ave y de la de
un mamífero volador (murciélago). Todo esto puede analizarse incluso en grupos biológicos
que no tienen representantes actuales y que solo conocemos por sus fósiles. Cuando no se
dispone de análogos biológicos, se puede recurrir al uso de análogos mecánicos9.
Principio de superposición estratigráfica: Enunciado por William Smith recuperando las ideas
de Nicolaus Steno (ley de Superposición de estratos de Steno), un siglo anterior. En una serie
estratigráfica normal (no invertida) los estratos de la parte inferior son siempre más antiguos
que los de la superior. El contenido en fósiles de dichos estratos debe cumplir el mismo
principio. Sin embargo hay que exceptuar los fósiles reelaborados (que han sufrido uno o más
ciclos de exhumación —por erosión del sustrato en el que yacen— y resedimentación), y por
tanto son más antiguos que los sedimentos que los engloban, o los correspondientes a
organismos endobiontes —aquellos que viven o pasan parte de su vida enterrados en el
sustrato—, cuyos restos pueden ser más recientes que los sedimentos que los engloban.
Principio de correlación estratigráfica: Estratos pertenecientes a la misma época se
caracterizan por un contenido en fósiles similar. Este principio, en la práctica, es cierto pero
con matizaciones, ya que otros factores como las barreras físicas o el clima condicionan esto.
Disciplinas de la paleontología
Recreación de organismos del Cretácico superior (Pteranodon, Geosternbergia, Nyctosaurus, y
Tylosaurus)
La paleontología moderna sitúa la vida antigua en su contexto a través del estudio de cómo los
cambios físicos en la geografía mundial y el clima han afectado a la evolución de la vida, de
cómo los ecosistemas han respondido a estos cambios y se han adaptado al medio ambiente
cambiante y de cómo estas respuestas mutuas han afectado a los patrones actuales de
biodiversidad.
Réplica de cráneo de tiranosaurio en el Instituto de Paleontología Miquel Crusafont.
Se divide en tres campos de estudio:
Paleobiología
Artículo principal: Paleobiología
Estudia los organismos del pasado en todos sus aspectos, tanto sistemáticos como fisiológicos,
ecológicos, evolutivos, etc. Algunas especialidades paleobiológicas son:
Marrella splendens por Haug et al. 20128A - vista dorsal en un modelo 3D renderizado, basado
en observaciones propias B-E - micrografías bajo luz polarizada B - espécimen bien conservado
USNM 83486f con los exópodos en una conservación "oxidada" (cf. García-Bellido y Collins
2006) C - imagen estereoscópica del espécimen USNM 139665. Los exópodos de los miembros
anteriores se superponen, separados por una fina capa de sedimento D - detalle del espécimen
ROM 56766A en conservación "oxidada". Aquí las espinas del lado lateral de los anillos del
exópodo están bien conservadas E - uno de los ejemplares más pequeños de M. splendens
USNM 219817e que posee restos de apéndices conservados
Fósil y reconstrucción del artrópodo basal Marrella splendens, del Cámbrico medio de Canadá.
Paleozoología. Se encarga del estudio de los animales extintos, a partir de sus restos fósiles, y
de su taxonomía. Aquí se incluyen disciplinas como la paleoantropología, paleoentomología o,
dentro de la paleoherpetología, la dinosaurología. Más frecuentemente se la divide en
paleontología de vertebrados y paleontología de invertebrados10.
Paleobotánica. Se encarga del estudio de seres vegetales o fúngicos extintos y su taxonomía.
Es una disciplina menos extendida que la anterior. Se incluyen disciplinas como la
paleopalinología o estudio de pólenes y esporas fósiles.
Micropaleontología. Es el estudio de los fósiles microscópicos (microfósiles y nanofósiles), para
lo cual se emplean técnicas especiales de muestreo, preparación y observación con el
microscopio.
Paleoicnología. Se encarga del estudio de los indicios de actividad (trazas fósiles) de
organismos del pasado.
Paleoecología. Se encarga del estudio de la ecología de los seres vivos del pasado y de la
reconstrucción de los medioambientes y los ecosistemas presentes en la Tierra a lo largo del
tiempo geológico11.
Paleobiogeografía. Estudia la distribución paleogeográfica de los seres vivos y biomas del
pasado y las causas que originaron tal distribución. Es una aplicación de la paleontología a la
biogeografía descriptiva e histórica.
Paleogenética. Aborda el análisis del material genético conservado en restos de organismos
antiguos, incluyendo estudios de evolución molecular, filogenia y relojes moleculares.12
Paleobiología de la conservación (o paleobiología para la conservación). Utiliza la información
de la paleontología con el objetivo de aportar a los problemas de conservación de la
biodiversidad actuales.13
Tafonomía
Artículo principal: Tafonomía
Se encarga del estudio de los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de
fósiles. Se divide en dos campos principales: bioestratinomía, que estudia los procesos
ocurridos desde la producción de los restos o señales hasta el enterramiento o paso a la
litosfera, y fosildiagénesis, que estudia los procesos posteriores al enterramiento. El análisis
tafonómico previo es indispensable para cualquier estudio bioestratigráfico, paleoecológico o
paleobiogeográfico, entre otros, con el fin de evaluar el sesgo tafonómico (es decir, en qué
medida los fenómenos tafonómicos distorsionaron la información paleontológica) o, de modo
similar, el grado de fidelidad tafonómica (es decir, cuánto se asemejan los conjuntos fósiles a
las comunidades de las que provienen).14 La tafonomía actualista, estrechamente relacionada
con la paleobiología de la conservación, tiene como objetivo comprender cómo se formaron
los fósiles y los yacimientos fosilíferos estudiando la suerte de los restos de organismos
actuales.15
Biocronología
Artículo principal: Biocronología
Estudia la edad de las entidades paleobiológicas, su ordenación temporal y la datación de
eventos bióticos del pasado. Está estrechamente relacionada con la bioestratigrafía, aplicación
de la paleontología a la estratigrafía.
Relaciones con otras ciencias
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Se puede considerar a la paleontología como una división temporal de la biología. La biología
facilita una información acerca de los seres vivos sin la cual es imposible hacer una
interpretación correcta de los fósiles (esta es una de las bases del actualismo). La
paleontología, por su parte, pone de manifiesto e informa al biólogo cuál fue la vida del pasado
y su evolución, constituyendo de esta forma la vertiente histórica de la biología.
Los fósiles tienen un valor intrínseco ya que su estudio es fundamental para la geología
(correlaciones, interpretación de ambientes sedimentarios, determinación de edades relativas,
etc.). En cuanto al aspecto aplicado son numerosos los ejemplos que relacionan ciertos
organismos con la génesis de yacimientos minerales (como el fitoplancton con el petróleo, el
carbón, los fosfatos, etc.). La geología histórica es inconcebible sin el apoyo de los datos
paleontológicos que nos dan información sobre paleogeografía, paleoclimatología, paleo-
oceanografía, quimismo de las aguas, etc.). De la misma forma la Paleontología necesita de
otras disciplinas como la bioquímica, la física o las matemáticas (especialmente la estadística).
La paleontología es una de las disciplinas asociadas a las ciencias del karst objeto de la
espeleología, ocupándose del estudio de los vestigios en cavidades subterráneas.16
Técnicas de extracción, preparación y conservación de fósiles
Existen diferentes técnicas usadas comúnmente en paleontología para la preparación de
restos fósiles.
Métodos mecánicos
Limpieza mecánica de una muestra paleontológica en el laboratorio.
Los límites físicos de los fósiles representan áreas de debilidad, ya que la constitución química
es diferente de la matriz que los incluye. Por tanto, para separarlos se puede usar métodos de
percusión (martillo y cincel).
Técnicas de abrasión: La pionera fue la máquina de chorro de arena. Generalmente ahora se
usa un gas (aire comprimido, nitrógeno o dióxido de carbono) que propulsa un polvo abrasivo;
en este caso el poder abrasivo depende de la presión del gas y del tamaño y características del
polvo abrasivo.
Calentamiento: Se recurre a cambios muy bruscos de temperatura, para separar por dilatación
diferencial.
Técnicas de percusión y desbastado: Se usa un limpiador neumático de fósiles con puntas
especiales (mayor tamaño para el desbastado y puntas cada vez más finas para el trabajo
delicado). Para ello hay que reconstruir la disposición del fósil antes de empezar, así como
comprobar la petrología de la roca y apoyar los especímenes en un elemento que absorba las
vibraciones (como un saco de arena).
Métodos químicos
Se usan en función de la naturaleza de los fósiles y la roca.
Mediante una técnica llamada disgregación química, se trata de agua con detergentes que
disminuyen la tensión superficial en la interfase arcilla-agua para rocas arcillosas o limos. El
agua oxigenada tiene un efecto similar. Los ácidos también son usados ampliamente utilizados
en la extracción de fósiles: ácido clorhídrico (HCl(aq)), ácido fluorhídrico (HF(aq)), ácido nítrico
(HNO3), ácido fórmico o ácido acético.
Técnicas de extracción de microfósiles
Sistema de lavado-tamizado para la reducción y concentración de una muestra con
microfósiles.
Véase también: Triado
Hay que distinguir técnicas dependiendo del tipo de roca.
Rocas calcáreas: Se utiliza ácido acético (CH3COOH) o fórmico (HCOOH) para fósiles fosfáticos.
En este caso se coloca la muestra en un vaso de polietileno y se añade acético (10-15 %) o
fórmico que actúa más rápido y puede utilizarse a mayor concentración aunque es más
corrosivo. El ácido puede atacar al fosfato en muestras con bajo contenido en carbonato por lo
que interesa añadir carbonato cálcico en polvo (obteniendo acetato de calcio).
Alternativamente en los sucesivos ataques en la muestra para solucionar este problema se usa
una solución (7 % ácido acético concentrado, 63 % agua y 30 % del líquido filtrado procedente
de la digestión de muestras previas).
Rocas silíceas: Se utiliza ácido clorhídrico al 10 %.
Rocas arcillosas: En este caso se recurre al agua oxigenada o a detergentes.
Técnicas palinológicas: Se utiliza ácido fluorhídrico o clorhídrico. En primer lugar, las muestras
son cubiertas por ácido clorhídrico (HCl) para remover carbonatos, luego son lavadas y
centrifugadas tres o cuatro veces. Se da un segundo tratamiento, con ácido fluorhídrico (HF),
para remover los silicatos. Al final de la reacción, el residuo orgánico debería ser visible. La
muestra se limpia de ácidos mediante decantación y centrifugado, y luego de cristales de
fluorosilicatos insolubles.17
Técnicas de concentración
Se utilizan líquidos pesados como el bromoformo (CHBr3, pe 2.89) y tetrabromoetano
(C2H2Br4, pe 2.96), pero son muy tóxicos.18 La alternativa más segura es el uso de
politungstato de sodio (3Na2WO4.9WO3.H2O) soluble en agua lo que permite variar su Pe. La
ideal es 2,75 o ligeramente más alto para evitar problemas de viscosidad alta y precipitación.
Se realiza una filtración con tamices de tamaño adecuado en función de los grupos fósiles.
Secciones delgadas
Lámina delgada con fósiles de fusulinas vista bajo el microscopio petrográfico.
La láminas delgadas se llevan a cabo cuando los fósiles y microfósiles poseen una composición
igual que la de la matriz y no pueden extraerse sin deteriorarlos o cuando se quieren observar
secciones, detalles o la estructura tisular de los mismos.
Consolidantes y adhesivos
La consolidación o endurecimiento es necesario para la conservación y manipulación de
muchos ejemplares. Los adhesivos y consolidantes deben ser fácilmente eliminables en caso
necesario. Para aquellos fósiles que hayan sufrido métodos de extracción mecánica se realiza
un sellado de fracturas con resinas de acetil-polivinilo y poli-metil-metacrilato solubles en etil-
acetato. La última se contrae cuando se seca por lo que no se puede utilizar como
consolidante. El cianocrilato se utiliza para reparar pequeñas piezas de fósiles (su estabilidad
es desconocida y es prácticamente insoluble). Los métodos químicos de preparación necesitan
de adhesivos y consolidantes que protejan a los fósiles del ataque químico y como armazón y
refuerzo. El polibutil-metacrilato, poli-metil-metacrilato y cianocrilato son adhesivos de
resistencia similar a los ácidos. En todos los métodos de preparación es necesario llevar un
meticuloso control de todos los pasos realizados.
Métodos de estudio y análisis paleontológicos
Fósil de una hoja de Neuropteris, del Carbonífero superior.
Dentro de la variedad de temáticas y disciplinas en paleontología, algunas aproximaciones
metodológicas suelen ser las más comunes. Los primeros pasos en el estudio de un resto fósil
incluyen su descripción anatómica y su comparación con la anatomía conocida de otros seres,
seguida de una propuesta de clasificación que asigna un nombre científico al resto y una
pertenencia a algún grupo taxonómico19. Esto suele complementarse con un análisis
filogenético, en el cual se observan una serie de rasgos en el fósil en estudio para cuantificar su
anatomía en una matriz de caracteres. Esta matriz es analizada por medio de métodos
cladísticos para generar árboles filogenéticos que permitan entender con qué organismos
fósiles y actuales estaba más emparentado.
Estudios adicionales pueden incluir el análisis de elementos químicos específicos y isótopos de
interés en los tejidos preservados, datos que suelen aportar información valiosa sobre el
ambiente en el que el organismo vivió y murió, o sobre su forma de vida. Dentro de la
paleobiología, métodos usuales incluyen, además de la morfología funcional, la cuantificación
de la forma (morfometría) y su análisis mediante distintas técnicas de estadística multivariada
para comprender las relaciones entre forma y ambiente (ecomorfología)8. El análisis de las
propiedades físicas de las formas biológicas se denomina biomecánica, y también es un área
activa en paleontología. Otra área de estudio comprende el análisis de las variaciones de forma
sufridas por los organismos a lo largo de vida (variación ontogenética), y su evolución. En fases
más integradoras del análisis (paleoecología), la reconstrucción paleoambiental implica la
confluencia de datos y evidencias de múltiples subdisciplinas (sedimentología, icnología,
micropaleontología, etc.)198. La estadística tanto básica como multivariada suele jugar un rol
protagónico en el estudio de todo tipo de datos numéricos en paleontología.
Historia de la paleontología
Artículos principales: Historia de la paleontología, Paleontología de dinosaurios e Historia de la
paleoantropología.
Esta sección es un extracto de Historia de la paleontología.[editar]
Duria Antiquior - Un Dorset más antiguo es una acuarela pintada por el geólogo Henry De la
Beche en 1830, basándose en fósiles descubiertos por Mary Anning. A finales del siglo xviii y a
inicios del siglo xix ocurrieron cambios rápidos y dramáticos en el pensamiento acerca la
historia de la vida en la Tierra.
La historia de la paleontología recorre la historia de los esfuerzos para entender la historia de
la vida en la Tierra a través del estudio del registro fósil dejado por organismos vivos. Ya que
tiene que ver con la comprensión de los organismos vivos del pasado, la paleontología puede
ser considerada como un campo de la biología, pero su desarrollo histórico ha estado
estrechamente ligado a la geología y el esfuerzo para entender la historia de la Tierra misma.
En la antigüedad, Jenófanes (570-480 a. C.), Heródoto (484-425 a. C.), Eratóstenes (276-194 a.
C.), y Estrabón (64 a. C.-24 d. C.) escribieron acerca de los fósiles de organismos marinos que
indicaban que su tierra había estado alguna vez bajo el agua. Durante la Edad Media, el
naturalista persa Ibn Sina (conocido como Avicena en Europa) trató a los fósiles en su escrito El
libro de la curación (1027), en el que propuso una teoría de los fluidos petrificantes que
Alberto de Sajonia extendería en el siglo xiv. El naturalista chino Shen Kuo (1031-1095)
propondría una teoría del cambio climático basado en evidencia de bambú petrificado.
En la Europa moderna, el estudio sistemático de los fósiles surgió como una parte integral de
los cambios en la filosofía de la naturaleza que se produjeron durante la Edad de la Razón. La
naturaleza de los fósiles y su relación con la vida en el pasado alcanzó mayor comprensión
durante los siglos xvii y xviii; al final del siglo xviii la obra de Georges Cuvier decidió un largo
debate acerca de la realidad de la extinción, lo que llevó al surgimiento de la paleontología
asociada a la anatomía comparada como disciplina científica. El creciente conocimiento del
registro fósil también jugó un papel creciente en el desarrollo de la geología, especialmente de
la estratigrafía.
En 1822, el término «paleontología» fue acuñado por Henri Marie Ducrotay de Blainville
(editor de la revista científica francesa Journal de physique) para referirse al estudio de los
antiguos organismos vivos mediante fósiles, y durante la primera mitad del siglo xix las
actividades geológicas y paleontológicas se volvieron más organizadas con el crecimiento de
sociedades y museos geológicos y con el número creciente de profesionales geólogos y
especialistas en fósiles. Este hecho contribuyó a un rápido aumento del conocimiento acerca
de la historia de la vida en la Tierra, y a lograr un importante progreso hacia la definición de la
escala temporal geológica basada en su mayoría en evidencia fósil. Dado que el conocimiento
de la historia de la vida continuó mejorando, se hizo cada vez más evidente que existía algún
tipo de orden sucesivo durante el desarrollo de la vida. Esta afirmación alentaría las teorías
evolutivas tempranas sobre la transmutación de las especies.20
Después de que Charles Darwin publicara El origen de las especies en 1859, gran parte del
enfoque de la paleontología se dirigió hacia la comprensión de las vías evolutivas, incluyendo
la evolución humana y las teorías evolucionistas.20
Durante la segunda mitad del siglo xix ocurrió una tremenda expansión de la actividad
paleontológica, especialmente en América del Norte. La tendencia continuó durante el siglo xx
cuando diversas regiones de la Tierra que se abrieron para la recolección sistemática de fósiles,
como lo demuestra una serie de descubrimientos importantes en China, cerca del final del
siglo xx. Se han descubierto muchas formas transicionales, y actualmente se cuenta con
abundante evidencia de cómo se relacionan todas las clases de vertebrados, gran parte de ella
en forma de formas de transición.21 Durante las últimas dos décadas del siglo xx aumentó el
interés en las extinciones masivas y el del papel que juegan en la evolución de la vida en la
Tierra.22 También se renovó el interés en la explosión cámbrica, durante la cual surgieron los
planos corporales de la mayoría de los filos animales. El descubrimiento de fósiles de la biota
de Ediacara y el desarrollo de la paleobiología extendieron el conocimiento de la vida mucho
antes del Cámbrico.
Paleontólogos famosos
La historia incluye buen número de paleontólogos reseñables:
Othniel Charles Marsh (1831-1899). Uno de los contendientes en la denominada «Guerra de
los Huesos».
Iván Efremov (1908-1972). Definió la tafonomía, la ciencia que estudia los procesos de
fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles.
Adolf Seilacher (1925-2014). Introdujo la etología como criterio de clasificación de las pistas
fósiles.
José Torrubia (1698-1761) (ESP)
Georges Cuvier (1769-1832) (FRA)
Leopold von Buch (1774-1853) (ALE)
William Buckland (1784-1856) (GBR)
Gideon Mantell (1790-1852) (GBR)
Philippe-Charles Schmerling (1791-1836)
Roderick Murchison (1792-1871) (GBR)
Mary Anning (1799-1847) (GBR)
Joachim Barrande (1799-1883) (FRA)
Alcide Dessalines d'Orbigny (1802-1857) (FRA)
Richard Owen (1804-1892) (GBR)
Charles Darwin (1809-1882) (GBR)
Juan Vilanova y Piera (1821-1893) (ESP)
Joseph Leidy (1823-1891) (USA)
Louis Édouard Gourdan de Fromentel (1824-1901)
Henry Testot-Ferry (1826-1869)
Oppel, Albert (1831-1865) (ALE)
Othniel Charles Marsh (1831-1899) (USA)
Andrew Carnegie (1835-1919) (GBR)
Edward Drinker Cope (1840-1897) (USA)
Lucas Mallada (1841-1921) (ESP)
Charles Sternberg (1850-1943) (USA)
Florentino Ameghino (1854-1911) (ARG)
Henry Fairfield Osborn (1857-1935) (USA)
John Bell Hatcher (1861-1904) (USA)
Earl Douglass (1862-1931) (USA)
Eberhard Fraas (1862-1915) (ALE)
Robert Broom (1866-1951) (SUD)
Richard Lull (1867-1957) (USA)
Mignon Talbot (1869-1950) (USA)
Barnum Brown (1873-1963) (USA)
Friedrich von Huene (1875-1969) (ALE)
Karl Alfred von Zittel (1875-1969) (ALE)
Hugo Obermaier (1877-1946) (ALE)
Franz Nopcsa von Felső-Szilvás (1877-1933) (HUN)
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) (FRA)
Roy Chapman Andrews (1884-1960) (USA)
Paul Wernert (1889-1972)
Véra Gromova (1891-1973)
Rudolf Stahlecker (1898-1977) (ALE)
George Gaylord Simpson (1902-1984) (USA)
Louis Seymour Bazett Leakey (1903-1972)
Edwin Harris Colbert (1905-2001) (USA)
Llewellyn Ivor Price (1905-1980) (BRA)
Iván Antónovich Yefrémov (1908-1972) (RUS)
René Lavocat (1909-2007)
Carlos de Paula Couto (1910-1982) (BRA)
Jean-Pierre Lehman (1914-1981)
Jim Jensen (1918-1998) (USA)
Emiliano Aguirre (1925) (ESP)
Adolf Seilacher (1925-2014) (ALE)
Sándor Bökönyi (1926-1994) paleozoólogo
John Ostrom (1928-2005) (USA)
Daniel Cargnin (1930-2002) (BRA)
Yves Coppens (1934) (FRA)
Henry de Lumley (1934)
Marie-Françoise Bonifay (1935)
Philippe Taquet (1940) (FRA)
Michel Brunet (1940)
Stephen Jay Gould (1941-2002) (USA)
Robert Bakker (1945) (USA)
Jack Horner (1946) (USA)
Éric Buffetaut (1950)
Brigitte Senut (1954) (FRA)
Paul Sereno (1957) (USA)
Neil Shubin (1960)
Francis Duranthon (1961)
Luis M. Chiappe (1962) (ARG)
José Braga (1967)
Véase también: Categoría:Paleontólogos
Véase también
Anexo:Cronología de la paleontología
Lista de yacimientos paleontológicos
Facies
Geología histórica
Icnología
Paleoantropología
Sociedad Española de Paleontología
Zooarqueologia
Notas
Referencias
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Enlaces externos
Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Paleontología.
Artículo paleontología general [Link] - Un resumen sobre la
Paleontología.
[Link] - Grupo de estudios paleontológicos de la Universidad de Zaragoza
Fósil - Revista de Paleontología
Galería de paleontólogos Semblanzas de paleontólogos ibéricos e iberoamericanos. Editor:
Marcos A. Lamolda (Univ. Granada)
Grupo Paleo - El mayor portal de paleontología de lengua hispana.
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas (UCM) - Blog del Equipo de Introducción a la
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas
Paleontología electrónica - Revista internacional de paleontología, en inglés (página de
introducción a la réplica española, en castellano)
Smithsonian's Paleobiology website: una buena introducción
Sociedad Paleontológica de Chile
Sociedad Paleoentomológica Internacional
Teaching Palaeontology and Palaeoecology (en alemán)
Consolidación de material óseo fósil: estudio de penetración de consolidantes. En PH
investigación n.º 7 (diciembre de 2016)
Paleontología Mexicana - Revista de paleontología
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Para otros usos de este término, véase Paleontología (desambiguación).
Recreación de la cabeza de un dinosaurio basada en sus restos fósiles y en la anatomía
comparada.
Filogenia y distribución temporal de los peces cartilaginosos en los tiempos geológicos,
teniendo en cuenta el registro fósil.
Intensidad de las extinciones a lo largo del Fanerozoico, según la diversidad de los géneros
marinos identificados en el registro fósil.
La paleontología (del griego «παλαιος» palaios = antiguo, «οντο» onto = ser, «-λογία» -logía =
tratado, estudio, ciencia) es la ciencia natural que estudia e interpreta el pasado de la vida
sobre la Tierra a través de los fósiles.1 Se encuadra dentro de las ciencias naturales, posee un
cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la geología y la biología
con las que se integra estrechamente. Puede subdividirse en paleobiología, tafonomía y
biocronología,2 e intercambia información necesaria con otras disciplinas (estudio de la
evolución de los seres vivos, bioestratigrafía, paleogeografía o paleoclimatología, entre otras).
Entre sus objetivos están, además de la reconstrucción de los seres vivos que vivieron en el
pasado, el estudio de su origen, de sus cambios en el tiempo (evolución y filogenia), de las
relaciones entre ellos y con su entorno (paleoecología, evolución de la biosfera), de su
distribución espacial y migraciones (paleobiogeografía), de las extinciones, de los procesos de
fosilización (tafonomía) o de la correlación y datación de las rocas que los contienen
(bioestratigrafía).
La paleontología tuvo (y tiene) muchísima importancia al permitir entender que la Tierra y sus
seres vivos están en constante cambio, los cuales se remontan muchos miles de millones de
años en el pasado.3 Esta comprensión, desarrollada de la mano de los avances en el
conocimiento de los procesos geológicos, motivó un cambio en la percepción del tiempo,
dando origen al concepto de "tiempo profundo".
La paleontología permite entender la actual composición (biodiversidad) y distribución de los
seres vivos sobre la Tierra (biogeografía) —antes de la intervención humana—, ha aportado
pruebas indispensables para la solución de dos de las más grandes controversias científicas del
pasado siglo, la evolución de los seres vivos y la deriva de los continentes, y, de cara a nuestro
futuro, ofrece herramientas para el análisis de cómo los cambios climáticos pueden afectar al
conjunto de la biosfera.3 Además, la paleontología, al generar conocimiento sobre etapas de la
historia de la Tierra donde los ambientes y los seres vivos fueron muchas veces radicalmente
diferentes a los que se observan hoy, permite desarrollar hipótesis o especular sobre el origen
y la potencial presencia de vida en otros cuerpos celestes.4
«La paleontología tiene la respuesta no sólo para reconstruir y describir la historia de la vida,
sino también para explorar los procesos ecológicos que se desarrollan durante períodos de
tiempo de dimensiones geológicas y, por lo tanto, inaccesibles a enfoques experimentales».
Lukas Hottinger, 19975
Principios
Icnitas de dinosaurio terópodo en el yacimiento de Valdecevillo (Enciso, La Rioja, España).
Excavación del yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca (Burgos).
La finalidad primordial de la Paleontología es la reconstrucción de los organismos del pasado,
no solo de sus partes esqueléticas, sino también las partes orgánicas desaparecidas durante la
fosilización, restituyendo el aspecto que tuvieron en vida, su etología, etc. Para ello se vale de
los mismos principios ya establecidos: actualismo, anatomía comparada, correlación orgánica y
correlación funcional.
Postulado de producción: los fósiles son productos directos o indirectos de organismos que
vivieron en el pasado (entidades paleobiológicas).2
Actualismo biológico: los seres del pasado se regían por las mismas leyes físicas y biológicas, y
tenían las mismas necesidades que los actuales.6 Permite este principio, por ejemplo, afirmar
que los peces del Silúrico tenían branquias, porque las tienen los peces actuales (aunque no
sean los mismos); y que los dinosaurios ponían huevos, como los cocodrilos, lo cual se ha visto
posteriormente corroborado al encontrarse fósiles de huevos, y nidos, conservados en algunos
yacimientos.
Anatomía comparada: Permite colocar a los organismos extintos en el sitio que les
corresponde del cuadro general de los seres vivos, obteniendo así el punto de referencia
necesario para poder aplicar el principio de la correlación orgánica. Aunque los fósiles solo nos
aporten una pequeña parte anatómica de un taxón extinto, la anatomía comparada nos
permite inferir y completar determinadas características anatómicas o fisiológicas ausentes de
los mismos.
Principio de correlación orgánica: Postulado por Cuvier.7 Cada ser orgánico forma un conjunto
cuyas partes se complementan, determinando todas las demás y por tanto puede ser
reconocido por un fragmento cualquiera, bastando en último término un trozo de hueso para
identificarlo.
Correlación funcional: Conocida mejor como morfología funcional, es la parte de la
Paleontología que trata de las relaciones entre la forma y la función, es decir: que intenta
relacionar las estructuras observadas en los fósiles con la función que realizaban en el
organismo cuando estaba vivo8. Para ello utiliza diversos métodos o líneas de análisis.
Comparación de grupos con estructuras homólogas: Este método, que lleva al paleontólogo a
comparar las estructuras de algunos grupos extintos con las de sus correspondientes
representantes actuales resulta a veces menos fiable, pues las mismas estructuras o partes
anatómicas en un determinado grupo pueden haberse modificado profundamente a lo largo
de la evolución y realizar funciones muy diferentes. Del mismo modo, un mismo grupo puede
ocupar nichos ecológicos muy diferentes a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los mamíferos
marinos actuales y sus predecesores terrestres tienen morfología y ocupan nichos ecológicos
muy diferentes. La extremidad anterior en ambos grupos, pese a integrar el mismo número de
piezas óseas en posición anatómica similar, ha experimentado profundas modificaciones en las
formas derivadas de vida marina, y representa una adaptación a un medio y a una función muy
diferentes (la natación) de la que realizaban sus antepasados terrestres (la marcha o el
desplazamiento sobre el suelo). La comparación de formas y de estructuras homólogas debe
tomarse con gran precaución.
Comparación de estructuras análogas: Este es verdaderamente el método más fructífero y más
fiable en Morfología Funcional. Así puede decirse que, mientras que el análisis evolutivo
constituye el campo de acción de la homología, el análisis morfo-funcional constituye el campo
de la analogía9. Este análisis parte generalmente de la comparación de estructuras con una
forma similar para inferir una función análoga en ambos grupos (principio de correlación
forma-función8). Pero dichas estructuras que tienen la misma forma pueden tener orígenes
muy diferentes y los grupos que las presentan pueden no guardar una relación filética entre
ellos. Así los paleontólogos razonan correctamente que las aletas pectorales de un pez y las
extremidades anteriores de un delfín y de un ictiosaurio realizan la misma función. Algo
semejante puede decirse del ala de un reptil volador (pterosaurio), de la de un ave y de la de
un mamífero volador (murciélago). Todo esto puede analizarse incluso en grupos biológicos
que no tienen representantes actuales y que solo conocemos por sus fósiles. Cuando no se
dispone de análogos biológicos, se puede recurrir al uso de análogos mecánicos9.
Principio de superposición estratigráfica: Enunciado por William Smith recuperando las ideas
de Nicolaus Steno (ley de Superposición de estratos de Steno), un siglo anterior. En una serie
estratigráfica normal (no invertida) los estratos de la parte inferior son siempre más antiguos
que los de la superior. El contenido en fósiles de dichos estratos debe cumplir el mismo
principio. Sin embargo hay que exceptuar los fósiles reelaborados (que han sufrido uno o más
ciclos de exhumación —por erosión del sustrato en el que yacen— y resedimentación), y por
tanto son más antiguos que los sedimentos que los engloban, o los correspondientes a
organismos endobiontes —aquellos que viven o pasan parte de su vida enterrados en el
sustrato—, cuyos restos pueden ser más recientes que los sedimentos que los engloban.
Principio de correlación estratigráfica: Estratos pertenecientes a la misma época se
caracterizan por un contenido en fósiles similar. Este principio, en la práctica, es cierto pero
con matizaciones, ya que otros factores como las barreras físicas o el clima condicionan esto.
Disciplinas de la paleontología
Recreación de organismos del Cretácico superior (Pteranodon, Geosternbergia, Nyctosaurus, y
Tylosaurus)
La paleontología moderna sitúa la vida antigua en su contexto a través del estudio de cómo los
cambios físicos en la geografía mundial y el clima han afectado a la evolución de la vida, de
cómo los ecosistemas han respondido a estos cambios y se han adaptado al medio ambiente
cambiante y de cómo estas respuestas mutuas han afectado a los patrones actuales de
biodiversidad.
Réplica de cráneo de tiranosaurio en el Instituto de Paleontología Miquel Crusafont.
Se divide en tres campos de estudio:
Paleobiología
Artículo principal: Paleobiología
Estudia los organismos del pasado en todos sus aspectos, tanto sistemáticos como fisiológicos,
ecológicos, evolutivos, etc. Algunas especialidades paleobiológicas son:
Marrella splendens por Haug et al. 20128A - vista dorsal en un modelo 3D renderizado, basado
en observaciones propias B-E - micrografías bajo luz polarizada B - espécimen bien conservado
USNM 83486f con los exópodos en una conservación "oxidada" (cf. García-Bellido y Collins
2006) C - imagen estereoscópica del espécimen USNM 139665. Los exópodos de los miembros
anteriores se superponen, separados por una fina capa de sedimento D - detalle del espécimen
ROM 56766A en conservación "oxidada". Aquí las espinas del lado lateral de los anillos del
exópodo están bien conservadas E - uno de los ejemplares más pequeños de M. splendens
USNM 219817e que posee restos de apéndices conservados
Fósil y reconstrucción del artrópodo basal Marrella splendens, del Cámbrico medio de Canadá.
Paleozoología. Se encarga del estudio de los animales extintos, a partir de sus restos fósiles, y
de su taxonomía. Aquí se incluyen disciplinas como la paleoantropología, paleoentomología o,
dentro de la paleoherpetología, la dinosaurología. Más frecuentemente se la divide en
paleontología de vertebrados y paleontología de invertebrados10.
Paleobotánica. Se encarga del estudio de seres vegetales o fúngicos extintos y su taxonomía.
Es una disciplina menos extendida que la anterior. Se incluyen disciplinas como la
paleopalinología o estudio de pólenes y esporas fósiles.
Micropaleontología. Es el estudio de los fósiles microscópicos (microfósiles y nanofósiles), para
lo cual se emplean técnicas especiales de muestreo, preparación y observación con el
microscopio.
Paleoicnología. Se encarga del estudio de los indicios de actividad (trazas fósiles) de
organismos del pasado.
Paleoecología. Se encarga del estudio de la ecología de los seres vivos del pasado y de la
reconstrucción de los medioambientes y los ecosistemas presentes en la Tierra a lo largo del
tiempo geológico11.
Paleobiogeografía. Estudia la distribución paleogeográfica de los seres vivos y biomas del
pasado y las causas que originaron tal distribución. Es una aplicación de la paleontología a la
biogeografía descriptiva e histórica.
Paleogenética. Aborda el análisis del material genético conservado en restos de organismos
antiguos, incluyendo estudios de evolución molecular, filogenia y relojes moleculares.12
Paleobiología de la conservación (o paleobiología para la conservación). Utiliza la información
de la paleontología con el objetivo de aportar a los problemas de conservación de la
biodiversidad actuales.13
Tafonomía
Artículo principal: Tafonomía
Se encarga del estudio de los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de
fósiles. Se divide en dos campos principales: bioestratinomía, que estudia los procesos
ocurridos desde la producción de los restos o señales hasta el enterramiento o paso a la
litosfera, y fosildiagénesis, que estudia los procesos posteriores al enterramiento. El análisis
tafonómico previo es indispensable para cualquier estudio bioestratigráfico, paleoecológico o
paleobiogeográfico, entre otros, con el fin de evaluar el sesgo tafonómico (es decir, en qué
medida los fenómenos tafonómicos distorsionaron la información paleontológica) o, de modo
similar, el grado de fidelidad tafonómica (es decir, cuánto se asemejan los conjuntos fósiles a
las comunidades de las que provienen).14 La tafonomía actualista, estrechamente relacionada
con la paleobiología de la conservación, tiene como objetivo comprender cómo se formaron
los fósiles y los yacimientos fosilíferos estudiando la suerte de los restos de organismos
actuales.15
Biocronología
Artículo principal: Biocronología
Estudia la edad de las entidades paleobiológicas, su ordenación temporal y la datación de
eventos bióticos del pasado. Está estrechamente relacionada con la bioestratigrafía, aplicación
de la paleontología a la estratigrafía.
Relaciones con otras ciencias
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Se puede considerar a la paleontología como una división temporal de la biología. La biología
facilita una información acerca de los seres vivos sin la cual es imposible hacer una
interpretación correcta de los fósiles (esta es una de las bases del actualismo). La
paleontología, por su parte, pone de manifiesto e informa al biólogo cuál fue la vida del pasado
y su evolución, constituyendo de esta forma la vertiente histórica de la biología.
Los fósiles tienen un valor intrínseco ya que su estudio es fundamental para la geología
(correlaciones, interpretación de ambientes sedimentarios, determinación de edades relativas,
etc.). En cuanto al aspecto aplicado son numerosos los ejemplos que relacionan ciertos
organismos con la génesis de yacimientos minerales (como el fitoplancton con el petróleo, el
carbón, los fosfatos, etc.). La geología histórica es inconcebible sin el apoyo de los datos
paleontológicos que nos dan información sobre paleogeografía, paleoclimatología, paleo-
oceanografía, quimismo de las aguas, etc.). De la misma forma la Paleontología necesita de
otras disciplinas como la bioquímica, la física o las matemáticas (especialmente la estadística).
La paleontología es una de las disciplinas asociadas a las ciencias del karst objeto de la
espeleología, ocupándose del estudio de los vestigios en cavidades subterráneas.16
Técnicas de extracción, preparación y conservación de fósiles
Existen diferentes técnicas usadas comúnmente en paleontología para la preparación de
restos fósiles.
Métodos mecánicos
Limpieza mecánica de una muestra paleontológica en el laboratorio.
Los límites físicos de los fósiles representan áreas de debilidad, ya que la constitución química
es diferente de la matriz que los incluye. Por tanto, para separarlos se puede usar métodos de
percusión (martillo y cincel).
Técnicas de abrasión: La pionera fue la máquina de chorro de arena. Generalmente ahora se
usa un gas (aire comprimido, nitrógeno o dióxido de carbono) que propulsa un polvo abrasivo;
en este caso el poder abrasivo depende de la presión del gas y del tamaño y características del
polvo abrasivo.
Calentamiento: Se recurre a cambios muy bruscos de temperatura, para separar por dilatación
diferencial.
Técnicas de percusión y desbastado: Se usa un limpiador neumático de fósiles con puntas
especiales (mayor tamaño para el desbastado y puntas cada vez más finas para el trabajo
delicado). Para ello hay que reconstruir la disposición del fósil antes de empezar, así como
comprobar la petrología de la roca y apoyar los especímenes en un elemento que absorba las
vibraciones (como un saco de arena).
Métodos químicos
Se usan en función de la naturaleza de los fósiles y la roca.
Mediante una técnica llamada disgregación química, se trata de agua con detergentes que
disminuyen la tensión superficial en la interfase arcilla-agua para rocas arcillosas o limos. El
agua oxigenada tiene un efecto similar. Los ácidos también son usados ampliamente utilizados
en la extracción de fósiles: ácido clorhídrico (HCl(aq)), ácido fluorhídrico (HF(aq)), ácido nítrico
(HNO3), ácido fórmico o ácido acético.
Técnicas de extracción de microfósiles
Sistema de lavado-tamizado para la reducción y concentración de una muestra con
microfósiles.
Véase también: Triado
Hay que distinguir técnicas dependiendo del tipo de roca.
Rocas calcáreas: Se utiliza ácido acético (CH3COOH) o fórmico (HCOOH) para fósiles fosfáticos.
En este caso se coloca la muestra en un vaso de polietileno y se añade acético (10-15 %) o
fórmico que actúa más rápido y puede utilizarse a mayor concentración aunque es más
corrosivo. El ácido puede atacar al fosfato en muestras con bajo contenido en carbonato por lo
que interesa añadir carbonato cálcico en polvo (obteniendo acetato de calcio).
Alternativamente en los sucesivos ataques en la muestra para solucionar este problema se usa
una solución (7 % ácido acético concentrado, 63 % agua y 30 % del líquido filtrado procedente
de la digestión de muestras previas).
Rocas silíceas: Se utiliza ácido clorhídrico al 10 %.
Rocas arcillosas: En este caso se recurre al agua oxigenada o a detergentes.
Técnicas palinológicas: Se utiliza ácido fluorhídrico o clorhídrico. En primer lugar, las muestras
son cubiertas por ácido clorhídrico (HCl) para remover carbonatos, luego son lavadas y
centrifugadas tres o cuatro veces. Se da un segundo tratamiento, con ácido fluorhídrico (HF),
para remover los silicatos. Al final de la reacción, el residuo orgánico debería ser visible. La
muestra se limpia de ácidos mediante decantación y centrifugado, y luego de cristales de
fluorosilicatos insolubles.17
Técnicas de concentración
Se utilizan líquidos pesados como el bromoformo (CHBr3, pe 2.89) y tetrabromoetano
(C2H2Br4, pe 2.96), pero son muy tóxicos.18 La alternativa más segura es el uso de
politungstato de sodio (3Na2WO4.9WO3.H2O) soluble en agua lo que permite variar su Pe. La
ideal es 2,75 o ligeramente más alto para evitar problemas de viscosidad alta y precipitación.
Se realiza una filtración con tamices de tamaño adecuado en función de los grupos fósiles.
Secciones delgadas
Lámina delgada con fósiles de fusulinas vista bajo el microscopio petrográfico.
La láminas delgadas se llevan a cabo cuando los fósiles y microfósiles poseen una composición
igual que la de la matriz y no pueden extraerse sin deteriorarlos o cuando se quieren observar
secciones, detalles o la estructura tisular de los mismos.
Consolidantes y adhesivos
La consolidación o endurecimiento es necesario para la conservación y manipulación de
muchos ejemplares. Los adhesivos y consolidantes deben ser fácilmente eliminables en caso
necesario. Para aquellos fósiles que hayan sufrido métodos de extracción mecánica se realiza
un sellado de fracturas con resinas de acetil-polivinilo y poli-metil-metacrilato solubles en etil-
acetato. La última se contrae cuando se seca por lo que no se puede utilizar como
consolidante. El cianocrilato se utiliza para reparar pequeñas piezas de fósiles (su estabilidad
es desconocida y es prácticamente insoluble). Los métodos químicos de preparación necesitan
de adhesivos y consolidantes que protejan a los fósiles del ataque químico y como armazón y
refuerzo. El polibutil-metacrilato, poli-metil-metacrilato y cianocrilato son adhesivos de
resistencia similar a los ácidos. En todos los métodos de preparación es necesario llevar un
meticuloso control de todos los pasos realizados.
Métodos de estudio y análisis paleontológicos
Fósil de una hoja de Neuropteris, del Carbonífero superior.
Dentro de la variedad de temáticas y disciplinas en paleontología, algunas aproximaciones
metodológicas suelen ser las más comunes. Los primeros pasos en el estudio de un resto fósil
incluyen su descripción anatómica y su comparación con la anatomía conocida de otros seres,
seguida de una propuesta de clasificación que asigna un nombre científico al resto y una
pertenencia a algún grupo taxonómico19. Esto suele complementarse con un análisis
filogenético, en el cual se observan una serie de rasgos en el fósil en estudio para cuantificar su
anatomía en una matriz de caracteres. Esta matriz es analizada por medio de métodos
cladísticos para generar árboles filogenéticos que permitan entender con qué organismos
fósiles y actuales estaba más emparentado.
Estudios adicionales pueden incluir el análisis de elementos químicos específicos y isótopos de
interés en los tejidos preservados, datos que suelen aportar información valiosa sobre el
ambiente en el que el organismo vivió y murió, o sobre su forma de vida. Dentro de la
paleobiología, métodos usuales incluyen, además de la morfología funcional, la cuantificación
de la forma (morfometría) y su análisis mediante distintas técnicas de estadística multivariada
para comprender las relaciones entre forma y ambiente (ecomorfología)8. El análisis de las
propiedades físicas de las formas biológicas se denomina biomecánica, y también es un área
activa en paleontología. Otra área de estudio comprende el análisis de las variaciones de forma
sufridas por los organismos a lo largo de vida (variación ontogenética), y su evolución. En fases
más integradoras del análisis (paleoecología), la reconstrucción paleoambiental implica la
confluencia de datos y evidencias de múltiples subdisciplinas (sedimentología, icnología,
micropaleontología, etc.)198. La estadística tanto básica como multivariada suele jugar un rol
protagónico en el estudio de todo tipo de datos numéricos en paleontología.
Historia de la paleontología
Artículos principales: Historia de la paleontología, Paleontología de dinosaurios e Historia de la
paleoantropología.
Esta sección es un extracto de Historia de la paleontología.[editar]
Duria Antiquior - Un Dorset más antiguo es una acuarela pintada por el geólogo Henry De la
Beche en 1830, basándose en fósiles descubiertos por Mary Anning. A finales del siglo xviii y a
inicios del siglo xix ocurrieron cambios rápidos y dramáticos en el pensamiento acerca la
historia de la vida en la Tierra.
La historia de la paleontología recorre la historia de los esfuerzos para entender la historia de
la vida en la Tierra a través del estudio del registro fósil dejado por organismos vivos. Ya que
tiene que ver con la comprensión de los organismos vivos del pasado, la paleontología puede
ser considerada como un campo de la biología, pero su desarrollo histórico ha estado
estrechamente ligado a la geología y el esfuerzo para entender la historia de la Tierra misma.
En la antigüedad, Jenófanes (570-480 a. C.), Heródoto (484-425 a. C.), Eratóstenes (276-194 a.
C.), y Estrabón (64 a. C.-24 d. C.) escribieron acerca de los fósiles de organismos marinos que
indicaban que su tierra había estado alguna vez bajo el agua. Durante la Edad Media, el
naturalista persa Ibn Sina (conocido como Avicena en Europa) trató a los fósiles en su escrito El
libro de la curación (1027), en el que propuso una teoría de los fluidos petrificantes que
Alberto de Sajonia extendería en el siglo xiv. El naturalista chino Shen Kuo (1031-1095)
propondría una teoría del cambio climático basado en evidencia de bambú petrificado.
En la Europa moderna, el estudio sistemático de los fósiles surgió como una parte integral de
los cambios en la filosofía de la naturaleza que se produjeron durante la Edad de la Razón. La
naturaleza de los fósiles y su relación con la vida en el pasado alcanzó mayor comprensión
durante los siglos xvii y xviii; al final del siglo xviii la obra de Georges Cuvier decidió un largo
debate acerca de la realidad de la extinción, lo que llevó al surgimiento de la paleontología
asociada a la anatomía comparada como disciplina científica. El creciente conocimiento del
registro fósil también jugó un papel creciente en el desarrollo de la geología, especialmente de
la estratigrafía.
En 1822, el término «paleontología» fue acuñado por Henri Marie Ducrotay de Blainville
(editor de la revista científica francesa Journal de physique) para referirse al estudio de los
antiguos organismos vivos mediante fósiles, y durante la primera mitad del siglo xix las
actividades geológicas y paleontológicas se volvieron más organizadas con el crecimiento de
sociedades y museos geológicos y con el número creciente de profesionales geólogos y
especialistas en fósiles. Este hecho contribuyó a un rápido aumento del conocimiento acerca
de la historia de la vida en la Tierra, y a lograr un importante progreso hacia la definición de la
escala temporal geológica basada en su mayoría en evidencia fósil. Dado que el conocimiento
de la historia de la vida continuó mejorando, se hizo cada vez más evidente que existía algún
tipo de orden sucesivo durante el desarrollo de la vida. Esta afirmación alentaría las teorías
evolutivas tempranas sobre la transmutación de las especies.20
Después de que Charles Darwin publicara El origen de las especies en 1859, gran parte del
enfoque de la paleontología se dirigió hacia la comprensión de las vías evolutivas, incluyendo
la evolución humana y las teorías evolucionistas.20
Durante la segunda mitad del siglo xix ocurrió una tremenda expansión de la actividad
paleontológica, especialmente en América del Norte. La tendencia continuó durante el siglo xx
cuando diversas regiones de la Tierra que se abrieron para la recolección sistemática de fósiles,
como lo demuestra una serie de descubrimientos importantes en China, cerca del final del
siglo xx. Se han descubierto muchas formas transicionales, y actualmente se cuenta con
abundante evidencia de cómo se relacionan todas las clases de vertebrados, gran parte de ella
en forma de formas de transición.21 Durante las últimas dos décadas del siglo xx aumentó el
interés en las extinciones masivas y el del papel que juegan en la evolución de la vida en la
Tierra.22 También se renovó el interés en la explosión cámbrica, durante la cual surgieron los
planos corporales de la mayoría de los filos animales. El descubrimiento de fósiles de la biota
de Ediacara y el desarrollo de la paleobiología extendieron el conocimiento de la vida mucho
antes del Cámbrico.
Paleontólogos famosos
La historia incluye buen número de paleontólogos reseñables:
Othniel Charles Marsh (1831-1899). Uno de los contendientes en la denominada «Guerra de
los Huesos».
Iván Efremov (1908-1972). Definió la tafonomía, la ciencia que estudia los procesos de
fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles.
Adolf Seilacher (1925-2014). Introdujo la etología como criterio de clasificación de las pistas
fósiles.
José Torrubia (1698-1761) (ESP)
Georges Cuvier (1769-1832) (FRA)
Leopold von Buch (1774-1853) (ALE)
William Buckland (1784-1856) (GBR)
Gideon Mantell (1790-1852) (GBR)
Philippe-Charles Schmerling (1791-1836)
Roderick Murchison (1792-1871) (GBR)
Mary Anning (1799-1847) (GBR)
Joachim Barrande (1799-1883) (FRA)
Alcide Dessalines d'Orbigny (1802-1857) (FRA)
Richard Owen (1804-1892) (GBR)
Charles Darwin (1809-1882) (GBR)
Juan Vilanova y Piera (1821-1893) (ESP)
Joseph Leidy (1823-1891) (USA)
Louis Édouard Gourdan de Fromentel (1824-1901)
Henry Testot-Ferry (1826-1869)
Oppel, Albert (1831-1865) (ALE)
Othniel Charles Marsh (1831-1899) (USA)
Andrew Carnegie (1835-1919) (GBR)
Edward Drinker Cope (1840-1897) (USA)
Lucas Mallada (1841-1921) (ESP)
Charles Sternberg (1850-1943) (USA)
Florentino Ameghino (1854-1911) (ARG)
Henry Fairfield Osborn (1857-1935) (USA)
John Bell Hatcher (1861-1904) (USA)
Earl Douglass (1862-1931) (USA)
Eberhard Fraas (1862-1915) (ALE)
Robert Broom (1866-1951) (SUD)
Richard Lull (1867-1957) (USA)
Mignon Talbot (1869-1950) (USA)
Barnum Brown (1873-1963) (USA)
Friedrich von Huene (1875-1969) (ALE)
Karl Alfred von Zittel (1875-1969) (ALE)
Hugo Obermaier (1877-1946) (ALE)
Franz Nopcsa von Felső-Szilvás (1877-1933) (HUN)
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) (FRA)
Roy Chapman Andrews (1884-1960) (USA)
Paul Wernert (1889-1972)
Véra Gromova (1891-1973)
Rudolf Stahlecker (1898-1977) (ALE)
George Gaylord Simpson (1902-1984) (USA)
Louis Seymour Bazett Leakey (1903-1972)
Edwin Harris Colbert (1905-2001) (USA)
Llewellyn Ivor Price (1905-1980) (BRA)
Iván Antónovich Yefrémov (1908-1972) (RUS)
René Lavocat (1909-2007)
Carlos de Paula Couto (1910-1982) (BRA)
Jean-Pierre Lehman (1914-1981)
Jim Jensen (1918-1998) (USA)
Emiliano Aguirre (1925) (ESP)
Adolf Seilacher (1925-2014) (ALE)
Sándor Bökönyi (1926-1994) paleozoólogo
John Ostrom (1928-2005) (USA)
Daniel Cargnin (1930-2002) (BRA)
Yves Coppens (1934) (FRA)
Henry de Lumley (1934)
Marie-Françoise Bonifay (1935)
Philippe Taquet (1940) (FRA)
Michel Brunet (1940)
Stephen Jay Gould (1941-2002) (USA)
Robert Bakker (1945) (USA)
Jack Horner (1946) (USA)
Éric Buffetaut (1950)
Brigitte Senut (1954) (FRA)
Paul Sereno (1957) (USA)
Neil Shubin (1960)
Francis Duranthon (1961)
Luis M. Chiappe (1962) (ARG)
José Braga (1967)
Véase también: Categoría:Paleontólogos
Véase también
Anexo:Cronología de la paleontología
Lista de yacimientos paleontológicos
Facies
Geología histórica
Icnología
Paleoantropología
Sociedad Española de Paleontología
Zooarqueologia
Notas
Referencias
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Enlaces externos
Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Paleontología.
Artículo paleontología general [Link] - Un resumen sobre la
Paleontología.
[Link] - Grupo de estudios paleontológicos de la Universidad de Zaragoza
Fósil - Revista de Paleontología
Galería de paleontólogos Semblanzas de paleontólogos ibéricos e iberoamericanos. Editor:
Marcos A. Lamolda (Univ. Granada)
Grupo Paleo - El mayor portal de paleontología de lengua hispana.
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas (UCM) - Blog del Equipo de Introducción a la
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas
Paleontología electrónica - Revista internacional de paleontología, en inglés (página de
introducción a la réplica española, en castellano)
Smithsonian's Paleobiology website: una buena introducción
Sociedad Paleontológica de Chile
Sociedad Paleoentomológica Internacional
Teaching Palaeontology and Palaeoecology (en alemán)
Consolidación de material óseo fósil: estudio de penetración de consolidantes. En PH
investigación n.º 7 (diciembre de 2016)
Paleontología Mexicana - Revista de paleontología
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Para otros usos de este término, véase Paleontología (desambiguación).
Recreación de la cabeza de un dinosaurio basada en sus restos fósiles y en la anatomía
comparada.
Filogenia y distribución temporal de los peces cartilaginosos en los tiempos geológicos,
teniendo en cuenta el registro fósil.
Intensidad de las extinciones a lo largo del Fanerozoico, según la diversidad de los géneros
marinos identificados en el registro fósil.
La paleontología (del griego «παλαιος» palaios = antiguo, «οντο» onto = ser, «-λογία» -logía =
tratado, estudio, ciencia) es la ciencia natural que estudia e interpreta el pasado de la vida
sobre la Tierra a través de los fósiles.1 Se encuadra dentro de las ciencias naturales, posee un
cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la geología y la biología
con las que se integra estrechamente. Puede subdividirse en paleobiología, tafonomía y
biocronología,2 e intercambia información necesaria con otras disciplinas (estudio de la
evolución de los seres vivos, bioestratigrafía, paleogeografía o paleoclimatología, entre otras).
Entre sus objetivos están, además de la reconstrucción de los seres vivos que vivieron en el
pasado, el estudio de su origen, de sus cambios en el tiempo (evolución y filogenia), de las
relaciones entre ellos y con su entorno (paleoecología, evolución de la biosfera), de su
distribución espacial y migraciones (paleobiogeografía), de las extinciones, de los procesos de
fosilización (tafonomía) o de la correlación y datación de las rocas que los contienen
(bioestratigrafía).
La paleontología tuvo (y tiene) muchísima importancia al permitir entender que la Tierra y sus
seres vivos están en constante cambio, los cuales se remontan muchos miles de millones de
años en el pasado.3 Esta comprensión, desarrollada de la mano de los avances en el
conocimiento de los procesos geológicos, motivó un cambio en la percepción del tiempo,
dando origen al concepto de "tiempo profundo".
La paleontología permite entender la actual composición (biodiversidad) y distribución de los
seres vivos sobre la Tierra (biogeografía) —antes de la intervención humana—, ha aportado
pruebas indispensables para la solución de dos de las más grandes controversias científicas del
pasado siglo, la evolución de los seres vivos y la deriva de los continentes, y, de cara a nuestro
futuro, ofrece herramientas para el análisis de cómo los cambios climáticos pueden afectar al
conjunto de la biosfera.3 Además, la paleontología, al generar conocimiento sobre etapas de la
historia de la Tierra donde los ambientes y los seres vivos fueron muchas veces radicalmente
diferentes a los que se observan hoy, permite desarrollar hipótesis o especular sobre el origen
y la potencial presencia de vida en otros cuerpos celestes.4
«La paleontología tiene la respuesta no sólo para reconstruir y describir la historia de la vida,
sino también para explorar los procesos ecológicos que se desarrollan durante períodos de
tiempo de dimensiones geológicas y, por lo tanto, inaccesibles a enfoques experimentales».
Lukas Hottinger, 19975
Principios
Icnitas de dinosaurio terópodo en el yacimiento de Valdecevillo (Enciso, La Rioja, España).
Excavación del yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca (Burgos).
La finalidad primordial de la Paleontología es la reconstrucción de los organismos del pasado,
no solo de sus partes esqueléticas, sino también las partes orgánicas desaparecidas durante la
fosilización, restituyendo el aspecto que tuvieron en vida, su etología, etc. Para ello se vale de
los mismos principios ya establecidos: actualismo, anatomía comparada, correlación orgánica y
correlación funcional.
Postulado de producción: los fósiles son productos directos o indirectos de organismos que
vivieron en el pasado (entidades paleobiológicas).2
Actualismo biológico: los seres del pasado se regían por las mismas leyes físicas y biológicas, y
tenían las mismas necesidades que los actuales.6 Permite este principio, por ejemplo, afirmar
que los peces del Silúrico tenían branquias, porque las tienen los peces actuales (aunque no
sean los mismos); y que los dinosaurios ponían huevos, como los cocodrilos, lo cual se ha visto
posteriormente corroborado al encontrarse fósiles de huevos, y nidos, conservados en algunos
yacimientos.
Anatomía comparada: Permite colocar a los organismos extintos en el sitio que les
corresponde del cuadro general de los seres vivos, obteniendo así el punto de referencia
necesario para poder aplicar el principio de la correlación orgánica. Aunque los fósiles solo nos
aporten una pequeña parte anatómica de un taxón extinto, la anatomía comparada nos
permite inferir y completar determinadas características anatómicas o fisiológicas ausentes de
los mismos.
Principio de correlación orgánica: Postulado por Cuvier.7 Cada ser orgánico forma un conjunto
cuyas partes se complementan, determinando todas las demás y por tanto puede ser
reconocido por un fragmento cualquiera, bastando en último término un trozo de hueso para
identificarlo.
Correlación funcional: Conocida mejor como morfología funcional, es la parte de la
Paleontología que trata de las relaciones entre la forma y la función, es decir: que intenta
relacionar las estructuras observadas en los fósiles con la función que realizaban en el
organismo cuando estaba vivo8. Para ello utiliza diversos métodos o líneas de análisis.
Comparación de grupos con estructuras homólogas: Este método, que lleva al paleontólogo a
comparar las estructuras de algunos grupos extintos con las de sus correspondientes
representantes actuales resulta a veces menos fiable, pues las mismas estructuras o partes
anatómicas en un determinado grupo pueden haberse modificado profundamente a lo largo
de la evolución y realizar funciones muy diferentes. Del mismo modo, un mismo grupo puede
ocupar nichos ecológicos muy diferentes a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los mamíferos
marinos actuales y sus predecesores terrestres tienen morfología y ocupan nichos ecológicos
muy diferentes. La extremidad anterior en ambos grupos, pese a integrar el mismo número de
piezas óseas en posición anatómica similar, ha experimentado profundas modificaciones en las
formas derivadas de vida marina, y representa una adaptación a un medio y a una función muy
diferentes (la natación) de la que realizaban sus antepasados terrestres (la marcha o el
desplazamiento sobre el suelo). La comparación de formas y de estructuras homólogas debe
tomarse con gran precaución.
Comparación de estructuras análogas: Este es verdaderamente el método más fructífero y más
fiable en Morfología Funcional. Así puede decirse que, mientras que el análisis evolutivo
constituye el campo de acción de la homología, el análisis morfo-funcional constituye el campo
de la analogía9. Este análisis parte generalmente de la comparación de estructuras con una
forma similar para inferir una función análoga en ambos grupos (principio de correlación
forma-función8). Pero dichas estructuras que tienen la misma forma pueden tener orígenes
muy diferentes y los grupos que las presentan pueden no guardar una relación filética entre
ellos. Así los paleontólogos razonan correctamente que las aletas pectorales de un pez y las
extremidades anteriores de un delfín y de un ictiosaurio realizan la misma función. Algo
semejante puede decirse del ala de un reptil volador (pterosaurio), de la de un ave y de la de
un mamífero volador (murciélago). Todo esto puede analizarse incluso en grupos biológicos
que no tienen representantes actuales y que solo conocemos por sus fósiles. Cuando no se
dispone de análogos biológicos, se puede recurrir al uso de análogos mecánicos9.
Principio de superposición estratigráfica: Enunciado por William Smith recuperando las ideas
de Nicolaus Steno (ley de Superposición de estratos de Steno), un siglo anterior. En una serie
estratigráfica normal (no invertida) los estratos de la parte inferior son siempre más antiguos
que los de la superior. El contenido en fósiles de dichos estratos debe cumplir el mismo
principio. Sin embargo hay que exceptuar los fósiles reelaborados (que han sufrido uno o más
ciclos de exhumación —por erosión del sustrato en el que yacen— y resedimentación), y por
tanto son más antiguos que los sedimentos que los engloban, o los correspondientes a
organismos endobiontes —aquellos que viven o pasan parte de su vida enterrados en el
sustrato—, cuyos restos pueden ser más recientes que los sedimentos que los engloban.
Principio de correlación estratigráfica: Estratos pertenecientes a la misma época se
caracterizan por un contenido en fósiles similar. Este principio, en la práctica, es cierto pero
con matizaciones, ya que otros factores como las barreras físicas o el clima condicionan esto.
Disciplinas de la paleontología
Recreación de organismos del Cretácico superior (Pteranodon, Geosternbergia, Nyctosaurus, y
Tylosaurus)
La paleontología moderna sitúa la vida antigua en su contexto a través del estudio de cómo los
cambios físicos en la geografía mundial y el clima han afectado a la evolución de la vida, de
cómo los ecosistemas han respondido a estos cambios y se han adaptado al medio ambiente
cambiante y de cómo estas respuestas mutuas han afectado a los patrones actuales de
biodiversidad.
Réplica de cráneo de tiranosaurio en el Instituto de Paleontología Miquel Crusafont.
Se divide en tres campos de estudio:
Paleobiología
Artículo principal: Paleobiología
Estudia los organismos del pasado en todos sus aspectos, tanto sistemáticos como fisiológicos,
ecológicos, evolutivos, etc. Algunas especialidades paleobiológicas son:
Marrella splendens por Haug et al. 20128A - vista dorsal en un modelo 3D renderizado, basado
en observaciones propias B-E - micrografías bajo luz polarizada B - espécimen bien conservado
USNM 83486f con los exópodos en una conservación "oxidada" (cf. García-Bellido y Collins
2006) C - imagen estereoscópica del espécimen USNM 139665. Los exópodos de los miembros
anteriores se superponen, separados por una fina capa de sedimento D - detalle del espécimen
ROM 56766A en conservación "oxidada". Aquí las espinas del lado lateral de los anillos del
exópodo están bien conservadas E - uno de los ejemplares más pequeños de M. splendens
USNM 219817e que posee restos de apéndices conservados
Fósil y reconstrucción del artrópodo basal Marrella splendens, del Cámbrico medio de Canadá.
Paleozoología. Se encarga del estudio de los animales extintos, a partir de sus restos fósiles, y
de su taxonomía. Aquí se incluyen disciplinas como la paleoantropología, paleoentomología o,
dentro de la paleoherpetología, la dinosaurología. Más frecuentemente se la divide en
paleontología de vertebrados y paleontología de invertebrados10.
Paleobotánica. Se encarga del estudio de seres vegetales o fúngicos extintos y su taxonomía.
Es una disciplina menos extendida que la anterior. Se incluyen disciplinas como la
paleopalinología o estudio de pólenes y esporas fósiles.
Micropaleontología. Es el estudio de los fósiles microscópicos (microfósiles y nanofósiles), para
lo cual se emplean técnicas especiales de muestreo, preparación y observación con el
microscopio.
Paleoicnología. Se encarga del estudio de los indicios de actividad (trazas fósiles) de
organismos del pasado.
Paleoecología. Se encarga del estudio de la ecología de los seres vivos del pasado y de la
reconstrucción de los medioambientes y los ecosistemas presentes en la Tierra a lo largo del
tiempo geológico11.
Paleobiogeografía. Estudia la distribución paleogeográfica de los seres vivos y biomas del
pasado y las causas que originaron tal distribución. Es una aplicación de la paleontología a la
biogeografía descriptiva e histórica.
Paleogenética. Aborda el análisis del material genético conservado en restos de organismos
antiguos, incluyendo estudios de evolución molecular, filogenia y relojes moleculares.12
Paleobiología de la conservación (o paleobiología para la conservación). Utiliza la información
de la paleontología con el objetivo de aportar a los problemas de conservación de la
biodiversidad actuales.13
Tafonomía
Artículo principal: Tafonomía
Se encarga del estudio de los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de
fósiles. Se divide en dos campos principales: bioestratinomía, que estudia los procesos
ocurridos desde la producción de los restos o señales hasta el enterramiento o paso a la
litosfera, y fosildiagénesis, que estudia los procesos posteriores al enterramiento. El análisis
tafonómico previo es indispensable para cualquier estudio bioestratigráfico, paleoecológico o
paleobiogeográfico, entre otros, con el fin de evaluar el sesgo tafonómico (es decir, en qué
medida los fenómenos tafonómicos distorsionaron la información paleontológica) o, de modo
similar, el grado de fidelidad tafonómica (es decir, cuánto se asemejan los conjuntos fósiles a
las comunidades de las que provienen).14 La tafonomía actualista, estrechamente relacionada
con la paleobiología de la conservación, tiene como objetivo comprender cómo se formaron
los fósiles y los yacimientos fosilíferos estudiando la suerte de los restos de organismos
actuales.15
Biocronología
Artículo principal: Biocronología
Estudia la edad de las entidades paleobiológicas, su ordenación temporal y la datación de
eventos bióticos del pasado. Está estrechamente relacionada con la bioestratigrafía, aplicación
de la paleontología a la estratigrafía.
Relaciones con otras ciencias
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Se puede considerar a la paleontología como una división temporal de la biología. La biología
facilita una información acerca de los seres vivos sin la cual es imposible hacer una
interpretación correcta de los fósiles (esta es una de las bases del actualismo). La
paleontología, por su parte, pone de manifiesto e informa al biólogo cuál fue la vida del pasado
y su evolución, constituyendo de esta forma la vertiente histórica de la biología.
Los fósiles tienen un valor intrínseco ya que su estudio es fundamental para la geología
(correlaciones, interpretación de ambientes sedimentarios, determinación de edades relativas,
etc.). En cuanto al aspecto aplicado son numerosos los ejemplos que relacionan ciertos
organismos con la génesis de yacimientos minerales (como el fitoplancton con el petróleo, el
carbón, los fosfatos, etc.). La geología histórica es inconcebible sin el apoyo de los datos
paleontológicos que nos dan información sobre paleogeografía, paleoclimatología, paleo-
oceanografía, quimismo de las aguas, etc.). De la misma forma la Paleontología necesita de
otras disciplinas como la bioquímica, la física o las matemáticas (especialmente la estadística).
La paleontología es una de las disciplinas asociadas a las ciencias del karst objeto de la
espeleología, ocupándose del estudio de los vestigios en cavidades subterráneas.16
Técnicas de extracción, preparación y conservación de fósiles
Existen diferentes técnicas usadas comúnmente en paleontología para la preparación de
restos fósiles.
Métodos mecánicos
Limpieza mecánica de una muestra paleontológica en el laboratorio.
Los límites físicos de los fósiles representan áreas de debilidad, ya que la constitución química
es diferente de la matriz que los incluye. Por tanto, para separarlos se puede usar métodos de
percusión (martillo y cincel).
Técnicas de abrasión: La pionera fue la máquina de chorro de arena. Generalmente ahora se
usa un gas (aire comprimido, nitrógeno o dióxido de carbono) que propulsa un polvo abrasivo;
en este caso el poder abrasivo depende de la presión del gas y del tamaño y características del
polvo abrasivo.
Calentamiento: Se recurre a cambios muy bruscos de temperatura, para separar por dilatación
diferencial.
Técnicas de percusión y desbastado: Se usa un limpiador neumático de fósiles con puntas
especiales (mayor tamaño para el desbastado y puntas cada vez más finas para el trabajo
delicado). Para ello hay que reconstruir la disposición del fósil antes de empezar, así como
comprobar la petrología de la roca y apoyar los especímenes en un elemento que absorba las
vibraciones (como un saco de arena).
Métodos químicos
Se usan en función de la naturaleza de los fósiles y la roca.
Mediante una técnica llamada disgregación química, se trata de agua con detergentes que
disminuyen la tensión superficial en la interfase arcilla-agua para rocas arcillosas o limos. El
agua oxigenada tiene un efecto similar. Los ácidos también son usados ampliamente utilizados
en la extracción de fósiles: ácido clorhídrico (HCl(aq)), ácido fluorhídrico (HF(aq)), ácido nítrico
(HNO3), ácido fórmico o ácido acético.
Técnicas de extracción de microfósiles
Sistema de lavado-tamizado para la reducción y concentración de una muestra con
microfósiles.
Véase también: Triado
Hay que distinguir técnicas dependiendo del tipo de roca.
Rocas calcáreas: Se utiliza ácido acético (CH3COOH) o fórmico (HCOOH) para fósiles fosfáticos.
En este caso se coloca la muestra en un vaso de polietileno y se añade acético (10-15 %) o
fórmico que actúa más rápido y puede utilizarse a mayor concentración aunque es más
corrosivo. El ácido puede atacar al fosfato en muestras con bajo contenido en carbonato por lo
que interesa añadir carbonato cálcico en polvo (obteniendo acetato de calcio).
Alternativamente en los sucesivos ataques en la muestra para solucionar este problema se usa
una solución (7 % ácido acético concentrado, 63 % agua y 30 % del líquido filtrado procedente
de la digestión de muestras previas).
Rocas silíceas: Se utiliza ácido clorhídrico al 10 %.
Rocas arcillosas: En este caso se recurre al agua oxigenada o a detergentes.
Técnicas palinológicas: Se utiliza ácido fluorhídrico o clorhídrico. En primer lugar, las muestras
son cubiertas por ácido clorhídrico (HCl) para remover carbonatos, luego son lavadas y
centrifugadas tres o cuatro veces. Se da un segundo tratamiento, con ácido fluorhídrico (HF),
para remover los silicatos. Al final de la reacción, el residuo orgánico debería ser visible. La
muestra se limpia de ácidos mediante decantación y centrifugado, y luego de cristales de
fluorosilicatos insolubles.17
Técnicas de concentración
Se utilizan líquidos pesados como el bromoformo (CHBr3, pe 2.89) y tetrabromoetano
(C2H2Br4, pe 2.96), pero son muy tóxicos.18 La alternativa más segura es el uso de
politungstato de sodio (3Na2WO4.9WO3.H2O) soluble en agua lo que permite variar su Pe. La
ideal es 2,75 o ligeramente más alto para evitar problemas de viscosidad alta y precipitación.
Se realiza una filtración con tamices de tamaño adecuado en función de los grupos fósiles.
Secciones delgadas
Lámina delgada con fósiles de fusulinas vista bajo el microscopio petrográfico.
La láminas delgadas se llevan a cabo cuando los fósiles y microfósiles poseen una composición
igual que la de la matriz y no pueden extraerse sin deteriorarlos o cuando se quieren observar
secciones, detalles o la estructura tisular de los mismos.
Consolidantes y adhesivos
La consolidación o endurecimiento es necesario para la conservación y manipulación de
muchos ejemplares. Los adhesivos y consolidantes deben ser fácilmente eliminables en caso
necesario. Para aquellos fósiles que hayan sufrido métodos de extracción mecánica se realiza
un sellado de fracturas con resinas de acetil-polivinilo y poli-metil-metacrilato solubles en etil-
acetato. La última se contrae cuando se seca por lo que no se puede utilizar como
consolidante. El cianocrilato se utiliza para reparar pequeñas piezas de fósiles (su estabilidad
es desconocida y es prácticamente insoluble). Los métodos químicos de preparación necesitan
de adhesivos y consolidantes que protejan a los fósiles del ataque químico y como armazón y
refuerzo. El polibutil-metacrilato, poli-metil-metacrilato y cianocrilato son adhesivos de
resistencia similar a los ácidos. En todos los métodos de preparación es necesario llevar un
meticuloso control de todos los pasos realizados.
Métodos de estudio y análisis paleontológicos
Fósil de una hoja de Neuropteris, del Carbonífero superior.
Dentro de la variedad de temáticas y disciplinas en paleontología, algunas aproximaciones
metodológicas suelen ser las más comunes. Los primeros pasos en el estudio de un resto fósil
incluyen su descripción anatómica y su comparación con la anatomía conocida de otros seres,
seguida de una propuesta de clasificación que asigna un nombre científico al resto y una
pertenencia a algún grupo taxonómico19. Esto suele complementarse con un análisis
filogenético, en el cual se observan una serie de rasgos en el fósil en estudio para cuantificar su
anatomía en una matriz de caracteres. Esta matriz es analizada por medio de métodos
cladísticos para generar árboles filogenéticos que permitan entender con qué organismos
fósiles y actuales estaba más emparentado.
Estudios adicionales pueden incluir el análisis de elementos químicos específicos y isótopos de
interés en los tejidos preservados, datos que suelen aportar información valiosa sobre el
ambiente en el que el organismo vivió y murió, o sobre su forma de vida. Dentro de la
paleobiología, métodos usuales incluyen, además de la morfología funcional, la cuantificación
de la forma (morfometría) y su análisis mediante distintas técnicas de estadística multivariada
para comprender las relaciones entre forma y ambiente (ecomorfología)8. El análisis de las
propiedades físicas de las formas biológicas se denomina biomecánica, y también es un área
activa en paleontología. Otra área de estudio comprende el análisis de las variaciones de forma
sufridas por los organismos a lo largo de vida (variación ontogenética), y su evolución. En fases
más integradoras del análisis (paleoecología), la reconstrucción paleoambiental implica la
confluencia de datos y evidencias de múltiples subdisciplinas (sedimentología, icnología,
micropaleontología, etc.)198. La estadística tanto básica como multivariada suele jugar un rol
protagónico en el estudio de todo tipo de datos numéricos en paleontología.
Historia de la paleontología
Artículos principales: Historia de la paleontología, Paleontología de dinosaurios e Historia de la
paleoantropología.
Esta sección es un extracto de Historia de la paleontología.[editar]
Duria Antiquior - Un Dorset más antiguo es una acuarela pintada por el geólogo Henry De la
Beche en 1830, basándose en fósiles descubiertos por Mary Anning. A finales del siglo xviii y a
inicios del siglo xix ocurrieron cambios rápidos y dramáticos en el pensamiento acerca la
historia de la vida en la Tierra.
La historia de la paleontología recorre la historia de los esfuerzos para entender la historia de
la vida en la Tierra a través del estudio del registro fósil dejado por organismos vivos. Ya que
tiene que ver con la comprensión de los organismos vivos del pasado, la paleontología puede
ser considerada como un campo de la biología, pero su desarrollo histórico ha estado
estrechamente ligado a la geología y el esfuerzo para entender la historia de la Tierra misma.
En la antigüedad, Jenófanes (570-480 a. C.), Heródoto (484-425 a. C.), Eratóstenes (276-194 a.
C.), y Estrabón (64 a. C.-24 d. C.) escribieron acerca de los fósiles de organismos marinos que
indicaban que su tierra había estado alguna vez bajo el agua. Durante la Edad Media, el
naturalista persa Ibn Sina (conocido como Avicena en Europa) trató a los fósiles en su escrito El
libro de la curación (1027), en el que propuso una teoría de los fluidos petrificantes que
Alberto de Sajonia extendería en el siglo xiv. El naturalista chino Shen Kuo (1031-1095)
propondría una teoría del cambio climático basado en evidencia de bambú petrificado.
En la Europa moderna, el estudio sistemático de los fósiles surgió como una parte integral de
los cambios en la filosofía de la naturaleza que se produjeron durante la Edad de la Razón. La
naturaleza de los fósiles y su relación con la vida en el pasado alcanzó mayor comprensión
durante los siglos xvii y xviii; al final del siglo xviii la obra de Georges Cuvier decidió un largo
debate acerca de la realidad de la extinción, lo que llevó al surgimiento de la paleontología
asociada a la anatomía comparada como disciplina científica. El creciente conocimiento del
registro fósil también jugó un papel creciente en el desarrollo de la geología, especialmente de
la estratigrafía.
En 1822, el término «paleontología» fue acuñado por Henri Marie Ducrotay de Blainville
(editor de la revista científica francesa Journal de physique) para referirse al estudio de los
antiguos organismos vivos mediante fósiles, y durante la primera mitad del siglo xix las
actividades geológicas y paleontológicas se volvieron más organizadas con el crecimiento de
sociedades y museos geológicos y con el número creciente de profesionales geólogos y
especialistas en fósiles. Este hecho contribuyó a un rápido aumento del conocimiento acerca
de la historia de la vida en la Tierra, y a lograr un importante progreso hacia la definición de la
escala temporal geológica basada en su mayoría en evidencia fósil. Dado que el conocimiento
de la historia de la vida continuó mejorando, se hizo cada vez más evidente que existía algún
tipo de orden sucesivo durante el desarrollo de la vida. Esta afirmación alentaría las teorías
evolutivas tempranas sobre la transmutación de las especies.20
Después de que Charles Darwin publicara El origen de las especies en 1859, gran parte del
enfoque de la paleontología se dirigió hacia la comprensión de las vías evolutivas, incluyendo
la evolución humana y las teorías evolucionistas.20
Durante la segunda mitad del siglo xix ocurrió una tremenda expansión de la actividad
paleontológica, especialmente en América del Norte. La tendencia continuó durante el siglo xx
cuando diversas regiones de la Tierra que se abrieron para la recolección sistemática de fósiles,
como lo demuestra una serie de descubrimientos importantes en China, cerca del final del
siglo xx. Se han descubierto muchas formas transicionales, y actualmente se cuenta con
abundante evidencia de cómo se relacionan todas las clases de vertebrados, gran parte de ella
en forma de formas de transición.21 Durante las últimas dos décadas del siglo xx aumentó el
interés en las extinciones masivas y el del papel que juegan en la evolución de la vida en la
Tierra.22 También se renovó el interés en la explosión cámbrica, durante la cual surgieron los
planos corporales de la mayoría de los filos animales. El descubrimiento de fósiles de la biota
de Ediacara y el desarrollo de la paleobiología extendieron el conocimiento de la vida mucho
antes del Cámbrico.
Paleontólogos famosos
La historia incluye buen número de paleontólogos reseñables:
Othniel Charles Marsh (1831-1899). Uno de los contendientes en la denominada «Guerra de
los Huesos».
Iván Efremov (1908-1972). Definió la tafonomía, la ciencia que estudia los procesos de
fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles.
Adolf Seilacher (1925-2014). Introdujo la etología como criterio de clasificación de las pistas
fósiles.
José Torrubia (1698-1761) (ESP)
Georges Cuvier (1769-1832) (FRA)
Leopold von Buch (1774-1853) (ALE)
William Buckland (1784-1856) (GBR)
Gideon Mantell (1790-1852) (GBR)
Philippe-Charles Schmerling (1791-1836)
Roderick Murchison (1792-1871) (GBR)
Mary Anning (1799-1847) (GBR)
Joachim Barrande (1799-1883) (FRA)
Alcide Dessalines d'Orbigny (1802-1857) (FRA)
Richard Owen (1804-1892) (GBR)
Charles Darwin (1809-1882) (GBR)
Juan Vilanova y Piera (1821-1893) (ESP)
Joseph Leidy (1823-1891) (USA)
Louis Édouard Gourdan de Fromentel (1824-1901)
Henry Testot-Ferry (1826-1869)
Oppel, Albert (1831-1865) (ALE)
Othniel Charles Marsh (1831-1899) (USA)
Andrew Carnegie (1835-1919) (GBR)
Edward Drinker Cope (1840-1897) (USA)
Lucas Mallada (1841-1921) (ESP)
Charles Sternberg (1850-1943) (USA)
Florentino Ameghino (1854-1911) (ARG)
Henry Fairfield Osborn (1857-1935) (USA)
John Bell Hatcher (1861-1904) (USA)
Earl Douglass (1862-1931) (USA)
Eberhard Fraas (1862-1915) (ALE)
Robert Broom (1866-1951) (SUD)
Richard Lull (1867-1957) (USA)
Mignon Talbot (1869-1950) (USA)
Barnum Brown (1873-1963) (USA)
Friedrich von Huene (1875-1969) (ALE)
Karl Alfred von Zittel (1875-1969) (ALE)
Hugo Obermaier (1877-1946) (ALE)
Franz Nopcsa von Felső-Szilvás (1877-1933) (HUN)
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) (FRA)
Roy Chapman Andrews (1884-1960) (USA)
Paul Wernert (1889-1972)
Véra Gromova (1891-1973)
Rudolf Stahlecker (1898-1977) (ALE)
George Gaylord Simpson (1902-1984) (USA)
Louis Seymour Bazett Leakey (1903-1972)
Edwin Harris Colbert (1905-2001) (USA)
Llewellyn Ivor Price (1905-1980) (BRA)
Iván Antónovich Yefrémov (1908-1972) (RUS)
René Lavocat (1909-2007)
Carlos de Paula Couto (1910-1982) (BRA)
Jean-Pierre Lehman (1914-1981)
Jim Jensen (1918-1998) (USA)
Emiliano Aguirre (1925) (ESP)
Adolf Seilacher (1925-2014) (ALE)
Sándor Bökönyi (1926-1994) paleozoólogo
John Ostrom (1928-2005) (USA)
Daniel Cargnin (1930-2002) (BRA)
Yves Coppens (1934) (FRA)
Henry de Lumley (1934)
Marie-Françoise Bonifay (1935)
Philippe Taquet (1940) (FRA)
Michel Brunet (1940)
Stephen Jay Gould (1941-2002) (USA)
Robert Bakker (1945) (USA)
Jack Horner (1946) (USA)
Éric Buffetaut (1950)
Brigitte Senut (1954) (FRA)
Paul Sereno (1957) (USA)
Neil Shubin (1960)
Francis Duranthon (1961)
Luis M. Chiappe (1962) (ARG)
José Braga (1967)
Véase también: Categoría:Paleontólogos
Véase también
Anexo:Cronología de la paleontología
Lista de yacimientos paleontológicos
Facies
Geología histórica
Icnología
Paleoantropología
Sociedad Española de Paleontología
Zooarqueologia
Notas
Referencias
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Enlaces externos
Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Paleontología.
Artículo paleontología general [Link] - Un resumen sobre la
Paleontología.
[Link] - Grupo de estudios paleontológicos de la Universidad de Zaragoza
Fósil - Revista de Paleontología
Galería de paleontólogos Semblanzas de paleontólogos ibéricos e iberoamericanos. Editor:
Marcos A. Lamolda (Univ. Granada)
Grupo Paleo - El mayor portal de paleontología de lengua hispana.
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas (UCM) - Blog del Equipo de Introducción a la
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas
Paleontología electrónica - Revista internacional de paleontología, en inglés (página de
introducción a la réplica española, en castellano)
Smithsonian's Paleobiology website: una buena introducción
Sociedad Paleontológica de Chile
Sociedad Paleoentomológica Internacional
Teaching Palaeontology and Palaeoecology (en alemán)
Consolidación de material óseo fósil: estudio de penetración de consolidantes. En PH
investigación n.º 7 (diciembre de 2016)
Paleontología Mexicana - Revista de paleontología
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Categorías: PaleontologíaCiencias históricas
Esta página se editó por última vez el 27 mPaleontología
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Para otros usos de este término, véase Paleontología (desambiguación).
Recreación de la cabeza de un dinosaurio basada en sus restos fósiles y en la anatomía
comparada.
Filogenia y distribución temporal de los peces cartilaginosos en los tiempos geológicos,
teniendo en cuenta el registro fósil.
Intensidad de las extinciones a lo largo del Fanerozoico, según la diversidad de los géneros
marinos identificados en el registro fósil.
La paleontología (del griego «παλαιος» palaios = antiguo, «οντο» onto = ser, «-λογία» -logía =
tratado, estudio, ciencia) es la ciencia natural que estudia e interpreta el pasado de la vida
sobre la Tierra a través de los fósiles.1 Se encuadra dentro de las ciencias naturales, posee un
cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la geología y la biología
con las que se integra estrechamente. Puede subdividirse en paleobiología, tafonomía y
biocronología,2 e intercambia información necesaria con otras disciplinas (estudio de la
evolución de los seres vivos, bioestratigrafía, paleogeografía o paleoclimatología, entre otras).
Entre sus objetivos están, además de la reconstrucción de los seres vivos que vivieron en el
pasado, el estudio de su origen, de sus cambios en el tiempo (evolución y filogenia), de las
relaciones entre ellos y con su entorno (paleoecología, evolución de la biosfera), de su
distribución espacial y migraciones (paleobiogeografía), de las extinciones, de los procesos de
fosilización (tafonomía) o de la correlación y datación de las rocas que los contienen
(bioestratigrafía).
La paleontología tuvo (y tiene) muchísima importancia al permitir entender que la Tierra y sus
seres vivos están en constante cambio, los cuales se remontan muchos miles de millones de
años en el pasado.3 Esta comprensión, desarrollada de la mano de los avances en el
conocimiento de los procesos geológicos, motivó un cambio en la percepción del tiempo,
dando origen al concepto de "tiempo profundo".
La paleontología permite entender la actual composición (biodiversidad) y distribución de los
seres vivos sobre la Tierra (biogeografía) —antes de la intervención humana—, ha aportado
pruebas indispensables para la solución de dos de las más grandes controversias científicas del
pasado siglo, la evolución de los seres vivos y la deriva de los continentes, y, de cara a nuestro
futuro, ofrece herramientas para el análisis de cómo los cambios climáticos pueden afectar al
conjunto de la biosfera.3 Además, la paleontología, al generar conocimiento sobre etapas de la
historia de la Tierra donde los ambientes y los seres vivos fueron muchas veces radicalmente
diferentes a los que se observan hoy, permite desarrollar hipótesis o especular sobre el origen
y la potencial presencia de vida en otros cuerpos celestes.4
«La paleontología tiene la respuesta no sólo para reconstruir y describir la historia de la vida,
sino también para explorar los procesos ecológicos que se desarrollan durante períodos de
tiempo de dimensiones geológicas y, por lo tanto, inaccesibles a enfoques experimentales».
Lukas Hottinger, 19975
Principios
Icnitas de dinosaurio terópodo en el yacimiento de Valdecevillo (Enciso, La Rioja, España).
Excavación del yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca (Burgos).
La finalidad primordial de la Paleontología es la reconstrucción de los organismos del pasado,
no solo de sus partes esqueléticas, sino también las partes orgánicas desaparecidas durante la
fosilización, restituyendo el aspecto que tuvieron en vida, su etología, etc. Para ello se vale de
los mismos principios ya establecidos: actualismo, anatomía comparada, correlación orgánica y
correlación funcional.
Postulado de producción: los fósiles son productos directos o indirectos de organismos que
vivieron en el pasado (entidades paleobiológicas).2
Actualismo biológico: los seres del pasado se regían por las mismas leyes físicas y biológicas, y
tenían las mismas necesidades que los actuales.6 Permite este principio, por ejemplo, afirmar
que los peces del Silúrico tenían branquias, porque las tienen los peces actuales (aunque no
sean los mismos); y que los dinosaurios ponían huevos, como los cocodrilos, lo cual se ha visto
posteriormente corroborado al encontrarse fósiles de huevos, y nidos, conservados en algunos
yacimientos.
Anatomía comparada: Permite colocar a los organismos extintos en el sitio que les
corresponde del cuadro general de los seres vivos, obteniendo así el punto de referencia
necesario para poder aplicar el principio de la correlación orgánica. Aunque los fósiles solo nos
aporten una pequeña parte anatómica de un taxón extinto, la anatomía comparada nos
permite inferir y completar determinadas características anatómicas o fisiológicas ausentes de
los mismos.
Principio de correlación orgánica: Postulado por Cuvier.7 Cada ser orgánico forma un conjunto
cuyas partes se complementan, determinando todas las demás y por tanto puede ser
reconocido por un fragmento cualquiera, bastando en último término un trozo de hueso para
identificarlo.
Correlación funcional: Conocida mejor como morfología funcional, es la parte de la
Paleontología que trata de las relaciones entre la forma y la función, es decir: que intenta
relacionar las estructuras observadas en los fósiles con la función que realizaban en el
organismo cuando estaba vivo8. Para ello utiliza diversos métodos o líneas de análisis.
Comparación de grupos con estructuras homólogas: Este método, que lleva al paleontólogo a
comparar las estructuras de algunos grupos extintos con las de sus correspondientes
representantes actuales resulta a veces menos fiable, pues las mismas estructuras o partes
anatómicas en un determinado grupo pueden haberse modificado profundamente a lo largo
de la evolución y realizar funciones muy diferentes. Del mismo modo, un mismo grupo puede
ocupar nichos ecológicos muy diferentes a lo largo del tiempo. Por ejemplo, los mamíferos
marinos actuales y sus predecesores terrestres tienen morfología y ocupan nichos ecológicos
muy diferentes. La extremidad anterior en ambos grupos, pese a integrar el mismo número de
piezas óseas en posición anatómica similar, ha experimentado profundas modificaciones en las
formas derivadas de vida marina, y representa una adaptación a un medio y a una función muy
diferentes (la natación) de la que realizaban sus antepasados terrestres (la marcha o el
desplazamiento sobre el suelo). La comparación de formas y de estructuras homólogas debe
tomarse con gran precaución.
Comparación de estructuras análogas: Este es verdaderamente el método más fructífero y más
fiable en Morfología Funcional. Así puede decirse que, mientras que el análisis evolutivo
constituye el campo de acción de la homología, el análisis morfo-funcional constituye el campo
de la analogía9. Este análisis parte generalmente de la comparación de estructuras con una
forma similar para inferir una función análoga en ambos grupos (principio de correlación
forma-función8). Pero dichas estructuras que tienen la misma forma pueden tener orígenes
muy diferentes y los grupos que las presentan pueden no guardar una relación filética entre
ellos. Así los paleontólogos razonan correctamente que las aletas pectorales de un pez y las
extremidades anteriores de un delfín y de un ictiosaurio realizan la misma función. Algo
semejante puede decirse del ala de un reptil volador (pterosaurio), de la de un ave y de la de
un mamífero volador (murciélago). Todo esto puede analizarse incluso en grupos biológicos
que no tienen representantes actuales y que solo conocemos por sus fósiles. Cuando no se
dispone de análogos biológicos, se puede recurrir al uso de análogos mecánicos9.
Principio de superposición estratigráfica: Enunciado por William Smith recuperando las ideas
de Nicolaus Steno (ley de Superposición de estratos de Steno), un siglo anterior. En una serie
estratigráfica normal (no invertida) los estratos de la parte inferior son siempre más antiguos
que los de la superior. El contenido en fósiles de dichos estratos debe cumplir el mismo
principio. Sin embargo hay que exceptuar los fósiles reelaborados (que han sufrido uno o más
ciclos de exhumación —por erosión del sustrato en el que yacen— y resedimentación), y por
tanto son más antiguos que los sedimentos que los engloban, o los correspondientes a
organismos endobiontes —aquellos que viven o pasan parte de su vida enterrados en el
sustrato—, cuyos restos pueden ser más recientes que los sedimentos que los engloban.
Principio de correlación estratigráfica: Estratos pertenecientes a la misma época se
caracterizan por un contenido en fósiles similar. Este principio, en la práctica, es cierto pero
con matizaciones, ya que otros factores como las barreras físicas o el clima condicionan esto.
Disciplinas de la paleontología
Recreación de organismos del Cretácico superior (Pteranodon, Geosternbergia, Nyctosaurus, y
Tylosaurus)
La paleontología moderna sitúa la vida antigua en su contexto a través del estudio de cómo los
cambios físicos en la geografía mundial y el clima han afectado a la evolución de la vida, de
cómo los ecosistemas han respondido a estos cambios y se han adaptado al medio ambiente
cambiante y de cómo estas respuestas mutuas han afectado a los patrones actuales de
biodiversidad.
Réplica de cráneo de tiranosaurio en el Instituto de Paleontología Miquel Crusafont.
Se divide en tres campos de estudio:
Paleobiología
Artículo principal: Paleobiología
Estudia los organismos del pasado en todos sus aspectos, tanto sistemáticos como fisiológicos,
ecológicos, evolutivos, etc. Algunas especialidades paleobiológicas son:
Marrella splendens por Haug et al. 20128A - vista dorsal en un modelo 3D renderizado, basado
en observaciones propias B-E - micrografías bajo luz polarizada B - espécimen bien conservado
USNM 83486f con los exópodos en una conservación "oxidada" (cf. García-Bellido y Collins
2006) C - imagen estereoscópica del espécimen USNM 139665. Los exópodos de los miembros
anteriores se superponen, separados por una fina capa de sedimento D - detalle del espécimen
ROM 56766A en conservación "oxidada". Aquí las espinas del lado lateral de los anillos del
exópodo están bien conservadas E - uno de los ejemplares más pequeños de M. splendens
USNM 219817e que posee restos de apéndices conservados
Fósil y reconstrucción del artrópodo basal Marrella splendens, del Cámbrico medio de Canadá.
Paleozoología. Se encarga del estudio de los animales extintos, a partir de sus restos fósiles, y
de su taxonomía. Aquí se incluyen disciplinas como la paleoantropología, paleoentomología o,
dentro de la paleoherpetología, la dinosaurología. Más frecuentemente se la divide en
paleontología de vertebrados y paleontología de invertebrados10.
Paleobotánica. Se encarga del estudio de seres vegetales o fúngicos extintos y su taxonomía.
Es una disciplina menos extendida que la anterior. Se incluyen disciplinas como la
paleopalinología o estudio de pólenes y esporas fósiles.
Micropaleontología. Es el estudio de los fósiles microscópicos (microfósiles y nanofósiles), para
lo cual se emplean técnicas especiales de muestreo, preparación y observación con el
microscopio.
Paleoicnología. Se encarga del estudio de los indicios de actividad (trazas fósiles) de
organismos del pasado.
Paleoecología. Se encarga del estudio de la ecología de los seres vivos del pasado y de la
reconstrucción de los medioambientes y los ecosistemas presentes en la Tierra a lo largo del
tiempo geológico11.
Paleobiogeografía. Estudia la distribución paleogeográfica de los seres vivos y biomas del
pasado y las causas que originaron tal distribución. Es una aplicación de la paleontología a la
biogeografía descriptiva e histórica.
Paleogenética. Aborda el análisis del material genético conservado en restos de organismos
antiguos, incluyendo estudios de evolución molecular, filogenia y relojes moleculares.12
Paleobiología de la conservación (o paleobiología para la conservación). Utiliza la información
de la paleontología con el objetivo de aportar a los problemas de conservación de la
biodiversidad actuales.13
Tafonomía
Artículo principal: Tafonomía
Se encarga del estudio de los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de
fósiles. Se divide en dos campos principales: bioestratinomía, que estudia los procesos
ocurridos desde la producción de los restos o señales hasta el enterramiento o paso a la
litosfera, y fosildiagénesis, que estudia los procesos posteriores al enterramiento. El análisis
tafonómico previo es indispensable para cualquier estudio bioestratigráfico, paleoecológico o
paleobiogeográfico, entre otros, con el fin de evaluar el sesgo tafonómico (es decir, en qué
medida los fenómenos tafonómicos distorsionaron la información paleontológica) o, de modo
similar, el grado de fidelidad tafonómica (es decir, cuánto se asemejan los conjuntos fósiles a
las comunidades de las que provienen).14 La tafonomía actualista, estrechamente relacionada
con la paleobiología de la conservación, tiene como objetivo comprender cómo se formaron
los fósiles y los yacimientos fosilíferos estudiando la suerte de los restos de organismos
actuales.15
Biocronología
Artículo principal: Biocronología
Estudia la edad de las entidades paleobiológicas, su ordenación temporal y la datación de
eventos bióticos del pasado. Está estrechamente relacionada con la bioestratigrafía, aplicación
de la paleontología a la estratigrafía.
Relaciones con otras ciencias
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Cráneo de Ursus deningeri en la cueva de Goikoetxe (Busturia, Vizcaya).
Se puede considerar a la paleontología como una división temporal de la biología. La biología
facilita una información acerca de los seres vivos sin la cual es imposible hacer una
interpretación correcta de los fósiles (esta es una de las bases del actualismo). La
paleontología, por su parte, pone de manifiesto e informa al biólogo cuál fue la vida del pasado
y su evolución, constituyendo de esta forma la vertiente histórica de la biología.
Los fósiles tienen un valor intrínseco ya que su estudio es fundamental para la geología
(correlaciones, interpretación de ambientes sedimentarios, determinación de edades relativas,
etc.). En cuanto al aspecto aplicado son numerosos los ejemplos que relacionan ciertos
organismos con la génesis de yacimientos minerales (como el fitoplancton con el petróleo, el
carbón, los fosfatos, etc.). La geología histórica es inconcebible sin el apoyo de los datos
paleontológicos que nos dan información sobre paleogeografía, paleoclimatología, paleo-
oceanografía, quimismo de las aguas, etc.). De la misma forma la Paleontología necesita de
otras disciplinas como la bioquímica, la física o las matemáticas (especialmente la estadística).
La paleontología es una de las disciplinas asociadas a las ciencias del karst objeto de la
espeleología, ocupándose del estudio de los vestigios en cavidades subterráneas.16
Técnicas de extracción, preparación y conservación de fósiles
Existen diferentes técnicas usadas comúnmente en paleontología para la preparación de
restos fósiles.
Métodos mecánicos
Limpieza mecánica de una muestra paleontológica en el laboratorio.
Los límites físicos de los fósiles representan áreas de debilidad, ya que la constitución química
es diferente de la matriz que los incluye. Por tanto, para separarlos se puede usar métodos de
percusión (martillo y cincel).
Técnicas de abrasión: La pionera fue la máquina de chorro de arena. Generalmente ahora se
usa un gas (aire comprimido, nitrógeno o dióxido de carbono) que propulsa un polvo abrasivo;
en este caso el poder abrasivo depende de la presión del gas y del tamaño y características del
polvo abrasivo.
Calentamiento: Se recurre a cambios muy bruscos de temperatura, para separar por dilatación
diferencial.
Técnicas de percusión y desbastado: Se usa un limpiador neumático de fósiles con puntas
especiales (mayor tamaño para el desbastado y puntas cada vez más finas para el trabajo
delicado). Para ello hay que reconstruir la disposición del fósil antes de empezar, así como
comprobar la petrología de la roca y apoyar los especímenes en un elemento que absorba las
vibraciones (como un saco de arena).
Métodos químicos
Se usan en función de la naturaleza de los fósiles y la roca.
Mediante una técnica llamada disgregación química, se trata de agua con detergentes que
disminuyen la tensión superficial en la interfase arcilla-agua para rocas arcillosas o limos. El
agua oxigenada tiene un efecto similar. Los ácidos también son usados ampliamente utilizados
en la extracción de fósiles: ácido clorhídrico (HCl(aq)), ácido fluorhídrico (HF(aq)), ácido nítrico
(HNO3), ácido fórmico o ácido acético.
Técnicas de extracción de microfósiles
Sistema de lavado-tamizado para la reducción y concentración de una muestra con
microfósiles.
Véase también: Triado
Hay que distinguir técnicas dependiendo del tipo de roca.
Rocas calcáreas: Se utiliza ácido acético (CH3COOH) o fórmico (HCOOH) para fósiles fosfáticos.
En este caso se coloca la muestra en un vaso de polietileno y se añade acético (10-15 %) o
fórmico que actúa más rápido y puede utilizarse a mayor concentración aunque es más
corrosivo. El ácido puede atacar al fosfato en muestras con bajo contenido en carbonato por lo
que interesa añadir carbonato cálcico en polvo (obteniendo acetato de calcio).
Alternativamente en los sucesivos ataques en la muestra para solucionar este problema se usa
una solución (7 % ácido acético concentrado, 63 % agua y 30 % del líquido filtrado procedente
de la digestión de muestras previas).
Rocas silíceas: Se utiliza ácido clorhídrico al 10 %.
Rocas arcillosas: En este caso se recurre al agua oxigenada o a detergentes.
Técnicas palinológicas: Se utiliza ácido fluorhídrico o clorhídrico. En primer lugar, las muestras
son cubiertas por ácido clorhídrico (HCl) para remover carbonatos, luego son lavadas y
centrifugadas tres o cuatro veces. Se da un segundo tratamiento, con ácido fluorhídrico (HF),
para remover los silicatos. Al final de la reacción, el residuo orgánico debería ser visible. La
muestra se limpia de ácidos mediante decantación y centrifugado, y luego de cristales de
fluorosilicatos insolubles.17
Técnicas de concentración
Se utilizan líquidos pesados como el bromoformo (CHBr3, pe 2.89) y tetrabromoetano
(C2H2Br4, pe 2.96), pero son muy tóxicos.18 La alternativa más segura es el uso de
politungstato de sodio (3Na2WO4.9WO3.H2O) soluble en agua lo que permite variar su Pe. La
ideal es 2,75 o ligeramente más alto para evitar problemas de viscosidad alta y precipitación.
Se realiza una filtración con tamices de tamaño adecuado en función de los grupos fósiles.
Secciones delgadas
Lámina delgada con fósiles de fusulinas vista bajo el microscopio petrográfico.
La láminas delgadas se llevan a cabo cuando los fósiles y microfósiles poseen una composición
igual que la de la matriz y no pueden extraerse sin deteriorarlos o cuando se quieren observar
secciones, detalles o la estructura tisular de los mismos.
Consolidantes y adhesivos
La consolidación o endurecimiento es necesario para la conservación y manipulación de
muchos ejemplares. Los adhesivos y consolidantes deben ser fácilmente eliminables en caso
necesario. Para aquellos fósiles que hayan sufrido métodos de extracción mecánica se realiza
un sellado de fracturas con resinas de acetil-polivinilo y poli-metil-metacrilato solubles en etil-
acetato. La última se contrae cuando se seca por lo que no se puede utilizar como
consolidante. El cianocrilato se utiliza para reparar pequeñas piezas de fósiles (su estabilidad
es desconocida y es prácticamente insoluble). Los métodos químicos de preparación necesitan
de adhesivos y consolidantes que protejan a los fósiles del ataque químico y como armazón y
refuerzo. El polibutil-metacrilato, poli-metil-metacrilato y cianocrilato son adhesivos de
resistencia similar a los ácidos. En todos los métodos de preparación es necesario llevar un
meticuloso control de todos los pasos realizados.
Métodos de estudio y análisis paleontológicos
Fósil de una hoja de Neuropteris, del Carbonífero superior.
Dentro de la variedad de temáticas y disciplinas en paleontología, algunas aproximaciones
metodológicas suelen ser las más comunes. Los primeros pasos en el estudio de un resto fósil
incluyen su descripción anatómica y su comparación con la anatomía conocida de otros seres,
seguida de una propuesta de clasificación que asigna un nombre científico al resto y una
pertenencia a algún grupo taxonómico19. Esto suele complementarse con un análisis
filogenético, en el cual se observan una serie de rasgos en el fósil en estudio para cuantificar su
anatomía en una matriz de caracteres. Esta matriz es analizada por medio de métodos
cladísticos para generar árboles filogenéticos que permitan entender con qué organismos
fósiles y actuales estaba más emparentado.
Estudios adicionales pueden incluir el análisis de elementos químicos específicos y isótopos de
interés en los tejidos preservados, datos que suelen aportar información valiosa sobre el
ambiente en el que el organismo vivió y murió, o sobre su forma de vida. Dentro de la
paleobiología, métodos usuales incluyen, además de la morfología funcional, la cuantificación
de la forma (morfometría) y su análisis mediante distintas técnicas de estadística multivariada
para comprender las relaciones entre forma y ambiente (ecomorfología)8. El análisis de las
propiedades físicas de las formas biológicas se denomina biomecánica, y también es un área
activa en paleontología. Otra área de estudio comprende el análisis de las variaciones de forma
sufridas por los organismos a lo largo de vida (variación ontogenética), y su evolución. En fases
más integradoras del análisis (paleoecología), la reconstrucción paleoambiental implica la
confluencia de datos y evidencias de múltiples subdisciplinas (sedimentología, icnología,
micropaleontología, etc.)198. La estadística tanto básica como multivariada suele jugar un rol
protagónico en el estudio de todo tipo de datos numéricos en paleontología.
Historia de la paleontología
Artículos principales: Historia de la paleontología, Paleontología de dinosaurios e Historia de la
paleoantropología.
Esta sección es un extracto de Historia de la paleontología.[editar]
Duria Antiquior - Un Dorset más antiguo es una acuarela pintada por el geólogo Henry De la
Beche en 1830, basándose en fósiles descubiertos por Mary Anning. A finales del siglo xviii y a
inicios del siglo xix ocurrieron cambios rápidos y dramáticos en el pensamiento acerca la
historia de la vida en la Tierra.
La historia de la paleontología recorre la historia de los esfuerzos para entender la historia de
la vida en la Tierra a través del estudio del registro fósil dejado por organismos vivos. Ya que
tiene que ver con la comprensión de los organismos vivos del pasado, la paleontología puede
ser considerada como un campo de la biología, pero su desarrollo histórico ha estado
estrechamente ligado a la geología y el esfuerzo para entender la historia de la Tierra misma.
En la antigüedad, Jenófanes (570-480 a. C.), Heródoto (484-425 a. C.), Eratóstenes (276-194 a.
C.), y Estrabón (64 a. C.-24 d. C.) escribieron acerca de los fósiles de organismos marinos que
indicaban que su tierra había estado alguna vez bajo el agua. Durante la Edad Media, el
naturalista persa Ibn Sina (conocido como Avicena en Europa) trató a los fósiles en su escrito El
libro de la curación (1027), en el que propuso una teoría de los fluidos petrificantes que
Alberto de Sajonia extendería en el siglo xiv. El naturalista chino Shen Kuo (1031-1095)
propondría una teoría del cambio climático basado en evidencia de bambú petrificado.
En la Europa moderna, el estudio sistemático de los fósiles surgió como una parte integral de
los cambios en la filosofía de la naturaleza que se produjeron durante la Edad de la Razón. La
naturaleza de los fósiles y su relación con la vida en el pasado alcanzó mayor comprensión
durante los siglos xvii y xviii; al final del siglo xviii la obra de Georges Cuvier decidió un largo
debate acerca de la realidad de la extinción, lo que llevó al surgimiento de la paleontología
asociada a la anatomía comparada como disciplina científica. El creciente conocimiento del
registro fósil también jugó un papel creciente en el desarrollo de la geología, especialmente de
la estratigrafía.
En 1822, el término «paleontología» fue acuñado por Henri Marie Ducrotay de Blainville
(editor de la revista científica francesa Journal de physique) para referirse al estudio de los
antiguos organismos vivos mediante fósiles, y durante la primera mitad del siglo xix las
actividades geológicas y paleontológicas se volvieron más organizadas con el crecimiento de
sociedades y museos geológicos y con el número creciente de profesionales geólogos y
especialistas en fósiles. Este hecho contribuyó a un rápido aumento del conocimiento acerca
de la historia de la vida en la Tierra, y a lograr un importante progreso hacia la definición de la
escala temporal geológica basada en su mayoría en evidencia fósil. Dado que el conocimiento
de la historia de la vida continuó mejorando, se hizo cada vez más evidente que existía algún
tipo de orden sucesivo durante el desarrollo de la vida. Esta afirmación alentaría las teorías
evolutivas tempranas sobre la transmutación de las especies.20
Después de que Charles Darwin publicara El origen de las especies en 1859, gran parte del
enfoque de la paleontología se dirigió hacia la comprensión de las vías evolutivas, incluyendo
la evolución humana y las teorías evolucionistas.20
Durante la segunda mitad del siglo xix ocurrió una tremenda expansión de la actividad
paleontológica, especialmente en América del Norte. La tendencia continuó durante el siglo xx
cuando diversas regiones de la Tierra que se abrieron para la recolección sistemática de fósiles,
como lo demuestra una serie de descubrimientos importantes en China, cerca del final del
siglo xx. Se han descubierto muchas formas transicionales, y actualmente se cuenta con
abundante evidencia de cómo se relacionan todas las clases de vertebrados, gran parte de ella
en forma de formas de transición.21 Durante las últimas dos décadas del siglo xx aumentó el
interés en las extinciones masivas y el del papel que juegan en la evolución de la vida en la
Tierra.22 También se renovó el interés en la explosión cámbrica, durante la cual surgieron los
planos corporales de la mayoría de los filos animales. El descubrimiento de fósiles de la biota
de Ediacara y el desarrollo de la paleobiología extendieron el conocimiento de la vida mucho
antes del Cámbrico.
Paleontólogos famosos
La historia incluye buen número de paleontólogos reseñables:
Othniel Charles Marsh (1831-1899). Uno de los contendientes en la denominada «Guerra de
los Huesos».
Iván Efremov (1908-1972). Definió la tafonomía, la ciencia que estudia los procesos de
fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles.
Adolf Seilacher (1925-2014). Introdujo la etología como criterio de clasificación de las pistas
fósiles.
José Torrubia (1698-1761) (ESP)
Georges Cuvier (1769-1832) (FRA)
Leopold von Buch (1774-1853) (ALE)
William Buckland (1784-1856) (GBR)
Gideon Mantell (1790-1852) (GBR)
Philippe-Charles Schmerling (1791-1836)
Roderick Murchison (1792-1871) (GBR)
Mary Anning (1799-1847) (GBR)
Joachim Barrande (1799-1883) (FRA)
Alcide Dessalines d'Orbigny (1802-1857) (FRA)
Richard Owen (1804-1892) (GBR)
Charles Darwin (1809-1882) (GBR)
Juan Vilanova y Piera (1821-1893) (ESP)
Joseph Leidy (1823-1891) (USA)
Louis Édouard Gourdan de Fromentel (1824-1901)
Henry Testot-Ferry (1826-1869)
Oppel, Albert (1831-1865) (ALE)
Othniel Charles Marsh (1831-1899) (USA)
Andrew Carnegie (1835-1919) (GBR)
Edward Drinker Cope (1840-1897) (USA)
Lucas Mallada (1841-1921) (ESP)
Charles Sternberg (1850-1943) (USA)
Florentino Ameghino (1854-1911) (ARG)
Henry Fairfield Osborn (1857-1935) (USA)
John Bell Hatcher (1861-1904) (USA)
Earl Douglass (1862-1931) (USA)
Eberhard Fraas (1862-1915) (ALE)
Robert Broom (1866-1951) (SUD)
Richard Lull (1867-1957) (USA)
Mignon Talbot (1869-1950) (USA)
Barnum Brown (1873-1963) (USA)
Friedrich von Huene (1875-1969) (ALE)
Karl Alfred von Zittel (1875-1969) (ALE)
Hugo Obermaier (1877-1946) (ALE)
Franz Nopcsa von Felső-Szilvás (1877-1933) (HUN)
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) (FRA)
Roy Chapman Andrews (1884-1960) (USA)
Paul Wernert (1889-1972)
Véra Gromova (1891-1973)
Rudolf Stahlecker (1898-1977) (ALE)
George Gaylord Simpson (1902-1984) (USA)
Louis Seymour Bazett Leakey (1903-1972)
Edwin Harris Colbert (1905-2001) (USA)
Llewellyn Ivor Price (1905-1980) (BRA)
Iván Antónovich Yefrémov (1908-1972) (RUS)
René Lavocat (1909-2007)
Carlos de Paula Couto (1910-1982) (BRA)
Jean-Pierre Lehman (1914-1981)
Jim Jensen (1918-1998) (USA)
Emiliano Aguirre (1925) (ESP)
Adolf Seilacher (1925-2014) (ALE)
Sándor Bökönyi (1926-1994) paleozoólogo
John Ostrom (1928-2005) (USA)
Daniel Cargnin (1930-2002) (BRA)
Yves Coppens (1934) (FRA)
Henry de Lumley (1934)
Marie-Françoise Bonifay (1935)
Philippe Taquet (1940) (FRA)
Michel Brunet (1940)
Stephen Jay Gould (1941-2002) (USA)
Robert Bakker (1945) (USA)
Jack Horner (1946) (USA)
Éric Buffetaut (1950)
Brigitte Senut (1954) (FRA)
Paul Sereno (1957) (USA)
Neil Shubin (1960)
Francis Duranthon (1961)
Luis M. Chiappe (1962) (ARG)
José Braga (1967)
Véase también: Categoría:Paleontólogos
Véase también
Anexo:Cronología de la paleontología
Lista de yacimientos paleontológicos
Facies
Geología histórica
Icnología
Paleoantropología
Sociedad Española de Paleontología
Zooarqueologia
Notas
Referencias
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Enlaces externos
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Artículo paleontología general [Link] - Un resumen sobre la
Paleontología.
[Link] - Grupo de estudios paleontológicos de la Universidad de Zaragoza
Fósil - Revista de Paleontología
Galería de paleontólogos Semblanzas de paleontólogos ibéricos e iberoamericanos. Editor:
Marcos A. Lamolda (Univ. Granada)
Grupo Paleo - El mayor portal de paleontología de lengua hispana.
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas (UCM) - Blog del Equipo de Introducción a la
Investigación GeoPaleoBiológica en Somosaguas
Paleontología electrónica - Revista internacional de paleontología, en inglés (página de
introducción a la réplica española, en castellano)
Smithsonian's Paleobiology website: una buena introducción
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Sociedad Paleoentomológica Internacional
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Consolidación de material óseo fósil: estudio de penetración de consolidantes. En PH
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