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Feria Ancestral de Sipe Sipe

La Feria '7 Viernes' es una actividad ancestral en Sipe Sipe donde agricultores de 35 comunidades intercambian sus productos sin dinero; se realiza 7 viernes después de Pascua usando medidas tradicionales. El intercambio fortalece lazos y complementa necesidades entre comunidades de zonas altas y bajas.
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Feria Ancestral de Sipe Sipe

La Feria '7 Viernes' es una actividad ancestral en Sipe Sipe donde agricultores de 35 comunidades intercambian sus productos sin dinero; se realiza 7 viernes después de Pascua usando medidas tradicionales. El intercambio fortalece lazos y complementa necesidades entre comunidades de zonas altas y bajas.
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La Feria “7 Viernes”

Es la actividad más antigua del país

21 de mayo de 2010 (21:58 h.)

Ochenta cargas destinadas a la Feria del 7 Viernes se quedaron en el camino, debido a que la
capacidad de los vehículos de la Alcaldía de Sipe Sipe fue sobrepasada. - Foto: Rubén

En la hora más dura del invierno prematuro, mucho antes que salga el Sol, una volqueta
colmada de papas, ocas y papalisas, trae consigo a visitantes de la cordillera. Ancianos,
hombres, niños y mujeres, llevan arropadas vestimentas, cubiertas de una firme capa de polvo.
Ellos han recorrido caminos accidentados, durante cuatro horas, para participar de la Feria
Fiesta del ”7 Viernes” en el antiguo centro poblado de Sipe Sipe. Este año, la feria fue el 21 de
mayo, un evento único donde los participantes intercambiaron sus productos recién
cosechados. Y, lo que es más importante, sin dinero.

“Antes con mi papá bajábamos en burro o mulas cargados de nuestras papitas, ocas... casi un
día siempre tardábamos. Ahora ya no puedo. Unos 77 años debo tener y en la volqueta he
venido”, relata Gregorio Romero, de la comunidad de Ch’orojo.

Comunidades

Agricultores de aproximadamente 35 comunidades esperan siete viernes después de la fiesta


de Pascua, para visitar la localidad de Sipe Sipe, para participar de un encuentro que año tras
año, fortalece las relaciones económicas y sociales en esta zona.

Un día antes a la feria, se realiza una q’oa ritual de agradecimiento a la Pachamama por los
productos cosechados. Luego, los agricultores de zonas altas separan sus productos, entre los
que serán almacenados para su consumo, y los que serán intercambiados por granos, frutas y
otros.

Los tubérculos y sus múltiples variedades nativas son preparados en costales.


Traslado

Este año, dos volquetas de la Alcaldía de Sipe Sipe partieron de las comunidades más alejadas
a media noche. En el camino hacia Sipe Sipe, los comunarios esperaban listos con sus cargas
(de 1 a 5 por familia). Sin embargo, el transporte fue insuficiente, quedando aproximadamente
80 cargas en el camino.

El ch’alacuy

A las 5:30 horas, con un número aproximado de 30 personas comienza el “ch’alacuy” o


intercambio. La papa, oca y papalisa, es intercambiada en la misma proporción por maíz o
fruta, sin que medie dinero alguno.

Las cantidades no son calculadas en medidas de peso convencionales sino más bien con el
“chimpu”, la t’ajlla y otras medidas tradicionales que hasta el día de hoy se mantienen.

Este año el maíz tuvo mayor presencia que los tubérculos. Las relaciones sociales fortalecidas
año tras año permiten subsanar esta deficiencia. “Si me faltaría papa para completar la
carguita de maíz que estoy cambiando, la próxima semana traigo para completárselo... es que
nos conocemos pues, cada año siempre venimos”, relata Francisco. Así, el trueque se
multiplica entre todos los asistentes a la feria.

Cerca de las diez de la mañana la mayoría de la gente ha culminado su intercambio. A esta


hora, la persona más antigua de las comunidades visitantes dirige una ceremonia de
agradecimiento a Pachamama por el intercambio realizado y pide que los productos que llevan
a sus casas duren más tiempo y en buen estado.

A medida que termina el intercambio, aumenta la presencia de algunas comerciantes que


aprovechan esta actividad para lucrar. “Antes no había qhateras, ahora vienen cuando
estamos terminando, compran barato y revenden más caro. Nosotros también barato les
damos cuando sobra”, cuestiona Jacinto Guzmán, de la comunidad de Quiroz Rancho.

Ch’alla

Después de la intensa actividad del trueque, Gregorio Romero y su familia ch’allaron la


transacción y pidieron a la Pachamama asegurar un buen retorno a su comunidad. A la alegría
de encontrar a sus amigos, se sumó la satisfacción de hallar papas nativas de variedad qoyllu,
cabana, waych’a y qory sonqo.También intercambió oca qayara, choliw rojo, choliw amarillo y
la k’ellu oca. Además, Romero obtuvo maíz amarillo, blanco, waltakus, jank’a sara,
waqaych’uru, ch’uspillo y ch’ejchi sara.

El origen del encuentro se remonta a la época del incario

Los comunarios de las zonas altas preparan y trasladan sus productos desde muy temprano
para llegar antes del amanecer a la feria]

En la búsqueda de los orígenes de la feria fiesta de “7 Viernes”, los testimonios de los ancianos
del pueblo indican que es una actividad realizada desde mucho antes de sus abuelos. Por otro
lado, algunos investigadores, por sus características, remontan esta actividad a la época del
incario.

¿Por qué 7 Viernes?

La referencia actual que la gente tiene para identificar esta fecha, es contando siete viernes
después de la festividad religiosa de Pascua.

Lo que muchos se preguntan es ¿Por qué siete viernes y no cuatro o doce? En un sondeo
realizado a los participantes, en su mayoría ancianos, ninguno pudo precisar el motivo de esta
determinación.

Existen algunos acercamientos realizados por investigadores de la Universidad Mayor de San


Simón (UMSS), que indican que en este tiempo y lugar coincide la finalización de las cosechas
de los tubérculos en las tierras altas (cabecera de valle), y del maíz en las tierras bajas (valles).
“Es la fiesta de semillas que coincide con un evento cósmico culminante al entrar en
conjunción la pléyade de la constelación de Tauro con el Sol”, explica Domingo Torrico
docente investigador del Centro Universitario AGRUCO/UMSS.

Para Torrico, la esencia de esta fiesta es lo espiritual, que no se ve pero se siente en la vivencia
del intercambio de la energía puesta durante la producción de un determinado producto,
durante el ciclo productivo, expresado en las ch’allas, q’oas y otros.

Participación

En esta oportunidad la presencia mayoritaria fue de familias de Waca Playa, Ch’orojo, Aqorani,
Yana Qhochi (de zonas altas), y Sipe Sipe, Payacollo, Suticollo, Mallco Chapi, Sauce Rancho,
Quiroz Rancho y Caviloma (de zonas bajas), entre otras comunidades.

“Antes venían desde Qhapuraya, Colcapirhua y Tiquipaya, aunque no hubiera camino”,


recuerda don Gregorio Romero, de la comunidad de Ch’orojo.

Medidas

Para el intercambio se aplica el principio de volumen por volumen. También están los Chimpus
que son medidas preestablecidas por los comunarios que dan un aproximado de una arroba,
media carga y una carga, marcado con un gancho o k’aito (lana).

Tubérculos y maíz son cambiados de igual a igual con la ayuda de los chimpus.

Por otro lado, está la cuarta (la distancia entre dedos de una mano abierta) y las t’ajllas (cuatro
dedos de la mano).

Como unidad de medida de longitud, se usa la brazada en el lazo (la distancia entre el pecho y
el brazo extendido), muy usado para medir forrajes como la avena y la cebada. Una brazada
representa más o menos un “k’epi”, conocido en el mercado.

En el caso de zapallitos y lacayotes, el cálculo está relación al precio que tiene en el mercado.
En esta oportunidad dos lacayotes con un precio aproximado de Bs. 10, fueron cambiados por
una arroba de papalisa.
La economía comunitaria es reconocida por la CPE

"Las unidades de medida, el intercambio y otros elementos presentes en la feria fiesta,


muestran un sistema económico alternativo para el desarrollo de las comunidades. - foto:
Rubén Rodriguez"]

La Constitución Política del Estado (CPE) en su artículo artículo 306, inciso II), sostiene:?La
economía plural está constituida por las formas de organización económica comunitaria,
estatal, privada y social cooperativa. III). La economía plural articula las diferentes formas de
organización económica sobre los principios de complementariedad, reciprocidad, solidaridad,
redistribución, igualdad, seguridad jurídica, sustentabilidad, equilibrio, justicia y transparencia.
La economía social y comunitaria complementará el interés individual con el vivir bien
colectivo.

Este reconocimiento fortalece el trabajo de investigación realizado por la Universidad Mayor


de San Simón, a través del Centro Universitario AGRUCO de la Facultad de Ciencias Agrícolas
Pecuarias Forestales y Veterinarias, que rescata estas actividades como base del desarrollo
“endógeno” (desde adentro) y el “vivir bien” de las comunidades, según destaca, Domingo
Torrico, docente investigador.

Asimismo, el artículo 307 de la CPE indica:?El Estado reconocerá, respetará, protegerá y


promoverá la organización económica comunitaria. Esta forma de organización económica
comunitaria comprende los sistemas de producción y reproducción de la vida social, fundados
en los principios y visión propios de las naciones y pueblos indígena originario y campesinos.

”Es importante que este tipo de economía no sea visto como algo del pasado, de la periferie o
de campesinos simplemente, el reconocimiento del Estado hace que la esencia de estas
actividades, podrían trasladarse a espacios donde se vive fuertemente la crisis económica”,
señala Torrico.

En el análisis de la vida de las comunidades bolivianas, realizado por AGRUCO, la economía


está muy relacionada con la ecología y puede ser analizada a través de su eficiente uso de la
energía en todas sus expresiones, resalta Torrico.

Reciprocidad

La reciprocidad en el desarrollo de las comunidades está reflejada en el destino final del


producto. Es decir, que si existe un excedente en la producción, éste es redistribuido en el
contexto de las necesidades básicas, las festividades y los rituales en la comunidad a través de
los prestes y otras con las mismas características.

La reciprocidad es una respuesta que puede complementarse con otras lógicas económicas,
para el mejoramiento de la calidad de vida, es decir, el Vivir bien. “La inseguridad de las
políticas neoliberales, hasta el momento no dieron una respuesta satisfactoria para superar el
hambre en el mundo, la economía en las comunidades rescata elementos materiales y
espirituales que hacen sostenible un modelo de desarrollo comunitario”, dice Torrico.

Apoyo

Los participantes ven con preocupación que la participación en esta feria ha ido disminuyendo
considerablemente los últimos años.
“Antes la feria rebalsaba la plaza. Ahora en una esquinita nomás estamos, ¿por qué será? no
sé”, reflexionaba el dirigente de la comunidad de Ch’orojo, Justino Pacheco.

Frente a este hecho, la Alcaldía Municipal de Sipe Sipe, a través de la Dirección de Cultura, está
apoyando la feria con la difusión y el transporte para el traslado de productos desde zonas
distantes y de difícil acceso.

Por su parte Agruco, fortalece esta y otras actividades a través de la investigación participativa
revalorizadora.
Junto al Programa Comparando y Apoyando el Desarrollo Endógeno (COMPAS), se hace énfasis
en la diversificación y la revitalización de especies nativas de la producción agrícola,
difundiendo al interior y exterior de las comunidades campesinas.

FERIA DE PAPA

Las Ferias Campesinas tradicionales y su importancia como instancias para la obtención de


productos frescos, procesados y biodiversidad Por: Julio R. Espinoza M. (1), Universidad Mayor
De San Simón Instituto de Estudios Sociales Y Económicos (I.E.S.E.), Sub Proyecto R5-002:
"Consumo y mercado de tubérculos andinos", Bolivia 1. Introducción La economía
campesina no se desenvuelve de manera autónoma, su recurrencia al mercado deviene de la
necesidad de poder acceder a ciertos bienes que no produce y cuyo acceso se realiza
principalmente a través del dinero; por tanto no se trata de economías autosuficientes, sino,
de economías articuladas de manera subordinada al mercado capitalista. El acceso a bienes
mercancías ofertados por el mercado se realiza a través de la venta de sus productos y su
fuerza de trabajo, pero cuyo reconocimiento por el capital, solo está en función al costo de
producción, y no así alrededor de su precio de producción (2); por tanto sus productos puestos
en circulación son objeto de la presión del mercado, que por naturaleza no es neutral y
además es capitalista. 1 CORE Metadata, citation and similar papers at core.ac.uk Provided by
Mountain Forum La inserción de la forma de producción campesina al mercado, se realiza en
forma desventajosa y la existencia del sistema de comercialización, basado en el monopolio
del transporte, la comercialización y el traslado de excedentes, es el resultado de dicha
articulación subordinada. La participación de los campesinos en los mercados de productos se
realiza se realiza en forma desigual y con un limitado número de variedades, sin embargo; a
pesar de esta subordinación al mercado, los campesinos de las comunidades productoras,
acceden a estrategias de orden interno, posibilitando la circulación de productos y semilla a
través de mecanismos no monetarios de intercambio y que además tienden a la conservación
de la biodiversidad, pero en reducidos volúmenes, como muestra de una adecuación
subordinada de la economía campesina al mercado capitalista. 2. Las ferias tradicionales y la
importancia del trueque en la obtención de productos El acceso directo a las ferias
provinciales de carácter tradicional (3), obedece principalmente a la necesidad de acceder a
bienes de consumo directo; al menos cuando se trata de formas de intercambio no monetario
y de productos que sirven como equivalentes. En el caso especifico del trueque simétrico, el
valor de uso aparece como el objetivo, el medio y el fin del proceso de intercambio; y el valor
de cambio solo como un medio para la generación de valores de uso. A pesar de que las
necesidades de sus poseedores crecen y contradicen la posibilidad de adquirir lo que necesitan
simplemente con el trueque, dicha práctica social sigue vigente hasta nuestros días y
esencialmente se mantiene en el ámbito de la oferta de productos de bajo valor agregado y
principalmente de origen campesino, ya que las necesidades de otro tipo de bienes de carácter
capitalista son absorbidos por los mecanismos de carácter monetario. A pesar de que la
generalidad de los intercambios se realiza bajo la forma dinero en nuestra economía; el
trueque resulta ser una práctica social que da lugar a la reproducción de importantes sectores
campesinos e incluso a sectores urbanos que acuden al dinero para refuncionalizar la práctica
del trueque. A medida que las economías campesinas se ponen en contacto con el mercado,
el trueque sufre nuevas readecuaciones a las nuevas condiciones sociales; sin embargo su
persistencia se debe a la crónica iliquidez de la economía campesina y de sectores urbanos que
trabajan en la esfera baja del capital. El trueque simétrico está referido al intercambio de
bienes que tienen el mismo valor: M1 y M2 (mercancía 1 y 2); se realiza principalmente con
una lógica de intercambio de valores de uso, en cambio el trueque asimétrico, se refiere al
intercambio desigual y donde existen posibilidades de acumular en un sector (comerciantes),
en detrimento del otro (campesinos). En el trueque asimétrico la forma inicial del proceso de
circulación es el dinero: D-M1-M2, es decir se apela al mismo para comprar mercancías de
origen agrícola y cambiar con otro tipo de productos de origen campesino; este proceso
básicamente está orientado a satisfacer necesidades de consumo en los dos sectores: se
recurre al dinero para obtener otros valores de 2uso (refuncionalización del dinero para la
reproducción de los comerciantes). En el segundo caso del trueque asimétrico, se apela al
dinero para extraer excedentes de la economía campesina; la circulación es la siguiente: D-M1-
M2-D'; donde D' significa dinero incrementado, y aunque se utilizan pequeños volúmenes de
capital, el objeto final de esta práctica es la generación de una ganancia por parte del
comerciante. En este proceso, el dinero sufre también una refuncionalización pero para dar
paso a procesos iniciales de acumulación. En este proceso de intercambios equivalentes y
desiguales, los tubérculos andinos y sus procesados cumplen importantes papeles en la oferta
de productos de consumo directo y que también sirven para la generación de dinero en el
ámbito comercial (ver cuadro 1).

CUADRO 1 FERIAS TRADICIONALES Y ORIGEN DE LOS PRODUCTOS


La importancia de los tubérculos andinos radica en la forma en que son utilizados como valores
de cambio en las cinco ferias tradicionales: la feria anual de Lequepalca y del Séptimo viernes
(Sipe Sipe); las ferias semanales de Japo, Colomi y El Puente. La feria de Lequepalca se
encuentra ubicado en el departamento de Oruro (a 95 km hacia Cochabamba); a pesar de que
esta feria tiene un carácter esencialmente mercantil, esta ligada a la fiesta religiosa del Señor
de San Miguel y su importancia radica en que es la única feria que oferta Q'isa (4). La feria de
Sipe Sipe o del Séptimo Viernes tiene una importancia de carácter económico y cultural, ya que
el intercambio es directo y se realiza entre campesinos de zonas altas y de pisos ecológicos
más bajos; la circulación en este caso es M1-M2 (tubérculos andinos por maíz). Esta práctica
social es característica del mundo andino, sin embargo con la penetración de la actividad
mercantil, el capital ha logrado desvirtuar su carácter, ya que básicamente los intercambiantes
tienden a satisfacer necesidades individuales, reduciendo la reciprocidad al ámbito productivo
(5). La feria de Japo es de carácter tradicional, ya sea por la lejanía al mercado ferial de
Cochabamba y por su ubicación estratégica en importantes regiones que han sido el asiento de
importantes comunidades originarias. Las ferias de Colomi y el Puente, aunque tienen un
carácter esencialmente mercantil, disponen de espacios socioeconómicos para la realización
del trueque y cuya dinámica se refleja cada semana del año y principalmente en periodos
donde no existe oferta de productos frescos y escasez de dinero. Según el cuadro 1, los
tubérculos andinos tienen mucha importancia en las cinco ferias mencionadas, aunque el
producto con mayor demanda y con mayor capacidad de adquisición es el chuño, seguido de la
papa y finalmente los tubérculos menores. La oferta de variedades en las ferias tradicionales
también es muy importante, aunque existe un predominio de las variedades de color amarillo.
En la feria de Sipe Sipe donde existe una amplia variabilidad, la variedad Bola Pucañawi y la
Kellu Camusa son las más ofertadas; igualmente la variedad Icariña es la más ofertada en las
ferias de Lequepalca y la variedad Pucañawi en las ferias de Colomi y el Puente. Las ferias
tradicionales cumplen aspectos fundamentales en la dotación de productos orientados al
consumo básicamente; las cantidades a intercambiar varían de acuerdo a las necesidades de
las familias campesinas; a manera de ejemplo podemos mencionar el caso de la familia López
de Rodeo Alto en la feria de Colomi y de la familia Rodríguez de Pocanche en la feria de
Lequepalca, cuyos cambios son explicados en el cuadro 2. Los tubérculos andinos cumplen
funciones especificas en la dotación de productos básicos a su autoconsumo; así por ejemplo
el chuño cumple un importante papel en la feria de Japo, los tubérculos andinos en la feria de
Sipe Sipe, Colomi y El Puente; el maíz en la feria del Séptimo viernes y la Q'isa en la feria de
Lequepalca.

CUADRO 2 INTERCAMBIO DE PRODUCTOS MEDIANTE EL TRUEQUE

Las ferias tradicionales, mas que su carácter comercial, reflejan la dinámica de la economía
campesina y denotan el conjunto de estrategias de carácter interno que permiten la
reproducción de sectores campesinos y de sectores populares urbanos, en base a la utilización
de tubérculos andinos y sus procesados. 3. El apoyo a la realización de ferias de la
biodiversidad Como parte del proceso de investigación-acción 1995-1996, el programa
colaborativo de tubérculos andinos junto a la central campesina de Colomi (provincia Chapare)
y el sindicato de la comunidad de Pocanche (provincia Ayopaya), han dado inicio a las dos
primeras ferias agrícolas de exposición de la biodiversidad de tubérculos andinos y demás
cultivos característicos de las dos zonas; el primero de ellos se realizo en la localidad de Colomi
el domingo 19 de mayo de 1996; y el segundo el día viernes 7 de junio de 1996 en la
comunidad de Pocanche. La programación de la feria ha estado sujeto hacia un objetivo
general: "incentivar y apoyar la conservación y utilización de la biodiversidad de tubérculos
andinos mediante la recuperación de sus usos y procesados tradicionales, y su promoción a
través de ferias de la biodiversidad". El potencial biodiverso de los tubérculos andinos es muy
importante para la sostenibilidad de los ecosistemas, así también lo expresaron los campesinos
de las dos zonas; además la realización de las ferias ha sido el punto de encuentro entre
campesinos de distintos pisos ecológicos, y al finalizar la feria han dado lugar al intercambio de
material genético, donde nuevamente han revitalizado los flujos naturales de la circulación de
semilla y productos bajo formas de intercambio no monetarias incrementando su
biodiversidad. La participación de campesinos de las dos zonas ha sido importante en dicho
evento; en la feria de Colomi han expuesto 33 comunidades y en la feria de Pocanche 4
comunidades.

CUADRO 3 DISTRIBUCION DE VARIEDADES EN LAS FERIAS DE LA BIODIVERSIDAD

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