TPN2 HM 2022 Carabajal Sofía
TPN2 HM 2022 Carabajal Sofía
Profesorado en Matemáticas
Historia de la Matemática – Año 2022
Profesores: Malvitano Beatriz – Rodas Gloria – Vera Lucas
- Observar el video de la BBC “La historia de las matemáticas – Capítulo 1: El lenguaje del
Universo” (disponible en YouTube: [Link] y
complementarlo con la lectura de las bibliografías obligatorias de la cátedra referidos a: la civilización
egipcia y la civilización babilónica.
- Elaborar un texto argumentativo de forma extendida, señalando argumentos y fundamentos
que sostienen las respuestas a cada ítem.
⮚ CIVILIZACIÓN EGIPCIA
⮚ Comparar las contribuciones babilónicas y egipcias al campo de las matemáticas e indicar las
similitudes, diferencias, niveles de progresos, etc.
¡Éxitos!
DESARROLLO
Civilización egipcia
Hallazgos arqueológicos recientes sugieren que, alrededor del 17.000 A.C, lo que conocemos como
Antiguo Egipto estaría poblado por cazadores-recolectores1. Con el cambio climático2, las
poblaciones debieron cambiar sus modos de caza y recolección y, entre el 8.000 A.C y el 5.000 A.C
aproximadamente, se transformaron sociedades sedentarias que se dedicaban a la agricultura y a la
ganadería. Hacia el 3.6000 A.C, surge una cultura llamada Naqada II que unifica culturalmente a
Egipto, provocando que este se dividiera en dos regiones: el Alto Egipto (Hieracómpolis) y el Bajo
Egipto (Buto)3. Aparentemente, el rey Menes, hacia el 3.100 A.C, fue quien reúne al alto y al bajo
Egipto en un solo imperio4. El antiguo Egipto tiene su fin con la conquista griega de Alejandría en el
322 A.C (Collete, 1986, pág. 39).
Los egipcios, tal vez sin saberlo, hacían y utilizaban la matemática para resolver problemas diarios
pero que eran cruciales para la supervivencia y la prosperidad del pueblo; necesitaban poder predecir
los tiempos de sequía e inundación, las crecidas del rio Nilo y, a medida que la población crecía,
encontrar la forma de organizar los asentamientos (calcular el área del terreno, realizar medidas, etc.)
también era importante poder calcular los impuestos que los civiles debían pagar a los faraones.
La primera unidad de medida utilizada por los egipcios fue su propio cuerpo5. “Los egipcios usaban
su cuerpo para medir el mundo y así fue como evolucionaron sus sistemas de medida: un palmo era
el ancho de la mano, un cúbito el largo de un brazo desde el codo a la punta de los dedos. Los
aparejadores del faraón utilizaban el cúbito de terreno, que era un segmento de terreno que medía un
cubito multiplicado por 100, para medir las áreas.” (Sautoy, 2008)6
El sistema de numeración jeroglífico7 estaba compuesto de siete símbolos que representaban las
primeras siete potencias de 108, esto quiere decir que la base del sistema era una base decimal.
Además, era aditivo dentro de cada unidad. Así, cada símbolo estaba asociado a una cantidad y no
importaba el orden de escritura de los números, indistintamente se llegaba al mismo resultado. Por
esto, la suma egipcia era tomar unidades (símbolos) del mismo tipo y yuxtaponerlos entre sí. En caso
de la sustracción, se restaba tipo por tipo.
Al no ser posicional, el sistema complica la representación de cantidades muy grandes: “Sistema
numérico egipcio era fundamentalmente defectuoso; no tenía ningún valor de lugar. Una marca solo
podía ser una sola unidad, nunca 10 o 100 como hacemos nosotros. Aunque se puede escribir un
1
(Fletcher, 2019)
2
Fin de la última glaciación, ca. 12.000 A.C
3
(Wikipedia, 2022)
4
(Collete, 1986, pág. 39)
5
(BBC, 2016)
6
Marcus Peter Francis du Sautoy (Londres, Gran Bretaña, 26 de agosto de 1965), conocido como Marcus su
Sautoy, es un escritor, presentador, columnista, divulgador y profesor de matemáticas de la Universidad de
Oxford, conocido popularmente sobre todo por ser conductor de la serie documental de la BBC The Code,
acerca de conceptos básicos de la historia del uso y significado de los números.
7
3.200 A.C-400 D.C
8
(Rey Pastor & Babini, 1985, pág. 30)
billón solo utilizando un símbolo, no 7 como hacemos nosotros, si querías escribir un millón menos
1 entonces el pobre egipcio tenía que escribir 9 trazos, 9 herraduras invertidas, 9 cuerdas enrolladas,
en total 54 caracteres.” (Sautoy, 2008)
El Nilo es la única fuente de agua dulce y la principal vía de comunicación a través de la que se
desarrolló una gran actividad comercial. Este río producía una gran inundación todos los años
producto de los deshielos y lluvias estivales ocurridas a casi 5000 kilómetros al sur de Egipto, razón
por la cual los egipcios ignoraban estos fenómenos y atribuían las crecidas a la voluntad de los dioses.
Al bajar las aguas, dejaban sobre el desierto una capa de limo (fértil) que barro era aprovechado para
la agricultura. Los egipcios emplearon las matemáticas para construir sistemas de riego, diques y otras
obras hidráulicas para aprovechar al máximo las crecidas del rio. Igualmente, los egipcios inventaron
un calendario para llevar un registro acertado del comportamiento del Nilo y así predecir las cosechas.
“La cultura egipcia empleó varios tipos de calendarios, como el lunar, solar o civil, y otro estelar
para registrar los acontecimientos de los cuerpos astronómicos. Siendo el calendario egipcio solar,
el más usado por sus precisiones en las inundaciones del Nilo, estaba formado por un círculo con
doce figuras doradas que simbolizaban a algunos de sus dioses.” ([Link], s.f.) El
calendario, descripto en el papiro de Rhind contaba con 365 días divididos en 12 meses de 30 días
cada uno con cinco días al final (a parte del cómputo del año) dedicados a los dioses Osiris (dios de
la resurrección), Horus (según algunos textos, se le adjudicaba el cielo), Seth (en el nuevo reino se lo
consideraba patrón de la producción de los oasis), Isis (se le atribuían poderes sobre el agua, la tierra,
la cosecha y el viento) y Neftis9 (posee una dualidad compartida con Isis, representa la noche). Los
egipcios agruparon los meses en estaciones que duraban, lógicamente, cuatro meses cada una. “En el
origen, antes de la unificación del país, las sociedades del valle del Nilo debieron de regirse por
calendarios lunares locales determinados por el Nilo, pues las fases de la crecida del río marcaban
la vida en el territorio, según se puede deducir de las tres estaciones en que dividían el año y el
nombre que se daba a cada una de ellas: Inundación (akhet), Resurgir (peret) y Sequía (shemu). Sin
embargo, una vez unificado Egipto, se hizo necesario crear un calendario que rigiese los destinos de
todo el país. Tradicionalmente se ha pensado que el origen de este calendario civil tiene relación con
el orto helíaco de sirio, pero no hay evidencias documentales que así lo demuestren. Casi con
seguridad la duración del calendario civil se determinó a través de observaciones solares, de las que
existen pruebas variadas e incontestables para períodos muy tempranos. De hecho, la duración del
calendario civil así establecida es muy cercana a la del año trópico de 365,2425 días.” (Antonio,
2016)
9
“Estos 5 días, en egipcio "heru repenet (Hrw rpnt)" eran los dedicados a los nacimientos de Osiris, Horus,
Seth, Isis y Neftis, por ser los días en los que la diosa Nut pudo dar a luz a sus hijos, después de la maldición
de Ra (véase historia de Osiris) y que ya aparecen atestiguados en el Reino Antiguo, tanto en inscripciones de
tumbas como en los Textos de las Pirámides.” (Francisco L. , 2000)
10
Multiplicar, para los egipcios, era sumar reiteradamente. Para evitar memorizar pasos (como sucede
actualmente), los egipcios introducen el método de duplicación sucesiva estableciendo una regla: todo
número natural es expresable como suma de potencias de 2 (expresar un número en base 2 hoy en
día). Para multiplicar por duplicación el egipcio escribía en columna el factor mayor y sucesivamente
sus dobles, mientras que en la otra columna a la izquierda señalaba la unidad y sus dobles. La
operación se suspendía al llegar al mayor doble inferior al segundo factor; el calculista marcaba
entonces con un signo especial los dobles cuya suma componían este segundo factor y sumaba los
términos correspondientes de la primera columna. Esta suma es el resultado. (Rey Pastor & Babini,
1985, págs. 31-32)
Ejemplo: 56x13
56 1
112 2
224 4
448 8
10
El calendario de elefantina. Durante el reinado de Tutmosis III se elaboró este calendario de festivales, en
el que se menciona el orto helíaco de Sirio, cuando empieza la inundación. Museo del Louvre, París. (Antonio,
2016)
2
Las fracciones unitarias son aquellas que tienen por numerador al uno. “A la fracción 3 le asignaban
los egipcios un papel tan especial en sus cálculos aritméticos que para calcular un tercio de un número
¡hallaban primero los dos tercios y calculaban la mitad del resultado! Conocían y utilizaban el hecho
de que los dos tercios de la fracción unitaria 1⁄𝑝 es igual a la suma de las dos fracciones unitarias
1⁄2𝑝 𝑦 1⁄6𝑝, y, sabían también, obviamente, que el doble de la fracción unitaria 1⁄2𝑝 es la fracción
unitaria 1⁄𝑝. Sin embargo, parece como si, aparte de la fracción 2⁄3, los egipcios consideraran las
fracciones generales propias de la forma 𝑚⁄𝑛, con 𝑚 menor que 𝑛, no como una «cosa» elemental y
3
simple, sino como parte de un proceso incompleto. Donde nosotros consideramos hoy 5
como una
fracción propia irreducible, los escribas egipcios la trataban como reducible a la suma de las tres
1 1 1
fracciones unitarias 3 , 5 𝑦 15
.” (Boyer, 1996, pág. 34) A continuación, propondré tres ejemplos que
aclaren este método egipcio11.
Primer ejemplo:
2 1 1
= +
9 5 45
Segundo ejemplo:
2 1 1
= +
11 6 66
Tercer ejemplo:
2 1 1
= +
13 7 91
En 1858 el egiptólogo escocés A. Henry Rhind visitó Egipto por motivos de salud (padecía
tuberculosis) y compró en Luxor el papiro que actualmente se conoce como papiro Rhind o de
Ahmes, encontrado en las ruinas de un antiguo edificio de Tebas. Rhind murió 5 años después de la
compra y el papiro fue a parar al Museo Británico. Desgraciadamente en esa época gran parte del
papiro se había perdido, aunque 50 años después se encontraron muchos fragmentos en los almacenes
de la Sociedad histórica de Nueva York. Actualmente se encuentra en el Museo Británico de Londres.
El papiro mide unos 6 metros de largo y 33 cm de ancho. Representa la mejor fuente de
información sobre matemática egipcia que se conoce. Escrito en hierático, consta de 87 problemas
y su resolución. Nos da información sobre cuestiones aritméticas básicas, fracciones, cálculo de áreas,
volúmenes, progresiones, repartos proporcionales, reglas de tres, ecuaciones lineales y trigonometría
básica. Fue escrito por el escriba Ahmes aproximadamente en el año 1650 a.C a partir de escritos de
200 años de antigüedad, según reivindica el propio Ahmes al principio del texto, aunque nos resulta
imposible saber qué partes corresponden a estos textos anteriores y cuáles no.12
11
“Para facilitar la reducción de las fracciones propias «mixtas» a una suma de fracciones unitarias, el papiro
de Rhind comienza con una tabla en la que se expresa 2⁄𝑛 como suma de fracciones unitarias para todos los
valores impares de n desde 5 a 101. (…) Se ha sugerido que algunas de las descomposiciones en la tabla de 2⁄𝑛
2 1 1
podían ser obtenidas utilizando lo equivalente a la fórmula = 𝑛+1 + 𝑛(𝑛+1) ” (Boyer, 1996, pág. 34)
𝑛
2 2
12
(Francisco L. , s.f.)
El papiro de Moscú, es junto con el de Rhind el más importante documento matemático del Antiguo
Egipto. Fue comprado por Golenishchev en el año 1883, a través de Abd-el Radard, una de las
personas que descubrió el escondite de momias reales de Deir el Bahari. Originalmente se le conocía
como Papiro Golenishchev pero desde 1912, cuando fue a parar al Museo de Bellas Artes de Moscú
(nº 4576), se conoce como Papiro de Moscú. Con 5 metros de longitud y tan sólo 8 cm de anchura
consta de 25 problemas, aunque algunos se encuentran demasiado dañados para poder ser
interpretados. El papiro fue escrito en hierático en torno al 1890 a.C. (XII dinastía) por un escriba
desconocido, que no era tan meticuloso como Ahmes, el escriba del papiro Rhind. Se desconoce el
objetivo con el que fue escrito.
De los 25 problemas de que consta hay 2 que destacan sobre el resto; son los relativos al cálculo del
volumen de una pirámide truncada, y el área de una superficie parecida a un cesto. Este último es uno
de los problemas más complicados de entender, pues no está clara la figura, y si la figura buscada
fuese un cesto o un hemisferio entonces sería el primer cálculo de tal superficie conocido.
(Francisco L. , s.f.)
Ambos papiros nos dejan registros de que todo avance matemático de los egipcios estaba volcado a
su constante necesidad por resolver cuestiones prácticas del día a día; el reparto de la comida y el
terreno, la construcción de sus pirámides, etc. Además, los escribas estaban muy enfocados en las
operaciones aritméticas: “La operación aritmética fundamental en Egipto era la suma, y nuestras
operaciones de multiplicación y división se hacían en la época de Ahmes por sucesivas duplicaciones
o mediaciones.” (Boyer, 1996, pág. 36) Esto también nos da cuenta de que a los escribas no les
interesaba la caracterización de sus resultados ni el tener una base sólida en la cual verificar sus
descubrimientos matemáticos13, aun así, siento que estos aportes, aunque modestos para algunos, le
dieron inicio a algo más grande: la matemática griega.
La matemática egipcia dejó un legado en la emergente tradición matemática griega entre los siglos
IV y VI a.C. Debido a que la documentación de este período es limitada, la forma y el significado de
esta influencia sólo puede conjeturarse.
Sin embargo, el informe sobre Tales y la medida de la altura de las pirámides14 es sólo uno de los
varios relatos de intelectuales griegos que aprendieron de los egipcios. Esta evidencia literaria tiene
apoyo histórico, ya que los griegos mantuvieron operaciones comerciales y militares continuas con
Egipto desde el siglo VII a.C. en adelante. “Poco tiempo más tarde, sin embargo, los mercaderes,
negociantes y pensadores griegos viajaban ya directamente a los antiguos centros del saber en
Egipto y Babilonia, donde establecieron contacto con la matemática prehelénica, entre otras cosas.”
(Boyer, 1996, pág. 74) Por tanto, es plausible que los precedentes básicos para la matemática inicial
griega, como la forma en que abordaron las fracciones o las medidas de áreas y volúmenes, o el uso
de proporciones semejantes en relación con las figuras, provengan de la ciencia de los antiguos
escribas egipcios.
13
“En la matemática egipcia no nos encontramos con ningún teorema ni demostración formal (…)” (Boyer,
1996, pág. 39)
14
“Hay algunas otras referencias a Tales dispersas por las antiguas fuentes, pero la mayor parte de ellas
describen sus actividades de carácter más práctico: Diógenes Laercio, seguido por Plinio y Plutarco, nos cuenta
que Tales midió las alturas de las pirámides de Egipto observando las longitudes de sus sombras en el momento
en que la sombra proyectada por un palo vertical era exactamente igual a su altura.” (Boyer, 1996, págs. 76-77)
El método egipcio para hallar el área del círculo se ha venido considerando desde hace mucho tiempo
como uno de los progresos más notables de la época; en el problema 50 el escriba Ahmes admite que
el área de un campo circular de 9 unidades de diámetro es la misma que el área de un cuadrado de
lado 8 unidades. Si comparamos esta manera de proceder con la que se obtiene de la fórmula 𝐴 =
𝜋. 𝑟 2 , nos encontramos con que la regla egipcia es equivalente a tomar como valor de 𝜋 3,16 o
1
aproximadamente 3 6, que es sin duda una aproximación muy aceptable; pero de nuevo aquí
carecemos de cualquier indicio que nos permita suponer que Ahmes fuera consciente de que las áreas
de su círculo y su cuadrado no eran exactamente iguales. (Boyer, 1996, pág. 39)
“El método descrito por Ahmes es curioso e ingenioso a la par, aunque en realidad solo se trate de
una simple conjetura.” (Javi, 2017)
Los geómetras egipcios eran llamados "tensadores de la cuerda", ya que la usaban para señalar las
fronteras sobre el terreno. Los egipcios sabían que una cuerda con doce nudos regularmente separados
sirve para determinar un ángulo recto, si se tensa la cuerda de tal modo que se forme un triángulo de
lados 3, 4 y 5 unidades. Este sistema era muy usado en sus construcciones. Los anudadores egipcios
hacían nudos igualmente espaciados entre sí que servían para medir. Se cree que fueron los primeros
en observar que, uniendo en forma de triángulo cuerdas de ciertas longitudes, se obtiene un ángulo
recto, es decir, un triángulo rectángulo. Mediante estos triángulos formados por cuerdas, los egipcios
conseguían colocar el mástil de las embarcaciones en posición perpendicular a la cubierta.
Puntos 9, 13, 14 y 15
Punto 9:
2
como suma de fracciones unitarias. Siguiendo el razonamiento de los egipcios, si
103
quisiéramos repartir dos tartas entre 103 personas, lo primero que deberíamos hacer seria
1
dividir cada tarta en 52 partes iguales. De este modo, a cada persona le tocaría 52 de tarta.
1
Ahora, de las 52 partes de la segunda tarta nos sobra 1 parte, es decir, . Nuevamente,
52
1
dividimos esta parte en 103 pedazos iguales, lo que nos resulta en de tarta para cada
5356
persona.
2 1 1
De esta manera logramos concluir que 103 = 52 + 5356
c) 1043 ÷ 26
26 1 832 + 208 = 1040
52 2 8 + 32 = 40 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠 1043 = 40 × 26 + 3
104 4
208 8
416 16
832 32
d) 37 × 25
37 1
74 2 37 + 296 + 592 = 925 y 1 + 8 + 16 = 25 → 37 × 25 = 925
148 4
296 8
592 16
e)
f)
Punto 15:
1
𝑥 + 𝑥 = 16
2
1 15
𝑥 = 5 𝑠𝑜𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛 𝑓𝑎𝑙𝑠𝑎 → 5 + ∙5=
2 2
15 15 16
𝑒𝑛 𝑟𝑒𝑙𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑐𝑜𝑛 16 → 16 = ∙ 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠
2 2 15⁄
2
16 32
𝑙𝑎 𝑠𝑜𝑙𝑢𝑐𝑖ó𝑛 𝑣𝑒𝑟𝑑𝑎𝑑𝑒𝑟𝑎 𝑒𝑠 5 ∙ =
15⁄ 3
2
32 1 32
+ ∙ = 16
3 2 3
Civilización babilónica
La civilización babilónica engloba un conjunto de pueblos que vivieron en Mesopotamia en
un periodo que comienza hacia el 5.000 a.C. y termina en los primeros tiempos del
cristianismo. Uno después de otro, estos pueblos —sumerios, acadios, caldeos, asirios,
babilonios y otros— contribuyeron a establecer las características de la civilización
babilónica. (Collete, 1986, págs. 19-20)
Los babilonios utilizaban sus conocimientos matemáticos para lidiar con los problemas de la
vida cotidiana en ese momento; el comercio y la contabilidad, pero también lo utilizaban para
la astronomía15.
El sistema de numeración babilónico consistía de dos símbolos; uno para la unidad y otro
para la decena:
El sistema era aditivo hasta el 59, es decir, con solo dos símbolos podían formar el 1, el 2, 3,
4…15…36…hasta el 59. A partir del 60, los babilonios crean un sistema pseudoposicional
en base 60. “(…) las potencias sucesivas de 60, en orden creciente o decreciente, se
representan por la unidad, y cada conjunto numérico hasta 59 debe computarse 60 veces
menor que el anterior.” (Rey Pastor & Babini, 1985, pág. 21)
Una opinión personal es que los babilonios diseñaron su sistema de numeración teniendo en
cuenta la disponibilidad de utensilios para escribir y el material en donde hacerlo (lo que los
limita a la menor cantidad de símbolos posible). Otra conjetura personal, basándome en datos
actuales y el interés babilónico por la astronomía, es que eligieron la base 60 por practicidad
15
Tablilla de Júpiter. “El análisis de Ossendrijver se ha centrado en la interpretación del texto de las tablillas,
que parecen haber sido escritas en Babilonia entre el año 350 y 50 a. C. y están prácticamente intactas. En ellas
se describen dos intervalos del periodo en el que Júpiter aparece por primera vez en el horizonte, calculando su
posición a los 60 y los 120 días.” (SINC, 2016)
para medir el tiempo y los ángulos, como hacemos hoy en día con el sistema sexagesimal.
No olvidemos también la practicidad que ofrece la divisibilidad del 6016.
Al decir que el sistema babilónico era pseudoposicional, nos referimos a la falta de un
símbolo para el cero, pero los babilonios tenían una “noción” del cero, podían diferenciar
entre 33 y 330. “La inexistencia de un signo para el cero (…) hace que el sistema no sea
coherente para nosotros, aunque el contexto del problema, y a veces ocasionalmente ciertos
signos especiales, impedían al calculista sumerio caer en equívocos.” (Rey Pastor & Babini,
1985, pág. 21)
Con ciertos signos especiales, Rey Pastor se refiere a que, en algunos documentos y registros,
se puede apreciar como los babilonios resolvían la confusión de la posición del cero dejando
un espacio destacado17 entre los símbolos para así diferenciar entre, por ejemplo, el 11 del
11 ∙ 60, el 11 ∙ 602 , etc. Otros hallazgos documentados hablan de “un par de cuñas pequeñas
situadas oblicuamente para indicar una posición en la que faltaba una cifra o un lugar
vacío.”18
En Mesopotamia se desarrollaron las matemáticas desde el inicio de la primera cultura
sumeria; además de las operaciones aritméticas elementales, calcularon raíces cuadradas y
cúbicas, establecieron relaciones trigonométricas en triángulos rectángulos y resolvieron
ecuaciones algebraicas lineales y cuadráticas. En menor proporción consideraron algunos
tratamientos geométricos en triángulos, trapecios, circunferencia y círculo.
Si bien los babilónicos tuvieron grandes logros en lo que concierne a los primeros pasos de
la matemática como se la conoce actualmente y que incluso se puede afirmar que su
matemática fue más avanzada que la egipcia, es claro que ambas civilizaciones fallan en lo
mismo; sus cálculos carecían de exactitud y demostración19. Podemos decir que los
babilonios podían calcular raíces cuadradas, pero esos cálculos eran una mera aproximación
sustentada en el planteamiento de un problema concreto de la época (calcular el área de una
casa, por ejemplo) sin que sintieran la necesidad de justificar el procedimiento, tampoco
deteniéndose a pensar si había un principio lógico detrás de todo ello. Otro punto clave es la
ambigüedad de sus escritos (tablillas): “Los críticos apuntan también a lo que ellos
consideran como una ausencia total de abstracción en la matemática egipcia y babilónica. Es
cierto que el lenguaje en que están escritos los documentos parece estar siempre muy próximo
a los casos concretos, como hemos visto, pero esto también puede resultar engañoso. En
muchos de los problemas mesopotámicos habría que interpretar quizá las palabras longitud
y anchura tal como nosotros interpretamos las letras x e y en nuestras ecuaciones (…)”
(Boyer, 1996, pág. 67)
16
(Sautoy, 2008)
17
(Collete, 1986, pág. 21)
18
(Boyer, 1996, pág. 51)
19
“Hay indicios claros de que estos pueblos se dieron cuenta en algunos casos de que ciertos métodos para
calcular áreas y volúmenes se podían justificar reduciéndolos a problemas de áreas y volúmenes más sencillos
(…)” (Boyer, 1996, pág. 67)
Usualmente, oímos decir que las matemáticas mesopotámicas fueron superiores a las egipcias
y, en mi opinión, esto no es cierto. Creo que ambas civilizaciones podrían encontrarse a un
mismo “nivel” de conocimientos, solo que focalizado en diferentes ámbitos; la construcción
1
de las pirámides motivó a Egipto a que obtuvieran la primera aproximación de 𝜋 (3 3), el uso
de la primera cotangente20 e intentar calcular el área de un circulo. Los babilonios estaban
familiarizados con estos conceptos, podemos afirmar que tenían un mejor sistema de
numeración que los egipcios, pero también podemos decir que estaban más interesados en
resolver ecuaciones que en la geometría.
Muchos de los problemas de las matemáticas de los babilonios se centran en medir la tierra
y es aquí donde encontramos las primeras ecuaciones al cuadrado, uno de los grandes legados
de las matemáticas de babilonia. Las ecuaciones al cuadrado implican que la cantidad
desconocida que intentas descifrar se multiplica por sí misma; lo llamamos al cuadrado
porque da el área de un cuadrado y es en el contexto de calcular el área de un cuadrado donde
emergen esas ecuaciones al cuadrado. (Sautoy, 2008)
Plimpton 322 es una tablilla de barro de Babilonia, que destaca por contener un ejemplo de
las matemáticas babilónicas. Tiene el número 322 en la colección GA Plimpton en la
Universidad de Columbia. Esta tableta, se cree que fue escrita cerca de 1800 a. C., tiene una
tabla de cuatro columnas y 15 filas de números en escritura cuneiforme de la época.21
La información hallada en esta tabilla nos hace suponer que los babilónicos conocían el
principio de todo triangulo rectángulo: el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los
cuadrados de los catetos. Todo lo perteneciente a Plimpton 322 hoy en día lo conocemos
como ternas pitagóricas, números que satisfacen el teorema de Pitágoras.
La tablilla podría estar vinculada a la cuestión de medir el área de un cuadrado o los lados de
triángulos rectángulos (Boyer, 1996, pág. 61)
“Es muy tentador pensar que los babilonios fueron los primeros guardianes del teorema de
Pitágoras y es una conclusión a la que han llegado muchas generaciones de historiadores,
pero podría haber una explicación mucho más simple para esos juegos de tres números que
componen el teorema de Pitágoras.” (Sautoy, 2008) Con esto, el profesor nos está diciendo
posiblemente el escriba autor de Plimpton 322 buscaba algo relacionado con el triángulo
rectángulo (poder medirlo, utilizarlo para medir otra cosa, un sinfín de posibilidades),
familiarizándose accidentalmente con el teorema de Pitagoras, mostrando así lo que sabían
del famoso triangulo rectángulo.
20
(Collete, 1986)
21
(Wikipedia, 2021)
22
Con esta pequeña tabilla podemos ver que hay una buena aproximación a la raíz cuadrada de
2 y eso nos demuestra que los babilonios la conocían y era utilizada. En la actualidad, la raíz
cuadrada de 2 es un número irracional. “Lo que implican estos cálculos es muy ambicioso:
en primer lugar, significa que los babilonios sabían algo acerca del teorema de Pitágoras mil
años antes que Pitágoras, en segundo lugar, el hecho de que pudieran calcular ese número
con una precisión de cuatro décimas demuestra que tenían una increíble facilidad para la
aritmética y que sentían una gran pasión por los detalles matemáticos.” (Sautoy, 2008)
Intentemos calcular el valor de la raíz cuadrada de 2 con el método babilónico,
aproximándonos por 6 decimales:
22
Tablilla YBC 7289. En ella aparece un cuadrado con sus diagonales. Al margen está escrito el número 30, y
en el interior el número 1, 24, 51, 10 en una fila y 42, 25, 35 en otra. Estos números están escritos en base
sexagesimal, lo que va a requerir una explicación previa.
0,246913 + 2,7 2
𝑏= = 1,473456 → ℎ = = 1,16254
2 1,473456 + 0,246913
Ejercicios de práctica
Punto 14:
128 en notación babilónica:
128 ÷ 60 = 60 × 2 + 8 𝑜 𝑠𝑒𝑎 𝑞𝑢𝑒 2 ∙ 601 + 8 ∙ 600 = 128
Entonces 128 en notación babilónica es (2;8)
6424 en notación babilónica:
6424 ÷ 60 = 107 ∙ 60 + 4 𝑜 𝑠𝑒𝑎 𝑞𝑢𝑒 6424 = 107 ∙ 601 + 4 ∙ 600
𝑒𝑛 𝑛𝑜𝑡𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑏𝑎𝑏𝑖𝑙ó𝑛𝑖𝑐𝑎 𝑠𝑒𝑟í𝑎 (107; 4)
603
= 216 → 216 = 60 ∙ 3 + 36 𝑠𝑒 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑞𝑢𝑒
1000
3
3 ∙ (0 ∙ 600 + 0 ∙ 60−1 + 3 ∙ 60−2 + 36 ∙ 60−3 ) = 𝑝𝑒𝑟𝑜
1000
3 ∙ 36 = 108 > 60 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠 ℎ𝑎𝑦 𝑞𝑢𝑒 𝑝𝑎𝑠𝑎𝑟 108 𝑎 𝑏𝑎𝑠𝑒 60 → 108 = 1 ∙ 601 + 48 ∙ 600
3
Por lo que 0,003 = 1000 =
Punto 17:
2
a) 𝐴 = 𝑙 2 → 𝑙 2 + 3 𝑙 = (0; 35)60)
2 2 7
𝑙 2 + 𝑙 = 0 ∙ 60−1 + 35 ∙ 60−1 → 𝑙 2 + 𝑙 =
3 3 12
2
2 2 7
2 7 − 3 ± √(3) − 4 ∙ 1 ∙ − 12
𝑙2 + 𝑙 − =0→𝑙= 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠:
3 12 2
7 1
𝑙1 = − 𝑦 𝑙2 =
6 2
1
Como estamos hablando de longitudes, la respuesta correcta es 𝑙2 = 2
3
b) 𝑙 2 + 𝑙 = (0; 45) → 𝑙 2 + 𝑙 = 0 ∙ 600 + 45 ∙ 60−1 = 4
3
3 −1 ± √12 − 4 ∙ 1 ∙ − 4 3 1
𝑙2 + 𝑙 − = 0 → 𝑙 = 𝑝𝑜𝑟 𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑙1 = − ; 𝑙2 =
4 2 2 2
1
Estamos hablando de longitudes, así que la respuesta correcta es 𝑙2 = 2
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
CIVILIZACIÓN EGIPCIA CIVILIZACIÓN BABILÓNICA
Sistema de numeración aditivo no Sistema de numeración en base 60
posicional en base 10: sistema (sexagesimal): aditivo desde el 1
jeroglífico y sistema hierático. hasta el 59. A partir del 60 era
Podían resolver ecuaciones lineales pseudoposicional 8 tenían noción
con su método de “regula falsi” o del 0 pero no lo utilizaban).
falsa posición.” Fueron hábiles calculadores que
Muy buena aproximación a π. podían resolver cuestiones
Fracciones unitarias. Regla de 2⁄3. algebraicas como ecuaciones de una
El ojo de Horus. Familiarizados con incógnita, ecuaciones cuadráticas y
las progresiones. se conocían algunas series.23
Podían calcular el área de triángulos, No podemos afirmar que conocían el
rectángulos y trapecios. teorema de Pitágoras antes que los
griegos (Plimpton 322) pero sí se
Calculo de volúmenes.
puede afirmar que sabían y
Debido a la construcción de las
utilizaban las hoy nombradas ternas
pirámides, usaron el equivalente de
pitagóricas por su interés en los
nuestra cotangente.
triángulos rectángulos.
Fracciones sexagesimales. Números
regulares.
“Cuadradar el rectángulo”.
Aproximación a la raíz cuadrada de
dos.
Área de polígonos.
Les interesaba obtener resultados a problemas prácticos y específicos de la vida
cotidiana.
No se preocupaban por demostrar y/o justificar sus métodos de resolución de
problemas.
Conocían y manejaban las operaciones fundamentales.
CONCLUSIONES PERSONALES:
Estudiar las antiguas civilizaciones, no solo como futuros profesores de matemática, sino
como amantes de ella, nos permite dar cuenta de sus primeros pasos. La matemática fue
evolucionando desde algo intuitivo y practico a lo que conocemos hoy, una verdad sustentada
en los registros históricos que se nos presentan hasta ahora en el estudio de la catedra.
Entender, comprender y visualizar como las primeras civilizaciones hacían matemática es
empezar a entender la extensa cadena que nos trae a la matemática actual e, incluso,
comprender por qué usamos las formulas o los métodos que usamos.
Las contribuciones egipcias y babilónicos inspiraron a los griegos a estudiar cuestiones
matemáticas ya planteadas por estas civilizaciones, profundizarlas, darles una explicación
lógica y avanzar, aportando nuevos conocimientos y conjeturas.
23
(Collete, 1986, pág. 35)
Me atrevo a señalar que algunos de los métodos utilizados por los egipcios y los babilónicos
podrían ser presentados en el aula, como actividades didácticas que afiancen el contenido
enseñado.
Bibliografía
Antonio, B. J. (8 de Noviembre de 2016). HISTORIA NG. Obtenido de NATIONAL GEOGRAPHIC:
[Link]
Collete, J. (1986). Historia de las matemáticas (Vol. I). España: Siglo XXI editores.
Rey Pastor, J., & Babini, J. (1985). Historia de la Matemática Volumen I: "De la antiguedad a la baja
Edad Media" (Vol. I). Barcelona, España: gedisa.
Sautoy, P. M. (2008). The Story of Maths. El lenguaje del Universo. Reino Unido.