ENSAYO
SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0583/2018-S2
SUCRE, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2018
ANTECEDENTES DE LA ACCIÓN DE LIBERTAD
Acure en que fecha 16 de julio de 2018 se interpone acción de liberta con los
siguientes argumentos que en fecha 5 de abril de 2018 se cumplió el plazo
establecido en el art. 134 del Código de Procedimiento Penal (CPP), en ese
sentido la Jueza de Instrucción Penal Segunda de la Capital del departamento
de Cochabamba, conminó al representante del Ministerio Público para que
emita el correspondiente requerimiento conclusivo, bajo apercibimiento de
declararse extinguida la acción penal; al respecto, el Fiscal presentó
Resolución de procedimiento abreviado, mismo que fue rechazado en
audiencia de 23 de mayo del año citado por la referida Jueza, determinación
que fue complementada mediante Auto de 30 de igual mes y año, respecto a la
prosecución del proceso penal, debiendo en consecuencia el aludido Fiscal de
Materia, presentar requerimiento de acusación; empero, la referida autoridad,
no dio cumplimiento a la determinación judicial.
Al respecto, el art. 134 del CPP establece que la etapa preparatoria deberá
finalizar en el plazo de seis meses, vencido ese plazo si el Fiscal no acusa, el
juez conminará al Fiscal de Distrito para que lo haga en el término de cinco de
días, luego del cual sin que se presente solicitud de la Fiscalía, el juez
declarará extinguida la acción, salvo que el proceso pueda continuar sobre la
base de la actuación del querellante.
En ese sentido, mediante memorial presentado el 1 de junio de 2018, solicitó
extinción de la acción penal por duración máxima de la etapa preparatoria,
conforme a la SCP 1330/2014 de 30 de junio que establece que, fuera de los
plazos establecidos en el artículo señalado en el párrafo anterior, no es posible
otorgar otros; al respecto la Jueza de la causa, mediante proveído de 8 de
junio de igual año, dispuso que se corra en traslado a las partes para que en el
plazo de tres días contesten conforme a procedimiento.
Posteriormente, de oficio, la autoridad jurisdiccional, mediante proveído de
28 de junio de 2018, ante la falta de pronunciamiento del Fiscal, dispuso que
se notifique al Fiscal Departamental a efectos que se pronuncie sobre la
referida petición; luego, ante la solicitud de emisión de resolución de 29 de
igual mes y año, mediante Auto de igual fecha, la referida autoridad, bajo el
argumento de la elevada carga procesal en su despacho, amparada en el art.
130 del CPP, determinó la suspensión de los plazos procesales. Disposición
contra la cual, mediante memorial de 3 de julio del año citado, impetró
complementación en relación al plazo establecido en el art. 314 del CPP para
la resolución de este tipo de incidentes; en repuesta, la aludida Jueza, habría
retrotraído el proceso al disponer que se notifique de forma personal a la
víctima con la solicitud de extinción descrita líneas arriba; lo que constituiría
una transgresión del art. 163 del CPP que establece qué tipo de actuados
deben ser notificados de forma personal, y de sus derechos.
DESARROLLO
En el entendido que el derecho a un proceso sin dilaciones indebidas
constituye una garantía, el Tribunal Constitucional Plurinacional considera que
una demora injustificada e irrazonable en la tramitación del proceso penal,
implica el desconocimiento de la garantía del debido proceso y la violación del
principio de celeridad procesal, que puede dar lugar incluso, a la conclusión del
proceso cuando los jueces y tribunales de justicia no dirigen e impulsan su
tramitación hacia su conclusión dentro de un plazo razonable; toda vez que
ellos tienen la obligación de dirigir el proceso y concluir el mismo en tiempo
oportuno y conforme a ley, pues obrar en forma tardía o lenta en contra de las
normas estatuidas no es administrar justicia; por lo que el impulso procesal,
entendido como la acción de llevar adelante el proceso hacia la sentencia
definitiva, no es de responsabilidad exclusiva de las partes litigantes, sino
principalmente de los propios órganos jurisdiccionales, cuyo incumplimiento da
lugar a la retardación de justicia, lo cual amerita se adopten las medidas
necesarias encaminadas a evitar la paralización del proceso o su dilación
indebida a través de la ejecución de actuados procesales en plazos
demasiados prolongados, cuando, por ejemplo, no están expresamente
normados en nuestra economía procesal, tal como ocurre en los
señalamientos de audiencias para considerar el beneficio de la cesación de la
detención preventiva.
CONCLUSIONES. -
La Constitución Política del Estado en su artículo 115.II establece que el
Estado garantiza los derechos al debido proceso, a la defensa y a una justicia
plural, pronta, oportuna, gratuita, transparente y sin dilaciones; lo que implica
que los operadores de justicia ordinaria, indígena originaria campesina,
constitucional, a tiempo de administrar justicia, realicen esa labor a la luz de
estos derechos, que, a su vez, tienen la característica de garantías
jurisdiccionales.
En el presente caso, de la contrastación de lo expuesto en el memorial de
acción de libertad, la Conclusión II.5 y el Fundamento Jurídico III.3, se advierte
que la Jueza de Instrucción Penal Segunda de la Capital del departamento de
Cochabamba, de manera arbitraria y sin que medie una causal fundamentada
acreditada o circunstancia de fuerza mayor demostrada, suspendió el plazo
procesal establecido en el art. 308 del CPP, para resolver el incidente de
extinción de la acción penal por duración máxima de la etapa preparatoria
incoado por el hoy accionante y previsto en el art. 134 del mismo Código. De
donde resulta evidente la lesión al debido proceso en su elemento de
celeridad; vulneración que además se encuentra vinculada a su libertad, pues
de la decisión de la referida autoridad judicial depende la situación jurídica del
mismo.
Bibliografía SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0583/2018-S2, SUCRE, 28 DE
SEPTIEMBRE DE 2018