El Alcohol y la Humanidad
Una antigua y creciente relación
Por Gilbert Carreño | Diciembre 20, 2019
La historia de las bebidas alcohólicas va ligada a la propia historia del ser humano. El
consumo de alcohol ha formado parte de nuestra cultura y sociedad durante siglos.
Comenzó con el consumo de cereales fermentados, el jugo de frutas y la miel, hace miles
de años, para fabricar alcohol (alcohol etílico o etanol).
Las bebidas fermentadas existen desde que tenemos memoria. En la civilización
egipcia existe evidencia de una bebida alcohólica primitiva, igual en China
alrededor del año 7000 a. de C., mientras en la India se sabe de una bebida
alcohólica llamada sura, destilada del arroz, fue utilizada entre los años 3000 y
2000 a. de C.
Diferentes civilizaciones nativas americanas también desarrollaron bebidas
alcohólicas durante la época precolombina. Una variedad de bebidas fermentadas
de la región de los Andes, se hacían a base de maíz, uvas o manzanas y se le dio
el nombre de “chicha”.
¿Qué es el alcohol?
El alcohol etílico es una sustancia tóxica innecesaria para la nutrición que se
absorbe en la mucosa bucal, estómago o intestino. Pasa directamente a la sangre,
pero su mayoría se transforma en el hígado, el cual debe realizar, en caso de
exceso, un mayor trabajo para transformarse en acetaldehído, y luego a acetato.
El acetaldehído es capaz de:
1. Aumentar las grasas en sangre y en hígado (hígado
graso).
2. Aumentar el ácido láctico y gastos metabólicos extras.
3. Disminuir la eliminación del ácido úrico.
4. Disminuir tensión de oxígeno en las funciones
fisiológicas.
5. Deterioro o mal uso de muchas vitaminas o minerales.
En el sistema nervioso el alcohol disminuye algunas funciones al dificultar las
conexiones neuronales del cerebro encargadas de controlar todos los aspectos
integradores y, por tanto, provoca que todas nuestras acciones sean inexactas e
imprecisas de acuerdo con la cantidad disponible en la sangre.
En las fases iniciales de la intoxicación etílica aguda aparece un menor
autocontrol, mayor fluidez verbal, sensación de bienestar, risa fácil y desinhibición.
Después aparecen los efectos típicamente sedantes con una reducción de la
capacidad de rendimiento y concentración, torpeza motora, desequilibrio y pérdida
de reflejos. La intoxicación alcohólica es una consecuencia grave y, en ocasiones,
mortal, de tomar grandes cantidades de alcohol en un período corto de tiempo.
Tomar demasiada cantidad, demasiado rápidamente, puede afectar la respiración,
la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y el reflejo de náuseas y,
potencialmente, causar un coma y la muerte.
¿Por qué tomamos licor?
Parece ser que el alcohol estimula de manera indirecta el centro del placer y la
recompensa del sistema nervioso central, aumentando la liberación de dopamina y
produciendo euforia.
Las mayores tasas de consumo de alcohol entre los jóvenes de 15-19 años
corresponden a Europa (44%), las Américas (38%) y el Pacífico Occidental (38%).
Las encuestas escolares indican que, en muchos países, el consumo de alcohol
comienza antes de los 15 años, con diferencias muy pequeñas entre niños y
niñas.
¿Cuánto se bebe?
Según la OMS, el consumo total de alcohol per cápita en todo el mundo en 2010
registró un promedio de 19,4 litros de alcohol puro entre los hombres, y 7 litros
entre las mujeres.
1 Bielorrusia 17.6 Lts
2 Moldavia 16.8 Lts
3 Lituania 15.5 Lts
4 Rusia 15.1 Lts
5 Rumania 14.4 Lts
19.4L
fue el consume total de alcohol per cápita en todo el mundo para el año
2010.
Se estima que hay 2300 millones de bebedores. Más de la mitad de la población
de tres regiones de la OMS (Américas, Europa y el Pacífico Occidental) consume
alcohol.
En 2016 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que murieron más de
3 millones de personas a consecuencia del consumo nocivo de alcohol, lo que
representa 1 de cada 20 muertes. De esas muertes, 75% correspondieron a
hombres. En general, el consumo nocivo de alcohol causa más del 5% de la carga
mundial de morbilidad.
1 Uruguay 10,8 Lts
2 Argentina 9,8 Lts
3 Chile 9,3 Lts
4 Panamá 7,9 Lts
5 Brasil 7,8 Lts
En 2018 la OMS presentó el Informe Mundial de Situación sobre Alcohol y Salud
donde, de todas las muertes atribuibles al alcohol, el 28% se debieron a lesiones,
como las causadas por accidentes de tránsito, autolesiones y violencia
interpersonal; el 21% a trastornos digestivos; el 19% a enfermedades
cardiovasculares, y el resto a enfermedades infecciosas, cánceres, trastornos
mentales y otras afecciones.
2.300 Millones
es el número de bebedores en el mundo
Consecuencias
Además de las enfermedades crónicas que pueden contraer quienes beben
grandes cantidades de alcohol a lo largo de varios años, el consumo de alcohol
también se asocia a un aumento del riesgo de padecer afecciones agudas, tales
como las lesiones, y en particular las provocadas por accidentes de tránsito.
28%
de todas las muertes atribuibles al alcohol se debieron a lesiones como las
causadas por accidentes de tránsito.
El uso habitual de bebidas con contenido alcohólico en momentos de tristeza,
soledad o exaltación puede ser el principio de una dependencia seria y
deteriorante. Cerebro e hígado, corazón y metabolismo deberán hacer un trabajo
extra con una probabilidad cada vez mayor de lesión. Cualquier bebida con
contenido alcohólico debe pasar por el hígado, y la célula hepática no se está
diseñada para para destilar alcohol.
¿Qué es un “trago”?
En los Estados Unidos, un trago estándar contiene 0.6 onzas (14.0 gramos o 1.2
cucharadas) de alcohol puro. Por lo general, esta cantidad de alcohol puro se
encuentra en lo siguiente:
1. 01
12 Onzas de cerveza.
Con 5% de contenido de alcohol.
2. 02
8 Onzas de malta.
Con 7% de contenido de alcohol.
3. 03
5 Onzas de vino.
Con 12 % de contenido de alcohol.
4. 04
1.5 onzas de licor destilado de 80 grados
Con 40% de contenido de alcohol: p. ej. Ginebra, Ron, Vodka
o Wiskey
El consumo prolongado de alcohol aumenta sus probabilidades de:
Sangrado de estómago o esófago (el conducto a través
del cual viaja la comida de su garganta a su estómago).
Inflamación y daños en el páncreas. Su páncreas
produce sustancias que el cuerpo necesita para funcionar
bien.
Daño al hígado.
Desnutrición.
Cáncer de esófago, hígado, colon, cabeza y cuello,
mamas y otras áreas.
Beber en exceso también puede:
Hacer más difícil el control de la presión arterial alta si
usted ya tiene presión alta.
Llevar a problemas cardíacos en algunas personas.
Embarazo y alcohol
1. El consumo de alcohol durante el embarazo puede
causar defectos de nacimiento y discapacidades en el
bebé. Estas afecciones, conocidas como trastornos del
espectro alcohólico fetal (TEAF) figuran entre las
principales causas prevenibles de defectos de nacimiento
y discapacidades del desarrollo. Los TEAF pueden
causar problemas en la manera como luce, crece,
aprende y actúa una persona. También pueden causar
defectos de nacimiento en el corazón, el cerebro y otros
órganos importantes. Estos problemas duran toda la
vida.
2. No se sabe de ninguna cantidad de alcohol que la madre
pueda tomar durante el embarazo sin correr ningún
riesgo. Todas las bebidas que contienen alcohol pueden
afectar al bebé en gestación.
3. No hay ningún momento en el embarazo en el que se
pueda beber sin correr riesgos. El alcohol puede afectar
al bebé en cualquier etapa del embarazo. Puede causar
problemas en las primeras semanas del embarazo, antes
de que la mujer sepa que está embarazada.
4. Los trastornos del espectro alcohólico fetal son 100%
prevenibles. Los TEAF se pueden prevenir totalmente si
la mujer no bebe alcohol durante el embarazo.
Cáncer
En las investigaciones se evidencia sistemáticamente que las bebidas alcohólicas,
como la cerveza, el vino y el licor, aumentan el riesgo de las mujeres de sufrir
cáncer de mama positivo para receptores de hormonas. El alcohol puede
incrementar los niveles de estrógeno y otras hormonas asociadas con el cáncer de
mama positivo para receptores de hormonas. El alcohol también puede aumentar
el riesgo de cáncer de mama al dañar el ADN de las células.
En comparación con las mujeres que no beben, las mujeres que consumen tres
bebidas alcohólicas por semana tienen un riesgo un 15% más alto de padecer
cáncer de mama. Los expertos estiman que el riesgo de cáncer de mama aumenta
otro 10% por cada trago adicional que las mujeres toman de forma regular cada
día.
Las niñas y adolescentes entre 9 y 15 años que toman de tres a cinco tragos por
semana tienen tres veces más riesgo de desarrollar tumores de mama benignos.
(Ciertas categorías de tumores de mama no cancerosos están asociadas con un
mayor riesgo de cáncer de mama más adelante).
¿Qué es beber en exceso?
Beber en exceso incluye los atracones de alcohol, beber demasiado y cualquier
consumo de alcohol por parte de mujeres embarazadas o personas menores de
21 años.
1. El atracón de alcohol, la forma más común de consumo
de alcohol, en exceso se define como beber lo siguiente:
En las mujeres, 4 o más tragos en una sola
ocasión.
En los hombres, 5 o más tragos en una sola
ocasión.
2. Beber demasiado alcohol se define como consumir lo
siguiente:
En las mujeres, 8 o más tragos a la semana.
En los hombres, 15 o más tragos a la semana.