DELIMITACIÓN Y JUSTIFICACIÓN DE PROBLEMAS DE INVESTIGACIÓN
¿Qué se
El primer paso del método científico es siempre un terreno movedizo, supone una primera
decisión sobre la relevancia de un tema, la justificación es el espacio oportuno para dar
argumentación convincente a tal selección, lo cual se puede lograr por varias vías. Aun
cuando las motivaciones personales pesen de manera más o menos decisiva, sería ingenuo
presumir que las preocupaciones individuales no tienen arraigo social, es decir, se trata de
fundamentar la inquietud por conocer un aspecto particular de la realidad social más allá
de un capricho intelectual, dándole objetividad a un paso ciertamente subjetivo, en tanto
las concepciones de individuos científicos están condicionadas por factores históricos y
sociales.
¿Por
Señalar los límites teóricos del problema mediante su conceptualización, o sea, la
exposición organizada de las ideas y conceptos relacionados con el problema,
comenzando por aquellos de mayor importancia para la comprensión científica del
problema, En este apartado, se exponen las razones por las cuales elige un determinado
tema como proyecto de investigación. Por lo cual, se debe interrogar acerca de los
problemas sobre el tema seleccionado que le interesen y que merezcan investigarse.
Una investigación no parte del supuesto de lo desconocido llanamente, las ciencias
sociales tienen ya décadas de sumar avances empíricos en multiplicidad de temas, por
tanto, cuando se señala la urgencia de una investigación por el vacío de conocimiento,
usualmente es más por falta de insistencia en la localización de fuentes de información. El
otro error es suponer un tema ya agotado, clausurar la investigación mediante una cabal
búsqueda de información que incluso resuelve los mismos objetivos o preguntas de
investigación, es decir, cuando prematuramente el estado de la cuestión no se orienta
para discernir aspectos puntuales de la realidad que aún no han sido interrogados, sino
solo para disipar las interrogantes con información de segunda fuente.
¿Para qué se va hacer?
El planteamiento del problema debe proveer un argumento contundente que resuma los
problemas y las premisas esenciales de la investigación. En este punto es necesario
destacar la demanda de nuevas investigaciones mediante una reflexión acerca de la falta
de investigación en el campo, o de nuestro intento por resolver un dilema existente en la
disciplina, o bien de apoyar algún enfoque teórico ante un conflicto existente y optar por
establecer una nueva directriz al respecto. Es importante aquí establecer el problema en
una sola oración —redactada con una estructura sencilla y sin incluir posibles detalles o
subtemas.
Los antecedentes empíricos ponen énfasis a toda la información disponible sobre las
unidades de análisis para el trabajo de campo, por ejemplo, si se trata de personas se
puede investigar de sus cualidades demográficas o las situaciones que atraviesan; en el
caso de instituciones, se podrán localizar datos generales de estas (funciones, recursos u
organización interna). Esta información también puede refrendar la viabilidad de la
investigación, al prever si las fuentes serán receptivas de brindar información al ser
interrogadas sistemáticamente, y si posibilitarán el acceso a sus archivos o miembros.
Toda esta información es aquella que se puede obtener aún sin aplicar técnicas de
investigación más allá de la consulta de documentos o sondeos no sistemáticos. Es
importante considerar un diseño juicioso en la investigación desde la dimensión
documental, ya que será el cimiento en la forma final que tomará el diseño de
investigación.
Los antecedentes históricos, también son accesibles de manera documental. Se pueden
incluir reseñas cronológicas de un acontecimiento, la trayectoria biográfica de algún
informante clave o los orígenes de una institución. Esto supone elaborar también algo de
la dimensión histórica de lo social, inscribir los hechos que se quieren indagar en una
trama de sentido histórico, para poder así desentrañar cómo ha venido transformándose
el problema de investigación, si han aparecido nuevas tendencias, rasgos singulares
propios de un contexto cultural, o propios de una orientación dominante en una corriente
mucho más global. No se trata de elaborar todo lo que antecede en el tiempo a un
problema social, sino los principales hitos de la coyuntura histórica en que se inscribe el
tema de investigación.
Los antecedentes investigativos se orientan a ponerse al corriente sobre la manera en que
el tema se ha venido investigando, el predominio de un cierto tipo de técnica o la
combinación de varias metodologías, la realización recurrente de ciertas preguntas de
investigación, la discontinuidad de algún aspecto de la investigación o el surgimiento de
nuevas interrogantes. Todos estos antecedentes de tipo metodológico pueden ofrecer
alguna previsión de las dinámicas que se presentarán en el trabajo de campo, dar ideas
para replantear el tema o las preguntas de investigación, analizar diversas alternativas
para el diseño de instrumentos y la planificación de la logística del trabajo de campo. De
esta manera se podrá conectar directamente la congruencia del trabajo desde la consulta
de antecedentes hasta la propuesta metodológica.
¿Cómo qué se va hacer?
La justificación del problema de investigación y la delimitación se enlazan con un aspecto
importante con el que se debe guardar coherencia: el título. El nombre general de una
propuesta surge no solo de la revisión de fuentes, también de la creatividad y capacidad
explicativa de quien investiga, así como de un ejercicio de delimitaciones, ya que el
nombre de la obra puede permitir incluso advertir límites de la investigación, a saber la
delimitación espacial, en la cual se detalla el lugar, ya se trate de una investigación global,
regional, nacional o local, incluso circunscrita a espacios institucionales y por otro lado, la
delimitación temporal, la cual señala la extensión de tiempo que cubre el estudio, sea de
meses o incluso años, de manera constante u observando intervalos de tiempo. Lo que se
busca siempre es indicar con claridad el contexto geográfico e histórico en el cual queda
circunscrito el trabajo de campo realizado en el proyecto de investigación.
Otra forma de establecer fronteras empíricas se logra con la delimitación poblacional,
según el caso, cuando se trabaja con personas informantes, se debe precisar su perfil
demográfico, es decir, a las características referidas al sexo, edad, etnia, estrato
ocupacional, situación económica, nivel de escolaridad, zona de residencia, nacionalidad,
entre otras muchas cualidades básicas, según se combinen para el problema abordado, así
se logra precisar las condiciones desde las cuáles las personas consultadas ofrecen
testimonio de su experiencia sobre el tema indagado. Esto también se puede aplicar
cuando se trabaja con organizaciones, en especial cuando tienen varias sedes o sucursales,
es importante localizarlas e indicar en cuáles se trabajará. Existen temas en los cuales la
referencia poblacional e institucional puede coincidir, esto cuando en el trabajo de campo
se localiza informantes relevantes para el estudio.
Enfocar el trabajo no supone acortarlo, puede ofrecer simultáneamente la opción de
profundizar en algunos escenarios o sobre ciertos agentes, no obstante, es importante
incluir una delimitación conceptual. Pueden existir diversos criterios teóricos al inicio de
una investigación, en aspectos como el tema, una población, un lugar, un momento; no
obstante, falta indicar el aspecto de lo social que se indagará, ya que la delimitación
conceptual evitará querer interrogarlo todo a nivel empírico sobre el contexto
predefinido. Se plantea el problema en sentido teórico, es decir, toda delimitación
requiere ser simultáneamente una articulación con su contexto (Zemelman, 1992), todas
las señas limítrofes de una propuesta de investigación permiten diseñar un trabajo de
campo mucho más preciso respecto de su indagación empírica y a la vez, permiten reflejar
orientaciones sobre los contenidos del documento y cómo se cuestionan sus relaciones
con otros aspectos de lo social.