Pasos para realizar un Círculo de Confianza:
Preparación:
1. Espacio adecuado: Busca un lugar tranquilo y cómodo donde todos puedan sentarse en
círculo. El ambiente debe ser relajado y propicio para la confidencialidad.
2. Establece reglas básicas: Antes de comenzar, explica las reglas del círculo, como el respeto
mutuo, la confidencialidad de lo compartido y la escucha activa sin interrupciones.
Desarrollo de la actividad:
1. Presentación: Inicia la actividad presentándote tú mismo/a y compartiendo algo personal,
como una anécdota, un desafío superado o una experiencia que te haya marcado. Esto
establece un tono de apertura y confianza.
2. Pasa el objeto: Utiliza un objeto físico (como una pelota o un objeto simbólico) que servirá
como pase para hablar. La persona que tenga el objeto será quien tenga el turno para
hablar.
3. Compartir en el círculo: La persona que tiene el objeto comparte algo personal, una
experiencia, un sentimiento, un logro o cualquier aspecto que desee compartir con el
grupo. No se debe sentir presión para hablar si no se siente cómodo/a.
4. Escucha activa: Mientras una persona comparte, el resto del grupo debe escuchar
atentamente sin interrumpir ni juzgar. El objetivo es crear un espacio de apoyo y
comprensión.
5. Pase del objeto: Una vez que la persona ha compartido, pasa el objeto al siguiente
participante, quien tendrá su turno para compartir.
6. Finalización: La actividad puede concluir cuando todos hayan tenido la oportunidad de
hablar o cuando se agote el tiempo disponible. Es importante finalizar con un mensaje de
agradecimiento por la apertura y la confianza compartida.
El Círculo de Confianza promueve la empatía, el entendimiento y el fortalecimiento de los
lazos emocionales entre los participantes. Es esencial respetar los límites y el nivel de
comodidad de cada individuo, sin presionar a nadie a compartir más de lo que desee.
O también puede ser
7. Trenes locos
Con este ejercicio se pretende fomentar la confianza
entre compañeros, haciendo una actividad dinámica y
amena.
El tiempo necesario es de unos 30 minutos
aproximadamente y se puede trabajar con grupos de
tamaños variados, pero que después serán divididos en
grupos de 4 a 5 personas.
Para realizar esta actividad lo más recomendable es
hacerla al aire libre, y se va a necesitar de material unas
vendas para tapar los ojos.
El dinamizador formará grupos de 4 a 5 personas y les
dará a cada uno de ellos vendas, pero solo las
necesarias para que uno de los miembros del grupo se
quede sin.
Antes de ponerse las vendas se explicará en qué
consiste la actividad. Deberán formar un tren en el que,
sin hablar, consigan llegar a la estación, estación la cual
puede ser un lugar cualquiera elegido por el dinamizador.
Antes de que el tren se ponga en marcha, se les dará
unos minutos para que puedan elaborar una estrategia
de trabajo conjunto. Todos se ponen en fila y se ponen
las vendas menos el que no la tiene, quien será el último
vagón del tren y será el encargado de guiar al resto.
El dinamizador irá indicando qué tren debe empezar la
actividad. El resto de compañeros los observan, sin
comentar nada, para evitar sesgar a sus compañeros.
Luego irán saliendo los demás trenes.
Cuando todos los grupos hayan hecho la actividad, se
procederá a reflexionar en grupo cuál ha sido la
estrategia de cada grupo, qué creen que puede haberles
hecho funcionar y qué no.
El vuelo de los gansos
El próximo otoño cuando veas los gansos dirigiéndose hacia el sur para el invierno, fíjate
que vuelan formando una «V». Es bien interesante que sepas lo que la ciencia ha
descubierto acerca de por que algunas aves vuelan de esta forma. Se ha comprobado que
cuando cada pájaro bate sus alas produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro
que va detrás de él. Volando en «V» la bandada completa aumenta por lo menos un 71%
su poder, mas allá de lo que lograría cada pájaro sí volara solo. Está demostrado que las
personas que se unen y comparten una dirección común con sentido de comunidad, llegan
mas rápido y mas fácil a donde desean porque se apoyan y se fortalecen mutuamente.
Cada vez que un ganso se sale de la formación, siente inmediatamente la resistencia del
aire, se da cuenta de la dificultad de hacerlo solo y rápidamente regresa a la formación
para beneficiarse del poder de los compañeros que van adelante y ayudar a los que van
detrás. Si nosotros actuáramos con la inteligencia de los gansos, haríamos todo lo posible
por superar las diferencias, compartir una misma dirección y servir con lo mejor de
nosotros mismos.
Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro
ganso toma su lugar. Siempre obtenemos mejores resultados si tomamos turnos haciendo
los trabajos más difíciles en lugar de permitir que el peso lo lleven unos pocos o uno solo.
Los biólogos han observado que los gansos que van detrás producen un sonido propio de
ellos para alentar a los que van adelante a mantener la velocidad. Una palabra de aliento
produce grandes beneficios. El estímulo motiva reconforta.
Finalmente, cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros dos gansos se
salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañándolo
hasta que esté nuevamente en condiciones de volar ó hasta que muera y, solo entonces,
los dos acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otro grupo. Si nosotros
aprendemos de los gansos, como solidarios con quien nos necesita y nos mantenemos
uno al lado del otro acompañándonos y apoyándonos
1-¿Cuáles son las ventajas del trabajo en equipo?
2- ¿Cuáles son las condiciones para que un grupo se convierta en un equipo?
3- ¿En qué parte de la “V” nos sentimos hoy?
4-¿Qué podemos aportar para que el vuelo de la promo 24 sea como el de los gansos?