Encuentros en El Jardín
Encuentros en El Jardín
ABSTRACT
This article aims to narrate the motivations, process and results of Encounters in the garden,
an artistic residence in which women with intellectual or developmental disabilities from the
Fundación Alas Madrid participated, coordinated by the artist who signs these lines. This project
was one of 4 selected in the 2020 edition of the Espacio Convergente program, an initiative
launched within the framework of the Más cultura, Más inclusión project, funded by Plena
Inclusión Madrid and Fundación Repsol. The residence, developed between October 2020
and June 2021, focused on a multisensory work carried out from the nature of the garden of
Fundación Alas, using different techniques such as drawing, engraving, manipulation of objects
and the effect of chance, listening and sound experimentation focused on making animated pills.
The work culminated with the production, presentation and exhibition of a larger animation and
a compendium of the work done. Encounters in the garden can be understood as a collective
multisensory journey in which we have worked using repetition, considering the movement
of life reflected in the garden. Movement, change, and metamorphosis are pervasive, and
constitute us; we have, all together, given life and made that change visible: we have animated.
Keywords
disabilities; multisensory; animation; collective process; metamorphoses
RESUMEN
Este artículo tiene como objetivo la narración de las motivaciones, proceso y resultados de
Encuentros en el jardín, residencia artística en la que participaron mujeres con discapacidad
intelectual o del desarrollo de la Fundación Alas Madrid1 coordinadas por la artista que firma
estas líneas. Este proyecto fue uno de los 4 seleccionados en la edición de 2020 del programa
Espacios Convergentes2, iniciativa lanzada en el marco del proyecto Más cultura, Más inclusión3,
financiada por Plena Inclusión Madrid4 y la Fundación Repsol5. La residencia, desarrollada entre
octubre de 2020 y junio de 2021, se centró en un trabajo multisensorial realizado a partir de la
naturaleza del jardín de la Fundación Alas, utilizando técnicas variadas como el dibujo, grabado,
manipulación de objetos y efecto del azar, la escucha y experimentación sonora, enfocadas a la
realización de píldoras animadas. El trabajo culminó con el montaje y presentación de una pieza
final de animación y una exposición de una muestra del trabajo desarrollado. Encuentros en el
jardín puede entenderse como un viaje multisensorial colectivo en el que se ha trabajado sobre
el movimiento de la vida reflejado en el jardín, utilizando la repetición. Movimiento, cambio y
metamorfosis son ubicuos y nos constituyen; hemos, entre todas, dado vida y visibilizado ese
cambio, que a su vez nos visibiliza: hemos animado.
Palabras clave
discapacidades; multisensorial; animación; proceso colectivo; metamorfosis
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1 INTRODUCCIÓN
En nuestro caso, se eligió utilizar la animación con técnicas variadas que se relacionan con el
dibujo, el grabado y la fotografía, siempre en forma de bucles que se repiten, como herramienta
de trabajo para, por medio de una experiencia artística, trabajar la cohesión del grupo en
general, la autopercepción en particular, y dar visibilidad a su trabajo artístico. Debido a la
pandemia del Covid-19, y para limitar la posibilidad de contagios, las residentes en las viviendas
de la Fundación Alas redujeron su contacto a las convivientes en cada piso, creando así lo que se
ha denominado grupos burbuja. Estos contactos tan estrechos y continuados, y el aislamiento
del exterior, generaban roces, enfrentamientos y malestares. La actividad artística desarrollada
en el taller permitió, entre otras cuestiones, trabajar en este ámbito de la convivencia y las
alteraciones de los comportamientos.
Este proyecto ha sido concebido teniendo en cuenta un contexto como el actual, en el que
la animación, no solamente es ubicua, como desarrollaba largamente Suzanne Buchan (2013)
en la introducción del libro Pervasive Animation, sino que, además, es una herramienta
utilizada en escenarios tan dispares como campañas de activismo, en tribunales donde se
dirimen cuestiones relacionadas con la violación de los derechos humanos6, en la realización
de narraciones que permitan, en diversos contextos, concebir visiones especulativas del futuro
y, en general, visualizar aquello que aún no es pero puede llegar a ser: las potencialidades y
posibilidades en cada situación y momento. Algunos de estos aspectos emergentes de la
animación son desarrollados en el proyecto plasmado en la página web Animate Assembly7,
(Animate Assembly, s.f.) promovido por teóricos y animadores de la Malmö Art Academy, Central
Saint Martins, Birbeck School of Arts y Goldsmiths en Londres. Esta expansión del ámbito de
actuación de la animación en su dimensión más crítica, que nosotros compartimos, permite
una revisión de las implicaciones éticas y políticas de la imagen animada, comenzando por la
afirmación de que, desde un punto de vista experiencial y ontológico, es la propia animación la
que es constitutiva de la vida misma, y puede modelarla, transformarla, mejorarla. En el caso
que narramos, en un entorno en el que el día a día está gobernado por las rutinas pautadas, que
constituyen una de las bases del equilibrio y la armonía, la idea de cambio y diferencia generada
mediante la actividad continuada fue rápidamente bien acogida y generó un ambiente de
alegría y renovación anímica, maximizada por las sensaciones de aislamiento y soledad a las
que la pandemia las había sometido.
Encuentros en el jardín: un espacio convergente entre la animación y la discapacidad Concha
intelectual García González
Figura 1. Imagen del cartel de la presentación final de Espacio Convergente, conteniendo fotogramas de las
sombras de las participantes.
2 DESARROLLO
Antes de pasar a detallar la metodología utilizada, nos gustaría destacar algunas de las
consideraciones que están en la base de este proyecto. Algunas de ellas han sido identificadas y
renombradas a posteriori, al terminar la experiencia y reflexionar sobre ella; otras fueron desde
el comienzo el motor de Encuentros en el Jardín.
La idea de la vida como cambio constante y perpetuo movimiento parece estar en contra de la
idea de ser, firmemente anclada en el pensamiento occidental que Tim Ingold llama la lógica de
la inversión (2011, pp. 67-75). Esta lógica considera a los seres como expresión externa de un
diseño interno, cuyo comportamiento viene determinado por modelos y esquemas culturales
y cognitivos. Esta visión cierra a los seres sobre sí mismos mediante una especie de caparazón
que los protege de su entorno y de su originaria apertura al mundo. Mediante esta lógica de la
inversión, se percibe a las personas y los seres, en general, como siempre iguales a sí mismos,
cuando en realidad el principio mismo de la vida es el movimiento y el cambio. La lógica de la
inversión, según Ingold, va en contra del río de la vida y su funcionamiento. Para él, animación
no es una propiedad de las personas, proyectada de forma más o menos imaginativa en las
cosas que nos rodean, sino el potencial transformativo del campo de relaciones en que los
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Como hemos afirmado, la animación es constitutiva de la vida misma. De la misma forma que
en ésta, lo más importante es el proceso, perdiendo importancia en la animación el dibujo
aislado, individual, frente a la sucesión: a la práctica repetitiva y continuada. Desaparece así
la presión de la página en blanco, única, del acto de comenzar a dibujar frente a la secuencia,
la serie. La repetición de la práctica de dibujo puede considerarse un entrenamiento que no
solo involucra a la mano, sino a todo el cuerpo. Juhani Pallasmaa afirma que “Hacer bocetos
y dibujar constituyen ejercicios espaciales y hápticos que fusionan en entidades singulares y
dialécticas la realidad externa del espacio y de la materia y la realidad interna de la percepción,
del pensamiento y de la imaginería mental” (Pallasmaa, 2014, p. 104). Cada dibujo refleja,
pues, nuestra manera de sentir el objeto, que se materializa y se concreta en un movimiento
muscular, almacenado por nuestro cuerpo: de alguna forma, imitamos el ritmo del objeto con
nuestros músculos, continúa Pallasmaa, y es filtrado por nuestro cuerpo y su motricidad. Esta
característica del dibujo como actividad y dispositivo que vincula nuestra corporeidad con
el objeto exterior se veía claramente reflejada en cada una de las sucesiones de dibujos que
realizábamos en nuestro taller: algunas corporeidades más nerviosas, otras más tranquilas, unas
más abiertas al mundo exterior, otras más alejadas de la forma del objeto y más fiel reflejo de
la propia motricidad e imagen mental, que también podía ser una impresión táctil o muscular.
El objetivo del proyecto Espacio Convergente no es ser un espacio de arteterapia, sino conectar
artistas con colectivos con diversas discapacidades, pero es inevitable que algunos de los
objetivos o beneficios de las terapias centradas en el arte se crucen con el análisis posterior de
resultados y metodologías. Sin embargo, la jerarquía existente entre el terapeuta y el paciente
está ausente en este proyecto. Quien concibe los proyectos de esta convocatoria, es decir los
artistas, por lo general no han tenido contacto previo con estos colectivos, como era nuestro
caso, y aprende día a día con ellos, modifica su propia práctica artística, sus expectativas, si es
que existen, calla su voz para escuchar la del colectivo con quien trabaja, inventando sin cesar
nuevos medios de contacto con las participantes, en vez de tener una metodología descrita
de antemano. El objetivo no es un diagnóstico ni una cura, sino esa creación de un espacio de
relación y enunciación, así como la observación de lo que en este espacio pasa.
Sin embargo, es inevitable que en nuestro caso a posteriori, hayamos indagado sobre las
experiencias en el ámbito de la animación utilizada como terapia. Es el caso del proyecto de
Melanie Hani (Hani, 2017), que ha definido como modelo metodológico: The Good Hearts Model
(GHM), en un contexto como el británico, en el que la arteterapia es una actividad regulada
por el HCPC (Health and Care Professions Council). En GHM, la creación por parte de cada
uno de los participantes de una película de animación ha sido concebida como terapia para
permitir la visualización y exploración de eventos pasados, emociones, relaciones y patrones
de comportamiento, utilizando los diferentes elementos de una película de animación. Se
trata de una terapia hablada, aunque se trabaje con imágenes, y en ocasiones se utiliza como
herramienta de diagnóstico. Esto separa ampliamente este proyecto del nuestro, en el que
el lenguaje hablado no es significativo ni muy utilizado. Hani la concibe como un medio para
crear “nueva vida, restaurar la vida antigua, presentar la vida actual y la pasada” (Hani, 2017,
p. 9). Tanto éste como otros proyectos basados en el uso de animación como terapia, trabajan
utilizando métodos que recopilan datos determinados de los participantes, materializados de
forma creativa (en el diseño de personajes, de fondos, guiones, cartas, poemas, bandas sonoras,
animaciones completas y storyboards).
Otros proyectos destacados en el ámbito del trabajo con colectivos sin voz, y que pueden ser
concebidos como terapéuticos, son, por ejemplo, el taller de animación descrito por Joana
Ashworth en el contexto del proyecto de Marina Warner Stories in Transit (SIT) realizado en Sicilia,
Italia, con colectivos de refugiados (Ashworth, 2020). SIT no estaba centrado en documentar
los viajes de los refugiados desde su país de origen, sino en explorar todos juntos mitos,
leyendas, fantasías, arquetipos y trabajar con los múltiples y diferentes lenguajes, permitiendo
encontrar un espacio de escucha de las voces plurales y silenciadas y de creación colectiva.
Aunque el proyecto no tenía la intención de ser terapéutico, Ashworth habla de las narraciones
compartidas, fábulas y mitos como lugares en los que los refugiados habitaban y encontraban
refugio: por tanto, de la capacidad de la animación de contribuir a materializar esos lugares
futuros, así como a la creación de nuevas realidades. También en el ámbito de otro colectivo
sólo recientemente visibilizado: el aquejado por el Síndrome Alcohólico Fetal, en inglés, Foetal
Alcohol Spectrum Disorders (FASD), Jessica Rutherford ha utilizado la animación para realizar su
proyecto Learning Project (Rutherford, 2020). El FASD es aquella afección del niño derivada de
la exposición al alcohol durante el embarazo de la madre, que le causa daños irreversibles tanto
morfológicos como neurológicos. Rutherford destaca, como nosotras en nuestro proyecto, que
Encuentros en el jardín: un espacio convergente entre la animación y la discapacidad Concha
intelectual García González
ciertas características inherentes del proceso de animación, como las tareas estructuradas,
actividades prácticas y acciones lentas y repetitivas, junto con la utilización de medios visuales y
cinestésicos, proporcionan una herramienta para repetir y reforzar temas determinados, por lo
que están alineados con los requisitos de este colectivo que ella visibilizaba y con aquel al que
nosotras dimos voz.
3 METODOLOGÍA
Es necesario decir que no existía ninguna metodología previa a la realización del proyecto,
sino tan sólo planteamientos generales, una idea a desarrollar y una herramienta a utilizar:
la animación. Los procedimientos fueron cambiando según se observaban las necesidades,
reacciones y opiniones de las participantes, pues hemos ido aprendiendo. Fruto de ese
aprendizaje, hemos creído necesario recopilar a posteriori el procedimiento seguido, sin que
exista intención ninguna de crear una metodología replicable o trasladable a otro contexto. Esta
recopilación metodológica se concibe más bien como un instrumento de reflexión y aprendizaje
continuo de nuestra propia práctica artística y su posible extensión a otros contextos de
colectivos no visibilizados o incluso silenciados.
El proyecto, como hemos dicho anteriormente, se desarrolló a lo largo de 32 semanas, con una
interrupción tras las vacaciones de Navidad de 2020 producida por un contagio generalizado
de las participantes, reanudándose el 22 de febrero de 2021. Las jornadas, de 3 horas de
duración con una pausa de media hora para el desayuno de las 12.00, se desarrollaban los lunes
y miércoles. El 17 de noviembre de 2020 se creó el canal de YouTube Encuentros en el Jardín
(García, 2020), al que se fueron subiendo experiencias parciales y también la película final.
Como el proyecto ha estado basado en el trabajo fotograma a fotograma, haciendo hincapié
en la repetición y el bucle animado, la creación del canal de vídeo cumplía un doble cometido:
- Dar visibilidad pública, más allá de los muros de la Fundación, al trabajo que estábamos
realizando para que pudiera permanecer como una referencia permanente abierta al mundo, a
la que también ellas pudieran volver siempre, recordando lo que hicieron todas juntas.
- Ser un espacio de visualización continua y cotidiana, así como instrumento de memoria de las
sesiones para las propias participantes. Por medio de la repetición y el visionado repetido de
lo ya realizado, observamos que lográbamos entrar más fácilmente en la dinámica del trabajo
diario, entender el porqué de la repetición y el bucle en cada una de las experiencias. Como
práctica general, cada día al comenzar proyectábamos lo realizado en la sesión o sesiones
anteriores, si así lo deseaban, y hablábamos de ello, recordándolo.
Respecto a los materiales utilizados, podemos dividir la experiencia en cinco grandes bloques:
3.2. Sesiones basadas en el dibujo (frottage, trazado con mesas de luz, variaciones personales…).
3.3. Manipulación de materiales diversos (papeles, plantas, flores, hojas), utilizando rostrum
camera para la sucesión de fotografías. Este bloque incluye el trabajo con la propia sombra
proyectada de cada una de las participantes.
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3.5. Manipulación de materiales y objetos y trabajo con la voz para jugar con su sonido y realizar
experiencias sonoras.
De los cinco bloques, los cuatro primeros no se sucedieron de forma consecutiva, sino que
en ocasiones se dejaba reposar uno para volver a él después, o se utilizaba alguno de ellos
como introducción al siguiente. El bloque relativo al sonido sí se dejó para el final, pues todas
teníamos en mente que nuestro objetivo era realizar la banda sonora de nuestro viaje.
Algunas de las participantes tenían movilidad reducida, por lo que una actividad como salir
al jardín suponía una gran planificación previa, requería de ayuda y exigía una determinada
logística. Esta situación también provocaba la cooperación entre ellas y la colaboración. Además,
y afortunadamente, a lo largo de todo el proyecto hemos contado con la ayuda de monitoras
de taller y auxiliares que han trabajado con nosotras, han participado en las actividades y nos
han apoyado de forma entusiasta, demostrando gran confianza y respeto hacia nuestro trabajo.
Estas sesiones fueron las primeras, las que ayudaron a entrar en materia y romper el hielo.
Pronto nos dimos cuenta de que el objetivo inicial, aún sin pretenderlo, era la búsqueda de
mímesis en la práctica del dibujo y la necesidad de identificar y reconocer aquello que estábamos
dibujando. Por lo tanto, el gran reto de todas estas sesiones, que abarcaban una gran cantidad
de estrategias y materiales de dibujo, era conseguir, partiendo de las muestras recogidas, y de
aquello que estábamos acostumbradas a hacer, o sea copiar la apariencia de un objeto, llegar
a trabajar con un mayor grado de abstracción y libertad hasta llegar a la no figuración. También
pretendíamos lograr desarrollar el gesto particular por medio del uso de la línea, dedicando
una sesión simplemente a trazar líneas siguiendo diferentes ritmos y direcciones y a hacer
garabatos, que queríamos que fueran percibidos como gesto expresivo o marca personal de
cada una. Queríamos, en definitiva, encontrar el garabato gestual de cada cual.
El material con el que trabajamos era de una gran simplicidad: barras de grafito sobre papel
blanco, barra blanca sobre papeles oscuros de color tabaco y gris para perseguir el dibujo
de la luz. Utilizamos material profesional y las participantes notaron la textura particular de
los diferentes tipos de papel, sus características y diferencias por ambos lados, la aparición o
desaparición del grano al difuminar con gamuza o con los dedos. En este punto, intentábamos no
tener miedo a borrar el trabajo con el trapo o la mano y difuminar, valorando los hallazgos en las
manchas del difuminado. Estas prácticas, que siempre se repetían, al menos en número de tres,
con el fin de realizar los bucles, percibimos que comenzaban a dotar de una mayor confianza en
las propias capacidades a algunas de las participantes, que cogían otro y otro papel para seguir
probando. Se realizaron frottages sencillos que fueron aumentando su complejidad con una
única forma repetida, girada. Alguna de las participantes manifestaba dificultad para entender
el giro, y otra participante se lo explicaba con el giro de su propio cuerpo: se desencadenan
soluciones imaginativas y que implican cooperación entre ellas.
Se buscaron estrategias para utilizar toda la sala: utilizar las ventanas como mesas de luz,
componiendo por medio del uso de elementos dispuestos en toda el área de trabajo, vinculando
el concepto de composición, del que hablamos, al hecho de efectuar un determinado recorrido
o coreografía por la sala, y nos inventamos excusas entre todas para alargar las trayectorias,
como por ejemplo alejar entre sí los diversos elementos necesarios para un dibujo. De la misma
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forma, se cambia la disposición de las mesas de trabajo en forma de círculo con la finalidad de
propiciar una mayor colaboración entre ellas, mayor participación en los procesos, una ayuda
mutua, etc.
En cuanto a la evolución de las actitudes generales de las participantes en este primer bloque,
observamos al principio un temor a ensuciarse y manchar el espacio de trabajo, que les costó
vencer. Acordamos establecer un procedimiento de limpieza posterior a las prácticas que
favoreció el desarrollo de las sesiones. Asimismo, observamos que el incremento de la movilidad
favorecía el buen ánimo, estimulaba la colaboración entre las participantes y desencadenaba
una confianza creciente en el propio trabajo, una autoafirmación también creciente: “eso me
gusta así” y “ya está terminado” o “aún no está terminado”, que reflejaban criterios propios
de experimentación que no pedían ni esperaban el beneplácito ajeno, y mucho menos el mío.
Figura 3. Uso de la mesa de luz y evolución en los grados de abstracción de los fotogramas.
memoria. Desde la segunda sesión, nosotras montábamos para la sesión siguiente los diversos
dibujos-fotogramas en forma de bucles animados. A partir de este momento, las participantes
comenzaron a entrar en la lógica de los procedimientos de la animación en general y de nuestro
proyecto en particular.
3.3 Manipulación
camera
de materiales diversos (papeles, plantas, flores, hojas) bajo rostrum
Después de las sesiones de dibujo inicial, se comenzó un bloque nuevo dedicado a la fotografía,
trabajando bajo la cámara, que ellas mismas accionaban. Se mantuvo el uso de la mesa de luz y
se añadió el uso de la estructura de rostrum camera o soporte para fotografiar dibujos y obtener
así la animación. Se experimentó con papeles o recortables, utilizando técnicas de stopmotion,
es decir, animación conseguida por medio de la adición de fotografías.
En estas sesiones nos inventamos una actividad que decidimos llamar florear. La acción
consistía básicamente en hacer minuciosamente y sin importar cuánto tiempo nos llevara la
construcción para, posteriormente, deshacer: destruir lo hecho por medio de las ráfagas de
aire provocadas por nosotras mismas, manipulando unos grandes cartones y registrando esa
acción por la cámara, es decir, trabajando bajo ella. Esta actividad, al final de cada sesión, tenía
un efecto catártico sobre todas: algo parecido a un grito, además de ser un acto de liberación
después de la concentración prolongada y el trabajo minucioso de la formación de la imagen
con los papeles que cada una recortaba y disponía como le parecía, repetidas veces. Uno de
los retos principales, una vez más, era lograr la despreocupación por los trozos de papel, que
acababan caídos, esparcidos en el suelo y repartidos por todos los rincones de la sala. Nos
dábamos cuenta de que no lograban separar la idea de orden y limpieza necesaria en el piso
en el que convivían con la despreocupación por el espacio de trabajo, aunque limpiáramos al
final. Necesitábamos crear ese espacio de libertad del arte: de reglas nuevas y aceptarlas, lo
que poco a poco pudimos ir haciendo. La acción, aparentemente poco ortodoxa de destruir, se
convertía en magia constructiva cuando después veíamos invertidas las fotografías obtenidas
con la cámara a modo de ráfaga (Figura 4).
En este bloque también podemos incluir la experiencia que utilizamos para el montaje final de
los títulos de crédito y que aparece documentada en el principio de esta comunicación, que
consiste en la experimentación con las propias sombras. Aprovechando el buen tiempo del mes
de mayo, se capturaron durante dos sesiones fotografías de las sombras de las participantes
proyectadas sobre el suelo del jardín. Se pedía a cada participante que hiciera lo que le apeteciera
durante un minuto aproximadamente y se tomaban una serie de ráfagas de fotografías con la
finalidad de realizar una pequeña animación de stopmotion o acción detenida a partir de las
sombras de ellas. Pudimos comprobar así cómo la sombra era el elemento identificador de cada
una de nosotras a pesar de su grado de abstracción y cómo recogía nuestra motricidad: hasta
nuestra sombra es única.
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Para realizar esta parte contamos con la colaboración de Mónica Gener, especialista en grabado.
Desde un punto de vista técnico, se optó por trabajar con planchas de gel y pintura acrílica, que
facilitaban la manipulación y el rápido secado, utilizando elementos recogidos en otra de las
sesiones de observación y recolección en el jardín primaveral en este caso.
Figura 6. Diversos monotipos en fases diferentes, después de uno, dos, tres entintados.
El grado de actividad necesaria para realizar esta actividad, hizo que de manera espontánea
se formaran espacios de trabajo en los que algunas de las participantes ayudaban a las de
movilidad más reducida. Además, pudimos ver un aumento creciente de la confianza en las
propias capacidades: algunas participantes tenían miedo al principio de no ser capaces de
manipular la plancha, los rodillos y las pinturas, pero poco a poco aumentaba la seguridad en
sus destrezas y la actividad fue ganando velocidad y pericia. Los elogios que recibieron por los
resultados alcanzados de personas externas al taller hicieron que se sintieran orgullosas de su
trabajo y capacidades, denominando a sus resultados obras de arte. Esto nos hizo pensar en la
posibilidad de exponer esta parte de los monotipos y que fueran ellas mismas las que crearan
su propia exposición, cosa que finalmente hicimos.
Encuentros en el jardín: un espacio convergente entre la animación y la discapacidad Concha
intelectual García González
Aunque se utilizaron diversos fragmentos de piezas de Django Reinhard para realizar los vídeos
parciales, consideramos que la experiencia del proyecto no podía estar completa sin una serie de
sesiones dedicadas al sonido, para que realizaran ellas mismas la banda sonora final. Emulando
a los artistas de Foley, que crean a partir de todo tipo de objetos la banda sonora de una película,
dedicamos tres sesiones a hacer ruidos, experimentando con diversos materiales, instrumentos
y la propia voz. Las referencias sonoras partían de objetos y acciones de la realidad, pero cuando
estábamos experimentando, simplemente nos dejábamos llevar por los propios sonidos y se
elegían unos u otros simplemente por cómo suenan y no por su significado o asociaciones: con
papeles de seda recortados fabricamos pulseras que, al ser agitadas, emulaban el sonido del
viento a través de las ramas de los árboles; cartones y cartulinas nos evocaban el aleteo de las
alas de los pájaros.
3 CONCLUSIONES
Como resultado del taller, realizamos una pieza final de animación (Plena Inclusión, 2021)
de 16 minutos de duración, utilizando todos los fotogramas realizados a lo largo de estos
meses. La banda sonora se generó a partir de los sonidos producidos por ellas. El montaje y
realización técnica fue hecho por quien escribe estas líneas como resumen del proceso, pero
necesariamente no puede recoger todas las experiencias del largo camino recorrido. Esta pieza
sólo recoge algunos de los aspectos de nuestro intenso viaje, en el que hemos aprendido a
dejarnos llevar por los trazos y formas realizadas a partir de los habitantes del jardín, utilizando
técnicas variadas basadas en el dibujo y el stopmotion, utilizando la repetición como recurso
para escucharnos y conocernos más a nosotras mismas y entre nosotras.
Además de nuestra película, tal y como decidimos mientras realizamos las sesiones de
monotipos, se organizó una pequeña exposición montada por todas las participantes en el hall
de entrada de la Fundación Alas. Por causa de la pandemia del Covid-19, al estar reducido el
ámbito y frecuencia de las visitas, su alcance no fue el deseado, pero fue un acto necesario para
mostrar públicamente el trabajo realizado durante casi seis meses de proyecto.
En un contexto como el de la pandemia, que afectó en gran medida a centros como la Fundación
en la que trabajamos por el aislamiento que vivieron las participantes, los beneficios derivados
de la realización del proyecto fueron muchos, tal y como reconocieron las personas que habitual
y diariamente las acompañan y asisten. Queremos destacar los siguientes:
- La animación entendida como práctica basada en la repetición libera del miedo a la página en
blanco, pues cada página no es más que una más de entre muchas. Esta liberación del miedo
a comenzar a dibujar se traduce en una mayor confianza en ellas mismas, que se experimenta
como muy capaz de crear algo bello y les añade autonomía en su día a día.
- En el caso del trabajo con monotipos, se observa un disfrute por los resultados impredecibles,
producto de adición de capas diferentes y manipulaciones sucesivas de un mismo papel. Esto es
un síntoma de falta de miedo y aumento de autoconfianza, que afianza la actitud de trabajar sin
miedo a equivocarse, pues no hay buenos o malos resultados, sino experimentos y búsquedas.
- Volumen de producción creciente en cada sesión, por la rapidez del trabajo realizado,
que procede de la gran interiorización y raudo aprendizaje de todas las participantes de los
procedimientos de trabajo: tiempos de secado, de reutilización de las láminas, de los procesos
Encuentros en el jardín: un espacio convergente entre la animación y la discapacidad Concha
intelectual García González
- La animación como proceso, en definitiva, es una fuente de sorpresa estética permanente por
los resultados inesperados, y existe un disfrute estético en esa sorpresa que puede convertirse,
por extensión, en existencial.
APOYOS
Artículo soportado por la Beca Espacios Convergentes, financiada por Plena Inclusión Madrid y
la Fundación Repsol, edición 2020.
AGRADECIMIENTOS
Queremos aprovechar la oportunidad para agradecer a Plena Inclusión que nos haya concedido
esta oportunidad para desarrollar nuestro proyecto y nos haya permitido crecer y aprender por
medio de una experiencia artística. A Ana Lozano, que nos haya acompañado y facilitado este
viaje; a la Fundación Alas, por habernos acogido en momentos tan duros y extremos como los
atravesados por la pandemia, a las participantes Loli Carroza, Clara Díaz-Cardiel, María José
Fernández, Pilar Muñoz, Betty Nachón, Consuelo Pastor, Chari Peinado, Carmen Pérez Monje,
Guadalupe Rey, Carmen Ruiz, Mari Luz Serrano y Herminia Vacas por su entusiasmo, ganas de
aprender y todo lo que nos han dado, cariño incluido; queremos agradecer también la valiosa
colaboración de la monitora de taller Encarna Gómez y de las ayudantes María Carmen Acosta y
Andrea Narváez, y a mi querida amiga Mónica Gener Frijols, gran compañera y generosa artista.
4 REFERENCIAS
NOTAS
1. https://alasmadrid.org/
2. https://plenainclusionmadrid.org/cultura-inclusion/espacio-convergente/
3. https://plenainclusionmadrid.org/proyectos/cultura/#:~:text=M%C3%A1s%20
Cultura%2C%20M%C3%A1s%20Inclusi%C3%B3n%20es%20un%20espacio%20
de,calidad%20a%20la%20hora%20de%20realizar%20actividades%20culturales
4. https://plenainclusionmadrid.org/
5. https://www.fundacionrepsol.com/
6. Véase, por ejemplo, el trabajo del colectivo Forensic Architecture, que utilizan modelos
y animaciones 3D como herramientas para entrevistar a supervivientes de episodios
violentos, en una búsqueda de nuevas metodologías para acceder y explorar los recuerdos
traumáticos. Investigations ← Forensic Architecture (forensic-architecture.org)
7. https://www.animateassembly.org/animate-assembly/
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