Contrato de Compraventa: Definición y Características
Contrato de Compraventa: Definición y Características
Compraventa
Según el artículo, hay compraventa si una de las partes se obliga a transferir la propiedad de una
cosa y la otra a pagar un precio cierto en dinero. Este contrato no supone transferencia de la
propiedad ni la entrega efectiva del precio, sino la obligación de hacerlo. Esta obligación es válida
aun en la llamada compraventa manual o al contado, que se consuma y concluye en forma
instantánea con la entrega simultánea de la cosa y el precio.
Otra cuestión que merece ser destacada es que el contrato no debe ser juzgado como de
compraventa, aunque las partes así lo estipulen, si para ser tal le falta algún requisito esencial (art
1127). En otras palabras, habrá compraventa cuando una de las partes obligue a transferir la
propiedad de una cosa y la otra a pagar un precio en dinero. Pero, si alguno de estos requisitos
faltase, sea porque no se procura transmitir el dominio de la cosa sino solo su uso, sea porque lo
que se pretende transferir no es el dominio de una cosa sino solo un derecho, sea porque nada se
paga o porque se da otra cosa a cambio, el contrato no será de compraventa, aun cuando las
partes lo hayan calificado de esa manera.
La mayoría de las legislaciones han seguido fieles al sistema romano. Es decir, la compraventa no
es otra cosa que el compromiso de transferir la propiedad de una cosa contra el compromiso de
entregar el precio, pero ésta no se transmite sino por la tradición de la cosa (art 1892). Respecto
de los inmuebles se exige, además la escritura pública. Y como estos dos requisitos resultan
insuficientes para proteger los derechos de terceros, las leyes locales han organizado los Registros
de la Propiedad, en los cuales deben inscribirse obligatoriamente las transferencias del dominio y
sus modificaciones para que sean oponibles a terceros. Este sistema ha sido consagrado
expresamente en el artículo 1893. Aquí solo hemos querido señalar cómo en nuestra legislación es
neta la distinción entre el contrato de compraventa y la transferencia del dominio.
+Caracteres:
ARTICULO 1127.- Naturaleza del contrato. El contrato no debe ser juzgado como de
compraventa, aunque las partes así lo estipulen, si para ser tal le falta algún requisito
esencial.
ARTICULO 1124.- Aplicación supletoria a otros contratos. Las normas de este Capítulo se
aplican supletoriamente a los contratos por los cuales una parte se obliga a:
Se está reconociendo que la compraventa es el principal medio por el que se transfiere el dominio,
y de allí su consagración como norma supletoria. Se desprende del texto que la adquisición de
títulos valores no constituye un contrato de compraventa de cosas muebles, pero su similitud
queda de manifiesto al establecerse la aplicación subsidiaria de sus normas.
Para perfilar con mayor rigor la noción de la compraventa, conviene compararla con otros
contratos con los cuales tiene puntos de contacto.
Por lo tanto, habrá permuta si la cosa entregada tiene mayor valor que el saldo en dinero
(si el coche viejo valía $120000 y el saldo en dinero era de $80000). Habrá compraventa en
los demás casos que son dos: a) cuando el saldo en dinero sea superior al valor de la cosa
entregada (el coche usado valía $80000 y se entregó además $120000 en efectivo) b)
cuando ambos valores fueran iguales.
3. Locación: La locación supone tan solo el compromiso de entregar el uso y goce de una
cosa y no su propiedad, la distinción entre ambos contratos se presenta ordinariamente
con toda nitidez. Digamos que la distinción rigurosa de ambos contratos tiene la mayor
importancia practica: a) el comprador puede usar de la cosa libremente, mientras que el
locatario debe hacerlo de acuerdo con lo convenido o según la naturaleza o destino de la
cosa y devolverla en buen estado b) los riesgos de la cosa corren desde el momento de la
tradición por cuenta del comprador, en cambio, en la locación son sufridos por el
propietario locador; c) clásicamente se ha dicho que la cosas que están fuera del comercio
no pueden ser objeto de un contrato; sin embargo, es necesario distinguir según si lo que
se persigue es su disposición o no. En efecto, ciertas cosas pueden estar fuera del
comercio, pero no respecto de su tenencia, en cuyo caso pueden ser objeto de locación,
pero no de venta. d) los impuestos que gravan a unos y otros contratos son diferentes.
4. Contrato de obra: La distinción entre ambos es neta cuando quien encarga la obra
suministra los materiales; en este caso, quien recibe los materiales tiene la única
obligación de entregar el producto terminado. Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando
quien los suministra es el empresario. Encargo un traje a mi sastre, quien pone la tela;
contrato un busto con un escultor ¿hay venta o contrato de obra?
La importancia que diferencia estos dos tipos de convenciones reside en las siguientes
consecuencias jurídicas: a) el vendedor responde por evicción; garantía esta que no existe
en el contrato de obra. b) el empresario goza del privilegio otorgado por el artículo 2582.
CAPACIDAD
+Cuestiones generales
Enumeración de los incapaces: no pueden comprar o vender por si (aunque pueden hacerlo por
medio de sus representantes legales) las personas por nacer, los menores de edad, sean
adolescentes o no, los incapaces y los condenados con pena de prisión o reclusión mayor de tres
años. En otros casos, se necesita la conformidad del apoyo, como sucede con las personas con
capacidad restringida y con los inhabilitados.
Respecto de los menores de edad, debe tenerse presente que si cuenta con edad y grado de
madurez suficiente, puede ejercer por si los actos que le son permitidos por el ordenamiento
jurídico (art 24). Ya no dependerá tanto de la edad que se tenga sino, y sin perder de vista esa
edad, el grado de madurez que se tenga para ejecutar un acto determinado. En este sentido, la
persona menor de edad, aunque tenga menos de trece años, puede celebrar contratos-como el de
compraventa- de menguado valor o escasa cuantía. Se presume que estos contratos han sido
realizados con la conformidad de los padres.
+Menor emancipado
Es una persona capaz, con restricciones para determinados actos (art 27), lo que permite concluir
que su capacidad no es igual a la de los mayores de edad, pues existen actos jurídicos que no
puede hacer, ni con autorización judicial (art 28).
Además de las incapacidades de ejercicio, el código establece otras de derecho. En el primer caso
no existe una imposibilidad absoluta de comprar y vender, como ya hemos visto, desde que lo
pueden hacer por medio de sus representantes legales o con el auxilio del apoyo designado. En
cambio, en las hipótesis de incapacidades de derecho no hay medio de celebrar el acto por si o por
representante legal o convencional.
Enumeración:
A) Cónyuges entre sí: la ley establece dos regímenes posibles para gobernar el sistema patrimonial
del matrimonio: el de comunidad y el de separación de bienes. En este último, como regla, cada
uno de los cónyuges conserva la libre administración y disposición de sus bienes personales. En el
primero, al que la ley le asigna carácter supletorio- que debe ser aplicado en caso de que los
cónyuges no hayan acordado el régimen de reparación de bienes- se diferencian los bienes según
su origen, en propio y gananciales y se imponen normas sobre la administración y disposición de
ellos, debiéndose dividir por partes iguales la masa de bienes gananciales cuando se extinga la
comunidad. Dicha esta aclaración, debe señalarse que los cónyuges que estén bajo el régimen de
comunidad no pueden contratar en interés propio, entre sí. En efecto, el cambio de de titularidad
de dominio que trae aparejado la compraventa celebrada, permitiría hacer desaparecer con suma
facilidad, mediante actos simulatorios o fraudulentos, los bienes que garanticen el crédito que
tienen contra alguno de los esposos. Esta prohibición no rige cuando el matrimonio ha quedado
disuelto por divorcio vincular. Tampoco rige cuando la venta sea hecha en subasta pública judicial
y cuando el comprador sea una sociedad de la cual forma parte el cónyuge. El contrato celebrado
en contra de la prohibición legal adolece de nulidad absoluta. La nulidad puede ser pedida por
cualquier interesado, salvo por los propios cónyuges, pues estos lo celebraron sabiendo o
debiendo saber el vicio que lo invalidaba.
Los padres no pueden, como regla, contratar con sus hijos menores, ni aun con autorización
judicial, comprar por sí ni por persona interpuesta bienes de su hijo (689)
Por su parte los tutores y curadores no pueden celebrar contratos de compraventa con sus
pupilos. Ello es así porque expresamente se dispone que no puedan celebrar con ellos, ni con
autorización judicial, los actos prohibidos a los padres respecto de sus hijos menores de edad.
Se trata de un supuesto de nulidad relativa, desde que el interés perseguido por la ley ha sido la
protección del incapaz; por tanto, si llegado éste a la mayoría de edad o recuperada su capacidad
plena considera que la compra o venta ha sido conveniente a sus intereses, no sería razonable
impedir la confirmación del acto.
C) Albaceas
E) Funcionario público
No pueden contratar, en interés propio, los funcionarios públicos respecto de bienes de cuya
administración o enajenación estén o han estado encargados. Quedan incluidos el Presidente de la
Nación, los Gobernadores de provincia, los ministros de gobierno y los empleados públicos.
Esta prohibición se funda en el peligro que existe de que la venta sea provocada por la influencia
del referido funcionario que desea adquirirlos. La prohibición obliga a declarar la nulidad del acto
celebrado violando la norma, y esa nulidad absoluta, imposible de sanearse, pues existe un
evidente fundamento de orden público.
No pueden contratar, en interés propio, los jueces, funcionarios y auxiliares de la justicia, los
árbitros y mediadores, y sus auxiliares, respecto de bienes relacionados con procesos en los que
intervienen o han intervenido. Quedan incluidos los fiscales, defensores de menores y peritos.
No pueden comprar los bienes que estén en litigio ante el juzgado o tribunal ante el cual
ejerciesen o hubiesen ejercido su respectivo o en el que inteviniesen como mediadores. La
prohibición se funda en una razón de orden moral.
La prohibición obliga a declarar la nulidad del acto celebrado violando la norma y esa nulidad es
absoluta, imposible de sanearse, pues existe un evidente fundamento de orden publico.
G) Abogados y procuradores
No pueden contratar respecto de bienes litigiosos en procesos en los que intervienen o han
intervenido. Abarca los procesos contenciosos como a los voluntarios. Se funda en razones de
orden moral.
La prohibición obliga a declarar la nulidad del acto celebrado violando la norma, pero esta nulidad
es relativa. No hay un motivo de orden público en este caso, vinculado con la seriedad de la
administración de justicia, que obligue a invalidar el acto, aunque éste resultare luego conveniente
para los vendedores, aquí no se juega otra cosa que intereses privados.
EL CONSENTIMIENTO
ELEMENTOS PECULIARES:
LA COSA
ARTICULO 1129.- Cosa vendida. Pueden venderse todas las cosas que pueden ser objeto
de los contratos
Todas las cosas pueden ser vendidas. Determinamos las condiciones que debe reunir la cosa para
ser objeto del contrato.
a) Debe ser una cosa en sentido propio, es decir, debe tratarse de un objeto material
susceptible de apreciación económica. Si por el contrario, lo que se enajena es un
derecho incorporal, habrá cesión de derechos pero no compraventa.
b) Debe tratarse de una cosa cuya venta no esté prohibida por la ley o que sea
contrario a la moral y a las buenas costumbres.
c) La cosa debe ser determinada o determinable, es decir cuando se fija su especie o
su género. Es determinable cuando se establecen los criterios suficientes para su
individualización.
d) Debe tener existencia real o posible: pueden venderse las cosas existentes a aun
las futuras, pero no las que, vendidas como existentes, no han existido nunca o
han dejado de existir en el momento de formarse el contrato; en este caso, el acto
es nulo (art 1130)
ARTICULO 1132.- Cosa ajena. La venta de la cosa total o parcialmente ajena es válida, en
los términos del artículo 1008. El vendedor se obliga a transmitir o hacer transmitir su
dominio al comprador.
1-Efectos entre las partes: los problemas de los efectos de la venta de cosa ajena deben ser
estudiados con relación a estas hipótesis:
a) Ambas partes sabían que la cosa era ajena- el vendedor se obliga a transmitir o hacer
transmitir su dominio al comprador.
b) Ambas partes ignoraban que la cosa era ajena: el acto es nulo y la nulidad puede ser
pedida por el vendedor hasta el momento de la entrega de la cosa (no después) y por el
comprador en cualquier momento.
c) Solo el vendedor sabía que la cosa era ajena: el vendedor no podrá reclamar la nulidad de
la venta ni aun antes de la entrega; sin embargo, hasta ese momento podrá excepcionarse
oponiéndose a la entrega, pues nadie puede ser obligado a consumar un hecho ilícito.
Luego de la entrega no podrá demandar la nulidad ni pedir la restitución.
d) Solo el comprador sabía que la cosa era ajena: en tal caso no tendrá derecho a reclamar
daños y perjuicios ni a que se le restituya el precio.
Carácter de la nulidad: La nulidad que afecta este contrato es relativa. Porque solo puede ser
declarada a instancia de la persona en cuyo beneficio se establece, que en el caso es el
comprador, aunque se le reconoce a la otra parte, si bien de manera excepcional, que pueda
invocar la nulidad si es de buena fe y ha experimentado un perjuicio importante. Donde se
advierte con mayor claridad el carácter relativo de esta nulidad es en el hecho de que el
verdadero dueño puede confirmar el contrato, lo que no se concilia con la idea de una nulidad
absoluta.
El dueño de la cosa está al margen de las transacciones por las cuales terceras personas
compren o vendan sus bienes de buena o mala fe. Tales actos le son, al menos en principio,
inoponibles. Tiene su fundamento en que solo el dueño puede enajenar una cosa. Este principio
tiene excepciónes.
3-Consolidacion de la venta
CESION DE DERECHOS
ARTICULO 1614.- Definición. Hay contrato de cesión cuando una de las partes transfiere a
la otra un derecho. Se aplican a la cesión de derechos las reglas de la compraventa, de la
permuta o de la donación, según que se haya realizado con la contraprestación de un
precio en dinero, de la transmisión de la propiedad de un bien, o sin contraprestación,
respectivamente, en tanto no estén modificadas por las de este Capítulo.
La importancia del instituto reside en que el titular de una derecho a cierto término, puede
negociar ese derecho obteniendo una pronta liquidez de la que no gozaba, y el cesionario puede
por su parte hacer una inversión ventajosa asumiendo el eventual riesgo de un no pago en
término. Además permite consolidar o salir de derechos confusos o litigiosos, logrando una
liquidez menor, pero evitando el riesgo judicial o de cobro, todo lo cual nos permite advertir la
importancia y el valor de la cesión en la vida diaria y de los negocios.
Podemos definirla como “el contrato en virtud del cual una persona enajena a otro un derecho del
que es titular, para que esta lo ejerza en nombre propio. “
Partes.
Caracteres.
Objeto.
ARTICULO 1616.- Derechos que pueden ser cedidos. Todo derecho puede ser cedido,
excepto que lo contrario resulte de la ley, de la convención que lo origina, o de la
naturaleza del derecho.
-Quedan comprendido todos los derechos personales, reales o intelectuales y, desde luego, las
acciones derivadas de esos derechos. Comúnmente se ceden derechos sobre las cosas
principalmente sumas de dinero, aunque no hay inconveniente en principio en que se cedan otras
clases de derecho, como las obligaciones de hacer o no hacer a cargo de terceros –con ciertos
límites-.
-Prohibición de cesión de derecho: esta puede ser de origen convencional, de conformidad con el
principio de autonomía de la voluntad, las partes pueden acordar la prohibición de ceder el
derecho originado en dicha convención. La prohibición es de origen legal, cuando deriva de una
disposición legal (art 1616). En tal sentido está prohibida la cesión de los siguientes derechos:
Forma.
ARTICULO 1618.- Forma. La cesión debe hacerse por escrito, sin perjuicio de los casos en
que se admite la transmisión del título por endoso o por entrega manual.
-Dicho artículo establece como principio general para la forma de la cesión de derechos, que esta
debe ser hecha por escrito. La ausencia de forma escrita, en modo alguno genera la ineficacia del
acto, ya que podrá probarse el mismo por cual medio apto para llegar a una razonable convicción
de su existencia según las reglas de la sana crítica, con la limitación de que no puede ser
exclusivamente probado por testigos. La excepción a este principio es en los casos de transmisión
de títulos por endoso o por entrega manual.
Efectos.
ARTICULO 1619.- Obligaciones del cedente. El cedente debe entregar al cesionario los
documentos probatorios del derecho cedido que se encuentren en su poder. Si la cesión es
parcial, el cedente debe entregar al cesionario una copia certificada de dichos documentos.
Entre las partes: en primer lugar, produce la transmisión de la titularidad del crédito o
derecho involucrado, pues no tiene un simple efecto declarativo, sino un directo efecto
traslativo sin necesidad de tradición alguna que perfeccione esa transferencia. Sin
perjuicio de lo expresado, el cedente debe entregar al cesionario los documentos
probatorios del derecho cedido que se encuentren en su poder.
En segundo lugar, el cedente debe al cesionario la garantía de evicción –art 1628- pues
garantiza la existencia y legitimidad del derecho transferido a la fecha de la cesión.
El efecto normal y natural de la cesión entre las partes es la garantía de la existencia y
legitimidad del derecho cedido, pues el cedente no garantiza la solvencia del deudor
cedido ni de sus fiadores –art 1682 in fine-.
En tercer lugar si la cesión fue onerosa, el cesionario debe- a su vez- el precio, cosa o
derecho prometido a cambio del derecho recibido.
Respecto de terceros y del deudor cedido
ARTICULO 1620.- Efectos respecto de terceros. La cesión tiene efectos respecto de terceros
desde su notificación al cedido por instrumento público o privado de fecha cierta, sin perjuicio
de las reglas especiales relativas a los bienes registrables.
Basta en el caso con la notificación al deudor, ya que la aceptación del deudor cedido no tiene
relevancia jurídica sino como prueba de que tenía conocimiento de la cesión, pues no está en
su poder aceptar o rechazar la cesión, ni impedir la producción de todos sus efectos. La
exigencia de la notificación se justifica respecto del deudor cedido, pues le permite saber a
quién debe realizar el pago. Si bastara la sola cesión para producir efectos frente a terceros y
al deudor, podría ocurrir que el cedente, de mala fe, le aceptara el pago después de haber
cedido el crédito, y como él ya no es acreedor, el deudor no quedaría liberado y tendría que
pagar nuevamente al cesionario. Por ello la imposición de la notificación, pues sin esta
notificación la cesión carece de efectos respecto del deudor cedido, como también respecto
de cualquier otro tercero que tenga interés legitimo. En tal sentido el ARTICULO 1621 “Actos
anteriores a la notificación de la cesión. Los pagos hechos por el cedido al cedente antes de
serle notificada la cesión, así como las demás causas de extinción de la obligación, tienen
efecto liberatorio para él.”
La semejanza es evidente, pues en ambos casos la obligación permanece igual y solo cambia el
acreedor. Pero las diferencias son importantes: 1- En la cesión es el mismo derecho que pasa del
cedente al cesionario; en la novación media la extinción de una obligación y el nacimiento de otra:
en el primer caso el crédito pasa al cesionario con todos sus accesorios y garantías, en tanto en la
novación esos accesorios se extinguen, salvo reserva expresa y siempre que quien constituyó la
garantía participe en el acuerdo novatorio. 2- La cesión se consuma sin intervención del deudor
cedido, que solo debe ser notificado de ella, su papel es meramente pasivo. En la novación por
cambio de acreedor es indispensable el consentimiento del deudor, sin el cual la nueva obligación
no puede nacer. 3- En la cesión existe la garantía de evicción sobre la existencia y legitimidad del
derecho, mientras que no la hay en la novación. 4-La novación tiene su campo de aplicación
solamente en relación con los derechos creditorios, en tanto que la cesión pude referirse también
a otros derechos.
El que realiza un pago por otro sustituye al acreedor originario en todos sus derechos –art 918-
como ocurre con la cesión. Las diferencias son muy claras: 1- el pago por subrogación es un acto
generalmente desinteresado, sin beneficio o utilidad para el que lo hace, puesto que solo puede
pretender la restitución de lo que ha pagado y no más. En la cesión de derechos, hay usualmente
una especulación: los derechos se ceden por un precio que muchas veces difiere sensiblemente
del valor del crédito cedido. 2- La cesión exige el consentimiento del acreedor cedente; la
subrogación puede tener lugar sin intervención del acreedor si se tratara de una subrogación legal.
3- la cesión de derechos es siempre convencional; la subrogación puede ser legal o convencional.
4- el cedente garantiza la existencia y legitimidad del crédito, lo que no ocurre con la subrogación.
5- la subrogación opera todos sus efectos por el solo hecho del pago; la cesión no produce efectos
respecto de terceros sino desde el momento en que se ha notificado al deudor cedido.
LOCACION DE OBRA Y SERVICIO
ARTICULO 1251.- Definición. Hay contrato de obra o de servicios cuando una persona,
según el caso el contratista o el prestador de servicios, actuando independientemente, se
obliga a favor de otra, llamada comitente, a realizar una obra material o intelectual o a
proveer un servicio mediante una retribución.
El contrato es gratuito si las partes así lo pactan o cuando por las circunstancias del caso
puede presumirse la intención de beneficiar.
OBRA:
PARTES:
CARACTERES:
Bilateral: origina obligaciones a cargo de ambas partes, y por tanto Oneroso. Sin embargo,
es necesario aclarar que el art 1251 prevé la posibilidad de que el contrato sea gratuito,
cuando las partes así lo pacten, o cuando por las circunstancias del caso pueda presumirse
la intención de beneficiar.
Tracto sucesivo: sus efectos se prolongan en el tiempo.
Conmutativo: se supone que las contraprestaciones recíprocas son aproximadamente
equivalentes.
OBJETO:
Las reglas de nuestro Código han sido pensadas teniendo en mira fundamentalmente la realización
de una construcción u obra material, lo cierto es que este contrato es mucho mas amplio y alude a
las obras más diversas, como la construcción de un edificio, puente camino, su modificación o
refacción, y aun su demolición; la fabricación de una maquina o motor, su reparación o desarme;
la realización de obras intelectuales, etc.
De acuerdo con las reglas generales relativas a los actos jurídicos- art 279- ese objeto debe ser
posible, licito, concorde con la moral y las buenas costumbres, y finalmente, determinado.
ARTICULO 1253.- Medios utilizados. A falta de ajuste sobre el modo de hacer la obra, el contratista
o prestador de los servicios elige libremente los medios de ejecución del contrato.
FORMA:
Ley no prescribe forma alguna para el contrato de obra, que queda concluido por el simple
consentimiento, sea verbal o escrito. Solo por excepción algunos de estos contratos deben llenar
exigencias formales (el contrato de obras públicas nacionales debe celebrarse por escrito, aunque
no es necesaria la escritura pública).
Además debe permitir el ejercicio del control de la obra por parte del comitente. ARTICULO 1269.-
“Derecho a verificar. En todo momento, y siempre que no perjudique el desarrollo de los trabajos,
el comitente de una obra tiene derecho a verificar a su costa el estado de avance, la calidad de los
materiales utilizados y los trabajos efectuados.”
A su vez, el comitente tendrá la obligación accesoria de pagar a todos aquellos que hayan
participado en la obra o suministrado materiales si no les pagara el constructor.
El precio de la obra puede ser fijado en una cantidad fija e invariable o puede fijarse una suma
básica que variará según se modifiquen los precios de los materiales y de la mano de obra.
SERVICIO
MANDATO
Ya sea que se trate de mandato con o sin representación, es necesario tener presente que el
Código considera como única representación verdadera y propia aquella que requiere la
contemplatio domini. Esto importa la manifestación o la conciencia tanto para el representante
como para el tercero con quien realiza el acto jurídico, que el asunto del cual se trata no es del
representante sino de aquel por quien él actúa. La importancia que esto tiene es que el
representante solo se desempeña como tal sin que, en principio, pretenda quedar vinculado en
forma personal por el acto que realiza por su representado.
ARTÍCULO 1319- Definición- Hay contrato de mandato cuando una parte se obliga a
realizar uno o más actos jurídicos en interés de otra.
Partes.
Sujetos: tanto las personas humanas como las jurídicas, tienen la posibilidad de celebrar contratos
de mandato y de ser mandantes o mandatarios. En cuanto a las personas jurídicas, debe aclararse,
que el mandato sólo puede otorgarse para posibilitar el cumplimiento de su objeto y los fines de
su creación.
-La definición legal de mandato se sustenta en su esencia, en que es la actuación de una persona
en interés de otra. Esta actuación puede hacerse de dos formas diferentes. La más frecuente es,
en nombre del mandante, representándolo, de modo que al gestionar un acto por el mandante, el
tercero sabe que se vincula con este último y no con el mandatario. Esta se denomina MANDATO
CON REPRESENTACION.
Como regla, los actos jurídicos entre vivos pueden celebrarse por medio de representante, lo que
trae como consecuencia que los actos celebrados por el representante en nombre del
representado y en los limites que las facultades conferidas por la ley o por el acto de
apoderamiento producen efecto directamente para el representado-art 358-. Se advierte con
claridad que la representación es un medio para la celebración de un acto jurídico, que puede
originarse en una disposición legal, en la voluntad de quien la otorga o resultar de un régimen
orgánico propio de las personas jurídicas.
En principio todos los actos jurídicos pueden realizarse por medio de un representante; por
excepción la ley exige que algunos de ellos sean otorgados en forma personal por el titular del
derecho, tal como ocurre con el matrimonio.
Caracteres
El mandato es un contrato cuya finalidad es la colaboración, dado que se lo celebra para que por
su intermedio se realicen otros actos jurídicos, colaborando así con la actividad del mandante.
Bilateral
No formal
Oneroso
Preparatorio: hace posible la conclusión de los actos jurídicos que se encargan por su
intermedio.
Forma
En principio el mandato no tiene que observar ninguna forma en particular. Sin embargo, ella
puede resultar impuesta por el acto para el cual se ha otorga el mandato con representación,
porque en el mandato sin representación el tercero no tiene conocimiento de que existe un
mandato, por lo cual la accesión en la forma no cumpliría ninguna finalidad. En otras palabras, si el
mandato es sin representación resulta incompatible que se aplique esta disposición, pues ante el
tercero, el mandatario, actúa como si el acto lo hiciera en interés propio. Ello no obsta que los
fines probatorios entre mandante y mandatario lo aconsejable es que se instrumente por escrito.
Objeto:
Consiste en que el mandatario realice uno o más actos jurídicos en interés del mandante. No se
encuentra comprendido como objeto del mandato el encargo de realizar actos materiales. A su
vez, cada mandato, tendrá un contenido diverso en orden a la finalidad con la cual se lo haya
conferido. Así, podrá ser otorgado a favor de un abogado para que represente al mandante en un
juicio (poder especial) o en cualquier clase de juicio ( poder general) o a favor de otra persona para
administrar uno o más bienes, para venderlos, para comprar otro, etc.-
a) cumplir los actos comprendidos en el mandato, conforme a las instrucciones dadas por
el mandante y a la naturaleza del negocio que constituye su objeto, con el cuidado que
pondría en los asuntos propios o, en su caso, el exigido por las reglas de su profesión, o
por los usos del lugar de ejecución;
b) dar aviso inmediato al mandante de cualquier circunstancia sobreviniente que
razonablemente aconseje apartarse de las instrucciones recibidas, requiriendo nuevas
instrucciones o ratificación de las anteriores, y adoptar las medidas indispensables y
urgentes;
c) informar sin demora al mandante de todo conflicto de intereses y de toda otra
circunstancia que pueda motivar la modificación o la revocación del mandato;
d) mantener en reserva toda información que adquiera con motivo del mandato que, por
su naturaleza o circunstancias, no está destinada a ser divulgada;
e) dar aviso al mandante de todo valor que haya recibido en razón del mandato, y ponerlo
a disposición de aquél;
f) rendir cuenta de su gestión en las oportunidades convenidas o a la extinción del
mandato;
g) entregar al mandante las ganancias derivadas del negocio, con los intereses moratorios,
de las sumas de dinero que haya utilizado en provecho propio;
h) informar en cualquier momento, a requerimiento del mandante, sobre la ejecución del
mandato;
i) exhibir al mandante toda la documentación relacionada con la gestión encomendada, y
entregarle la que corresponde según las circunstancias.
Si el negocio encargado al mandatario fuese de los que, por su oficio o su modo de vivir,
acepta él regularmente, aun cuando se excuse del encargo, debe tomar las providencias
conservatorias urgentes que requiera el negocio que se le encomienda.
Bajo la expresión “relación externa” se comprende el vínculo que se establece entre el mandante y
el tercero con quien el mandatario ha celebrado el acto. La consecuencia directa del mandato con
representación es que le mandante queda obligado con los mismos alcances que resultaría de su
actuación personal. Si el mandato se ha conferido sin representación. Si el mandato se ha
conferido sin representación, quien queda obligado frente al tercero es el mandatario y no el
mandante: el código autoriza al mandante a ejercer por vía subrogatoria la acción que le
mandatario tenga contra el tercero, y, del mismo modo, a este a promover la que tenga el
mandatario contra el mandante.
En el mandato hay representación, que en cambio falta en el contrato de obra. Se ha hecho notar
que este criterio no es infalible, puesto que a veces hay mandato sin representación; pero salvo
este caso de excepción, el mandatario actúa siempre en nombre del mandante; es éste un
elemento característico del contrato que falta en la empresa y en el cual, por lo tanto, se puede
ordinariamente fundar la distinción.
El mandato tiene por objeto la realización de actos jurídicos por cuenta del mandante, en tanto el
contratista realiza actos materiales u obras, sean materiales o intelectuales, pero no actos
jurídicos.
Por uno se promete un servicio, a cambio de una retribución; por otro se otorga una
representación para celebrar actos jurídicos por el mandante. En otras ocasiones habrá que tener
en cuenta si existe o no representación y si la tarea que se encomienda implica o no
subordinación del que la lleva a cabo. La existencia de una representación es por lo común
suficiente de por si para configurar el mandato; pero también existe en algunos contratos de
servicios, como por ejemplo, cuando se celebra contrato con una abogado, quien además actúa
como apoderado de su cliente. En este caso, lo esencial es la relación de subordinación, en tanto
en el contrato de mandato, el mandante puede instruir la manera en la que el mandatario deberá
ejecutar los actos jurídicos en el que se ve representado; situación que no siempre es posible en el
contrato de servicio.
LOCACION
ARTICULO 1187.- Definición. Hay contrato de locación si una parte se obliga a otorgar a
otra el uso y goce temporario de una cosa, a cambio del pago de un precio en dinero.
Caracteres:
Elementos:
Se establece la formalidad de que sea formulado por escrito cuando el objeto de la locación sea
inmuebles o bienes muebles registrables, ya sea en forma particular o de universalidades que
incluyen en todo o parte de dichos bienes.
Objeto:
ARTICULO 1192.- Cosas. Toda cosa presente o futura, cuya tenencia esté en el comercio,
puede ser objeto del contrato de locación, si es determinable, aunque sea sólo en su especie.
Se comprenden en el contrato, a falta de previsión en contrario, los productos y los frutos
ordinarios.
ARTICULO 1200.- Entregar la cosa. El locador debe entregar la cosa conforme a lo acordado. A
falta de previsión contractual debe entregarla en estado apropiado para su destino, excepto
los defectos que el locatario conoció o pudo haber conocido.
La entrega de la cosa se cumple dando aquello que se ha previsto en el contrato y con todo lo
necesario para que cumpla con el destino pactado. El locador no responde por los vicios aparentes
o por aquellos que el locatoria puedo haber conocido obrando con negligencia.
-Estado en que debe entregarse: esta obligado a entregar la cosa y sus accesorios en la forma
acrodada y falta de especificación, en estado apropiado para su destino. No tendrá esta obligación
si las partes acordaron entregarla en el estado en que se halle.
-Lugar de entrega: a-donde se hubiera convenido b-sino convinieron, debe hacerse en el lugar en
donde se encontraba la cosa al momento de la celebración del contrato; c- en el domicilio del
locador.
-Tiempo de entrega: debe cumplirse con lo pactado. Sino se entiende que el locador tiene la
obligación de entregarlos de inmediato.
ARTICULO 1201.- Conservar la cosa con aptitud para el uso convenido. El locador debe
conservar la cosa locada en estado de servir al uso y goce convenido y efectuar a su cargo la
reparación que exija el deterioro originado en su calidad o defecto, en su propia culpa, o en la
de sus dependientes o en hechos de terceros o caso fortuito.
Esta obligación se extiende a la reparación de todos los deterioros derivados de: 1-caso fortuito o
fuerza mayor 2-de la calidad propia de la cosa y de sus vicios o defectos. 3-el efecto natural del uso
o goce estipulado.4-de la culpa del locador, sus agentes o dependientes. 4- del hecho de terceros
por motivos de enemistad u odio al locatario.
ARTICULO 1202.- Pagar mejoras. El locador debe pagar las mejoras necesarias hechas por el
locatario a la cosa locada, aunque no lo haya convenido, si el contrato se resuelve sin culpa del
locatario, excepto que sea por destrucción de la cosa.
Mejoras son los agregados que hace el locatario sobre el inmueble, para adaptarlo a sus
necesidades. Las reparaciones en cambio, son aquellos arreglos que resultan menester para
cumplor con el deber de conservas la cosa en buen estado.
ARTICULO 1203.- Frustración del uso o goce de la cosa. Si por caso fortuito o fuerza mayor, el
locatario se ve impedido de usar o gozar de la cosa, o ésta no puede servir para el objeto de la
convención, puede pedir la rescisión del contrato, o la cesación del pago del precio por el tiempo
que no pueda usar o gozar de la cosa. Si el caso fortuito no afecta a la cosa misma, sus
obligaciones continúan como antes.
ARTICULO 1204.- Pérdida de luminosidad del inmueble. La pérdida de luminosidad del inmueble
urbano por construcciones en las fincas vecinas, no autoriza al locatario a solicitar la reducción del
precio ni a resolver el contrato, excepto que medie dolo del locador.