Solo Empuja
Cuentan una historia que un día Dios se le apareció a un hombre que estaba enfermo y tenía problemas
físicos y le dijo: “Necesito que vayas hacia aquella gran roca en la montaña y la empujes una hora diaria
durante 1 año completo”.
El hombre se confundió al escuchar esas palabras, pero obedeció y se dirigió hacia la enorme roca en la
montaña. Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, mes tras mes, pero veía que no
lograba moverla ni un poco.
Varios meses despues llegó el diablo y le puso pensamientos negativos en su mente: “¿Por qué
obedeces a Dios? Yo no te haría trabajar tanto y sin sentido. Debes rendirte, es estúpido que sigas
empujando esa enorme roca, nunca la vas a mover”.
El hombre mientras seguía empujando le pedía a Dios que le ayudara para no fallar a su voluntad, y
aunque no entendía se mantuvo en firme en su decisión de empujar.
Pasaban los meses y aquel hombre empujaba todos los días la enorme roca, pero sin poder moverla,
mientras tanto su cuerpo se fortalecía, las enfermedades se iban y sus brazos y piernas se hicieron
fuertes por el esfuerzo diario.
Cuando se cumplió el año el hombre clamo a Dios y le dijo: “He hecho lo que me pediste, pero he
fracasado, no pude mover la piedra ni un poco”, y se sentó a llorar pensando en su fracaso.
Dios se le apareció y le dijo: “¿Por qué lloras? Yo solo te pedí que empujaras la roca, nunca te pedí que la
movieras, en cambio mírate, tus enfermedades y problemas físicos han desaparecido. No has fracasado,
mi propósito en ti se ha cumplido. Tú fuiste parte de mi plan”.
Muchas veces al igual que este hombre, vemos como absurdas los escenarios, problemas y adversidades
de la vida, y empezamos a buscarle sentido a la voluntad de Dios. Y es cuando vienen pensamientos
negativos y nos hace creer que no servimos, que somos inútiles o que no podemos seguir.
El día de hoy les hago un llamado a “solo empujar” sin importar qué pensamientos de duda ponga el
enemigo en nuestra mente, pongamos todo en las manos de Dios, y Él por medio de su voluntad nunca
nos hará perder el tiempo, más bien, nos hará ser más fuertes.
La biblia dice en Romanos [Link] Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien,
esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Dios tiene un propósito con cada uno de nosotros. Permitámosle a Dios hacer su voluntad en nosotros.
El propósito y la voluntad de Dios siempre será mejor que la de nosotros.
Dios les Bendiga