16 GÉNERO Y DISCAPACIDAD
Las estrategias de actuación son eliminar discriminaciones legislativas, aplicar
acciones positivas o medidas específicas temporales, compensatorias y correctoras; e
incorporar el mainstreaming de género (en procesos políticos). El ministerio de igualdad
incluye a la secretaría de igualdad y contra la violencia de género, de la que dependen la
delegación del gobierno contra la violencia de género y las direcciones generales para la
igualdad de trato y diversidad étnico racial y la de diversidad sexual y derechos LGTBI.
La finalidad del instituto de las mujeres es promover la igualdad social entre ambos sexos,
la participación de la mujer en la vida social y prevenir la discriminación. Hay un
observatorio de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
1 LO 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres
La ley tiene 78 artículos, 31 disposiciones adicionales, 12 transitorias, 1
derogatoria y 8 finales. Entró en vigor el día de su publicación (23 de marzo de 2007),
salvo la prohibición de diferencias en seguros por embarazo, el 31 de diciembre de 2008.
El objeto de la ley es la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. Se aplica a
cualquier persona que esté en España, sin importar nacionalidad o residencia. Loa
igualdad es la ausencia de discriminación directa (trato menos favorable) o indirecta
(aparentemente neutra). Se aplica a interpretación y aplicación de normas, al empleo,
acoso sexual y por razón de sexo, al embarazo o maternidad, indemnidad frente a
represalias, nulidad de negocios jurídicos discriminatorios, acciones positivas de poderes
públicos y personas privadas, tutela judicial efectiva, e inversión de la carga de la prueba
(salvo en procesos penales). Los criterios generales de actuación de los poderes públicos
son la efectividad del derecho a la igualdad, su integración en las políticas, la cooperación
entre AAPP, la participación equilibrada en candidaturas (40%, no aplicable a municipios
de menos de 3000 habitantes e islas de menos de 5000), la erradicación de la violencia de
género, la consideración de vulnerabilidades (doble discriminación), la protección de la
maternidad, la conciliación del trabajo, la corresponsabilidad en labores domésticas, la
colaboración con agentes sociales, fomento de la igualdad en relaciones entre
particulares, lenguaje no sexista y cooperación internacional para el desarrollo. Es un
principio transversal. Los cargos públicos estarán entre 40% y 60%.
El plan estratégico de igualdad de oportunidades incluye 3 objetivos: fomento del
empleo femenino, conciliación y erradicación de la violencia. El ministerio de igualdad
elabora un informe periódico bienal que eleva al consejo de ministros para su remisión a
las cortes. Las disposiciones y los planes incorporan un informe sobre su impacto por
razón de género. En estadísticas públicas se debe incluir la variable sexo, nuevos
indicadores sobre roles y discriminación, muestras amplias, explotar datos y revisar
estadísticas existentes. En la conferencia sectorial de la mujer se adoptan programas
conjuntos. Hay planes municipales de organización (planificación equitativa) del tiempo
de la ciudad. Se educa con los principios de calidad, eliminación de obstáculos y fomento
de la igualdad. Las actuaciones son de atención en currículos, rechazo de contenidos
sexistas, integración del estudio de la igualdad en cursos, presencia equilibrada de
mujeres y hombres en órganos de centros docentes, coeducación, mujeres en la historia.
En la educación superior las AAPP promueven la inclusión en planes de estudio de la
igualdad, la creación de postgrados específicos y las investigaciones especializadas.
Se favorecerá la promoción específica de las mujeres en la cultura, la producción
intelectual femenina con incentivos económicos, la presencia equilibrada en la oferta
artística y en órganos consultivos y de decisión… Se mejora la salud de las mujeres, la
investigación científica en las diferencias en protección de salud, la consideración en la
salud laboral del acoso sexual y por razón de sexo, atender la violencia de género,
presencia equilibrada en órganos directivos del sistema nacional de salud, y la obtención
de desagregados por sexo en encuestas. El gobierno promueve la incorporación de
mujeres en las TIC y la promoción de contenidos TIC creados por mujeres. En proyectos
financiados con dinero público habrá lenguaje no sexista. El gobierno promueve el
deporte femenino, la titularidad compartida en el sector agrario y los servicios sociales en
el medio rural para mujeres. Se fomenta el acceso a la vivienda de mujeres y el diseño de
la ciudad con perspectiva de género.
Habrá una estrategia sectorial de igualdad entre mujeres y hombres para la
cooperación española, condiciones y cláusulas de igualdad en contratos públicos y
subvenciones. Los medios de comunicación públicos transmiten una imagen igualitaria,
plural y no estereotipada de mujeres y hombres. RTVE y EFE tendrán como objetivos
reflejar la presencia de mujeres en la vida social, usar lenguaje no sexista, códigos de
conducta de igualdad, colaborar en campañas institucionales contra violencia de género,
fomentar la asociación con grupos de mujeres… Los medios privados y autoridades
audiovisuales respetarán la igualdad. La publicidad discriminatoria será ilícita. Las
políticas de empleo tendrán como objetivo prioritario la incorporación de las mujeres al
mercado laboral. Lo mismo aplica a programas de inserción, FP y negociación colectiva.
Hay permisos y prestaciones por maternidad y paternidad.
En las empresas de 50 o más trabajadores y cuando se establezca en convenio
colectivo habrá plan de igualdad. También cuando se sustituyan sanciones accesorias por
elaboración del plan. El plan de igualdad es un conjunto ordenado de medidas, adoptadas
después de realizar un diagnóstico de situación, tendentes a alcanzar en la empresa la
igualdad de trato entre mujeres y hombres y a eliminar la discriminación por razón de
sexo. Fija objetivos, estrategias y sistemas de seguimiento y evaluación. El diagnóstico
negociado contendrá el proceso de selección y contratación, clasificación profesional,
formación, promoción, condiciones de trabajo, auditoría salarial, ejercicio corresponsable
de la vida familiar y laboral, infrarrepresentación femenina, retribuciones y prevención
del acoso sexual y por razón de sexo. Se crea un registro de planes de igualdad de las
empresas. Hay transparencia en su implantación y se velará y arbitrará el acoso sexual y
por razón de sexo. Se impulsará la adopción voluntaria de planes de igualdad.
El ministerio de igualdad creará un distintivo para reconocer a las empresas en su
aplicación de políticas de igualdad. Cualquier empresa pública o privada presentará un
balance en parámetros de igualdad. Se regula por reglamento. Se tendrá en cuenta la
participación equilibrada en toma de decisiones, en grupos y categorías profesionales, la
adopción de planes de igualdad, la publicidad no sexista, sistemas de remuneración
equitativos, conciliación personal… La empresa remitirá al instituto de las mujeres un
informe anual. El ministro, de oficio o a instancia de parte, revocará el distintivo, previa
audiencia de la empresa, si se incumple el informe anual, se alteran las condiciones o se
pierden requisitos. La empresa puede pedir la suspensión del distintivo o renunciar a él.
Las AAPP deben remover obstáculos de acceso al empleo público, fomentar la
conciliación y la formación en igualdad, la presencia equilibrada en órganos directivos y
de selección, la protección frente al acoso sexual y por razón de sexo, eliminar
discriminación retributiva, directa o indirecta y evaluar la efectividad de la igualdad.
Habrá un informe de impacto de género en las pruebas de acceso al empleo público,
permisos de maternidad, licencias por riesgo en embarazo y lactancia, vacaciones en
fecha distinta a la incapacidad temporal, formación para quienes tuvieran hace menos de
un año permisos de paternidad, estudio de igualdad en pruebas de acceso y cursos, un
protocolo de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo (con los principios de
no tolerarlo, tratamiento reservado de denuncias, identificación de responsables y respeto
a dignidad). Habrá evaluaciones sobre la igualdad en el empleo público y planes de
igualdad en organismos de la AGE.
El III plan para la igualdad en la AGE tiene como objetivos medir para mejorar,
cambio cultural, transversalidad de género, detección temprana y abordaje integral de
situaciones especialmente vulnerables. Se articula en 68 medidas y 6 ejes de actuación: 1
medidas instrumentales para una transformación organizativa, 2 sensibilizar, formar y
capacitar, 3 condiciones de trabajo y desarrollo profesional, 4 corresponsabilidad y
conciliación de la vida personal, familiar y laboral, 5 violencia contra las mujeres y 6
interseccionalidad y situaciones de especial protección. El plan define objetivos
generales, específicos y operativos o medibles, indicadores de impacto, evaluación o
seguimiento de ejecución del plan, y plan de comunicación y divulgación. En las FFAA
y fuerzas y cuerpos de seguridad del estado se respeta la igualdad y su aplicación. Hay
igualdad de trato en el acceso a bienes y servicios, salvo excepciones. Ningún contratante
ni asegurador indagará en embarazo, salvo salud. Si no, habrá derecho a indemnización
o a reclamar asimilación del seguro. Habrá igualdad en la responsabilidad social de las
empresas, con medidas económicas, comerciales, laborales y asistenciales. Se puede
publicitar la responsabilidad en igualdad, que se cesa si el instituto de las mujeres la
considera engañosa. En 8 años habrá presencia equilibrada en consejos de administración.
La comisión interministerial de igualdad entre mujeres y hombres es responsable de
coordinar políticas. Se reúne dos veces al año. Las unidades de igualdad ministeriales
recaban estadísticas, elaboran estudios, asesoran a órganos, fomentan el conocimiento de
la igualdad por parte del personal, y velan por el cumplimiento de la ley. El consejo de
participación de la mujer es un órgano colegiado de consulta y asesoramiento.
2 LO 1/2004, de 28 de diciembre, de protección integral contra la violencia de género
Tiene 72 artículos, con título preliminar y 5 numerados, 20 disposiciones
adicionales, 2 transitorias, 1 derogatoria y 7 finales. Los 10 principios rectores de la ley
sensibilizar, consagrar derechos, reforzar servicios sociales, garantizar derechos laborales
y funcionariales, establecer un sistema integral de tutela institucional, fortalecer el marco
penal y procesal, coordinar recursos, promover la participación de entidades, fomentar la
especialización de colectivos profesionales y garantizar la transversalidad de medidas. La
educación infantil contribuirá a la resolución pacífica de conflictos, la primaria al respeto
a la igualdad entre sexos, la ESO a relacionarse pacíficamente y respetar la igualdad de
oportunidades. El Bachillerato y la FP consolidan la madurez moral para valorar
críticamente las desigualdades y fomentar la igualdad. La enseñanza para adultos fomenta
el respeto a la dignidad y las universidades la docencia e investigación en igualdad.
La publicidad respetará a las mujeres, y si no habrá acciones de cesación. Habrá
autorregulación y cuidados en el tratamiento gráfico de información difundida sobre
violencia. En sanidad habrá protección precoz de violencia de género por los
profesionales, contenidos de igualdad en formación sanitaria, un apartado específico en
los planes nacionales de salud, y una comisión contra la violencia de género.
Habrá derecho a la información (accesible para las discapacitadas), a la asistencia
social integral (atención multidisciplinar que incluye información a las víctimas, atención
psicológica, apoyo social, seguimiento de las reclamaciones de los derechos de la mujer,
apoyo educativo a la unidad familiar, a la formación e inserción laboral y formación
preventiva en igualdad dirigida a su desarrollo personal y a la adquisición de habilidades
en la resolución no violente de conflictos. La asistencia jurídica será gratuita. Los colegios
de abogados tendrán formación sobre violencia de género y designarán urgentemente
letrado. La víctima tiene derecho a la reducción o reordenación de su horario, a la
movilidad geográfica, cambio de centro, suspensión de relación laboral con reserva de
puesto y extinción del contrato. Las empresas tendrán bonificación de cotizaciones por
todo el periodo de suspensión o por 6 meses en caso de movilidad geográfica o cambio
de centro de trabajo. Si las víctimas trabajan por cuenta propia, se les suspenderá la
obligación de cotizar durante 6 meses. Habrá un programa específico de empleo para
víctimas. La violencia de género se acredita por sentencia condenatoria, orden de
protección, medidas cautelares o informe del ministerio fiscal, servicios sociales,
especializados o de acogida. Los derechos de las funcionarias son reducción o
reordenación del horario, movilidad geográfica, excedencia, y ausencias justificadas. Los
derechos económicos incluyen ayudas sociales del 75% del SMI en pago único, y subsidio
de desempleo de 6 meses o 12 en caso de discapacidad de 33% o más. Las víctimas
tendrán acceso a la vivienda y residencias públicas de mayores prioritario.
La tutela institucional abarca a la delegación del gobierno para la violencia de
género, al observatorio estatal de violencia sobre la mujer, a las fuerzas y cuerpos de
seguridad y a los planes de colaboración. En tutela penal se establece que los malos tratos
(incluyendo psíquicos) y las amenazas leves se castigan con prisión de 6 meses a un año
o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80 días, privación de armas, y en malos
tratos, también inhabilitación de 5 años para patria potestad. La pena se impone en su
mitad superior si el mal trato se hace en presencia de menores, con armas o quebrantando
orden de alejamiento. Los delitos de lesiones se castigan con entre 2 a 5 años de prisión.
Las injurias solo son perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada. El castigo
es la localización permanente de 5 a 30 días, en domicilio diferente y alejado del de la
víctima, o trabajos en beneficio de la comunidad de 5 a 30 días, o multa de uno a 4 meses.
En la tutela judicial se incluyen los juzgados de violencia sobre la mujer de cada partido
o grupo de partidos instruyen procesos para exigir responsabilidad penal (aborto,
homicidio, honor), adoptan órdenes de protección de las víctimas, conocen y fallan sobre
delitos leves, dictan sentencia, ejecutan y emiten instrumentos de reconocimiento mutuo
resoluciones penales de la UE… y tienen competencias civiles (filiación, maternidad,
paternidad, nulidad del matrimonio, separación, divorcio, guarda o custodia…). El fiscal
general del estado nombra, como delegado, un fiscal contra la violencia sobre la mujer,
con categoría de fiscal de sala, que interviene en procesos penales de especial
trascendencia, coordina a las secciones contra la violencia sobre la mujer y a los criterios
de actuación de las fiscalías en violencia de género y elaboran un informe semestral.
En los procedimientos contra la violencia de género se protegerá la intimidad de
las víctimas. El juez podrá obligar la salida obligatoria del inculpado del domicilio, y
podrá prohibir al inculpado a que se aproxime a o comunique con la persona protegida.
El juez puede suspender la patria potestad, la guarda y custodia, acogimiento, tutela,
curatela o guarda de hecho. El juez podrá ordenar la suspensión del régimen de visitas,
estancia, relación o comunicación del inculpado con los menores.
3 Ley 39/2006, de 14 de diciembre
La dependencia, según el consejo de Europa, es la necesidad de ayuda o asistencia
importante para las actividades de la vida cotidiana, y según la ley 39/2006, un estado
permanente en que se encuentran las personas que, por razones ligadas a la falta o pérdida
de autonomía física, psíquica o intelectual, tienen necesidad de asistencia o ayudas
importantes para los actos corrientes de la vida diaria y el cuidado personal. El teléfono
de información del portal de dependencia es 901 109 899. Debe haber lucha contra la
discriminación y accesibilidad universal, basada en el modelo de vida independiente. La
ley tiene un título preliminar, uno primero con 5 capítulos, otro segundo con 5 capítulos,
un tercero, 16 disposiciones adicionales, 2 transitorias y 9 finales. Las actividades básicas
de la vida diaria son las más elementales de la persona, como el cuidado personal, las
tareas domésticas, movilidad, reconocer personas y objetos, orientarse, entender y
ejecutar órdenes…Las necesidades de apoyo para la autonomía personal son las
requeridas por quienes tienen discapacidad intelectual o mental. Los cuidados no
profesionales son los de su familia o entorno y los profesionales pueden tener ánimo de
lucro o no. El asistente personal realiza tareas cotidianas promoviendo su autonomía. El
tercer sector promueve derechos sociales sin ánimo de lucro.
Esta ley se inspira en los principios de prestaciones públicas del sistema para la
autonomía y atención a la dependencia, universalidad de acceso, atención personalizada,
integral e integrada, la transversalidad, la valoración de las necesidades de las personas,
medidas de prevención, rehabilitación, estímulo social y mental, la promoción de
autonomía, la permanencia de dependientes en el entorno en que desarrollan su vida, la
calidad, sostenibilidad y accesibilidad de los servicios, la colaboración de servicios
sociales y sanitarios, la participación de la iniciativa privada y del tercer sector, la
cooperación interadministrativa, la perspectiva de género, la atención preferente de
personas en gran dependencia y la integración de las prestaciones en las redes
autonómicas. Los derechos de los dependientes son las prestaciones de la ley 39/2006, y
las obligaciones comunicar sus datos para valorar su grado de dependencia, y las ayudas
que reciben. Son titulares de derechos quienes tengan uno de los 3 grados de dependencia,
residir en España 5 años, 2 de los cuales inmediatamente anteriores, y en menores de 3
años discapacitados, ayuda a domicilio. El sistema para la autonomía y la atención a la
dependencia establece un primer nivel de protección mínima, un segundo nivel
suspendido de vigencia desde 2012 y un tercer nivel adicional de las CCAA.
El sistema incluye servicios de prevención de la dependencia y de promoción de
la autonomía personal, de teleasistencia, ayuda a domicilio, centro de día y de noche y
atención residencial, tanto para mayores como menores de 65. Hay prestaciones
económicas vinculadas al servicio, de carácter personal y para cuidadores no
profesionales (excepcionales).
El consejo territorial de servicios sociales y del SAAD tiene como funciones
acordar el marco de cooperación interadministrativa (suspendido desde 2012), establecer
criterios para determinar la intensidad de la protección, acordar condiciones y cuantía de
prestaciones económicas, los criterios de participación del beneficiario en el coste de los
servicios, acordar el baremo del grado de autonomía personal, acordar proyectos
conjuntos, adoptar criterios comunes de actuación y evaluación, poner a disposición
documentos, establecer mecanismos de coordinación para dependientes desplazados,
informar la normativa estatal y servir de cauce de cooperación entre AAPP.
El grado I de dependencia (moderada) es la necesidad de una vez al día de recibir
ayuda en una actividad, el grado II(severa) es la ayuda 2 o 3 ves al día sin asistencia
permanente, y el grado III (gran dependencia) es la necesidad de apoyo indispensable y
continuo. Las CCAA determinan los órganos de valoración de la dependencia. El baremo
tendrá criterios objetivos de capacidad de hacer actividades diarias y e intervalos de
puntuación para cada grado de dependencia. El procedimiento se inicia a instancia del
afectado y el reconocimiento parte de una resolución autonómica. El grado de
dependencia será revisable por mejoría o empeoramiento de la situación de dependencia
o por el error de diagnóstico o en la aplicación del correspondiente baremo. El programa
individual de atención determina el modo de intervención más adecuado y será revisado
a instancia del interesado y7 de sus representantes, de oficio o con motivo del cambio de
residencia a otra CCAA. La financiación viene determinada por el número de
dependientes, que participarán en ella. Será estable, suficiente y sostenida en el tiempo.
La AGE garantizará la financiación de las CCAA. La ley 39/2006 establece medidas
destinadas a fomentar la calidad y eficacia de la atención a la dependencia, formar y
cualificar a profesionales y cuidadores, garantizar información y comunicación recíproca,
actuar contra el fraude, y tipificar infracciones. Hay un comité consultivo del SAAD que
informa, asesora y formula propuestas. Está adscrito al ministerio de servicios sociales y
agenda 2030. Está compuesto de 6 representantes de la AGE, 6 de las CCAA, 6 de las
EELL, 9 de las patronales y 9 de los sindicatos. También actúan como órganos
consultivos el consejo estatal de personas mayores, el consejo estatal de ONGs de acción
social y el consejo nacional de la discapacidad. La ley entró en vigor el 1 de enero de
2007 y el consejo territorial se constituyó el 22 de enero. El primer año, las personas con
grado III pasan a nivel I y II. El segundo y tercero (2008 y 2009), el grado II al nivel 2.
En 2011, la dependencia moderada a nivel 2 y reciban prestaciones. A partir del 1 de julio
de 2015 al resto de quienes tuviesen dependencia moderada.
4 RDL 1/2013, de 29 de noviembre
Hay un título preliminar y 3numerados, que entraron en vigor el 3 de diciembre
de 2013. Tiene por objeto garantizar la igualdad de oportunidades y de trato, y establecer
infracciones y sanciones. La discapacidad es la interacción entre deficientes y barreras
que impiden su participación en la sociedad. La igualdad de oportunidades es la ausencia
de discriminación directa e indirecta mediante medidas positivas. La discriminación por
asociación existe cuando una persona o grupo en que se integra es discriminado en
relación con otra por motivo de su discapacidad. El acoso es toda conducta no deseada
relacionada con la discapacidad que crea un entorno hostil. Las medidas de acción
positiva compensan desventajas derivadas de la discapacidad. La vida independiente es
la situación en que el dependiente decide sobre su existencia y participa en la comunidad.
La normalización es un principio en virtud del cual los discapacitados llevan una
vida en igualdad de condiciones respecto a otras personas. La inclusión social es el
principio en virtud del cual la sociedad promueve valores compartidos orientados al bien
común. La accesibilidad universal es la condición que deben cumplir entornos, productos
y servicios para ser usados por todos. Implica el diseño para todas las personas. Los
ajustes razonables son adaptaciones del ambiente físico, social y actitudinal a las
necesidades de los discapacitados que no supongan una carga desproporcionada o
indebida. El diálogo civil es el principio en virtud del cual las organizaciones
representativas participan en la elaboración, ejecución y seguimiento de políticas
oficiales. La transversalidad implica que no solo habrá planes específicos de
discapacidad, sino que cualquier ámbito tendrá en cuenta demandas de los discapacitados.
Los principios de esta ley son el respeto a la dignidad inherente, la autonomía
individual, la libertad de decidir y la independencia; la no discriminación; la aceptación
de la diferencia, la igualdad de oportunidades y entre mujeres y hombres, la
normalización, accesibilidad universal, diseño universal o para todas las personas; la
participación plenas y efectivas para toda la sociedad, el diálogo civil, el respeto al
desarrollo e identidad de los discapacitados; y la transversalidad.
El ámbito de aplicación es las telecomunicaciones y sociedad de la información,
los espacios públicos urbanizados, infraestructuras y edificación, transportes, bienes y
servicios a disposición del público, relaciones con las AAPP, administración de justicia,
patrimonio cultural y empleo. Hay medidas de fomento de la calidad, de innovación y
desarrollo de normas técnicas, iniciativa privada y observatorio estatal de la discapacidad
(dependiente del ministerio de derechos sociales y agenda 2030). Las medidas de defensa
son el arbitraje, la tutela judicial y la protección contra represalias, la legitimación e
inversión de la carga de la prueba si hay indicios fundados de discriminación.