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Cultura del Reino de Dios y Fe

El documento describe la cultura del Reino de Dios, la cual enseña valores como humildad, sencillez y amor, en contraste con la cultura mundana. Insta a los creyentes a romper con hábitos mundanos y vivir de acuerdo a la cultura del Reino para prosperar espiritualmente.

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Cultura del Reino de Dios y Fe

El documento describe la cultura del Reino de Dios, la cual enseña valores como humildad, sencillez y amor, en contraste con la cultura mundana. Insta a los creyentes a romper con hábitos mundanos y vivir de acuerdo a la cultura del Reino para prosperar espiritualmente.

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La Cultura del Reino. Serie. El Reino de Dios.

Efesios 4: 17-32
Introducción. Como hijos de Dios no pertenecemos a organización
religiosa ninguna, entramos a pertenecer al reino de Dios, y él mismo nos
hizo reyes y sacerdotes (Apocalipsis 1:6), para Él. Dios nos establece en
esa dimensión de autoridad; por tanto no somos esclavos de ningún líder
espiritual, ni de nadie, tampoco de tradiciones ni del pasado, porque la
sangre de Cristo nos ha limpiado de todo pecado. Dentro de todo reino o
sociedad, hay una cultura, unas buenas, otras no son tan buenas; pero la
del reino de Dios, es la mejor. ¿Qué es cultura? El conjunto de
costumbres con las cuales la gente se identifica. La cultura de este mundo
enseña que cada quien haga lo que quiera, y en esta cultura que es la que
nos rodea, que es una cultura satanizada, impera el desorden, la ruina, la
escasez, porque no podemos esperar que hacemos cosas malas y todo
nos irá bien, puesto que todo lo que el hombre siembra será lo que al
final de la jornada va a cosechar.

La cultura mundana no nos deja prosperar con Dios; porque puedo


asistir a la iglesia, orar pero si hay hábitos en mi vida que se identifican
con la práctica mundana, entonces es cuando empiezo a decir cosas
como: “qué tiene de malo tal o cual cosa”, estaré siguiendo entonces con
la cultura del mundo, y al final se contamina lo que he sembrado en Dios;
hay personas que de acuerdo a esto, van a la iglesia para ver “qué hay
para mí”, o “qué puede hacer Dios por mí”, porque el mundo es así, todo
el mundo busca lo suyo; es por eso que hay personas que llegan a la
iglesia convencidas que es otra religión, y es cuando quieren saber qué
hay para ellas en esa nueva religión; pero la noticia que le tengo es que
no has llegado a otra religión, sino al reino de Dios, y en este reino no
llegamos para ser servidos, sino para servir.

Esta es la razón por la cual para mucha gente el caminar en Dios se


vuelve tan de corto plazo, porque la gente “arranca” emocionada en su
caminar con Dios, porque esperan que sus problemas de un día para otro
ya se solucionen, puesto que en el mundo todo es instantáneo, y así
esperan sea cuando llegan al Señor; cuando la cultura del reino es
diferente, porque hablamos de: paciencia, procesos, humildad, sencillez,
y que el amor no busca lo suyo, no guarda rencor, y que se goza de la
verdad; entonces cuando no entendemos que es una cultura
completamente diferente, contaminamos nuestra vida de fe y nos
desanimamos con mucha facilidad… la cultura del reino nos enseña
respeto y honra; así que el lugar en el cual, Dios nos haya puesto, es para
respetar, servir y honrar…

Hoy le desafío a romper completamente con la cultura del mundo, y


empiece realmente a vivir en la cultura del Señor, y es la razón por la cual
que mucha gente, que aunque se llaman cristianas no viven realmente en
esa cultura, y es por eso que quienes no son realmente cristianos, critican
a otros porque no comprenden la dimensión del mismo, porque hay que
entender que el Señor nos ha sacado de las tinieblas a su luz admirable
(1ª. Pedro 2:9), y es que antes no éramos suyos, ahora somos el pueblo
del Señor… Quizás has permitido que tu vida se revista de cosas
mundanas, ocultando la esencia que hay de Dios en tu vida, porque has
permitido depender de un pasado o de la opinión de otros, por errores
que has cometido en el pasado, pero la sangre del Señor Jesucristo, te
limpia de todo pecado; y esas cosas inmundas que son como barro
revistiendo el oro que hay en ti, hoy se quita de tu vida, para permitir que
se vea en tu vida ese oro de Ofir, oro del cielo, porque el Señor te hizo
con cantidades de talentos y capacidades, de fuerza interior, una visión
increíble para progresar en esta vida, pero necesitas darte tu valor en el
Nombre del Señor… Hay quienes aunque cristianos por seguir arrastrando
lo de su pasado, rechazan el mensaje, para justificar su ruina, su
desorden, pero eso de nada les va a servir, pues no por justificarse en lo
incorrecto van a prosperar; por eso para estar firmes y andar siempre en
la cultura del reino has de tener:
Quienes no conocen del Señor su mente está vacía (Efesios 4:18), la
mente fue diseñada por Dios para ser llenada por Él mismo, pero cuando
la mente acoge un mensaje diferente al de Jesús, la mente se daña,
porque no fue creada para recibir y aceptar pensamientos negativos…, la
mente fue diseñado para pensamientos de fe, y positivos, pero si se
vuelve receptiva de pensamientos contaminados por incredulidad, crítica,
envidia, o vanidad, la mente se daña;… es necesario “pararse en la raya” y
decir: ¡No lo permito más! ¡No permitiré que los pensamientos negativos
o los resentimientos me sigan gobernando, hoy determino disfrutar lo
que significa la herencia de Dios para sus hijos! Seré un valiente (Mateo
11:12); porque es de la única forma, como podemos decirle a la cultura
mundana no más conmigo, ¡para eso se necesita ser un valiente!, y para
negarse a escuchar de otros cosas negativas o críticas de los demás.
La cultura del reino no es para cobardes, porque quien es cobarde se deja
llevar por los sentimientos, las emociones, y ocurre que uno es el
resultado de las decisiones que toma, no de los sentimientos y somos
dueños de nuestras decisiones, pero no de nuestras consecuencias. Se
necesita valentía para decirle no a lo incorrecto y a lo correcto decirle sí,
¡cueste lo que cueste!; la decisión solamente es tuya, porque es la única
forma de marcar la diferencia, estamos en este mundo para mostrar al
mundo que somos reyes puestos en esta tierra, que somos hombres y
mujeres que valemos oro para Dios, por lo tanto tenemos principios y
valores, que tenemos carácter; tal vez en ocasiones sientas que llega la
tentación, o el pecado y sientes que caes, pero la Palabra dice que
podemos caer, pero no estamos derribados (2ª. Corintios 4:8-9); y no
podemos quedarnos allí, lamentándonos esperando que otros nos
ayuden…

En ocasiones decimos que se haga la voluntad de Dios, cuando


somos nosotros quienes tenemos que hacer la voluntad del Padre,
porque Dios nos dio voluntad, no somos enajenados, entonces tenemos
que preguntarnos al servicio de quién estamos poniendo nuestra
voluntad, porque es en la voluntad, donde tomas la decisión de obedecer
a alguien en particular. Eres creación maravillosa de Dios, con la
capacidad que Dios te dio de ser fructífero y multiplicarte en esta vida,
pero es tu responsabilidad al servicio de quién pones tu voluntad, porque
tienes la capacidad para decir no, o para decir sí; es la razón por la cual tú
eres responsable de tus actos y decisiones; no eres ningún debilucho, el
libro de Joel dice: “diga el débil fuerte soy”, así que cuando te sientas
débil di: ¡Fuerte soy! Hay quienes dicen que no pueden dejar la adicción,
o que el vicio de la marihuana es muy tenaz y no lo pueden dejar, que
dejar el licor es muy difícil, que dejar de ser mujeriego es muy duro, etc.
Hoye es el día que hizo el Señor para que puedas romper con toda
adición, y dejes de sentirte víctima de las circunstancias, porque hoy vas a
romper con eso, y tú lo puedes hacer porque eres una persona
responsable.

Hay gente que quiere cosas grandes en la vida y no se prepara para


eso, hay noviazgos tan mal preparados; muchos desafiando todo a costo
de su propia felicidad, porque piensan que ser feliz es retar a todo el
mundo, o tratando de demostrarle a la gente que sí pueden, cuando se
trata de entender que ser feliz es hacer la voluntad de Dios, por esa razón
quien está en tinieblas no viene a la luz; pero quien quiere que todo le
vaya bien en la vida, va a la luz, para que la tiniebla que hay en su vida
desaparezca en el Nombre de Jesús, porque aunque sea una luz muy
pequeña, en medio de la oscuridad se hace visible…

Según la cultura del mundo el que más vale es el que mejor


apariencia tenga, el que hable más duro, el que más grite o más plata
tenga, en la cultura del reino es la verdad de Cristo; por eso, no te dejes
intimidar por las apariencias, o por el dinero de otros, céntrate en la
verdad de Jesús, que es la que te llena de sabiduría, respeto, dominio
propio, y cualquier tiniebla que te haya oprimido deberá caer, pero debes
prepararte con la Palabra de Dios, bien sea para un buen noviazgo o
matrimonio, para ser excelente en el estudio o en el trabajo… Las cosas
de Dios son sencillas pero demanda que uno se prepare; si te preparas,
serás el mejor empresario, el mejor esposo, el mejor padre, y tendrás el
más grande ministerio, pero ten presente siempre, la preparación es en
todo, de ahí la importancia de hacer su Escuela de Liderazgo, no te
quedes solamente con las reuniones de los domingos, o con ir
eventualmente al Grupo de Paz, asiste a todas tus reuniones y haz que tu
vida sea exitosa, porque en la cultura mundana es donde se da la
mediocridad, todo lo hacen a medias. Debes prepararte con conciencia,
con seriedad, la vida hay que tomarla en serio, seriedad es darse el valor
que uno tiene, y darle valor a lo que uno hace; cuando esto logramos
hacer todo lo saca adelante con excelencia.

Conclusión. Nacimos para prosperar y ser bendecido en esta vida, y


precisamente eso le va a incomodar a más de uno, pero no importa
porque si caminas en la verdad de Cristo la verdad te mantiene libre y
serás ese ciudadano del reino que todo lo hace a la manera de Dios.

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