NOTICIAS: DEGRADACIÓN CULTURAL
1. “De acuerdo con los datos de la Declaración sobre los Bosques de
2023, un informe anual presentado esta semana por más de 30
organizaciones civiles y científicas, en 2022, la deforestación mundial
neta alcanzó los 6,6 millones de hectáreas, lo que supone una tasa 21
por ciento más alta de la meta necesaria para llevar a cero la
deforestación neta en 2030. La situación es más grave en las zonas
tropicales, donde todas las regiones fallaron en los objetivos
pactados. Cuando se ve el caso de los bosques primarios (vírgenes) la
situación es aún más alarmante. En 2022 se perdieron 4,1 millones de
hectáreas de estos ecosistemas, que son irremplazables –según los
expertos– dado que, si bien se pueden restaurar, mucho de lo que hay
allí en algunos casos se pierde para siempre. “En países como
Colombia y en América Latina, esto tiene muchas implicaciones no
solo a nivel de la temperatura, sino a nivel local, pues se afecta el ciclo
del agua y disminuyen los recursos hídricos. Sumado a ello, la
biodiversidad está en un declive “alarmante” según los
investigadores. Aseguran que las poblaciones controladas (que
dependen de los hábitats forestales para su supervivencia o
reproducción) disminuyeron un 79 por ciento entre 1970 y 2018,
debido a la pérdida y degradación de sus hábitats, la sobreexplotación
y el cambio climático. En ese sentido, es clave resaltar que los
bosques, según científicos y expertos, son esenciales para afrontar la
crisis climática y que de frenar su pérdida depende no solo evitar el
aumento de las temperaturas, sino controlar los desastres
climatológicos que se presentarían en un mundo encaminado a
superar los 1,5 ºC de calentamiento.”
2. “La problemática social de la gente de Tasajera( corregimiento de
pueblo viejo, magdalena) es, en realidad, la consecuencia del
empobrecimiento completo de su riqueza ambiental y de la pérdida de
funcionalidad ecológica, pues estos ecosistemas han dejado de
suministrar elementos para su beneficio en territorios donde
ancestralmente se vivía una abundancia de recursos
Un testigo describe a Tasajera como un pueblo ubicado a la orilla de la
Ciénaga Grande en el que toda su actividad comercial, desde la
antigüedad, ha estado enfocada hacia la pesca artesanal y la
comercialización del pescado. De tal forma que no siempre esta población
estuvo marcada por la escasez y la pobreza. Los pescadores más
experimentados aún recuerdan la época en la que podían pavonearse al
tener el título de ser la zona pesquera con mejor tecnificación de este
oficio en el mercado colombiano. Conocimiento que llevó a que sus
antepasados construyeran una vida digna y, por qué no, llena de
abundancia, gracias a la exportación de ostras a Estados Unidos para la
década de los 70. Sin embargo, las alarmas se han encendido entre quienes
viven de esta ocupación, pues su biodiversidad está cada vez más
amenazada. De un tiempo para acá se han empezado a echar de menos el
bocachico y muchas otras especies de agua dulce que están desapareciendo
desde que la Ciénaga Grande de Santa Marta comenzó a adormecerse a
causa de la problemática ambiental; problemática que ha traído consigo
una arraigada pobreza que se ensañó con ellos, convirtiéndolos en una de
las zonas más pobres de Colombia. El contexto medioambiental influye
poderosamente. Los cambios en las dinámicas del entorno alteraron los
lugares de pesca y las personas comenzaron a capturar peces que no
estaban en las condiciones óptimas. Lo anterior implica buscar nuevos
lugares donde existan las condiciones óptimas para la actividad, pero para
eso se necesitan más recursos, y pocos en el corregimiento cuentan con
ellos. “A los pescadores artesanales se les está dificultando su actividad,
en parte, porque deben desplazarse mucho más lejos que antes. En la
actualidad, lo que se logra pescar solo alcanza para una subsistencia
básica. En ocasiones, no alcanza para comer las tres comidas diarias. En la
actualidad, lo que se logra pescar solo alcanza para una subsistencia
básica. En ocasiones, no alcanza para comer las tres comidas diarias.
Algunas personas bloquean las vías para resolver el problema de la
escasez de servicios públicos, mientras que otras buscan algo de comida
para subsistir.Hay denuncias de personas que dicen haber sido víctimas de
bandas organizadas que aprovechan que los conductores bajan la
velocidad por los resaltos de la vía o las protestas de habitantes para
robarles la mercancía. Incluso, algunos logran colgarse de vehículos tipo
‘carpas’ y los saquean. Quienes se quedan en casa se exponen a las altas
temperaturas y a los fuertes olores que emanan de las paredes de sus
viviendas –muchas de ellas hechas de latas y reciclaje– y de las botellas y
sacos rellenos de basura que ponen en las puertas y andenes para que no se
inunden sus hogares.
3. Minería ilegal causa estragos en la Amazonía
brasileña
19 de febrero de 2024 - La minería ilegal continúa devastando la Amazonía
brasileña, con consecuencias nefastas para el medio ambiente y las comunidades
locales. Un informe reciente de la organización no gubernamental Imazon reveló
que la deforestación por minería ilegal en la región amazónica se ha incrementado
en un 40% en los últimos dos años.El estado de Pará, al norte de Brasil, es el
epicentro de esta actividad ilegal. Los mineros extraen oro, diamantes y otros
minerales de forma clandestina, utilizando métodos rudimentarios que contaminan
los ríos con mercurio y otros químicos, destruyen la selva y desplazan a las
comunidades indígenas. Las imágenes satelitales muestran la magnitud del
problema. Grandes extensiones de la selva han sido convertidas en un paisaje
lunar por la actividad minera. Los ríos están contaminados con mercurio, lo que
afecta a la salud de las personas que dependen de ellos para su supervivencia.
Las comunidades indígenas son las más afectadas por la minería ilegal. Su
territorio ancestral está siendo invadido por los mineros, quienes a menudo los
amenazan y violentan. Además, la contaminación de los ríos está afectando su
salud y su forma de vida. Las autoridades brasileñas han sido criticadas por no
hacer lo suficiente para frenar la minería ilegal. El gobierno federal ha
implementado algunas medidas, como la creación de una fuerza policial
especializada, pero aún no han logrado contener el problema.