TEMA 4: ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD DEL ALUMNADO. PRINCIPIOS Y ESTRATEGIAS.
MEDIDAS ORGANIZATIVAS, CURRICULARES Y DIDÁCTICAS. ALUMNADO CON
NECESIDAD ESPECÍFICA DE APOYO EDUCATIVO. MEDIDAS EDUCATIVAS ESPECÍFICAS.
Una vez realizada esta pequeña introducción pasaremos a desarrollar el primer apartado del tema. En
primer lugar comenzaré analizando el concepto de diversidad.
Un principio básico de la pedagogía diferencial es que todos los alumnos son diferentes. Para Álvaro
Marchesí, en Desarrollo Psicológico y Educación III, la atención a la diversidad se fundamenta en el
principio de enseñanza individualizada que significa proporcionar a cada alumno la intervención
educativa que necesita para alcanzar los objetivos educativos.
Por otro lado, según lo establecido en el artículo 12 de la Ley 4/2011, de 7 de marzo, de Educación de
Extremadura, se entiende como atención a la diversidad el conjunto de actuaciones educativas dirigidas a
favorecer el progreso educativo del alumnado.
Así pues, vemos como la diversidad es un hecho inherente a la persona, determinada por una serie de
FACTORES.
Entre estos factores podemos destacar los factores de carácter individual o endógenos, es decir, son los de
dotación genética, en los que la herencia establece posibilidades o imposibilidades de las que hay que
partir y los factores de carácter ambiental o exógenos donde podemos hacer un distinción de tres factores,
los prenatales, antes de nacer; los perinatales, en el nacimiento; y postnatales que son posterior al
nacimiento y durante toda la vida.
Cesar COLL en “Comprensividad y diversidad” señala que dichos factores dan lugar a diferencias
individuales que podemos percibir en el proceso de enseñanza-aprendizaje entre las que podemos
distinguir: por un lado, la diversidad de capacidades y ritmos de desarrollo.
Por otro lado la diversidad de motivaciones, entendiendo la motivación como el conjunto de variables que
orientan la conducta para la consecución de un fin.
Por otra parte a la diversidad de estilos cognitivos los cuales, hacen referencia a la forma de aprender de
cada uno. Alfredo Fierro, el cual nos dice que las personas muestran diferencias respecto al tipo de
pensamiento, las estrategias de aprendizaje que aplican, la imágenes mentales que predominan, las
preferencia en cuanto al tipo de comunicación y en el nivel lingüístico.
Así como la diversidad de ritmos de aprendizaje, ya que hay alumnos que requieren más tiempo para
consolidar o adquirir determinados aprendizaje.
Y por último, podemos destacar también, las dificultades de ciertos alumnos cuya necesidad específica
deriva de factores personales o sociales relacionados con situaciones de desventaja sociocultural o de
salud, de altas capacidades, de discapacidad física, psíquica, sensorial o con trastornos graves de la
personalidad, conducta o desarrollo.
Como vemos los factores de diversidad son múltiples. Por ello, la atención a la diversidad debe
fundamentarse en unos principios, donde en una sociedad, plural, diversa y heterogénea, reclama y exige
a la educación una especial atención a los aspectos relacionados con la diversidad del alumnado para
prevenir problemas de exclusión social, discriminación e inadaptación.
En este sentido el preámbulo de la LOE modificada por LOMCE, nos habla de que sólo un sistema
educativo de calidad, inclusivo, integrador y exigente, garantiza la igualdad de oportunidades y hace
efectiva la posibilidad de que cada alumno o alumna desarrolle al máximo sus potenciales.
En el plano autonómico, la Ley 4/2011, de 7 de marzo, de Educación de Extremadura, contempla que el
modelo educativo extremeño se fundamenta en la calidad de la educación, conjugando la excelencia y la
equidad como principios inseparables.
Así, una adecuada respuesta educativa se concibe a partir del principio de inclusión, entendiendo que
únicamente de ese modo se garantiza el desarrollo de todos, se favorece la equidad y se contribuye a una
mayor cohesión social.
La atención a la diversidad se manifiesta ampliamente en los principios de la educación recogidos en el
artículo 1 de la LOE/LOMCE, entre ellos, destaca la calidad de la educación para todo el alumnado; la
equidad e inclusión educativa que garantice la igualdad de oportunidades y que actúe como elemento
compensador de las desigualdades personales, culturales, económicas y sociales.
Además de la transmisión y puesta en práctica de valores que ayuden a superar cualquier tipo de
discriminación.
De estos principios se deduce que nuestro sistema educativo adopta un modelo de educación “en y para la
diversidad”, que se caracteriza como propone A. Sánchez Palomino en no ejercer la discriminación,
considerar las diferencias como enriquecedoras del grupo, incrementar la participación de los alumnos.
La puesta en práctica de estos principios requiero por parte de los centros y del profesorado una serie de
estrategias a poner en marcha.
Estas estrategias han de obedecer a la prioridad de responder a las necesidades de unos alumnos que se
van diferenciando progresivamente.
En primer lugar debe ser global, es decir, la adecuación de aspectos serán tanto organizativos como
curriculares. En segundo lugar, debe estar contextualizada, es decir, adaptada al centro concreto, sus
necesidades, posibilidades y realidad. Seguidamente, debe estar integrada en las programaciones de los
centro, y ser integradora, es decir, asumida por toda la comunidad educativa y compartida por los equipos
docentes. También, debe ser personalizada ya que se educa a personas concretas con características
individuales y particulares. Además, debe ser participativa y especializada, ya que, colaboran
profesionales cualificados desarrollando programas de intervención, Y por último, debe ser
metodológicamente mixta, es decir, inspirada en un enfoque constructivista.
Así, cabría señalar estrategias de gestión y de organización de los centros y del aula. A nivel de centro
podemos decir que tiene relevancia la concreción del currículo y los elementos curriculares para adaptar
la diversidad del alumnado y haciendo referencia a nivel de aula, la programación del aula deberá incluir
de manera más específica, el refuerzo educativo y las adaptaciones curriculares.
Pero ya nos ocuparemos de este tema más adelante. Por ello, veamos ahora las medidas organizativas,
curriculares y didácticas.
El Decreto 103/2014, en su Artículo 13 al abordar las Medidas de atención a la diversidad, recoge que la
respuesta educativa a la diversidad del alumnado es el principio básico que debe contemplar la
intervención educativa.
Estas medidas, que en ningún caso podrán suponer discriminación alguna, abarcan a la totalidad del
alumnado y suponen un continuo que va desde la prevención hasta la intervención, distinguiéndose entre
medidas ordinarias, extraordinarias y excepcionales, según Decreto 228/2014.
Por otro lado hemos de destacar que La Ley 4/2011, de 7 de marzo, de Educacion de Extremadura
establece en el artículo 13.1 que los centros diseñarán un Plan para la mejora del éxito educativo
integrado en el proyecto educativo.
Los programas, medidas y actuaciones de este Plan tendrán como finalidad que todos los alumnos y
alumnas, alcancen las competencias clave, superen los objetivos establecidos para cada enseñanza y
permanezcan en el sistema educativo.
Además, el Plan para la Mejora del Éxito educativo contendrán el Plan de Atención a la Diversidad
(PAD) que es el documento que formando parte del Plan del Éxito Educativo, se incluirá como un
apartado en la Programación General Anual.
Este Plan de Atención a la Diversidad define y concreta el conjunto de actuaciones y medidas
organizativas y curriculares que un centro educativo diseña y desarrolla para dar respuesta a la diversidad
de necesidades educativas.
Una vez visto todo esto, me dispongo a realizar una CLASIFICACION de medidas de atención a la
diversidad.
Antes de nada, deberíamos aclarar que tienen la consideración de actuaciones y medidas de atención a la
diversidad todas aquellas que toman en consideración la realidad de cada uno de los alumnos.
Atendiendo a todo ello podremos decir que las actuaciones y medidas de atención a la diversidad tendrán
la consideración de, en primer lugar, medidas generales reguladas normativamente y dirigidas al conjunto
de alumnos, en segundo lugar, medidas ordinarias que no modifica los elementos prescriptivos del
currículum y por último, las medidas específicas de carácter individualizada y adaptadas para responder a
las necesidades educativas especificas que presen el alumnado, que podrán ser extraordinarias o
excepcionales.
Las actuaciones generales para la atención a la diversidad son todas aquellas que el sistema educativo
pone en funcionamiento para ofrecer una educación común de calidad al conjunto del alumnado.
Ahora bien, podemos destacar como Actuaciones y medidas generales para la atención a la diversidad del
alumnado, según el Decreto 228/2014 destacan los programas y las iniciativas que fomenten la
escolarización temprana, la distribución equilibrada del alumnado con necesidad especifica de apoyo
educativo, así como la articulación y programas de apoyo para la atención integral del alumnado, y
medidas de acción positiva que faciliten la prevención del absentismos y abandono escolar entre otras.
En cuanto a las medidas ordinarias son todas aquellas que faciliten la adecuación del currículo común al
contexto sociocultural de los centros educativos y a las características del alumnado.
Estas medidas tiene como finalidad dar respuesta a los diferentes niveles de competencia curricular,
capacidades, motivaciones y están destinadas a facilitar al alumnado en general al consecución de los
objetivos y competencias establecidas en las diferentes enseñanzas.
Entre ellas destacan una organización flexible de los espacios y tiempos, así como de los recursos
humanos y materiales; una adecuación de las programaciones didácticas a las características de los
alumnos; un refuerzo educativo y desdoblamientos que permitan el refuerzo colectivo a un grupo de
alumnos, así como metodologías basadas en el trabajo colaborativo que promuevan el principio de
inclusión y que permitan al alumnado desarrollar al máximo su capacidad y motivación entre otras.
Atendiendo a todo esto podemos decir que estas medidas se entiende como un conjunto de estrategias de
organización y como una serie de modificaciones respecto a los agrupamientos, métodos, técnicas,
actividades y estrategias de enseñanza.
Así pues, analizando las medidas expuestas en el Decreto 228/2014, de 14 de octubre, podríamos
distinguir entonces una serie de medidas curriculares, didácticas y organizativas.
En cuanto a las medidas curriculares y didácticas se hace referencia a dar más tiempo al alumno para
alcanzar los objetivos, competencias, adquirir determinados contenidos. Por otro lado, las medidas
organizativas donde se atenderá a tutorías entre iguales, agrupamientos flexibles, bancos de actividades
graduadas, talleres…
Debe ser frecuente su uso como material de refuerzo o apoyo el empelo de las nuevas Técnicas de
Información y Comunicación.
Por tanto las medidas de refuerzo o apoyo estarán destinadas a un único alumno o un grupo reducido de
alumnos. Al igual que las medidas generales, estas, formarán parte del Plan de Atención a la Diversidad.
Hasta ahora hemos presentado las medidas generales y ordinarias destinadas al conjunto de los alumnos
que presentan alguna dificultad en su proceso de aprendizaje, pero hay otro grupo de alumnos que
demandan una atención individualizada y unas medidas especificas, me estoy refiriendo a aquellos
alumnos con necesidades especificas de apoyo educativo, los cuales analizaremos a continuación.
De acuerdo con lo establecido en el artículo 71 de la LOE modificada por LOMCE son alumnos con
necesidad especifica de apoyo aquellos que requieran una atención educativa diferente a la ordinaria para
poder alcanzar el máximo desarrollo de sus capacidades, por presentar necesidades educativas especiales,
por dificultades especificas de aprendizaje, trastorno del déficit de atención e hiperactividad, por sus altas
capacidades intelectuales, por haberse incorporado tarde al sistema educativo o por condiciones
personales o de historia escolar.
Pero antes de profundizar en el análisis de cada una de los diferentes tipos, creemos necesario efectuar
una clarificación terminológica entre deficiencia, discapacidad y minusvalía. Siguiendo a Enrique G.
Fernández Abascal (1993) entiende por discapacidad a las anomalías producidas en la estructura corporal
y de la apariencia en función de un órgano o sistema, representando trastornos a nivel de órgano (parálisis
cerebral); en cuanto al término discapacidad, este, refleja las consecuencias de la deficiencia desde el
punto de vista del rendimiento funcional y de la actividad del individuo, por lo que presenta trastornos de
nivel de la persona (no tener marcha autónoma y necesitar silla de ruedas); y por último, haciendo
referencia al término de minusvalía, este, es entendido como las desventajas que experimenta el individuo
como consecuencia de las deficiencias y discapacidades, por tanto, representa problemas en la interacción
y adaptación del individuo en su entorno (no poder acceder al centro escolar por no poseer rampa).
De todo lo expuesto hasta ahora podemos deducir que dentro del término de necesidad especifica de
apoyo educativo podemos encontrar cuatro tipos de alumnos con características y necesidades educativas
distintas.
En primer lugar nos encontramos con el alumnado que presenta necesidades educativas especiales
(ACNEE). Con este término nos referimos a aquel alumnado que requiera, por un periodo de
escolarización, determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de discapacidad o
trastornos graves de conducta. Podemos encontrarnos con alumnos con necesidades educativas especiales
derivadas de condiciones personales de discapacidad física motórica (espina bífida), de discapacidad
psíquica (deficiencia mental), así como discapacidad sensorial (déficits auditivos) o derivadas de
condiciones personales de discapacidad en el ámbito de la personalidad y la conducta (autismo).
La identificación de las necesidades educativas de este alumnado se realizará lo mas tempranamente
posible, por personal con la debida cualificación.
Al finalizar cada curso se evaluarán los resultados conseguidos por cada uno de los alumnos en función
de los objetivos propuestos a partir de la valoración inicial.
En segundo lugar, nos encontramos al alumnado con dificultades específicas de aprendizaje. Haciendo
referencia al Decreto 228/2014, de 14 de octubre, en su artículo 15, nos dice que se considera alumnado
con necesidades específicas de apoyo educativo por dificultades especificas de aprendizaje aquel que
requiera, en algún momento de su escolarización medidas de atención a la diversidad para responder a sus
necesidades especificas derivadas de la inteligencia límite, la dislexia, el trastorno del aprendizaje no
verbal, así como otras dificultades en el aprendizaje del lenguaje oral, la lectura, la escritura y/o las
matemáticas.
Aunque las DEA pueden presentarse simultáneamente con el déficit psíquico, sensorial, motor o
emocional no son resultado de aquellas condiciones o influencias.
Autores como Jiménez y Artiles, definen que las DEA pueden identificarse a través de los procesos de la
adquisición de la lectura, la escritura, el cálculo y del desarrollo del habla y del lenguaje.
Hasta el momento, las DEA se han identificado haciendo uso de modelos basados en la discrepancia entre
el cociente intelectual y el rendimiento del alumnado.
De esta forma, según los autores Jiménez y Artiles, se trataría de identificar las DEA atendiendo a que el
bajo rendimiento del alumno es relevante solamente si hay evidencia de que el niño o niña ha recibido
instrucción adecuada y no se ha observado un incremento en su nivel de rendimiento académico.
La atención a estos alumnos se regirá por los principios de normalización e inclusión y asegurará su no
discriminación y la igualdad efectiva en el acceso y permanencia en el sistema educativo.
En tercer lugar, nos encontramos con el alumnado con trastorno por déficit de atención e hiperactividad
considerado como aquel a quien habiéndolo diagnosticado, requiera de una respuesta educativa
específica. Corresponde a los servicios de orientación de la Administración educativa la realización de la
evaluación psicopedagógica.
En cuanto al alumnado con altas capacidades intelectuales, según el Decreto 228/2014, es aquel cuya
evaluación psicopedagógica determine que dispone de una capacidad intelectual superior a la media. Para
el desarrollo adecuado de sus habilidades y competencias, la respuesta educativa a este alumnado deberá
ajustarse a sus capacidades, intereses y ritmos de aprendizaje.
Corresponde a las Administraciones educativas adoptar medidas necesarias para identificar al alumnado
con altas capacidades intelectuales y valorar sus necesidades. En estos alumnos se pueden observar tres
ámbitos.
En cuanto al ámbito psicológico se caracterizan por la necesidad de tener éxito en el ambiente intelectual.
Refiriéndonos al ámbito social, se caracterizan por la necesidad de sentirse aceptados, respirar una
atmosfera de respeto y comprensión para todos… Y por último, en cuanto al ámbito intelectual, se
caracterizan por la necesidad de un enseñanza adaptada, que les facilite el acceso a recursos adicionales,
estimulo para ser creativos, oportunidad de poder utilizar sus habilidades etc.
Nos encontramos además, con el alumnado de incorporación tardía en el sistema educativo español, que
presentan necesidades específicas de apoyo educativo, aquellos que requieren una atención específica de
refuerzo y/o educativo por haberse incorporado de forma tardía al sistema educativo, siempre que
confluyan las siguientes circunstancias: desfase curricular de aprendizajes básico y/o desconocimiento de
la lengua vehicular de acceso al currículo.
Su escolarización se realizará atendiendo a sus circunstancias, conocimientos, edad e historial académico.
Y por último, hablaremos del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo por condiciones
personales o historia escolar. El Decreto 228/2014, los define como aquellos que presentan necesidades
educativas específicas por encontrarse en situación de riesgo de exclusión social y que sitúen a los
alumnos y alumnas en situaciones de especial vulnerabilidad para acceder y permanecer en el sistema
educativo.
Tendrán la consideración aquellos alumnos y alumnas que requieran una atención específica derivada de
situaciones socio familiares o condiciones personales graves y/o debidas a los siguientes supuestos:
situación desfavorable de salud, absentismo escolar, acoso escolar, víctima del terrorismo, abuso de
menores, situaciones de violencia de género y/o familiar, entre otras.
Entre las medidas de compensación educativa podemos destacar los programas de compensación de
desigualdades, planes y programas dirigidos a la prevención y control del absentismo escolar, apoyo
educativo en el contexto hospitalario, entre otras.
Ahora bien, atendiendo a todo lo expuesto, he de decir que todas las medidas que he ido mencionando,
establecidas por el Decreto 228/2014, y hasta que la consejería con Competencias en materia de
Educación regule determinados aspectos sobre Atención a la Diversidad no Establecidos en dicho decreto
tendremos que atender además a lo establecido en la INTRUCCION 2/2015 de la Secretaria General de
Educación.
Una vez visto todo esto, hemos de decir, que estos alumnos pueden ser atendidos con medidas generales,
pero cuando estas medidas no son suficientes para dar la respuesta educativa adecuada a las necesidades
de algún alumno, es necesario recurrir a otros mecanismos más específicos.
Escamilla Amparo y Lagares Ana Rosa “La LOE: Perspectiva Pedagógica e Histórica” consideran dentro
de las medidas educativas específicas aquellas medidas organizativas y curriculares extraordinarias o
adaptaciones curriculares ajustadas a las condiciones personales de los alumnos con el fin de garantizar la
equidad.
El Decreto 228/2014, señala que las medidas específicas podrán ser extraordinarias o excepcionales.
Dicha consideración obedece a la naturaleza de las necesidades de los alumnos y de las adecuadas
respuestas que la Consejería competente en materia de educación debe posibilitar para garantizar el
derecho a la educación de todos.
Tiene la consideración de MEDIDAS ESPECIFICAS EXTRAORDINARIAS aquellas dirigidas a dar una
respuesta a las necesidades educativas del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo que
suponen modificaciones significativas del currículo común y pueden conllevar cambios esenciales en el
ámbito organizativo.
Entre algunas de estas medidas especificas extraordinarias, podemos señalar adaptaciones curriculares
significativas para el ANEE; escolarización combinada entre centro y ordinario y centro de educación
especial; así como adaptaciones curriculares de ampliación para el alumnado con altas capacidades
intelectuales, prolongación de un año en la escolarización del alumnado con NEE y atención educativa al
alumnado que presenta dificultades para asistir continuadamente al centro educativo en el que está
escolarizado.
Por otro lado, las medidas excepcionales de atención a la diversidad se definen como aquellas actuaciones
dirigidas a dar respuesta a las necesidades educativas de apoyo educativo con necesidades educativas
especiales y con altas capacidades intelectuales que requieren modificaciones del currículo.
Solo de adaptaran medidas excepcionales cuando las medidas extraordinarias no resulten suficientes.
Podemos destacar la permanencia en un curso más de la etapa de Educación Infantil, así como la
flexibilización del período de escolarización para el alumnado con altas capacidades intelectuales.
Con independencia de las medidas anteriores, se podrán desarrollar otros programas que favorezcan la
atención a la diversidad y el éxito educativo como programas de compensación de desigualdades, así
como, programas específicos de aprendizaje del español para alumnado cuya lengua materna sea distinta
al español.
Ahora bien y ya para terminar me gustaría analizar el concepto de adaptaciones curriculares
individualizadas que según, Rafael Bautista en su obra Necesidades Educativas Especiales, define las
adaptaciones curriculares como una programación adapta los elementos curriculares a las características
de un alumno y especifica los recursos materiales y personales necesarios para el desarrollo de la misma.
Únicamente tendrán la consideración de adaptaciones curriculares aquellas medidas de atención a la
diversidad para cuya implementación se requiera la evaluación psicopedagógica.
De acuerdo con lo anteriormente expresado, las adaptaciones curriculares tiene la siguiente tipología:
adaptaciones curriculares significativas, de acceso al currículo y de ampliación y enriquecimiento.
Atendiendo a las medidas curriculares significativas, son aquellas que afectan a los elementos que
integran el currículo. Solo podrán implementarse con los alumnos con NEE.
En cuanto a las adaptaciones de acceso al currículo suponen la provisión y adaptación de recursos y/o
medios técnicos que garanticen que los alumnos y alumnas que lo precisen puedan acceder al currículo.
Y por último, haciendo referencia a las adaptaciones de ampliación y/o enriquecimiento que corresponde
a actividades de profundización, adaptaciones de ampliación, y agrupamientos flexibles. Estas
adaptaciones solo podrán aplicarse con el alumnado con altas capacidades.
Llegados a este punto, se hace necesario analizar algunas estrategias para la elaboración de una
Adaptación Curricular Individualizada. Dichas adaptaciones serán elaboradas por el tutor con la
colaboración del EOEP y los profesores de A.L y P.T que utilizarán las siguientes estrategias: delimitar
que es lo que el alumno no sabe hacer y cuál es el objetivo a alcanzar, dando respuesta el ¿Qué enseñar?
En segundo lugar, establecer una secuencia de aprendizajes respondiendo a ¿Cuándo enseñar?
Seguidamente, se establecerán las decisiones metodológicas más adecuadas para ayudar al alumno a
alcanzar ese objetivo, es decir, ¿Cómo enseñar? Y por último, la evaluación final para determinar si el
alumno ha alcanzado el objetivo, es decir, responde al ¿Qué, Cómo y Cuando evaluar?. Esta evaluación
ha de ser formativa, que permita discernir lo que el alumno ha aprendido y como lo ha hecho.
Por último he de señalar que las ACIs se recogerán en el Documento Individual de Adaptaciones
Curriculares (DIAC), en el que se reflejará la evaluación y las decisiones curriculares planificadas para el
alumno con necesidades.
Este documento debe ser complemento de la programación y no un programa paralelo desligado de la
misma.
No debe considerarse el DIAC como algo estético, sino que debe estar sujeto a revisión periódica para ir
paso a paso llevando al alumno hacia situaciones curriculares lo más normalizadas posibles.