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El Fruto de Ofrendas

Este documento habla sobre cuatro aspectos de dar: 1) El requisito de dar el diezmo, 2) La relación de dar y cómo afecta nuestra relación con Dios, 3) La responsabilidad de administrar bien las finanzas como mayordomos, y 4) La recompensa de dar y cómo Dios promete bendecir a los que dan.
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El Fruto de Ofrendas

Este documento habla sobre cuatro aspectos de dar: 1) El requisito de dar el diezmo, 2) La relación de dar y cómo afecta nuestra relación con Dios, 3) La responsabilidad de administrar bien las finanzas como mayordomos, y 4) La recompensa de dar y cómo Dios promete bendecir a los que dan.
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EL FRUTO DE OFRENDAS

1Cor 16:1-2
Dinero. Al pensar en esta palabra, rápidamente podemos darnos cuenta de que es algo que
todos necesitamos día a día. Y opuesto a lo que mucha gente cree, el dinero no es malo—ni
tampoco bueno. Pablo dijo: “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual
codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.”
1Tim 6:10. En otras palabras, lo que haces con el dinero es lo que en realidad lo hace
valioso; el dinero en sí es neutral. La riqueza no te hace más generoso, ni la pobreza menos
egoísta. Lo que haces con tu dinero muestra el amor y valor moral que tienes por la vida.
Cuando das para la obra de Dios, te conviertes en un socio de la tarea de anunciar el
evangelio. Cuando el apóstol Pablo recordó su sociedad con la iglesia de Filipos, dijo: “Y
sabéis también vosotros, oh filipenses, que, al principio de la predicación del evangelio,
cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir,
sino vosotros solos;” Fil 4:15. Aunque ellos no podían viajar literalmente con Pablo, su
apoyo económico le permitió enfocarse en el ministerio.
Cuatro Aspectos de Dar:
1. El requisito de Dar Levítico 27:30 “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la
tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.” Algunas
personas no alcanzan a entender que dar el diezmo es un requisito, no una opción. Cuando
des, trata de no enfocarte en el diez por ciento que estas dando, sino en el 90 con el que
estas quedando.
El dar no tiene que ver con la cantidad que des; es más bien un espíritu, una reflexión del
corazón. Mas allá de eso, dar es un principio espiritual que Dios estableció para respaldar el
trabajo de su reino. En la economía de Dios, los predicadores del evangelio y los obreros de
su reino deben ser sostenidos por su ministerio. Sin duda alguna, Dios considera el
ministerio como un trabajo real, por eso, sus trabajadores deben recibir el pago que les
corresponde 1Tim 5:18. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla;(A) y:
Digno es el obrero de su salario Cuando Jesús envió a sus discípulos a que predicaran el
evangelio, les dijo que dejaran todo—dinero, posesiones, ropa: “No os proveáis de oro, ni
plata, ni cobre en vuestros cintos; ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de
calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento.” (Mateo 10:9-10 ). Estos
discípulos dependían de las dádivas del cuerpo de Cristo.
¿Por qué crees que Dios establece ciertos aspectos de dar como un requisito, y no como
una opción?
2.- La relación de Dar 2Cor 9:7 “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con
tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” La mayoría de los cristianos
no se dan cuenta de que el no dar afecta su relación con Dios. Cuando la Biblia dice: “Dios
ama al dador alegre”, significa que El se acerca más a quien da. Dar es cuestión de confiar
en que Dios va a suplir tus necesidades, aun en medio de tiempos de hambre y recesión.
Prov. 3:6 “reconócelo en todos tus caminos y El enderezará tus veredas.” Al dar estas
reconociendo la grandeza de Dios. Él no está en la bancarrota, y en sí no necesita tu dinero.
Pero al mismo tiempo, al dar estas testificando de manera física que Dios es el dueño tanto
de las cosas materiales como también de las espirituales en nuestra vida. Regresar tu
diezmo o dar una ofrenda es una forma tangible de adoración, una que en realidad requiere
un sacrificio. La adoración debe ser la motivación más grande para dar.
3.- La responsabilidad de Dar En Mateo 25:14-30, Jesús enseñó la parábola de los
talentos, donde un hombre dio a tres de sus siervos diferentes cantidades de dinero para que
lo administraran mientras el se iba de viaje. Dos de ellos usaron el dinero sabiamente y le
sacaron ganancia, y fueron recompensados por su fiel servicio. El tercer siervo, sin
embargo, enterró su dinero y no ganó nada. En lugar de ser recompensado, fue castigado.
Administrar bien tus finanzas es una responsabilidad personal. El hecho de que Dios es el
dueño de todas las cosas, es un concepto desconocido para la mayoría de las personas.
Tendemos a pensar que el dinero que tenemos es “nuestro”. No obstante, la Biblia
claramente dice que todas las cosas fueron creadas por El y para El (Col 1:16). Es aquí
donde entra en juego la mayordomía. Ésta, es la responsabilidad personal de cuidar las
propiedades o la economía de otra persona.
Para comprender la mayordomía bíblica se requiere tener una opinión diferente del dinero a
la que el mundo tiene. El mundo secular dice que las riquezas traen felicidad. Como
resultado, la sociedad lucha por adquirir más y más riquezas. La mayordomía, en cambio,
es reconocer que todo le pertenece a Dios, sin importar si tienes mucho o poco. También
cambia tu mentalidad del concepto de dar, conforme reconoces que El es la Fuente de todas
las bendiciones materiales.
4. La recompensa de Dar ¿Qué es una inversión sin ganancias? Las acciones de Dios
tienen las mejores ganancias que cualquier otro negocio. Su récord es impresionante e
impecable. Sin lugar a dudas, El ha aplastado a la competencia desde el principio de los
tiempos. El toca, transforma las cosas en algo más grande. El cumple todas y cada una de
sus promesas.
Mal 3:10 “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme
ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y
derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” El dar abre las ventanas del
cielo y derrama abundancia sobre tu casa. Esta es una promesa que tenemos de Dios, que,
si traemos el diezmo, El nos dará invaluables bendiciones. A diferencia de otras inversiones
en este mundo, sembrar en la obra de Dios es una inversión segura que al final trae una
recompensa celestial. Luc 6:38 “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y
rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os
volverán a medir”
Conclusión: Jesucristo no nos pediría que invirtiéramos en algo en lo que El mismo no ha
invertido. El pagó el precio con su propia sangre. Nadie ha invertido más en el Reino que el
Rey de Reyes. A través de tu apoyo económico, en realidad te estas asociando con Dios
para salvar a un mundo perdido. Cada dólar que tu das ayuda a nuestros obreros dedicados
a cumplir con la Gran Comisión (Mateo 28:19). El hecho de dar una importante ofrenda de
amor, ¿te va a hacer más próspero? Esa es decisión de Dios. Lo que si resultará bendecido
es tu hogar, tu iglesia o tu negocio.

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