Luna Durán, Valeria.
La reducción del déficit fiscal, la estabilización de la economía, y mejorar la calidad de
vida de los ciudadanos fueron las prioridades en las políticas fiscales que implementó Perú para
el periodo 2017-2021. Según el Banco Mundial, durante este periodo se llevó a cabo la
simplificación del sistema tributario, la reducción del gasto público, la promoción de la inversión
privada y el fortalecimiento del control interno y la rendición de cuentas, con el objetivo de
mejorar la transparencia y gestión financiera en el sector público (s/f).
Si bien las medidas tomadas se ven aparentemente dirigidas a beneficiar a un grupo social
más pudiente, la forma en que se han planteado permitió promover la inclusión financiera y
mejorar el acceso a los servicios bancarios para las personas de bajos ingresos. En pro de lo
mismo, durante este periodo se implementaron medidas para reducir el nivel de la deuda pública,
tales como la emisión de bonos en moneda local y la optimización del perfil de vencimiento de la
deuda (MEF, 2017), lo que ha permitido al país mantener una posición financiera sólida frente a
choques externos, tales como la inestabilidad económica mundial derivada de la pandemia de
COVID-19.
Para 2017, la economía peruana creció a ritmo constante superando el periodo de
desaceleración que había atravesado previamente a raíz de la caída de los precios de commodities
y la disminución de la inversión privada. Por tanto, reducir las tasas impositivas a las empresas y
eliminar algunas exenciones fiscales, permitieron aumentar los ingresos y reducir la evasión,
mejorando así el control fiscal. Belapatiño, indica que en este año el gobierno peruano optimizó
el gasto público mediante reformas a la estructura que incluyó la eliminación de cargos
innecesarios en la nómina pública (2017). Mientras, en lo privado se promovió la inversión,
reduciendo barreras regulatorias para las empresas y mejorando los incentivos fiscales en sectores
estratégicos como la minería, el turismo y la infraestructura. Sin embargo, la volatilidad de los
precios de productos básicos, así como los riesgos políticos internos y externos, suponían
desafíos considerables para la economía peruana. Aunque para el 2017 la economía experimentó
un crecimiento moderado, las políticas fiscales comentadas con anterioridad, sentaron las bases
para un crecimiento económico sostenible y una mayor estabilidad financiera en el futuro.
Siendo así que, para 2018 mejoró el clima empresarial y los precios de los productos
básicos se mantuvieron en relativa estabilidad. Durante este año, reducir el déficit fiscal y
controlar la inflación era la prioridad del Banco Central de Reserva de Perú (BCRP, s/f), pues si
bien en relación a años anteriores la situación había mejorado, principalmente por el aumento de
las exportaciones y la inversión privada, aún suponían un desafío a largo plazo que requería
atención continua. Es importante destacar la implementación de un régimen especial para la
regularización de activos no declarados, que permitió a los contribuyentes regularizar sus activos
a una tasa baja, aumentando la recaudación de impuestos y fomentando la formalización de la
economía (BCRP, s/f).
Como se puede visualizar en la gráfica presentada anteriormente, en 2019 se redujo el
déficit fiscal peruano, principalmente debido al aumento de los ingresos tributarios y no
tributarios. En el ámbito tributario, se implementó mediante cronograma que permitió su
adopción progresiva, un sistema electrónico de facturación a través de la Superintendencia
Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT). Este programa, permitió también
combatir la evasión fiscal por el uso de tecnologías de información para identificar
irregularidades y facilitar la cooperación internacional en el intercambio de información tributaria
(CESCE, 2022). Paralelamente a esta medida, también se realizó la promoción de la cultura
tributaria a través de campañas de educación y concientización ciudadana que buscaban informar
a la población sobre la importancia de cumplir con sus obligaciones tributarias, y participar
activamente en la contraloría de los recursos públicos.
Ya en 2020, el cambio al panorama fiscal de Perú era inminente con la llegada del
COVID-19. Una de las medidas fiscales más importantes fue el otorgamiento de préstamos con
bajas tasas de interés a pequeñas y medianas empresas para ayudar a mantener sus operaciones.
El Banco Central de Reserva de Perú indica que además de esto, también se otorgaron subsidios a
trabajadores informales. Sin embargo, el aumento desmedido del gasto público para hacer frente
a la crisis, profundizó el déficit fiscal peruano y generó una contracción económica significativa.
A pesar de esto, el Banco Central informó que gracias a su intervención se logró mantener estable
la política monetaria para estimular la economía y proteger a los más vulnerables.
A comparación del año anterior, el déficit fiscal del 2021 se redujo considerablemente. En
este periodo se extendió el programa de préstamos del Banco Central, así como los subsidios, sin
embargo, el aspecto más destacable en lo fiscal, es el aumento de los incentivos dirigidos a
proyectos de inversión en infraestructuras. También se resalta la reimplementación del Impuesto
a las Transacciones Financieras, que implica una comisión de 0.005% aplicada a las
transferencias bancarias, retiros de efectivo y pagos con tarjetas, cuya aplicación se encontraba
suspendida por la pandemia (BCRP, s/f).
En este sentido, para cerrar la idea, se puede afirmar que las reestructuraciones fiscales
que realizó Perú entre 2017-2021 permitieron mantener estable su panorama económico, mientras
significó parte de una estrategia integral para mejorar la situación financiera a largo plazo. Entre
los beneficios de estas reestructuraciones, se encuentra el aumento de la recaudación tributaria, lo
que permitió mejorar la calidad del gasto público destinandolo a la inversión en infraestructuras y
programas sociales, además de fomentar la formalización de la economía y hacer al país más
competitivo para los negocios.
Referencias
CESCE, C.A. (abril de 2022). Informe Riesgo País: Perú. CESCE, España. P. 24. Recuperado de:
https://www.cesce.es/documents/20122/9731855/INFORME+PER%C3%9A+-+
+4+abril+2022.pdf/d4f33423-ac6c-a6c6-5278-fdad90fff46d?t=1660911076739
BANCO CENTRAL DE RESERVA DE PERÚ. (s/f). Notas informativas. BCRP, Perú.
Recuperado de: https://www.bcrp.gob.pe/
BANCO MUNDIAL. (s/f). Perú Panorama General. BM. Recuperado de:
https://www.bancomundial.org/es/country/peru/overview
Oficina de Comunicaciones del Ministerio de Economía y Finanzas de Perú. (2017). MEF coloca
exitosamente S/ 10,000 millones de Bonos Soberanos para refinanciar créditos en moneda
extranjera. MEF, Perú. Recuperado de: https://www.mef.gob.pe/es/?
option=com_content&language=es-
ES&Itemid=101108&view=article&catid=100&id=5325&lang=es-ES
BELAPATIÑO, V., GRIPPA, F., PEREA, H. (2017). Perú | Informalidad laboral y algunas
propuestas para reducirla. BBVA, Observatorio Económico Perú. Recuperado de:
https://www.bbvaresearch.com/wp-content/uploads/2017/01/Observatorio-informalidad-
laboral1.pdf