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Reinas de Leyenda - Cristina Morato

El documento habla sobre el libro 'Reinas de leyenda' de Cristina Morató, el cual describe las vidas de cinco mujeres que gobernaron en épocas históricas como Catalina de Aragón, Isabel I de Inglaterra, Catalina la Grande, Carlota de México y la emperatriz Cixí.
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Reinas de Leyenda - Cristina Morato

El documento habla sobre el libro 'Reinas de leyenda' de Cristina Morató, el cual describe las vidas de cinco mujeres que gobernaron en épocas históricas como Catalina de Aragón, Isabel I de Inglaterra, Catalina la Grande, Carlota de México y la emperatriz Cixí.
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Reinas de leyenda Cristina Morató

EL LIBRO

Catalina de Aragón, Isabel I de Ingla- dirigente mujer del país; y la emperatriz


terra, Carlota de México, Catalina la Cixí, que gobernó con mano de hierro,
Grande y la emperatriz Cixí son las pro- oculta tras las cortinas de la Ciudad Pro-
tagonistas de Reinas de leyenda. El nuevo hibida, y se convirtió en artífice de la
libro de Cristina Morató descubre las vi- China moderna, son las compañeras de
das de cinco mujeres que llevaron sobre viaje de la periodista y escritora que, una
sus cabezas las coronas más importantes vez más, va más allá del relato oficial.
de su época y cambiaron el curso de la La autora que mejor ha reflejado el
historia. papel de las mujeres en diferentes ámbi-
Catalina de Aragón —hija de los Reyes tos, nos descubre la cara menos conocida
Católicos y esposa de Enrique VIII— de cinco soberanas que transformaron el
que asumió con gran dignidad la coro- mundo y se rebelaron contra las reglas
na británica; Isabel I de Inglaterra, «la impuestas por su sexo. Se adentra con
Reina Virgen» —hija de su rival Ana inteligencia y fina intuición en la verdad
Bolena— quien además fue goberna- de estas mujeres y nos muestra qué se
dora suprema de la Iglesia de Inglaterra; oculta tras la máscara impuesta por los
Catalina la Grande, la princesa alema- tiempos y la sociedad en que vivieron.
na que llegó a ser emperatriz de Rusia y Cinco mujeres que gobernaron en un
una de las regentes más poderosas de su mundo de hombres. Y lo hicieron desde
tiempo; Carlota de México, la primera su feminidad.

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Reinas de leyenda Cristina Morató

LO QUE LOS RETRATOS


NO CUENTAN...

Los retratos oficiales las muestran ata- glorioso siglo en que reinó; Catalina la
viadas con suntuosos vestidos y cubier- Grande no dudó en ponerse al frente de
tas de joyas que ocultan unas vidas mar- un ejército para derrocar a su esposo y
cadas por las desdichas y las tragedias dirigir con mano firme el imperio ruso,
personales. Juan de Flandes, Marcus mientras que la emperatriz Cixí entró en
Gheeraerts, Fiódor Rókotov... Muchos la Ciudad Prohibida como concubina y
fueron quienes pudieron observar sus gobernó China oculta tras una cortina
rostros y plasmarlos en un lienzo. Pero de seda. Hubo también reinas marcadas
¿qué misterios se ocultaban tras sus mi- por la fatalidad que sobrevivieron en un
radas? Ninguna tuvo una vida fácil. Por mundo de intrigas: Catalina de Aragón,
ser mujeres estaban condenadas a ser hija de los Reyes Católicos y primera es-
desposadas atendiendo a intereses polí- posa de Enrique VIII, fue una de las so-
ticos, a tener hijos, a vivir a la sombra beranas más amadas de Inglaterra. O la
de sus maridos, a ser controladas por infeliz Carlota de México, una joven y
asesores varones, a vivir humillaciones, culta princesa belga que se convirtió en
a no conocer el amor... Muchos fueron emperatriz de México y perdió la razón
los intentos por convertirlas en títeres. tras el asesinato de su esposo, Maximi-
Pero estas reinas, con su fuerza de vo- liano de Habsburgo.
luntad, cambiaron el rumbo de su des- Déspotas, libertinas, desalmadas, ar-
tino, y el del mundo. pías, locas... Son solo algunos de los adje-
Algunas de ellas se encontraban lejos tivos que engrosaron la leyenda negra de
del trono al nacer, pero consiguieron estas cinco soberanas. La defensa contra
ceñir la corona por derecho propio y ellas en un mundo de hombres en el que
no por matrimonio. Isabel I de Ingla- destacaron por encima de todo, a pesar
terra, hija de Ana Bolena, pasó de ser de ellos. Ha llegado la hora de hacerles
una princesa bastarda a dar nombre al justicia...

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Reinas de leyenda Cristina Morató

CATALINA DE ARAGÓN,
NACIDA PARA REINAR
(1485​-1536)

Nació en Alcalá de Henares y fue bau- los años venideros. Después se casaría
tizada en honor a su bisabuela, Catalina con el hermano pequeño, Enrique VIII,
de Lancaster. Con la piel muy pálida, cinco años menor que ella. Un hombre
mejillas rosadas, cabellos cobrizos y ojos apuesto y corpulento a quien amó y por
azules, parecía más una delicada joven quien fue amada.
inglesa que española. Una joven culta,
sensible, reflexiva, devota y muy madura «En sus primeros años de matrimonio
para su edad que siempre se miró en el Enrique encontró en Catalina además
espejo de su madre, Isabel I de Castilla. de una esposa ejemplar a una brillan-
te asesora y mediadora. Era tranquila,
«Entre madre e hija siempre hubo una prudente y con más experiencia que él.
relación muy especial, no solo por el Había estado sometida muchos años a
gran parecido físico que existía entre am- su padre y a su suegro, pero tras su se-
bas sino por la similitud de caracteres...» rena fachada se escondía una mujer de
carácter fuerte, con destreza diplomáti-
Por ser hija de los Reyes Católicos, for- ca y extremo tacto en el manejo de los
mó parte de la engrasada política dinás- asuntos políticos. Enrique, a su lado, se
tica dirigida a fortalecer las coronas de comportaba como un muchacho soña-
Castilla y Aragón, y fue víctima de las dor, impulsivo y bastante ingenuo a
intrigas y rivalidades entre su padre y quien le aburrían los asuntos de gobier-
el rey Enrique VII, que amargaron su no. La reina, aunque de manera no ofi-
existencia durante años. Su primer ma- cial, se había convertido en uno de sus
trimonio concertado fue con Arturo, asesores más influyentes y en los años
príncipe de Gales —el día de la boda, iniciales de su unión alcanzó un gran
12 de noviembre de 1501, él tenía 14 poder en la corte. Pronto iba a demos-
años y ella 15— quien murió meses trar que también había heredado de su
después sin haber consumado el matri- madre las cualidades de buena estratega
monio, cuestión de vital importancia en y su capacidad de mando».

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Reinas de leyenda Cristina Morató

Durante un periodo en que su esposo «Señor, os imploro por todo el amor que
viajó al puerto de Calais, desde donde ha existido entre nosotros, y por el amor
lanzaría su campaña contra los franceses de Dios, que se haga justicia conmigo. Te-
en 1523, Catalina tuvo que afrontar un nedme un poco de compasión, pues soy
peligro inesperado: los escoceses, aliados una pobre mujer y una extranjera naci-
de Francia y liderados por el rey Jacobo da fuera de vuestros dominios. No tengo
IV, invadieron el norte de Inglaterra. Ella aquí amigos seguros, y mucho menos un
se lanzó en cuerpo y alma a la defensa del consejo imparcial. Señor, ¿en qué os he
país y venció. ofendido o qué motivo os he dado para
La felicidad no duró mucho y el rey se que me retiréis así vuestra amistad y vues-
encaprichó de Ana Bolena. Ahí comenzó tra gracia? He sido una esposa sincera,
el suplicio de Catalina, quien al negarle humilde y obediente, siempre conforme
la nulidad del matrimonio fue víctima a vuestra voluntad y placer. Y siempre me
de una durísima persecución. Pero ella he sentido complacida y satisfecha con
luchó hasta el final por su corona y por todas las cosas que os procuraban deleite,
hacer valer la legitimidad dinástica de su ya fuese mucho o poco. Nunca he protes-
hija, María Tudor. Humillada, separada tado con palabras o gestos, ni he mostra-
de su hija, apartada de la corte y con- do semblante ni atisbo de descontento...
vocada frente a un tribunal acusada de En estos veinte años o más he sido vuestra
haber mentido sobre la consumación de esposa y he traído al mundo varios hijos,
su primer matrimonio, Catalina jamás aunque la voluntad de Dios fue llevárselos
perdió su entereza ni el cariño del pue- de este mundo, lo cual no es culpa mía...
blo. Llegada la hora de compadecer en Cuando me tomasteis por primera vez, y
el juicio organizado por el rey se presen- pongo a Dios por testigo, era una donce-
tó vestida de luto. Al llegar su turno de lla sin mácula. Y que sea cierto o no, lo
palabra, se dirigió con enorme dignidad dejo a vuestra conciencia. Ahora os soli-
hasta donde se encontraba su esposo, se cito humildemente que me ahorréis sufrir
arrodilló ante él y pronunció un discurso este nuevo tribunal... Y si no lo hacéis, a
que ha quedado para la Historia: Dios encomiendo mi causa...»

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ISABEL I DE INGLATERRA,
LA SOLEDAD DEL PODER
(1533-1603)

Hija de Enrique VIII y Ana Bolena, Isa- Su padre, que había mandado decapitar
bel recibió una formación completa y ri- a su madre y siempre ansió tener un here-
gurosa que pronto hizo de ella una joven dero varón, lo logró con Juana Seymour,
seria, muy madura y de una inteligencia pero el príncipe de Gales fue un niño en-
excepcional. Vestía como «una pequeña fermizo que ascendió al trono con nueve
adulta»: desde muy niña llevaba corsé, años y murió seis después, lo que pro-
ballenas, faldas y vestidos de pesadas vocó una importante crisis sucesoria que
telas y cuellos rígidos, además de recar- acabó desembocando en la coronación
gadas joyas. Su personalidad fue tal que de María Tudor y posteriormente en la
marcó una época. de Isabel, tras ser reconocida como suce-
sora al trono por su hermanastra. Pero las
«Catalina Parr (última esposa de Enrique potencias católicas consideraban a María
VIII) se opuso firmemente a que la joven Estuardo la reina legítima de Inglaterra
abandonara sus estudios y la princesa e Isabel tuvo que desarrollar sus grandes
continuó su formación con los mejores dotes políticas y diplomáticas para sor-
profesores universitarios de Cambridge. tear los peligros derivados de las alianzas
Los elegía la reina en persona y no por de intereses entre las distintas coronas
casualidad eran todos protestantes. La europeas. Finalmente, Isabel firmaría la
precoz erudición de lady Isabel sorpren- ejecución de la escocesa, no sin antes in-
día a sus propios tutores. Con el fin de tentar otras salidas.
agradar a Catalina, en Año Nuevo ella
misma tradujo a tres idiomas —francés, «Isabel se vio enfrentada al más duro di-
italiano y latín— un manual religioso lema de su reinado. Durante seis largos
que la soberana publicó titulado “Plega- meses intentó retrasar la ejecución de
rias y meditaciones”.» María Estuardo a pesar de las presiones

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Reinas de leyenda Cristina Morató

que sufría por parte de los miembros del que sus accesos eran tan terribles como
Parlamento y del pueblo inglés que exigía breves: “Cuando ella sonreía, era como el
acabar con la “peligrosa bruja de Esco- sol brillando en el cielo; todos se sentían
cia”. No solo le angustiaba que el asesina- reconfortados. Pero pronto se formaban
to de una reina extranjera sentara un fa- nubarrones y caía el rayo de improviso
tal precedente, sino que temía la reacción sobre todo el mundo, sin excepción”.
de las potencias católicas como Francia También había heredado el gusto de su
o España. Ante esta responsabilidad Isa- padre por el lenguaje vulgar y los gestos
bel llamó a su secretario Walsingham y le soeces. Isabel juraba, escupía en el suelo,
dijo fríamente que la mejor salida sería daba puñetazos en la mesa y podía rom-
hacer desaparecer a su sobrina de mane- per a carcajadas cuando estaba contenta:
ra discreta. Le pidió que contactase con “Tengo cóleras de leona”, confesó en una
su carcelero Amyas Paulet para ordenarle ocasión.»
en su nombre “acabar con la vida de su
prisionera en su celda para evitar el gran La mujer que afrontó la gran reforma
peligro que supone para Su Majestad en monetaria para sacar a su país de la re-
cada instante que esa reina viva”. Pero cesión y derrotó a la Armada Invencible,
él se negó a obedecer a su soberana por fue una reina poderosa al frente de un
motivos de conciencia. Cuando Isabel se Imperio. Una reina que nunca se separó
enteró exclamó indignada: “¡Cuánto me de su anillo de coronación, una precio-
cansan estos servidores delicados y escru- sa joya de oro, rubíes y diamantes que
pulosos, que todo prometen, y luego no escondía un secreto en su interior: dos
cumplen nada, echando a una la carga retratos en miniatura, uno de Isabel en
a la espalda!”. Finalmente fue la propia su juventud y el otro de una mujer con
María Estuardo quien, harta de luchar y capucha francesa, Ana Bolena. Pese a ha-
esperar, tomó la decisión por ella...» ber sido separadas de manera cruel en su
infancia, Isabel siempre llevó a su madre
Pese a las presiones que recibió desde su en el corazón. Una reina que siguió go-
llegada al trono para casarse y concebir bernando después de su muerte...
un heredero, Isabel no ligó su destino al
de ningún varón y murió soltera. Y aun- «En la madrugada del 24 de marzo de
que vivió apasionados romances, el pue- 1603, a los sesenta y nueve años, Isa-
blo le dedicó el sobrenombre de Reina bel Tudor se despidió del mundo no sin
Virgen. antes nombrar, entre susurros, a su su-
cesor, Jacobo I de Inglaterra, el hijo de
«Para su círculo más cercano Isabel no María Estuardo, la misma a quien man-
era un ídolo ni la viva encarnación de la dó ejecutar. Con este último golpe de
Virgen María, sino tan solo una mujer gracia la reina sellaba una época y el fin
llena de contradicciones Sus consejeros de la dinastía Tudor que durante más
temían su franqueza y sus bruscos arre- de un siglo había gobernado en Ingla-
batos de cólera. William Cecil recordaba terra.»

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CARLOTA DE MÉXICO,
UNA CORONA ENVENENADA
(1840-1927)

Hija del rey Leopoldo I de Bélgica y Lui- «... su vida de casada era muy desdicha-
sa María de Orleans, fue llamada Carlo- da y monótona, se negaba a aceptar que
ta en honor a la primera esposa y gran todo se hubiera acabado. Con su abuela
amor del rey viudo. Su padre quiso que y confidente, María Amelia, se lamenta-
fuese educada de manera estricta, sin ba [...] “hasta ahora he conocido poco
distinción con sus hermanos varones. A de la vida para no desear tener algo que
diferencia de otras princesas de su épo- amar y por qué luchar fuera de mi pro-
ca, la niña recibió una formación muy pio círculo doméstico [...] Todo lo que
completa que incluía latín, historia, geo- deseo es hacer algo bueno en el mundo
grafía, matemáticas, literatura, caligra- y necesito un horizonte más amplio que
fía, dicción, oratoria y catecismo. Tenía el que tengo ahora”. Su anciano padre
mucha facilidad para los idiomas y llegó el rey Leopoldo I comprendía su frus-
a hablar con fluidez inglés, francés, ale- tración y le disgustaba que su hija, que
mán, italiano y español. Heredó de su se había entregado al estudio con tanto
madre la pasión por la lectura y siempre esfuerzo, hubiera quedado relegada a un
mostró gran interés por cuestiones socia- papel secundario dentro de la realeza...»
les y políticas.
Cuando conoció a Maximiliano de Todo cambió con la propuesta de Napo-
Habsburgo, la joven se enamoró de él, león III, que confió en Maximiliano para
y aunque el flechazo no fue recíproco ceñirse la corona de México, un regalo
—las malas lenguas dirían que estaba envenenado, porque el país se encontra-
enamorado de su cuñada, Sissí— se ba arruinado y sumido en un caos polí-
casaron, ya que Carlota se ajustaba a tico interminable tras su independencia
la perfección a los cánones de la corte de España. Pero allí estaba Carlota, una
austríaca. Pero la joven acabó por sentir- mujer educada para reinar que insufló en
se sola: su marido cada vez se ausentaba su marido el entusiasmo para moderni-
más y, a pesar de que en la lejanía le escri- zar la nación.
bía apasionadas cartas de amor, en nada Desde el primer instante los empe-
se traducían cuando estaban juntos. radores sintieron un profundo afecto y

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Reinas de leyenda Cristina Morató

respeto por los indígenas. En una de sus jer que gobernó México. Unas décadas
frecuentes cartas a la familia, ella expresó más tarde Scribner’s Magazine publicó:
su desagrado por la discriminación que “Maximiliano era tal vez el peor gober-
sufrían a pesar de ser mayoría en Méxi- nante que pudieron haber escogido para
co: «Casi todos los indios saben leer y México, sin sentido práctico. No solo
escribir, son inteligentes en extremo y si era incapaz de ver las cosas con claridad
el clero los instruyera como debe, sería por su cuenta, también era incapaz de
una raza ilustrada. Los gobiernos efíme- rodearse de consejeros inteligentes. El
ros nunca han tenido raíces en la pobla- país necesitaba un gobernante guerrero,
ción indígena que es la única que trabaja práctico, perspicaz, duro. Maximiliano
y que permite que sobreviva el Estado.» era un príncipe tradicional. Carlota era
Por ello, durante su breve reinado Car- realmente la mente maestra de los dos,
lota impulsaría importantes leyes para aunque solo tenía veinticuatro años”.»
mejorar las duras condiciones de vida de
los indígenas. La aventura mexicana fue efímera y ter-
La nulidad de Maximiliano como es- minó de forma trágica, pero fueron los
tadista no tardó en hacerse visible. Em- años más felices de Carlota, y no gracias
peñado como estaba en ver otros territo- a su marido, quien además tuvo un hijo
rios y demostrar a Europa que viajar por con una joven amante e incrementó los
México era seguro —su itinerario se ciñó rumores sobre la infertilidad de su espo-
a las zonas donde el ejército francés podía sa, hiriéndola profundamente. En ese
protegerlo de los hombres de Juárez y de tiempo, la gobernante pudo demostrar
los forajidos que abundaban—, salió de sus grandes dotes para la política. Aun-
gira. En su ausencia encargó a su mujer que corto, durante su reinado se desa-
que presidiera el Consejo de Ministros. rrollaron los ferrocarriles, el telégrafo y
Carlota asumió el poder y desempeñó se impulsaron leyes de libertad religiosa
las funciones de gobierno. Vestida siem- y de pensamiento. También suprimió los
pre de riguroso gris, su severa presencia castigos corporales y mejoró las condi-
imponía. Se tomó muy en serio su co- ciones de vida de la población indígena.
metido y todos se quedaban asombra- Pero su sueño se vio truncado por las
dos de su carácter firme y disciplinado. fuerzas rebeldes que capturaron y ejecu-
taron a Maximiliano en 1867. Desde ese
«En pleno siglo xix, en un país como momento, el luto se apoderó de su vesti-
México donde las mujeres vivían relega- menta. Y la locura, de su cabeza.
das a un segundo plano, fue un escánda- Carlota sobrevivió a Maximiliano casi
lo que la emperatriz tomara las riendas sesenta años. Seis décadas encerrada en
del Imperio. Poco a poco fue asumiendo sus recuerdos y paranoias mientras a sus
más responsabilidades, pronunciaba dis- espaldas las familias Sajonia-Coburgo y
cursos, inauguraba escuelas y mantenía los Habsburgo se disputaban su fortuna.
reuniones con los diplomáticos y desta- Tras confesar que su matrimonio no ha-
cados cargos militares. Fue la única mu- bía sido consumado, este fue anulado y

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la familia real de Bélgica recuperó la dote nunca se enviaron, pero que nos aden-
que con tanta avaricia había peleado el tran en un mundo imaginario que nadie
archiduque Maximiliano. Así, la Casa de pudo comprender porque se encontraba
Austria la borró de su historia y de su li- ya muy perturbada. En una de ellas, di-
naje. Su gran fortuna fue a parar a manos rigida al general Douay, confesó: “Estuve
de su hermano el rey Leopoldo II, el que embarazada nueve meses de la redención
más detestaba y que se convirtió en su del Diablo, nueve meses de la Iglesia y
tutor legal. Años más tarde se descubrió ahora estoy embarazada del Ejército;
que el rey belga invirtió buena parte de hágame dar a luz en octubre”. En otras
las propiedades y joyas de la emperatriz quería dejar de ser mujer porque su sexo
en una colonia africana que fue su pro- le impidió poder gobernar de verdad su
piedad privada y que explotó sin una piz- imperio. “Quiero ser un hombre. Si lo
ca de humanidad: el Congo. hubiera sido, Querétaro no hubiera caí-
do”, escribió, y al doctor Delhaie le pe-
«Con solo veintiocho años comenzó para día: “Venga esta tarde a mi habitación
ella un triste peregrinar por distintos cas- entre las siete y media y las ocho, y azote
tillos de Bélgica, donde vivió largos con- a la emperatriz de México, despedácela,
finamientos hasta que acabó en un pro- que no quiero serlo más”.»
fundo abismo [...] se volcó de manera
obsesiva en la escritura. Durante largos Falleció el 19 de enero de 1927, a las siete
días y noches, Carlota no dejó de escribir de la mañana, a causa de una neumonía.
frenéticamente cientos de cartas dirigi- Tenía ochenta y seis años y había pasa-
das a Napoleón III, a Maximiliano, al te- do las últimas seis décadas de su solitaria
niente francés Joseph Loysel, a Leopoldo existencia acompañada de las sombras de
II y a innumerables generales franceses. su tormentoso pasado. La dama de com-
En estas páginas plagadas de delirios me- pañía que estuvo junto a su lecho anotó
galómanos y fantasías sadomasoquistas las misteriosas palabras que la emperatriz
evocó sus recuerdos en México, “los más susurró antes de exhalar el último suspi-
felices de mi vida”. Escribía casi a diario ro: «Todo esto terminó y no tendrá sali-
de una a veinte cartas desgarradoras que da». México seguía en sus pensamientos.

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CATALINA LA GRANDE,
DUEÑA DE UN IMPERIO
(1729-1796)

De nombre Sofía Augusta Federica y Con el nombre de Pedro III, el joven


nacida en Pomerania, fue una niña muy subió al trono el 5 de enero de 1762.
vivaz, inteligente y curiosa y una joven Comenzó un reinado repleto de excen-
atractiva con una melena larga y fron- tricidades en el que sembró enemigos
dosa de color castaño y ojos azul oscuro. por doquier. La pareja real nunca había
Para ella, su madre buscó un buen mari- estado unida —él odiaba a su mujer y
do y concertó su matrimonio con el gran así se lo hacía ver—, pero la distancia se
duque Pedro de Rusia, un joven delgado, hizo insalvable y, cansada de tanto des-
desgarbado, cínico y prepotente que, tras dén y humillación, su esposa se sumó al
contraer la viruela, quedaría gravemente golpe de estado para derrocarlo tan solo
marcado física y psicológicamente. seis meses después.
A Juana lo único que le importaba es
que, gracias a su hija, por la que nunca «La zarina se puso en marcha al frente de
mostró especial interés, ella podría ocu- sus hombres, que habían desechado los
par un lugar en la historia. A Isabel, la uniformes azules prusianos y llevaban,
poderosa emperatriz tía del zarévich Pe- como ella, los antiguos trajes militares
dro, hallar para él una esposa inteligente de Pedro el Grande. El pueblo contem-
y saludable que compensara su inepti- plaba extasiado a esta mujer valiente de
tud. Y Sofía siempre tuvo claro que no larga melena castaña al viento que vestía
había viajado hasta Rusia para vivir una de hombre, empuñaba una espada y se
gran historia de amor, sino para casarse había colocado en la cabeza una corona
con el heredero de un poderoso imperio. de laurel.»
Y así lo hizo.

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Reinas de leyenda Cristina Morató

Tras dictar la carta de abdicación de su derot, Rousseau o Voltaire, con los que
marido, hizo su entrada triunfal en San mantuvo una fecunda relación epistolar.
Petersburgo, donde fue recibida con en- Catalina se sirvió de su amistad con
tusiasmo por la multitud que se agolpaba estas brillantes mentes para presentar-
en las calles. Coronada y convertida en se ante el mundo como una soberana
jefa de la Iglesia ortodoxa y gran madre progresista. En los salones literarios
de Rusia, comenzó a gobernar un gran de París, tanto Diderot como Voltaire
imperio: bajo su mando el país expan- se encargaron de propagar las excelen-
dió sus dominios y se convirtió en la po- cias de esta mujer «liberal y humanis-
tencia hegemónica de Europa oriental. ta» impulsora del cambio en Rusia. Un
miembro destacado de los círculos inte-
«De nuevo una mujer —la quinta en la lectuales franceses era el escritor alemán
historia— dirigía los destinos del país, Frédéric Melchior Grimm, que llegó a
aunque el pueblo ruso estaba acostum- ser otro de los amigos más íntimos de
brado a ser gobernado por zarinas fuer- la zarina. En sus largos años de amistad
tes y valientes. Enseguida se instaló en su ella le invitó a San Petersburgo y en sus
despacho y comenzó a atender los asun- cartas hablaban libremente de política,
tos más urgentes de gobierno. Para gran- religión, literatura o arte. Grimm fue
jearse el apoyo del ejército y de la Iglesia, además su confidente y la única perso-
antes que nada revocó las medidas tan na a la que abrió su corazón y le habló
impopulares impuestas por Pedro III. con total franqueza de su vida personal,
Convocó al Senado y firmó los primeros incluidos sus amantes.
decretos imperiales. Ordenó el cese de La emperatriz también se tomó muy
hostilidades con Dinamarca, el fin de la en serio el apelativo de «madrecita»,
alianza con Prusia, aunque dejó claro al como la llamaban sus súbditos, y centró
rey Federico que su intención era seguir sus energías en la educación y la sani-
manteniendo la paz, y suspendió la con- dad. Y cuando en la primavera de 1768
fiscación de los bienes de la Iglesia.» una nueva epidemia de viruela asoló el
país, la emperatriz no solo pensó seria-
Catalina se volvió a casar una segunda mente en introducir el nuevo y contro-
vez, con Grigori Potemkin, un hombre vertido método de la inoculación que se
inteligente, educado y gran conversador estaba probando en Inglaterra. Decidió
que fue, además de un buen amante, un probarlo en ella misma antes que poner
hábil consejero y diplomático, así como en peligro la vida de otras personas. En
un brillante estratega en el que la zarina los meses siguientes buena parte de la
confió importantes tareas de gobierno. nobleza rusa se vacunó y en las princi-
También tuvo muchos amantes y contó pales ciudades del imperio se crearon
con no menos admiradores: era una mu- clínicas de inoculación que contribuye-
jer extremadamente culta e inteligente, ron a inmunizar a miles de habitantes.
así que entre estos últimos se contaban Catalina fue una voraz consumidora
grandes figuras de la época como Di- de amor y belleza, y ninguna de sus dos

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Reinas de leyenda Cristina Morató

aficiones iban a resultar baratas. A los quiere construir. Es una enfermedad


amantes descartados les dejaba tan bien como la adicción al alcohol”.»
posicionados social y económicamente
que bien podría haberse considerado un En los treinta y cuatro años que duró
negocio meterse en la cama de la empe- su reinado, Catalina se entregó a las ta-
ratriz. Y en cuanto al arte, se convirtió reas de gobierno con verdadera pasión y
en la mayor coleccionista y mecenas de vitalidad: «El tiempo no me pertenece
la historia de Europa. Para su más de a mí, sino al imperio», solía decir. Fue
cuatro mil piezas de gran calidad encar- considerada un serio rival en la política
gó un anexo al Palacio de Invierno: hoy internacional por la rápida expansión
es el famoso Museo Hermitage. Catali- de su poderío. En los últimos años de
na reconocía que no era una experta en su vida, aunque su deterioro físico era
arte, pero que le encantaba comprar lo evidente, su vitalidad y capacidad de
que otros monarcas no podían adquirir: trabajo aún asombraban a los visitan-
«No es amor al arte sino voracidad. Soy tes extranjeros. Ella fue la soberana más
una glotona.» respetada de Europa y la última mujer
que gobernó Rusia.
«... también dedicó sus esfuerzos a em-
bellecer San Petersburgo y sus alrede- «Tenía sesenta y siete años y la noticia
dores. Mandó construir espléndidos de su muerte se extendió veloz por las
edificios públicos como la Academia de cortes de Europa. Cuando el príncipe
las Artes, palacios, mansiones y teatros de Ligne, buen amigo de la zarina, se
de un estilo neoclásico sobrio y elegante enteró de su muerte, exclamó: “Catali-
que contrastaba con la exuberancia ba- na la Grande (espero que Europa con-
rroca de la emperatriz Isabel Petrovna. firmará el nombre que yo le di), Cata-
“Esta manía mía por la construcción lina la Grande ya no existe. ¡Es terrible
es algo diabólico —escribió a su amigo pronunciar estas palabras! ¡El astro más
Grimm—, consume muchísimo dine- brillante que iluminó nuestro hemisfe-
ro, y cuanto más construye uno, más rio acaba de extinguirse!»

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Reinas de leyenda Cristina Morató

EMPERATRIZ CIXÍ, UNA


CONCUBINA EN EL TRONO
DE CHINA (1835-1908)

Nacida en el invierno de 1835, la lla- «Nada trascendió sobre lo que ocurrió


maron Orquídea aunque, al tratarse de aquella primera noche, pero al parecer
una mujer, nadie registrara su nombre y el soberano se quedó prendado y tan sa-
la inscribieran con el de su clan. La pe- tisfecho sexualmente que la ascendió a
queña, de piel blanca y ojos almendra- concubina de primer rango A partir de
dos, había heredado la inteligencia y la ese instante ya no pudo prescindir de ella
energía de su madre, una mujer instruida y la reclamaba cada noche [...] además
de la nobleza manchú. Pronto aprendió de practicar el sexo, ambos descubrie-
a leer, a pintar, a jugar al ajedrez, a com- ron que tenían gustos comunes. A ella
poner versos, a bordar y a confeccionar se le daba muy bien dibujar y Xianfeng
vestidos. A los dieciséis años ya sabía leer poseía una notable vena artística, como
y escribir chino con bastante soltura. demostraban los bocetos de paisajes, ca-
Con todas estas virtudes, y nacien- ballos y figuras que había realizado en
do en buena cuna, no fue extraño que su adolescencia. También compartían la
acabara siendo seleccionada como con- pasión por la música [...] El tono de su
cubina del nuevo emperador. Allí, en voz “sensual y aterciopelada” le resultaba
la Ciudad Prohibida, sería conocida muy atrayente y como era muy seria y no
como Dama Yehonala y su inteligencia sonreía a menudo, cuando lo hacía era
y su perspicacia la hicieron llegar desde como un “rayo de sol en la oscuridad”.
lo más bajo del harén hasta el lecho del Sin duda resultaba distinta al resto de las
Hijo del Cielo: concubinas...»

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Cixí logró dar al emperador Xiangfeng puestos de sus cargos y detenidos. El


su único hijo varón, pero el emperador tribunal declaró a los miembros de la
murió a una edad temprana. Entonces, Banda de los Ocho culpables de traición
la emperatriz Zhen fue ascendida de después de que las dos emperatrices los
rango a emperatriz viuda, mientras Ye- acusaran de haber falsificado el testa-
honala no recibió ningún título, a pesar mento de su difunto esposo, un crimen
de ser la madre del futuro emperador. que se pagaba con la pena más severa, la
Por fortuna, la relación entre ambas ejecución por muerte lenta mediante el
mujeres era muy buena y ambas encon- descuartizamiento. Pero Cixí se mostró
traron una solución: que convivieran benévola y conmutó la pena a los dos
dos emperatrices viudas y que ambas príncipes, quienes a cambio recibieron
tuvieran la custodia de Zaichun, el he- un cordón de seda, la tradicional invi-
redero. tación a ahorcarse. Su Shun, el ministro
más corrupto, fue decapitado. El resto
«Ahora que ocupaban un alto rango, de los implicados fueron expulsados del
las dos emperatrices decidieron unir sus país y no hubo represalias contra ellos.
fuerzas y preparar un golpe de Estado Al mostrar clemencia con los demás re-
contra los regentes propuestos por su gentes Cixí se ganó en todo Pekín fama
esposo y tomar el mando de China. No por su generosidad y comenzaron a lla-
estaban dispuestas a aceptar que el im- mar la «madre bondadosa».
perio quedara en manos de un grupo de
nobles ambiciosos, corruptos y anclados «El conocido como golpe de Xinyou
en el pasado que ponían en peligro el fue un éxito y Cixí consiguió una gran
futuro de la dinastía. Además les había popularidad. Había derrocado a unos
llegado el rumor de que estos traidores nobles y políticos odiados por el pueblo
pensaban asesinar a todos los europeos chino y lo había logrado con solo tres
residentes en Pekín y condenar a muer- muertes y con la complicidad de dos
te a los cinco hermanos del emperador. hermanos del emperador. Los diplo-
Cixí también despreciaba a los “diablos máticos extranjeros en Pekín se mos-
extranjero”, pero con el paso de los años traron impresionados ante el valor, la
se había dado cuenta de que resultaba determinación y la astucia de la joven
necesario abrir China al exterior para emperatriz viuda, a quien todos consi-
poder prosperar...» deraban el cerebro de este complot. El
enviado británico Frederick Bruce es-
Cuando los miembros del Consejo Re- cribió: “Desde luego es extraordinario
gente llegaron a la Ciudad Prohibida que unos hombres que llevaban mucho
fueron recibidos por el niño emperador, tiempo en el poder, que disponían del
las dos emperatrices viudas, los herma- dinero del Estado y sus apoyos, hayan
nos de Xianfeng y todo un séquito de caído sin un disparo de resistencia y sin
altos dignatarios que los esperaban y, que se haya alzado una voz en su defen-
tras los saludos de cortesía, fueron de- sa”.»

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Oficialmente a partir del 11 de noviem- val más poderosa y mejor equipada de


bre de 1861 las emperatrices viudas lleva- Asia—. Pero una vez más tuvo que ceder
ron juntas las riendas del inmenso impe- el poder al heredero. Entonces, ella no
rio en nombre del pequeño emperador, sospechaba que se cumplirían sus peo-
pero sería la emperatriz viuda Cixí quien res presagios: una derrota contra Japón
se convertiría en una de las monarcas y el tratado que se vio obligado a firmar
más poderosas de su tiempo, a la altu- el nuevo emperador hizo que las poten-
ra de la reina Victoria de Inglaterra. Eso cias extranjeras aprovecharan la debili-
sí, siempre tuvo que gobernar a la som- dad del imperio y exigieron nuevas con-
bra, oculta detrás de una cortina de seda, cesiones que acabarían desangrando al
porque como mujer no podía exponer- país. Tampoco sospechó entonces que
se a las miradas masculinas. Pero las dos volvería a gobernar con 62 años.
emperatrices solo gobernarían hasta que
llegara al poder Zaichun, quien recibió «El emperador escribió de su puño y le-
como nombre de emperador Tongzhi. tra un decreto en tinta roja en el que
Entonces todo comenzó a caer en picado anunciaba que la emperatriz viuda se
hasta su prematura muerte con tan solo convertía en su guardiana. A partir de
18 años. este instante el poder estaba de nuevo
en manos de Cixí. Su hijo adoptivo era
«Antes de morir había pedido a las dos tan solo una marioneta y su Reforma
emperatrices viudas que gobernaran el de los Cien Días fue cancelada. De esta
imperio y eligieran al nuevo monarca. manera, a sus sesenta y dos años y cuan-
Como el joven se había ganado muchos do menos lo esperaba, Cixí asumió por
enemigos, corrió el rumor de que “ha- tercera vez la regencia del imperio. Pero
bía sido contagiado al introducir en su en esta ocasión ya no se ocultó detrás
alcoba un pañuelo contaminado con el de la cortina amarilla y gobernó a los
virus de la viruela”. Nunca pudo com- ojos del mundo sentada en el Trono del
probarse, y su muerte, como la de otros Dragón.»
miembros de la familia imperial en el
pasado, quedó envuelta en el miste- Llegarían tiempos difíciles que harían
rio...» que Cixí se arrepintiera de las decisio-
nes tomadas. Una de ellas derivó en el
De nuevo en el poder, las emperatrices sangriento episodio de los bóxers, que
adoptaron a un niño de 3 años hijo del la enfrentó a la Alianza de las Ocho
príncipe Chun. Mientras debían seguir Naciones, formada por Japón, Rusia,
gobernando ellas; y Cixí estaba encan- Reino Unido, Francia, Estados Unidos,
tada, aunque tras la muerte de su hijo Alemania, Italia y el Imperio austro-
jamás recuperó la alegría. Con todo, húngaro —episodio que se cerró a fina-
continuó con la modernización del país les de 1900 con el llamado «Protocolo
bajo el lema: «Hacer fuerte a China» Bóxer»—. Cixí llegó a escribir un ma-
—el país llegó a contar con la flota na- nifiesto que llamó «Decreto del Remor-

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dimiento» y en él reconocía que había Cixí falleció a los setenta y tres años
sido la responsable de la guerra de los en paz y serena. Fue una mujer ambicio-
bóxers y de las atrocidades sufridas por sa, inteligente y de gran vitalidad que,
la gente inocente. En sus palabras, que desde muy joven, asumió el reto de sacar
mostraban su profundo y sincero arre- a su país del aislamiento y modernizar-
pentimiento, se comprometía a cambiar lo sin doblegarse a Occidente. Su máxi-
y a comenzar una nueva etapa de su rei- ma prioridad fue hacer fuerte a China y
nado «aprendiendo del ejemplo de Oc- convertirla en una gran potencia. Des-
cidente». Fue tan inusual este decreto en pués de su funeral, propio de su elevado
boca de una emperatriz que impresionó cargo, el imperio que ella creyó a salvo
a los gobiernos occidentales, quienes la entró en una época oscura de guerra y
reconocieron como una gran líder «a la desorden. Sus sueños no se cumplieron,
altura de Catalina de Rusia e Isabel de pero la concubina Yehonala ya había em-
Inglaterra» y decidieron darle su apoyo. prendido el viaje a la eternidad.

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PREGUNTAS PARA
LA CONVERSACIÓN
1. Cristina Morató es una reconocida escritora y periodista dedicada a res-
catar la vida de mujeres icónicas para mostrar su cara más humana y
menos conocida. ¿Habéis leído alguno de sus libros anteriores? ¿Qué es
lo que más os llamó la atención de ellos? ¿Qué os parece su estilo y qué
destacarías de él?

2. Ahora regresa con , dedicado a Catalina de Aragón,


Isabel I de Inglaterra, Carlota de México, Catalina la Grande y la empe-
ratriz Cixí. A priori, ¿cuál os causa mayor curiosidad y por qué?

3. Las cinco llevaron sobre sus cabezas las coronas más importantes de su
época, pero el poder no estaba reservado para ellas por el mero hecho de
ser mujeres. ¿Habéis detectado similitudes en la forma en que se hicieron
con él? ¿Cuál de todas os parece que tuvo un papel más relevante y por
qué?

4. Sus vidas no fueron las más dichosas. De hecho, en muchas vemos la


carencia afectiva, las humillaciones... ¿Podríais elegir a una de ellas y
analizar sus luces y sombras y de qué manera estas últimas infiuyeron en
su vida?

5. El destino de Catalina de Aragón estuvo marcado desde pequeña. No es


la única, pero al ser sus padres quienes fueron quizás la herencia fue aún
más fuerte. ¿Qué opináis? ¿Cómo infiuyeron sus padres en su vida y su
futuro?

6. La relación entre su padre, Fernando II de Aragón, y su suegro, Enrique


VII, fue una de las dos que más daño hizo a Catalina. ¿Por qué?

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7. Cuando su primer marido murió, podemos decir que su futuro daría un


giro de 90 grados. ¿Por qué? ¿Con quién se casó y por qué fue tan im-
portante ese segundo matrimonio y lo que sucedió en él? ¿Cómo influyó
en el país y en su futuro?

8. Isabel I de Inglaterra, hija de Enrique VIII y Ana Bolena, pasó de ser


una princesa bastarda a dar nombre al glorioso siglo en que reinó, ¿cómo
llegó al trono? ¿Qué otras mujeres la ayudaron en su ascenso?

9. ¿Cómo influyó ella a toda esa época de oro de la historia de Inglaterra?

10. ¿Por qué creéis que tomó la decisión de ser «la Reina Virgen»? ¿Afectó
esa decisión a su imperio?

11. Catalina la Grande se hizo con el poder tras derrocar a su esposo. Dicho
así, parece una traición, pero ¿qué motivos tuvo para hacerlo?

12. ¿Cuál creéis que fue su mayor virtud? ¿Y su peor defecto? ¿Y cómo afec-
taron ambos a su imperio?

13. Era imposible predecir que Cixí se convertiría en emperatriz, menos aún
que mandaría con todo el poder que solo se le reservaba a un varón. Aun
así, hubo de hacerlo oculta tras una cortina de seda. ¿Cuál diríais que fue
el hito más importante de sus mandatos?

14. Su sueño no llegó a hacerse realidad, pero ella no vivió para ver el fraca-
so. ¿De qué sueño hablamos? ¿Qué comenzó a suceder antes de que ella
muriera?

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15. Carlota de México, la joven y culta princesa belga que se convirtió en


emperatriz de México, sufrió quizás la peor de las suertes. Podemos decir
que vivió pocos años y estuvo muchos muriendo. ¿Qué sucedió?

16. Su esposo, Maximiliano de Habsburgo, le escribía apasionadas cartas de


amor cuando la tenía lejos y la ignoraba cuando estaba cerca. ¿Por qué
creéis que hacía eso?

17. Fue ella la cabeza tras la corona. ¿Podríais comparar cómo entendía su
marido la regencia y cómo la entendía ella? Mencionad algún logro con-
seguido por ella que haya merecido vuestra atención y explicad por qué
os ha parecido relevante.

18. Déspotas, libertinas, desalmadas, arpías, locas... Son solo algunos de los
adjetivos que se han unido a sus nombres. ¿Por qué? ¿Son injustos? ¿Se
los hubieran dicho de no haber sido mujeres?

19. La posibilidad de ser madres, de tener un heredero varón, era quizás la


cualidad mejor valorada de una futura reina. De hecho, cuando no lo
eran... ¿Qué sucedía cuando no engendraban un varón?

20. Ellos frente a ellas. ¿Cómo eran los gobernantes que se casaron con estas
mujeres? Podéis también destacar uno porque os haya sorprendido más
su historia, por el contrapunto con su pareja...

21. Muchos de los monarcas eran niños o adolescentes sentados en tronos.


¿Creéis que de algún modo eso marcaba la forma en que gobernaban —si
es que eran ellos quienes realmente lo hacían—? Podéis debatir sobre este
tema de la diferencia entre la infancia antes y en nuestros días, la infancia
en el poder y su manejo...

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22. En muchas de las historias, la falta de amor por parte de los esposos y las
humillaciones fueron en parte la chispa que encendió la mecha del barril
de pólvora. De haber habido amor en la pareja o si este no se hubiese
apagado, ¿creéis que alguna de las historias hubiera dado un vuelco? Ju-
guemos a imaginar ¿cómo habría afectado eso a la historia?

23. Con todo, alguna llegó a conocer, aunque fuera momentáneamente, el


amor en brazos de su esposo. ¿Cuál es el ejemplo que más os ha llamado
la atención?

24. ¿Creéis que la autora hace justicia por todas estas reinas? ¿Qué os parece
el resultado?

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LA AUTORA

Cristina Morató es periodista, fotó- te y Cautiva en Arabia. Sus libros Divas


grafa y escritora. Desde muy joven ha rebeldes, Reinas malditas, Diosas de Ho-
recorrido el mundo realizando numero- llywood y Reinas de leyenda reflejan su in-
sos reportajes. Durante años alternó sus terés por descubrir el lado más humano
viajes con la dirección de programas de y menos conocido de mujeres valientes,
televisión y colaboraciones en radio y en poderosas y legendarias. Es también au-
prensa, trabajos que abandonó para es- tora de la biografía de Lola Montes, Di-
cribir sobre la vida de las grandes viajeras vina Lola. Traducidas a varios idiomas,
y exploradoras de la historia. En busca todas sus obras han sido acogidas con ex-
de sus rastros recorrió más de cuarenta traordinario éxito de crítica y público. Es
países. Fruto de su investigación son las miembro fundador de la Sociedad Geo-
obras Viajeras intrépidas y aventureras, gráfica Española, y miembro de la Royal
Las reinas de África, Las damas de Orien- Geographical Society de Londres.

www.penguinclubdelectura.com

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