Se denomina cimentación al conjunto de elementos estructurales de una estructura cuya
misión es transmitir sus cargas o elementos apoyados en ella al suelo, distribuyéndolas de
forma que no superen su presión admisible ni produzcan cargas zonales. Debido a que la
resistencia del suelo es, generalmente, menor que la de los pilares o muros que soporta, el
área de contacto entre el suelo y la cimentación debe ser proporcionalmente más grande
que los elementos soportados, excepto en suelos rocosos muy coherentes.
La cimentación es importante porque es el grupo de elementos que soportan a la
superestructura. La estabilidad de una edificación depende en gran medida del tipo de
terreno sobre el que se asienta.
Generalidades[editar]
Vista transversal de la cimentación de la torre de
televisión de Stuttgart.
La cimentación es una base de materiales pétreos de concreto simple o armado. Siempre
que sea posible, se preferirá que los cimientos estén solicitados por cargas centradas, ya
que las excéntricas pueden provocar empujes diferenciales.
Se buscará siempre que el terreno de apoyo sea resistente y, si eso no fuese posible,
habrá que buscar soluciones alternativas.
En muchos casos, los cimientos no solo transmiten compresiones, sino que, mediante
esfuerzos de rozamiento y adherencia, llegan a soportar cargas horizontales y de tracción,
anclando el edificio al terreno, si fuese necesario. Además de sus funciones principales los
cimientos han de cumplir otros propósitos:
• Ser suficientemente resistentes para no romper por cortante.
• Soportar los esfuerzos de flexión que produce el terreno, para lo cual en
general se dispondrán armaduras en su cara inferior, que absorberán
las tracciones.
• Acomodarse a posibles movimientos del terreno.
• Soportar las agresiones del terreno y del agua y su presión, si la hay.
Tipos de cimentación[editar]
La elección del tipo de cimentación depende especialmente de las características
mecánicas del terreno, como su cohesión, su ángulo de rozamiento interno, posición
del nivel freático y también de la magnitud de las cargas existentes. A partir de todos esos
datos se calcula la capacidad portante, que, junto con la homogeneidad del terreno,
aconsejan usar un tipo u otro diferente de cimentación. Siempre que es posible se
emplean cimentaciones superficiales, ya que son el tipo de cimentación menos costoso y
más simple de ejecutar. Cuando por problemas con la capacidad portante o la
homogeneidad del mismo no es posible usar cimentación superficial se valoran otros tipos
de cimentaciones.
Hay dos tipos fundamentales de cimentación: directas y profundas.
La cimentación más simple, una piedra plana. Museo
Etnográfico al aire libre de Letonia.
Suelos y tipos de cimentación[editar]
El suelo es una parte fundamental de la estructura, teniendo en cuenta los diferentes tipos
de suelo, depende qué tipo de cimentación se debe utilizar. Y si el suelo falla, la estructura,
domicilio o edificio también lo hará.
Si el terreno estuviera compuesto de rocas, se podría comenzar a cimentar sin ningún tipo
de problema ya que este suelo es muy resistente, pero esta situación es muy poco común,
hay que excavar hasta encontrar un suelo apto para la cimentación. Los profesionales, en
este caso, al realizarse las excavaciones en distintos tipos de altura, analizan en su
laboratorio las características del tipo de suelo según su cota, hasta llegar a la cota o plano
de fundación que es la cota perfecta en donde el suelo resiste las cargas demandadas por
el edificio o domicilio.
Cota o plano de fundación: tipo de suelo apto para poder descargar la fuerza de la
estructura sobre este.
Estos datos se obtienen a través de un informe geotécnico que permite saber a qué
profundidad se encuentra el plano de fundación y cuál será la tensión admisible que tendrá
el terreno, significa qué peso de estructura soportará ese suelo, si esta tensión se pasa
puede derivar en una rotura del terreno provocando el desmoronamiento de la estructura.
Otro dato que permite saber el estudio de suelo es la presencia de napas, es
decir,que agua subterránea por presencia de lluvias.
Zapata que transmite el esfuerzo a una cimentación
superficial de una viga de puente. La cimentación está enterrada y no es visible en la
figura. Esquema que muestra dónde se aplican las
cimentaciones superficiales (más baratas) y las cimentaciones profundas. Muchas veces
en terrenos malos hay que optar siempre por la cimentación profunda, incluso para
construcciones de poco peso, como una casa pequeña.
Son aquellas que se apoyan en las capas superficiales o poco profundas del suelo, por
tener este suficiente capacidad portante o por tratarse de construcciones de importancia
secundaria y relativamente livianas. En este tipo de cimentación, la carga se reparte en un
plano de apoyo horizontal.
En estructuras importantes, tales como puentes, las cimentaciones, incluso las
superficiales, se apoyan a suficiente profundidad como para garantizar que no se
produzcan deterioros. Las cimentaciones superficiales se clasifican en:
• Cimentaciones ciclópeas.
• Zapatas.
o Zapatas aisladas.
o Zapatas corridas.
o Zapatas combinadas.
• Losas de cimentación.