Otras fuentes de las obligaciones
Introducción
La historia jurídica del derecho contemporáneo no podría estar completa si se omitiera el
aprendizaje del derecho romano, cuyos periodos de evolución son: Monarquía, República
e Imperio y sus diferentes puntos de vista políticos, aportaron una gama de conocimientos
que se fueron enriqueciendo con el tiempo.
El derecho romano, es la piedra angular de nuestro sistema de Derecho, por lo tanto, es
muy importante definir que no es posible formar profesionistas en esta rama del
conocimiento separando su estudio de las demás asignaturas.
Durante estas unidades se ha analizado como las instituciones romanas han permeado a
través del tiempo y han ido evolucionando hasta convertirse en la legislación que
actualmente se utiliza de forma cotidiana.
Para adentrarnos al tema de la presente unidad, tenemos que las sucesiones tienen como
finalidad regular las consecuencias que se producen con la muerte de una persona, en
virtud a que no este hecho, se derivan otras situaciones tales como: la designación de
herederos o la transmisión del patrimonio que el de cuius haya amasado durante su vida.
Se recomienda ampliamente observar el siguiente video para que de esta manera se pueda
facilitar el aprendizaje.
Universidad Miguel Hernández de Elche, Unidad 8. Derecho de sucesiones. Semipresencial,
[archivo de video], 14/01/2014.
Objetivo general
El alumnado precisará los aspectos más destacados de la vía testamentaria, así como de
instituciones vinculadas como los legados y el fideicomiso, señalando la protección
procesal correspondiente.
Temario
Unidad 9. Sucesión testamentaria
9.1. Sucesión testamentaria
o 9.1.1. El testamento
9.1.1.1. Naturaleza jurídica del testamento
9.1.1.2. Formas del testamento
o 9.1.2. Adquisición de la herencia
o 9.1.3. Ius adcrescendi y Derecho de sustitución
9.1.3.1. Sustitución vulgar
9.1.3.2. Sustitución pupilar
9.1.3.3. Sustitución cuasi-pupilar
o 9.1.4. Desheredación
o 9.1.5. Interpretación del testamento
o 9.1.6. Herencia yacente y herencia vacante
9.2. Legados
o 9.2.1. Forma de los legados
o 9.2.2. Objeto de los legados
o 9.2.3. Adquisición de los legados
9.2.3.1. Dies cedens
9.2.3.2. Dies veniens
9.3. Modalidades en los testamentos
9.4. El Fideicomiso
9.5. Codicilo
9.6. Donatio mortis causa
9.7. Resolución de casos en materia testamentaria según la jurisprudencia romana
Sucesión testamentaria
En este tipo de sucesión, y como lo dice su nombre, existía un testamento, el cual puede
definirse como:
Definamos…
El acto personalísimo, revocable y libre por el cual una persona capaz dispone de sus
bienes y derechos, y declara o cumple deberes para después de su muerte (CCF, art.
1295).
Esta definición nos parece adecuada ya que procede del Código Civil Federal y puede ser
perfectamente aplicable al concepto de testamento en Roma. Cabe mencionar que la
sucesión testamentaria fue regulada desde la época de las XII tablas. Profundizaremos en
este tema en los apartados siguientes.
El testamento
El testamento es la figura jurídica por medio de la cual el de cuius o autor de la herencia
transmite su patrimonio con derechos y obligaciones, en el derecho romano el testamento
fue una de las figuras jurídicas más importantes y de gran impacto en la vida social y
jurídica de Roma hablando en todos los estatus sociales, ahora bien, podemos definir
el testamento como el acto jurídico unilateral por medio del cual el de cuius o autor de la
herencia, manifiesta su última voluntad instituyendo herederos o legatarios siendo así que
si se instituyen legatarios la herencia se convierte en legado.
Naturaleza jurídica del testamento
Este es uno de los aspectos más relevantes, debido a que el testamento en la época
romana se le consideraba como un acto jurídico unilateral toda vez que no se tomaba en
consideración la posible opinión de los probables herederos. Era personalísimo puesto
que el autor de la sucesión era el único con el derecho para realizarlo en virtud de ser
quien tenía que decidir sobre el futuro de sus bienes; revocable puesto que si el autor de
la sucesión consideraba excluir a algún heredero podía hacerlo y libre, esto por el simple
hecho de que, en la voluntad del autor de la sucesión, no debían existir vicios que
nublaran su juicio.
Formas del testamento
Las formas más antiguas de testamentos romanos que se conocen según Gayo son:
Testamentum calatis comitiis o testamento hecho ante los comicios
Se celebraba dos veces al año (el 24 de marzo y el 24 de mayo) y tenía lugar ante el
pueblo reunido en comicios curiados (asambleas de carácter político, cuya función
era sancionar las decisiones del rey).
Testamentum in procinctu o testamento del ejército armado
En él, el testado manifestaba su última voluntad frente al ejército y en voz alta
antes de marchar a la guerra.
Testamentum per aes et libram o mancipatorio
Quien sentía que la muerte se aproximaba y no había hecho testamento, acudía a
un amigo a quien le vendía ficticiamente sus bienes, rogándole que dispusiera de
ellos como él dictaba. El adquirente (familiae emptor) adquiría los bienes en
propiedad a través de la mancipatio. Esta práctica se hacía frente a cinco testigos.
Testamento nuncupativo
El ciudadano podía testar oralmente con una nuncupatio, o declaración en voz alta,
señalando el nombre del heredero y su última voluntad delante de siete testigos.
Testamentum tripartitum o testamento tripartito
Conjunta y armoniza reglas de tres legislaciones: el derecho civil antiguo, el
derecho pretorio y las constituciones imperiales. Del derecho civil antiguo se
requiere la presencia de los testigos, debiéndose celebrar en un solo acto sin
interrupción; del derecho honorario, la presencia de siete testigos, quienes deben
grabar su sello al concluir el acto; y de las constituciones imperiales, la firma del
testador y de los testigos.
Testamento público y privado.
Datan de la época de Justiniano. El privado requiería de la presencia de siete
testigos y la realización del testamento; éste podía realizarse de forma oral o
escrita. El público tenía, a su vez, dos modalidades:
Apud acta, que se realizaba frente a la autoridad judicial o municipal que
levantaba un acta con la voluntad del testador, y
Testamentum principe oblatum, en el cual el príncipe cumplía la función de
los testigos y el testador entregaba su testamento escrito para ser
registrado y guardado en los archivos imperiales.
Testamentos especiales o extraordinarios
Entre ellos se encuentran los realizados en tiempos de peste (en los que no era
necesaria la presencia sincrónica de los siete testigos), los elaborados por
invidentes (que requería de siete testigos y la presencia de un tabularius o
escribano), los elaborados por analfabetas (que requerían ocho testigos), el
realizado en el campo (con cinco testigos), el realizado por el padre a favor de los
hijos (que podía ser verbal siempre y cuando lo atestiguaran dos personas, o
escrito de puño y letra del testador), y el testamento militar (que requería de un
solo testigo y era aplicable para los militares en campaña, teniendo un año de
vigencia a partir de que el soldado regresara de la batalla).
Adquisición de la herencia
Ya vimos que para el derecho romano había diversos tipos de herederos y que cada tipo
tenía derechos y obligaciones específicos.
Los herederos de sí mismos (heredes sui) y los necesarios (necesarii) recibían la herencia
en automático por pleno derecho y aún en contra de su voluntad (pues recordemos que
había herencias que incluían deudas).
Por su parte, los herederos voluntarios aceptaban la herencia de forma discrecional, ya
que se encontraban fuera de la potestad del testador y podían, por tanto, analizar la
conveniencia de convenirse en herederos. Asimismo, tenían el beneficio de adquirirla por
aceptación expresa (aditio) o tácita (gestio hereditatis). Como era frecuente que estos
herederos se tardaran varios meses en tomar su decisión, se dictaron varias medidas al
respecto:
El testador podía señalar un plazo para la adición o aditio.
A solicitud de los acreedores de la herencia, el pretor podía obligar al heredero a
aceptar en un plazo de cien días.
Cualquier persona podía apoderarse de la herencia y adquirir la condición de
heredero después de transcurrido un año. A esta figura se le conocía como
usucapio pro herede, y servía para presionar al heredero para que tomara su
decisión rápidamente. Recordemos que la usucapión era (y sigue siendo) una
forma de adquirir la propiedad por el sólo transcurso del tiempo en posesión del
objeto.
Justiniano estableció que un magistrado podía fijar un plazo de nueve meses para aceptar
la herencia y el emperador podía fijarlo de un año (Ventura, 2002: 435).
Asimismo, y como la aceptación de la herencia por parte de los herederos voluntarios
podía ser expresa o tácita, en el antiguo derecho se consideraba que, una vez transcurrido
el plazo, se presumía el rechazo. Sin embargo, Justiniano estableció la presunción de
aceptación, la cual era irrevocable.
Ius adcrescendi y Derecho de sustitución
En el caso de los herederos legítimos o testamentarios se podía presentar el caso, de que
alguno de ellos no llegare a adjudicar su parte (por repudiación o incapacidad), esa parte
no adquirida, aumentaba los bienes de los herederos que si aceptaban la herencia en
proporción de la parte de cada uno; este crecimiento recibe el nombre de ius adcrescendi,
derecho que puede ser establecido por el testador o por la ley.
Sustitución
vulgar
La llamada sustitución vulgar para heredar no era más que un orden de prelación
en el cual el testador instituía un heredero y varios sustitutos, por ejemplo, si
Marco es el heredero y no llega a aceptar la herencia ya sea solo por rechazarla o
por muerte y el segundo en la línea de herederos es Aurelio, éste puede heredar,
sin embargo, por causas antes mencionadas, Aurelio no puede heredar y Tricio es
el tercero de la línea de herederos sustitutos, si éste tampoco puede aceptar la
herencia se sigue la línea de herederos sucesivamente. Era posible hacer un
número infinito de sustituciones, a fin de evitar la apertura de la sucesión legítima.
Esta figura implica una institución de heredero bajo condición, que se verificará
cuando el heredero instituido en primer lugar, no llegue a serlo, o bien porque no
pueda (muerte, incapacidad, etcétera).
Sustitución
pupilar
La sustitución pupilar consiste en que el testador nombraba heredero a su hijo y a
su vez un sustituto para el caso de que el hijo muriera siendo impúber e incluso
póstumo, lo anterior para evitar la apertura de una sucesión legitima.
La sustitución cae cuando el hijo llegar a ser un púber.
Sustitución
cuasipupilar
La sustitución cuasi-pupilar consistía en que el testador instituía heredero a un hijo
demente o incapaz y nombraba un sustituto para éste, para el caso que llegue a
morir sin haber recobrado la capacidad, en ese orden de ideas, si el hijo recupera
la capacidad, la sustitución queda sin efectos.
Desheredación
La desheredación consistía en privar al hijo de los bines del testador o bien, dejar los
inmuebles al cuidado de una tercera persona, para evitar controversias familiares.
Las desheredaciones de los hijos sui, debían realizarse de forma expresa con señalamiento
de su nombre. “Si no era mencionado nominativamente y sólo era omitido, el testamento
era anulado. En caso de desheredar a las mujeres y a los nietos, la mención podía hacerse
de forma global. No era necesario motivar la desheredación” (Murguía, 2008: 130).
Para lo cual, debía realizarse de manera expresa y nominativa, estableciendo el motivo de
la desheredación, en los casos en los que el testador heredará a un extraño, el hijo natural
tenía la opción de ejercer su derecho a anteponerse legalmente a tal acto, ejerciendo el
llamado bonorum possessio, que consistía en un juicio de oposición en contra de esa
decisión.
Por su parte, el pretor obligaba al padre de familia a desheredar al hijo que hubiera caído
en desobediencia, a pesar de tener el derecho de heredar o de lo contrario, el testamento
era nulo.
Interpretación del testamento
La interpretación del testamento se daba para determinar los deseos del de cuius con
respecto a la herencia, es decir, existía la necesidad de dar interpretación al testamento
cuando había discordancia entre la literalidad del testamento y los deseos expresados
verbalmente por el testador. Se planteaba un problema determinar que prevalecía, si la
letra del testamento o lo expresado por el testador, en ese sentido el único fin era
encontrar la voluntad efectivamente del mismo.
Herencia yacente y herencia vacante
Como una solución a los problemas que presentaban los bienes sin titular, se crearon dos
figuras jurídicas: la herencia vacante y la herencia yacente, en las cuales se consideraba
que la personalidad del de cuius continuaba hasta que los herederos la aceptaban
haciendo la adición y responsabilizándose de las cargas.
Herencia yacente:
Se le llama herencia yacente al intervalo de tiempo entre la muerte del de cuius y la
adquisición de la herencia por parte del heredero. Se decía que en ese intervalo la
herencia estaba muerta o dormida, siendo así que al no tener dueño era susceptible de
ser adquirida por usucapio y no fue sino hasta la época de Justiniano que se le reconoció
jurídicamente.
Herencia vacante:
Se le llamaba herencia vacante a aquella que no tenía dueño, ya sea porque nadie quería
adquirirla por ser damnosa o porque simplemente no había instituido algún heredero, en
estos casos pasaba a ser parte del Estado únicamente cuando no fuera damnosa.
Legados
Es la voluntad escrita del testador plasmada en un testamento o codicilo en la cual se
determina dejar cierta cantidad de los bienes a determinada persona nombrándole con
carácter de legatario sin que este último tenga el carácter de heredero, ya que a
diferencia del legatario que solo hereda parte de los bienes, el heredero es a titulo
universal.
Forma de los legados
En el derecho clásico se distinguieron cuatro clases de legados:
1. Per vindicationem. Este tipo de legado consistía en transmitir la quiritaria de una
cosa, es decir, a justo título, para esto el testador debía tener la propiedad
quiritaria de la cosa legada. En este tipo de legado el legatario obtenía un derecho
real sobre la cosa legada.
2. 2. Damnationem. En este tipo de legado se constituía una obligación del heredero
de dar o hacer para con el legatario de trasmitir una cosa dando así un derecho
personal para el legatario. En estos legados se consideraban las propiedades tanto
del testador como del heredero, así como cosas de un tercero que el heredero
tuviera que adquirir.
3. 3. Sinendi modo. Este tipo de legado consistía en un permiso que el heredero
estaba obligado a otorgar a favor del legatario, se consideraba de suma
importancia para respaldar cualquier derecho previo adquirido por el legatario.
4. 4. Per praeceptionem. Este tipo de legado consistía en el derecho de preferencia
que tenía el legatario para elegir un bien de la masa hereditaria del cual quisiera
apropiarse, antes que el resto de los herederos, para poder ejercer este derecho
contaba con una acción real.
Objeto de los legados
Los objetos de los legados se conformaban principalmente por cosas de carácter
patrimonial como son: corpóreas y no corpóreas, presentes y futuras, fungible y no
fungibles, determinadas o genéricas, del testador, del heredero y de terceros.
También se podían legar créditos o incluso la libertad a un esclavo.
Adquisición de los legados
Para que un legado fuera eficaz en la adquisición de los bienes, se estaba subordinado a la
aceptación de la herencia por parte del heredero, mientras esto no ocurriera, la
adquisición del legado se retrasaba y si llegaba a morir el legatario el legado se extinguía,
de tal forma que los juristas republicanos crearon dos formas de adquirir el legado.
Dies cedens o días cedidos
Se refieren al lapso que corría desde la muerte del testador hasta el momento anterior a
la aditio del heredero (en el caso de tratarse de un legado puro y simple o a término
cierto). Cuando se trataba de un legado condicional, los días concedidos corrían a partir
del cumplimiento de la condición. El legatario debía contar con la testamenti factio
pasiva desde el inicio de estos días. Durante este periodo, el legatario tenía una
expectativa de derecho, por lo que aún no podía exigir el legado y, en caso de que el
legatario muriera durante los dies cedens, el posible derecho se transmitía a sus
herederos.
Dies veniens o días venidos
Durante estos días, el legatario o sus herederos tenían el derecho de exigir el legado. En
caso de tratarse de un legado puro y simple, los días venidos empezaban a partir de
la aditio del heredero, pero si se trataba de un legado a término o condición, los días
venidos comenzaban con la llegada del término o el cumplimiento de la condición.
Modalidades en los testamentos
En el Derecho Romano se consideraban dos modalidades de testamentos:
Testamentos públicos.
Testamentos especiales o extraordinarios.
Los primeros se podían realizar de dos formas:
Apud acta conditium: Este se efectuaba de forma oral ante la autoridad y posteriormente
se iniciaba el acta correspondiente.
Principi Oblatum: Se hacía de forma escrita y quedaba a resguardo en los archivos
imperiales.
Los segundos aumentaron formalidades como es en el caso de los analfabetos o los
ciegos, además de siete testigos, debían firmar una persona más. Hubo casos en los que
disminuyeron requisitos de formalidad, puesto que, en tiempos de peste, no era necesaria
la presencia simultánea de siete testigos para evitar el contagio.
El Fideicomiso
Los romanos indicaban la declaración de voluntad formal. Se definía como una
súplica que hacía una persona, el fideicomitente, a otra, el fiduciario, en virtud de
este acto, se encargaba la ejecución de determinados actos que debían realizarse a
la muerte del primero en provecho de una tercera persona. Podía hacerse por
escrito o estipularlo en el testamento, pero esto último no era necesario.
Codicilo
El Testamento era indudablemente el acto mortis causa más importante en Roma, sin
embargo, también existió el Codicilo el cual era un acto menos solemne. Este documento
contenía disposiciones en donde frecuentemente se consignaban los fideicomisos del
testador, que eran efectivas después de su muerte, de esta forma, si el testamento se
consideraba no válido, los fideicomisos conservaban su eficacia.
Donatio mortis causa
La donación mortis causa es la voluntad de una persona que sabe que va a morir de donar
sus bienes porque ya no habrá de utilizarlos o porque no quiere que sus herederos los
tengan, no es comparable a la herencia ya que se da en el último momento de la vida del
donante, si bien es cierto se regulaba por las normas de los legados porque mermaban la
más hereditaria, también estaban sujetas a condiciones suspensivas o resolutorias.
Resolución de casos en materia testamentaria según la jurisprudencia romana
Tomando en cuenta que, en la unidad anterior, se aportó una definición etimológica de la
palabra jurisprudencia. Queda claro que no sería correcto interpretarla desde un punto de
vista contemporáneo, esto debido a que en la actualidad la jurisprudencia basa su
existencia en las sentencias emitidas, y en Roma se encaminaba a la solución de casos
específicos.
Una vez establecido este criterio, reconocemos que la jurisprudencia romana adquirió su
importancia gracias al trabajo de Justiniano, quien realizó una recopilación de diversos
ordenamientos de aquella época.
Fruto de esta labor, es que al día de hoy podemos recurrir a esta invaluable fuente jurídica
que a lo largo de la historia nos ha mostrado como era la interpretación de los romanos y
el procedimiento mediante el cual solucionaban sus diferencias.
Derivado de lo anterior, los quehaceres jurídicos en la materia testamentaria en la antigua
Roma eran analizados uno por uno, por ello no quedaba una garantía de que un caso
posterior, pudiera resolverse de la misma forma que otras sucesiones previamente
concluidas.
Por esta razón, es que el término: jurisprudencia como lo conocemos actualmente, está
muy alejado de la visón jurídica romana; puesto que en aquel tiempo se analizaban y
resolvían las diferencias jurídicas de los gobernados sin que estas resoluciones guardaran
un vínculo entre sí que pudiera servir como referente en la observación de casos futuros.
A diferencia de la época Romana, hoy en día la jurisprudencia puede entenderse como
ciencia del derecho y como hábito práctico de interpretación de las normas jurídicas por
los órganos jurisdiccionales.
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Sitios electrónicos
Aquí se habla derecho, https://aquisehabladerecho.com/.
Derecho Romano, https://www.derechoromano.es/.
Audiovisual
Universidad Miguel Hernández de Elche, Unidad 8. Derecho de sucesiones. Semipresencial,
[archivo de video], 14/01/2014, disponible en https://youtu.be/Vauuq9NrI5o, consulta:
18/05/2019.