PLANIFICACIÓN CLÁSICA.
Introducción
La Planificación del Entrenamiento es un instrumento fundamental en la gestión
del rendimiento deportivo, ya que las estructuras de la planificación, las formas de
organización del entrenamiento y sus contenidos conforman una estrecha ligazón
con la dinámica de rendimiento pretendida.
Los entrenadores han adoptado diversas técnicas para aportar un equilibrio
adecuado al entrenamiento. Harre (1987), define la planificación del entrenamiento
como: “Diversos tipos de entrenamiento que son enfatizados en las fases
apropiadas del año de entrenamiento y en la carrera del deportista, en base a que
el desarrollo de algunas capacidades son prerrequisitos para el desarrollo de otras
y que las funciones neuromusculares, cardiorrespiratorias, anatómicas,
bioquímicas, fisiológicas, psicológicas y otras se logran progresivamente durante
un periodo largo de tiempo”.
La periodización conduce, por tanto, a la modificación del entrenamiento dentro de
unas pautas bien establecidas y basadas en la evaluación continuada del progreso
en el entrenamiento Como Fry et al (1991:57) señala: “ Facilita una estructura para
incorporar periodos de elevados entrenamientos y regeneración en una proporción
y volumen adecuados en el programa de entrenamiento”
Unidades de planificación
Normalmente, la periodización involucra la división de 52 semanas del año de
entrenamiento distribuidas en 1 a 5 ciclos competitivos denominados macrociclos
(figura 1) La estructuración de estos macrociclos en unidades de planificación más
pequeñas (periodos, fases, mesociclos, microciclos) dependen de los modelos de
planificación utilizados (Navarro, 1999; 1998 ; 1997; 1994; Navarro et al., 1994).
Actualmente nadie discute que los programas periodizados producen mayores
beneficios en el rendimiento que programas no-periodizados. Lo que si se
cuestiona es la forma de periodizar (cambiar los entrenamientos en el tiempo) para
el logro del máximo rendimiento deportivo en un momento determinado. La teoría
clásica de periodización, de la que L.P. Matveyev fue el principal impulsor, a partir
de la década de los 60 (Matveyev 1977; Matveev 1985), se ha visto puesta en
cuestión por teóricos y metodólogos del entrenamiento, condicionados por las
nuevas realidades del deporte de alto rendimiento (Issurin and Kaverin 1985;
Bondarchuck 1988; Verjoshanskij 1990).
Un primer análisis comparativo de las diferencias entre la versión clásica y
contemporánea ya fue expuesta recientemente (Navarro, 1999) La teoría clásica
se centra en una estructura organizativa basada, en primer lugar, en las leyes
biológicas y del entrenamiento deportivo, que condicionan un mantenimiento de la
forma, de un "determinado" concepto de forma, a un periodo relativamente
reducido y localizado de la temporada deportiva. Posee como características más
importantes: la utilización de modelos integrados de preparación general y
específica, variando en proporción a lo largo del año, donde se procura construir,
estabilizar o perder la forma deportiva; y una progresión de carga basada en una
dinámica simple en grandes ondas.
La organización está basada en un sistema analítico – sintético. Según la teoría de
la periodización de Matveyev (basada en el sistema analítico - sintético), el
proceso de entrenamiento es subdividido en módulos únicos, los microciclos,
considerados como la estructura de organización básica del proceso de
entrenamiento, que veía como la suma de una cadena de microciclos que debería
construirse, sobre estructuras mayores, mesociclos, fases, macrociclos (figura 1).
En las teorías contemporáneas de planificación se ha producido una simplificación
de las estructuras, prescindiéndose de los periodos y las fases.
Figura 1. Las unidades de entrenamiento empleadas habitualmente en los
procesos de planificación.
En cada deporte, el entrenamiento es un sistema de ciclos, grandes, medios y
pequeños denominados macro, meso y microciclos. Este sistema tiene una
estructura jerárquica en el que cada ciclo mayor está constituido por otros ciclos
menores. Para facilitar el estudio de la planificación del entrenamiento hemos
optado por las estructuras que se señalan en la figura 2 y que indican que:
La estructura plurianual está compuesta por varias temporadas de
entrenamiento
La temporada de entrenamiento comprende uno o varios macrociclos.
Un macrociclo lo componen varios mesociclos. Según el modelo de
planificación, pueden incluir periodos y fases.
Un mesociclo está formado por varios microciclos
Un microciclo lo componen varias sesiones
La sesión es la unidad más simple de entrenamiento
Figura 2. Unidades de planificación en la planificación clásica.
El factor que reúne a todos estos elementos está en la base de las “normas que
dirigen la dinámica de la condición física”, más conocido como “forma deportiva”.
De acuerdo a la teoría de la periodización de Matveyev, la condición física debería
estar garantizada por las variaciones ondulatorias del volumen y la intensidad total
de la carga de entrenamiento, y por la aplicación del tradicional principio
“complejo”, de modo que todas las tareas de entrenamiento sean aplicadas
simultáneamente (en una unidad de entrenamiento y en el microciclo) y
paralelamente (en una fase de entrenamiento y en el ciclo anual). Este concepto
ha sido considerado en los últimos años inadecuados para los requerimientos de
los deportes modernos.
Planificación de la temporada
El propósito de esta sección es contestar a la cuestión ¿Cómo puede ser
planificada una temporada de entrenamiento?. El plan de la temporada, también
llamado plan de entrenamiento anual debe integrar todos los aspectos de la
preparación; incluyendo los conocimientos sobre el diseño de los mesociclos,
microciclos y las sesiones, así como los sistemas propios del diseño de una
temporada.
Desde nuestro punto de vista, a la planificación y estructuración de la temporada
se le deben plantear los siguientes requerimientos:
1. El plan debe asegurar que se manifiesten plenamente las capacidades del
deportista y se alcancen los mejores resultados en las competiciones principales.
2. El plan debe tener en cuenta que el deportista tiene que actuar a su plena
capacidad durante toda la temporada, ya que de lo contrario no logrará ser
seleccionado para las competiciones principales; con la particularidad de que debe
actuar así sin detrimento de su preparación general y sin perjuicio de su salud.
3. El plan debe crear los fundamentos para que continúe mejorando la preparación
y los resultados del deportista en las temporadas posteriores y, por consiguiente,
para que se desarrollen de modo integrado sus capacidades y se fortalezca su
salud.
El concepto de planificación de la temporada está basado en los siguientes
condicionantes:
(1) la distribución de las competiciones dentro de un periodo de preparación de 12
meses;
(2) la estrategia de la preparación a largo plazo;
(3) las peculiaridades del proceso de adaptación;
La planificación del macrociclo
El macrociclo es el término utilizado para describir un ciclo de entrenamiento largo
que incluye una fase competitiva, usualmente de 3 a 12 meses de duración. En un
sistema convencional de periodización, las características esenciales de un
macrociclo son las fases y los periodos de desarrollo del estado de preparación.
Sin embargo, en el sistema contemporáneo, cada ciclo competitivo, compuesto
por mesociclos de acumulación, transformación y realización podría considerarse
como un macrociclo.
Hace unos 30 años, el teórico soviético Matveyew presentó el concepto de "forma
deportiva"; que fue definido como el nivel más elevado de estado de preparación
atlética para tomar parte en competición. Este estado puede ser alcanzado en
cada ciclo principal (por ejemplo, dentro de la temporada) como resultado de la
preparación sistemática. Según éste concepto, se deben distinguir tres fases de
desarrollo: (1) adquisición; (2) estabilización; y (3) pérdida temporal de la forma
deportiva.
Figura 3. Fases y periodos de desarrollo de la preparación deportiva dentro de un
macrociclo.
Está basado en la periodización clásica de Matveyev (1965). Se basa en una
distribución regular de las cargas regulares con la orientación de las cargas según
las características de los periodos y las etapas en que se divide el macrociclo. La
prioridad en el incremento del volumen al comienzo del macrociclo (periodo
preparatorio) y de la intensidad (periodo competitivo) se considera fundamental en
este modelo.
En la distribución de contenidos de entrenamientos necesarios para alcanzar el
máximo rendimiento es obvio que aquellos que por su naturaleza tengan mayor
carácter general o sean de menor intensidad se presenten con mayor afluencia en
el periodo preparatorio (primera parte del ciclo de entrenamiento), mientras que
aquellos que por sus características sean de naturaleza más específica o de
mayor intensidad, se apliquen especialmente a finales del periodo preparatorio y
en el periodo de competición.
El periodo preparatorio (PP): El tipo de entrenamiento que se lleva a acabo
en el periodo preparatorio debe ser adaptado a cada especialidad de
natación y diferenciado en cuanto a las fases que lo integran (general y
especial). El periodo preparatorio debe ser subdividido en fases de
preparación general y especial. El propósito principal de la fase de
preparación general es asegurar una base funcional general para
entrenamiento posterior; en otras palabras, la mejora de la condición física.
El contenido del entrenamiento, generalmente incluye ejercicios aeróbicos
específicos y no-específicos, sesiones para las capacidades de fuerza, y
ejercicios de autocarga. La fase de preparación especial debe crear las
bases de las capacidades motoras y técnicas de acuerdo con los
requerimientos específicos de cada deporte. Los tipos de entrenamiento
básicos son los mismos que en la fase precedente pero el contenido de los
ejercicios debe ser más específico. La duración de esta fase es
aproximadamente la misma que la primera.
El periodo competitivo (PC): El entrenamiento en este periodo está dirigido
al desarrollo del rendimiento competitivo con la ayuda de ejercicios
específicos, competiciones y medios adicionales tales como recuperación,
modificación de la dieta, etc. El programa de entrenamiento debe diseñarse
para lograr un nuevo nivel de adaptación. El factor crucial de efectividad de
entrenamiento es la integración de aspectos diferentes de preparación,
tales como físico, fisiológico, biomecánico y psicológico en ejercicios
especializados. Como un resultado de ésta integración, el rendimiento
competitivo se ajusta a un nivel óptimo. El periodo competitivo debe ser
subdividido en tres partes: una fase competitiva. temprana; la fase de
competiciones principales y la fase de competiciones finales.
El periodo de transición (PT): El propósito de este periodo es la renovación
de las reservas de adaptación del deportista. Esto se logra por la
interrupción del entrenamiento que involucre cargas elevadas y facilitando
los medios oportunos para una recuperación activa.
Planificación del mesociclo
Los mesociclos constituyen la estructura media del proceso de entrenamiento y su
duración varia de 3 a 6 semanas (Vasconcelos Raposo, 2000: 142). La duración
depende fundamentalmente de los objetivos que se pretendan y del momento en
que se aplique dentro del ciclo de preparación. Un mesociclo de 4 a 6 semanas es
habitual en el periodo preparatorio de un macrociclo convencional (Bompa, 1994),
mientras que en un macrociclo raramente superan las cuatro semanas debido al
uso de cargas concentras de entrenamiento que obligan de iniciar la descarga
más pronto. Estas estructura es probablemente la que más ha cambiado en
cuanto a su concepción original. En su concepción original, los mesociclos son los
responsables del desarrollo de los objetivos de entrenamiento que se plantean en
cada fase de la preparación. Sin embargo, en el planteamiento contemporáneo, el
mesociclo tiene una estructura propia de contenidos que le identifica por sí mismo.
Como unidad estructural de la preparación deportiva, el mesociclo esta
caracterizado por:
o Reunir los microciclos con similares direcciones de entrenamiento y
objetivos simultáneos de preparación
o Emplear microciclos de diferentes tipos y cargas de trabajo para obtener el
estímulo pretendido de entrenamiento acumulado dentro del mesociclo.
o Es una unidad relativamente completa de entrenamiento que produce una
ganancia notable de preparación.
El mesociclo, como ciclo medio de preparación deportiva, fue descrito hace más
de dos décadas por los autores soviéticos Matveyev y Ozolin para mejorar la
planificación y explicación de los sistemas de entrenamiento. Existían varias
definiciones e interpretaciones para varios tipos de mesociclos; una de las
clasificaciones más detalladas fue publicada en la URSS y previamente en la ex-
DDR (Figura 4 y tabla 1). Incluye 8 tipos de mesociclos. El análisis crítico de esta
clasificación revela algunas interpretaciones erróneas y contradicciones, tanto
desde el punto de vista metodológico como práctico.
El primer tipo: debido a las exigencias actuales de la preparación del rendimiento
de élite, la realización de un entrenamiento introductorio sólo es posible por medio
de un microciclo completo (3-5 semanas). Por tanto, este objetivo puede ser
resuelto durante un microciclo introductorio. Una introducción prolongada en el
comienzo del ciclo anual puede asegurarse a través del entrenamiento en un
periodo de transición especial.
El segundo tipo: El mesociclo básico es la unidad de entrenamiento más
comprensiva y menos contradictoria en esta clasificación.
El tercer tipo: Se deberían separar los mesociclos preparatorios y de control
debido a que cada uno sirve para preparar al deportista y ambos deben incluir
funciones de control. Más aún, el periodo preparatorio especial está dividido para
señalar la inclinación más extendida del entrenamiento.
El cuarto tipo: No es necesario utilizar un mesociclo especial para eliminar errores
de debilidad o corrección. Estas medidas muy importantes deben tratarse en cada
mesociclo.
El quinto y octavo tipo: debido a que la competición dura usualmente 2-5 días (no
más de un microciclo), los otros microciclos en el mesociclo son precompetitivos.
De modo que es difícil notar la diferencia real entre los mesociclos competitivos y
precompetitivos.
El sexto y séptimo tipo: la principal peculiaridad de estos mesociclos es la
recuperación después de una serie de competiciones. Sin embargo, la práctica
contemporánea de deportistas de nivel medio y de élite no permite el desarrollo de
un mesociclo completo. Este objetivo puede ser logrado durante un microciclo de
recuperación.
Figura 4.
Tabla 1. Tipos de mesociclos para la supervisión de entrenamiento durante los
periodos preparatorios y competitivos (basado en Matveyev) y adaptado de Harre
(Harre, 1987)
.
La planificación del microciclo
El propósito de esta sección es resumir varios conceptos científicos y aportar
recomendaciones prácticas para el diseño de los microciclos. Los microciclos son
una de las unidades estructurales utilizadas para la planificación del entrenamiento
a más largo plazo. El sistema básico para su planificación también será abordado
en este apartado.
Dependiendo de la fuente, han sido identificados de 2 a 11 tipos de microciclos
(Berger & Minow, 1984; Bompa, 1975; Harre, 1987; Manno, 1991; Matveyev,
1965; Ozolín, 1983; Platonov, 1988; Viru, 1991). La tabla 2 muestra una
clasificación donde se resumen las posiciones más relevantes consideradas por
estos autores y los sistemas que en la práctica son más utilizados en el
entrenamiento moderno de la alta competición.
Tabla 2. Tipos y características básicas de los microciclos de entrenamiento.
La duración de un microciclo es normalmente de una semana, aunque deportistas
que se entrenan dos o tres veces por día planifiquen a menudo microciclos
levemente más cortos. Por lo general, un microciclo concluye con uno o dos días
de recuperación. Las variaciones más comunes son:
6+1 5+2
3+1 2 + 1;
donde el primer número indica los días de entrenamiento consecutivo y el segundo
la cantidad de días de recuperación.
El microciclo de ajuste se diseña con el fin de preparar al deportista para el
siguiente estado de entrenamiento o mesociclo y la magnitud de la carga de
entrenamiento debe reducirse de modo que corresponda:
a) al comienzo de un nuevo estado después de una interrupción del
entrenamiento;
b) a la alteración de las características de entrenamiento.
La duración del microciclo depende del tiempo necesario para preparar a un
deportista para un entrenamiento forzado y varía de 4 a 7 días utilizando
fundamentalmente sesiones de desarrollos medios e importantes.
El microciclo de carga es el tipo más corriente y para su diseño se requiere
que:
a) El volumen total de entrenamiento sea suficiente para estimular una
mejora en la preparación, pudiendo esto ser evaluable por medio de
tests complejos o elementales.
b) El programa del microciclo corresponde a un nivel medio de reservas
de adaptación del deportista, sin llegar a agotarlas totalmente.
c) La duración del microciclo de carga es normalmente de una semana.
Se usan principalmente sesiones de desarrollo importantes y
grandes
Los microciclos de impacto se utilizan para estimular el nivel más alto de
adaptación de un deportista a nuevas cargas de entrenamiento. El diseño
del microciclo se caracteriza por:
a) Una concentración máxima de sesiones de desarrollo;
b) Una máxima acumulación de fatiga y ausencia de recuperación total
durante el microciclo.
c) Cargas de entrenamiento máximas bajo condiciones ideales de
preparación (medios de recuperación, facilidades de entrenamiento,
equipamiento) y buen estado de preparación de los deportistas.
La duración total de los microciclos de impacto es relativamente moderada, si bien
puede variar en menor o mayor medida según los modelos de planificación del
entrenamiento que se apliquen (aproximadamente 56 - 70 días en un ciclo anual)
Se caracterizan por el uso de cargas de desarrollo grandes y extremas.
Los microciclos de activación facilitan la preparación inmediata del
deportista a la competición. Se sitúan antes de la competición y deben
asegurar la recuperación total de los deportistas después de microciclos de
impacto y carga. Debido a que la preparación moderna de deportistas de
élite se caracteriza por un programa policompeticional, solamente un cierto
número limitado de competiciones (las más importantes) podrían ser
precedidas por un microciclo de activación.
La principal característica de los entrenamientos en los microciclos de activación
es la modelación de las diferentes componentes intervinientes en el rendimiento
de la competición; por ejemplo: el comienzo, el régimen de ritmo de prueba y el
final en los deportes de resistencia; algunas combinaciones de ataque y defensa
juegos deportivos, etc. A menudo, el microciclo de activación puede utilizarse
como simulación de preparación inmediata para una competición muy importante
como un Campeonato del Mundo o Juegos Olímpicos.
Los microciclos de competición tienen como objetivo organizar actividades
inmediatamente antes o después de una competición. Esto implica las
actividades unos días antes de la competición, el día de ésta y durante los
días de recuperación. La organización de los microciclos de competición es
individual y depende de cuánto dure la competición, de la cantidad de
pruebas, de la frecuencia de competiciones y del nivel de rendimiento de
los adversarios, etc.. Los microciclos de competición incluyen, como norma,
sesiones suplementarias, programas de activación (calentamiento,
entrenamiento mental, preparación de equipamiento, etc.) y medios de
recuperación.
Los microciclos de recuperación promueven la regeneración psicofisiológica
del deportista y suceden a duros periodos de entrenamiento y competición
con una alta concentración de carga de trabajo. Por lo tanto, pretenden
crear las mejores condiciones posibles para la recuperación. El microciclo
de recuperación usualmente incluye:
a) Una modificación en el estilo de vida rutinario con la ayuda de medios
de recuperación actividades tales como excursiones, andar, diversiones,
etc.;
b) El empleo de sesiones de recuperación;
c) El uso de medios de recuperación como sauna, masaje, fisioterapia, etc;
d) El uso de factores naturales de regeneración como sol, mar, lagos,
montañas, bosques, etc.
Como norma, los microciclos de recuperación se realizan mejor en la preparación
en casa (no en concentraciones de entrenamiento). Son especialmente
importantes para obtener la recuperación de los deportistas de élite después
competiciones duras, especialmente durante el periodo inicial de preparación para
otra competición.
La duración del microciclo de recuperación depende del grado de agotamiento, de
los siguientes programas de preparación y las características individuales de los
deportistas, oscilando entre los 3 - 7 días. Se utilizan fundamentalmente sesiones
de recuperación.
Bibliografía
Costa, I. A. (2013). Los modelos de planificación del entrenamiento deportivo del
siglo XX.
Valdivielso, F. N. (2001). Modelos de planificación según el deportista y el deporte.
Deporte y actividad física para todos, (2), 11-28.
Matveyev, L. P. (1977) Periodización del entrenamiento deportivo. Instituto
nacional de educación
física. Madrid.