Humanismo: definición, teorías y características
Qué es el humanismo y su definición
Algunas de las técnicas que utiliza el humanismo son mencionadas en el presente
trabajo y van enfocadas en que el cliente se haga consciente de sus acciones en
tanto que se haga responsable de su libertad en la búsqueda del sentido de vida.
También se mencionan los principios básicos de la psicoterapia humanista, así
como algunas críticas en el sentido de la aplicación adecuada en ciertos ámbitos y
que se debe de ajustar a las necesidades de cada persona.
En cambio, el Neo-Humanismo hace un análisis exhaustivo de todos los
sentimientos que limitan nuestro intelecto, y nos ofrece los elementos para la
liberación del intelecto de todos esos sentimientos limitantes. El Neo-Humanismo o
el culto del amor a toda creación es un instrumento para el análisis de la sociedad
y del origen de los conflictos que podrían ser el eslabón filosófico entre todas las
personas y grupos que hoy trabajan por un mundo mejor. La ideología de dicha
teoría es además una ayuda para quienes están en el camino espiritual.
Especialmente para los que trabajan por el servicio a la humanidad al mismo tiempo
por su autorrealización. Ofrece una visión que nos ayuda a proteger el tesoro interior
de nuestras realizaciones espirituales mientras vivimos en la sociedad trabajando
por mejorar.
Antecedentes de la psicología humanista
Como ha señalado Caparrós (1979), los psicólogos humanistas reconocen la
influencia que sobre ellos han tenido cuantos a lo largo de la histona de la psicología
se han resistido, en cada ocasión de formas diversas, a la reducción de ésta a una
simple ciencia natural. Pese a ello pueden señalarse ciertos autores u orientaciones
que habían desarrollado previamente, de manera particular, puntos esenciales para
la Psicología Humanista. Así Franz Brentano había criticado la aproximación
mecanicista y reduccionista de la psicología en cuanto ciencia natural, y proponía el
estudio psicológico de la conciencia como acto intencional y no como un contenido
molecular y pasivo. Oswald Kúlpe sugería que no toda experiencia consciente
podía ser reducida a formas elementales o explicada en términos de contenido, y
autores como Wilhelm Dilthey o William James argumentaron contra el
mecanismo en la psicología, proponiendo centrarse en la conciencia y el individuo
total. No obstante, conviene adoptar en este punto cierta cautela: el hecho de que
algunos humanistas contemporáneos reconozcan a estos autores como sus
antecesores, y que éstos hayan mantenido efectivamente en sus escritos puntos de
vista afines a los fenomenológicos, no autoriza a hablar de una influencia directa de
sus obras sobre los creadores de la Psicología Humanista.
Más recientemente la psicología de la Gestalt planteó que había que adoptar un
enfoque molar de la conciencia e insistió, frente al conductismo, en el estudio de la
experiencia consciente como área psicológica legítima y útil. Hay también varios
antecedentes de la Psicología Humanista en las filas psicoanalíticas, a través de la
obra de Adler. Horney y Erikson. Estos autores, como es sabido, son del
psicoanálisis ortodoxo en cuanto a que la personalidad esté determinada de manera
importante por las fuerzas incluir también, es importante mencionar, a Otto Rank —
cuya influencia sobre la psicología humanista se olvida a menudo— principalmente
por su enfoque no directivo de la psicoterapia y su reconocimiento del potencial
creador de toda persona. (Carpintero, Mayor y Zalbidea, 1990). La Psicología
Humanista se origina en la década de 1950 y 1960 en Estados Unidos sometido a
influencias de tres tipos: filosóficas, sociales - culturales y propiamente psicológicas.
(González, 2006).
Surgió a partir del rechazo de las dos psicologías dominantes, conductismo y
psicoanálisis, por ofrecer una visión del ser humano deshumanizada, reduccionista,
mecanicista y determinista (González, 2006). La psicología humanista se
presentará como "tercera fuerza". Este tipo de psicología presenta una gran
variedad, por lo que es más apropiado hablar de un movimiento que de una escuela
(Carpintero, Mayor y Zalbidea, 1990). Así como por Factores sociales y cultural
como desánimo y desasosiego tras la Segunda Guerra Mundial, la amenaza
atómica, la guerra fría y la insatisfacción social. Las raíces del movimiento
humanista fueron William James, la Teoría de la Gestalt, Adler, Jung, Horney,
Ericsson, Allport, en Europa, Ludwig Bingswanger y Medar Boss quienes entienden
en sus obras al ser humano, como el objeto y método de la psicología, la patología
y su tratamiento está relacionado con la tradición filosófica humanista.
Psicologia humanista
El término humanismo se relaciona con las concepciones filosóficas que colocan al
ser humano como centro de su interés. El humanismo filosófico resalta la dignidad
del ser humano, aunque interpretada de distinto modo en las diferentes formas de
humanismo (cristiano, socialista, existencialista, científico, etc.). El humanismo
puede ser entendido como una determinada concepción del ser humano, y también
como un método. Por ejemplo, el humanismo entendido como método está presente
en la psicología de William James, quien rechazó todo absolutismo y toda negación
de la variedad y espontaneidad de la experiencia y, en consecuencia, reivindicó
flexibilidad al describir la riqueza de lo real, aún a costa de perder exactitud (Rossi,
2008). Para el enfoque humanista los conocimientos relevantes sobre el ser humano
se obtendrán centrándose en los fenómenos puramente humanos tales como el
amor, la creatividad o la angustia. Para referirse al enfoque humanista en psicología
se utilizan los títulos: psicología humanista, psicología existencialista,
psicología humanístico-existencial.
El enfoque humanista se ocupa de desarrollar el potencial humano y no se contenta
con su adecuado funcionamiento. En una palabra, la psicología humanista
representa un compromiso para llegar a ser humanos, un acentuar la totalidad y
unicidad del individuo, una preocupación por mejorar la condición humana, así como
por entender al individuo (Carpintero, Mayor y Zalbidea, 1990).
Los fundamentos básicos de la psicología humanista
La psicología humanista es más un movimiento que una escuela, e incluso más
aún el reflejo de una actitud sobre el ser humano y el conocimiento. Las ideas que
sobre salen más del enfoque humanista son:
• La importancia que se le asigna al individuo, a la libertad personal, al libre albedrío,
a la creatividad individual y a la espontaneidad.
• Se hace hincapié en la experiencia consciente.
• Se pone énfasis en todo lo relacionado con la naturaleza humana.
Los humanistas desean destacar la salud mental y todos los atributos positivos de
la vida, como la felicidad, la satisfacción, el éxtasis, la amabilidad, la generosidad,
el afecto, etc. Además, los integrantes del movimiento comparten:
• El afán por centrarse en la persona, su experiencia interior, el significado que la
persona da a sus experiencias y en la auto presencia que esto supone.
• Enfatización de las características distintivas y específicamente humanas: decisión,
creatividad, autorrealización, etc.
• Mantenimiento del criterio de significación intrínseca en la selección de problemas
a investigar, en contra de un valor inspirado únicamente en el valor de la
objetividad.
• Compromiso con el valor de la dignidad humana e interés en el desarrollo pleno del
potencial inherente a cada persona; es central la persona tal como se descubre a
sí misma y en relación con las restantes personas y grupos sociales.
Influencias en el desarrollo de la psicología humanista
Según Martorell y Prieto (2006), la tercera fuerza o la psicología humanista recibe
influencias de la psicología al rechazar a las dos influencias que dominaban cuando
apareció esta, el conductismo y el psicoanálisis, por la visión que manejaban estos
dos enfoques. Otra de las influencias, fueron los factores sociales y culturales, ya
que en ese tiempo se presentaban diversos acontecimientos como el desánimo y el
desasosiego de la segunda guerra mundial, la amenaza atómica, la guerra fría, la
insatisfacción social, etc.
La psicología humanista también se vio influenciada por la filosofía humanista que
en Europa influía directamente en el desarrollo de la psicología existencial. El
existencialismo pone particular énfasis en la existencia de las personas, en cómo
viven sus vidas y en su libertad. Su teoría habla de que el ser humano no se puede
reducir a una entidad cualquiera, ya sea un animal racional, un ser social, ente
psíquico o biológico.
Mientras que la fenomenología es el método más adecuado para acercarse al
hombre, busca descubrir lo que le brinda su experiencia, acercarse a los contenidos
de la conciencia sin prejuicios ni teorías preconcebidas por parte del observador, es
una de las teóricas utilizadas en la psicología humanista ya que se centra
exclusivamente en la persona y permite que este desarrolle un crecimiento personal
que le permita encontrar la felicidad.
Postulados básicos de la teoría humanista
Algunos de los postulados básicos que la psicología humanista brinda acerca
del hombre son:
• Es más que la suma de sus partes.
• Lleva a cabo su existencia en un contexto humano.
• Tiene capacidad de elección.
• Es intencional en sus propósitos, sus experiencias valorativas, su creatividad y la
comprensión de significados.
Además de dichos postulados los partidarios de esta teoría comparten cuatro
características fundamentales:
• Muestran un particular afán por centrarse en la persona, su experiencia interior, el
significado que la persona da a sus experiencias.
• Enfatizan las características distintivas y específicamente humanas como son la
creatividad, autorrealización, decisión, etc.
• Mantienen el criterio de significación intrínseca a la hora de seleccionar los
problemas a investigar, en contra de un valor inspirado únicamente en el valor de
la objetividad.
• Se comprometen con la dignidad humana y se interesan por el desarrollo pleno del
potencial inherente a cada persona, para ellos la persona es central tal y como esta
se descubre y en relación con otras personas y con otros grupos sociales.
Por su parte Allport citado en Martorell y Prieto (2006), distinguió dos orientaciones
en psicología con las cuales se puede trabajar, la primera es la ideográfica que pone
énfasis en la experiencia individual, en el caso único, y la otra es la nomotética que
se interesa por las abstracciones estadísticas tales como medias o desviaciones
típicas.
Principales representantes del humanismo
Sus principales representantes son: William James, Gordon Allport, Abraham
Maslow, Carl Rogers, Ludwig Bingswanger, Medar Boss, Rollo May, Victor Frankl,
Eric Fromm, Ronald Laing. (Carpintero, Mayor y Zalbidea, 1990).
Ludwig Bingswanger
Discípulo de Husserl y muy influido por Heidegger. Utilizó las categorías
heideggerianas en la terapia, tratando de abarcar con ello al hombre en su totalidad,
y no sólo a algunas de sus dimensiones. La comprensión y descripción del mundo
del paciente son sus objetivos principales: para ello propondrá un encuentro
interpersonal libre de prejuicios entre el terapeuta y el paciente. Criticó a Freud por
su énfasis en la visión biologista y mecanicista del ser humano:
• Su tratamiento del hombre como ser social fue insuficiente.
• Tampoco comprendió adecuadamente al yo en relación consigo mismo.
• Ni las actividades humanas en las que el hombre trasciende el ambiente (como el
amor o la creatividad).
Para Bingswanger el punto de partida para comprender la personalidad es la
tendencia humana a percibir significados en los sucesos y, por ello, ser capaz de
trascender las situaciones concretas. Su énfasis en la importancia de la descripción
ha dado lugar a que una de sus principales aportaciones sean las descripciones de
los “mundos” de los esquizofrénicos y de las “formas frustradas” de existir. En
cuanto al análisis de las diferencias individuales, se entiende que estas van desde
el ser auténtico (verse capaz de influir en la propia vida a través de las decisiones y
elegir el futuro en pensamiento y acción) al conformismo (considerarse indefenso
ante las fuerzas externas, ser pasivo, elegir el pasado cuando deciden algo). En
esta línea, la psicopatología existencial muestra especial interés por los estados que
incluyen la falta de significado. Medard Boss, uno de los continuadores de
Bingswanger y pioneros de la terapia existencial describió diferentes contenidos y
niveles de eficacia en las construcciones sobre el sí mismo y el mundo.
Rollo May
Es uno de los más importantes representantes del humanismo norteamericano.
Critica el reduccionismo del psicoanálisis freudiano en su tratamiento del hombre,
pero no quiere desechar la obra de Freud. Humanista no dogmático:
• Impulsa la visión humanista de la psicoterapia, pero critica la exclusión de los
elementos negativos de la naturaleza humana que postulan algunos autores
humanistas.
• Defendió activamente el derecho de los psicólogos a trabajar como psicoterapeutas
frente a los intentos de las asociaciones médicas de considerar la psicoterapia
como una especialidad médica, pero denunció la evitación de la confrontación con
los dilemas del hombre que la psicología ha realizado en su camino hacia la
aceptación social.
Un concepto central en la psicología de May: el dilema del hombre. Se origina en la
capacidad de éste para sentirse como sujeto y como objeto al mismo tiempo. Ambos
modos de experimentarse a sí mismo son necesarios para la ciencia de la
psicología, para la psicoterapia y para alcanzar una vida gratificante. El
psicoterapeuta alterna y complementa la visión del paciente como objeto, cuando
piensa en pautas y principios generales de la conducta, y como sujeto, cuando
siente empatía hacia su sufrimiento y ve el mundo a través de sus ojos. Rechaza
las dos alternativas de la consideración del ser humano como “puramente libre” o
“puramente determinado” argumentando que ambas suponen negarse a aceptar el
dilema del hombre. Introdujo como fundamentales en el contexto de la terapia las
experiencias existenciales de la ansiedad, el amor y el poder.
Abraham Maslow
Fue un psicólogo estadounidense, una de las figuras más conocidas de la psicología
humanista, comparte con otros psicólogos humanistas la propuesta de un sistema
holístico abierto a la variedad de la experiencia humana y, por tanto, el rechazo del
uso de un método único para el estudio de esta diversidad. Propone integrar el
conductismo y el psicoanálisis en sistemas más amplios. Tuvo gran interés por las
personas humanamente excepcionales, lo que le llevó a una visión del hombre que
muestra lo que puede llegar a ser y lo que se puede frustrar. El concepto central en
la psicología de Maslow es el de autorrealización, entendida como culminación de
la tendencia al crecimiento que Maslow define como la obtención de la satisfacción
de necesidades progresivamente superiores y, junto a esto, la satisfacción de la
necesidad de estructurar el mundo a partir de sus propios análisis y valores.
Maslow establece su jerarquía de necesidades, la más conocida de sus
aportaciones definiendo en su pirámide las necesidades básicas del individuo de
una manera jerárquica, colocando las necesidades más básicas o simples en la
base de la pirámide y las más relevantes o fundamentales en la cima de la pirámide,
a medida que las necesidades van siendo satisfechas o logradas surgen otras de
un nivel superior o mejor. En la última fase se encuentra con la «auto-realización»
que no es más que un nivel de plena felicidad o armonía.
La jerarquía de necesidades de Maslow se describe a menudo como una
pirámide que consta de cinco niveles: los cuatro primeros niveles pueden ser
agrupados como «necesidades de déficit»; al nivel superior lo denominó «auto-
actualización», «motivación de crecimiento», o «necesidad de ser». «La diferencia
estriba en que mientras las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, la
necesidad de ser es una fuerza impelente continua». La idea básica de esta
jerarquía es que las necesidades más altas ocupan nuestra atención sólo cuando
se han satisfecho las necesidades inferiores de la pirámide. Las fuerzas de
crecimiento dan lugar a un movimiento ascendente en la jerarquía, mientras que las
fuerzas regresivas empujan las necesidades prepotentes hacia abajo en la
jerarquía.
Rechazó las teorías de la motivación que partían de determinantes únicos de la
conducta, proponiendo una teoría de determinantes múltiples jerárquicamente
organizados en los siguientes niveles, que vemos en los siguientes apartados.
Necesidades fisiológicas
Son básicas para mantener la salud como respirar, beber agua, alimentarse del
equilibrio de la temperatura corporal, de dormir, descansar, eliminar los desechos.
Necesidades de seguridad y protección
Son las necesidades de sentirse seguro y protegido: seguridad física, de salud, de
empleo, de ingresos, recursos, moral, familiar y de propiedad privada.
Necesidades de afiliación y afecto
Están relacionadas con el desarrollo afectivo del individuo, son las necesidades de
asociación, participación y aceptación. Entre estas se encuentran: la amistad, el
compañerismo, el afecto y el amor.
Necesidades de estima
Maslow describió dos tipos de necesidades de estima, un alta y otra baja. La estima
alta concierne a la necesidad del respeto a uno mismo, e incluye sentimientos tales
como confianza, competencia, maestría, logros, independencia y libertad. La estima
baja concierne al respeto de las demás personas: la necesidad de atención, aprecio,
reconocimiento, reputación, estatus, dignidad, fama, gloria, e incluso dominio. El
centro de estas necesidades se refleja en una baja autoestima y el complejo de
inferioridad.
Auto-realización o auto-actualización
Este último nivel es algo diferente y Maslow utilizó varios términos para denominarlo:
«motivación de crecimiento», «necesidad de ser» y «auto-realización».
Son las necesidades más elevadas, se hallan en la cima de la jerarquía, y a través
de su satisfacción, se encuentra un sentido a la vida mediante el desarrollo potencial
de una actividad. Se llega a ésta cuando todos los niveles anteriores han sido
alcanzados y completados, al menos, hasta cierto punto.
El proceso que lleva a la autorrealización culmina en lo que Maslow llama
“experiencia cumbre”, que se siente cuando se alcanza una cota como ser humano,
un estar aquí y ahora “perdido en el presente”, con la conciencia de que lo que
debería ser, es Maslow identifica la sanidad, la autorrealización y la creatividad.
Estas experiencias son perfectamente naturales e investigables y nos enseñan
sobre el funcionamiento humano maduro, evolucionado y sano.
Cuando el proceso hacia la autorrealización se corta, aparecen reacciones
desanimadoras, compensatorias o neuróticas y la conducta se focaliza hacia la
evitación impidiendo el desarrollo autónomo. Maslow propone una concepción de la
patología, relacionando la privación de los Valores del ser, con la aparición de
determinadas alteraciones, que él llama metapatologías y que entiende como
disminuciones de lo humano.
Maslow consideró auto-realizados a un grupo de personajes históricos que
estimaba cumplían dichos criterios: Abraham Lincoln, Thomas Jefferson, Mahatma
Gandhi, Albert Einstein, Eleanor Roosevelt, William James, entre otros.
Maslow dedujo de sus biografías, escritos y actividades, una serie de cualidades
similares; estimaba que eran personas:
• Centradas en la realidad, que sabían diferenciar lo falso o ficticio de lo real y
genuino.
• Centradas en los problemas, que enfrentan los problemas en virtud de sus
soluciones.
• Con una percepción diferente de los significados y los fines.
En sus relaciones con los demás, eran personas:
• Con necesidad de privacidad, sintiéndose cómodos en esta situación.
• Independientes de la cultura y el entorno dominante, basándose más en
experiencias y juicios propios.
• Resistentes a la enculturación, pues no eran susceptibles a la presión social.
• Eran inconformistas.
• Con sentido del humor no hostil, prefiriendo bromas de sí mismos o de la condición
humana.
• Buena aceptación de sí mismo y de los demás, tal como eran, no pretenciosos ni
artificiales.
• Frescura en la apreciación, creativos, inventivos y originales.
• Con tendencia a vivir con más intensidad las experiencias que el resto de la
humanidad.
Meta necesidades y meta patologías
Maslow también aborda de otra forma la problemática de lo que es auto-realización,
hablando de las necesidades impulsivas, y comenta lo que se necesitaba para ser
feliz: verdad, bondad, belleza, unidad, integridad y trascendencia de los opuestos,
vitalidad, singularidad, perfección y necesidad, realización, justicia y orden,
simplicidad, riqueza ambiental, fortaleza, sentido lúdico, autosuficiencia, y búsqueda
de lo significativo.
Cuando no se colman las necesidades de auto-realización, surgen las meta
patologías, cuya lista es complementaria y tan extensa como la de meta-
necesidades. Aflora entonces cierto grado de cinismo, los disgustos, la depresión,
la invalidez emocional y la alienación.
Principios básicos de la teoría de Maslow
• Sólo las necesidades no satisfechas influyen en el comportamiento de las
personas, pero la necesidad satisfecha no genera comportamiento alguno.
• Las necesidades fisiológicas nacen con la persona, el resto de las necesidades
surgen con el transcurso del tiempo.
• A medida que la persona logra controlar sus necesidades básicas aparecen
gradualmente necesidades de orden superior; no todos los individuos sienten
necesidades de auto-realización, debido a que es una conquista individual.
• Las necesidades más elevadas no surgen en la medida en que las más bajas van
siendo satisfechas. Pueden ser concomitantes pero las básicas predominarán
sobre las superiores.
• Las necesidades básicas requieren para su satisfacción un ciclo motivador
relativamente corto, en contraposición, las necesidades superiores requieren de un
ciclo más largo.
Carl Rogers
Influyente psicólogo en la historia estadounidense, quien junto a Abraham Maslow
llegaría a fundar el enfoque humanista en psicología. Su método terapéutico, la
terapia centrada en el cliente, o terapia no directiva, parte de la hipótesis central de
que el individuo posee en sí mismo medios para la autocomprensión y para el
cambio del concepto de sí mismo, de las actitudes y del comportamiento autodirigido
(Pezzano, 2001). El terapeuta debe proporcionar un clima de actitudes psicológicas
favorables para que el paciente pueda explotar dichos medios. Dos rasgos
principales de la terapia centrada en el cliente son:
• La confianza radical en la persona del cliente (paciente).
• El rechazo al papel directivo del terapeuta.
Para Rogers el ser humano nace con una tendencia realizadora que, si la infancia
no la estropea, puede dar como resultado una persona plena: abierta a nuevas
experiencias, reflexiva, espontánea y que valora a otros y a sí mismo. La persona
inadaptada tendría rasgos opuestos: cerrada, rígida y despreciativa de sí mismo y
de los demás. Rogers insiste en la importancia que tienen las actitudes y cualidades
del terapeuta para el buen resultado de la terapia: las tres principales son la
empatía, la autenticidad y la congruencia. La diferencia con Maslow es que a su
proceso de autorrealización lo considera constante y continuo. Rogers sostiene que
la crianza y sobre todo el papel de la madre es un factor básico para lograr una
personalidad adulta.
De 1942 en su Counseling and Psychotherapy, funda las bases de su client-
centered therapy o Terapia centrada en el cliente, piedra angular del movimiento de
la Psicología Humanista (Pezzano, 2001). La Psicoterapia de Rogers se centra en
la persona, que él llama cliente y no paciente, porque no es pasivo sino activo y
responsable en el proceso de mejorar su vida, debiendo decidir conscientemente y
racionalmente qué está mal y qué debe hacer al respecto. El terapeuta es como un
confidente o consejero que escucha y alienta en un plano de igualdad, con una
actitud comprensiva, entendiéndolo. A esta actitud que debe tener terapeuta la
denomina “encuentro”.
Fue partícipe y gestor instrumental en el desarrollo de la terapia no directiva,
también conocida como Terapia centrada en el cliente, que renombró como Terapia
centrada en la persona. Esta interesante teoría es conocida por sus siglas en inglés
PCA “Person-Centered Approach” o enfoque centrado en la persona (Pezzano,
2001). Sus teorías abarcan no sólo las interacciones entre el terapeuta y el cliente,
sino que también se aplican a todas las interrelaciones humanas. La terapia
rogeriana contrasta con las perspectivas psicológicas freudianas y las sociales de
Alfred Adler y de Albert Bandura, por el uso preferente de la empatía para lograr el
proceso de comunicación entre el cliente y el terapeuta o, por extensión, entre un
ser humano y otro.
Enfoque centrado en la persona
Carl Roger dejó el papel de terapeuta frío y rígido del terapeuta pasivo y obtuvo
grandes resultados, mediante esta práctica encontró actitudes que son necesarias
para promover el desarrollo humano, estas son:
• La Congruencia hacia el otro: Esto se refiere a que la persona debe negar lo menos
posible lo que está experimentando al relacionarse con su cliente, es necesario que
se dé cuenta de lo que está pasando en esa relación, no tomar una actitud
defensiva, tratar de estar en contacto consigo mismo para poder expresarse
cuando considere que es significativo para el trabajo que se está haciendo o para
su paciente. Roger proponía que esta actitud que tomara el profesional hacia su
cliente, facilitaría su trabajo para que el paciente se diera cuenta también de su
propia experiencia.
• Otra de las actitudes que propuso fue la Consideración Positiva: se refiere a
despojarse de los juicios, considerando a las personas que irán aumentando con
mayor conocimiento del otro, cuando el paciente logra captar esta aceptación,
también es capaz de darse cuenta que se le tiene confianza y fe y así logra sentirse
en libertad de ser lo que es.
• La última es la empatía: se habla de tener la capacidad de ponerse verdaderamente
en el lugar de la otra persona, de visualizar al mundo como la otra persona
realmente lo ve, sin perder la cualidad de uno mismo.
Estas actitudes tienen un doble objetivo, por un lado, el de generar un ambiente
promotor de crecimiento y por otro el de enseñarle al otro a ser así consigo mismo,
es decir, a ser empático, aceptante y congruente consigo mismo. Si este aprendizaje
se logra, va a poder fluir y desarrollarse mucho más; ya que la posibilidad que
maneja Rogers es que nosotros nos hemos detenido en nuestro crecimiento porque
hemos tenido que ser como no somos; hemos tenido que desviar nuestra tendencia
natural a satisfacer nuestras necesidades hacia la complacencia y satisfacción de
las necesidades de otros.
Según la terapia centrada en el cliente de Carls Rogers, el paciente sufre un cambio
cuando se siente comprendido y aceptado por el terapeuta, es por ello que toda la
terapia humanista se basa en dar al ser humano el valor que tiene, así como la
atención y empatía que requiera. Algunos de estos cambios son:
• Realiza una relajación de sentimientos, si antes los consideraba como algo
remotos, ahora los hace suyos o los ve como propios y finalmente como un flujo
siempre cambiante.
• Cambia su modo de experimentar de estar muy lejos de la primera experiencia de
su existencia, la acepta como algo que tiene un significado y al final del proceso el
paciente se siente libre y guiado por sus experiencias.
• Pasa de la incoherencia a la coherencia, desde la ignorancia de sus
contradicciones hasta la comprensión de las mismas y su evitación.
• Existe un cambio en la relación con sus problemas, que va desde la negación a la
aceptación de sus responsabilidades pasando por la aceptación.
• Modifica su modo de relacionarse con los demás, se da cuenta de la manera en
que antes evitaba relacionarse y ahora busca establecer relaciones íntimas y estar
abierta a ellas.
• De antes estar centrado en el pasado, a la actualidad en donde el paciente se
centra en el presente.
Teoría de la personalidad de Rogers
Las proposiciones que están al comienzo de la serie son las más alejadas de la
experiencia del terapeuta y, por lo tanto, las más sospechosas, mientras que las
que aparecen hacia el final se acercan cada vez más al centro de nuestra
experiencia. Rogers quiso comprender y describir el cambio que sufre el paciente
cuando se siente comprendido y aceptado por el terapeuta:
• Se produce una relajación de los sentimientos: de considerarlos como algo
remoto se reconocen como propios y, finamente como un flujo siempre cambiante.
• Cambio en el modo de experimentar: de la lejanía con que primero experimenta
su vivencia se pasa a aceptarla como algo que tiene un significado, y al terminar el
proceso el paciente se siente libre y guiado por sus vivencias.
• Se pasa de la incoherencia a la coherencia: desde la ignorancia de sus
contradicciones hasta la comprensión de las mismas y su evitación.
• Se produce también un cambio en su relación con los problemas: desde su
negación hasta la conciencia de ser él mismo su responsable, pasando por su
aceptación.
• Cambia igualmente su modo de relacionarse con los demás: desde la evitación
a la búsqueda de relaciones íntimas y de una disposición abierta
Propuestas de la psicologia humanistica-existencial
Según los autores anteriormente citados, existen diversas propuestas en esta teoría
una de ellas fue propuesta por Ludwig Bingswanger quien trató de abarcar al
hombre en su totalidad y no solo en algunas dimensiones. La manera en que el
paciente comprende y describe su mundo son sus objetivos principales y por esto
propuso un encuentro interpersonal libre de prejuicios entre el terapeuta y el
paciente. Para él, el punto de partida para comprender la personalidad fue la
tendencia humana a percibir significados en los sucesos y debido a esto se capaz
de trascender en situaciones concretas. utilizó en la terapia,
llamada daseinanalyse o análisis del ser-en-el-mundo, que se basaba en los
siguientes puntos:
• Los trastornos psicopatológicos representan una alteración del ser-en-el-mundo.
• El ser-en-el-mundo tiene una estructura y por ello puede ser estudiado, descrito y
rectificado.
• La psicoterapia pretende entender el proyecto existencial de la persona.
• Y por último busca ayudar a asumir la propia experiencia en toda su plenitud,
descubriendo las formas y áreas de alineación, para recobrar la autoposesión y
autodeterminación.
Estas ideas actualmente influyen en el tipo de terapia existencial de nuestros días,
Se parte de la consideración de que el auténtico significado es el que las personas
construyen por sí mismas, y se propone que las personas construyen ese
significado mediante un proceso de toma de decisiones. Los dos modos básicos de
toma de decisiones son la elección del futuro o la elección del pasado.
Para las posibilidades de desarrollo es la elección del futuro la más adecuada pues
facilita el crecimiento y la autorrealización. La elección del pasado impide el
crecimiento, al limitar al sujeto a aquello que ya es experiencialmente conocido.
Otra de las personas que influyó en desarrollo de las técnicas humanistas fue Rollo
May citado en Martorell y Prieto (2006), uno de los conceptos centrales de su
psicología fue el dilema del hombre, el cual se origina en la capacidad de este para
sentirse como sujeto y al mismo tiempo como un objeto. Ambos son fundamentales
en la psicoterapia humanista, ya que el psicoterapeuta alterna y complementa la
visión del paciente como un objeto cuando piensa en las pautas y los principios
generales de la conducta y como sujeto cuando siente empatía hacia su sufrimiento
y ve al mundo a través de sus ojos.
Este autor propone algunas características para la terapia existencial:
• Señala que el objetivo de la terapia existencial es aumentar la conciencia del cliente
respecto a su propia existencia y de esta manera se le ayuda a experimentar su
propia existencia como real.
• La técnica que su utilice debe de estar subordinada y seguir al conocer, esto es
que debe de ser flexible y ajustarse a las necesidades del cliente.
• Tanto el terapeuta como el cliente son dos personas que mantienen una relación,
esto es que el terapeuta no interpreta los hechos, sino que los pone de manifiesto
en su relación con el cliente.
• Los dinamismos psicológicos no son considerados comunes al ser humano,
propone que se elabore un énfasis en la significación particular de las dinámicas
del cliente que son derivadas del contexto de su vida. El terapeuta no siempre va
a saber qué es lo que motiva al cliente, y la actitud que debe de tomar este más
que aplicar una técnica, consiste en escuchar a su paciente con atención y respeto.
• El terapeuta procura analizar todas las formas del comportamiento tanto de él
mismo como de su cliente que impiden que se dé un encuentro real entre ambos.
• Le da mucha importancia al compromiso que según este tipo de teorías es el
verdadero modo de estar vivo.
Otra de las técnicas que se utiliza es la técnica propuesta por Abraham Maslow,
en la cual, mediante su pirámide de necesidades, elaboró una jerarquización de las
necesidades del ser humano y hablaba de que se debían de satisfacer las más
básicas, para que el ser humano pudiera poner atención en las de mayor
complejidad y así llegar a la autorrealización. El concepto que más manejo este
autor fue el de autorrealización, que se entiende como la culminación de la
tendencia al crecimiento. El proceso de esta última necesidad culmina según
Maslow citado en Martorell y Prieto (2006), cuando el hombre llega a la experiencia
cumbre que según este autor se siente cuando se alcanza una cuota como ser
humano y un estar aquí y ahora que se puede decir que está perdiendo el presente
con la conciencia de que lo que debía de ser es.
Existen ciertas diferencias entre la terapia humanista y el enfoque psicoanalista y
conductista, podemos observar con la tercera fuerza da una amplia definición
acerca del ser humano según López (2009). El estudio del enfermo mental resulta
valioso, pero no suficiente; el que se realiza con animales también lo es, aunque no
llegue a satisfactorio; aquel que se lleva a cabo con personas promedio no
resolverá, en sí el problema. De ahí surge la terapia centrada en el cliente de
Rogers. El enfoque humanista da mucha importancia al estudio del hombre y sus
sentimientos, deseos, esperanzas, aspiraciones que para otros enfoques los
consideran subjetivos y de poca importancia, como las teorías conductuales que se
basan únicamente en las conductas de los individuos o el psicoanálisis que
considera que los pacientes son víctimas de una perturbación mental.
Psicoterapia existencial
Dentro de las psicoterapias existenciales-humanistas es de interés por la
existencia humana y la responsabilidad ante la misma se convierte en el tema
central. El hombre es considerado como un sujeto integrado y responsable, que se
define en la libertad de su accionar. Todo esto lo lleva a una continua toma de
decisiones, que lo compromete y responsabiliza. El existencialismo tiene una
definición positiva del hombre como un ser capaz de autorrealizarse y trascender.
Todo terapeuta es existencialista en la medida que puede aprender al paciente
en su realidad y es capaz de brindar comprensión. Entendiendo, al existencialismo,
como filosofía de base que sustente y fortalece al accionar terapéutico, y le brinda
un basamento epistemológico.
Hendrik Ruitenbeek, autor norteamericano interesado por el existencialismo, se
ocupó por analizar el contacto entre el existencialismo como filosofía y psicoterapia.
El hallaba en la filosofía existencial una serie de principios que posibilitaban una
interpretación amplia del material clínico de ese hombre en crisis, objeto de la
psicoterapia.
Por su parte, Von Gebsattel, sostenía que la crisis de la psicoterapia ha nacido de
su contacto los estados neuróticos de necesidad, la cual remita a la crisis originaria
del hombre y “consiste en la distinción de sus relaciones existenciales de ser que
es para o ser y que, sin embargo, es. Está contradicción penetra en el
desgarramiento de su fundamental querer, se continua en lo paralizante de una
situación vacía y desrealiza la relación del yo con lo trascendente, con los otros
hombres, con el mundo y consigo mismo” (Gebsattel en González, 2006:190).
De acuerdo al existencialismo entendemos a la psicoterapia como una crisis. El
hombre se encuentra continuamente en crisis, es donde pone en juego su existencia
y su manera de vivirla.
Conclusiones sobre el humanismo
La psicología humanista tiene en su haber la defensa de conceptos como
subjetividad, experiencia o construcción de significado, ha influido claramente en las
creencias de la sociedad norteamericana de modo más concreto, destaca por
ejemplo la influencia de las propuestas de Rogers sobre la importancia de la actitud
del terapeuta y del educador, no como condición suficiente, pero al menos como
una condición necesaria.
Este enfoque ha proporcionado una alternativa a las formas psicoanalíticas
tradicionales de terapia, y a la hacerlo ha ofrecido otra perspectiva de
autodeterminación, y es un proceso interno de búsqueda para desarrollar su
potencial humano, en lugar de los instintos biológicos. La persona en evolución y
crecimiento sustituye a la víctima de la historia personal. La libertad de elección
sustituye al conjunto mecánicamente determinado de conductas.
Es de esta manera que la palabra cliente sugiere un aspecto que tiene importancia,
siendo así, reemplazado el papel de paciente pasivo en el contexto de la demanda
de autoridad del médico para elegir, la igualdad y la libertad. Y es importante señalar
que el facilitador debe de tomar actitudes similares a las de su cliente ya que en
esta relación ambos deben de estar en las mismas condiciones y sin prejuicios,
proporcionándole al cliente las condiciones necesarias para su crecimiento y así
pueda llegar a ser responsable de sus actitudes y su libertad.
El papel menos activo del terapeuta requería menos entrenamiento, sin embargo,
esta postura, la humanista, centrada en el cliente, ha producido toda una generación
de pseudoterapias cuya falta de entrenamiento no se podrá compensar con
entusiasmo y autenticidad.
Una contribución de grandes proporciones fue el énfasis en la investigación ya que
fue el responsable de los primeros esfuerzos concentrados por llevar a cabo
investigación acerca del proceso terapéutico, siendo además el primero en emplear
registros en las sesiones de terapia para estudiar el proceso de investigar su
eficiencia. Rogers en quien abre la terapia, haciéndola un objeto de estudio; es así
como esta terapia es eficaz, pero no de ningún modo más que cualquier otro
tratamiento psicológico.
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