UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL
FACULTAD DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS
DIFICULTADES DE APRENDIZAJE Y TRASTORNOS
DEL DESARROLLO
TEMA:
La patología lingüística oral:
Problemas en el ámbito comunicativo, el lenguaje, el habla y la voz
GRUPO:
1
INTEGRANTES:
Bonilla Jiménez Vivian
Cabezas Cerna Edwin
Cepeda González Kenny
Guijarro De la Cruz Anthony
Mideros Angulo Karol
Velásquez Parrales Franchesca
DOCENTE:
Mg. Aida Elizabeth Terranova Barrezueta
CURSO:
PSI-S-MA-5-2
CICLO I:
2023-2024
LA PATOLOGÍA LINGÜÍSTICA ORAL:
PROBLEMAS EN EL ÁMBITO COMUNICATIVO, EL LENGUAJE, EL HABLA Y
LA VOZ
CONCEPTUALIZACIÓN
La patología lingüística oral hace referencia a cualquier alteración, es decir,
dificultad, trastorno, disfunción, desorden, defecto, incapacidad, etc., que interfiere o
dificulta la capacidad para comunicarse con los demás por medio del lenguaje hablado
(Mateos, 2010)
MODELOS EXPLICATIVOS
Existen tres modelos que tratan de explicar el desarrollo del lenguaje:
Primero, modelo cognitivo-evolutivo, este defiende que los conocimientos que los
niños poseen sobre su mundo son los que propician el desarrollo del lenguaje. Siguiendo a
Piaget, las capacidades sensoriomotoras y las funciones semióticas permiten al niño en la
etapa preoperatoria inicial emitir frases en las que se combinan dos o tres palabras. Otra línea
de trabajo destaca que los niños desde muy pequeños emplean los conocimientos que tienen
para aislar las reglas del lenguaje de aquello que oyen, es decir, hacen análisis
morfosintácticos a partir de quien realiza la acción, de la acción (lo que se hace) y de la
persona que recibe las consecuencias. Según Piaget, el desarrollo cognoscitivo no sólo
consiste en cambios cualitativos de los hechos y de las habilidades, si no en transformaciones
radicales de cómo se organiza el conocimiento. Una vez que el niño entra en una nueva etapa,
no retrocede a una forma anterior de razonamiento ni de funcionamiento. (Navas, 2009).
Segundo, modelo de las teorías basadas en la influencia del entorno resaltan el papel
que tiene el contexto social en el que se aprende a hablar, y desde las posiciones más radicales
del conductismo se considera que el aprendizaje del lenguaje se rige por los principios del
condicionamiento. Así, Skinner sostenía que las mismas reglas del condicionamiento
operante son las que explican el desarrollo del lenguaje, mientras que el neoconductismo
afirma que se produce mediante los procesos de aprendizaje por observación y procesos
cognitivos intermedios, posición que se adopta desde el aprendizaje social. Esta última
perspectiva señala la importancia del modelado y del aprendizaje por imitación en el
desarrollo de las reglas lingüísticas y el papel del feedback que los adultos dan a los niños al
corregirles su habla.
Tercero, modelo de las teorías psicolingüística formulada por Chomsky, el lenguaje
posee una estructura superficial, que varía de una lengua a otra y que está compuesta por
reglas que rigen la construcción de palabras y frases; y una estructura profunda común a todas
las lenguas que es innata. El mecanismo de adquisición innato (DAL, dispositivo de
adquisición del lenguaje) lo que hace es transformar la estructura superficial de la lengua en
una estructura profunda e interna que el niño entiende, de tal forma que el lenguaje tiene una
base biológica e innata que permite explicar la facilidad con que se produce su aprendizaje
en un momento de la vida en que las capacidades cognitivas son rudimentarias y en que el
entorno ofrece modelos de habla simples y enfáticos (habla maternal). Desde este punto de
vista, el ser humano nace potencialmente preparado para descodificar el código lingüístico,
a diferencia de otras especies. Esta descodificación desde edades tempranas le permite
diferenciar sonidos del habla, comprender las asociaciones palabra-objeto y descifrar,
interiorizar y generalizar reglas para las construcciones morfosintácticas y gramaticales,
desde las más simples hasta, posteriormente, las más complejas.
Finalmente, los mecanismos externos de tipo condicionado (refuerzo) o la
observación y la imitación son también esenciales para el aprendizaje lingüístico, ya que sin
un modelo a seguir el ser humano no podría desarrollar nunca el lenguaje, a pesar de su
condición innata para poder desarrollar esta capacidad. Ejemplo de ello son los casos de niños
salvajes, que por falta de modelo lingüístico no han llegado a desarrollar el código lingüístico
hasta que se les ofreció esta posibilidad a través de la interacción con otros humanos que les
facilitaron un modelo.
CLASIFICACIÓN
Existen múltiples clasificaciones de las patologías lingüísticas orales, teniendo en
cuenta el criterio que se siga (recepción versus producción, orgánicas versus funcionales,
etc.), y todas ellas presentan puntos fuertes y débiles. Teniendo en cuenta el ámbito que se
encuentra afectado, y desde una perspectiva más descriptiva que clínica, se pueden clasificar
en problemas del ámbito comunicativo, del lenguaje, del habla y de la voz.
Clasificación según Gallego (2005)
Problemas de la comunicación
Niveles Trastornos
- Graves problemas de
1. Problemas en el ámbito
comunicación:
comunicativo
Autismo
Psicosis
Retraso mental severo
- Mutismo selectivo/electivo
- Retraso simple del lenguaje
2. Problemas en el ámbito del lenguaje
(RSL)
- Retraso moderado del lenguaje
(disfasias)
- Retraso grave del lenguaje
(afasias)
- Dislalias
3. Problemas en el ámbito del habla
- Disglosias
- Disartrias
- Disfemias
- Disfonías
4. Problemas en el ámbito de la voz
- Afonías
Clasificación y comparación entre el CIE-10 y DSM-5
CIE-10 (1994) DSM-5 (2013)
(F80-F89) Trastornos del (31) Trastornos del
desarrollo psicológico neurodesarrollo
(F80) Trastornos específicos del (41) Trastornos de la
desarrollo del habla y del lenguaje comunicación
(F80.2) Trastorno del lenguaje expresivo (315.32) Trastornos del lenguaje
(F80.3) Trastorno del lenguaje receptivo
(F80.0) Trastorno específico de la (315.39) Trastorno fonológico
articulación del habla
(315.35) Trastornos de la fluidez de
inicio en la infancia (tartamudeo)
(315.39) Trastornos de la comunicación
social (pragmático)
(F80.8) Otros trastornos del desarrollo (307.9) Trastornos de la comunicación no
del habla o del lenguaje especificados
(F80.9) Trastorno no especificado del
habla o del lenguaje
(F80.3) Afasia adquirida con epilepsia
(Landau-Kleffner)
Desde un enfoque mucho más clínico, el DSM IV TR incluía cinco categorías en los
trastornos de la comunicación, caracterizados por deficiencias del habla o el lenguaje:
trastorno del lenguaje expresivo, trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo, trastorno
fonológico, tartamudeo y trastorno de la comunicación no especificado. La nueva edición del
DSM, el DSM V TM (APA, 2013), integra los trastornos de lenguaje expresivo y receptivo
en una única categoría de trastorno del lenguaje.
Clasificación Según el DSM 5
Trastornos de la Comunicación
Los trastornos de la comunicación incluyen las deficiencias del lenguaje, el habla y
la comunicación. El habla es la producción expresiva de sonidos e incluye la articulación, la
fluidez, la voz y la calidad de resonancia de un individuo. El lenguaje incluye la forma, la
función y el uso de un sistema convencional de símbolos (es decir, palabras habladas,
lenguaje de señas, palabras escritas, imágenes) regido por reglas para la comunicación. La
comunicación es todo comportamiento verbal o no verbal (sea intencional o no intencional)
que influye en el comportamiento, las ideas o las actitudes de otro individuo.
La categoría diagnóstica de los trastornos de la comunicación incluye lo siguiente: el
trastorno del lenguaje, el trastorno fonológico, el trastorno de la fluidez de inicio en la
infancia (tartamudeo), el trastorno de la comunicación social (pragmático) y otros trastornos
de la comunicación especificados y no especificados.
Trastornos del lenguaje
Criterios diagnósticos
A. Dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje en todas sus
modalidades (es decir, hablado, escrito, lenguaje de signos u otro) debido a
deficiencias de la comprensión o la producción que incluye lo siguiente:
- Vocabulario reducido (conocimiento y uso de palabras).
- Estructura gramatical limitada (capacidad para situar las palabras y las
terminaciones de palabras juntas para formar frases basándose en reglas
gramaticales y morfológicas).
- Deterioro del discurso (capacidad para usar vocabulario y conectar frases para
explicar o describir un tema o una serie de sucesos o tener una conversación).
B. Las capacidades de lenguaje están notablemente, desde un punto de vista
cuantificable, por debajo de lo esperado para la edad, lo que produce limitaciones
funcionales en la comunicación eficaz, la participación social, los logros académicos
o el desempeño laboral, de forma individual o en cualquier combinación.
C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del período de desarrollo.
D. Las dificultades no se pueden atribuir a un deterioro auditivo o sensorial de otro tipo,
a una disfunción motora o a otra afección médica o neurológica y no se explica mejor
por discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o retraso global del
desarrollo.
Las características diagnósticas centrales del trastorno del lenguaje son las
dificultades para la adquisición y el uso del lenguaje debido a deficiencias de la compresión
o la producción del vocabulario, las estructuras gramaticales y el discurso. Las deficiencias
del lenguaje son evidentes en la comunicación hablada, la comunicación escrita y el lenguaje
de señas. El aprendizaje y el uso del lenguaje dependen de capacidades receptivas y
expresivas. La capacidad expresiva se refiere a la producción de señales vocales, gestuales o
verbales, mientras que la capacidad receptiva se refiere al proceso de recibir y comprender
los mensajes lingüísticos. Las capacidades de lenguaje tienen que ser evaluadas en sus
modalidades expresivas y receptivas, ya que cada una de éstas puede tener una gravedad
diferente. Por ejemplo, el lenguaje expresivo de un individuo puede estar gravemente
limitado, mientras que su lenguaje receptivo podría no tener casi ninguna deficiencia.
Trastorno fonológico
Criterios diagnósticos
A. Dificultad persistente en la producción fonológica que interfiere con la inteligibilidad
del habla o impide la comunicación verbal de mensajes.
B. La alteración causa limitaciones en la comunicación eficaz que interfiere con la
participación social, los logros académicos o el desempeño laboral, de forma
individual o en cualquier combinación.
C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del período de desarrollo.
D. Las dificultades no se pueden atribuir a afecciones congénitas o adquiridas, como
parálisis cerebral, paladar hendido, hipoacusia, traumatismo cerebral u otras
afecciones médicas o neurológicas.
La producción fonológica describe la articulación clara de los fonemas (es decir, los
sonidos individuales) que se combinan para crear palabras habladas. La producción
fonológica requiere tanto el conocimiento fonológico de los sonidos del habla como la
habilidad de coordinar los movimientos de los articuladores (es decir, la mandíbula, la lengua
y los labios) con la respiración y la vocalización del habla. Los niños con dificultades para la
producción fonológica pueden presentar problemas de diferentes grados en el conocimiento
fonológico de los sonidos hablados o en la habilidad para coordinar los movimientos del
habla. El trastorno fonológico es, por lo tanto, heterogéneo en sus mecanismos subyacentes
e incluye el trastorno fonológico y el trastorno de articulación. El trastorno fonológico se
diagnostica cuando la producción de los sonidos del habla no es la que se esperaría de un
niño para su edad y etapa de desarrollo, y cuando las deficiencias no son el resultado de una
alteración física, estructural, neurológica o auditiva. En los niños de 4 años con desarrollo
normal, el habla general debería ser inteligible, mientras que a los 2 años sólo es
comprensible el 50 %.
Trastorno de la fluidez de inicio en la infancia (tartamudeo)
Criterios diagnósticos
A. Alteraciones de la fluidez y la organización temporal normales del habla que son
inadecuadas para la edad del individuo y las habilidades de lenguaje, persisten con el
tiempo y se caracterizan por la aparición frecuente y notable de uno (o más) de los
siguientes factores:
- Repetición de sonidos y sílabas.
- Prolongación de sonido de consonantes y de vocales.
- Palabras fragmentadas (p. ej., pausas en medio de una palabra).
- Bloqueo audible o silencioso (pausas en el habla, llenas o vacías).
- Circunloquios (sustitución de palabras para evitar palabras problemáticas).
- Palabras producidas con un exceso de tensión física.
- Repetición de palabras completas monosilábicas (p. ej., "Yo-Yo-Yo-Yo lo veo").
B. La alteración causa ansiedad al hablar o limitaciones en la comunicación eficaz, la
participación social, el rendimiento académico o laboral de forma individual o en
cualquier combinación.
C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del período de desarrollo.
D. La alteración no se puede atribuir a un déficit motor o sensitivo del habla, disfluencia
asociada a un daño neurológico (p. ej., ictus, tumor, traumatismo) o a otra afección
médica y no se explica mejor por otro trastorno mental.
La característica principal del trastorno de la fluidez de inicio en la infancia
(tartamudeo) es una alteración de la fluidez y la organización temporal del habla que no se
corresponde con la edad del individuo. La alteración se caracteriza por la repetición frecuente
o la prolongación de ciertos sonidos o sílabas y otras alteraciones de la fluidez, como palabras
fragmentadas (p. ej., pausas en medio de una palabra), bloqueo audible o silencioso (es decir,
pausas en el habla, llenas o vacías), circunloquios (es decir, sustitución de palabras para evitar
palabras problemáticas), palabras producidas con exceso de tensión física y repeticiones de
palabras completas monosilábicas (p. ej., "Yo-Yo-Yo-Yo lo veo"). La alteración de la fluidez
interfiere con el rendimiento académico u ocupacional y con la comunicación social. El
alcance de la alteración varía en las distintas situaciones y a menudo es más grave cuando la
comunicación está sujeta a algún tipo de presión (p. ej., hacer una presentación en el colegio,
realizar una entrevista de trabajo). La disfluencia muchas veces está ausente durante la lectura
oral y al cantar o hablar con objetos inanimados o mascotas.
Trastorno de la comunicación social (pragmático)
Criterios diagnósticos
A. Dificultades persistentes en el uso social de la comunicación verbal y no verbal que
se manifiesta por todos los siguientes factores:
- Deficiencias en el uso de la comunicación para propósitos sociales, como saludar
y compartir información, de manera que sea apropiada al contexto social.
- Deterioro de la capacidad para cambiar la comunicación de forma que se adapte
al contexto o a las necesidades del que escucha, como hablar de forma diferente
en un aula o en un parque, conversar de forma diferente con un niño o con un
adulto, y evitar el uso de un lenguaje demasiado formal.
- Dificultades para seguir las normas de conversación y narración, como respetar
el turno en la conversación, expresarse de otro modo cuando no se es bien
comprendido y saber cuándo utilizar signos verbales y no verbales para regular la
interacción.
- Dificultades para comprender lo que no se dice explícitamente (p. ej., hacer
inferencias) y significados no literales o ambiguos del lenguaje (p. ej., expresiones
idiomáticas, humor, metáforas, múltiples significados que dependen del contexto
para la interpretación).
B. Las deficiencias causan limitaciones funcionales en la comunicación eficaz, la
participación social, las relaciones sociales, los logros académicos o el desempeño
laboral, ya sea individualmente o en combinación.
C. Los síntomas comienzan en las primeras fases del período de desarrollo (pero las
deficiencias pueden no manifestarse totalmente hasta que la necesidad de
comunicación social supera las capacidades limitadas).
D. Los síntomas no se pueden atribuir a otra afección médica o neurológica, ni a la baja
capacidad en los dominios de morfología y gramática, y no se explican mejor por un
trastorno del espectro autista, discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo
intelectual), retraso global del desarrollo u otro trastorno mental.
El trastorno de la comunicación social (pragmático) se caracteriza por una dificultad
primaria con la pragmática, o el uso social, del lenguaje y la comunicación que se manifiesta
en forma de deficiencias de la comprensión y para seguir las reglas sociales de comunicación
verbal y no verbal en contextos naturales, para cambiar el lenguaje según las necesidades del
que escucha o la situación y para seguir las normas de conversación y narración. Las
deficiencias de comunicación social causan limitaciones funcionales en la comunicación
eficaz, la participación social, el desarrollo de relaciones sociales, los logros académicos y el
desempeño laboral. Las deficiencias no se explican mejor por escasa capacidad en el dominio
del lenguaje estructural o una capacidad cognitiva deficiente.
Trastorno de la comunicación no especificado
Esta categoría se aplica a presentaciones en las que predominan los síntomas
característicos del trastorno de la comunicación que causan malestar clínicamente
significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento,
pero que no cumplen todos los criterios del trastorno de la comunicación o de ninguno de los
trastornos de la categoría diagnóstica de los trastornos del neurodesarrollo. La categoría del
trastorno de la comunicación no especificado se utiliza en situaciones en las que el clínico
opta por no especificar el motivo de incumplimiento de los criterios de trastorno de la
comunicación o de un trastorno del neurodesarrollo específico, e incluye presentaciones en
las que no existe suficiente información para hacer un diagnóstico más específico.
CASO
Identificación del paciente
Teo es un niño de 3 años y 5 meses; es el mayor de dos hermanos; su hermana menos
tiene 14 meses de edad. Está cursando primero de educación infantil; ambos padres trabajan
como profesionales y el nivel sociocultural de la familia es medio.
Motivo de la consulta
Los padres acuden a la consulta remitidos por la psicóloga de la escuela para realizar
una evaluación de las dificultades de fluidez que presenta el niño.
Historia clínica
Teo no presentó problemas prenatales ni posnatales en el desarrollo de los hitos
evolutivos. No ha tenido enfermedades de interés. Existen antecedentes de problemas de
fluidez en el padre hasta la adolescencia, superados en la actualidad sin tratamiento.
Teo inició la escolarización a los 12 meses sin dificultad de adaptación. A los 3,1
años cambió a otra escuela, coincidiendo con el nacimiento de la hermana. El primer día de
colegio vomitó, conducta que se repitió también en el aula en tres ocasiones más. Los padres
atribuyen estas reacciones del niño al tipo de disciplina del colegio, más dura, y a las
dificultades del niño para integrarse socialmente.
A raíz de estos cambios el niño comienza a tartamudear; los padres observan que Teo
repite sílabas y tiene bloqueos con esfuerzo con algún movimiento de ojos asociado. Los
padres evitan hacer cualquier comentario, aunque en ocasiones intentan ayudarle diciéndole
"tranquilo", "respira", "despacio". No obstante, en casa no se retrae de hablar. Aunque estas
dificultades son variables, desde hace dos meses (desde diciembre hasta febrero) las
disfluencias han aumentado y se han producido también en el colegio. En el aula se observan
repeticiones de sílaba al comienzo de las palabras y dificultades en el control de la
respiración. El colegio informa de dificultades de adaptación, para comunicarse y participar.
Su lenguaje (léxico, sintaxis, construcciones) lo valoran de acuerdo con su edad.
Los padres refieren que Teo es un niño tímido y con dificultad para relacionarse. Es
dependiente, procura no separarse de los padres y suele ser precavido y temeroso.
Socialmente le cuesta relacionarse con otros niños. Los padres comentan que ellos mismos
tienden a hablar poco y a ser socialmente poco activos. Asimismo, la madre se describe como
protectora y temerosa con sus hijos. Desde que ha nacido la hermana dice sentirse mal por
no prestar más atención a Teo.
Evaluación
La evaluación parte de la información de los padres al describir el ambiente y las
relaciones familiares en que el niño se desenvuelve, y se obtienen datos del desarrollo en las
diferentes áreas: salud, lenguaje, social, emocional. Posteriormente, se evalúa al niño, su
desarrollo general, el lenguaje comprensivo y expresivo, la fluidez y las habilidades de
comunicación social, por medio de la observación, distintas pruebas y grabaciones en video.
Los padres cumplimentan cuestionarios y registros en relación con las dificultades de fluidez
y las características conductuales, emocionales del niño y del ambiente. También se grabó la
interacción de los padres con el niño. Además, se contactó con el colegio para obtener
información de la conducta y las dificultades del niño. En la primera sesión de evaluación,
Teo no se quiso separar del padre y tuvo que acompañarle. Hablo escasamente y tendió a
inhibirse con la terapeuta. En los aspectos emocionales presentó signos de ansiedad (tensión
muscular, sudación de manos), que aumentaban ante una persona nueva en la sala o un ruido
exterior. Asimismo, se observaron conductas de inhibición y de temor ante tareas que no
conocía, aunque luego las hiciera.
Los resultados de la evaluación indicaron que el desarrollo cognitivo general de Teo
era medio-alto correspondiente a 4 años de edad equivalente. Respecto al lenguaje, era
necesario descartar un desarrollo adecuado en la organización sintáctica, en el uso del
vocabulario, que pudieran estar influyendo en la aparición de disfluencias al hablar. Para este
objetivo se utilizaron las muestras de la conversación grabadas con el terapeuta y con el
padre. Además, para la pronunciación se realizaron un registro fonológico (Bosch) y un
examen fonoarticulatorio. Se concluyó que Teo mostraba un nivel lingüístico en su edad
excepto un leve retraso en los aspectos fonético- fonológicos.
Diagnóstico
Una vez realizada la evaluación se valoraron los datos obtenidos, atendiendo a los
factores de riesgo en el niño y en el ambiente para el mantenimiento del trastorno de fluidez.
Se consideró que la vulnerabilidad de Teo era alta para que persistiera el tartamudeo, según
los indicadores que aparecían en el niño, los padres, la familia y el ambiente. En concreto se
valoraron los siguientes signos de alarma (Fernández- Zúñiga, (2005):
- Porcentaje de disfluencia alto (atípicas).
- Tensión o esfuerzo al hablar. Movimientos asociados.
- Empeoramiento del problema desde su inicio.
- Síntomas somáticos en el niño en relación con distintas situaciones de estrés.
- Baja habilidad e inhibición sociales.
- Temperamento sensible. Dificultad de adaptación a los cambios.
- Preocupación y ansiedad alta de los padres por el tartamudeo.
- Antecedente del padre de tartamudez.
Se explicó a los padres la naturaleza multifactorial del problema, la presencia de
señales de alarma, las cuales indicaban la necesidad de realizar un tratamiento preventivo
incidiendo en la modificación de tales factores para favorecer una adecuada evolución de la
fluidez en Teo.
Se planteó a los padres que recibieran orientaciones sobre cómo establecer la
comunicación con el niño en casa, que le ayudaran en su fluidez y también a analizar la
interacción en el día a día, para disminuir el comportamiento dependiente del niño y aumentar
su seguridad. Paralelamente a este trabajo, también se favorecería la disminución de su alto
nivel de preocupación.
En el caso de Teo se realizó una intervención fundamentalmente con el niño y los
padres, aunque con el centro escolar se mantuvieron contactos telefónicos para informarles
sobre la evolución del niño y se les dieron orientaciones específicas para favorecer su fluidez
y mejorar su seguridad y la relación social
REFERENCIA BIBLIOGAFICAS
Asociación Americana de Psiquiatría, (2014). Asociación Americana de Psiquiatría, Manual
diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5®) 5ª Ed.
Morrison, J. (2015). DSM-5® Guía para el diagnóstico clínico. Editorial El Manual.
La Cantero, F. J. (1998). Conceptos clave en lengua oral. Conceptos clave en didáctica de la
lengua y la literatura. Barcelona: Horsori, 141-153.
Rodríguez Muñoz, F. J. (2015). Interrupciones y solapamientos en el discurso oral de
hablantes con y sin síndrome de Asperger. RLA. Revista de lingüística teórica y
aplicada, 53(1), 13-34.