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Reseña de "¿Por qué Malvinas?" de Guber

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De Amézola, Gonzalo

¿Por qué Malvinas? De la causa


nacional a la guerra absurda. Guber,
Rosana. Fondo de Cultura Económica,
Buenos Aires, 2001, 188 páginas

Clio & Asociados

2006, nro. 9-10, p. 151-155

De Amézola, G. (2006). [Reseña de] ¿Por qué Malvinas? De la causa nacional a la guerra
absurda. Guber, Rosana. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2001, 188 páginas.
Clio & Asociados (9-10), 151-155. En Memoria Académica. Disponible en:
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Reseñas

Guber, Rosana. ¿Por qué Malvinas? De la causa nacional


a la guerra absurda.
Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2001, 188 páginas
por Gonzalo de Amézola - UNLP / UNGS

La Historia del tiempo presente es un campo se ocupan de cualquier acontecimiento por el


relativamente nuevo en nuestra disciplina pero simple hecho de ser inmediato sino de aquellos
que se encuentra en rápido desarrollo. Desde cuyas consecuencias están aún vigentes.
fines de la década de 1970 los franceses comen- Por lo tanto, estos estudios mantienen una
zaron a hablar de esta especialidad y poco des- estrecha relación con la memoria colectiva. En
pués se creó el Instituto de Historia del tiempo todos los casos, la Historia del tiempo presente
presente, cuyo primer presidente fue François se desarrolla a partir de un trauma profundo en
Bedarida y que desde 1994 dirige Henry Rousso. la sociedad. Podríamos afirmar, que en el caso
Por su parte, el Instituto Alemán para la Histo- del Atlántico Norte, esa situación traumática co-
ria de la Época nacionalsocialista cambió ese rresponde a la Segunda Guerra Mundial y al
nombre por el equivalente al de “tiempo pre- genocidio. Una cuestión que no abarca sólo a
sente”: Institut für Zeitgeschichte. Casi ense- Alemania sino también a las naciones que su-
guida una preocupación similar apareció en Lon- frieron la ocupación nazi y a las actitudes de los
dres y en España. ¿Pero de qué se ocupa la ciudadanos de esos países en tales circunstan-
Historia del tiempo presente? Esta denomina- cias.
ción presenta varias dificultades. En el primer Francia tomó la delantera en estos estudios
lugar porque el positivismo instaló fuertemente en relación al régimen de Vichy. A mediados de
en el siglo XIX el concepto de que la Historia no los ’70, comienza ha manifestarse la preocupa-
era otra cosa que “la ciencia del pasado” y, como ción no por la parte heroica de la historia –la
consecuencia de ello, el sentido común asimila Resistencia, que se descubre como un movi-
lo histórico a lo pretérito, lo concluido, lo que ya miento mucho más reducido de lo que se había
no es actual porque el historiador – dicen quie- querido creer al fin del conflicto– sino por su
nes defienden esta postura– necesita como con- costado vergonzoso: el colaboracionismo, el an-
dición sine qua non alejarse temporalmente de tisemitismo y la traición de las élites. Este fenó-
su tema de estudio para tener “perspectiva” y meno no se analiza sólo hacia el fin de la guerra
ser “objetivo”. sino que se investiga también cómo la significa-
Por el contrario, quienes creen que una visión ción de tales fenómenos fue cambiando a través
histórica del pasado reciente no sólo es posible del tiempo para conocer cómo operan hoy en el
sino imprescindible para entender el presente, se imaginario político. Esta es una característica
dedican a historiar el tracto cronológico de la central de esta nueva rama de la Historia.
evolución social más cercano a nosotros, pero no Cuando nos referimos a la Argentina, la rup-

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Clío & Asociados. La Historia Enseñada / número 9 . 10

tura está aún más cerca en el tiempo: la marcan dores. Todavía hoy es difícil reconocer que la
los agitados años ’70 y, en especial, la sangrienta gente quería el Mundial en las condiciones que
dictadura que entre 1976 y 1983 se llamó a sí fueran y que celebró en las plazas el inicio de la
misma “Proceso de Reorganización Nacional”. Guerra de Malvinas creyendo que los militares
Posiblemente esta proximidad temporal contri- habían encarado una empresa de afirmación na-
buya a un fenómeno que es particular de nues- cional. (...)
tro país: si bien en Europa la Historia del tiempo El Mundial de fútbol y las primeras semanas
presente es un extendido espacio académico, en de la Guerra de Malvinas son momentos resba-
Argentina todavía resulta un ámbito con resis- ladizos, donde es difícil reconocerse en la multi-
tencias a ser abordado por parte de los historia- tud enfervorizada con el Himno y el celeste y
dores. Esto no quiere decir que no se haya traba- blanco, movida por la idea delirante de que éra-
jado sobre la década de los ‘70 y los ‘80, sino mos los mejores del mundo, nos gobernara quien
que los autores de esos estudios provienen nos gobernara. A diferencia de otros momentos
mayoritariamente de otras disciplinas como la de la historia, la mayoría estuvo comprometida
sociología, las ciencias políticas, la economía o la en la celebración, tirando papelitos o agitando
antropología. Este es el caso de la autora de la banderas.
obra que nos ocupa. Rosana Guber es El nacionalismo territorial produce guerras
antropóloga social, investigadora del y, por supuesto, miles de víctimas, comenzando
CONICET-IDES, coordinadora de la Maestría por los veteranos de Malvinas, esos hombres in-
en Antropología Social del IDES/IDAES- Uni- cómodos que durante más de dos décadas que-
versidad Nacional de San Martín, y docente del daron a la deriva, no porque la guerra fue una
Magister en Antropología Social de la Universi- aventura loca de los militares, sino porque fue
dad Nacional de Misiones. una guerra perdida.1
La primera afirmación que podríamos hacer Cuando se produjo la invasión promovida
sobre su libro acerca del conflicto armado de por los militares, la adhesión de la inmensa ma-
1982, es que se trata de un trabajo que demues- yoría de la sociedad fue total y espontánea. Este
tra audacia intelectual. Dentro de los sucesos apoyo –que nadie hubiera imaginado el día an-
que marcaron a quienes vivieron la última dicta- terior– se manifestó con dos hechos espectacu-
dura, la guerra de las Malvinas es uno de los más lares: por una parte, el gobierno pasó de ser ob-
contradictorios y difíciles de presentar. Los pro- jeto de una reprobación masiva durante el acto
blemas acerca de su tratamiento fueron aguda- de la CGT el 30 de marzo a recibir el apoyo
mente sintetizados no hace mucho tiempo por público en la Plaza de Mayo tres días más tarde
Beatriz Sarlo en un breve artículo periodístico: y, por otro, la oposición política en su casi tota-
“Ayer fue 2 de abril, un aniversario más del lidad concretó un acercamiento al régimen mili-
comienzo de la Guerra de las Malvinas. Como tar, cuando ingresó el viernes 2 de abril a la Casa
durante el Mundial de Fútbol de 1978, gober- de Gobierno para exteriorizar su conformidad
naba una dictadura militar; en uno y en otro por la recuperación de las islas.
caso, millones de argentinos lo pasaron por alto Estas embarazosas circunstancias son difíci-
para salir a festejar el Mundial del país de los les de explicar. También lo es el nuevo vuelco
desaparecidos y la aventura militar de los dicta- que se produce en la opinión pública cuando se

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Reseñas

conoce la derrota, mientras se populariza la in- exclusividad de ese argumento a la izquierda–;


terpretación de que los civiles – grupo que in- el “Operativo Condor” de 1966, –en el que un
cluía a los políticos – habían sido víctimas ino- grupo de jóvenes ligados al peronismo sindical
centes del astuto engaño de los militares. Todo aterrizó en Malvinas, donde rebautizaron Puer-
esto hace de la guerra de Malvinas uno de los to Stanley y el aeropuerto con el nombre del
acontecimientos más incómodos de nuestra his- gaucho Rivero, además de reclamar la restitu-
toria reciente. ción de la soberanía sobre los territorios– en un
Las interpretaciones existentes son todavía es- acto que implicaba también un reclamo por la
casas y en su mayoría dan preeminencia a la for- proscripción política del peronismo.
mación de una mentalidad patriotera y acrítica La eficacia del tema, entonces, estaría para
resultado de la prédica escolar. En esta línea se esta autora en que la reivindicación territorial
encuentran los trabajos de Carlos Escudé,2 Luis provenía de esas múltiples vertientes, algunas
Alberto Romero3 y un interesante artículo de de ellas contradictorias, pero coincidentes to-
Marí, Saab y Suárez4 que con sus diferencias y das en su reclamo de fondo que era la restitu-
matices otorgan a la educación un lugar privile- ción de las islas. Lo que explica la unidad de la
giado para explicar esas reacciones. Otra autora, opinión pública en 1982 no es el resultado de
Lucrecia Escudero, aunque reconoce que la es- una prédica escolar unívoca sino, por el contra-
cuela cumplió una función importante en el ori- rio, la ambigüedad que resultaba de aquellas
gen del fenómeno, le otorga el papel clave en la múltiples reivindicaciones, lo que hacía que en
aceptación del conflicto a los medios de comuni- el mismo tema todos estuvieran aparentemente
cación y así intenta explicarlo.5 de acuerdo aunque en realidad las pretensiones
En el libro que nos ocupa, Rosana Guber de los diversos grupos fueran diferentes. En
demuestra que el tema tiene una larga historia y esto residía la eficacia del argumento y la inme-
plantea que la reivindicación de las Malvinas se diata aceptación de la invasión. Según Guber:
fue convirtiendo a través del tiempo de un re- “La iconografía geográfica argentina siempre in-
clamo diplomático en una causa popular, en un cluyó a las islas en los mapas de la República y los
largo proceso donde se encadenan posiciones manuales de historia contenían y contienen el
contradictorias como las de José Hernández – episodio de la ‘usurpación’. Sin embargo, la re-
quien a fines del siglo XIX incorpora el tema del sonancia política de Malvinas no viene de aquí...
reclamo de las islas en la política interna–; Paul En un proceso político plagado de rupturas in-
Grossac –que inaugura en el plano intelectual tempestivas, de pérdidas constantes de legitimi-
su restitución como causa nacional–; Alfredo dad y de persecución por ‘razones políticas’,
Palacios –cuya protesta por aquellos territorios Malvinas se convirtió en una adecuada metáfora
olvidados se vinculaba con la visión progresista de la Nación usurpada ya no sólo por el ‘pirata
de establecer una relación de ese hecho con el inglés’ sino por sectores políticos argentinos de-
olvido por parte de los sectores dominantes del finidos mutuamente como enemigos, y en espe-
sector de la sociedad conformado por los traba- cial por los regímenes de facto.” (p. 102)
jadores–; Rodolfo y Julio Irazusta –quienes ela- Pero el análisis de la autora no se detiene en el
boran una “contrahistoria” e incorporaron el estallido de la guerra sino que se ocupa también
antiimperialismo al nacionalismo, quitándole la de los cambios de significación que operan en

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este acontecimiento a lo largo de su transcurso y La significación de la guerra cambió con el


en su proyección en los primeros años de la de- nuevo mandatario y la construcción de un mo-
mocracia: “Después de la guerra y la rendición... numento a los caídos en acción: “La política de
la lucha por la ‘recuperación’ se convirtió en Menem fue distinta, quizá porque para diferen-
una ‘guerra absurda’ por pasar a integrar un ciarse de su predecesor, puso a Malvinas en el
pasado enemigo, el del Proceso y las Fuerzas centro de la escena, y de la ciudad. Con el mo-
Armadas... La construcción de la imagen de los numento daba una señal conciliadora hacia
‘chicos de la guerra’ es el mejor ejemplo de qué las fuerzas armadas en interna discordia, pero
podía hacerse con la mayor evidencia de que también rescataba a Malvinas de su exclusivo
numerosos civiles participaron del conflicto bé- dominio militar...” (p. 167).
lico y muchos otros, sus mayores, prestaron su En suma, el interesante libro de Rosana Guber
consenso. La memoria civil ha rescatado a los ex es un aporte al estudio de un tiempo muy próxi-
soldados de la (ir)responsabilidad en aquella ‘lo- mo aunque paradójicamente lo percibamos hoy
cura’, por su corta edad y su indefensión, pero a como distante. Pero, sobre todo, resulta un valio-
cambio de transformarlos en las víctimas inde- so trabajo acerca de una problemática poco aten-
fensas de sus superiores, no de los británicos.” dida todavía entre nosotros: cómo el recuerdo del
(pp. 165-166) pasado (y su olvido) funcionan en la sociedad a
La guerra reaparece en la Pascua de 1987, través del tiempo para darle sentido al presente.
cuando un presidente inerme ante la rebelión Al decir de Henry Rousso, “La historia de la me-
“carapintada” califica a los insurrectos de “hé- moria es un análisis de la evolución de las formas
roes” del conflicto de 1982. “Entonces,” –dice y los usos del pasado sobre un período dado, tal
Guber– “Alfonsín trató de superar el conflicto como es llevado por grupos significativos (fami-
interno invocando a Malvinas nuevamente lias, partidos políticos, grupos sociales–profesio-
como un vehículo para reintegrar a la Nación. nales, naciones, etc.)” Esto, concluye Rousso, tie-
Pero mientras Malvinas seguía sumida en el ne una implicancia disciplinar importante al
silencio público desde la rendición, el presi- otorgarle al acontecimiento una dimensión de
dente se empeñaba en reintegrar a la Nación larga duración pero, también y sobre todo, una
desde los militares rebeldes, quienes se implicación política de primer nivel: “...el pasado
autoerigían no en representantes de la causa como motor de la acción para el presente y el
nacional del archipiélago sino en la encarna- futuro.”6 Por todo lo anterior, podemos afirmar
ción de una guerra interna, un pasado donde que cuando damos vuelta la última página de
el enemigo no había sido inglés sino argenti- este pequeño volumen el libro no termina. Guber
no.” (p. 166) nos obliga a seguir pensando.

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Reseñas

Notas
1
Sarlo, B. “Historia abierta”. Revista Viva, 3/4/05. pp. 22.
2
Escudé, C. (1990): El fracaso del proyecto argentino. Educación e ideología. Insti-
tuto Torcuato Di Tella / Editorial Tesis, Buenos Aires y Escudé, C.: (1987)
Patología del nacionalismo. El caso argentino. Instituto Torcuato Di Tella/ Edito-
rial Tesis, Buenos Aires.
3
Romero, L. A. (coord.) (2004): La Argentina en la Escuela. La idea de Nación en
los Textos Escolares. Siglo XXI, Buenos Aires.
4
Marí, C.; Saab, J. y Suárez, C. “Tras su manto de neblina... Las Islas Malvinas
como creación escolar”, en Revista de teoría y didáctica de las ciencias sociales
Nº 5, ULA – Venezuela, 2000.
5
Escudero, L. (1996): Malvinas: el gran relato. Fuentes y rumores en la información
de guerra. Gedisa, Barcelona.
6
Feld, C. “Entrevista con Henry Rousso. ‘El duelo es imposible y necesario’”,
en Puentes Nº 2, 2000, p. 32.

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