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Estructura Atómica: Partículas Subatómicas

Este documento describe la estructura atómica, incluyendo las partículas subatómicas como protones, neutrones y electrones, y cómo estos se organizan en el núcleo y la nube de electrones. También explica conceptos como los niveles de energía de los electrones y las transiciones entre ellos.

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Estructura Atómica: Partículas Subatómicas

Este documento describe la estructura atómica, incluyendo las partículas subatómicas como protones, neutrones y electrones, y cómo estos se organizan en el núcleo y la nube de electrones. También explica conceptos como los niveles de energía de los electrones y las transiciones entre ellos.

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instrumentos especiales tales como un microscopio de efecto túnel.

Más de un
99,94 % de la masa del átomo está concentrada en su núcleo, en general
repartida de manera aproximadamente equitativa entre protones y neutrones.
El núcleo de un átomo puede ser inestable y sufrir
una transmutación mediante desintegración radioactiva. Los electrones en la
nube del átomo están repartidos en distintos niveles de energía u orbitales, y
determinan las propiedades químicas del mismo. Las transiciones entre los
distintos niveles dan lugar a la emisión o absorción de radiación
electromagnética en forma de fotones, y son la base de la espectroscopia.
Estructura atómica[editar]
Partículas subatómicas[editar]
Artículo principal: Partícula subatómica
A pesar de que átomo significa ‘indivisible’, en realidad está formado por varias
partículas subatómicas. El átomo contiene protones, neutrones y electrones,
con la excepción del átomo de hidrógeno-1, que no contiene neutrones, y del
catión hidrógeno o hidrón, que no contiene electrones. Los protones y
neutrones del átomo se denominan nucleones, por formar parte del núcleo
atómico.

Representación conceptual de un átomo de


oxígeno.
El electrón es la partícula más ligera de las que componen el átomo, con una
masa de 9,11 · 10−31 kg. Tiene una carga eléctrica negativa, cuya magnitud se
define como la carga eléctrica elemental, y se ignora si posee subestructura,
por lo que se considera una partícula elemental. Los protones tienen una masa
de 1,672 · 10−27 kg, 1836 veces la del electrón, y una carga positiva opuesta a
la de este. Los neutrones tienen una masa de 1,69 · 10−27 kg, 1839 veces la del
electrón, y no poseen carga eléctrica. Las masas de ambos nucleones son
ligeramente inferiores dentro del núcleo, debido a la energía potencial del
mismo, y sus tamaños son similares, con un radio del orden de 8 · 10−16 m o
0,8 femtómetros (fm).11
Ni el protón ni el neutrón son partículas elementales, sino que constituyen
un estado ligado de quarks u y d, partículas fundamentales recogidas en
el modelo estándar de la física de partículas, con cargas eléctricas iguales a
+2/3 y −1/3 respectivamente, respecto de la carga elemental. Un protón
contiene dos quarks u y un quark d, mientras que el neutrón contiene dos d y
un u, en consonancia con la carga de ambos. Los quarks se mantienen unidos
mediante la fuerza nuclear fuerte, mediada por gluones —del mismo modo que
la fuerza electromagnética está mediada por fotones—. Además de estas,
existen otras partículas subatómicas en el modelo estándar: más tipos de
quarks, leptones cargados (similares al electrón), etc.
El núcleo atómico[editar]
Artículo principal: Núcleo atómico
Los protones y neutrones de un átomo se encuentran ligados en el núcleo
atómico, en la parte central del mismo. El volumen del núcleo es
aproximadamente proporcional al número total de nucleones, el número
másico A,12 lo cual es mucho menor que el tamaño del átomo, cuyo radio es del
orden de 105 fm o 1 ángstrom (Å). Los nucleones se mantienen unidos
mediante la fuerza nuclear, que es mucho más intensa que la fuerza
electromagnética a distancias cortas, lo cual permite vencer la repulsión
eléctrica entre los protones.13
Los átomos de un mismo elemento tienen el mismo número de protones, que
se denomina número atómico y se representa por Z. Los átomos de un
elemento dado pueden tener distinto número de neutrones: se dice entonces
que son isótopos. Ambos números conjuntamente determinan el nucleido.
El núcleo atómico puede verse alterado por procesos muy energéticos en
comparación con las reacciones químicas. Los núcleos inestables
sufren desintegraciones que pueden cambiar su número de protones y
neutrones emitiendo radiación. Un núcleo pesado puede fisionarse en otros
más ligeros en una reacción nuclear o espontáneamente. Mediante una
cantidad suficiente de energía, dos o más núcleos pueden fusionarse en otro
más pesado.
En átomos con número atómico bajo, los núcleos con una cantidad distinta de
protones y neutrones tienden a desintegrarse en núcleos con proporciones más
parejas, más estables. Sin embargo, para valores mayores del número
atómico, la repulsión mutua de los protones requiere una proporción mayor de
neutrones para estabilizar el núcleo.14
Nube de electrones[editar]
Artículo principal: Nube de electrones

Los cinco primeros orbitales atómicos.


Los electrones en el átomo son atraídos por los protones a través de la
atracción electromagnética. Esta fuerza los atrapa en un pozo de
potencial electrostático alrededor del núcleo, lo que hace necesaria una fuente
de energía externa para liberarlos. Cuanto más cerca está un electrón del
núcleo, mayor es la fuerza atractiva, y mayor por tanto la energía necesaria
para que escape.
Los electrones, como otras partículas, presentan simultáneamente propiedades
de partícula puntual y de onda, y tienden a formar un cierto tipo de onda
estacionaria alrededor del núcleo, en reposo respecto de este. Cada una de
estas ondas está caracterizada por un orbital atómico, una función matemática
que describe la probabilidad de encontrar al electrón en cada punto del
espacio. El conjunto de estos orbitales es discreto, es decir, puede
enumerarse, como es propio en todo sistema cuántico. La nube de
electrones es la región ocupada por estas ondas, visualizada como una
densidad de carga negativa alrededor del núcleo.
Cada orbital corresponde a un posible valor de energía para los electrones, que
se reparten entre ellos. El principio de exclusión de Pauli prohíbe que más de
dos electrones se encuentren en el mismo orbital. Pueden ocurrir transiciones
entre los distintos niveles de energía: si un electrón absorbe un fotón con
energía suficiente, puede saltar a un nivel superior; también desde un nivel más
alto puede acabar en un nivel inferior, radiando el resto de la energía en un
fotón. Las energías dadas por las diferencias entre los valores de estos niveles
son las que se observan en las líneas espectrales del átomo.
Propiedades del átomo[editar]
Masa[editar]
La mayor parte de la masa del átomo viene de los nucleones, los protones y
neutrones del núcleo. También contribuyen en una pequeña parte la masa de
los electrones, y la energía de ligadura de los nucleones, en virtud de
la equivalencia entre masa y energía. La unidad de masa que se utiliza
habitualmente para expresarla es la unidad de masa atómica (u). Esta se
define como la doceava parte de la masa de un átomo neutro de carbono-
12 libre, cuyo núcleo contiene 6 protones y 6 neutrones, y equivale a 1,66 ·
10−27 kg aproximadamente. En comparación el protón y el neutrón libres tienen
una masa de 1,007 y 1,009 u. La masa de un átomo es entonces
aproximadamente igual al número de nucleones en su núcleo —el número
másico— multiplicado por la unidad de masa atómica. El átomo estable más
pesado es el plomo-208, con una masa de 207,98 u.15
En química se utiliza también el mol como unidad de masa. Un mol de átomos
de cualquier elemento equivale siempre al mismo número de estos (6,022 ·
1023), lo cual implica que un mol de átomos de un elemento con masa atómica
de 1 u pesa aproximadamente 1 gramo. En general, un mol de átomos de un
cierto elemento pesa de forma aproximada tantos gramos como la masa
atómica de dicho elemento.
Tamaño[editar]
Artículo principal: Radio atómico
Los átomos no están delimitados por una frontera clara, por lo que su tamaño
se equipara con el de su nube electrónica. Sin embargo, tampoco puede
establecerse una medida de esta, debido a las propiedades ondulatorias de los
electrones. En la práctica se define el radio atómico estimándolo en función de
algún fenómeno físico, como la cantidad y densidad de átomos en un volumen
dado, o la distancia entre dos núcleos en una molécula.
Los diversos métodos existentes arrojan valores para el radio atómico de entre
0,5 y 5 Å. Dentro de la tabla periódica de los elementos, el tamaño de los
átomos tiende a disminuir a lo largo de un periodo —una fila— para aumentar
súbitamente al comienzo de uno nuevo, a medida que los electrones ocupan
niveles de energía más altos.16
Las dimensiones del átomo son miles de veces más pequeñas que la longitud
de onda de la luz (400-700 nm) por lo que estos no pueden ser observados
utilizando instrumentos ópticos. En comparación, el grosor de un cabello
humano es equivalente a un millón de átomos de carbono. Si una manzana
fuera del tamaño de la Tierra, los átomos en ella serían tan grandes como la
manzana original.17
Niveles de energía[editar]
Artículos principales: Nivel de energía y Línea espectral.
Un electrón ligado en el átomo posee una energía potencial inversamente
proporcional a su distancia al núcleo y de signo negativo, lo que quiere decir
que esta aumenta con la distancia. La magnitud de esta energía es la cantidad
necesaria para desligarlo, y la unidad usada habitualmente para expresarla es
el electrónvoltio (eV). En el modelo mecanocuántico solo hay un conjunto
discreto de estados o niveles en los que un electrón ligado puede encontrarse
—es decir, enumerables—, cada uno con un cierto valor de la energía. El nivel
con el valor más bajo se denomina el estado fundamental, mientras que el
resto se denominan estados excitados.
Cuando un electrón efectúa una transición entre dos estados distintos, absorbe
o emite un fotón, cuya energía es precisamente la diferencia entre los dos
niveles. La energía de un fotón es proporcional a su frecuencia, así que cada
transición se corresponde con una banda estrecha del espectro
electromagnético denominada línea espectral.

Un ejemplo de líneas de absorción


en un espectro
Cada elemento químico posee un espectro de líneas característico. Estas se
detectan como líneas de emisión en la radiación de los átomos del mismo. Por
el contrario, si se hace pasar radiación con un espectro de frecuencias continuo
a través de estos, los fotones con la energía adecuada son absorbidos. Cuando
los electrones excitados decaen más tarde, emiten en direcciones aleatorias,
por lo que las frecuencias características se observan como líneas de
absorción oscuras. Las medidas espectroscópicas de la intensidad y anchura
de estas líneas permite determinar la composición de una sustancia.
Algunas líneas espectrales se presentan muy juntas entre sí, tanto que llegaron
a confundirse con una sola históricamente, hasta que fue descubierta su
subestructura o estructura fina. La causa de este fenómeno se encuentra en las
diversas correcciones a considerar en la interacción entre los electrones y el
núcleo. Teniendo en cuenta tan solo la fuerza electrostática, ocurre que
algunas de las configuraciones electrónicas pueden tener la misma energía aun
siendo distintas. El resto de pequeños efectos y fuerzas en el sistema electrón-
núcleo rompe esta redundancia o degeneración, dando lugar a la estructura
final. Estos incluyen las correcciones relativistas al movimiento de electrón, la
interacción de su momento magnético con el campo eléctrico y con el núcleo,
etc.18
Además, en presencia de un campo externo los niveles de energía se ven
modificados por la interacción del electrón con este, en general produciendo o
aumentando la división entre los niveles de energía. Este fenómeno se conoce

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