La ex Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) realizó una radio abierta para denunciar
su desfinanciación, el despido de 61 trabajadores y la falta de personal jerárquico. El evento se
desarrolló desde las 13 en el edificio del organismo, ubicado en Perón 524, y contó con la
presencia de los trabajadores que forman parte de los centros de desarrollo infantil, los hogares
para adultos mayores y la línea de asistencia para chicos y chicas.
Estamos viviendo esta jornada con alegría porque defendemos la alegría del hacer — explicó
Adolfo Dardik, secretario general de la Junta Interna del SENAF ante ANCCOM — Porque el
disfrute de los compañeros y compañeras radica en la felicidad que les da articular con una familia,
con un niño, con un pibe y que ellos sientan que el Estado está presente.
La actividad tuvo lugar una semana después de que los trabajadores emitieran un comunicado en
el que se alertaba que la SENAF había sido degradada a subsecretaría, por lo que había menos
recursos para mantener el mismo nivel de asistencia. Por otro lado, en el texto firmado por ATE se
manifestaba preocupación por el aumento de la explotación laboral y la posibilidad de que haya
aún más rescisiones de contratos.
En este sentido, Dardik lamentó: “que desfinancien al Estado como lo vienen haciendo, aventura
un desguace de un organismo que, en este contexto de crisis socioeconómica, debería estar a
disposición de todos los sectores más vulnerados”.
Esto se da en el marco de una paralización que los trabajadores han bautizado como “caos
administrativo”: “no tenemos funcionarios designados, no hay interlocución. Cada tanto aparecen
quienes deberían ocupar algunos cargos de jerarquía y solo nos dicen ‘no tenemos definiciones’”,
explicó el gremialista.
X, integrante del personal de SENAF, tomó el micrófono de la radio abierta y coincidió con Dardik:
“como no hay autoridades, no hay firma, entonces no se mueve ningún papel. No hay dictámenes,
no hay pagos, no hay firmas de convenios, no se están tramitando las reparaciones económicas
para niños y adolescentes que han perdido a sus madres por femicidios, no se están gestionando
pagos para espacios de primera infancia”.
Nos acercamos hacia el fin de un primer trimestre con ejecución cero, cosa nunca vista en el
organismo — remarcó — Y en la medida que esto no se subsane, el segundo trimestre quizás no
sea de ejecución 0 pero sí de subejecución. Encima tenemos un presupuesto prorrogado del 2023,
por lo que está a la baja.
El siguiente en tomar la palabra fue Dardik, quien adelantó que habrá más actividades similares si
no se oyen los reclamos de los trabajadores.
“El Presidente se encargó en las últimas entrevistas de denominarnos como parte de una
asociación criminal, dijo que el Estado es una asociación criminal. Es horrible en todo sentido”,
sostuvo.
Es claro que nosotros a la disputa ideológica la damos en todos los campos — añadió — Nuestra
disputa es en el campo del sentido. Esta gestión, que aún no ha sido oficializada, en las pocas
intervenciones públicas que ha tenido habló de caridad y beneficencia. Nosotros hablamos de
justicia social, de un Estado presente en territorio, que genere políticas públicas y derechos.
Antes de concluir, sentenció: “esta pelea la vamos a ganar, como hemos ganado otras tantas.
Porque sabemos de nuestro compromiso, sabemos de nuestra fortaleza, sabemos que cuanto más
nos golpean más solidaridad generamos”.
Y cerró: “estos personajes que deambulan por nuestro organismo, que se jactan de hablar del niño
por nacer, poco les interesan los derechos de los niños nacidos, que son los que laburamos”.
La realidad detrás de los recortes
A Alejandra (54) la despidieron a través del sistema de gestión de documentos el 30 de diciembre.
Ese martes llegó al Centro de Desarrollo Infantil Evita, en el barrio de Congreso, y al prender la
computadora se encontró con un cartel que le indicaba que no le había renovado su contrato.
Me agarró una crisis que quería romper… No sé cómo explicarte — recordó con lágrimas en sus
ojos ante este medio — Me empezó a latir el corazón muy fuerte, fue tristísimo.
Había ingresado al SENAF en mayo del 2023, en el marco de una serie de contrataciones que
buscaban cubrir bajas en diversas áreas críticas. Antes se desempeñaba en trabajos temporales
como acompañante terapéutica y niñera, por lo que la posibilidad de acceder a un trabajo en
blanco había significado un gran progreso para su carrera.
Me tocó trabajar con nenes de 2 años. La verdad es que trabajamos un montón — indicó, mientras
se inclinaba hacia delante, casi como si suplicara que le creyeran — El CDI ordenaba mi vida. Era
un trabajo hermoso.
Luego de la notificación virtual, siguió acudiendo a su trabajo durante dos semanas. “Iba porque
era mi puesto de laburo, por suerte tuve el apoyo de mi jefa, mi directora y mis compañeras. Yo
quería laburar”, declaró.
Producto del recorte libertario, Alejandra debió volver a los trabajos temporales. Mientras espera
que su situación se resuelva, sobrevive al yugo libertario en una guardia.
“Dicen que somos unos vagos, que somos todos ñoquis, que el Estado da gasto y no suma, pero es
el Estado el que sostiene todo”, concluyó.