R
E
I
K
I
• Método japonés con un conjunto de técnicas que permiten revitalizar, equilibrar y ayudar a la persona en su proceso de curación. El
reiki se basa en la imposición de manos sobre el cuerpo para transmitir energía y curar problemas emocionales y físicos. Es una terapia
complementaria e integradora, donde parece que el tratamiento se realiza a través de una técnica de contacto ligero o, incluso sin
contacto con el sitio afectado en el cuerpo, tras un proceso de tratamiento dirigido a la aplicación en diversas partes del cuerpo
respetando al mismo tiempo la integridad de la persona usuaria.
Para entender lo que es Reiki, tenemos que entender que todo es energía,
Reiki tiene una visión integral del hombre y de la realidad que lo rodea.
Esta técnica tiene como objetivo volver a alinear el flujo de la energía vital,
con lo que balancea la energía para el cuerpo y aporta una sensación de
bienestar general.
El Reiki ha recibido también influencias del hinduismo,
pues la energía vital desbloquea los chakras: seis o siete
centros de energía que supuestamente todas las
personas tenemos en nuestro cuerpo:
Cuando los chakras están bloqueados es cuando nuestras
defensas inmunológicas y emocionales bajan, y se
producen las enfermades físicas y mentales. Por tanto, el
Reiki actúa no sólo a nivel físico, sino también
emocional, mental y espiritual.
No te enfades
No te preocupes
Da las gracias
Trabaja con diligencia
Se amable con la gente
Estas cinco reglas deben recitarse por la mañana y por la noche, y aseguran la
mejora del cuerpo y la mente.
En total, existen doce posiciones de manos que se aplican encima de la
zona con dolor y también en todo el cuerpo de la persona tratada. Las
manos suelen ponerse primero en la cabeza, recorren el cuerpo y se
termina con las plantas de los pies. Actúa, de esta manera, en todos los
puntos de energía vital de nuestro cuerpo.
También zonas como
• La coronilla, • Las lumbares,
• El cuello • Los hombros
• Los ojos • Las piernas,
• La frente • Pies
• El pecho, • Tobillos.
• El estómago
Practicar Reiki consiste en adquirir los conocimientos necesarios
para captar la energía interior y exterior y tratar de llevarla, a través
de las manos, al punto donde se encuentre el dolor para sanar o
proporcionar alivio.
Los cursos de Reiki se dividen en distintos niveles y en ellos se
aprende, entre otras cosas, a cambiar las emociones negativas por
positivas potenciando estas últimas, y a saber utilizar las distintas
posiciones de manos para intentar proyectar la energía y tratar
cada tipo de dolencia.
En un curso de un fin de semana se puede obtener un certificado
para aplicar la terapia, e incluso hay cursos que apenas duran 4
horas, o se pueden aprender online.
• Ayuda a la depresión, en la recuperación anímica y emocional de las personas.
• En el campo emocional controla el miedo y la ira.
• Aumenta la concentración para estudiar y la claridad mental.
• Mejora la autoestima, aumenta la creatividad y proporciona mayor vitalidad.
• Elimina adicciones al alcohol y al tabaco.
• Las funciones metabólicas del cuerpo mejoran..
• Se realiza el desbloqueo energético que produce el dolor permitiendo que la energía fluya
libremente a través de todo el cuerpo.
• Acelera la desinflamación y la curación de las heridas.
• El sistema inmunológico se hace más fuerte y desintoxica el sistema linfático.
• En el campo mental elimina alteraciones como el insomnio.
• Se alivian la tensión muscular y mejora el sueño en niños y
adultos.
• Estabiliza la energía y lo relaja física, mental, emocional y
espiritualmente.
• Se armoniza cuerpo, mente y espíritu
• La libre fluencia de la energía
• Es complemento de la medicina convencional.
• Se equilibran los chakras y la energía.
• Da paz y serenidad al cuerpo.
• Elimina la tristeza y la ansiedad en las personas que la
padecen.
Dura aproximadamente cuarenta y cinco minutos y el paciente
permanecerá acostado en una camilla, descalzo y vestido. Durante
la sesión se utiliza música suave y aromas como incienso o
esencias (aromaterapia).
Se colocan las manos sobre una serie de ubicaciones en el cuerpo y
la Energía Reiki fluye.
Durante un tratamiento, se siente una relajación profunda, una
gran sensación de paz. Muchas personas se quedan dormidas,
cosa que no influye para nada en el resultado final, algunas
sienten un cosquilleo, calor o frío en diferentes partes del cuerpo
según fluye la energía, otras personas ven colores, experimentan
una sensación de «flotar» o sienten emociones que salen a la
superficie y otras no sienten nada y no por ello el Reiki no está
funcionando.
No tiene base científica, pero cada vez más
gente lo practica, e incluso se imparte desde
hace años en muchos hospitales españoles.
El Reiki es una terapia que tiene un origen espiritual. La
transmisión de energía vital a través de las manos.
Algunos lo asocian con la magia, pero otros prefieren
ignorar todo su misticismo para utilizarlo como una
técnica más de relajación y meditación. Aseguran que
puede curar enfermedades. Otros prometen la
autosanación física y espiritual.
Según esta creencia, otras personas pueden transmitirnos su energía vital a
través de las manos para desbloquear nuestro flujo vital, reactivando así
nuestro sistema inmunológico y la autosanación.
El Reiki, por tanto, al contrario de lo que mucha gente piensa, no cura
enfermedades. No afirma que la energía que recorre las manos tenga un poder
sanador. Las manos entrenadas de un maestro supuestamente pueden
desbloquear el flujo de energía vital para despertar las defensas y equilibrar
nuestra mente y nuestro espíritu.
• En Perú existe la Escuela Peruana de Reiki se dedica
a formar alumnos y terapeutas de Reiki desde al
año 2000. Fundada el 27 de Enero del 2000, la cual
solo se dedica a la enseñanza del Reiki Ryoho Hikkei
- Reiki Japones. Esta reconocida Internacionalmente
por su amplia labor, seriedad y linaje de Maestro a
Alumno
Yvonne Gómez Restrepo, es su
fundadora