Practica hábitos de salud, nutrición y ejercicio físico que contribuyan a su calidad
de vida.
La salud y la calidad de vida
Hoy día existe una estrecha relación entre Salud-Actividad Física-Calidad de
Vida. Tradicionalmente, la salud ha estado asociada con la ausencia de
enfermedades, en cambio, en la actualidad, la OMS propone un concepto
de Salud más amplio y positivo, al definirla como: “el estado de completo
bienestar físico, psíquico y social, y no la mera ausencia de enfermedades”. Esta
definición aporta una concepción integral de la salud, resaltando el papel
responsable y autónomo que se le adjudica al individuo en el mantenimiento de su
salud.
Según Devís (1995), la Calidad de Vida es: “una medida compuesta de
bienestar físico, mental y social, tal y como la percibe el grupo o individuo, además
de felicidad, satisfacción y recompensa”.
Finalmente, vamos a señalar aquellos Factores que influyen sobre la salud y la
Calidad de Vida de una persona:
Factores externos
FÍSICOS: las radiaciones solares, el ruido excesivo, etc.
QUÍMICOS: medicamentos, sustancias tóxicas, etc.
BIOLÓGICOS: los microorganismos (bacterias, virus, hongos) que
provocan enfermedades infecciosas.
AMBIENTALES: la temperatura, la contaminación ambiental, etc.
Factores internos
HERENCIA GENETICA: predispone a padecer algunas enfermedades que
son hereditarias, es decir, que pasan de una generación a otra (Ej:
Diabetes, Hemofilia).
EDAD: predispone a padecer unas u otras enfermedades (Ej:
arteriosclerosis en ancianos).
SEXO: hay enfermedades que son más propensas a padecerla la mujer y
otras el hombre (Ej: la litiasis biliar es más frecuente en mujeres y la
ulcera gastroduodenal en hombres).
HABITOS DEL INDIVIDUO: el tabaco, el alcohol, la práctica deportiva, el
tipo de alimentación, etc.
Hábitos y estilos de vida saludables
Antes de comenzar con el desarrollo de este epígrafe, creo que es conveniente
realizar una aclaración sobre los conceptos básicos que se van a tratar.
Atendiendo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (2001),
podemos ver que una de las definiciones que propone sobre Hábitos, es la
siguiente: “Modo especial de proceder, adquirido por repetición de actos iguales u
originado por tendencias instintivas”.
Según Mendoza (citado por Bañuelos, 1996), el Estilo de Vida puede definirse
como: “un conjunto de patrones de conducta que caracterizan la manera general
de vivir de un individuo o grupo”.
Una vez aclarados los términos, es importante señalar que las acciones
educativas desde nuestra área, son necesarias para consolidar hábitos duraderos
que incidan de forma favorable en la educación y el estilo de vida de nuestros
alumnos/as. Uno de los objetivos principales que siempre se le ha asignado a
nuestra área ha sido el desarrollo, mejora y mantenimiento de la salud a través de
la actividad física. Esta nueva perspectiva de la EF orientada hacia la salud, obliga
al docente a promover una serie de hábitos asociados a un Estilo de Vida
Saludable.
Entre otros autores, De la Cruz (1997), señala que los hábitos saludables más
importantes en estas edades son:
A. Una Alimentación equilibrada: las necesidades nutritivas de los alumnos
en estas etapas que analizamos, suelen estar cubiertas por una dieta
normal y equilibrada (desayuno copioso, fruta a media mañana, almuerzo
adecuado, merienda rica en lácteos y cena frugal).
B. La práctica de Actividad Física: la actividad física debe estar integrada en
un programa de ejercicio cuya finalidad sea crear un estilo de vida
saludable, es decir, mejorar la calidad de vida del sujeto. A través de este
programa pretendemos, de forma genérica, mejorar la condición física y la
salud, previniendo el desarrollo de ciertas enfermedades o volver a padecer
alguna.
C. Descansos y Esfuerzos adecuados: la alternancia de esfuerzo y
descanso, es lo que llevará a conseguir importantes mejoras en la
condición física y por tanto, en la salud. En cuanto a las horas de sueño, los
niños deben dormir al menos entre 9-10 horas, para que se restablezca el
equilibrio corporal.
D. Higiene Personal: una correcta higiene personal es el mejor método para
prevenir muchas enfermedades, especialmente las transmisibles. Ésta
deberá inculcarse desde la edad infantil mediante el juego y campañas que
expliquen la importancia y eficacia de normas casi siempre elementales
(cepillado de dientes tras las comidas, lavado de manos, ducha corporal,
etc.).
3.1. Efectos de la actividad física vinculada a la salud
La Actividad Física no es una panacea, ni algo milagroso, sus efectos positivos
son múltiples y variados, gracias a ella conseguiremos un desarrollo íntegro de
todas las capacidades en el alumnado. Estos efectos positivos que tendrá la
actividad física sobre la salud personal se van a dar en tres dimensiones:
A. Efectos de carácter fisiológico
La actividad física va a potenciar la salud física de las personas gracias
fundamentalmente a la mejora de la condición física.
1. A NIVEL CARDIOVASCULAR: el ejercicio físico va a mejorar la circulación
sanguínea, aumentar la capilarización y el hematocrito, hipertrofiar el
miocardio, reducir la frecuencia cardiaca, etc. También va a contrarrestar
enfermedades cardiocirculatorias como pueden ser: Arteriosclerosis,
Hipertensión, Isquemias, Cardiopatías coronarias, etc.
2. A NIVEL ENDOCRINO: el ejercicio físico mejora la regulación de este
sistema gracias a la liberación y uso de determinadas hormonas, como es
el caso de la Insulina. Por otro lado, gracias a la práctica de actividad física
podemos contrarrestar enfermedades como la diabetes y la obesidad,
basándonos en un programa de ejercicios adaptado a las características de
cada individuo y también, mediante la regulación hormonal y el
metabolismo.
3. A NIVEL DEL APARATO LOCOMOTOR: la actividad física actúa sobre los
huesos, músculos y articulaciones, creando hipertrofia muscular, mejorando
la densidad ósea e incrementando la elasticidad muscular, la resistencia de
los tendones y la movilidad articular. Además, el ejercicio físico va a
contrarrestar el problema del sedentarismo y las atrofias musculares que
éste acarrea, así como la osteoporosis, las lumbalgias, osteoartritis, las
alteraciones posturales (esclerosis), etc.
Hábitos alimenticios
Según Delgado (1994), es necesario plantear una serie de acciones, para que
el alumnado asimile ciertas actitudes que, relacionadas con la alimentación,
tienden a mejorar la salud y la capacidad del deportista cuando se enfrenta a la
actividad física:
Hidratación continua (antes, durantes y después de la actividad).
Cuidar el balance energético y el aporte de nutrientes esenciales (a.a.
esenciales, vitaminas y minerales).
Evitar la ingesta excesiva de proteínas y grasas saturadas.
Potenciar la ingesta de alimentos crudos.
Evitar la ingesta de drogas institucionalizadas (alcohol, tabaco, algunos
medicamentos) y de otras no reguladas y admitidas por la sociedad.
Crear una actitud crítica hacia la consumición excesiva de la llamada
“comida basura”.
Por tanto, una alimentación equilibrada será fundamental para conseguir un
desarrollo íntegro de la persona y una vida sana y confortable.
Ejercicio físico saludable
las actividades más recomendables para la práctica orientada hacia la salud, son
las de Carácter Aeróbico, como pueden ser:
Paseos largos, Carreras suaves, Senderismo y Bicicleta
Juegos con palas y raquetas, Deportes recreativos.
Bailes.
Natación recreativa.
Dentro del área de EF, debemos de tratar que el alumnado respete y asimile el
orden lógico de la sesión de trabajo: calentamiento, parte principal y vuelta a la
calma, con la intención de que pueda trasladar lo aprendido fuera del ámbito
escolar y lo asimile como una costumbre ideal y necesaria para la práctica de
actividad física.
A través del programa de EF escolar, es evidente que se producen pocos
efectos sobre el desarrollo de la condición física en el niño, debido a que solo
ocupa dos o tres horas a la semana. De ahí, la importancia de inculcar a los
alumnos la necesidad de realizar actividad física en horario extraescolar, a través
de otras entidades (escuelas deportivas, empresas deportivas) en un segundo
tiempo pedagógico, o practicar deporte por su cuenta. De esta manera, si se
producirán modificaciones más profundas y sustanciales a nivel orgánico.
Actividades físicas más convenientes para la mejora de la salud
Estar en buena forma es casi una cuestión de sentido común. Casi todas las
personas están en condiciones de hacer algún tipo de ejercicio habitual, ya sea la
simple marcha, jogging o footing. También son muy beneficiosos los deportes
como la natación, ciclismo, aeróbic y baile (además de algunos ejercicios básicos
de gimnasia que se pueden llevar a cabo en cualquier sitio). Son muchos los tipos
de deporte que contribuyen a mejorar la forma física.
También están ganando popularidad el entrenamiento y disciplina (tanto física
como mental) que proporciona el estudio y la práctica de las artes marciales (como
el judo, karate y el tai chi). La práctica del yoga es también muy beneficiosa. Es
deseable mantener la continuidad en los ejercicios, y es importante no realizar
súbitamente ejercicios violentos o de extrema tensión.
En general, como ya hemos comentado anteriormente de forma breve, las
mejores actividades para mejorar la salud y la calidad de vida son las siguientes.
Caminar: Es una actividad segura, tanto desde el punto de vista
cardiovascular como del aparato locomotor. También es una actividad que
tiene muchas ventajas ya que se puede realizar casi en cualquier lugar, la
puede realizar todo el mundo, su práctica en grupo favorece las relaciones,
no sobrecarga excesivamente las articulaciones...
Ejercicios aeróbicos: Son una serie de actividad físicas que, al incrementar
las demandas de oxigeno, estimulan el corazón y los pulmones durante un
periodo de tiempo suficientemente largo como para producir cambios
beneficiosos en el organismo. Los tipos de ejercicio aeróbico se dividen en
tres grupos:
GRUPO 1: son recomendables para las personas sedentarias o con poca
experiencia en programas de actividad física. Estas suelen presentar un gasto de
energía regular: caminar, correr a ritmo lento, ir en bicicleta, montar a caballo,
saltar a la comba.
GRUPO 2: son recomendables por la mayor variedad de movimientos
implicados. Estas suelen tener un gasto de energía variable: bailar, jugar al
baloncesto, jugar al tenis, jugar al fútbol, esquí alpino.
GRUPO 3: requieren un cierto nivel de habilidad o ciertas características
individuales. Estas suelen presentar un gasto de energía muy variable: esquí de
fondo, remar, correr a ritmo rápido, nadar, patinar, subir montañas.
A continuación, y de una manera más especifica y concreta, vamos a proponer
varias actividades para el 2º ciclo de Primaria donde se trabajará el bloque de
contenidos de la salud dentro del aula, ideal para días de lluvia o días en que los
alumnos están un poco cansados: