DOMINIOS CELULARES.
Katerinne García 20232140031
Valentina Bruges Merchan 20232140030
Sofia Rojas 20232140028
Paula Naranjo 20232140036
GRAM POSITIVA:
Las bacterias Gram positivas se clasifican por el color que adquieren tras aplicar un
proceso químico llamado tinción de Gram. Cuando se aplica el tinte a las bacterias Gram
positivas, estas se vuelven azules. (Otras bacterias son rojas, son gramnegativas).
Todas las bacterias se pueden clasificar en una de las tres formas básicas: esferas
(cocos), bastones (bacilos) y espirales o hélices (espiroquetas). Las bacterias
grampositivas pueden ser cocos o bacilos.
Algunas bacterias grampositivas pueden causar enfermedades. Otros suelen ocupar
zonas concretas del cuerpo, como la piel. Estas bacterias se conocen como flora saprofita
y normalmente no causan enfermedades.
Los bacilos grampositivos causan ciertas infecciones, incluidas las siguientes:
Carbunco
Difteria
Erisipeloide
Listeriosis
Los cocos grampositivos causan ciertas infecciones, incluidas las siguientes:
Infecciones por enterococos
Infecciones neumocócicas
Infecciones por Staphylococcus aureus
Infecciones por estreptococo
Síndrome de choque (shock) tóxico
Las bacterias grampositivas son cada vez más resistentes a los antibióticos. Por ejemplo,
la bacteria Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA) es resistente a la
mayoría de los antibióticos relacionados con la penicilina. La meticilina es un tipo de
penicilina. Las cepas de MRSA a menudo se asocian con infecciones adquiridas en
entornos de atención médica y pueden causar infecciones adquiridas fuera de la atención
médica (infecciones adquiridas en la comunidad). Bush (2023, marzo). Introducción a las
bacterias grampositivas. Manual MSD versión para público general.
Estructura: Las células bacterianas están rodeadas por una capa que, cuando se
observa con un microscopio electrónico, parece una capa gruesa y uniforme llamada
pared celular. Entre la membrana plasmática y la pared celular se encuentra el
periplasma, o espacio periplásmico, por lo que un corte (al cortar) muestra una estructura
que se asemeja a dos líneas paralelas formadas al separar las capas menos densas;
Corresponde a la membrana plasmática. Dentro de la membrana plasmática se encuentra
el citoplasma, que consiste en una solución acuosa, el citoplasma, que contiene
ribosomas y otros agregados macromoleculares, y en el medio hay una zona menos
densa llamada nucleoide, que contiene un haz de líneas que no se pueden distinguir.
( distinguible), cuyos componentes principales son el ADN.
La pared exterior de la membrana celular de las bacterias Gram-positivas utiliza
peptidoglicano, que es un polímero de N-acetil-2-D-glucosamina unido a la pared celular
de N-acetilo ß-1, como base química. ,4 dirección. Es la adición de cuatro o más
aminoácidos a través de un grupo lactoilo. Esta molécula se polimeriza varias veces para
formar una red especializada llamada vesícula de pared. Este compuesto es fundamental
para mantener la forma de la célula bacteriana y darle rigidez (sin este compuesto, la
célula estallaría debido a su enorme potencial osmótico). Bacteria_Gram_positiva.
(2022). [Link].
GRAM NEGATIVA.
En microbiología, las bacterias Gram negativas son aquellas que no se tiñen de azul
oscuro o violeta con la tinción de Gram: de ahí el término "Gram negativas" o "Gram
negativas". Esta característica está estrechamente relacionada con la estructura de la
envoltura celular, reflejando así el tipo natural de tejido bacteriano. Son uno de los
principales grupos de bacterias, las demás son bacterias grampositivas. [1]
Las bacterias Gram negativas tienen dos membranas lipídicas con una delgada pared
celular de peptidoglicano entre ellas, mientras que las bacterias Gram positivas tienen
solo una membrana lipídica con una pared celular de peptidoglicano mucho más gruesa.
Debido a que tiene paredes delgadas, no retiene el color en el proceso de teñido en
gramo. Muchas especies de bacterias gramnegativas pueden causar enfermedades. Las
bacterias gramnegativas pueden provocar, entre otros, gonorrea (N. gonorrhoeae),
meningitis (N. meningitidis) y síntomas respiratorios (M. catarrhalis). Los bacilos
gramnegativos incluyen una gran cantidad de especies. Algunos de ellos causan
principalmente enfermedades respiratorias (Haemophilus influenzae, Klebsiella
pneumoniae, Legionella pneumophila, Pseudomonas aeruginosa), enfermedades
urinarias (Escherichia coli, Proteus mirabilis, Enterobacter cloacae, Serratia marcescens
gastroHeliconella, enfermedades intestinales Salorili). Otros están asociados con
infecciones nosocomiales (Acinetobacter baumannii).
Estructura: La membrana celular de las bacterias Gram-negativas consta de una
membrana citoplasmática (membrana interna), una delgada pared celular de
peptidoglicano que rodea el citoplasma anterior y una membrana externa que cubre estas
paredes celulares bacterianas. Entre la membrana plasmática de la célula interna y la
membrana externa hay un espacio periplásmico lleno de una sustancia llamada
periplasma que contiene enzimas importantes para la nutrición de estas bacterias. La
membrana externa contiene varias proteínas, una de las cuales es una porina o canal
proteico que permite el paso de determinadas sustancias. También tiene una estructura
llamada lipopolisacárido (LPS), que está formada por tres dominios: polisacárido O
(antígeno O), una estructura de polisacárido central (KDO) y lípido A (endotoxina).
Bacteria_Gram_negativa. (2022). [Link].
EUCARYA, ANIMAL
EUCARYA, VEGETAL.
La célula vegetal es aquella que compone muchos de los tejidos de los organismos
pertenecientes al reino Plantae, es decir, las plantas. Las células vegetales, al igual que
las animales, son eucariotas, por lo que poseen un núcleo definido (en el cual se
encuentra el material genético), una membrana celular y distintas organelas ubicadas en
el citoplasma.
No obstante, aunque comparten algunas características, una célula vegetal típica es
perfectamente diferenciable de una animal. Estas diferencias no solo obedecen a criterios
morfológicos, debido a las necesidades estructurales de las plantas, sino también a las
funciones que desempeñan y al tipo de metabolismo que poseen. La célula vegetal
cuenta con estructuras distintivas que le permiten llevar a cabo el proceso de fotosíntesis.
Todos los organismos pertenecientes al reino vegetal son fotoautótrofos, es decir, son
capaces de sintetizar su propio alimento mediante la fotosíntesis. Durante este proceso, a
partir de materia inorgánica (agua, dióxido de carbono) y el aprovechamiento de la
energía del sol, las plantas elaboran materia orgánica (glucosa) que utilizan o almacenan,
y oxígeno, que liberan a la atmósfera. A diferencia de los vegetales, los animales son
heterótrofos, por lo que necesitan alimentarse de otros seres vivos para obtener su fuente
de materia orgánica.
A pesar de esta diferencia en la forma en la que obtienen su alimento, tanto las células
vegetales como las animales realizan la respiración celular, proceso por el cual obtienen
energía (ATP) a partir de la oxidación de materia orgánica.
Las plantas evolucionaron a varios tipos de células, cada una especializada para
funciones particulares. Las células de las plantas están organizadas en tejidos, y estos
tejidos, a su vez, están organizados en tres sistemas de tejidos, cada uno de los cuales se
extiende a lo largo del organismo. La mayor parte del cuerpo de la planta está compuesto
por el sistema fundamental, que tiene varias funciones, incluidas fotosíntesis,
almacenamiento y sostén.
El sistema vascular, un intrincado sistema de conducción que se extiende a lo largo del
cuerpo de la planta, es responsable de la conducción de varias sustancias, incluidas
agua, minerales disueltos y alimento (azúcar disuelta). El sistema vascular también
funciona para fortalecer y dar sostén a la planta. El sistema epidérmico brinda una
cubierta al cuerpo de la planta. Raíces, tallos, hojas, partes florales y frutos son órganos,
porque cada uno está compuesto por los tres sistemas de tejidos.
Tipos de célula vegetal: Los organismos del reino vegetal tienen muchos tipos diferentes
de células. Los botánicos distinguen por una parte a las células iniciales o meristemáticas
(las que se encuentran en los principales centros de crecimiento y división, donde la
actividad mitótica es constante) de las células diferenciadas (que derivan de las células
meristemáticas) y se clasifican en:
Células De Parénquima: Son las encargadas del soporte del organismo, de la secreción
de muchos compuestos como resinas, taninos, hormonas, enzimas y néctar azucarado,
del transporte y almacenamiento de sustancias, así como de la propia fotosíntesis. Son
las más abundantes, pero las menos especializadas del organismo vegetal.
Células De Colénquima: Dotadas de tan solo una pared primaria, están vivas durante la
madurez y son típicamente alargadas, lo que les brinda tracción, flexibilidad y resistencia
a los tejidos, es decir, son células de soporte estructural plástico. Las plantas carecen del
sistema esquelético óseo usual de muchos animales; en vez de ello, células individuales,
incluidas las células colenquimatosas, sostienen el cuerpo de la planta.
Células De Xilema: Son células que conducen agua y minerales disueltos desde las
raíces hacia los tallos y hojas, y proporcionan sostén estructural. Las células del xilema
pueden ser de dos tipos: traqueidas y elementos de vaso. Las traqueidas y los elementos
de vaso conducen agua y minerales disueltos. Están enormemente especializados para la
conducción. Conforme se desarrollan, ambos tipos de células experimentan muerte
celular programada y como resultado están huecas, solo permanecen sus paredes
celulares.
Células De Floema: Son células que conducen materiales alimenticios, esto es,
carbohidratos en disolución que se forman en la fotosíntesis a lo largo de la planta y
brindan sostén estructural. Pueden ser de dos tipos: elementos de tubo criboso y células
acompañantes. Los elementos de tubo criboso están unidos extremo con extremo para
formar largos tubos cribosos. Los elementos de tubo criboso están vivos en la madurez
pero muchos de sus organelos, incluidos núcleo, vacuola, mitocondrias y ribosomas, se
desintegran o encogen conforme maduran. Los elementos de tubo criboso están entre las
pocas células eucariotas que pueden funcionar sin núcleos. Adyacentes a cada elemento
de tubo criboso hay una célula acompañante que ayuda al funcionamiento del elemento
de tubo criboso. La célula acompañante es una célula viva, completa, con un núcleo. Se
cree que este núcleo dirige las actividades tanto de la célula acompañante como del
elemento de tubo criboso.
Una Célula Vegetal Se Compone De:
Membrana plasmática. Como todas las células, las vegetales tienen una membrana
compuesta por una doble capa de lípidos y proteínas que distingue el interior de la célula
de su exterior, y les permite mantener sus márgenes de presión y pH. Además, la
membrana plasmática regula la entrada y la salida de sustancias entre el interior y el
exterior de la célula.
Núcleo celular. Como todas las células eucariotas, las células vegetales poseen un
núcleo celular bien definido, donde se encuentra el material genético (ADN) organizado en
cromosomas. La función principal del núcleo es proteger la integridad del ADN y controlar
las actividades celulares, por lo que se dice que constituye el centro de control de la
célula.
Pared celular. Las células vegetales tienen una estructura rígida que recubre la
membrana plasmática, compuesta principalmente de celulosa, cuya función es brindar
protección, rigidez, sostén y forma a la célula. Se pueden distinguir dos paredes: una
primaria y una secundaria, separadas por una estructura llamada laminilla media. La
presencia de la pared celular impide el crecimiento como tal de la célula y la obliga a
engrosar depositando microfibras de celulosa.
Citoplasma. Al igual que todas las células, el citoplasma es el interior de la célula, y está
compuesto por el hialoplasma o citosol, una suspensión acuosa de sustancias e iones, y
los orgánulos celulares.
Plasmodesmos. Son las unidades continuas de citoplasma que pueden atravesar la
pared celular y conectar las células vegetales de un mismo organismo, permitiendo la
comunicación entre citoplasmas celulares y la circulación directa de sustancias entre
ellas.
Vacuola. Está presente en todas las células vegetales, y se trata de un grupo de
compartimientos cerrados sin forma definida rodeados por una membrana plasmática
llamada tonoplasto, que contienen agua, enzimas, azúcares, sales, proteínas, pigmentos
y residuos metabolicos. Por lo general, las células vegetales maduras presentan una
vacuola de gran tamaño, que puede ocupar hasta el 90 % del volumen celular. La vacuola
es una organela multifuncional que participa en el almacenamiento de sustancias, la
digestión, la osmorregulación y el mantenimiento de la forma y el tamaño de las células
vegetales.
Plastos. Son orgánulos que se encargan de la producción y el almacenamiento en la
célula de sustancias indispensables para procesos primordiales, como la fotosíntesis, la
síntesis de aminoácidos o de lípidos. Existen distintos tipos de plastos, entre ellos:
Los cloroplastos. Almacenan clorofila (responsable de la coloración verde
característica de los tejidos vegetales) y constituyen la organela en la que se lleva
a cabo la fotosíntesis.
Los leucoplastos. Almacenan sustancias incoloras (o poco coloreadas), y
permiten la conversión de glucosa en azúcares más complejos.
Los cromoplastos. Almacenan pigmentos llamados carotenos, que determinan,
por ejemplo, el color de las frutas, las raíces y las flores.
Aparato de Golgi. Es un conjunto de sáculos aplanados y rodeados de membrana, que
se encarga del procesamiento, empaquetamiento y transporte (exportación) de distintas
macromoléculas, como proteínas y lípidos.
Ribosomas. Son complejos macromoleculares de proteínas y ARN, ubicados en el
citoplasma y en el retículo endoplasmático rugoso, en los que se produce la síntesis de
proteínas a partir de la información contenida en el ADN. Esta información genética sale
del núcleo en forma de ARNm (mensajero), y llega al ribosoma donde es “leída y
traducida” en una proteína determinada.
Retículo endoplasmático. Es un complejo sistema de membranas celulares que abarca
todo el citoplasma celular de los eucariontes, en forma de sacos aplanados y túbulos
interconectados que se continúan con la membrana nuclear. El retículo endoplasmático
usualmente se divide en dos porciones que tienen funciones diferenciadas: el retículo liso,
implicado en el metabolismo de los lípidos, el almacenamiento de calcio y la
desintoxicación celular, y el retículo rugoso, en cuya superficie se incrustan múltiples
ribosomas, y que se encarga de la síntesis de determinadas proteínas y algunas
modificaciones sobre las mismas.
Mitocondrias. Son orgánulos de gran tamaño presentes en todas las células eucariotas,
que funcionan como centro energético de la célula. En las mitocondrias se lleva a cabo la
respiración celular, por medio de la cual la célula consigue generar la energía (ATP) que
necesita para sus funciones.
EUCARYA, FUNGI
ARCHEAS
AMEBOZA.
Los amebozoos (Amoebozoa) son uno de los grupos principales de protozoos ameboides,
incluyendo a la mayoría de los que se mueven por medio del flujo interno de citoplasma.
Sus seudópodos son de tipo romo y en forma de dedo y se denominan lobopodios. La
mayoría son unicelulares y son comunes en el suelo y en los hábitats acuáticos,
encontrándose algunos en simbiosis con otros organismos, mientras que otros
son patógenos. Amoebozoa incluye también Myxomycota (mohos mucilaginosos), formas
multinucleadas o multicelulares que producen esporas y que son generalmente visibles a
simple vista.
Los Amoebozoa varían grandemente de tamaño. Muchos miden solamente 10-20 μm,
pero también se incluyen muchos de los protozoos más grandes. La famosa
especie Amoeba proteus puede alcanzar 800 μm y en parte a causa de su tamaño se
estudia a menudo como célula representativa. Las amebas
multinucleadas Chaos y Pelomyxa pueden llegar a tener varios milímetros de longitud y
algunos Myxomycota cubren varios centímetros cuadrados.
Morfología: La célula se divide típicamente en una masa central granular
denominada endoplasma y una capa externa más clara llamada ectoplasma. Durante la
locomoción se producen flujos de endoplasma primero hacia el exterior de la célula y
después en sentido contrario hacia el interior.
Muchas amebas (clasificadas en Flabellinea) se mueven con partes anterior y posterior
definidas; es decir, que la célula se comporta como si fuese un solo seudópodo. Estas
amebas producen generalmente numerosas proyecciones más claras
denominadas subseudopodios (seudópodos secundarios perfectamente definidos que no
están implicados directamente en la locomoción).
Otras amebas (clasificadas en Tubulinea) pueden formar múltiples seudópodos difusos,
más o menos tubulares y que se llenan de endoplasma granular. La masa celular fluye en
un seudópodo principal y los anteriores se contraen a menos que la ameba cambie de
dirección. La subseudopodia está generalmente ausente. Además de algunas formas
desnudas como Amoeba y Chaos comprende la mayoría de las amebas que producen
caparazones internos denominados testas. Éstos se pueden componer de materiales
orgánicos, como en Arcella, o de las partículas recogidas y cementadas juntas, como
en Difflugia, con una sola abertura de la cual emergen los seudópodos.
Los Myxomycota pasan por tres estadios durante su ciclo vital. Comienzan su vida como
células ameboides de un sólo núcleo. Bajo ciertas condiciones se transforman
en plasmodios, grandes masas de protoplasma que contienen múltiples núcleos sin
separación de membranas celulares entre ellos. En algunos grupos se forma un
seudoplasmodio por agregación de amebas individuales. Esta etapa es conocida como
moho mucilaginoso, que puede llegar a medir varios centímetros y se desplaza
deslizándose por el suelo. Por último, bajo condiciones desfavorables, el moho se
transforma en una estructura compacta llamada cuerpo fructífero que contiene esporas.
El modo primario de nutrición es por fagocitosis: la célula rodea las partículas potenciales
de alimento, encerrándolas en vacuolas donde pueden ser digeridas y absorbidas.
Algunas amebas tienen un bulbo posterior llamado uroide, que puede servir para
acumular los productos de desecho, separándose periódicamente del resto de la célula.
Cuando el alimento escasea, la mayoría de las especies pueden formar quistes, que
pueden ser llevados por el viento a otros lugares.
La mayoría de los amoebozoos carecen de flagelos y más generalmente no forman
estructuras soportadas por microtúbulos excepto durante la mitosis. Sin embargo,
algunos Archamoebae tienen flagelos y muchos Myxomycota
producen gametos biflagelados. Los flagelos están anclados generalmente por un cono de
microtúbulos, lo que sugiere una relación cercana con Opisthokonta.
Las mitocondrias usualmente tienen crestas tubulares ramificadas, pero se han perdido en
Archamoebae.
Clasificación: Antiguamente, todas las amebas con lobopodios se agrupaban
en Lobosea, y junto a otros ameboides constituían el filo Sarcodina o Rhizopoda, pero
ahora este grupo se considera artificial. Los estudios estructurales y genéticos han
identificado a Percolozoa y a varios Archamoebae como grupos independientes. En las
filogenias basadas en ARNr, estos grupos parecen divergir cerca de la base de la
evolución de Eukarya, al igual que la mayoría de los hongos mucilaginosos.
Sin embargo, parece que los Lobosea restantes forman un grupo monofilético y que
Archamoebae y Myxomycota están íntimamente relacionados, aunque no con Percolozoa,
de acuerdo con los árboles revisados por Cavalier-Smith y Chao en 1996.
[2] Consecuentemente, se ha modificado el tradicional filo Amoebozoa para contener a
este supergrupo.[3] Estudios basados en otros genes han apoyado la unidad de este
grupo.[4] Patterson, basándose en semejanzas mitocondriales, incluye también amebas
con filopodios tales como los Ramicristates,[5] pero estos últimos ahora son
considerados Cercozoa.
Las amebas son difíciles de clasificar y sus relaciones dentro del filo siguen siendo
confusas. Archamoebae y Mycetozoa están colocadas en el suborden Conosea, con
apoyo de filogenias moleculares, y a los otros grupos se los colocó en el
suborden Lobosa o Lobosea, que es parafilético. Dos clases importantes de Lobosea han
sido identificadas, Tubulinea y Flabellinea, pero varias otras tienen una colocación
incierta. Fuertes similaridades entre Amoebozoa y Opisthokonta apoyan se agrupación en
un clado denominado Unikonta.
Amebas comensales: Varias especies de las amebas pueden parasitar al hombre sin
causar daños patológicos. Son de interés epidemiológico siendo que dan un fidedigno
reporte de las condiciones de salud e higiene de ciertas poblaciones de alto riesgo.
Debido a su gran parecido con la patogénica Entamoeba histolytica, es de importancia
saber reconocer las diferencias morfológicas para no errar en el diagnóstico de alguna
patología en la que pueda o no estar involucrada E. histolytica. Algunas de las amebas
comensales y de vida libre más importantes en medicina y epidemiología, incluyen:
Entamoeba coli (Archamoebae), hábitat: luz del intestino grueso;
Entamoeba hartmanni (Archamoebae), hábitat: luz del intestino grueso;
Entamoeba gingivalis (Archamoebae), hábitat: cavidad bucal
Iodamoeba bütschlii (Archamoebae), hábitat: luz del intestino grueso;
Endolimax nana (Archamoebae), hábitat: luz del intestino grueso;
Hartmannellidae (Tubulinea), familia de parásitos con pseudópodos como la E.
Histolytica;
Acanthamoeba (Acanthopodida), muy similares a los Hartmannellidae;
Naegleria fowleri (realmente un Percolozoa), flagelado de vida libre;
Blastocystis hominis (realmente un Heterokontophyta), causa enfermedad
intestinal fatal en monos, incidiosa en el hombre.
VIRUS
BIBLIOGRAFÍA
Bacteria_Gram_negativa. (2022). [Link].
[Link]
Bacteria_Gram_positiva. (2022). [Link].
[Link]
Bush, L. (2023, marzo). Introducción a las bacterias grampositivas. Manual MSD
versión para público general.
[Link]
bacterias-grampositivas/introducci%C3%B3n-a-las-bacterias-grampositivas