Evaluaciones nacionales e internacionales: un componente vital en la
educación para el proceso de mejoramiento continuo en busca de una educación de
calidad.
En Colombia, se realizan diversos procesos para lograr una educación de calidad
entre ellos, se aplican evaluaciones periódicas en diversos niveles de aprendizajes,
interviniendo actores nacionales e internacionales. Un referente especifico en las pruebas
nacionales son el Saber 11, conocido como el ICFES, será tomado de los últimos tres
años de la Institución Educativa Santo Domingo del Ramo correlacionando con los
informes de la prueba internacional PISA realizadas en la nación durante el periodo
similar a la relación. El cual corrobora el estándar de evaluación en los estudiantes sin
analizar factores internos en los procesos de aprendizaje que repercuten en dichos
resultados.
En las evaluaciones nacionales e internacionales juega un papel decisivo en la
medición del desempeño educativo, para Braun y Kanjee (2006), ¨las organizaciones y los
gobiernos realizan pruebas que permiten la medición del conocimiento, destrezas y
habilidades de los estudiantes y de paso la calidad de la educación¨, estas evaluaciones
permiten obtener resultados precisos los cuales servirán para analizar y comparar la calidad
del aprendizaje, ofreciendo información relevante, en las áreas específicas de evaluación
evidenciando la eficiencia u aportando la identificación de oportunidades de mejora en el
conocimiento.
En la forma en la cual se interpreta los datos de las evaluaciones en distintos
contextos influye notablemente, es el caso de la Institución colocada en ejemplo, ubicada
en zona rural de Santander, con factores que infieren en los resultados de las pruebas, de
esta forma, se debe considerar brindar una equidad a los estudiantes que presentan estas
evaluaciones, Zambrano (2015) expresa:
I) El ISCE Se muestra como el principal parámetro de evaluación, II) no ha sido
claro con los grupos poblacionales hacía los cuáles va dirigido, III) desconoce la
diversidad y condiciones particulares de las instituciones educativas, IV) no integra
diferentes concepciones de calidad, es más un indicador de productividad
académica con la intención de reforzar lógicas fabriles al interior de la escuela, V)
aparece como una medición de calidad unidireccional y arbitraria, VI) presenta
problemas con la selección de los indicadores, VII) no registra las deficiencias y
carencias de las instituciones como un insumo de entrada y VIII) no presenta
acompañamiento de instituciones independientes del gobierno y acreditadas por
instancias internacionales, lo cual deja pendiente el tema de la transparencia. (p. 13).
La Institución Educativa Santo Domingo del Ramo, presento durante dos años
consecutivos en lectura crítica un aumento positivo del indicar, en el ultimo año indicó una
disminución negativa; un factor influyente en el cambio durante el periodo, puede derivar al
cambio del docente presentado en la institución; demostrando el desequilibrio en el proceso
académico, por falta de parámetros claros, en procesos que fortalecían el aprendizaje y se
evidenciaban en las pruebas externas. En el caso de matemáticas en los dos primeros años
presento una disminución negativa en el indicador, en el último año presenta un aumento
positivo en el promedio, factor influyente el proceso el cambio de estrategias e innovación
en el aula por parte de la docente, integrando herramientas digitales, para el abordaje de los
diversos conocimintos.
Sumando lo anterior, si bien todos los estudiantes son evaluados bajo un mismo marco
de referencia y en base a los mismos estándares de evaluación, pueden existir diferencias
que intervienen como factores internos, como es evidenciable en la ejemplificación, con el
cambio de algunas variables se obtuvieron diferentes resultados. ¿Serán equitativas las
pruebas Saber 11?
Por dichas razones, se precisa que las evaluaciones nacionales enfrentan varios desafíos,
incluyendo la equidad, la preparación adecuada de los estudiantes y la interpretación
adecuada de los resultados. Es fundamental abordar estos desafíos para garantizar que las
pruebas SABER sean justas. En este sentido Robalino (2005) afirma:
Desde esta perspectiva, supone abrirse al reconocimiento que hay un conjunto de
factores que determinan el desempeño. Entre ellos: formación inicial, desarrollo
profesional en servicio, condiciones de trabajo, salud, autoestima, compromiso
profesional, clima institucional, valoración social, capital cultural, salarios,
estímulos, incentivos, carrera profesional, evaluación del desempeño (p. 14).
En relación con las últimas pruebas PISA (Programa para la Evaluación Internacional de
Estudiantes) aplicadas en Colombia, brinda unos parámetros sobre el rendimiento educativo
a nivel internacional, ofrece una comparación entre el sistema educativo colombiano en
relación con otros países. Los resultados de la versión 2022 dejo ver un comportamiento
resiliente en las tres áreas evaluadas (lectura, matemáticas y ciencias), después de la
pandemia Covid-19, el nivel nacional decreció menos que en otros países, aportando puntos
a favor en el manejo de herramientas tecnológicas en los estudiantes colombianos.
En conclusión, las evaluaciones nacionales e internacionales son herramientas útiles para
medir el desempeño de los estudiantes y mejorar la calidad educativa, pero para brindar
equidad en el momento de ser evaluados, es necesario abordar desafíos y trabajar en
colaboración con diferentes partes interesadas, incluidos el gobierno, las instituciones
educativas, los docentes, los padres de familia y la sociedad en general. Esto requerirá un
enfoque integral que aborde tanto los factores socioeconómicos como los educativos para
garantizar que todos los estudiantes tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial
en la educación.