Jaramillo
La familia nuclear como ideal
El objeto de la crítica de las feministas del siglo XX ha sido la concepción, dominante desde el siglo
XIX, de la familia nuclear como un “orden natural” que articula una sexualidad “natural” —la
heterosexual y monógama—, una reproducción “natural” —la heterosexual y con la crianza a
cargo de la madre—, una producción “natural” —por fuera del hogar y a cargo de los hombres—, y
una disciplina “natural” —la de los hombres sobre las mujeres y los niños y de las mujeres sobre
los niños—.
El ideal de la familia nuclear que se consolidó en el siglo XIX enfatizó cuatro ideas:
Primera: que la familia debía ser el lugar principal para el despliegue de la afectividad y la
satisfacción de necesidades de este tipo. Esto implicó, de un lado, reforzar los elementos afectivos
en el matrimonio y, de otro, centrar el afecto como ingrediente en la relación entre padres e hijos.
Segunda: que las mujeres debían asumir la crianza de los niños y las labores hogareñas, dadas sus
capacidades especiales para ello. Este rol de las mujeres se reforzó de diversas maneras: por una
parte, resaltando la importancia de la lactancia en la nutrición de los menores y en la creación del
vínculo afectivo entre madre e hijo; por otra, resaltando la sensibilidad de las mujeres y por tanto
sus dones para dar a los hijos el amor necesario para su desarrollo; finalmente, resaltando las
habilidades de las mujeres para la economía doméstica y la íntima conexión de ésta con un
adecuado desarrollo de los hijos.
Tercera: que los hombres debían hacerse cargo tanto de la producción económica como de la
política, esto es, ser los actores principales del mercado y el Estado.
Por último, y en íntima relación con las anteriores, que la familia debía pertenecer al espacio
privado y, por lo tanto, que sus miembros debían resolver sus diferencias sin la intervención del
Estado.
Las críticas feministas a la familia nuclear
las feministas han revelado y cuestionado la manera en la que el derecho ha contribuido a
producir y sostener a la familia como “orden natural”. Entre estos puntos de vista cabe resaltar el
de las feministas liberales, las feministas culturales, las feministas radicales, las feministas
socialistas y las feministas críticas.
El feminismo liberal plantea que la regulación de la familia restringe la libertad, es discriminatoria
y que esto perjudica a las mujeres. Por esto han reclamado tanto la liberalización del divorcio,
como la igualdad formal en el derecho de familia —entre cónyuges y entre familias constituidas
dentro de la institución del matrimonio o fuera de ella—
El feminismo cultural, por su parte, cuestiona la jerarquía en la cual se ha ubicado a la familia, en
oposición al mercado y al Estado. Al igual que el feminismo liberal, identifica una diferencia en el
trato a las mujeres, pero no defiende una nivelación usando los parámetros existentes sino que
busca el reconocimiento del altruismo que está en la base de la manera como las mujeres
construyen la familia.
Las feministas radicales ven la familia como el mecanismo que materializa las imposiciones de
monogamia y heterosexualidad, sobre las que se basa la expropiación de la sexualidad de las
mujeres. Argumentan que la idea de familia como espacio de privacidad, reforzada por el derecho,
ha servido para justificar la violación sexual y para mantener a las mujeres aterrorizadas mediante
la violencia o la amenaza de ella por parte de esposos y parientes.
Las feministas socialistas, por su parte, plantean que un efecto de la estructura tradicional de la
familia ha sido la expropiación del trabajo de las mujeres, en el sentido de que han sido confinadas
a las labores para la subsistencia del grupo familiar sin ninguna remuneración, consecuencia
directa del capitalismo, ya que la familia se ha contaminado de consideraciones de supervivencia
económica.
Las feministas críticas, por último, han trabajado en la descripción de cómo funciona la ideología
de la familia, y la relación que habitualmente se establece entre familia y derecho para revelar los
límites del debate, tal como transcurre en la actualidad.
3 temas para entender la incidencia de la familia en la opresión de las mujeres:
IGUALDAD DE DERECHOS EN LA FAMILIA E INCLUSIÓN DE FAMILIAS DIVERSAS : discute el
reconocimiento de derechos a las concubinas y la igualdad de derechos a las mujeres en el
derecho de familia.
LA MATERNIDAD Y EL CUIDADO: examina el derecho vigente en la región en cuanto a la
custodia de los hijos y la valoración del trabajo doméstico.
LOS PRIVILEGIOS MASCULINOS DENTRO DE LA FAMILIA: discute el tratamiento de la
violencia doméstica y sexual en el contexto del derecho de familia.
IGUALDAD DE DERECHOS EN LA FAMILIA E INCLUSIÓN DE FAMILIAS DIVERSAS
A partir de la idea de que el derecho debe reconocer a los seres humanos como iguales, las
FEMINISTAS LIBERALES has criticado el trato diferenciado que las normas jurídicas dan a las
mujeres.
Dos eslabones del camino hacia la igualdad de las mujeres:
ABOLICIÓN DE LA POTESTAD MARITAL
ABOLICIÓN O REDUCCIÓN DE LOS PRIVILEGIOS MATRIMONIALES.
CRÍTICAS A LOS ARGUMENTOS DEL FEMINISMO LIBERAL: ven la igualdad ante la ley, pero, ignoran
condiciones materiales y culturales.
Tres hechos que sustentan dicha crítica:
1. A pesar de la abolición del poder del hombre sobre la sexualidad de la mujer, las tasas de
violencia contra las mujeres en los espacios privados no han disminuido.
2. El acceso de las mujeres a la propiedad no ha mejorado.
3. El debilitamiento del privilegio matrimonial no se ha reflejado en una mayor protección de
los niños y ancianos ni ha disminuido la vulnerabilidad de las mujeres.
FEMINISMO LIBERAL
Reacción a las críticas:
Incorporación de la idea de los grupos desaventajados o vulnerables, para dar cuenta de las
diferencias materiales y culturales de las mujeres.
Defienden la incorporación de medidas distributivas que incluyen:
a) La protección especial de la maternidad
b) Subsidios especiales para mujeres cabeza de familia
c) Regímenes de alimentos que compensan la exclusión laboral de las mujeres
d) Regímenes de propiedad matrimonial, haciendo prevalecer la figura de la comunidad de
bienes
PERO….NUEVA CRÍTICA
basada en la idea de que dichas medidas convierten a las mujeres en víctimas y sujetos
vulnerables, y en que su implementación implica la dependencia de las mujeres del capricho de los
funcionarios burocráticos
ARGUMENTOS DE FEMINISTAS LIBERALES
DOS PROBLEMAS:
IMPERATIVOS MORALES COMO LIMITES A LA IGUALDAD
LA IGUALDAD PARA NO DISCRIMINAR A LOS HOMBRES
I. IMPERATIVOS MORALES COMO LIMITES A LA IGUALDAD
La jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana ha establecido innumerables fallos en los
cuales se les otorgaba un trato diferenciado a los hombre y mujeres. Fallos en los cuales la
igualdad formal no ha triunfado, esa imperiosa necesidad de mantener la diferencia se funda a raíz
de un orden moral.
PROBLEMA: diferentes estándares de moralidad que circundan respecto a cómo debe funcionar la
sexualidad y la familia.
En los CASOS JURISPRUDENCIALES, más allá de las normas jurídicas pertinentes, se han invocado
preceptos morales cuyo valor normativo no han cuestionado ni buscado justificar.
Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina Recurso extraordinario federal contra sentencia
de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Buenos Aires 1 de noviembre de 1999
PROBLEMA JURIDICO
Cuando a la madre se le prohíbe impugnar la paternidad matrimonial de su hijo, ¿se viola el
derecho a la igualdad consignado en la Constitución argentina y en la Convención sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW)?
HECHOS
La señora D. de P. V. presentó ante el juez competente una acción impugnando la paternidad
matrimonial de su hijo. Dicho juez, así como la instancia superior, negó el recurso por falta de
legitimación activa de la madre en el procedimiento. D. de P. V. interpuso un recurso
extraordinario para que se revisara la constitucionalidad del artículo 259 del Código civil, en el que
se había fundado la negativa del juez para admitir su recurso.
DECISION DE LA CORTE
Para la Corte, el artículo 259 del Código civil, que atribuye al marido y no a la mujer la acción de
impugnación de la paternidad, no se funda en un privilegio masculino sino que suministra al
marido la vía legal para destruir una presunción legal. Ésta no opera sobre la mujer porque su
maternidad queda establecida por la prueba del nacimiento y la identidad del nacido
EXTRACTOS
[…] La parte actora solicita la apertura del recurso extraordinario por estimar que la limitación
contenida en el art. 259 del Código civil, que no incluye a la madre del niño entre los legitimados
activos para deducir la acción de impugnación de paternidad matrimonial, violenta normas
internacionales donde se establece el principio de igualdad.
[…] Que el principio de igualdad de todas las personas ante la ley no es otra cosa que “el derecho a
que no se establezcan excepciones o privilegios que excluyan a unos de lo que se concede a otros
en iguales circunstancias”. No todo tratamiento jurídico diferente es propiamente discriminatorio
porque existen ciertas desigualdades de hecho que pueden traducirse en desigualdades
justificadas de tratamiento jurídico, que expresen una proporcionada relación entre las diferencias
objetivas y los fines de la norma
[…] En este orden de ideas, la paternidad y la maternidad no son absolutamente iguales y por ello,
el legislador puede contemplar razonables diferencias. El art. 259 del Código civil, que atribuye al
marido y no a la mujer la acción de impugnación de la paternidad, no se funda en un privilegio
masculino sino que suministra al marido la vía legal para destruir una presunción legal —que no
pesa, obviamente, sobre la mujer, puesto que su maternidad queda establecida por la prueba del
nacimiento y la identidad del nacido (art. 242 del Código civil)— a fin de que el sujeto sobre quien
opera la presunción tenga la posibilidad de desvirtuar que sea el padre del hijo de su esposa
nacido dentro de los términos que fija la ley, desligándose así de las obligaciones de una
paternidad que le es ajena.
[…] Que la presunción de paternidad legítima, tiene su fundamento en n el valor institucional de la
familia legítima y en la conveniencia de dar emplazamiento inmediato al niño nacido durante el
matrimonio.
II. LA IGUALDAD PARA NO DISCRIMINAR A LOS HOMBRES
Las liberales intervencionistas señalan que, el garantizar la igualdad formal no garantiza la igualdad
en la práctica, ya que las mujeres por estar dentro de un grupo vulnerable no poseen las misma
habilidades o recursos.
A su vez, algunas mujeres, se encuentran dentro de grupos que, en base a varios factores de
opresión, las vuelven aún más vulnerables. En algunos casos, las medidas especiales se justifican
en la especial vulnerabilidad de mujeres dentro de un cierto grupo.
En Colombia existen las categorías de madres comunitarias (mujeres de clases bajas que cuidan a
los niños de mujeres en la misma condición para que estas puedan trabajar) y madres cabeza de
familia.
Corte Colombiana: estableció que el trato diferenciado, respecto a medidas especiales, es
discriminatorio para los hombres
Argumento de igualdad de los hombre, niega dos supuestos por los cuales se debe incluir el trato
diferenciado:
1. no es cierto que haya hombres que se encuentran en iguales circunstancias que las
mujeres a favor de las cuales se establece la medida: socialmente los hombres han tenido
ventajas históricas que se perpetúan en los discursos de género
2. las mujeres, como grupo, deben recibir recursos que no reciben los hombres para poder
equilibrar las diferencias históricas
Corte Constitucional de Colombia Sentencia C-1039 de 2003
PROBLEMA JURIDICO
¿Una norma que otorga protección laboral especial a “las madres” discrimina a los hombres?
HECHOS
En ejercicio de la acción pública de inconstitucionalidad, dos ciudadanos colombianos demandaron
la inconstitucionalidad del artículo 12 de la ley 790 de 2002 que impide, como parte del desarrollo
del Programa de Renovación de la Administración Pública, retirar de éste a las madres cabeza de
familia sin alternativa económica.
DECISION DE LA CORTE
La Corte declara exequible la expresión “las madres” contenida en el artículo 12 de la ley 790 de
2002, pero establece que, para proteger la prevalencia de los derechos de los niños y el grupo
familiar al que pertenecen, la protección especial contenida en la norma puede extenderse a los
padres que se encuentren en la misma situación.
EXTRACTOS
[…] Para los demandantes, la expresión “las madres” contenida en el artículo 12 de la ley 790 de
2002 viola los artículos 13, 42, 43 y 44 de la Constitución Política, concernientes al derecho a
igualdad, la familia, la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres y, en
especial, el derecho de los niños, por cuanto la norma excluye a los hombres de los beneficios de
la protección establecida en la ley, a pesar de que la situación que da lugar a ella, esto es, ser
cabeza de familia, puede predicarse igualmente en relación a los hombres.
[…] Planteado así el asunto a debatir, la Corte entra a estudiar si existe la violación de las normas
constitucionales señaladas por los actores.
[…] La expresión “las madres” contenida en el artículo 12 de la ley 790 de 2003, lejos de establecer
una preferencia frente a cualquier otra persona, consagra una estabilidad laboral para el sector
más vulnerable de la población colombiana, ya que en razón de las circunstancias que rodean el
país, la baja participación de la mujer en el campo laboral es cada vez mayor.
Ha sido la propia Constitución [la que] en busca de la igualdad real y efectiva, ha consagrado el
apoyo especial del Estado a la mujer cabeza de familia y, en desarrollo de ese apoyo, el Programa
de Renovación de la Administración Pública pretende que no sean retiradas del servicio las madres
cabeza de familia sin alternativa económica. Significa entonces lo anterior, que la regla general
será la permanencia en el empleo de la mujer cabeza de familia como una consecuencia de la
obligación estatal que consagra el artículo 43 de la Carta, sin que esto pueda considerarse como
una violación al derecho a la igualdad, pues tal como lo explicó esta Corte en un reciente
pronunciamiento, hombres y mujeres deben ser tratados de igual manera, es decir sin
discriminación, pero habida cuenta de que la mujer ha sido por tradición objeto de discriminación
sexual, es titular de medidas legislativas específicas contempladas únicamente a favor de ella y no
de los hombres.
El derecho a la igualdad de trato no exige, por sí solo, extender a un hombre un beneficio creado
por el legislador para desarrollar el derecho constitucional —específicamente consagrado en el
artículo 43— a favor de las mujeres a recibir medidas de apoyo o protección especial como un tipo
de acción afirmativa. Ello sería ir en contra del propósito del constituyente. (Sentencia C-184 de
2003).
SIN EMBARGO…
Mas allá de la protección que se le otorga a la mujer cabeza de familia, debe entenderse que lo
que el legislador quiere proteger es el grupo familiar que de ella depende, en especial a los niños.
[…] Dentro de este contexto, debe entenderse que es indiferente quien asume la condición de
cabeza de familia, como quiera que los sujetos de protección son los menores, cuyos derechos
tienen prevalencia sobre los demás conforme al artículo 44 de la Constitución.
Es decir, conforme a lo expuesto, no se protege en situaciones como la que ahora analiza la Corte
a la mujer por ser mujer, ni al hombre por ser tal sino, al uno o al otro cuando tengan la calidad de
cabeza del hogar, en razón de la protección constitucional a que tiene derecho la familia (artículo 5
de la Carta), y de manera especial los niños, conforme a lo preceptuado, se repite, por el artículo
44 de la Constitución pues ellos, por su condición, han de ser especialmente protegidos en todo lo
que atañe a sus derechos fundamentales
Fallo de la Corte no contempla el hecho de que los “padres cabeza de familia” no son igualmente
vulnerables, pues los mercados laborales los favorecen con mejores salarios y mas oportunidades.
LA MATERNIDAD Y EL CUIDADO.
LA MATERNIDAD Y EL CUIDADO
Las feministas culturales no creen que las mujeres deban buscar la igualdad formal con los
hombres.
Sostienen que las mujeres viven sus vidas y toman decisiones a partir de consideraciones y
valores distintos a los hombres.
ORDENAMIENTOS JURÍDICOS EN LATINOAMÉRICA
◦ Todos los países sostienen que la maternidad es un privilegio, pero no es un derecho.
◦ Las mujeres pueden ser madres, pero deben asumir los costos que el ordenamiento
jurídico les impone.
Este tema revela 2 problemas nucleares:
• Primer problema: La valoración de la maternidad.
• Segundo problema: La valoración cultural del trabajo de cuidado.
PRIMER PROBLEMA “VALORACIÓN DE LA MATERNIDAD”.
La maternidad les da a las mujeres una perspectiva privilegiada sobre las necesidades de sus
hijos/as y una capacidad inigualable para proveer esas necesidades. A diferencia de los hombres
no cuentan con esa capacidad.
Reclamo:
• El privilegio a las madres cuando la custodia y el cuidado personal de los/as hijos/as están
en disputa.
• Proteger el eventual empobrecimiento que resulta tener hijos a cargo.
TRES MODELOS VIGENTES SOBRE LA CUSTODIA Y EL CUIDADO PERSONAL DE LOS/AS HIJOS/AS
EN LATINOAMÉRICA.
1. El interés superior del niño, niña o adolescente.
2. Preferencia de la madre, salvo cuando exista alguna causa justificada que amerite que sea el
padre quien tenga la custodia.
3. Asignación de la custodia teniendo en cuenta la edad, sexo y causa probada de divorcio.
Jurisprudencia Latinoamericana sobre el Problema de la Valoración de la Maternidad.
◦ Jurisprudencia de la Corte de Colombia: Sentencia T-523 del año 1994.
-Problema Jurídico: ¿Se viola el derecho a la diferencia cultural de las mujeres cuando un juez
refrenda la decisión de unos menores de no visitar a su madre?
-Hechos.
-Decisión de la Corte.
◦ Jurisprudencia de la CSJN: S.S contra D.R.M. de G del año 1989.
-Problema Jurídico: ¿Se viola el derecho a la diferencia cultural de las mujeres cuando, para
proteger los derechos de una abuela biológica, en caso de haber sido la madre biológica
desaparecida por un régimen militar, se desconoce el vinculo afectivo entre la madre adoptante y
la hija adoptiva?
-Hechos.
-Decisión de la Corte.
SEGUNDO PROBLEMA “LA VALORACIÓN CULTURAL DEL TRABAJO DE CUIDADO”.
Las feministas culturales reclaman:
• Igual valoración del trabajo de las mujeres en sus hogares.
• Misma importancia que las que reciben los oficios de quienes participan en el mercado
laboral o gestión del Estado.
• Misma remuneración social para el trabajo de las mujeres relacionado con el cuidado.
• Licencias de maternidad por más de tres o más años, y apoyan la figura de comunidad de
bienes para las parejas.
Corte Constitucional de Colombia
Sentencia T-494 de 1992.
-Problema Jurídico: Cuándo no se reconoce el valor económico del trabajo domestico, ¿Se violan
los derechos al reconocimiento de la diferencia cultural de las mujeres?
-Hechos.
-Decisión de la Corte.
La dignidad de la mujer, no puede preservarse a menos que la mujer sea exactamente
igual al hombre.
Cualquier diferencia reconocida entre hombres y mujeres, puede utilizarse como una
excusa para tratarlas de forma desigual.
El temor que se genera es que la mujer sea restringida al cuidado de la casa
y de los hijos, como la única esfera en la que puede realizar su verdadera vocación.
TRES TOPICOS:
◦ La mujer asalariada.
◦ Discriminación de la mujer.
◦ El papel de la mujer tradicional.
La mujer asalariada.
La equiparación entre el hombre y la mujer en el mundo del trabajo es aún lejana.
El salario de la mujer trabajadora tiende a ser más bajo. La mujer trabajadora tuvo y sigue
teniendo que realizar sus tareas hogareñas a la par con sus tareas laborales.
Las mujeres que no trabajan como asalariadas: frustradas por su realización personal y
marginadas de la vida moderna.
Las que trabajan: hostigadas por la idea de ser malas madres o malas esposas e incluso
por la idea de que una mujer sí o sí debe ser madre.
Discriminación de la mujer.
La discriminación dentro de las organizaciones se manifiesta de distintas maneras.
◦ A la mujer le corresponde desarrollar tareas administrativas, o puede ser recepcionista o
secretaria.
◦ Mientras que, los cargos gerenciales, son reservados para el sexo masculino.
Hay casos en los que los empleadores no dudan de la capacidad de la mujer pero prefieren no
contratarla por los costos que podría traerles un embarazo.
LA MUJER TODAVIA NO ES ESCUCHADA.
El acceso a los altos cargos para las mujeres sigue siendo muy difícil.
La mujer debe dejar de ser vista como una ama de casa.
El papel de la mujer tradicional.
Predeterminado por la forma como se deben comportar en el hogar y en la sociedad, como ser
buena ama de casa y apoyar a sus maridos.
Los tres modos en que las mujeres deben ser, son: el comportamiento en la sociedad, el cuidado
de los niños y el apoyo de los maridos.
Hay ciertas normas que obedecer si eres una mujer, algunas determinadas por la religión.
MARCO JURÍDICO INTERNACIONAL.
Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer
(CEDAW).
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar, y Erradicar la Violencia contra la
Mujer (Convención de Belem Do Pará).
Principios que rigen: equidad, igualdad, participación y respeto a los derechos de las mujeres.