OLGA YINETH MERCHÁN CALDERÓN
Magistrada ponente
SL207-2024
Radicación n.° 95461
Acta 04
Bogotá, D. C., trece (13) de febrero de dos mil
veinticuatro (2024).
Decide la Sala el recurso de casación interpuesto por la
ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE PENSIONES –
COLPENSIONES contra la sentencia proferida por la Sala
Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Buga,
el 4 de febrero de 2022, en el proceso ordinario que instauró
en su contra MARÍA GILMA GIRALDO DE BEDOYA y al cual
se vinculó como litisconsorte necesaria a LUZ DE MARÍA
RUIZ CARDONA.
I. ANTECEDENTES
María Gilma Giraldo de Bedoya demandó a
Colpensiones con el fin de que se declare que convivió con
Omar de Jesús Bedoya Toro desde la fecha en que
contrajeron nupcias, esto es, del 18 de agosto de 1956 hasta
SCLAJPT-10 V.00
Radicación n.° 95461
el deceso de su esposo acaecido el 24 de julio de 2009.
Como consecuencia de lo anterior, pidió que se le
reconociera como beneficiaria del 100% de la prestación de
sobrevivientes desde que murió su cónyuge y a su vez, se
dejara sin efectos la Resolución GNR 011238 de 28 de
noviembre de 2012, por medio de la cual se le otorgó la
prerrogativa a la señora Luz de María Ruiz Cardona en
calidad de compañera permanente.
Asimismo, requirió los intereses moratorios del artículo
141 de la Ley 100 de 1993, y en subsidio de estos, la
indexación «de la primera mesada», más las costas procesales
y lo que se acredite extra y ultra petita.
Fundamentó sus pretensiones básicamente, en que
nació el 8 de abril de 1936; contrajo matrimonio católico con
el ya mencionado en la fecha arriba indicada y que
convivieron hasta el fallecimiento de este último. Expuso que
procrearon «seis» hijos y que siempre dependió
económicamente del causante, dada su condición de ama de
casa.
Manifestó que el 29 de noviembre de 2009 acudió al
Instituto de Seguros Sociales - ISS, hoy Colpensiones, a
solicitar la pensión de sobrevivientes, pero la entidad se la
negó a través de Resolución 7930 de 2010 con el argumento
de que el derecho había sido reclamado por Luz de María Ruiz
Cardona.
SCLAJPT-10 V.00
2
Radicación n.° 95461
Aseveró que contra esa decisión interpuso los recursos
de reposición y en subsidio apelación. Sin embargo, dijo, la
accionada no dio respuesta oportuna y por ello, elevó una
petición. En la contestación le informaron que mediante
Resolución GNR 011238 de 28 de noviembre de 2012, el
derecho se le concedió a Luz de María Ruiz Cardona, quien
había acreditado la calidad de compañera permanente.
Contó que con posterioridad la enjuiciada expidió el
acto administrativo VPB 9018 de 6 de junio de 2014, que se
le notificó el 19 de junio de 2015, en el cual confirmó la
decisión desestimatoria de su reclamación y, además, en el
mismo acto, se requirió a la compañera permanente para que
autorizara la revocatoria de la decisión a través dela cual se
le reconoció el derecho deprecado.
Aseguró que la actuación de la administradora de
pensiones convocada ha sido negligente, pues no realizó las
acciones encaminadas a asignarle el derecho y a subsanar el
otorgamiento irregular de la prestación a la compañera
permanente, entre ellas la de lesividad, como lo anunció en
la Resolución VPB 9018 DE 2014, ya referida (f.os 4 a 21).
En el auto admisorio de la demanda inicial, que data del
2 de mayo de 2018 (f.° 39), el juzgado de conocimiento, que
lo fue el Primero Laboral del Circuito de Tuluá, vinculó a la
actuación a la señora Luz de María Cardona, en calidad de
litisconsorte necesaria.
La entidad demandada contestó el escrito inicial y se
SCLAJPT-10 V.00
3
Radicación n.° 95461
opuso al éxito de las pretensiones y, en cuanto a los hechos,
aceptó la fecha de nacimiento de la promotora, la celebración
del matrimonio con el causante y los hijos que procrearon, la
data de la muerte de este último, el contenido de las
resoluciones referidas por la convocante, la interposición de
los recursos en la vía administrativa y el derecho de petición.
Respecto a las demás situaciones fácticas dijo que no le
constaban o no tenían tal calidad.
Adujo en su defensa que la reclamante no cumplía los
requisitos previstos en el artículo 47 de la Ley 100 de 1993,
modificado por el precepto 13 de la Ley 797 de 2003, para
acceder al derecho reclamado, puesto que, no acreditó la vida
en común con el causante durante no menos de cinco años
continuos con anterioridad al deceso del esposo.
Propuso las excepciones de mérito que denominó
inexistencia de la obligación y cobro de lo no debido,
prescripción, buena fe y la innominada (f.os 54 a 60).
A su turno, la litisconsorte Ruiz Cardona, también
respondió la demanda inicial y rechazó las pretensiones;
admitió la data de nacimiento de la actora, calidad de
cónyuge del causante y los hijos que procrearon, pero aclaró
que los esposos se habían separado de hecho veintidós años
antes del deceso del señor Bedoya Toro que se produjo el 24
de julio de 2009.
Esgrimió que ella era la verdadera y única beneficiaria
de la prestación de sobrevivencia y solicitó declaración en tal
SCLAJPT-10 V.00
4
Radicación n.° 95461
sentido, toda vez que, convivió en el de cujus por espacio de
veintiún años, relación que perduró hasta el óbito de su
compañero permanente.
No propuso excepciones (f.os 77 a 80).
II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA
En virtud de lo dispuesto en el Acuerdo PCSJA18-
11108 de 27 de septiembre de 2018, el proceso pasó a
conocimiento del Juzgado Segundo Laboral del Circuito de
Tuluá, despacho judicial que, mediante sentencia de 3 de
febrero de 2021 resolvió:
PRIMERO: DECLARAR NO PROBADAS las excepciones de fondo
propuestas por la parte demandada y por la litisconsorte
necesaria, conforme se dijo en la parte motiva de esta
providencia.
SEGUNDO: CONDENAR a la ADMINISTRADORA COLOMBIANA
DE PENSIONES -COLPENSIONES- a reconocer y pagar en favor
de la demandante, señora MARIA GILMA GIRALDO DE BEDOYA,
identificada con la C.C. N°. 29.767.917, dentro de los cinco días
siguientes a la ejecutoria de esta sentencia, la pensión de
sobrevivientes, causada con ocasión del fallecimiento del afiliado
OMAR DE JESUS BEDOYA TORO, en una proporción
equivalente al 60% sobre el 100% de la mesada pensional
causada por un valor inicial de $496.900.oo, es decir, la mesada
de sustitución pensional asciende a la suma de $298.140.oo,
debiéndose reajustar anualmente, de acuerdo a las normas de
seguridad social, sin perjuicio de los descuentos de ley que deban
hacerse por aportes al sistema de seguridad social en salud y con
derecho a acrecer en el mismo porcentaje aquí reconocido sobre
el 100% de la pensión, cuando se extinga el derecho del otro 40%
en caso de fallecimiento de la otra sustituta pensional.
TERCERO: CONDENAR a la ADMINISTRADORA COLOMBIANA
DE PENSIONES -COLPENSIONES- a reconocer y pagar en favor
de la demandante, señora MARIA GILMA GIRALDO DE BEDOYA,
ya identificada, dentro de los cinco días siguientes a la ejecutoria
de esta sentencia, por concepto de retroactivo liquidado por
SCLAJPT-10 V.00
5
Radicación n.° 95461
mesadas pensionales causadas y no pagadas, desde el 25 de julio
de 2009 (día siguiente al fallecimiento del causante) y hasta el 30
de enero de 2021, la suma de $64.398.041.oo, mesadas que
deben ser indexadas mes a mes, por el mismo periodo, sin
perjuicio de la liquidación que deba actualizarse, teniendo en
cuenta lo descuentos autorizados, al momento del real pago y
reconocimiento de esta pensión. En todo caso, su mesada
pensional proporcional al mes de enero de 2021, asciende a la
suma $545.116.oo.
CUARTO: CONDENAR a la ADMINISTRADORA COLOMBIANA
DE PENSIONES -COLPENSIONES- a ajustar la mesada
pensional que percibe actualmente la litisconsorte necesaria,
señora LUZ DE MARIA RUIZ CARDONA, identificada con la C.C.
N°. 29.770.555, causada con ocasión del fallecimiento del
pensionado OMAR DE JUSUS BEDOYA TORO, en una
proporción equivalente al 40% sobre el 100% de la mesada
pensional causada por un valor inicial de $496.900.oo, es decir,
la mesada de esta sustitución pensional asciende a la suma de
$198.760.oo, debiéndose reajustar anualmente en los mismo
términos mencionados anteriormente, sin perjuicio de los
descuentos de ley que deban hacerse por aportes al sistema de
seguridad social en salud y con derecho a acrecer en el mismo
porcentaje aquí reconocido sobre el 100% de la pensión, cuando
se extinga el derecho del 60% en caso de fallecimiento de la otra
sustituta pensional. En todo caso, su mesada pensional
proporcional al mes de enero de 2021, asciende a la suma
$363.410.oo.oo.
QUINTO: ABSOLVER a la ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE
PENSIONES–COLPENSIONES, de las demás pretensiones de la
demandante y litisconsorte necesaria, de conformidad con lo
expuesto en la parte motiva de la presente decisión.
SEXTO: Sin costas en esta instancia, a cargo de COLPENSIONES
de acuerdo a lo considerado en esta providencia.
SÉPTIMO: CONDENAR en costas a la llamada a integrar el
contradictorio, señora LUZ DE MARIA RUIZ CARDONA, como
parte vencida y a favor de la demandante, así como del fondo
demandado, por partes iguales, las que se liquidarán por la
Secretaría del juzgado, incluyendo por concepto de agencias en
derecho la suma de $500.000.oo, para cada una de ellas.
OCTAVO: CONSÚLTESE la presente sentencia ante el Honorable
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Guadalajara de Buga
Sala Laboral, en los términos mencionados en el presente
proveído.
SCLAJPT-10 V.00
6
Radicación n.° 95461
III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA
La Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Buga, que conoció en virtud de la apelación de la
litisconsorte Luz de María Ruiz Cardona, así como de
Colpensiones, y en grado jurisdiccional de consulta en favor
de esta última, a través de fallo del 4 de febrero de 2022,
dispuso:
PRIMERO: REVOCAR el numeral séptimo de la sentencia
proferida el tres (3) de febrero de dos mil veintiuno (2021) por el
Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Tuluá.
SEGUNDO: CONFIRMAR la sentencia apelada y consultada
proferida el tres (3) de febrero de dos mil veintiuno (2021) por el
Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Tuluá, en todo lo
demás.
TERCERO: CONFIRMAR los demás numerales.
CUARTO: SIN COSTAS en esta instancia.
En lo que interesa al recurso extraordinario, el Tribunal
precisó que no era objeto de discusión en el proceso que al
momento del fallecimiento Omar de Jesús Bedoya Toro
disfrutaba de una pensión a cargo de Colpensiones.
Indicó que el problema jurídico del sub lite consistía en
determinar si las señoras María Gilma Giraldo de Bedoya y
Luz de María Ruiz Cardona acreditaron la condición de
beneficiarias de la pensión de sobrevivientes con ocasión del
fallecimiento del pensionado Bedoya Toro, conforme a los
presupuestos de la Ley 797 de 2003 y en caso afirmativo,
establecer la procedencia del retroactivo pensional.
SCLAJPT-10 V.00
7
Radicación n.° 95461
Enseguida expuso la finalidad de la prestación
periódica de sobrevivientes y señaló que, de conformidad con
los lineamientos de esta Sala de Casación Laboral de la Corte
Suprema de Justicia, la prestación se rige por la normativa
vigente al momento del fallecimiento del pensionado o
afiliado y citó la providencia CSJ SL2416-2020.
Manifestó que el causante murió el 24 de junio de 2009,
como se verificó en el registro de defunción (f.° 24), por lo que
la norma que regulaba el asunto era el artículo 47 de la Ley
100 de 1993, modificado por el canon 13 de la Ley 797 de
2003, que determina los beneficiarios de la pensión de
sobrevivientes.
Explicó que, en los eventos de convivencia simultánea o
sucesiva entre el cónyuge y compañera permanente, la
prestación debía dividirse en forma proporcional según el
tiempo de vida en común.
Después aludió al concepto de «convivencia» tal como lo
ha precisado la corporación y se apoyó en las sentencias CSJ
SL, 2 mar. 1999, rad. 11245; CSJ SL, 14 jun. 2011, rad.
31605 y CSJ SL1399-2018. Dijo que la vida en común debía
ser evaluada de acuerdo con las peculiaridades de cada caso,
puesto que en ocasiones los cónyuges o compañeros
permanentes no cohabitan bajo el mismo techo, debido a
circunstancias especiales de salud, trabajo, fuerza mayor o
similares.
Argumentó que, al cónyuge supérstite del pensionado
SCLAJPT-10 V.00
8
Radicación n.° 95461
con vínculo matrimonial vigente, separado de hecho, le
bastaba acreditar la convivencia con el causante por un lapso
no inferior a cinco años en cualquier tiempo, sin que fuera
necesario que probara que perduraron los nexos afectivos
para lo que aludió a la decisión CSJ SL088-2021. Aseveró
que, para la compañera permanente se requería convivencia
de al menos cinco años la cual debía conservarse hasta el
momento del deceso.
Luego se remitió al caso concreto y afirmó que la señora
María Gilma Giraldo de Bedoya había probado la calidad de
cónyuge con el registro civil de matrimonio, en el que se dejó
constancia de que la pareja se casó por el rito católico el 18
de agosto de 1956 (f.° 23) y procrearon seis hijos.
Advirtió que también Giraldo de Bedoya en el
interrogatorio de parte declaró que nunca se separó de su
esposo; que mantuvieron una buena relación; que él velaba
por el sustento de la familia y que falleció en un hospital,
pero no recuerda bien en cuál, porque ya no tenía buena
memoria.
Aludió igualmente al testimonio de Omar de Jesús
Bedoya Giraldo y, concluyó que los anteriores medios
demostrativos acreditaban que el causante y la cónyuge
convivieron, pero no en los términos indicados en la demanda
inaugural, pues la vida en común no se prolongó hasta el
deceso del pensionado.
Explicó que las pruebas demostraron que el de cujus
SCLAJPT-10 V.00
9
Radicación n.° 95461
inició una convivencia con la señora Luz de María Ruiz
Cardona como se corrobora con la declaración juramentada
de 18 de octubre de 2004 suscrita por el mismo Omar de
Jesús Bedoya Toro ante la Notaria Única de Zarzal, en la que
admitió que, si bien contrajo matrimonio católico con la
señora María Gilma Giraldo, de ella se había separado 17
años atrás. Asimismo, dijo, que el causante en esa ocasión
expuso que vivía en unión libre y de manera permanente con
Ruiz Cardona desde hacía 16 años y que no tuvieron
descendencia.
La colegiatura afirmó que esas precisiones encontraban
respaldo en los testimonios del hijo del matrimonio Omar de
Jesús Bedoya Giraldo y del señor Ulpiano Castillo.
Especificó el Tribunal que la esposa demostró
convivencia con el pensionado por más de cinco años en
cualquier tiempo y que, a su turno, la compañera
permanente también demostró que tuvo vida en común con
aquel durante 21 años y hasta el momento de la muerte, por
lo que se hizo acreedora de la prestación por vía
administrativa.
Agregó que no se equivocó el juez cuando les reconoció
el derecho tanto a la cónyuge como a la compañera
permanente; y respecto al porcentaje que estableció, sostuvo
que aquel no había sido materia de recurso de apelación, y
que, de todos modos, estaba acorde con los años de
convivencia que se probaron en el juicio.
SCLAJPT-10 V.00
10
Radicación n.° 95461
Sobre el retroactivo adujo que la prestación inicialmente
se le canceló por parte de Colpensiones a la compañera
permanente en un 100%. Estimó que, de conformidad con el
artículo 1634 del CC y lo referido en la sentencia CSJ SL540-
2021, los pagos realizados de buena fe a la persona que
estaba en posesión del crédito eran válidos, aunque después
se presentara una nueva reclamación. Sin embargo, advirtió
que, la presunción de pago de buena fe se destruía, por
ejemplo, cuando conociendo las dos reclamaciones, la
entidad deliberadamente pagaba a una sola beneficiaria.
Asentó que, en este caso, cuando la demandante
reclamó la pensión el 29 de noviembre de 2009, aún no se le
había reconocido el derecho a la compañera permanente
quien lo había solicitado el 9 del mismo mes y año; y que la
entidad convocada al proceso otorgó la prestación a la señora
Ruiz Cardona mediante Resolución GNR011238 de 2012,
pese a que estaba en curso la petición de la cónyuge. Por ese
motivo estimó que, esta última tenía derecho al retroactivo,
sin perjuicio de una posible prescripción de mesadas.
Anotó que, en el sub examine no se configuró ese
fenómeno extintivo, porque la promotora del proceso elevó la
petición el 29 de noviembre de 2009, la cual se le negó
mediante Resolución 7930 de 2 de agosto de 2010. Frente a
esa decisión la afectada interpuso recurso de reposición que
se resolvió negativamente en acto administrativo 7031 del 22
de junio de 2011 y la apelación se desató en el mismo sentido
a través de Resolución VPB 9018 del 6 de junio de 2014, que
se notificó el 19 de junio de 2015 (f.° 35) y la demanda
SCLAJPT-10 V.00
11
Radicación n.° 95461
inaugural se instauró el 14 de agosto de 2017.
Finalmente, revocó la condena en costas a la
litisconsorte necesaria, por no ser ella la encargada de
resolver sobre la prestación económica impetrada.
IV. RECURSO DE CASACIÓN
Interpuesto por la demandada, concedido por el
Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.
V. ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN
Pretende la entidad recurrente que esta corporación:
[…] CASE PARCIALMENTE la sentencia impugnada, en cuanto
mantuvo la condena impuesta a mi representada de reconocer y
pagar el retroactivo pensional de la señora MARÍA GILMA
GIRALDO DE BEDOYA ‘…liquidado por mesadas pensionales
causadas y no pagadas, desde el 25 de julio de 2009 (día
siguiente al fallecimiento del causante)”, para que en sede de
instancia, MODIFIQUE en ese sentido el fallo del A Quo y en su
lugar, se condene a cancelar a la señora MARÍA GILMA
GIRALDO, la pensión de sobrevivientes en el porcentaje
decretado, pero desde la fecha en que cobre ejecutoria la
sentencia de primera instancia. En costas ordenará lo que en
derecho corresponda.
En subsidio, solicita:
[…] CASAR PARCIALMENTE la sentencia impugnada, en cuanto
mantuvo la condena impuesta a mi representada de reconocer y
pagar el retroactivo pensional de la señora MARÍA GILMA
GIRALDO DE BEDOYA ‘…liquidado por mesadas pensionales
causadas y no pagadas, desde el 25 de julio de 2009 (día
siguiente al fallecimiento del causante)’, para que en sede de
instancia MODIFIQUE en ese sentido el fallo del A Quo y en su
lugar, autorice a mi representada a compensar la suma que se
genere por concepto de retroactivo pensional a favor de la
demandante, con las mesadas que a futuro reciba la señora LUZ
SCLAJPT-10 V.00
12
Radicación n.° 95461
DE MARÍA RUIZ CARDONA. En costas ordenará lo que en
derecho corresponda […].
Con tal propósito formula dos cargos, el segundo como
subsidiario, los que no fueron objeto de réplica por las
opositoras, los cuales se estudiarán en el orden propuesto.
VI. CARGO PRIMERO
Acusa la sentencia por vía directa, en la modalidad de
interpretación errónea del artículo 47 de la Ley 100 de 1993,
modificado por el precepto 13 de la Ley 797 de 2003, en
relación con los cánones 1634 del Código Civil; 46 y 74 de la
Ley 100 de 1993; 6 de la Ley 1204 de 2008; 48 de la
Constitución Política, adicionado por el Acto Legislativo 1 de
2005 y 69 del CPTSS.
En la sustentación esgrime que el juez plural erró al
determinar que Colpensiones debía asumir el reconocimiento
y pago del retroactivo pensional adeudado a la cónyuge
Giraldo de Bedoya desde el 25 de julio de 2009, toda vez que,
al hacerlo incurrió en una errada hermenéutica de las
normas denunciadas.
Lo anterior debido a que la compañera permanente
acreditó con suficiencia los requisitos para acceder a la
pensión de sobrevivientes deprecada, por lo que no se
equivocó la administradora de pensiones accionada al
haberle reconocido ese derecho.
SCLAJPT-10 V.00
13
Radicación n.° 95461
Añade que, aunque no controvierte que a la cónyuge
Giraldo de Bedoya también le asiste el derecho a la
pretensión periódica por muerte, es desacertado reconocerle
el retroactivo pensional en los términos que lo hizo la
colegiatura, puesto que la calidad de beneficiaria solo se le
puede adjudicar como consecuencia del resultado del
presente proceso ordinario laboral y no con antelación. En
ese orden, dice, el otorgamiento del beneficio es procedente
únicamente a partir de la fecha en que cobre ejecutoria la
sentencia de primera instancia.
Para demostrar sus aseveraciones se refiere al inciso
tercero, literal b) del artículo 47 de la Ley 100 de 1993,
modificado por el precepto 13 de la Ley 797 de 2003, el cual
aduce, fue erróneamente interpretado por el ad quem.
Señala que, esta Sala de la Corte ha adoptado varias
intelecciones frente al precepto y que inicialmente estimó
que, tanto al cónyuge como al compañero permanente, se les
exigía acreditar cinco años de convivencia inmediatamente
anteriores al momento de la muerte del causante, sin
importar si este último tenía la calidad de afiliado o
pensionado y aludió a la sentencia CSJ SL, 8 may. 2008, rad.
32393).
Anota que la postura descrita se varió en relación con
el o la cónyuge, en providencia CSJ SL, 20 nov. 2011, rad,
40055, en la cual la corporación determinó que el requisito
de vida en común de cinco años inmediatamente anteriores
al deceso no podía exigirse al esposo (a) separado (a) de hecho
SCLAJPT-10 V.00
14
Radicación n.° 95461
con vínculo matrimonial vigente, sino que en estos eventos el
lapso de convivencia podía acreditarse en cualquier tiempo.
Precisa que, además, en relación con el término mínimo
de convivencia de los cinco años en cualquier tiempo, se
requería que el cónyuge separado de hecho, demostrara ser
miembro activo del núcleo familiar del causante, pese a la
ruptura de la vida marital como se había dicho en el fallo CSJ
SL12442-2015.
Explica que, solo hasta la expedición de la sentencia
CSJ SL359-2021, la Corte estimó que al cónyuge supérstite
con vínculo matrimonial vigente pero separado de hecho, le
asiste la prerrogativa periódica por muerte, siempre y cuando
acredite convivencia con el pensionado fallecido por un lapso
no inferior a cinco años en cualquier tiempo, sin que sea
necesario demostrar que después de la ruptura de la vida en
común los esposos conservaron vínculos afectivos.
Estima que si bien de esos aspectos el Tribunal hizo un
análisis correcto del artículo 47 de la Ley 100 de 1993,
modificado por el 13 de la Ley 797 de 2003, se equivocó al no
considerar que la señora Giraldo de Bedoya solo adquirió el
estatus de beneficiaria a través del presente proceso, pues
con antelación y de conformidad con los criterios
jurisprudenciales esbozados, antes de la expedición de la
sentencia CSJ SL359-2021, no existía certeza sobre el
derecho en cabeza de la cónyuge, pues la vida marital con el
causante duró únicamente hasta el año 1990.
SCLAJPT-10 V.00
15
Radicación n.° 95461
Por tanto, asegura, la calidad de beneficiaria de la
señora Giraldo de Bedoya, se adjudicó como resultado del
presente proceso judicial. Adiciona que, en ese contexto, los
pagos que la entidad realizó a la compañera Ruiz Cardona
son válidos y se presumen de buena fe, a la luz del artículo
1634 del Código Civil, y la exclusión del reconocimiento
pensional frente a esposa fue legal y jurisprudencialmente
fundada, por lo que es improcedente que deba asumir el
retroactivo en favor de esta última, desde la fecha del
fallecimiento del causante.
Más adelante argumenta que las acciones de cobro de
la deuda pensional corresponden a la actora, quien le debe
reclamar esos recursos a la litisconsorte para lo que se apoyó
en la decisión CSJ SL, 7 mar. 2006, rad. 21572.
Expone que, Colpensiones en cumplimiento de lo
dispuesto en el artículo 6 de la Ley 1204 de 2008 solicitó el
consentimiento de la señora Ruiz Cardona para la
revocatoria de la Resolución GNR 011238 del 28 de
noviembre de 2012 hasta que el conflicto entre beneficiarias
fuera resuelto por el juez competente, pero ella no lo otorgó.
Relieva que, la doble erogación que el colegiado le
impuso a la administradora de pensiones atenta contra el
principio de sostenibilidad financiera respecto de los
recursos de la seguridad social y destaca que la entidad actuó
de buena fe cuando reconoció la pensión de sobrevivientes a
la compañera permanente, quien como se estableció en el
proceso tenía la calidad de beneficiaria.
SCLAJPT-10 V.00
16
Radicación n.° 95461
VII. CONSIDERACIONES
Dada la orientación jurídica de los ataques no se
discuten en sede extraordinaria los hechos que dio por
establecidos el Tribunal, consistentes en que : i) Omar de
Jesús Bedoya Toro falleció el 24 de junio de 2009; ii) para
esa data, el causante tenía la calidad de pensionado de la
entidad convocada; iii) la actora y el señor Bedoya Toro
contrajeron matrimonio católico el 18 de agosto de 1956 y
procrearon seis hijos; iv) la promotora de la litis acreditó
convivencia con el pensionado fallecido durante más de cinco
años en cualquier tiempo; v) la señora Luz de María Ruiz
Cardona probó vida en común con el de cujus en calidad de
compañera permanente por espacio de veintiún años y hasta
la muerte de este último y, vi) Colpensiones mediante
Resolución GNR011238 de 2012, otorgó a la señora Ruiz
Cardona, la pensión de sobrevivientes en calidad de
compañera permanente del causante en un 100%.
En lo que interesa al recurso extraordinario el juez
plural estimó que tanto la esposa reclamante como la
compañera permanente habían acreditado los requisitos
para ser beneficiarias de la prestación de sobrevivientes con
ocasión de fallecimiento del pensionado Bedoya Toro, toda
vez que demostraron el tiempo mínimo de convivencia con
este último en las condiciones que el artículo 47 de la Ley
100 de 1993, modificado por el canon 13 de la Ley 797 de
2003, les exigía en cada caso.
Precisó el Tribunal que el acceso a la prestación era
SCLAJPT-10 V.00
17
Radicación n.° 95461
proporcional al tiempo de convivencia y que los porcentajes
que estableció el juzgador de primer grado no fueron materia
del recurso de apelación, y que, de todos modos, estaba
acorde con los años de convivencia que cada una de las
interesadas probó en el proceso.
En lo que atañe al retroactivo pensional
correspondiente a la señora Giraldo de Bedoya precisó que,
debía ser otorgado a partir del día siguiente al fallecimiento
del de cujus, pese a que la prestación se había reconocido y
pagado a la compañera permanente en un ciento por ciento,
pues de conformidad con el artículo 1634 del Código Civil, «El
pago hecho de buena fe a la persona que estaba entonces en
posesión del crédito, es válida, aunque después aparezca que
el crédito no le pertenecía».
Luego se refirió a la sentencia CSJ SL540-2021, y
aseveró que la reclamación de la demandante a la deudora
no tiene la entidad suficiente para destruir la buena fe de
esta última, en el pago de las mesadas pensionales al
acreedor aparente.
Sin embargo, sostuvo que, esa presunción de pago de
buena fe se destruye, por ejemplo, «cuando conociendo las
dos reclamaciones, la entidad deliberadamente paga a una
sola beneficiara».
Agregó que, en este caso, cuando la esposa reclamó la
pensión de sobrevivientes, el 29 de noviembre de 2009,
Colpensiones no le había otorgado el derecho a la
SCLAJPT-10 V.00
18
Radicación n.° 95461
litisconsorte que lo requirió el 9 de los mismos mes y año. Y
que, pese a existir la solicitud de la accionante, la convocada
procedió a conceder la prerrogativa a la compañera
permanente a través de la Resolución GNR011238 de 2012,
«razón por la cual la hoy demandante tiene derecho al pago
del retroactivo […]».
La censura por su parte alega que el sentenciador se
equivocó, pues el retroactivo pensional debió ser asignado a
la cónyuge a partir de la ejecutoria de la sentencia de primer
grado, puesto que, la calidad de beneficiaria de la señora
Giraldo de Bedoya, solo se adjudicó como resultado del
presente proceso judicial.
De conformidad con lo anterior, le corresponde a la Sala
definir si el Tribunal erró al conceder el retroactivo pensional
a la esposa del pensionado fallecido desde el momento en que
aquel falleció y no a partir de la ejecutoria de la sentencia que
aquel emitió.
Al respecto debe precisar la Sala como lo indicó en la
sentencia CSJ SL1136-2023 que, la finalidad de la pensión
de sobrevivientes es suplir las carencias que se generan al
interior del grupo familiar por la muerte de uno de sus
miembros, quien proveía o colaboraba de manera
significativa con los ingresos para garantizar a quienes
demuestren ser beneficiarios, una vida acorde con la
dignidad humana.
Esa garantía en los términos del artículo 48 de la
SCLAJPT-10 V.00
19
Radicación n.° 95461
Constitución Política tiene la connotación de derecho de la
seguridad social fundamental e irrenunciable, y de
conformidad con el artículo 46 de la Ley 100 de 1993 se
configura con la muerte del afiliado o pensionado.
En ese orden de ideas, quien acredite ser beneficiario de
la prerrogativa pensional por cumplir las exigencias previstas
en el artículo 47 de la Ley 100 citada, modificado por el
artículo 13 de la Ley 797 de 2003, tiene, en principio, derecho
a disfrutar del mismo desde el momento de su causación,
salvo, lo relacionado con las reglas de la prescripción de los
instalamentos que se generan y que no se reclaman
oportunamente en los términos establecidos en los artículos
488 del CST y 151 del CPTSS.
En la providencia CSJ SL226-2021, la Corte indicó que
por tratarse de un derecho fundamental cuyo propósito es
proveer monetariamente a quienes dependían
económicamente del causante, el reconocimiento de la
prestación puede hacerse en cualquier tiempo; y que su
carácter irrenunciable no excluye la posibilidad de que, con
posterioridad al otorgamiento de la pensión de sobrevivientes
en cabeza de quien inicialmente reclamó, los nuevos
beneficiarios puedan solicitarla desde el momento en que se
causó, esto es, a partir del fallecimiento del causante. Así se
pronunció la Sala textualmente en la sentencia referida:
[…] Con todo, no puede concluirse como lo sugiere la entidad
recurrente, que el agotamiento del procedimiento administrativo
sea concluyente en la definición del derecho pensional o altere
sus efectos económicos, pues por tratarse de una prestación de
rango fundamental, que tiene como propósito proveer el apoyo
SCLAJPT-10 V.00
20
Radicación n.° 95461
monetario para aquellos que dependían económicamente del
causante, evitando que queden sin un ingreso que les permita
subsistir por el acaecimiento de un suceso intempestivo, como la
muerte de quien velaba por ellos, la disputa o reconocimiento
definitivo puede hacerse en cualquier tiempo, y por ello, se le
reconoce su carácter imprescriptible, no así las mesadas, las
cuales son objeto de dicho fenómeno.
En sentencia CSJ SL 30 ago. 2011, rad. 43720, se indicó:
[…]
“De antaño, la jurisprudencia de esta Sala tiene asentado que “…
la pensión de jubilación genera un verdadero estado jurídico, el
de jubilado, que le da a la persona el derecho a disfrutar de por
vida de una determinada suma mensual de dinero. Por eso ha
declarado la imprescriptibilidad del derecho a la pensión de
jubilación y por ello la acción que se dirija a reclamar esa
prestación puede intentarse en cualquier tiempo, mientras no se
extinga la condición de pensionado, que puede suceder por causa
de la muerte de su beneficiario. ‘Del estado de jubilado se puede
predicar su extinción, mas no su prescripción’, dijo la Corte
(Cas., 18 de diciembre de 1954). También la ley tiene establecido
que la prescripción es un medio de extinguir los derechos, con lo
cual los efectos de ese medio extintivo de las obligaciones no
comprende los estados jurídicos, como el de pensionado”.
Radicado 8188 de 1996.
Así las cosas, el ad quem no hizo cosa distinta que seguir el
precedente de esta Sala, sobre la imprescriptibilidad del derecho
pensional”.
Además, haciendo alusión al carácter irrenunciable de los
derechos que emanan de la seguridad social, entre ellos las
pensiones, en sentencia SL4559 de 2019, la Sala explicó:
“No obstante, cabe resaltar que ciertos derechos de la seguridad
social, importantes para el tejido social, como son las pensiones
de vejez, sobrevivencia e invalidez, son imprescriptibles. Así, se
desprende del artículo 48 de la Constitución Política, cuyo texto
le otorga a los derechos subjetivos emanados de la seguridad
social el carácter de irrenunciables, lo que significa que pueden
ser justiciados en todo tiempo.
De esta manera, esta Corporación ante renovados y sólidos
argumentos ha señalado que aspectos tales como el porcentaje
de la pensión, los topes máximos pensionales, los linderos
temporales para determinar el IBL, la actualización de la pensión,
el derecho al reajuste pensional por inclusión de nuevos factores
salariales y la declaratoria de ineficacia de traslado de régimen
pensional, no se extinguen por el paso del tiempo, pues
constituyen aspectos ínsitos al derecho pensional (CSJ SL
SCLAJPT-10 V.00
21
Radicación n.° 95461
23120, 19 may. 2005; CSJ SL 28552, 5 dic. 2006; CSJ SL 40993,
22 en. 2013; CSJ SL6154-2015, CSJ SL8544-2016, CSJ SL1421-
2019, CSJ SL1688-2019 y CSJ SL1689-2019).
Así, al ser la seguridad social un derecho subjetivo de carácter
irrenunciable es exigible judicialmente ante las personas o
entidades obligadas a su satisfacción. Luego, es una prerrogativa
que no puede ser parcial o totalmente objeto de dimisión o
disposición por su titular, como tampoco puede ser abolido por
el paso del tiempo o por imposición de las autoridades.
(subrayado fuera del original)”.
En tal sentido, por la importancia que tiene la pensión en la
protección de la persona, con mayor razón, para aquellos que son
beneficiarios de la sustitución pensional o la pensión de
sobrevivientes, dejar de participar en el trámite administrativo
que convoca a los posibles titulares o beneficiarios no tiene el
alcance de restringir el reconocimiento del derecho, es decir, que
el hecho de no haber reclamado en el llamado que hizo la entidad,
o simplemente haber permitido en este caso, que los hijos de la
señora Nubia Montaño Alegría hayan sido los únicos reclamantes
con el objetivo de hacer contrapeso al derecho de la cónyuge
supérstite, señora Juana Beatriz Alomia de Suárez, no excluye la
posibilidad de que aquella con posterioridad se presente a
reclamar o disputar el derecho que le correspondía desde que
aquél se causó (11 de junio de 1996, fecha del óbito del causante
pensionado), dado que esa limitación no está contemplada en el
ordenamiento jurídico, pues dejar de ejercer esa inicial
reclamación incidirá exclusivamente en el componente
económico a la hora de su exigibilidad, ya que se repite, solo
podrá recibir aquellas mesadas que no quedaron cobijadas por el
instituto de la prescripción, como en efecto lo analizó y dispuso
el Tribunal en la sentencia que se cuestiona (f. 502 cuaderno
principal No. 2).
[…]
Por las razones expuestas en la jurisprudencia
transcrita, no le asiste razón a la administradora de
pensiones recurrente cuando alega que, por haberle pagado
la prestación de sobrevivientes a la compañera permanente
en un monto equivalente al ciento por ciento de la misma,
debe cancelar la prestación a la esposa como nueva
beneficiara solo desde la ejecutoria de la sentencia, pues no
es dable privar a esta última del goce efectivo de la pensión
SCLAJPT-10 V.00
22
Radicación n.° 95461
desde que la consolidó y en el porcentaje que le asigna la ley.
Acoger el razonamiento de la impugnante, atenta contra
los principios superiores que catalogan el derecho a la
prestación periódica por muerte como fundamental e
irrenunciable. Esa consideración no cambia aún si el
reconocimiento y el desembolso de los recursos a quien
inicialmente se creyó era el verdadero y único beneficiario (a),
se haya realizado con actuaciones enmarcadas dentro de los
parámetros de la buena fe.
En la decisión CSJ SL5094-2020, la Sala estimó que no
existe disposición legal que exima a las administradoras de
pensiones del pago de la prestación al nuevo beneficiario por
haber actuado de buena fe al cubrir los instalamentos a otro
causahabiente, y que tal argumentación afectaría
injustificadamente a quien también es acreedor de una
prestación fundamental e irrenunciable. Así se expresó la
corporación:
De igual forma, ha de señalarse que no hay disposición legal que
exonere del cumplimiento de una obligación de pago, al deudor
que, alegando buena fe, cree haberla satisfecho por haberle
pagado a un tercero, en este caso causahabiente; ese
comportamiento podría ser catalogado, por la autoridad que
corresponda, de error, pero en manera alguna podría afectar al
acreedor (la actora), pues el deudor (AFP), en realidad, no ha
satisfecho la obligación. No sobra referir que tal como lo indicó el
Tribunal «corresponde a Protección realizar el cobro de las sumas
pagadas a favor de RUBIELA VALLEJO DE SANDOVAL».
Ahora, no se desconoce que en casos excepcionales, la
corporación ha establecido que el pago de las mesadas que
las administradoras de pensiones realizan de buena fe,
SCLAJPT-10 V.00
23
Radicación n.° 95461
eventualmente puedan tener un efecto liberatorio frente a la
comparecencia de nuevos beneficiarios; pero esto se ha
sostenido en los casos en que quien acredita las credenciales
para acceder al beneficio, con posterioridad a haber recibido
los instalamentos de la pensión de sobrevivientes y la ha
administrado en calidad de representante legal de los hijos
menores del causante que accedieron a ella en un 100%. Es
decir, luego concurren al beneficio en nombre propio como
cónyuges o compañeros (as) permanentes, pero este no es el
evento del sub lite.
Esta situación se abordó por la Sala en la sentencia CSJ
SL4604-2019, en los siguientes términos:
Sobre el particular vale resaltar que Porvenir S.A. canceló a la
menor hija de la actora -también beneficiaria de la prestación- la
totalidad del crédito a su cargo; esto es, en un 100%, proceder
que por considerarse válido, produce efectos liberatorios de la
obligación de la administradora respecto de cada una de las
mesadas canceladas; en consecuencia, mal podía ordenarse el
reconocimiento del 50% a favor de la accionante a partir de la
fecha de la expedición de la sentencia, pues con ello se
desconocerían dos circunstancias: (i) que contra tal decisión
procedían los recursos de ley y (ii) si el pago del porcentaje en
disputa -50%- se suspendió o no (…)
De lo anterior, se advierte que no resulta dable generar un doble
pago de la prestación por parte del fondo demandado, teniendo
en cuenta que durante el reconocimiento –de buena fe- del 100%
de su valor a la menor hija del causante, la demandante la
administró en su calidad de representante legal (…).
En suma, no resulta proporcional ni ajustado a los
postulados esenciales de la seguridad social, que quien deba
concurrir como beneficiario de la prestación periódica se vea
privado de su goce por circunstancias ajenas a su voluntad,
como lo sería una equivocación de la administradora de
SCLAJPT-10 V.00
24
Radicación n.° 95461
pensiones en la designación del acreedor o en el porcentaje
que le correspondía.
Por lo demás, para garantizar el principio de
sostenibilidad financiera del sistema y asegurar que los
recursos de la seguridad social sean atribuidos a quienes son
los verdaderos titulares y evitar la tipificación de la figura de
doble pago, se han previsto mecanismos para recuperar los
dineros cuando por error se han sufragado en todo o en
parte, las mesadas a quienes no tenían el derecho, o ante el
surgimiento de otro beneficiario que concurra en la
titularidad de la garantía.
Estos consisten esencialmente en la posibilidad de que
las administradoras compensen las sumas de dinero con las
mesadas que a futuro reciban quienes inicialmente fueron
aceptados como beneficiarios; o cuando ello no sea posible,
iniciar las acciones de recuperación de los valores pagados
sin justificación, pese a que los reclamantes los hubieran
recibido de buena fe o bajo la errada convicción de tener
derecho a la prestación.
La Corte insiste en que el nuevo beneficiario no tiene
por qué asumir las consecuencias de un error de la
administradora de pensiones ni se le pueden imponer cargas
adicionales, como es tener que perseguir por su cuenta los
dineros entregados al causahabiente inicial, dado que existen
las herramientas necesarias para sanear las finanzas de la
seguridad social a las cuales debe acudir la entidad como
gestora del sistema pensional.
SCLAJPT-10 V.00
25
Radicación n.° 95461
En la sentencia CSJ SL226-2021 ya citada, se indicó
que, las acciones de recuperación se pueden predicar
también en cabeza de las administradoras de pensiones en
el sentido que pueden compensar los pagos efectuados a
otros beneficiarios o perseguir la recuperación de los
recursos que financiaron prestaciones sin fundamento legal
como se señaló en la providencia CSJ SL960-2021. En la
decisión primeramente referida, indicó la Corte:
[…] Sin embargo, la Sala no puede desconocer el traumatismo
administrativo, y peor aún, el riesgo económico que se genera en
el reconocimiento pensional a cargo de las entidades frente a la
aparición de adicionales beneficiarios de la prestación, pues es
claro que, por permitírselo el ordenamiento jurídico, no deben
correr con la suerte de ese tipo de excusas, dado que, si acreditan
el derecho, aquél debe ser reconocido desde el momento de su
nacimiento, que se insiste, en la sustitución pensional o pensión
de sobrevivientes, es la muerte del causante pensionado o
afiliado el que marca ese derrotero.
Por esa razón, y para evitar que se sacrifique el principio de
sostenibilidad financiera del sistema pensional ante la
reclamación y surgimiento del derecho en cabeza de nuevos
beneficiarios de la prestación económica, y se llegue a considerar
un pago doble o sin causa alguna, el legislador permitió a la
entidad que asume el reconocimiento de la pensión, compensar
las sumas de dinero con las mesadas que a futuro reciban
quienes inicialmente fueron aceptados como beneficiarios
iniciales, o en su defecto, iniciar las acciones de recuperación de
esos rubros pagados sin justificación, muy a pesar de que al
principio los reclamantes lo hubieran hecho de buena fe o
creyendo que los hechos y el momento respaldaban su solicitud.
En consecuencia, de conformidad con los anteriores
lineamientos, no se equivocó el juez plural al establecer que
la señora Giraldo de Bedoya tenía derecho a la pensión de
sobrevivientes desde cuando causó la prerrogativa al fallecer
su esposo y no desde la ejecutoria de la providencia que
dirime esta causa.
SCLAJPT-10 V.00
26
Radicación n.° 95461
Finalmente anota la Sala que, la sentencia que ordena
el reconocimiento y pago de la pensión de sobrevivientes es
declarativa, mas no constitutiva como lo pretende el
casacionista, pues no crea una situación jurídica nueva. Ello
por cuanto lo que hace el juzgador es reconocer lo que ya
existe, esto es, el status de pensionado que nació a la vida
jurídica con el óbito del causante y la verificación del
cumplimiento de los requisitos que exige la ley, para tener la
calidad de beneficiario.
Sobre la diferencia y efectos de esta clase de sentencia
esta corporación mediante providencia CSJ SL3169-2014,
memorada en la CSJ SL331-2023 dijo lo siguiente:
[…] el por qué se generan derechos y obligaciones hacia el pasado
de un status laboral que apenas vendría a ser ‘constituido’
mediante esa clase de sentencia, por ser sabido que esta tipología
de providencias crea, extingue o modifica una determinada
situación jurídica, esto es, genera una ‘innovación’ jurídica, es
decir, una situación jurídica que antes no existía, produciendo
así sus efectos ‘ex nunc’, o sea, hacia el futuro, pues es allí donde
nacen, se extinguen o se modifican las obligaciones y derechos
derivados de esa ‘nueva’ situación jurídica; en tanto, que las
sentencias ‘declarativas’, como lo ha entendido la jurisprudencia,
son las que reconocen un derecho o una situación jurídica que
ya se tenía con antelación a la misma demanda, eliminando así
cualquier incertidumbre acerca de su existencia, eficacia, forma,
modo, etc., frente a quien debe soportar o cargo de quien se
pueden exigir determinadas obligaciones o derechos derivados de
la dicha situación o estado jurídico, por manera que, sus efectos
devienen ‘ex tunc’, esto es, desde cuando aquella o aquel se
generó.
En consecuencia, el Tribunal no incurrió en los yerros
jurídicos que se le endilgan en este ataque.
SCLAJPT-10 V.00
27
Radicación n.° 95461
VIII. CARGO SEGUNDO
Lo propone como subsidiario y acusa la sentencia de
segundo grado por vía directa, en la modalidad de infracción
directa del artículo 5 de la Ley 1204 de 2008, en relación con
los cánones 47 de la Ley 100 de 1993, modificado por el 13
de la Ley 797 de 2003; 46 y 74 ibidem; 1634 del Código Civil,
6 de la Ley 1204 de 2008, 48 de la Constitución Política,
adicionado por el Acto Legislativo 1 de 2005 y 69 del CPTSS.
En la demostración aduce que, el colegiado se equivocó
al estimar que Colpensiones debe asumir el reconocimiento
y pago del retroactivo pensional de la señora María Gilma
Giraldo de Bedoya desde el 25 de julio de 2009, pues omitió
el mandato del artículo 5 de la Ley 1204 de 2008, que
autoriza a la administradora de pensiones a efectuar las
respectivas compensaciones cuando inicialmente hubiere
reconocido la prestación a un determinado beneficiario y
luego surgiera uno nuevo.
Por tanto, dice, el juez plural debió disponer que la
entidad compensara las sumas que adeuda a la cónyuge por
concepto de retroactivo pensional, con las mesadas que a
futuro debe cancelar a la compañera permanente Ruiz
Cardona. Citó en apoyo de su tesis la providencia CSJ SL664-
2023, de la cual trascribió algunos apartes.
IX. CONSIDERACIONES
En esta acusación, la censura controvierte al colegiado
SCLAJPT-10 V.00
28
Radicación n.° 95461
de instancia, por no haber autorizado a Colpensiones a que
compensara las sumas de dinero que debe a la accionante
con los recursos que a futuro le correspondían a la
litisconsorte.
Respecto al tema anota la Sala que si bien como se
indicó en las consideraciones del ataque precedente, esa
posibilidad está abierta a las administradoras de pensiones,
en este caso no hubo pronunciamiento expreso de la
colegiatura; por tanto, el remedio procesal al alcance del
impugnante era una solicitud de adición de la sentencia de
segundo grado de conformidad con lo previsto en el artículo
311 del CPC, hoy 287 CGP, aplicable por remisión expresa
del artículo 145 del CPTSS, y no el recurso extraordinario.
Sobre el particular la Sala en sentencia CSJ SL5687-
2021 precisó:
[…]
Al respecto, se destaca que la Corte ha adoctrinado que quien
acude al recurso de casación debe haber agotado todos los
instrumentos procesales consagrados a su favor (CSJ SL2940-
2015), de ahí que si la censura considera que el Tribunal no se
pronunció en relación con todos los aspectos que comprendía el
recurso de alzada, debió acudir a los remedios procesales que
tenía a su alcance y solicitar la adición de la sentencia en los
términos del artículo 311 del Código de Procedimiento Civil, hoy
287 del Código General del Proceso.
Ello, porque el recurso de casación no está instituido para
corregir este tipo de omisiones o falencias de las partes (CSJ
SL16786-2017 reiterada en la SL3721-2021). Precisamente en la
primera providencia se indicó:
Por lo anterior, la entidad demandada debió agotar los remedios
procesales establecidos en la legislación procesal para obtener
un pronunciamiento de fondo por parte del Tribunal, a través de
la solicitud de adición de la sentencia, de conformidad con lo
establecido en el entonces vigente artículo 311 del Código de
SCLAJPT-10 V.00
29
Radicación n.° 95461
Procedimiento Civil.
Con todo, se ha de anotar que Colpensiones está
facultada para iniciar, contra quien corresponda, las
acciones tendientes a recuperar los dineros cancelados de
más o sin justificación o a ejercer la acción prevista en el
artículo 5 de la Ley 1204 de 2008.
Por las razones indicadas el ataque se desestima.
Sin costas en el recurso extraordinario, por cuanto no
hubo oposición.
X. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,
Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre
de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la
sentencia dictada el 4 de febrero de 2022, por el Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Buga, en el proceso
ordinario laboral seguido por MARÍA GILMA GIRALDO DE
BEDOYA contra la ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE
PENSIONES – COLPENSIONES y al cual se vinculó como litis
consorte necesaria a LUZ DE MARÍA RUIZ CARDONA.
Sin costas en casación.
Notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el
expediente al tribunal de origen.
SCLAJPT-10 V.00
30
Radicación n.° 95461
MARTÍN EMILIO BELTRÁN QUINTERO
OLGA YINETH MERCHÁN CALDERÓN
SCLAJPT-10 V.00
31
Firmado electrónicamente por:
Magistrado
Magistrada
Este documento fue generado con firma electrónica y cuenta con plena validez jurídica, conforme a lo dispuesto en artículo
103 del Código General del Proceso y el artículo 7 de la ley 527 de 1999
Código de verificación: 5CF1D20E2E17BAC01273167A42897331FFE2EF9303D9D4C7583AF2A95947A95D
Documento generado en 2024-02-21