Manual Derma Resis
Manual Derma Resis
Manual
de dermatología
para residentes
Pedro Rodríguez-Jiménez
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Manual
de dermatología
para residentes
Editores
Pedro Rodríguez-Jiménez
Andrea Estébanez Corrales
Ana María Molina Ruiz
Antonio Clemente Ruiz de Almirón
Paloma Borregón Nofuentes
Juan García Gavín
Néstor Santana Molina
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Editorial Glosa, S.L.
Avinguda de la Meridiana, 358, 10.ª planta - 08027 Barcelona
Teléfono: 932 684 946 - Telefax: 932 684 923
www.editorialglosa.es
ISBN: 978-84-7429-699-0
DL B. 26 726-2019
© Autores
© Academia Española de Dermatología y Venereología
© Editorial Glosa S.L.
Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación puede ser repro-
ducida ni transmitida en ninguna forma o medio, incluyendo las fotocopias o cual-
quier sistema de recuperación de almacenamiento de información, sin la autoriza-
ción por escrito del titular de los derechos.
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Autores
Autores
Pedro Aceituno Madera. Servicio de Dermatología. Complejo Hospitalario
de Jaén.
Antonio J. Alcaide Martín. Servicio de Dermatología. Hospital Dr. Gálvez.
Málaga.
Inmaculada Alcaraz León. Servicio de Dermatología. Fundación Jiménez
Díaz. Madrid.
Fernando Alfageme Roldán. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Puerta de Hierro Majadahonda (Madrid).
Francisco Manuel Almazán Fernández. Unidad de Gestión Clínica de
Dermatología. Hospital Clínico Universitario San Cecilio. Granada.
Helena Álvarez Garrido. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de Fuenlabrada (Madrid).
Elisabet Amores Martín. Departamento de Dermatología. Hospital
Universitari Sagrat Cor. Barcelona.
Juan José Andrés Lencina. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
12 de Octubre. Madrid.
Raquel Aragón Miguel. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de Getafe (Madrid).
Salvador Arias Santiago. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Virgen de las Nieves. Granada.
José Carlos Armario Hita. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de Puerto Real. Cádiz.
María Arteaga Henríquez. Servicio de Dermatología. Complejo Hospitalario
Universitario de Canarias La Laguna (Santa Cruz de Tenerife).
José Antonio Avilés Izquierdo. Servicio de Dermatología. Hospital General
Universitario Gregorio Marañón. Madrid.
Juan Ballesteros Martín. Centro Sanitario Sandoval. Hospital Clínico San
Carlos. Madrid.
Irene Ballester Nortes. Servicio de Dermatología. Hospital General
Universitario Morales Meseguer. Murcia.
5
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Román Barabash Neila. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Autores
6
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Francisco Camacho Martínez. Departamento de Dermatología. Hospital
Autores
Universitario Virgen Macarena. Sevilla.
Natividad Cano Martínez. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Infanta Leonor. Madrid.
Javier Cañueto Álvarez. Servicio de Dermatología. Complejo Asistencial
de Salamanca. Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca.
Carmen Carranza Romero. Servicio de Dermatología. Hospital Clínico
San Carlos. Madrid.
Gregorio Carretero Hernández. Servicio de Dermatología. Hospital
Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. Las Palmas de Gran
Canaria.
Iván Checa Recio. Servicio de Dermatología. Hospital General
Universitario de Guadalajara.
Pablo Chicharro Manso. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de La Princesa. Madrid.
Cristina Ciudad Blanco. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Gregorio Marañón. Madrid.
Antonio Clemente Ruiz de Almirón. Clínica Clemente. Murcia.
Cristina Collantes Rodríguez. Unidad de Gestión Clínica de Dermatología.
Hospital Universitario Puerta del Mar. Cádiz.
Jaime Company Rodríguez-Quiroga. Servicio de Dermatología. Hospital
Universitario de Fuenlabrada (Madrid).
Javier Concheiro Cao. Servicio de Dermatología. Hospital Povisa. Vigo
(Pontevedra).
Alberto Conde-Ferreirós. Servicio de Dermatología Médico-Quirúrgica
y Venereología. Hospital Universitario de Salamanca.
Julián Conejo-Mir Sánchez. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Virgen del Rocío. Sevilla.
Lola Conejo-Mir Vázquez. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Virgen Macarena. Sevilla.
Marisol Contreras Steyls. Servicio de Dermatología. Clínica Herrera. Málaga.
Rosa Corbí Llopis. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Virgen del Rocío. Sevilla.
Susana Córdoba Guijarro. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de Fuenlabrada (Madrid).
Marina Corral Forteza. Departamento de Dermatología. Hospital
Universitari Sagrat Cor. Barcelona.
7
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Vicente Crespo Erchiga. Servicio de Dermatología. Hospital Regional
Autores
8
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
María Garayar Cantero. Servicio de Dermatología. Hospital Clínico
Autores
Universitario de Valladolid.
Begoña García Bravo. Departamento de Dermatología Médico-Quirúrgica.
Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla.
Begoña García García. Servicio de Dermatología. Hospital Vital Álvarez
Buylla. Mieres (Asturias).
Carmen García García. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de La Princesa. Madrid.
Juan García Gavín. Pérez & Gavín Dermatólogos. Vigo (Pontevedra).
Esther García Martínez. Servicio de Dermatología. Hospital General
Universitario Reina Sofía. Murcia.
Elena García Zamora. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Fundación Alcorcón (Madrid).
Ana Belén Gargallo Quintero. Servicio de Dermatología. Complejo
Hospitalario de Toledo.
Gloria María Garnacho Saucedo. Servicio de Dermatología. Hospital
Universitario Reina Sofía. Córdoba.
María Macarena Giácaman von der Weth. Servicio de Dermatología.
Hospital General de Valencia.
Manuel Ginarte Val. Servicio de Dermatología. Complexo Hospitalario
Universitario de Santiago de Compostela (A Coruña).
Rosa Lucía Godoy Castelló. Servicio de Dermatología. Hospital Santa
Bárbara. Soria.
Elena Godoy Gijón. Servicio de Dermatología Médico-Quirúrgica
y Venereología. Complejo Asistencial de Salamanca.
Silvia Gómez Bernal. Servicio de Dermatología. Complexo Hospitalario
Universitario de Santiago de Compostela (A Coruña).
Santiago Gómez Díez. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Central de Asturias. Oviedo (Asturias).
Elisabeth Gómez Moyano. Servicio de Dermatología. Hospital Regional
Universitario Carlos Haya. Málaga.
Álvaro González Cantero. Servicio de Dermatología. Complejo Hospitalario
de Toledo.
Carlos González-Cruz. Servicio de Dermatología. Hospital Universitari
Vall d’Hebron. Barcelona.
Daniel González Vilas. Servicio de Dermatología. Complejo Hospitalario
Universitario de Vigo (Pontevedra).
9
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Francisco Guimerá Martín-Neda. Servicio de Dermatología. Hospital
Autores
10
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Rogelio López Vélez. Departamento de Medicina Tropical. Hospital
Autores
Universitario Ramón y Cajal. Madrid.
Manuel Loureiro Martínez. Servicio de Dermatología. Hospital Comarcal
de Monforte de Lemos (Lugo).
Ana Lucas Costa. Servicio de Dermatología. Hospital General Universitario
de Elda (Alicante).
Vania Lukoviek Araya. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de Canarias. Santa Cruz de Tenerife.
Pilar Luque Varela. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Virgen de la Victoria. Málaga.
Thomas Ma. Bachelor of Molecular and Cellular Biology. University
of California. Davis (Estados Unidos).
Jorge Magdaleno Tapial. Servicio de Dermatología. Hospital General
Universitario de Valencia.
Paola Maldonado Cid. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Infanta Sofía. San Sebastián de los Reyes (Madrid).
Cayetana Maldonado Seral. Servicio de Dermatología. Hospital
Universitario Central de Asturias. Oviedo (Asturias).
Nuria Martí Fajardo. Servicio de Dermatología. Hospital Vithas Nisa
9 de Octubre. Valencia.
Francisco José Martín Gutiérrez. Unidad de Gestión Clínica de
Dermatología Médico-Quirúrgica. Hospital Universitario Virgen
Macarena. Sevilla.
Íñigo Martínez de Espronceda Ezquerro. Servicio de Dermatología.
Complejo Hospitalario de Navarra. Pamplona (Navarra).
Isabel Martínez Pallás. Servicio de Dermatología y Venereología.
Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza.
Antonio Martorell Calatayud. Servicio de Dermatología. Hospital
de Manises (Valencia).
Albert Mas Vidal. Unidad de Dermatología. Dermatría-Clinica Alxen.
Logroño (La Rioja).
José Manuel Mascaró Galy. Servicio de Dermatología. Hospital Clínic
de Barcelona. Facultad de Medicina. Universitat de Barcelona.
Ana Mateos Mayo. Servicio de Dermatología. Hospital General
Universitario Gregorio Marañón. Madrid.
Carmen Meseguer Yebra. Servicio de Dermatología. Hospital Santos
Reyes. Aranda de Duero (Burgos).
11
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Rebeca de Miguel Madurga. Celimar Central Clinic. Grand Cayman
Autores
(Islas Caimán).
Marc Mir Bonafé. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Central de Asturias. Oviedo (Asturias).
Alberto Miranda Romero. Servicio de Dermatología. Hospital Clínico
Universitario de Valladolid.
Ana María Molina Ruiz. Servicio de Dermatología. Fundación Jiménez
Díaz. Madrid.
Marta Molins Ruiz. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Ramón y Cajal. Madrid.
Ricardo Moreno Alonso de Celada. Servicio de Dermatología. Hospital
Universitario del Henares. Coslada (Madrid).
José Carlos Moreno Giménez. Servicio de Dermatología. Hospital
Universitario Reina Sofía. Córdoba.
Fátima G. Moreno-Suárez. Servicio de Dermatología. Complejo
Hospitalario de Jaén.
Daniel Morgado-Carrasco. Servicio de Dermatología. Hospital Clínic
de Barcelona.
David Moyano Bueno. Servicio de Dermatología. Complejo Asistencial
Universitario de Salamanca.
Ester Muñoz Aceituno. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de La Princesa. Madrid.
Ramón Naranjo Sintes. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
San Cecilio. Granada.
Íñigo Navarro Fernández. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Marqués de Valdecilla. Santander (Cantabria).
José Neila Iglesias. Agencia Sanitaria Bajo Guadalquivir. Sevilla.
Lucía Núñez Hipólito. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Fundación Jiménez Díaz. Madrid.
Gemma Ochando Ibernón. Servicio de Dermatología. Complejo
Hospitalario Universitario de Albacete.
Teresa Ojeda Vila. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Virgen Macarena. Sevilla.
Ferrán Olmos Alpiste. Servicio de Dermatología. Hospital del Mar.
Barcelona.
Lander Peña Merino. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Cruces Barakaldo (Bizkaia).
12
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Roberto Peña Sánchez. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Autores
Nuestra Señora de Valme. Sevilla.
Alicia Pérez Bustillo. Servicio de Dermatología. Hospital Clínico
Universitario de Valladolid.
María Pérez Crespo. Servicio de Dermatología. Hospital Marina Baixa.
Villajoyosa (Alicante).
Silvia Pérez Gala. Servicio de Dermatología. Hospital La Luz. Madrid.
Cristina Pérez Hortet. Servicio de Dermatología. Hospital Virgen de la
Salud. Toledo.
José Juan Pereyra Rodríguez. Servicio de Dermatología. Hospital
Universitario Virgen del Rocío. Sevilla.
Darío de Perosanz Lobo. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Ramón y Cajal. Madrid.
Úrsula Pielasinski Rodríguez. Servicio de Dermatología. Hospital Vithas
Nuestra Señora de América. Madrid.
Cristina Pindado Ortega. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Ramón y Cajal. Madrid.
Belén Pinilla Martín. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
12 de Octubre. Madrid.
Águeda Pulpillo Ruiz. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Virgen del Rocío. Sevilla.
Aquilina Ramírez Santos. Servicio de Dermatología. Hospital del Bierzo.
Ponferrada (Castilla y León).
Jesús Raya Maldonado. Unidad de Gestión Cínica de Dermatología
Médico-Quirúrgica y Venereología. Hospital Universitario Virgen
Macarena. Sevilla.
Irela Reig Macías. Servicio de Dermatología. Hospital Francesc de Borja.
Gandía (Valencia).
Alejandra Reolid Pérez. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de La Princesa. Madrid.
Luis Requena Caballero. Servicio de Dermatología. Fundación Jiménez
Díaz. Madrid.
Juan María Revelles Martínez. Servicio de Dermatología. Hospital Vithas
Nuestra Señora de América. Madrid.
13
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Josep Riera Monroig. Servicio de Dermatología. Hospital Clínic
Autores
de Barcelona.
Cristina Rodríguez-García. Departamento de Dermatología. Amersham
Hospital. Amershan (Reino Unido).
Nuria Rodríguez Garijo. Servicio de Dermatología. Clínica Universidad
de Navarra. Pamplona (Navarra).
Pedro Rodríguez-Jiménez. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
La Princesa. Madrid.
Marina Rodríguez-Martín. Servicio de Dermatología. Dermaten Clínicas.
Santa Cruz de Tenerife.
Laura Rodríguez-Pazos. Servicio de Dermatología. Complexo Hospitalario
Universitario de Vigo (Pontevedra).
Concepción Román Curto. Servicio de Dermatología Médico-Quirúrgica
y Venereología. Hospital Universitario de Salamanca.
Belinda Roque Quintana. Servicio de Dermatología. Complejo
Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil. Las Palmas de Gran
Canaria (Las Palmas).
Andrés Ruiz de Casas. Departamento de Dermatología. Hospital
Universitario Virgen Macarena. Sevilla.
Amaia Sáenz Aguirre. Servicio de Dermatología y Venereología. Hospital
Universitario Araba. Vitoria-Gasteiz (Araba/Álava).
Luis Salvador Rodríguez. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Virgen de las Nieves. Granada.
Elia Samaniego González. Servicio de Dermatología. Complejo Asistencial
Universitario de León.
Rosalba Sánchez-González. Servicio de Dermatología. Hospital
Universitario de Canarias. La Laguna (Santa Cruz de Tenerife).
Jesús Sánchez Martín. Servicio de Cirugía Plástica. Hospital Universitario
Ramón y Cajal. Madrid.
Ana Isabel Sánchez Moya. Servicio de Dermatología. Complejo
Hospitalario de Toledo.
Pedro Sánchez Sambucety. Servicio de Dermatología. Complejo Asistencial
Universitario de León.
Néstor Santana Molina. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de Gran Canaria Doctor Negrín. Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas).
Diana Inmaculada Santiago Sánchez-Mateos. Servicio de Dermatología.
Fundación Jiménez Díaz. Madrid.
14
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Juan Luis Santiago Sánchez-Mateos. Servicio de Dermatología. Unidad
Autores
de Investigación Traslacional. Hospital General Universitario de Ciudad
Real.
Ángel Santos Briz. Servicio de Anatomía Patológica. Complejo Asistencial
de Salamanca.
Juan Luis Sanz Cabanillas. Departamento de Dermatología. Hospital
Universitario Reina Sofía. Córdoba.
Virginia Sanz Motilva. Servicio de Dermatología. Hospital de Manises
(Valencia).
Luca Schneller-Pavelescu. Servicio de Dermatología. Hospital General
Universitario de Alicante.
Leticia Sempau Díaz del Río. Servicio de Dermatología. Complejo
Hospitalario Universitario de Burgos.
Salvio Serrano Ortega. Facultad de Medicina. Universidad de Granada.
Esmeralda Silva Díaz. Servicio de Dermatología. Hospital Clínico
Universitario de Valencia. Universidad de Valencia.
Ricardo Suárez Fernández. Servicio de Dermatología. Hospital General
Universitario Gregorio Marañón. Madrid.
Carlos Suárez García. Clínica Dermatológica Dr. Sánchez del Río.
Oviedo (Asturias).
Tomás Toledo Pastrana. Unidad de Gestión Clínica de Dermatología
Médico-Quirúrgica. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla.
Jaime Toribio Pérez. Servicio de Dermatología. Complexo Hospitalario
Universitario de Santiago de Compostela (A Coruña).
Ignacio Torres Navarro. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
y Politécnico La Fe. Valencia.
María José Tribó Boixareu. Servicio de Dermatología. Hospital del Mar.
Barcelona.
Pablo de Unamuno Pérez. Servicio de Dermatología Médico-Quirúrgica
y Venereología. Complejo Asistencial de Salamanca.
Pedro Valerón Almazán. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
de Gran Canaria Doctor Negrín. Las Palmas de Gran Canaria (Las
Palmas).
Sergio Vañó-Galván. Servicio de Dermatología. Hospital Universitario
Ramón y Cajal. Madrid.
Bárbara Vázquez Fernández. Servicio de Dermatología. Hospital Clínico
Universitario de Valencia.
15
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Francisco Vázquez-López. Servicio de Dermatología. Hospital
Autores
16
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Índice
Índice
Prólogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
Dermatosis eccematosas
7. Dermatitis de contacto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100
Carlos Suárez García, Belén Pinilla Martín,
Marcos Hervella Garcés y Begoña García Bravo
17
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
8. Dermatitis seborreica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 111
Índice
Urticaria y angioedema
11. Urticaria y angioedema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 160
Helena Álvarez Garrido, Jaime Company Rodríguez-Quiroga,
Susana Córdoba Guijarro y Alberto Miranda Romero
Eritemas y púrpuras
12. Eritemas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 173
Javier Concheiro Cao, Aina Vila Payeras,
Manuel Loureiro Martínez y Daniel González Vilas
13. Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 183
Diana Inmaculada Santiago Sánchez-Mateos,
Ignacio Torres Navarro, Inmaculada Domínguez Fernández
y Silvia Pérez Gala
14. Vasculitis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 200
Encarnación Camacho Garrido, Laura Vergara de la Campa,
Inmaculada Alcaraz León y Luis Requena Caballero
15. Síndromes de oclusión microvascular . . . . . . . . . . . . . . . . . . 217
Néstor Santana Molina, Vania Lukoviek Araya
y Pedro Valerón Almazán
18
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Sección 4. Dermatosis neutrofílicas, toxicodermias
Índice
y enfermedades sistémicas autoinmunitarias
Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas
16. Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas . . . . . . . . . . . . . . . . . 225
Ana Lucas Costa, Luca Schneller-Pavelescu, María Pérez Crespo
e Isabel Belinchón Romero
Toxicodermias
17. Toxicodermias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 239
Fernando Alfageme Roldán, Nuria Rodríguez Garijo,
Cristina Ciudad Blanco y Ricardo Suárez Fernández
19
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas
Índice
20
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
33. Liquen escleroso y morfea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 436
Índice
Rebeca de Miguel Madurga, Alba Calleja Algarra
y Cristina Pérez Hortet
34. Dermatosis perforantes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 446
Cristina Rodríguez-García, Gemma Ochando Ibernón,
Francisco Guimerá Martín-Neda y Rosalba Sánchez-González
Alteraciones vasculares
37. Malformaciones vasculares . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 472
Elisabeth Gómez Moyano, Ester Muñoz Aceituno,
Alicia Hiraldo Gamero y Ángel Vera Casaño
38. Hemangiomas en la infancia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 482
Alicia Hiraldo Gamero, Julian Boix Vilanova,
Elisabeth Gómez Moyano y Ángel Vera Casaño
39. Manejo de pacientes con úlceras crónicas en miembros
inferiores y por presión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 492
Román Barabash Neila, Jesús Raya Maldonado
y Rosa Corbí Llopis
21
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
43. Hipertricosis e hirsutismo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 543
Índice
22
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
55. Cáncer cutáneo no melanoma (I): carcinoma
Índice
basocelular . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 700
José Neila Iglesias, Anna Bota Llorca, Andrés Ruiz de Casas
y Francisco Camacho Martínez
56. Cáncer cutáneo no melanoma (II): carcinoma
espinocelular . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 709
María Dolores Jiménez Sánchez, Adrián Diago Irache,
Teresa Ojeda Vila y Alberto Herrera Saval
57. Melanoma cutáneo: Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 718
Antonio Clemente Ruiz de Almirón, Carlos González-Cruz,
Domingo Bodet Castillo, Francisco Manuel Almazán Fernández
y Salvio Serrano Ortega
58. Protocolo de manejo de pacientes con melanoma
cutáneo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 726
Carlos González-Cruz, Antonio Clemente Ruiz de Almirón
y Domingo Bodet Castillo
59. Linfomas cutáneos primarios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 735
M.ª del Carmen Fernández-Antón Martínez,
Carlos Cuenca Barrales, Cristina Ciudad Blanco
y María Isabel Longo Imedio
23
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatología y psiquiatría
Índice
Urgencias en dermatología
66. Urgencias en dermatología . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 818
José Juan Pereyra Rodríguez, Lander Peña Merino
y Rosa Corbí Llopis
Anexos
70. Pruebas complementarias (dermatoscopia, luz de Wood
y micología, el examen directo) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 890
Cristina Ciudad Blanco, Ferrán Olmos Alpiste,
Fernando Alfageme Roldán y José Antonio Avilés Izquierdo
71. Reglas nemotécnicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 902
Juan García Gavín, Darío de Perosanz Lobo
y Ana María Molina Ruiz
24
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Prólogo
Prólogo
Es para mí una gran satisfacción prologar esta segunda edición del Manual
de dermatología para residentes. La primera versión de este manual se realizó
en el año 2012 y ahora, siete años después, en el 2019, podremos disfrutar
de la lectura de esta nueva edición completamente renovada.
Este libro ha sido elaborado de forma íntegra por médicos internos resi-
dentes de dermatología y está orientado a las necesidades de los propios
residentes. Se desarrollan 71 temas actualizados, especialmente relevantes
de esta especialidad, con numerosos esquemas, gráficos y también algunas
imágenes, que ayudan a tener una visión amplia, precisa y actual de la
dermatología.
Con toda seguridad, será de gran ayuda para todo aquel que se inicie en
el estudio de nuestra especialidad, y también objeto de consulta para pro-
fesionales de la salud que quieran acceder a un conocimiento actual y
estructurado de una especialidad viva y cambiante como la dermatología.
Me gustaría felicitar a todos los responsables de la redacción y la edición
de este texto, y especialmente a los representantes de los residentes en la
junta directiva de la Academia Española de Dermatología y Venereología
(AEDV) por su iniciativa, a los residentes de tercer y cuarto año (uno por
capítulo) que han actualizado los temas en esta nueva versión, a los autores
de la edición anterior que han dado su visto bueno a estas modificaciones,
así como a Pedro Rodríguez, Paloma Borregón y Andrea Estébanez por la
supervisión de toda la obra.
Uno de los mayores valores de este libro es, sin duda, la utilidad para la
práctica clínica, por lo que será muy deseable que en un futuro disfrutemos
de nuevas ediciones que recojan los cambios que tengan lugar en el ejer-
cicio de nuestra profesión. Por todo ello, animo a las futuras generaciones
de residentes a recoger el testigo de generosidad en la creación y transmi-
sión de conocimiento que supone este Manual de dermatología.
25
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Introducción
Introducción
El Manual de dermatología para residentes es un proyecto que nació por y para
residentes hace algunos años, con el apoyo de la Academia Española de
Dermatología y Venereología (AEDV), y culminó con su primera edición
en el año 2012. En 2018, tras la asamblea de residentes del congreso nacio-
nal, los nuevos representantes de los residentes, los doctores Andrea Esté-
banez y Pedro Rodríguez, nos propusimos como objetivo para el año aca-
démico reeditar este manual, que pensamos que es de gran utilidad en el
día a día para los residentes de todos los años.
Tras ponernos en contacto con el resto de los coordinadores, y con la es-
pecial ayuda de la doctora Paloma Borregón, conseguimos en poco tiempo
hacer pública su reedición y solicitar ayuda a residentes de toda España.
La respuesta fue abrumadora y no faltaron voluntarios para reeditar y ac-
tualizar cada capítulo basándose en las últimas publicaciones y tratados de
dermatología. Un signo más de que la formación y la capacidad de trabajo
de nuestro programa de residencia es de muy alto nivel y no tiene nada
que envidiar a ningún otro de nuestro entorno.
Esta segunda edición sigue persiguiendo un objetivo práctico, de manera
que todos los capítulos cuentan con algoritmos diagnóstico-terapéuticos
actualizados que facilitan su lectura y uso. Por ello, esperamos que sea de
nuevo una herramienta útil en vuestro día a día.
Por último, como concluía la introducción de la primera edición, confiamos
en que este ambicioso proyecto tenga continuidad en el futuro con las
próximas generaciones que se involucren en la edición de nuevas versiones
actualizadas.
Los coordinadores
del Manual de dermatología para residentes
27
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas 1
Terminología dermatológica
Temas generales
básica. Lesiones elementales clínicas
e histopatológicas
Elena Godoy Gijón, Alberto Conde-Ferreirós, Pablo de Unamuno Pérez
y Ángel Santos Briz
29
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
1 Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas
Sin contenido
Mácula: plana, no palpable, circunscrita. Mide < 1 cm. Puede ser eritema-
tosa, hiperpigmentada (melanina o depósitos exógenos), hipopigmentada
(ausencia o disminución de pigmento melánico) o purpúrica.
Mancha: plana, no palpable, circunscrita. Mide > 1 cm. Puede ser eritema-
tosa, purpúrica, hiperpigmentada o hipopigmentada.
30
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas 1
Temas generales
constituye una acumulación de pus en la dermis o la hipodermis.
Vesícula: elevada, circunscrita. Mide < 1 cm (según la obra Dermatology, de
Jean L. Bolognia) o < 0,5 cm (según la obra Fitzpatrick’s Dermatology in gene-
ral medicine). Según su morfología pueden ser cupuliformes (p. ej., eccemas),
umbilicadas (p. ej., herpes simple) o flácidas (p. ej., pénfigo).
Encapsuladas
Quiste: cavidad rodeada de una cápsula. Es liso y elástico a la palpación.
Se localiza en la dermis y la hipodermis y su contenido es variado: q
ueratina
(p. ej., quiste epidérmico), pelo, sudor, etc.
31
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
1 Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas
32
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas 1
Temas generales
Tamaño. Se debe especificar el tamaño de las lesiones cutáneas (mm o cm).
Si las lesiones son numerosas y el tamaño es variable, se establece un inter-
valo. P. ej., lesiones cutáneas que miden 5-10 mm.
Color. Las lesiones cutáneas muestran diferentes coloraciones. Algunas son
características dermatosis, otras dependen de la profundidad de la lesión
y otras son el resultado del estadio evolutivo de la lesión.
Forma. Según la forma de la lesión se pueden clasificar como:
• Lineales: serpiginosas (curvilíneas; p. ej., la lesión producida por la larva
migrans).
• Circulares: gotas o numular (con forma de moneda). Pueden ser:
–– Anulares: muestran una periferia más eritematosa y un centro más
pálido.
–– Policíclicas: las lesiones circulares aisladas confluyen en una lesión de
mayor tamaño y bordes festoneados.
–– Arciformes o gyratum: las lesiones con forma de anillo o anulares curan
en su superficie dejando arcos de piel afectada.
–– Escarapela, iris o diana: la lesión elemental se dispone como una fi-
gura concéntrica formada por lesiones de distinta morfología o color.
Bordes. Regulares o irregulares. Límites netos o difusos.
Consistencia. Palpación blanda, elástica, pétrea.
Disposición o agrupación. Relación que adoptan las lesiones elementales
entre sí. Pueden ser:
• Herpetiforme: se agrupan en racimos. P. ej., herpes simple.
• Reticular: forma de red. P. ej., livedo reticular.
• Corimbiforme: se agrupan en el centro y se difuminan en la periferia.
Asemejan una explosión.
• Moniliforme: se disponen en forma de collar de perlas. P. ej., blefaritis
moniliforme.
• Esporotricoide: lesiones nodulares siguiendo la distribución de un trayec-
to linfático. Se puede observar en lesiones infecciosas por bacterias, mi-
cobacterias y hongos.
• Fenómeno de Koebner o fenómeno isomorfo: se agrupan siguiendo el trauma
acontecido previamente sobre la piel. A menudo, en este patrón de
agrupación las lesiones se disponen de forma lineal.
Distribución. Hace referencia a la relación de las lesiones elementales con
la superficie cutánea del paciente.
33
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
1 Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas
34
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas 1
Temas generales
Elastosis: degeración de las fibras elásticas.
Epidermotropismo: migración de las células malignas de la epidermis sin
espongiosis.
Espongiosis: edema localizado entre los queratinocitos de la epidermis,
haciendo que estos se tornen alargados con los desmosomas estirados.
Suele asociar exocitosis. Se pueden llegar a producir vesículas intraepidér-
micas. P. ej., eccema.
Exocitosis: migración de las células a la epidermis. Generalmente acompa-
ñada de espongiosis.
Granuloma: colección de histiocitos epitelioides.
Hipergranulosis: engrosamiento de la capa granulosa. Se asocia a hiper-
queratosis.
Hiperplasia: aumento del grosor de un tejido por aumento en su celulari-
dad. A diferencia de una neoplasia, dicho aumento tiene la capacidad
teórica de regresar a su estado inicial.
Hiperqueratosis: engrosamiento del estrato córneo.
Neoplasia: aumento del grosor de un tejido debido a un incremento en la
celularidad, incontrolado y progresivo, sin clara capacidad de regresión.
Núcleos:
• Anisocariosis: variaciones en el tamaño de los núcleos.
• Cariorrexis: rotura del núcleo. Típico de célula necrótica.
• Cariólisis: disolución del núcleo. Típico de célula necrótica.
• Picnosis: condensación del material nuclear en una masa sólida teñida
de color oscuro. Típico de célula necrótica.
Ortoqueratosis: hiperqueratosis con características normales. La epidermis
de las palmas y las plantas muestra un estrato córneo con una hiperquera-
tosis ortoqueratósica.
Palidez: el edema o el depósito de mucina pueden conferir una tonalidad
pálida a la muestra histopatológica.
Papilomatosis: ondulación irregular de la superficie cutánea.
Paraqueratosis: hiperqueratosis con persistencia de núcleos picnóticos de
queratinocitos. Suele aparecer en procesos descamativos. Existen varios
patrones de hiperqueratosis:
• Alternante: se observa ortoqueratosis y paraqueratosis de forma
alternante.
35
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
1 Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas
36
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas 1
Temas generales
mucina.
• Erupción lumínica polimorfa y sífilis secundaria.
El término dermatitis perivascular se emplea para referirse a un infiltrado
inflamatorio alrededor de los vasos sanguíneos dérmicos sin daño vascular
significativo. La vasculitis indica también daños vasculares benignos como
necrosis, fibrina, células inflamatorias en las paredes vasculares, polvo nu-
clear o extravasación hemática.
Dermatitis de la interfase de tipo vacuolar (degeneración vacuolar o hidró-
pica): en este patrón de inflamación cutánea, las alteraciones se producen
a nivel de la unión dermoepidérmica. Cambios degenerativos con un infil-
trado inflamatorio y pequeños espacios vacuolares. Puede hallarse incon-
tinencia de pigmento y cuerpos coloides, hialinos o de Civatte (gotas eosi-
nófilas en la capa basal y en la dermis superficial). Este patrón se puede
observar en exantemas medicamentosos, lupus eritematoso o enfermedad
injerto contra huésped.
Dermatitis de la interfase tipo liquenoide: en este caso, el infiltrado infla-
matorio es más intenso, dispuesto en banda en la dermis superficial y com-
puesto principalmente por linfocitos. También pueden hallarse células
plasmáticas (balanitis de Zoon, sífilis, mucosas) o eosinófilos (reacciones
medicamentosas liquenoides).
Dermatitis nodular: infiltrado inflamatorio denso en la dermis que se dis-
pone a modo de nódulos. En ocasiones se emplea el término de zona Grenz
(del alemán, límite) para indicar una banda estrecha de separación en la
dermis papilar entre el denso infiltrado dérmico y la epidermis y los anejos.
P. ej., leucemia, linfomas, pseudolinfomas, mastocitosis.
Dermatitis difusa: el infiltrado inflamatorio se dispone entre los haces de
colágeno. Se debe valorar el componente celular inflamatorio predomi-
nante. P. ej., celulitis.
Foliculitis: el infiltrado inflamatorio predomina alrededor del folículo pi-
loso. Si se valora una etiología infecciosa, se deben realizar tinciones espe-
cíficas para hongos (PAS) o bacterias (Gram). Las foliculitis se subdividen
en:
• Superficiales: infiltrado en el epitelio y canal folicular. Pueden agregarse
formando abscesos.
• Profundas: el infiltrado inflamatorio se dispone en la mitad inferior de
la dermis. Se puede extender al tejido celular subcutáneo y formar trac-
tos sinuosos. P. ej., granuloma de Majocchi.
• Por trastornos de la queratinización: además del infiltrado inflamatorio se
objetiva un tapón de queratina en el orificio folicular. P. ej., liquen pla-
no pilar.
37
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
1 Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas
38
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Terminología dermatológica básica. Lesiones elementales clínicas e histopatológicas 1
Temas generales
rosa. Tiñe la melanina de marrón, los gránulos de los mastocitos de mo-
rado, los núcleos de azul oscuro y el amiloide/citoplasma de azul claro.
Depósitos:
• PAS: mucopolisacáridos, neutros; rojo: fibrina, hialina, membrana basal
epidérmica, y hongos. El glucógeno es sensible a la diastasa.
• Azul de toluidina: mucopolisacáridos ácidos y gránulos de mastocitos de
color morado.
• Azul alcián: los mucopolisacáridos se tiñen de azul claro.
• Tinción de Perls: tiñe el hierro.
• Hierro coloidal: tiñe los mucopolisacáridos ácidos de azul. Se puede com-
binar con hialuronidasa.
• Mucicarmina: tiñe de rojo las mucinas epidérmicas. También tiñe la cáp-
sula del criptococo.
• Rojo congo: el amiloide se tiñe de color rosa-rojo con birrefringencia.
• Tioflavina T: el amiloide se tiñe con fluorescencia de color amarillo.
• Tinción argentafín o Fontana-Masson: tiñe de color negro la melanina.
Resulta útil en hipopigmentaciones.
• Violeta cristal: tiñe de morado los mucopolisacáridos ácidos y el amiloide.
• Von Kossa: se emplea en sales de calcio y en el pseudoxantoma elástico.
Microorganismos:
• Gram: las bacterias grampositivas se tiñen de azul mientras que las bac-
terias gramnegativas lo hacen, de color rojo.
• PAS: las paredes de los microorganismos micóticos se tiñen de color rojo.
• Ziehl-Neelsen: los bacilos ácido-alcohol resistentes (BAAR) se tiñen de rojo.
• Auramina O: los ácido-alcohol resistentes adquieren una fluorescencia
amarilla.
• Warthin-Starry: se emplea para espiroquetas, angiomatosis bacilar y
rinoescleroma.
39
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
2 La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa
Introducción
Al igual que en el resto de la práctica médica, la historia clínica dermato-
lógica constituye una herramienta fundamental para realizar un correcto
diagnóstico. Puesto que la piel es el órgano visible por antonomasia, en
dermatología, la tendencia a diagnosticar de visu constituye un riesgo que
conlleva importantes errores diagnósticos. Aunque algunas lesiones pueden
diagnosticarse de un vistazo, con escasa probabilidad de error, incluso sin
una historia clínica detallada, el diagnóstico instantáneo y el tratamiento
sintomático resultante son más propios de tiempos pasados y no tienen
cabida en la medicina moderna.
Incluso cuando las lesiones son características, la historia clínica orientará
la etiología y será una herramienta diagnóstica de más valor que otras
pruebas complementarias solicitadas; además, si se realiza antes de la ex-
ploración física, no habrá lugar para las ideas preconcebidas que pueden
limitar el pensamiento y eliminar diagnósticos diferenciales.
Objetivos
• Historia clínica general de cribado: síntomas generales y enferme-
dades con manifestaciones cutáneas.
• Historia dermatológica detallada.
• Exploración física completa, incluyendo mucosas y anejos, si es po-
sible, con luz natural.
40
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa 2
Temas generales
tratamiento sintomático inmediato se dirigirán sin diagnóstico etiológi-
co definitivo.
• Preguntas hipocráticas: ¿Qué le pasa? ¿Desde cuándo? ¿A qué lo atri-
buye?
• Edad, sexo, raza (constitución genética, predisposición a enfermedades),
nacionalidad.
• Alergias medicamentosas/anestésicos locales. Diferenciar efecto secun-
dario e intolerancia.
• Antecedentes personales médico-quirúrgicos. Ingresos. Transfusiones.
Embarazos/partos.
• Tratamientos habituales. Tratamientos esporádicos en el último mes.
Tratamientos sin prescripción (de herbolario, etc.). Hábitos tóxicos.
• Antecedentes dermatológicos: familiares o personales.
• Profesión: pasadas (exposición a carcinógenos o metales) y presente.
• Hobbies: exposición a irritantes o sensibilizantes químicos o físicos, trau-
matismos de repetición, vibraciones, fotoexposición en la infancia (agu-
da o crónica), etc.
• Factores sociales: condiciones de vida, hábitos higiénicos y nutricionales,
nivel económico.
• Relaciones sexuales de riesgo.
• Medio en el que vive, estación del año.
• Viajes de trabajo o de placer (duración, fecha de ida y regreso, latencia
entre viaje y lesiones), estancia en aeropuertos, aviones, etc.
• Síntomas generales y pródromos:
–– De enfermedad «aguda»: cefalea, escalofríos, fiebre, debilidad, sudo-
ración, vómitos.
–– De enfermedad «crónica»: fatiga, debilidad, anorexia, adelgazamien-
to, malestar general, etc.
–– Síntomas de enfermedad viral o bacteriana en las últimas semanas:
puede predisponer a brotes de urticaria, vasculitis, psoriasis en gotas,
eritema multiforme, etc.
41
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
2 La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa
Otros factores
El estado psicológico y emocional del paciente y posibles conflictos familiares,
laborales o de otra índole pueden desempeñar un papel importante como
desencadenantes, perpetuadores o agravantes de las lesiones cutáneas.
La evolución de las lesiones en sucesivas visitas, tras tratamiento activo, sin-
tomático o sin tratamiento.
42
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa 2
Temas generales
cia (signo del pliegue), humedad, edema. Valorar pelo, uñas y mucosas
oral y anogenital. Descartar la presencia de linfadenopatías y organomega-
lias si hay signos de enfermedad sistémica, relacionada o no con las lesiones
cutáneas.
Exploración de la lesión/es: tamaño, forma, delimitación, naturaleza del
borde, profundidad, movilidad, adherencia, consistencia, induración, in-
filtración, características de la superficie cutánea (suave, rugosa, rasposa,
excoriada, etc.).
Claves diagnósticas
Epidermis
Descamativas: psoriasis, erupciones psoriasiformes, micosis fungoide en
placas, pitiriasis rubra pilaris, pitiriasis rosada de Gibert, pitiriasis liquenoide
crónica, dermatitis seborreica, candidiasis y dermatofitosis, eritrodermia,
ictiosis, acrodermatitis enteropática, sarna noruega, etc.
Liquenoides: liquen ruber plano, erupciones liquenoides por fármacos,
eccema de contacto similar al liquen, enfermedad de injerto contra huésped,
liquen nítido, liquen estriado, liquen plano penfigoide, eritema discrómico
perstans, queratosis liquenoide beningna (enfermedad de Nekam), etc.
Eccematosas: dermatitis atópica, numular, de estasis, eccema dishidrótico,
liquen simple crónico, dermatitis de contacto alérgica o irritativa, derma-
titis seborreica, eritrodermia, etc.
Vesiculares y ampollosas, solitarias o agrupadas:
Vesicular generalizada: varicela, reacción dermatofitoide, erupción lumínica
polimorfa, etc.
Ampollosa generalizada: pénfigo vulgar y variantes, pénfigo benigno familiar,
penfigoide ampolloso y variantes, eritema multiforme, dermatitis herpeti-
forme, dermatitis IgA lineal ampollosa en adulto y niño, síndrome de la
piel escaldada estafilocócica, necrólisis epidérmica tóxica, dermatitis alér-
gica de contacto generalizada, penfigoide gestacional, prurigo ampolloso,
lupus ampolloso, síndrome de Sweet, etc.
Ampollosa con atrofia y cicatrización: epidermólisis ampollosa distrófica, epi-
dermólisis ampollosa adquirida, porfiria cutánea tarda, liquen plano am-
polloso, etc.
Vesicular y ampollosa en manos y pies: eccema dishidrótico, tinea manus, pen-
figoide ampolloso, eritema multiforme, erupción fija medicamentosa, epi-
dermólisis ampollosa simple generalizada y recurrente, etc.
43
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
2 La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa
Dermis e hipodermis
Pápulas, nódulos y tumores no inflamatorios: dermatofibroma, metástasis
cutáneas, infiltrados leucémicos y linfomatosos, sarcoidosis, mucinosis pa-
pulosa, etc.
Pápulas, nódulos y tumores inflamatorios: granuloma anular, granuloma
anular elastolítico, eritema multiforme, síndrome de Sweet, etc.
Paniculitis: eritema nudoso, eritema indurado de Bazin, vasculitis nodular,
pancreática, lúpica y en otras conectivopatías, poscorticoidea, infecciosas
(micobacterias y hongos en inmunodeprimidos), facticia, histiocítica cito-
fágica, por déficit de a-1-antitripsina, lipodistrofia membranosa, lipoder-
matoesclerosis.
44
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa 2
Temas generales
tis por frío, etc.
Erisipela, celulitis y fascitis necrosantes
Úlceras: en cabeza y cuello (escrofuloderma), genitales y perianales (en-
fermedad de Crohn, etc.), vasculares no inflamatorias en piernas por insu-
ficiencia arterial o venosa, granulomatosas, lesiones chancriformes, pioder-
ma gangrenoso, etc.
Trastornos con induración cutánea: esclerosis sistémica difusa, esclerosis
sistémica localizada, fascitis eosinofílica, enfermedad mixta del tejido con-
juntivo, dermopatía fibrosante nefrogénica, liquen escleroso y atrófico,
escleredema y escleromixedema, radiodermitis crónica, progerias, etc.
Edema: con/sin fóvea, uni/bilateral, linfedema, etc.
Anejos cutáneos
Glándulas sudoríparas ecrinas:
Hiperhidrosis: fisiológica, fiebre, ejercicio, psicógena, gestacional, nocturna,
cromohidrosis.
Hipohidrosis y anhidrosis: fisiológica, deshidratación, hipotiroidismo, lesiones
hipotalámicas, esclerosis múltiple, siringomielia, displasia ectodérmica an-
hidrótica e hipohidrótica, hipohidrosis unilateral, ictiosis, etc.
Inflamatorias: hidradenitis ecrina neutrofílica, hidradenitis ecrina palmo-
plantar, necrosis de la glándula por tóxicos (quimioterapia, drogas, fárma-
cos, etc.).
Tumorales:
• Benignos (hidrocistoma, siringomas, cilindromas, espiradenoma, poro-
ma, adenoma papilar, etc.).
• Malignos (variantes malignas de los tumores diferenciados benignos, car
cinomas anexial microquístico, ecrino, adenoide quístico y mucinoso).
Glándulas sudoríparas apocrinas: hidrosadenitis supurativa, miliaria apo-
crina o enfermedad de Fox-Fordyce, cromohidrosis, tumores benignos
(hidrocistoma, hidroadenoma papilífero, adenoma tubular, etc.) y malignos
(adenocarcinoma apocrino, enfermedad de Paget extramamaria, etc.).
Folículos pilosos:
Hipertricosis (cuadros nevoide-hamartomatosos con hipertricosis): nevos
nevocelulares congénitos, nevo de Becker, hipertricosis nevoide, hipertri-
cosis en cola de caballo (descartar disrafismo), tricomegalia de las pestañas
en VIH.
Hirsutismo: idiopático, hormonal (suprarrenal, ovárico, etc.).
45
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
2 La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa
Vasos sanguíneos
Exantemas: morbiliformes o infecciosos, medicamentosos, etc.
Síndromes tóxicos eritematosos: escarlatina, síndrome del shock tóxico,
enfermedad de Kawasaki, eritema tóxico inducido por quimioterapia, en-
fermedad de injerto contra huésped aguda, etc.
Urticaria.
Púrpura: petequia, equimosis, púrpura palpable.
Infartos cutáneos: embólicos por sepsis (endocarditis, meningococemia,
gonococemia, etc.), por vasoespasmo, etc.
Vasculitis: leucocitoclástica, linfocitaria (síndrome de Sjögren), livedo re-
ticular con úlceras, panarteritis nudosa, vasculitis nodular, granulomatosis
con poliangitis (enfermedad de Wegener), granulomatosis eosinofílica con
poliangitis (síndrome de Churg-Strauss), atrofia blanca, etc.
Oclusión vascular: vasculopatías trombóticas (crioglobulinemia, trombosis
aguda, coagulación intravascular diseminada, síndrome antifosfolípido).
Fotosensibilidad
Infantil:
Genéticamente condicionada: a) sin telangiectasias: xeroderma pigmentoso,
porfiria eritropoyética, protoporfiria eritropoyética; b) con telangiectasias:
síndromes de Bloom, de Cockayne o de Rothmund-Thomson.
Adquirida: dermatomiositis, lupus eritematoso sistémico, lupus subagudo,
etc.
Adultos:
Hereditarios o metabólicos: porfiria cutánea tarda, variegata, eritropoyética, etc.
Conectivopatías: lupus eritematoso sistémico, lupus eritematoso subagudo,
dermatomiositis, etc.
46
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa 2
Temas generales
Otras: reticulosis actínica, pelagra, fitofotodermatosis, etc.
Prurito
Alteraciones sistémicas: descartar alteraciones hematológicas (linfoma de
Hodgkin), renales, hepáticas (hepatitis, cirrosis biliar primaria), tiroideas,
neoplasias ocultas, medicamentosas, infecciones (escabiosis, hidatidosis,
parasitosis, etc.).
Alteraciones cutáneas: xerosis, dermatitis atópica, liquen ruber plano, der-
matitis herpetiforme, etc.
Según forma
Lineales:
Línea de contacto con agente exógeno: fitofotodermatosis, dermatitis de Berlo-
que, dermatitis de contacto lineal, liquenificación, artefactos (dermatosis
facticias).
Fenómeno isomórfico de Koebner: psoriasis, liquen plano, verrugas planas, mo-
lusco contagioso, eccema, vitíligo, etc.
Desarrollo estructural: nevo epidérmico, incontinencia pigmenti, nevo sebáceo,
etc.
Vasos venosos o linfáticos: tromboflebitis, arteritis de la temporal, panarteritis
nudosa, esporotricosis, coccidioidomicosis, etc.
Segmentos espinales, nervios periféricos, líneas de Blaschko: liquen estriado, liquen
escleroso, morfea (coup de sabre), poroqueratosis de Mibelli, mosaicismos
hipopigmentados, herpes zóster, etc.
Anulares o arciformes:
Con eritema, púrpura o edema: eritema anular, urticaria, erupciones medica-
mentosas, eritema crónico migrans, eritema marginado reumático, eritema
multiforme, púrpura anular de Majocchi.
Con lesiones infiltrativas: granuloma anular, necrobiosis lipoidea, liquen pla-
no, micosis fungoide, pitiriasis rosada, poroqueratosis, psoriasis, dermatitis
seborreica, pustulosis subcórnea, linfoma B folicular (linfoma de Crosti),
tinea circinata, lepra, lupus vulgar, sarcoidosis, sífilis secundaria y terciaria
(anillos incompletos).
Reticulares: livedo reticular, cutis marmorata, eritema ab igne, etc.
Zosteriformes (metamérica): herpes zóster, metástasis (más frecuente en
carcinoma de pulmón), nevo epidérmico —ictiosis hystrix—, erupciones
liquenoides zosteriformes, morfea, poroqueratosis lineal, linfomas, sarcoma
de Kaposi, etc.
47
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
2 La historia clínica en dermatología. La exploración dermatológica completa
Agrupación-organización
Aisladas, agrupadas, dispersas, herpetiformes, arracimadas, confluentes, etc.
Agrupadas: dermatitis herpetiforme, herpes simple, herpes zóster, picadu-
ras de insectos, liquen plano, lupus vulgar, verrugas planas y vulgares, ur-
ticaria, leiomioma, etc.
Distribución
En algunas dermatosis es tan característica que constituye una herramien-
ta clínica de gran ayuda. Examinar cuero cabelludo, boca, palmas y plantas.
Hay que valorar tres claves:
Extensión: circunscritas, regionales, generalizadas, universales (totalidad
cutánea y anejos). Porcentaje de superficie corporal afectada.
Patrón: simetría (bilateral y simétrico => endógeno o sistémico), áreas ex-
puestas, zonas de presión, áreas intertriginosas.
Localización: flexora, extensora, intertriginosa, cuero cabelludo, palmas,
plantas, dermatomos, tronco, extremidades inferiores, áreas expuestas.
Hay una serie de factores que determinan la distribución de las lesiones:
• Exposición a agentes exógenos, químicos o microbiológicos: las lesiones
se manifiestan inicialmente en el lugar de contacto con dichos agentes,
por ejemplo: dermatitis de contacto, sífilis primaria (pene, perianal,
boca, etc.).
• Exposición a radiación ultravioleta: las lesiones se observan en zonas
fotoexpuestas, en zonas de contacto con plantas fotosensibilizantes (fito
fotodermatosis).
• Trastornos circulatorios: estasis, isquemia, hiperemia, etc.
• Afectación anexial según la distribución regional de los anejos: pedicu-
losis capitis o pubis, glándulas sudoríparas ecrinas —miliaria—, folículos
pilosebáceos —acné—, glándulas sudoríparas apocrinas —hidrosadenitis.
• Variaciones regionales del espesor de la lámina córnea.
• Variaciones regionales del microambiente de la superficie cutánea, por
ejemplo: pliegues.
Color
Examinar piel y mucosas. Amplia gama de colores: marrón, negro, gris,
amarillo, naranja, violáceo, púrpura, azulado, verdoso, etc. Descartar cia-
nosis o palidez.
48
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
3
Dermatosis papuloescamosas
Introducción
Las enfermedades eritematodescamativas son un grupo heterogéneo de
enfermedades caracterizadas por la presencia de pápulas superficiales
eritematosas y descamativas, que pueden configurar cuadros localizados,
sistémicos o generalizados.
Estas enfermedades pueden producirse como consecuencia de una altera-
ción en el proceso de queratinización, en el que aparece una retención o
una sobreproducción de escamas (pitiriasis rubra pilaris, ictiosis, querato-
dermias y poroqueratosis, etc.), o por un proceso inflamatorio en el que la
alteración epidérmica surge como respuesta a la inflamación de la dermis
(psoriasis, pitiriasis rosada, pitiriasis liquenoide, etc.).
Existen algunos procesos en los que predomina el componente papular (pso-
riasis, liquen plano, sífilis secundaria), en otros el escamoso (dermatitis sebo-
rreica) y otros que comparten, además de la pápula inflamada y la presencia
de escamas, otras lesiones elementales purpúricas (histiocitosis, síndrome de
Gianotti-Crosti), pustulosas (artritis reactiva, antes enfermedad de Reiter),
necróticas, etc.
En el presente capítulo se analiza un grupo de enfermedades adquiridas,
no relacionadas etiopatogénicamente entre sí, pero que se agrupan por
conveniencia debido a sus manifestaciones clínicas. Cada una de estas enti-
dades será desarrollada ampliamente en el capítulo correspondiente. En
este introduciremos las manifestaciones más características y su diagnósti-
co diferencial (fig. 1).
49
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 3
50
Diagnóstico diferencial de las lesiones eritematodescamativas
Lesión solitaria o escasas lesiones Múltiples lesiones < 2 cm Placas grandes > 2 cm
eritematodescamativas
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
3
Psoriasis
Diagnóstico diferencial
Liquen plano
El liquen plano es una dermatosis crónica frecuente, que aparece general-
mente entre los 30 y los 60 años, y es poco habitual en las edades extremas
de la vida.
La lesión elemental es una pápula firme, poligonal, brillante, de coloración
rojo rosada, que se vuelve de color violeta púrpura a medida que evolucio-
nan las lesiones. Está recorrida en superficie por líneas de color blanco gri-
sáceo características, denominadas estrías de Wickham.
El tamaño de las pápulas es habitualmente uniforme en el mismo pacien-
te, y varía desde pocos milímetros hasta uno o varios centímetros. Las lesio-
51
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
3 Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
Diagnóstico diferencial
El aspecto de la pápula típica del liquen plano suele bastar para realizar un
diagnóstico correcto. Las formas diferentes de la enfermedad, con dispo-
sición, morfología o localización anatómica diversas, se asocian por lo gene-
ral con lesiones más clásicas de liquen plano en otras partes del cuerpo.
En el caso de lesiones menos típicas, puede confundirse con verrugas pla-
nas, erupción eccematiforme liquenificada, erupción medicamentosa li-
quenoide, pitiriasis rosada, liquen nítido, psoriasis, enfermedad injerto
52
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
3
Dermatitis seborreica
La dermatitis seborreica es una dermatosis inflamatoria que muestra pre-
dilección por áreas con actividad incrementada de las glándulas sebáceas
y que se incluye dentro del grupo de las dermatitis eccematosas con las que
comparte los hallazgos más característicos, como son la descamación, la
paraqueratosis y la espongiosis. Existe una forma infantil, que se presenta
en los tres primeros meses de vida, y otra forma del adulto crónica, con un
pico de incidencia entre la cuarta y la sexta décadas de la vida (tabla 2).
Diagnóstico diferencial
53
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
3 Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
riasis, que forma placas más gruesas con descamación plateada, es me-
nos pruriginosa y no asocia seborrea, y de la dermatomiositis. Cuando
predomina la afectación facial puede asemejar un lupus eritematoso o
una rosácea, y en el tronco, sobre todo una pitiriasis rosada, un lupus
eritematoso subagudo o una psoriasis en gotas. En las áreas intertrigi-
nosas debe diferenciarse del eritrasma, la psoriasis invertida, la candi-
diasis o raramente de una histiocitosis de Langerhans.
Pitiriasis rosada
Erupción característica que suele iniciarse con una placa ovalada de mayor
tamaño con un fino collarete descamativo que precede al resto de lesiones,
que son de similares características. Suele limitarse al tronco y extremidades
en su porción proximal siguiendo las líneas de la piel, y recuerda las ramas
descendentes de un abeto. La erupción remite espontáneamente, por lo
que si no hay mejoría en 2 meses, hay que reevaluar el diagnóstico.
Diagnóstico diferencial
54
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
3
Diagnóstico diferencial
La entidad más importante en el diagnóstico diferencial es la psoriasis. Hay
que preguntar por antecedentes familiares de psoriasis, buscar signos un-
gueales de psoriasis (mancha de aceite, pits, onicólisis marginal), etc.
La pitiriasis rubra pilaris de comienzo en el cuero cabelludo puede simular
una dermatitis seborreica. Su diagnóstico debe sospecharse ante la falta de
respuesta al tratamiento.
En niños debe diferenciarse, entre otras, de la enfermedad de Kawasaki, la
queratosis folicular atípica y la eritroqueratodermia simétrica y progresiva,
el liquen espinuloso o la ictiosis «en confeti».
Parapsoriasis
El término parapsoriasis, tal como fue utilizado originalmente, se refiere a
un grupo heterogéneo de dermatosis escamosas asintomáticas con cierto
parecido clínico con la psoriasis. Estos cuadros se caracterizaban además
por la cronicidad y resistencia al tratamiento. Clásicamente, se han distin-
guido dos grupos: parapsoriasis en pequeñas placas y parapsoriasis en gran-
des placas. Algunos casos de este último grupo han resultado representar
estadios iniciales de micosis fungoide.
Parapsoriasis en placas
La parapsoriasis en placas es una dermatosis crónica idiopática que se ca-
racteriza por la presencia de infiltrados cutáneos superficiales linfoides
compuestos principalmente por linfocitos T CD4+.
Parapsoriasis en pequeñas placas. Se presenta con placas de menos de 5 cm,
bien definidas, ovales o redondeadas, marrones, con fina descamación,
distribuidas simétricamente en el tronco y las extremidades proximales. La
variante digitada consiste en placas amarillentas o marrones elongadas si-
guiendo las líneas de la piel, usualmente en el tronco.
55
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
3 Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
Diagnóstico diferencial
Pitiriasis liquenoide
La pitiriasis liquenoide es una enfermedad cutánea de etiología descono-
cida, con lesiones generalmente autoinvolutivas, de curso autolimitado o
prolongado y recidivante. Incluye un espectro de manifestaciones desde la
pitiriasis liquenoide aguda a la forma crónica, pasando por formas inter-
medias con lesiones de ambas entidades. Los términos «aguda» y «crónica»
se refieren a las características de las lesiones individuales y no a la evolución
del proceso.
Se caracterizan por:
Pitiriasis liquenoide aguda: brotes recurrentes de lesiones eritematosas, pur-
púricas, vesículas hemorrágicas, pústulas o pápulas escamosas, que evolu-
cionan dejando una cicatriz varioliforme superficial. Las lesiones se sitúan
principalmente en el tronco y las extremidades, sobre todo en las flexuras.
Pitiriasis liquenoide crónica: es una forma más escamosa y menos hemorrági-
ca; consiste en pápulas y máculas inflamatorias, pardo rojizas, con una carac-
terística escama de «mica» central que se desprende fácilmente. Puede
resolverse espontáneamente después de semanas o meses, o seguir un cur-
so crónico con largos períodos de remisión.
Diagnóstico diferencial
56
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
3
toide por la clínica puede ser muy difícil, por lo que el diagnóstico diferen-
Eritrodermias
La eritrodermia se define como el enrojecimiento y descamación que afec-
ta a más del 90 % de la superficie cutánea. Puede ser la forma de presenta-
ción clínica de diferentes entidades. Se clasifica en primaria y secundaria.
En la forma primaria, el eritema se inicia generalmente en el tronco y se
extiende en pocos días o semanas al resto del cuerpo seguido por desca-
mación. La forma secundaria, sin embargo, se considera la generalización
de una dermatosis preexistente. En la tabla 4 se exponen diferentes causas
de eritrodermia en el adulto por orden de frecuencia. En niños y neonatos
las etiologías más frecuentes son: ictiosis, inmunodeficiencias, psoriasis,
dermatitis atópica, dermatitis seborreica e infecciones.
57
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
3 Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
Diagnóstico diferencial
58
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Aproximación al diagnóstico de las lesiones
eritematodescamativas
3
Historia clínica
(–) (+)
59
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
4 DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
con psoriasis
Rita Cabeza Martínez, Álvaro González Cantero, Vicente Manuel Leis Dosil
y José Manuel Hernanz Hermosa
• Hidratación cutánea
• Corticoides tópicos (uso restringido en cara y pliegues,
no > 50 g semanales, no > 4 semanas)
• Alquitranes
• Ditranol (nunca en cara, pliegues, formas pustulosas o
Psoriasis eritrodermia)
leve • Análogos de la vitamina D (aumenta la eficacia UV y
minimiza los efectos secundarios de los corticoides)
• Retinoides tópicos
• Corticoides tópicos + analógos de la vitamina D
(calcipotriol + betametasona; mayor eficacia y rapidez frente
a ambos en monoterapia)
•C
iclosporina: eritrodermia, psoriasis
inestable/resistente a otros tratamientos
convencionales. Vigilar la función renal y
la tensión arterial
•A
citretino: formas pustulosas
y palmoplantar. Vigilar la función
hepática y el perfil lipídico.
Psoriasis Anticoncepción 2 años tras Terapia
grave el tratamiento biológica
•M
etotrexato: eritrodermia, psoriasis en
placas estable, artritis psoriásica.
Vigilar hemograma y función hepática.
Anticoncepción 3 meses tras el
tratamiento
•A
premilast, fumaratos y otros
tratamientos sistémicos
60
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis 4
Introducción y epidemiología
61
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
4 DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
Clínica
La clínica es muy variada (tabla 2). Normalmente se presenta en forma de
placas eritematodescamativas más o menos simétricas que afectan a locali-
zaciones típicas como codos, rodillas, cuero cabelludo, región lumbosacra,
palmas y plantas. La presencia de onicopatía (v. manejo en la tabla 9)
acompaña en el 90 % de los casos a la afectación articular (fig. 2).
62
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis 4
63
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
4 DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
• Psoriasis estable: pocos brotes al año, en general con patrón clínico si-
milar.
• Psoriasis inestable: cambio de forma clínica, con mayor número de bro-
tes y más resistentes al tratamiento.
64
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis 4
65
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
4 DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
Tratamiento de la psoriasis
Es importante una buena y clara relación médico-paciente, ya que la pso-
riasis es una enfermedad crónica, muy dependiente de factores ambienta-
les y psicológicos, que no llega nunca a ser curada, sino solo «controlada o
blanqueada».
Tratamientos tópicos
Los tratamientos tópicos de la psoriasis se exponen con detalle en la ta-
bla 5.
Combinación
Biológicos de biológicos
con «clásicos»
«Clásicos»:
o fototerapia
• Metotrexato
• Ciclosporina
Fototerapia • Acitretina
• «Otros»
66
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 5. Tratamientos tópicos de la psoriasis
Tratamiento Mecanismo Efectos secundarios Posología* UV** Comentario
tópico de acción Fase
Corticoides Control Atrofia, estrías, 1-2 veces al día Aumenta la eficacia Baja potencia en cara
tópicos de la inflamación hipopigmentación (2-4 semanas) en de PUVA pero no de y flexuras
fase aguda 2-3 veces UVB
por semana.
Mantenimiento
Derivados de Normaliza Irritación, quemazón, 1-2 veces al día Sí, aplicar la noche Precaución en cara
la vitamina D la proliferación hipercalcemia (6-8 semanas) antes y pliegues
y diferenciación 1-2 veces al día.
de queratinocitos Mantenimiento
Ditranol Efecto Irritación, olor, Escalonamiento Sí No en pliegues
antiproliferativo eritema, manchas 4 semanas en fase o cara, ni formas
de queratinocitos en piel y ropa aguda pustulosas o
eritrodérmicas.
Lesiones localizadas
hiperqueratósicas
Cuero cabelludo
Combinación Control Irritación, prurito 1 vez al día Sí, aplicar la noche Minimiza los efectos
corticoides de la inflamación. (4 semanas) en fase antes secundarios
tópicos/ Normaliza aguda 2-3 veces de los corticoides
calcipotriol la proliferación por semana. tópicos y prolonga
y diferenciación Mantenimiento la remisión
de queratinocitos
67
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
Continúa
4
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 4
68
Tratamiento Mecanismo Efectos secundarios Posología* UV** Comentario
tópico de acción Fase
Combinación Control de la Irritación, prurito, 1 vez al día No Lesiones localizadas
corticoides inflamación. Aumenta atrofia cutánea, (2-4 semanas) hiperqueratósicas,
tópicos/ácido la penetración de salicilismo en fase aguda cuero cabelludo
salicílico corticoides tópicos
PUVA: terapia con psoraleno y radiación ultravioleta de longitud de onda A; UV: radiación ultravioleta; UVB: radiación ultravioleta de longitud de onda B.
*En color rojo, según sea preferible para la fase aguda o de mantenimiento de la psoriasis.
**Combinación con fototerapia.
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis 4
69
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
4 DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
70
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis 4
71
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 4
Tabla 8. Tratamientos biológicos
72
Biológico Posología Contraindicaciones Monitorización Efectos secundarios
Vía de administración
Ustekinumab (Stelara®) Dosis inicial: 45 mg por vía Absolutas: hipersensibilidad al Pretratamiento: Infección de vías
s.c. en semana 0, seguida fármaco, infección activa, vacunas Hemograma, respiratorias altas,
de una dosis de 45 mg con virus vivos o atenuados (esperar bioquímica con reacción en el lugar
Vía subcutánea
en semana 4 y, después, 15 días antes de administrar perfil hepático y de la inyección,
una cada 12 semanas. En Stelara®) renal reacciones de
Anticuerpo monoclonal pacientes > 100 kg de peso, Relativas: embarazo/lactancia hipersensibilidad
Mantoux,
totalmente humano la dosis es de 90 mg en la (categoría B), neoplasias (incluidos exantema y
radiografía de
que bloquea semana 0, seguida de 90 mg < 10 años salvo cáncer cutáneo no urticaria), cansancio,
tórax
la subunidad p40 en la semana 4 y, después, melanoma, inmunodeficiencia depresión, diarrea,
de la IL-12 y la IL-23 una cada 12 semanas Test de embarazo mialgias
VHB, VHC, VIH
ANA
Valorar vacunación
antineumocócica
y antigripal antes
del tratamiento
Durante el
tratamiento:
Hemograma
y bioquímica
cada 2-6 meses.
ANA opcional
Valorar Mantoux
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
anual
Continúa
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 8. Tratamientos biológicos (Cont.)
Biológico Posología Contraindicaciones Monitorización Efectos secundarios
Vía de administración
Etanercept (Enbrel®) 50 mg por vía s.c. 2 veces Absolutas: hipersensibilidad al La misma que Reacción local,
por semana durante fármaco, infección activa, ustekinumab infecciones (TBC)*,
12 semanas + 50 mg una vez vacunas con virus vivos o pancitopenia,
Vía subcutánea
por semana hasta un período atenuados enfermedad
máximo de 24 semanas Relativas: embarazo/lactancia desmielinizante,
Proteína de fusión según ficha técnica (categoría B), LES, ICC, VIH, VHB, ANA, empeoramiento
constituida por dos Otra pauta: 25 mg por vía VHC, TBC latente, enfermedad ICC, enfermedades
receptores solubles s.c. 2 veces por semana desmielinizante, PUVA > 200 autoinmunitarias,
(p75) del TNF (o 50 mg a la semana) sesiones, neoplasias < 10 reacción alérgica,
durante 24 semanas años salvo cáncer cutáneo no procesos
melanoma, inmunodeficiencia linfoproliferativos
Niños > 8 años:
0,8 mg/kg de peso,
máximo 50 mg a la semana
Adalimumab (Humira®) 80 mg por vía s.c. Absolutas: hipersensibilidad al La misma que Reacción local,
como dosis inicial, 40 mg a fármaco, infección activa, ustekinumab infecciones,
la semana y después 40 mg vacunas con virus vivos o pancitopenia, cefalea,
Vía subcutánea
cada 2 semanas atenuados enfermedades
Relativas: embarazo/lactancia desmielinizantes,
Anticuerpo monoclonal (categoría B), LES, ICC, VIH, VHB, elevación de las
humano anti-TNF VHC, TBC latente, enfermedad transaminasas,
desmielinizante, enfermedades
PUVA > 200 sesiones, neoplasias autoinmunitarias,
< 10 años salvo cáncer cutáneo no ANA, procesos
melanoma, inmunodeficiencia linfoproliferativos
73
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
Continúa
4
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 4
Tabla 8. Tratamientos biológicos (Cont.)
74
Biológico Posología Contraindicaciones Monitorización Efectos secundarios
Vía de administración
Infliximab (Remicade®) 5 mg/kg i.v. (2 h) en Absolutas: hipersensibilidad al La misma que Reacción a la
semanas 0, 2, 6 y luego cada fármaco, infección activa, ustekinumab infusión, infecciones
8 semanas vacunas con virus vivos o (TBC)*, cefalea,
Vía intravenosa
atenuados vértigo, elevación de
Relativas: embarazo/lactancia las transaminasas,
Anticuerpo monoclonal (categoría B), LES, ICC, VIH, VHB, alteraciones
quimérico anti-TNF-a VHC, TBC latente, enfermedad gastrointestinales,
que se une tanto a la desmielinizante, PUVA > 200 enfermedades
forma soluble como sesiones, neoplasias < 10 desmielinizantes,
transmembrana años salvo cáncer cutáneo no ANA, anticuerpos
melanoma, inmunodeficiencia antiinfliximab,
empeoramiento
ICC, enfermedades
autoinmunitarias,
neoplasias
Continúa
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 8. Tratamientos biológicos (Cont.)
Biológico Posología Contraindicaciones Monitorización Efectos secundarios
Vía de administración
Secukinumab 300 mg por vía s.c. en la •H ipersensibilidad a secukinumab La misma que Reacciones locales
(Cosentyx®) semana 0, 1, 2, 3 y 4 y luego o a cualquier otro componente ustekinumab Infecciones (sobre
mensualmente del medicamento todo vías respiratorias
Vía subcutánea • Infecciones graves, incluyendo altas)
TBC activa Candidiasis
mucocutánea
Anticuerpo monoclonal
humano frente a Neutropenia
IL-17A Precaución en
pacientes con EC
Ixekizumab (Taltz®) 160 mg por vía s.c. en la •H ipersensibilidad grave al La misma que Reacciones locales
semana 0, seguido de 80 mg principio activo ustekinumab Infecciones (sobre
en las semanas 2, 4, 6, 8, 10 • Infección activa clínicamente todo vías respiratorias
Vía subcutánea
y 12. Después 80 mg cada importante (p. ej., TBC activa) altas)
4 semanas
Neutropenia
Anticuerpo monoclonal
humanizado frente a la Casos de novo o
IL-17A exacerbaciones de
EC y CU. Vigilar
estrechamente
cuando se prescriba a
pacientes con EII
Continúa
75
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
4
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 4
Tabla 8. Tratamientos biológicos (Cont.)
76
Biológico Posología Contraindicaciones Monitorización Efectos secundarios
Vía de administración
Brodalumab 210 mg en la semana 0, 1 •H ipersensibilidad a brodalumab La misma que Reacciones locales
(Kyntheum®) y 2. Después 210 mg o a cualquier otro componente ustekinumab Artralgia, cefalea y
cada 2 semanas del medicamento neutropenia
Vía subcutánea • Contraindicado en enfermedad
de Crohn activa
• Contraindicado en pacientes con
Anticuerpo monoclonal
infecciones activas clínicamente
humano frente al
importantes (TBC)
receptor de la IL-17A
• Administración de vacunas vivas
atenuadas
Guselkumab 100 mg semanas 0 y 4 •H ipersensibilidad a guselkumab o La misma que Infecciones (sobre
(Tremfya®) Después 100 mg cada a cualquier otro componente del ustekinumab todo vías respiratorias
8 semanas medicamento altas)
Vía subcutánea • Contraindicado en pacientes con
infecciones activas clínicamente
importantes (TBC)
Anticuerpo monoclonal
humano frente a IL-23
ANA: anticuerpos antinucleares; CU: colitis ulcerosa; EC: enfermedad de Crohn; EII: enfermedad inflamatoria intestinal; ICC: insuficiencia cardíaca congestiva; IL:
interleucina; LES: lupus eritematoso sistémico; PUVA: terapia con psoraleno y radiación ultravioleta de longitud de onda A; TBC: tuberculosis; TNF: factor de necrosis
tumoral; VHB: virus de la hepatitis B; VHC: virus de la hepatitis C; VIH: virus de la inmunodeficiencia humana.
*Recordar quimioprofilaxis con isoniazida durante 9 meses si el Mantoux es ≥ 5 mm y se recomienda esperar al menos 2 meses antes de tratamiento
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis
biólogico.
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS PAPULOESCAMOSAS - Protocolo de manejo de los pacientes con psoriasis 4
Metotrexato,
ciclosporina A,
UVB-BE
Tratamiento
biológico
77
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
5 Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas
Otras alteraciones
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
eritematodescamativas
Antonio Martorell Calatayud, Álvaro Iglesias Puzas
y Virginia Sanz Motilva
Parapsoriasis en placas
Actualmente se considera a la parapsoriasis como un grupo de trastornos
cutáneos que presentan un nexo en común y que muestran tendencia a su
coexistencia o solapamiento, así como a una mayor o menor propensión
al desarrollo de procesos linfoproliferativos malignos. Dentro de este con
junto se incluyen la parapsoriasis en placas, la pitiriasis liquenoide y la
papulosis linfomatoide.
La parapsoriasis en placas se define como una dermatitis crónica idiopáti
ca que presenta en algunos casos riesgo de progresión a linfoma cutáneo
de células T. Algunos autores, sin embargo, incluyen en este grupo aquellas
lesiones que clínicamente sugieren una micosis fungoide pero que histo
lógicamente no cumplen los criterios necesarios para establecer este diag
nóstico.
Características clínicas
78
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas 5
Pronóstico y seguimiento
79
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
5 Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas
Tratamiento (tabla 1)
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Pitiriasis liquenoide
La pitiriasis liquenoide representa un grupo de enfermedades inflamatorias
cutáneas que incluyen la pitiriasis liquenoide y varioliforme aguda (PLEVA),
la enfermedad ulceronecrótica febril de Mucha-Habermann (subtipo de
PLEVA) y la pitiriasis liquenoide crónica (PLC). Se consideran trastornos
linfoproliferativos T autolimitados que pueden asociarse con la micosis
fungoide.
Características clínicas
80
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas 5
Con el paso de los días la zona central de cada una de las pápulas se necro
81
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
5 Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas
Diagnóstico diferencial
El principal diagnóstico diferencial es con la papulosis linfomatoide (tabla 2).
Otros cuadros que se pueden confundir con esta entidad se recogen en el
capítulo 3.
82
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas 5
Evolución
Las pitiriasis liquenoides siguen un curso variable. De forma genérica, se
ha descrito un mejor pronóstico en aquellos pacientes con inicio y recu
rrencia de lesiones con morfología de PLEVA. No obstante, se ha propues
to que la distribución de las lesiones podría ser más importante que su
forma de presentación a la hora de definir su pronóstico. De este modo,
las formas de afectación difusa, central y periférica tendrían un tiempo de
evolución corto, intermedio y largo, respectivamente.
A pesar de que la pitiriasis liquenoide y sus variantes se consideran gene
ralmente trastornos benignos y autolimitados, se han descrito casos con
evolución a micosis fungoide u otras formas de linfoma cutáneo. Por ello
se recomienda el seguimiento periódico de estos pacientes.
Tratamiento
83
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
5 Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas
Clínica
Evolución
84
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas 5
Tratamiento
Características clínicas
85
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 5
Tabla 4. Subtipos que conforman el espectro clínico de la pitiriasis rubra pilaris
86
Edad de inicio Adulto Juvenil Variable
Distribución Generalizada Focal Generalizada Generalizada
Características Hallazgos clásicos: • Inicio en Hallazgos clásicos (igual que la del • Asociada a
clínicas • Placas de color rojo anaranjado con la época adulto): infección por
áreas de piel respetada prepuberal • Inicio entre los 5 y los 10 años de VIH
• Pápulas queratósicas foliculares • Afectación de vida • Similar al tipo I
codos y rodillas Hallazgos en el tipo V: • Asociada a
• Queratodermia palmoplantar cérea
• Queratodermia • Forma familiar más frecuente queratosis
• Extensión caudal
palmoplantar folicular, acné
Hallazgos en el tipo II: • Inicio al nacimiento o durante los
• Eritema conglobata e
primeros años de vida
• Componente hereditario variable hidradenitis
• Pápulas • Hiperqueratosis folicular
• Eritrodermia menos frecuente supurativa
foliculares
• Descamación ictiosiforme
• Áreas de dermatitis eccematosa
• Eritema
• Descamación ictiosiforme en piernas
• Cambios esclerodermiformes en
• Queratodermia palmoplantar
manos y pies
verrugosa
• Alopecia ocasional
Curso Aclaramiento a Curso crónico Curso variable Aclaramiento a Curso crónico Variable. Buena
los 3 años en el los 3 años en la respuesta al
80 % de los casos mayoría de los tratamiento
casos antirretroviral
Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas
Tipo clínico I. Clásica del II. Atípica del IV. Circunscrita III. Clásica juvenil V. Atípica juvenil VI. Asociada al VIH
adulto adulto juvenil
Prevalencia 55 % 5% 25 % 10 % 5 < 1%
VIH: virus de la inmunodeficiencia humana.
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas 5
Evolución
87
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
5 Dermatosis papuloescamosas - Otras alteraciones eritematodescamativas
Tratamiento
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
88
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides 6
Clasificación (tabla 1)
Tabla 1. Tabla resumen del liquen plano y las dermatosis liquenoides
Liquen plano y dermatosis liquenoides
LP Pápulas púrpuras poligonales Corticoides tópicos,
planas y pruriginosas intralesionales, sistémicos
Múltiples variantes según Tacrólimus y pimecrólimus
morfología, disposición Griseofulvina, metronidazol,
y localización hidroxicloroquina, retinoides, etc.
ELF Lesiones similares al LP Retirar el fármaco
Más generalizada, eccematosa/ Similar al LP
psoriasiforme. Fotodistribución
frecuente. Respeto de mucosas
EICH EICH aguda: eritema Tratamiento de las lesiones
palmoplantar y erupción cutáneas
morbiliforme eritematosa, puede Prednisona
evolucionar a una NET Ciclosporina
EICH crónica: polimórfico, puede
recordar un liquen plano, liquen
escleroso, morfea y fascitis
eosinofílica
Liquen Múltiples pápulas pequeñas Sin tratamiento o sintomático
estriado dispuestas linealmente (líneas
de Blaschko). Asintomáticas.
Más frecuente en miembros
inferiores en niños
Liquen Múltiples pápulas, diminutas, Tratamiento sintomático
nítido agrupadas, del color de la piel Corticoides o inhibidores
Anatomía patológica característica de la calcineurina tópicos,
antihistamínicos orales, UVB-BE
Continúa
89
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
6 Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides
Tabla 1. Tabla resumen del liquen plano y las dermatosis liquenoides (Cont.)
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Liquen plano
El liquen plano (LP) es una enfermedad inflamatoria idiopática que pue-
de afectar a la piel, anejos y mucosas. Las lesiones características son las
pápulas violáceas pruriginosas que aparecen en muñecas, antebrazos, región
genital, tercio distal de los miembros inferiores y región presacra. Las lesio-
nes características pueden resumirse en las famosas 5 «P» del LP: Pápulas,
Púrpuras, Poligonales, Pruriginosas, Liquen Plano (tabla 2).
Tabla 2. Epidemiología
Prevalencia:
Cutáneo: 0,22-1 %. De ellos, un 75 % presenta lesiones en mucosas
Oral: 1-4 %. De ellos, solo el 10-20 % presentará liquen plano (LP) cutáneo
Edad: 30-60 años
Sexo: Mujeres > hombres (2:1)
Raza: El LP hipertrófico es más frecuente en la raza negra
Características clínicas
90
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides 6
91
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
6 Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides
Figura 2. Liquen
plano erosivo plantar.
92
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides 6
Diagnóstico
Tratamiento
93
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
6 Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides
Corticoides Intralesionales
• Acetónido de triamcinolona (más usado): 3 mg/mL
(hasta 5-10 mg)
• Sobre todo lesiones resistentes o muy hipertróficas.
Si el uso es correcto, no hay absorción sistémica.
Vigilar la atrofia y la hipopigmentación
Sistémicos
• Prednisona. Dosis mínima: 15-20 mg al día
(hasta 30-60 mg al día) durante 2 a 6 semanas
(valorar eficacia y disminuir la dosis progresivamente)
• Casos de rebote y rebrote de las lesiones. La respuesta
puede ser muy rápida. Vigilar alteraciones
de la glucemia, osteopenia-osteoporosis, etc.
Inhibidores • Tacrólimus 0,1 %, dos o tres veces al día durante 15-30 días
de la calcineurina • Pimecrólimus 1 %, dos veces al día durante 4 semanas
• Fundamental en LP oral y genital
Griseofulvina • 500 mg al día durante 3 a 6 meses
Lesiones orales erosivas
Metronidazol • 500 mg dos veces al día durante 20 a 60 días
Útil en el LP generalizado
Hidroxicloroquina • 200-400 mg al día. LP pilar y alopecia frontal fibrosante.
Ojo: puede inducir ELF
Retinoides sistémicos • Acitretina, 30 mg al día durante 8 semanas
PUVA o PUVASOL o • Baño, vía sistémica (8-MOP). Solo o asociado
UVB banda estrecha a corticoides. Lesiones extensas o resistentes
Ciclosporina • 1-6 mg/kg al día por vía oral, varios meses.
Casos resistentes o graves. Remisión rápida
Otros • Fotoféresis extracorpórea, sulfasalazina oral (1,5-3 g/día
4 semanas), metotrexato, micofenolato, inhibidores de
TNF-α, apremilast, Ig IV
8-MOP: 8-metoxipsoraleno; ELF: erupciones liquenoides por fármacos; LP: liquen plano; PUVA:
terapia con psoraleno y radiación ultravioleta de longitud de onda A; TNF-α: factor de necrosis
tumoral alfa; UVB: radiación ultravioleta de longitud de onda B.
94
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides 6
Dermatosis liquenoides
95
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
6 Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides
96
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides 6
97
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
6 Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides
98
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas - Liquen plano y dermatosis liquenoides 6
99
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
7 DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto
Dermatosis eccematosas
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Dermatitis de contacto
Carlos Suárez García, Belén Pinilla Martín, Marcos Hervella Garcés
y Begoña García Bravo
Epidemiología
Los eccemas en general suponen un 25 % de los motivos de consulta der-
matológicos en atención primaria que, a su vez, constituyen un 8 % de la
actividad global de los médicos generales. Las dermatitis de contacto como
100
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto 7
Clínica
La expresión clínica del eccema de contacto más frecuente es la dermatitis,
patrón inflamatorio polimorfo que en fase aguda se caracteriza por eritema
y vesículas o ampollas (fig. 1) y en la fase crónica por sequedad, liquenifi-
cación y fisuras. En la tabla 2 se enumeran algunos de los perfiles de caso más
típicos.
Figura 1. Dermatitis de
contacto alérgica aguda.
Por ser uno de los motivos de consulta más frecuente en las unidades de
contacto, cobra especial importancia el eccema de manos. Se calcula que
la tasa de prevalencia anual de eccema de manos es del 10 % para la po-
blación general. El perfil epidemiológico y clínico de los pacientes con
eccema de manos remitidos a las unidades de contacto es el de una mujer
joven, en edad laboral, y que consulta para descartar una relación ocupa-
cional. En general se acepta que las pruebas epicutáneas deben realizarse
desde el mismo momento en que se sospeche una dermatitis de contacto
alérgica (DCA).
101
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
7 DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto
Criterios diagnósticos
El 80 % de los eccemas de contacto son irritativos. Para el correcto diag-
nóstico de una DCA es necesario una completa historia clínica y exploración
física (tabla 3) junto a una serie de test diagnósticos. Las pruebas epicutá-
neas son el procedimiento diagnóstico de elección para la DCA (sensibili-
dad y especificidad entre el 70 y el 80 %). Mediante su realización se pre-
tende reproducir, de manera controlada, una reacción de hipersensibilidad
retardada desencadenada por el contacto con una sustancia a la cual el
paciente se ha sensibilizado previamente.
102
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto 7
Serie estándar
La serie estándar española de pruebas epicutáneas se basa en los criterios
del Grupo Español en Investigación de Dermatitis de Contacto y Alergia
Cutánea (GEIDAC) y está sujeta a modificaciones en función del cambio
de la prevalencia de las sensibilizaciones de la población a la cual va dirigi-
da. Actualmente consta de 32 alérgenos (tabla 4).
103
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
7 DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto
104
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto 7
Los alérgenos causales más frecuentes varían según las series, pero suelen
105
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
7 DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto
Figura 2. Colocación de
las pruebas de contacto.
106
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto 7
107
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
7 DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto
108
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto 7
Tratamiento
109
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
7 DERMATOSIS ecCematosas - Dermatitis de contacto
Protección:
Uso de guantes: son útiles como protección en muchos trabajos, pero también
pueden irritar. Se usan diferentes tipos según el trabajo: goma, cuero o
algodón. Los guantes deberán utilizarse durante el menor tiempo posible; si se
emplean más de 10 minutos, se recomienda colocar unos de algodón debajo.
Deben estar limpios y secos. Se recomiendan guantes de vinilo o nitrilo para
evitar la sensibilización al látex. Usar guantes en la calle durante los meses de
invierno
Cremas barrera y cremas hidratantes: en ningún caso sustituyen a los guantes.
Las cremas hidratantes ayudan a mantener la barrera cutánea. Deben aplicarse
tanto durante el trabajo como al acabar este. Deben ser ricas en lípidos y
exentas de perfumes
110
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica 8
Dermatitis seborreica
111
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 8
Dermatitis seborreica
112
Cuero cabelludo Cara y zonas no pilosas
• Champú antifúngico • Corticoide tópico en loción • Crema, champú o gel • Corticoide tópico en
(2-3 veces (v)/semana, o solución (1-2 v/día) antifúngico (1 v/día): crema o loción (1-2 v/día)
5-10 min): imidazoles
Imidazoles (ketoconazol 2%) Alternativas: Alternativas:
Sulfuro de selenio 1-2,5% • Queratolíticos en solución, Alternativas: • Tacrólimus/pimecrólimus
Piritiona de cinc 1-2% champú, aceites o • Lociones, emulsiones, geles (2 v/día)
Piroctona olamina 0,3-3% ungüentos: ácido salicílico o cremas con:
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica 8
Introducción y epidemiología
Fisiopatología
El mecanismo exacto por el que se desarrolla la dermatitis seborreica sigue
siendo desconocido. Los factores que actualmente se cree que desempeñan
un papel importante en la patogenia de la enfermedad y que permitirán
comprender mejor el tratamiento se recogen en la figura 2.
113
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
8 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica
Clínica
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Eritrodermia
Algunos autores siguen utilizando el término «eritrodermia
descamativa de Leiner» como sinónimo de dermatitis seborreica
extensa. Sin embargo, actualmente se cree que son dos entidades
distintas, ya que la eritrodermia de Leiner se asocia con retraso del
crecimiento y diarrea, siendo atribuida a algún déficit nutricional
114
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica 8
115
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
8
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica
Figura. 6. Placa
eritematodescamativa en la
línea de implantación del cuero
cabelludo (corona seborreica)
junto con pitiriasis seca.
Diagnóstico
Es un diagnóstico eminentemente clínico, pero en algún caso puede ser
difícil, al no haber criterios diagnósticos bien definidos. La biopsia cutánea
no es diagnóstica y presenta hallazgos solapados con la psoriasis y el eccema
crónico.
Es necesario hacer un buen diagnóstico diferencial.
En la forma infantil debe distinguirse del eccema atópico (tabla 3), la pso-
riasis, la histiocitosis de células de Langerhans, la eritrodermia de Leiner
y el síndrome de la piel escaldada estafilocócica.
116
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica 8
Tabla 4. Tronco
Dermatitis seborreica Pitiriasis rosada Pitiriasis versicolor
Distribución Zonas seborreicas En camiseta y Zonas seborreicas
Pliegues pantalón corto Cuello
Lesiones Circinadas Placa heráldica Máculas o manchas
Psoriasiformes Pápulas o placas blancas, rojas o
anulares con collar parduscas con
Pitiriasiformes
descamativo descamación
Descamación untuosa furfurácea
periférico
Curso Crónico Agudo Crónico
Luz de Wood Negativo Negativo Amarillenta
Tabla 5. Pliegues
Tiña Dermatitis Candidiasis Psoriasis Eritrasma
seborreica
Borde Sí No No Sí/no No
elevado
Fisura No No Sí No No
en fondo
Lesiones No No Sí No No
satélites
Luz Amarillenta Negativo Negativo Negativo Rojo
de Wood
Cultivo Dermatofito Malassezia Candida Negativo Corynebacterium
minutissimum
117
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
8 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica
Tratamiento
El tratamiento va dirigido a reducir la colonización de la piel por levaduras
del género Malassezia, disminuir la hipersecreción sebácea y controlar la
reacción local inflamatoria. Para ello existe un amplio arsenal de fármacos,
lo que indica que no hay un tratamiento ideal. La utilización de estos, solos
o más comúnmente asociados, dependerá de la edad del paciente, la loca-
lización y extensión de las lesiones y de la fase de la enfermedad (brote o
quiescente). En los casos que presenten sobreinfección de las lesiones por
hongos (Candida spp.) o bacterias será necesario instaurar además el tra-
tamiento oportuno.
La actuación terapéutica debe contemplar los siguientes apartados:
Medidas generales
118
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica 8
Antifúngicos
•P resentan una eficacia similar a los corticoides, pero un efecto más lento.
A largo plazo son más seguros y presentan menos recidivas, por lo que son
especialmente útiles en formas leves, en formas moderadas-graves asociadas
a corticoides y en fases de mantenimiento.
• El más usado es el ketoconazol 2 %, con acción antiinflamatoria y que actúa
sobre la hiperqueratosis.
• Otros: ciclopirox olamina 1-1,5 %, otros derivados azólicos y piroctona olamina
0,3-3 %.
Queratolíticos
• Facilitan el desprendimiento de las escamas, siendo especialmente útiles
en el cuero cabelludo, aunque pueden emplearse en otras zonas a menor
concentración; además, favorecen la penetración de otros principios activos.
Son útiles en el mantenimiento y prevención de recidivas. Cuando hay
componente inflamatorio importante pueden tener efecto irritativo. Se
encuentran disponibles:
–– Sulfuro de selenio 1-2,5 % y piritiona de cinc 1-2 %: además tienen acción
fungicida.
–– Coaltar: acción antiséptica y antiinflamatoria. Puede ser irritativo.
–– Peróxido de benzoilo al 2,5 %: efecto antiinflamatorio. Rápidas recidivas tras
la supresión.
–– Keluamida: efecto antiinflamatorio. Especialmente útil en la cara por su
actividad queratolítica leve y su excelente tolerancia.
–– Otros: ácido salicílico (2-5 %), urea (5-10 %), ácido retinoico (0,025-0,1 %),
aceite de enebro, ictiol, breas, azufre (5 %), propilenglicólico, niacinamida,
alfa-hidroxiácidos, ácido undecilénico y ácido azelaico. El aceite de oliva es
especialmente útil para desprender la costra láctea.
119
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
8 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis seborreica
Sistémico
El tratamiento farmacológico sistémico solo está indicado en situaciones
especiales, como la dermatitis seborreica generalizada muy intensa, resis-
tente al tratamiento tópico, o eritrodérmica. Las posibilidades terapéuticas
son:
• Antifúngicos orales:
–– Ketoconazol (200 mg al día durante 4 semanas): actualmente no se
utiliza como primera opción por el riesgo de hepatotoxicidad.
–– Itraconazol (200 mg al día durante 7 días).
• Corticoides orales: prednisona (0,5-1 mg/kg al día). Antes de su admi-
nistración es importante descartar psoriasis y rosácea, ya que podría
desencadenar un brote.
• Fototerapia: PUVA o UVB.
• Retinoides orales: isotretinoína (0,5 mg/kg al día durante 5-6 meses).
Especialmente útil en pacientes con dermatitis seborreica asociada a
acné o rosácea. Frecuentes recidivas tras la supresión.
120
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica 9
Dermatitis atópica
121
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
9 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
Introducción y epidemiología
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Etiopatogenia
La etiología y patogenia de la enfermedad no han sido aún totalmente
elucidadas. Además de una clara predisposición genética (con un 80 % de
corcondancia en gemelos homocigóticos y 20 % en heterocigóticos), se
cree que existen muchos factores que desempeñan un papel en la patogé-
nesis de la dermatitis atópica (tabla 1).
122
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica 9
Características clínicas
Tradicionalmente se distingue entre manifestaciones típicas y atípicas, am-
bas muy frecuentes. Además, diversas enfermedades cutáneas y extracutá-
neas se asocian de forma significativa a la dermatitis atópica.
123
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
9 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
124
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica 9
Diagnóstico
1. Criterios diagnósticos: el diagnóstico es fundamentalmente clínico. Los
criterios más aceptados son los criterios de Hanifin y Rajka (tabla 5).
125
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
9 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
son:
• Sistema SCORAD (SCORing Atopic Dermatitis): oscila entre 0 y 103.
La valoración es distinta entre los mayores y menores de 2 años (fig. 4).
• Índice EASI (Eczema Area and Severity Index). Modificado a partir
del Psoriasis Area and Severity Index de la psoriasis. La extensión
cambia entre menores y mayores de 8 años. Oscila entre 0 y 72.
4,5
18 18
4,5 4,5 4,5 4,5
9 9 9 9
B. Intensidad (0-18)
126
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica 9
3 3 3 3
Área (0-6)
3 0,2 3 0,3 3 0,2 3 0,3
=
Área
0–0
1 – 1 < 10 %
2 – 10 < 30 %
3 – 30 < 50 %
4 – 50 < 70 %
5 – 70 < 90 %
6 – 90 > 100 %
127
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
9 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
128
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica 9
Tratamiento
Los objetivos son la reducción de los signos y síntomas, prevenir las recaídas
e intentar un manejo a largo plazo del cuadro (tablas 8 y 9).
129
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
9 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
130
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica 9
Tratamiento tópico
Corticoides tópicos
Los corticoides tópicos son considerados el tratamiento de referencia y de
primera línea de la dermatitis atópica, ya que han demostrado su alta efi-
cacia en el control de los brotes (remisión, estabilización y mantenimiento).
Sin embargo, su perfil de efectos adversos limita su uso a largo plazo de
forma continuada. Por otra parte, se ha comunicado la disminución en los
brotes de dermatitis atópica con el uso de un tratamiento de mantenimien-
131
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
9 Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
Otros
Breas y alquitranes, doxepina, inhibidores de la fosfodiesterasa, naltrexona
en crema y antagonistas del factor nuclear kappa B (NF-κB).
132
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 12. Principales tratamientos sistémicos en la dermatitis atópica
Fármaco Indicación Características Posología Controles Contraindicaciones
Corticoides orales Brote agudo Mejoría del picor, Ciclos intermitentes Disminución progresiva Hipersensibilidad
de DA severa eritema, infiltración Dosis inicial: de la dosis a esteroides
• Prednisona:
A corto plazo y exudado 0,5 mg/kg al Glucemia y TA Infección activa grave
Dacortin® (2,5, 5, 30 mg)
Efecto anti Los efectos día y disminuir Tensión ocular periódicamente Queratitis herpética
Prednisona alonga® (5, 10, 50 mg) secundarios limitan progresivamente
inflamatorio e Prevención de la osteoporosis Psicosis-depresión
• Prednisolona: Estilsona® inmunosupresor su uso Mejor en dosis única
Uso controvertido en
• Deflazacort: matinal; a veces se
niños
Zamene® (6, 20 mg, gotas) dividen en varias
tomas
Dezacor® (6, 30 mg, gotas)
Asociar protector
Deflazacort® (6, 30 mg) gástrico
• Metilprednisolona: Urbason®
(comp. 4, 16, 40 mg; amp. 8, 20,
40 mg)
Ciclosporina oral Brotes resistentes Rapidez de acción Dosis inicial: Anamnesis y exploración física Absolutas:
y graves de DA Efectos secundarios 3-5 mg/kg al día Control de la TA: basal, • HTA no controlada
Sandimmun neoral®
Puede emplearse en dos tomas cada 2 semanas los primeros
(cáps. 25, 50, 100 mg) Posibilidad • Insuficiencia renal
también en de recaída Ciclo corto durante 3 meses y después mensual
Suspensión 10 % • Infecciones graves
niños (fuera de al suspender. 3-4 meses Tratamiento de las infecciones
guía) Relativas:
Efecto rebote Pruebas analíticas:
• Neoplasias
Monitorización • Hemograma
• > 65 años, < 18 años
• Perfil renal (cada 2 semanas
• Hepatopatía, VHC
durante 3 meses, y luego
mensualmente) • Hábitos tóxicos
• Perfil hepático • Inmunodeficiencias
• Perfil lipídico, cada 6 meses • Fármacos nefrotóxicos
• Electrólitos: K y Mg, cada
6 meses
133
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
Continúa
9
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 9
Tabla 12. Principales tratamientos sistémicos en la dermatitis atópica (Cont.)
Fármaco Indicación Características Posología Controles Contraindicaciones
134
Azatioprina Útil ahorrador Lento efecto Empírica: Evaluación clínica Absolutas:
de corticoides (demora hasta 1-2,5 mg/kg al día y exploración • Reacción
Imurel® 4-6 semanas)
DA grave Dosis ajustada a Pruebas analíticas: inicialmente de hipersensibilidad
(cáps. 50 mg) resistente del Efectos enzima TPMT: cada 2 semanas durante • Embarazo
adulto (fuera de secundarios: < 5 U.: contra 3 meses y luego cada 2 meses
guía) inmunosupresión indicada • Infección grave activa
• Hemograma con plaquetas
DA grave 5-13,7 U.: hasta Precaución, interacciona:
• Bioquímica: perfil hepático y
resistente en 0,5 mg/kg al día renal (si el filtrado glomerular • Alopurinol
niños (fuera de 13,7-19 U.: hasta < 10 mL/min, ↓ dosis en • IECA
guía) 1,5 mg/kg al día 50 %; si está entre 15 y • Warfarina
> 19 U.: hasta 50 mL/min, en un 25 %)
• Metotrexato
2,5 mg/kg al día Prueba de embarazo si es
pertinente
Micofenolato de mofetilo Útil ahorrador Efectos secundarios 1-3 g/día Anamnesis y exploración física Contraindicado:
de corticoides gastrointestinales En niños cada 6-12 meses • Embarazo
CELL-CEPT® frecuentes
DA grave (20-50 mg/kg/día) Pruebas analíticas: • Úlcera péptica
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
Continúa
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 12. Principales tratamientos sistémicos en la dermatitis atópica (Cont.)
Fármaco Indicación Características Posología Controles Contraindicaciones
Fototerapia DA estabilizada Riesgo de recidiva Lo más usado: UVB-BE
Estabilizante en al suspender (puede emplearse en
pacientes graves niños)
Fase aguda: UVA1,
PUVA (radiaciones
UVA en adultos
exclusivamente)
Crónica: UVB-BE
o UVAB
Metotrexato Útil ahorrador Efecto lento (hasta 5-15 mg/semanales Cada mes-2 meses. Embarazo, lactancia,
de corticoides 8-12 semanas) Se puede Hemograma, creatinina, hepatopatía,
DA grave Efectos incrementar hasta transaminasas y propéptido discrasias sanguíneas,
resistente del secundarios: 25 mg/semanales procolágeno aminoterminal depresión medular,
adulto (fuera de hematológicos, hipersensibilidad
Niños: 10-15 mg/m2/ al metotrexato,
guía) alteración semanales
perfil hepático, insuficiencia renal grave,
DA grave alcoholismo crónico,
resistente del gastrointestinales
inmunodepresión
niño (fuera de
guía)
DA: dermatitis atópica; HTA: hipertensión arterial; IECA: inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina; K: potasio; Mg: magnesio; PUVA: terapia con
psoraleno y radiación ultravioleta de longitud de onda A; TA: tensión arterial; TPMT: tiopurilmetiltransferasa; UVA: radiación ultravioleta de longitud de onda A; UVB:
radiación ultravioleta de longitud de onda B; UVB-BE: radiación ultravioleta de longitud de onda B de banda estrecha; VHC: virus de la hepatitis C.
135
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
9
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas 9
Tabla 13. Otros tratamientos sistémicos en la dermatitis atópica
Fármaco Mecanismo de acción/indicación Evidencia de la eficacia en la DA Uso
136
Antihistamínicos Control del prurito No hay pruebas científicas de su utilidad en
Los de tipo sedante útiles para: el control del picor de pacientes atópicos.
Más eficaces otros fármacos inhibidores de
• Mejorar el sueño en brotes
la IL-2
• Reducir síntomas alérgicos
Interferón g Citocina producida por linfocitos T Diversos estudios han demostrado que puede Efectivo y seguro. Efectos secundarios
Th0/Th1 mejorar la DA de forma significativa sin pseudogripales
Inhibe in vitro a la IL-4 que induce la síntesis disminuir los niveles de IgE Dosis y esquemas de tratamiento variables:
de IgE • Inyecciones subcutáneas diarias (beneficio
Pacientes con formas severas y recalcitrantes rápido y duradero), mantenimiento con
que no responden o no toleran otros dosis a días alternos o semanales
tratamientos • Inicio: 1,5 millones UI/m2, 3 veces por
semana hasta mejoría
Mantenimiento: 0,5 millones UI/m2, 3 veces
por semana
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 13. Otros tratamientos sistémicos en la dermatitis atópica (Cont.)
Fármaco Mecanismo de acción/indicación Evidencia de la eficacia en la DA Uso
Inhibidores de Aprobados para el tratamiento del asma y la No hay suficiente evidencia en la literatura
los leucotrienos rinitis alérgica médica que avale su uso en la DA
Montelukast, Opción en pacientes asmáticos que además Se han comunicado diferentes
zafirlukast y tengan síntomas de DA estudios con buenos resultados
zileuton
Tratamientos Existe por primera vez un fármaco biológico aprobado para la DA: dupilumab. Existen además nuevas líneas de tratamiento pendientes de
biológicos aprobación en los próximos años
Dupilimab Es un anticuerpo monoclonal que bloquea Basada en los ensayos SOLO y LIBERTY AND 600 mg dosis de inducción. 300 mg cada
(Dupixent®) los receptores de la IL-4 y la IL-13. Indicado CHRONOS 2 semanas
para DA moderada o severa en pacientes Tiempo de respuesta entre 4-6 semanas.
adultos que no responden a los tratamientos Hasta una tasa de 70 % de EASI 75
habituales para esta enfermedad. En niños a las 4 semanas
está en ensayo clínico
CPK: creatina fosfocinasa; DA: dermatitis atópica; Ig: inmunoglobulina; IL: interleucina; TA: tensión arterial; TSH: hormona estimulante de la tiroides.
137
Dermatosis ecCematosas - Dermatitis atópica
9
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis papuloescamosas y eccematosas
10 Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Enfermedades vesiculoampollosas
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Introducción
Las vesículas y ampollas son lesiones elementales de la piel que pueden
estar presentes en múltiples procesos cutáneos, tanto infecciosos (herpes,
impétigo ampolloso) como inflamatorios (eccemas, liquen plano, lupus
eritematoso cutáneo, erupción fija pigmentaria), así como en algunas geno
dermatosis (enfermedad de Hailey-Hailey, epidermólisis ampollosa). Exis
te, además, un grupo de enfermedades en las que se puede demostrar la
presencia de anticuerpos circulantes dirigidos contra la superficie de los
queratinocitos epidérmicos (dermatosis ampollosas intraepidérmicas) o
contra la membrana basal epidérmica (dermatosis ampollosas subepidér
micas). Aunque se trata de procesos relativamente poco frecuentes, antes
del uso generalizado de los glucocorticoides sistémicos algunos evolucio
naban invariablemente a la muerte. Actualmente, a pesar de la utilización
sistemática de glucocorticoides y otros inmunomoduladores sistémicos que
han disminuido drásticamente la morbimortalidad, se mantiene una ele
vada morbilidad debida en gran medida a las características intrínsecas de
los pacientes y a la iatrogenia de los tratamientos.
138
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
Es conocido que los anticuerpos del pénfigo son del tipo inmunoglobulina
G (IgG) y que desempeñan un papel patogénico primario en la formación
de las ampollas. Dichos autoanticuerpos inhiben la adhesión intercelular de
los queratinocitos mediada por desmogleínas (Dsg), con la consiguiente
formación de ampollas intraepidérmicas, incluso en ausencia de proteínas
del complemento y células inflamatorias.
Aunque se ha avanzado mucho en los últimos años en cuanto al conoci
miento de los mecanismos fisiopatogénicos de la formación de las ampollas,
sigue sin conocerse el proceso por el cual se induce la formación de auto
anticuerpos. Se piensa que en una persona genéticamente predispuesta
algún factor ambiental desencadenaría en última instancia la producción
de autoanticuerpos. Un modelo interesante que apoya esta teoría es el PF
endémico de algunas zonas de Brasil (fogo selvagem) y de Túnez. Esta varie
dad de PF, que tiene una elevada tasa de agregación familiar, es endémica
de algunas regiones rurales de estos países, motivo por el cual se supone
la intervención de algún agente ambiental sobre una población genética
mente predispuesta.
139
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10 Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Epidemiología
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Pénfigo vulgar
Cuadro clínico
El dato clínico más característico, constante y precoz en los pacientes con
PV es el desarrollo de erosiones dolorosas en la mucosa oral. En la mayoría
de los casos las lesiones orales preceden a la aparición de lesiones cutáneas
y en algunos pacientes esta será la única manifestación de la enfermedad.
La mucosa oral se ve afectada en forma de erosiones de bordes irregulares,
muy dolorosas, que limitan la ingesta de líquidos y alimentos. También es
típica la extensión de las erosiones a la semimucosa labial dando lugar a la
formación de costras hemorrágicas (fig. 2A). Además, en pacientes con
enfermedad muy extensa pueden estar afectadas otras mucosas como la
conjuntiva, faríngea, esofágica o anogenital.
Las lesiones cutáneas primarias del PV son ampollas flácidas de techo fino
que pueden aparecer sobre piel sana o sobre base eritematosa y se localizan
preferentemente en la cabeza, el tronco y las axilas. Las ampollas son frá
giles y rápidamente evolucionan a erosiones dolorosas y exudativas muy
friables (fig. 2B). El signo de Nikolsky suele ser positivo.
A B
Figura 2. Pénfigo vulgar. (A) La afectación de la mucosa oral en forma de erosiones
muy dolorosas de bordes irregulares es casi constante. (B) Las ampollas flácidas
evolucionan rápidamente a erosiones que sangran con facilidad y, aunque no dejan
cicatriz, su curación es lenta dejando hiperpigmentación residual.
140
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en objetivar acantólisis de predominio suprabasal en
la piel del borde activo de una ampolla o erosión, mediante estudio histo
lógico convencional (fig. 3A).
Además, se debe demostrar la presencia in vivo de autoanticuerpos contra
la superficie de los queratinocitos en la piel o mucosa perilesional median
te inmunofluorescencia directa (IFD) (fig. 3B), así como en el suero del
paciente por inmunofluorescencia indirecta (IFI) usando como sustrato
preferente el esófago de mono. Adicionalmente, se puede realizar un test
de Tzanck de una ampolla para demostrar de forma rápida la presencia de
queratinocitos acantolíticos (tabla 1).
A B
Figura 3. Pénfigo vulgar. (A) La acantólisis suprabasal desencadena la formación de
una ampolla intraepidérmica. Nótese que los queratinocitos basales permanecen
adheridos a la membrana basal (imagen en fila de lápidas) (hematoxilina y eosina
[H&E] 3 200). (B) La IFD demuestra depósitos intercelulares de IgG (IFD 3 200).
Tratamiento
El objetivo del tratamiento debe ser disminuir la producción de autoanti
cuerpos. Así, el tratamiento de primera línea de la enfermedad sigue sien
do la prednisona por vía oral a dosis de 1 mg/kg/día hasta alcanzar res
puesta clínica, con una posterior disminución paulatina. Además, se pueden
141
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10 Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
142
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
Pénfigo foliáceo
Cuadro clínico
En la erupción típica del PF se pueden observar placas eritematosas ero
sionadas cubiertas de escamocostras, sin afectación de las superficies mu
cosas. El inicio de la clínica es insidioso y afecta preferentemente a zonas
seborreicas como la cara, el cuero cabelludo y la parte superior del tronco.
Aunque la lesión primaria del PF son las ampollas, estas no suelen obser
varse, ya que rápidamente evolucionan a erosiones exudativas con esca
mocostras en su superficie (fig. 4). El signo de Nikolsky suele ser positivo.
143
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Diagnóstico
La tabla 1 resume las principales características histológicas, serológicas y
de inmunofluorescencia del PF.
Tratamiento
El esquema terapéutico para pacientes con afectación extensa por PF es
equivalente al descrito para los pacientes con PV. En algunos pacientes con
enfermedad localizada se puede conseguir el control de la enfermedad con
el uso de glucocorticoides potentes tópicos en monoterapia. Además, en
los casos en los que exista evidencia histológica de un infiltrado prominen
te por polimorfonucleares (PMN), el uso de sulfona puede ser de utilidad
(tabla 2).
Otros pénfigos
Pénfigo paraneoplásico
El término pénfigo paraneoplásico (PP) hace referencia a una erupción
cutánea polimorfa de considerable gravedad, que se asocia a un proceso
maligno de base. Las neoplasias asociadas a PP son, en orden de frecuencia,
144
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
145
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10 Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Pénfigo IgA
El término de pénfigo IgA designa un grupo poco frecuente de dermato
sis ampollosas autoinmunitarias que se caracterizan clínicamente por la
aparición de ampollas o vesiculopústulas sobre una base eritematosa, con
tendencia a confluir en placas anulares o circinadas. Las lesiones se loca
lizan de forma característica en las axilas y las ingles, aunque también
puede afectar al tronco y las extremidades. En el estudio histológico, el
dato más característico es la presencia de pústulas intraepidérmicas de
neutrófilos subcórneos o en el estrato espinoso, lo cual determina los dos
subtipos principales. La IFD muestra depósitos intercelulares de IgA en la
epidermis y la IFI demuestra la presencia de autoanticuerpos tipo IgA en
el suero de estos pacientes. El tratamiento de elección es la sulfona, con
la que se obtiene una rápida respuesta en pocos días. También pueden
ser de utilidad los retinoides orales, la prednisona oral, la colchicina o la
PUVA-terapia.
146
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
147
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Penfigoide ampolloso
El penfigoide ampolloso (PA) es la dermatosis ampollosa autoinmunitaria
subepidérmica más frecuente en nuestro medio. En el suero de estos pa
cientes se pueden detectar anticuerpos patogénicos dirigidos contra pro
teínas de los hemidesmosomas. Afecta principalmente a pacientes de edad
avanzada, por lo que suele acompañarse de una elevada morbilidad.
Epidemiología
Aunque el PA puede afectar a pacientes de cualquier edad, la inmensa
mayoría de los casos debutan después de los 60 años de vida. Se calcula que
la incidencia anual es de unos 6-7 casos/millón de habitantes y que aumen
ta de manera lineal con la edad.
Patogenia
El PA es una enfermedad inmunomediada en la que los pacientes desarro
llan una respuesta humoral y celular contra dos autoantígenos bien cono
cidos: el BPAG1 (una proteína intracelular de la familia de las plaquinas
de 230 kDa) y el BPAG2 (una proteína transmembrana de 180 kDa), ambas
148
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
149
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10 Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
A B
Figura 8. Penfigoide ampolloso. (A) Gran ampolla subepidérmica que contiene
numerosos eosinófilos (H&E 3 40). (B) La IFD muestra depósitos lineales de IgG y
C3 a lo largo de la membrana basal (IFD-C3 3 200).
150
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
Evolución y pronóstico
El PA es un proceso crónico que cursa a brotes con períodos asintomáticos
y que tiende a la remisión completa en el curso de los años siguientes al
diagnóstico. Sin embargo, la avanzada edad de los pacientes, las frecuentes
comorbilidades y el uso de inmunodepresores como tratamiento hacen del
PA una enfermedad con una elevada morbimortalidad. Están relacionados
con un aumento de la mortalidad los siguientes factores: edad, índice de
Karnofsky < 40, afectación cutánea extensa, necesidad de dosis altas de
glucocorticoides y presencia de autoanticuerpos circulantes anti-BP180.
Tratamiento
El tratamiento del PA debe fundamentarse en alcanzar la remisión de los
síntomas y de las lesiones cutáneas de la forma más conservadora posible
ya que, debido a las características intrínsecas de estos pacientes, se corre
el riesgo de causar una iatrogenia importante.
151
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10 Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Penfigoide de mucosas
Con el nombre de penfigoide de mucosas (PM) se conoce a un fenotipo
poco frecuente de enfermedad ampollosa subepidérmica, con afectación
predominante de superficies mucosas, un curso crónico y tendencia a la
formación de cicatrices con alteración funcional importante de las zonas
afectadas.
Cuadro clínico
La mucosa oral se ve afectada en el 85 % de los casos, en forma de gingivi
tis, erosiones y ampollas recurrentes o periodontitis, pudiendo evolucionar
a adherencias, retracciones y pérdida de piezas dentales.
152
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
Diagnóstico
Los hallazgos en el estudio histológico y en la IFD son, en la mayoría de los
casos, equivalentes a los descritos para el PA. Sin embargo, tan solo en un
20 % de los pacientes con PM se consigue demostrar la presencia de anti
cuerpos anti-MB en la IFI, pues los títulos de anticuerpos suelen ser bajos.
La sensibilidad de la IFI puede incrementarse si se utiliza como sustrato
piel sana humana separada con solución 1M de NaCl. En esta técnica, en
la mayoría de los pacientes, los IgG circulantes se unen al lado epidérmico
mientras que en el PM antiepiligrina los anticuerpos antilaminina 332 se
unen al lado dérmico (fig. 9). Para diferenciar el PM antiepiligrina de la
epidermólisis ampollosa adquirida (EAA) se precisan estudios complemen
tarios de IFI, con sustratos deficientes en algunas proteínas de la MB o bien
con mapeo antigénico de la MB mediante FOAM (fluorescence overlay
antigen mapping).
Tratamiento
Aunque muchas veces el tratamiento no es satisfactorio, este debe basarse
en el enfoque multidisciplinar de cada una de las zonas afectadas.
Así, el tratamiento de la enfermedad leve de la piel y la mucosa oral debe
basarse en la utilización de glucocorticoides tópicos de alta potencia. Si
con las medidas tópicas no se consigue el control adecuado o existe afec
tación ocular o laringotraqueal, la sulfona es el fármaco de primera elección.
153
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10 Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Cuadro clínico
Clínicamente pueden observarse tres subtipos. La forma clásica o mecáni
ca de EAA se caracteriza por fragilidad cutánea, con la aparición de ampo
llas sobre piel aparentemente sana, que evolucionan a erosiones y curan
típicamente dejando cicatrices y quistes de milium. Suele localizarse en
superficies de extensión, como los codos, el dorso de las manos, las rodillas
y los pies, debiéndose realizar el diagnóstico diferencial con las epidermó
lisis ampollosas hereditarias, la porfiria cutánea tarda y la pseudoporfiria.
El cuero cabelludo se encuentra afectado en un 20 % de los casos, en forma
de alopecia cicatricial. La afectación de mucosas es rara. En la forma infla
matoria de EAA, los pacientes desarrollan un cuadro de ampollas tensas
sobre una base eritematosa en el tronco y las superficies intertriginosas,
casi indistinguible del PA. El prurito puede ser intenso, no existe fragilidad
cutánea y las lesiones curan sin dejar cicatriz. Finalmente, algunos pacien
tes pueden presentar un cuadro casi idéntico al PM.
Diagnóstico
El estudio histológico convencional de las formas clásicas muestra una
a mpolla subepidérmica con mínimo infiltrado inflamatorio, mientras que
en las formas inflamatorias se observa un infiltrado variable compuesto por
eosinófilos, PMN o linfocitos. La IFD demuestra depósitos lineales de IgG
y C3 en la MB que, al separar la piel a nivel de la lámina lúcida, se sitúan en
el lado dérmico. Con la técnica FOAM, en la que se utiliza un microscopio
confocal de rastreo por láser, los inmunorreactantes se localizan por deba
jo de la lámina densa. La IFI muestra IgG circulantes en un 50 % de los
pacientes que, si se utiliza piel sana separada con solución salina 1M (a nivel
de la lámina lúcida), se observa que se unen al lado dérmico (fig. 9).
Tratamiento
Debido a lo poco frecuente que es la EAA, los tratamientos se basan en la
descripción de casos aislados. El tratamiento es, en general, difícil y poco
154
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
Dermatitis herpetiforme
La dermatitis herpetiforme (DH) es la manifestación cutánea de la ente
ropatía sensible al gluten. Se trata de una dermatosis ampollosa autoinmu
nitaria subepidérmica que cursa con una erupción papulovesiculosa muy
pruriginosa, mediada por IgA y PMN, y con respuesta espectacular de la
clínica cutánea a la sulfona. En nuestro medio es la segunda enfermedad
ampollosa subepidérmica más frecuente.
Patogenia
La DH tiene una fuerte predisposición genética, con una altísima asociación
a algunas moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad. Más del
90 % de los pacientes con DH son portadores de HLA-DQ2.
Se piensa que la gliadina del gluten es desaminada por la transglutamina
sa tisular (TG2) del endomisio del intestino, a la cual se une de manera
covalente. Mediante las moléculas HLA-DQ2 o DQ8, las células presenta
doras de antígeno estimularían la producción de IgA anti-TG2, que circu
larían por el torrente sanguíneo en forma de inmunocomplejos. Estos
reaccionan de forma cruzada con la transglutaminasa epidérmica (TG3),
depositándose en las papilas dérmicas con la posterior infiltración por
PMN y separación proteolítica de la epidermis de la dermis subyacente.
Esta teoría estaría apoyada por el dato de que la administración oral de
yoduros produciría lesiones idénticas en zonas de piel sana por estimulación
de la quimiotaxis de los PMN.
Cuadro clínico
La DH suele debutar entre los 10 y los 50 años de edad en forma de una
erupción polimorfa muy pruriginosa. Así, se pueden observar pápulas erite
matosas, placas urticariformes o vesículas con tendencia a agruparse. Las
lesiones suelen estar distribuidas de forma simétrica en las nalgas, la espalda
y las superficies de extensión de codos y rodillas. La mucosa oral se ve afec
tada en más de la mitad de los pacientes, en forma de sequedad y erosiones.
Todos los pacientes tienen algún grado de enteropatía sensible al gluten.
En la mayoría de ellos será subclínica y tan solo el 20 % desarrollará un
155
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10 Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Diagnóstico
Los principales hallazgos en el estudio histológico convencional, así como
en la IFD e IFI de la DH se sintetizan en la tabla 5.
Tratamiento
El tratamiento de la DH debe fundamentarse en una dieta libre de gluten
estricta, que mejorará tanto la enfermedad intestinal como la cutánea,
normalizará los títulos de IgA antiendomisio y permitirá prevenir el desa
rrollo de linfomas intestinales.
156
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
Patogenia
El antígeno principal contra el que van dirigidos los IgA es el BPAG2, pero
el epítopo exacto se encuentra en un dominio diferente del PA. Así, de
forma similar a lo que ocurre en la DH, la acumulación de IgA en la unión
dermoepidérmica provocaría la quimiotaxis de los PMN, cuyas enzimas
proteolíticas producirían el daño de la MB.
La DAL se ha asociado a procesos digestivos (colitis ulcerosa y enfermedad
de Crohn), autoinmunitarios (lupus eritematoso, dermatomiositis, tirotoxi
cosis, artritis reumatoide), neoplásicos (hematológicos, esófago, vejiga,
melanoma), infecciones (varicela-zóster, virus respiratorios) y fármacos
(vancomicina, penicilinas, cefalosporinas, inhibidores de la enzima de con
versión de la angiotensina, antiinflamatorios no esteroideos).
Cuadro clínico
El cuadro clínico de la DAL es variable, pues en algunos pacientes la forma
de presentación puede consistir en erupciones similares a las descritas en la
DH, mientras que otros muestran lesiones parecidas a las observadas en el
PA. Muy típica de la DAL es la erupción de placas urticariformes anulares o
policíclicas, con la presencia de ampollas tensas que pueden adoptar una
disposición circular en «collar de perlas» (fig. 10). Las localizaciones más
frecuentes son el tronco, el abdomen y la parte proximal de las extremidades.
Aunque la DAL no suele afectar a las superficies mucosas, se han descrito
formas similares al PV con afectación importante de mucosas.
157
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
10
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias
Diagnóstico
En el estudio histológico convencional, las placas urticariformes iniciales
suelen mostrar un infiltrado de PMN alineados a lo largo de la MB epidér
mica, que al evolucionar tienden a formar abscesos en las papilas dérmicas
(fig. 11A). El diagnóstico definitivo viene dado por el depósito lineal de
IgA en la MB en la IFD y la demostración mediante IFI de IgA circulantes
anti-MB epidérmica (fig. 11B).
A B
Figura 11. Dermatitis herpetiforme. (A) Microabscesos de neutrófilos en la papila
dérmica, con la formación de una ampolla subepidérmica (H&E 3 200). (B) La
IFD muestra depósitos típicamente granulares de IgA en las papilas dérmicas (IFD-
IgA 3 200).
Tratamiento
El fármaco de elección es la sulfona, que consigue una rápida y eficaz
respuesta clínica en horas o pocos días. Si no se consigue el control de la
enfermedad, se puede asociar prednisona a dosis de 0,5-1 mg/kg/día. El
158
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesIculoampollosas - Dermatosis ampollosas autoinmunitarias 10
159
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
11 Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema
Urticaria y angioedema
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Urticaria y angioedema
Helena Álvarez Garrido, Jaime Company Rodríguez-Quiroga,
Susana Córdoba Guijarro y Alberto Miranda Romero
160
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema 11
Introducción
La urticaria es una enfermedad pruriginosa que afecta a piel y mucosas,
caracterizada por la aparición de habones, angioedema o ambos. Las lesio-
nes se producen por vasodilatación y edema local transitorio en la dermis.
El angioedema se debe a la aparición súbita de edema en la dermis pro-
funda y el tejido celular subcutáneo, de forma habitual con afectación
mucosa y dolor más que picor. Ambas entidades forman parte del mismo
proceso, y se estima que el 30-50 % de los pacientes con urticaria asocian
en algún momento de su evolución episodios de angioedema. En ocasiones
se acompaña de manifestaciones a nivel respiratorio, digestivo y cardio
vascular. La aparición de lesiones a diario, durante meses o años en las
formas crónicas, altera de forma importante la calidad de vida de los pa-
cientes. El adecuado control de los síntomas mediante un tratamiento
correcto se traduce en una mejoría de la misma.
Clínica
Urticaria aguda: aparición de brotes de lesiones eritematoedematosas eva-
nescentes (habones) acompañadas o no de angioedema. Se caracterizan
por la presencia de un área central blanquecina consecuencia del intenso
edema, con un halo eritematoso periférico. Son lesiones pruriginosas y
evanescentes, con una duración individual menor de 24 horas. La forma
suele ser redondeada o anular, aunque es variable. El tamaño oscila de
pocos milímetros a grandes áreas cutáneas. La aparición rápida de síntomas
sistémicos en el contexto de una urticaria aguda puede ser sugestiva de
161
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
11 Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema
Etiología (tabla 1)
Urticaria aguda: la mayoría de los brotes de urticaria (hasta el 50 %) son
de naturaleza idiopática.
Tabla 1. Etiología
Infecciones: especialmente las que Virales: VHA, VHB, CMV, VEB,
afectan al tracto respiratorio, son la Coxsackie, echovirus, adenovirus,
principal causa en niños. Atención: parvovirus B19, sarampión, VIH
puede ser difícil interpretar si se debe a Bacterianas: Helicobacter pylori,
la infección o a los fármacos utilizados en estreptococo, Campylobacter jejuni
el tratamiento (focos dentales y otorrinolaringológicos)
Hongos: Candida
Parásitos y protozoos: Anisakis,
equinococo, oxiuros, Toxocara canis,
Giardia lamblia, Cryptosporidium
Alimentos, aditivos alimentarios Tomate, espinacas, quesos
y fármacos: mecanismo alérgico o fermentados, chocolate, licores,
pseudoalérgico (más frecuente) pescados, cerdo, frutas exóticas
• Fármacos: causa habitual de urticaria Tartrazina, amarillo anaranjado,
aguda (9-27 %), en particular los AINE benzoatos, sulfitos
y antibióticos. Es la forma más común AINE, anestésicos, opiáceos,
de reacción cutánea medicamentosa, antibióticos (penicilinas,
sobre todo en jóvenes sulfonamidas)
• Alimentos: se considera una causa IECA y estrógenos: especialmente
poco frecuente en adultos, a tener asociados a angioedema
en cuenta en niños pequeños
(introducción de alimentos)
Continúa
162
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema 11
Clasificación (figs. 3 y 4)
Aguda Crónica
(< 6 semanas) (> 6 semanas)
Alérgica (alimentos,
fármacos, picaduras,
látex, etc.) No inducible Inducible
Infecciones
Espontánea
Pseudoalérgica
(AINE, contrastes,
No física Física
morfina, etc.)
Retardada
por presión
Solar
Angioedema
vibratorio
163
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
11
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema
Angioedema
No H.ª familiar No
H.ª familiar AEH tipo II
H.ª familiar No fármacos H.ª familiar
C1q
AEH tipo I Inducido
disminuido
AEH con por
Idio-
AEA C1-INH fármacos
pático
normal (AINE,
IECA, etc.)
Diagnóstico
El diagnóstico de la urticaria aguda es eminentemente clínico. Los datos
clave para establecerlo son su naturaleza evanescente y la ausencia de am-
pollas, erosiones, descamación y lesión residual tras su remisión, que orien-
tarían hacia otras entidades.
En el diagnóstico de angioedema es determinante la anamnesis, con espe-
cial atención a tratamientos previos y a su asociación con urticaria. Los
cuadros de urticaria-angioedema orientan a un mecanismo histaminérgico,
mientras que el angioedema aislado que no responde a corticoides, anti-
histamínico y adrenalina debe hacer pensar en un mecanismo bradicini-
nérgico.
164
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema 11
165
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
11 Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema
Pruebas diagnósticas
Dermografismo • F rotar la piel con un objeto romo (p. ej., un bolígrafo):
sintomático positivo si aparece una lesión eritematosa pruriginosa
palpable en los siguientes 10 minutos
• Dermografómetro calibrado: positivo si hay respuesta
palpable a partir de 36 g/mm2 de presión ejercida
• Fric Test®
Urticaria por frío •T est del cubito de hielo (5 minutos en la cara anterior
del antebrazo): positivo si aparece un habón durante
el recalentamiento a temperatura ambiente
• Temp-test®: permite la aplicación simultánea de
12 temperaturas entre 4 y 42 °C (permite precisar
temperatura crítica y tiempo de exposición necesarios)
Urticaria por calor •A plicar en el antebrazo un objeto caliente durante
5 minutos, con período de observación de 10 minutos
• Temp-test®
Urticaria Colocar peso de 7 kg colgado de una cinta de 3 cm
retardada por de ancho en el hombro del paciente durante
presión 10-15 minutos. Resultado positivo: habones o
angioedema tras 4-5 horas
Urticaria solar Fototests con distintas longitudes de onda o mediante
otras fuentes de luz (visible, UVA/UVB, infrarroja)
Dosis urticarial mínima: se irradiada 1 cm2 de piel a una
distancia de 10 cm de la fuente
Angioedema Colocar antebrazo, mano o dedos sobre la base de goma
vibratorio de un mezclador de laboratorio vibrando a velocidad
constante de 780-1380 rpm, entre 1-5 minutos
Urticaria Realización de ejercicio activo o calentamiento pasivo
colinérgica (baño caliente) y valoración durante el descanso
Urticaria Compresas mojadas a 35-37 °C en la parte superior del
acuagénica cuerpo durante 20-30 minutos
166
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema 11
167
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
11 Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema
Diagnóstico diferencial
Principales enfermedades que hay que valorar (tabla 5).
168
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema 11
Manejo de la urticaria
Se tendrán en cuenta tres principios básicos: medidas generales, eliminar
los factores etiológicos y estímulos desencadenantes, y tratamiento farma-
cológico.
• Tratamiento urgente: mantener la vía respiratoria y tratar el shock anafi-
láctico/angioedema.
169
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
11 Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema
Tratamiento farmacológico
Urticaria aguda
• Los antihistamínicos antagonistas del receptor H1 de segunda generación
no sedantes son los fármacos de primera elección y la base del tratamien-
to de la urticaria.
• Los antihistamínicos de primera generación pueden ser útiles por su
perfil sedante cuando el cuadro interfiere con el descanso nocturno.
• En brotes intensos y/o que asocien síntomas sistémicos, se pueden uti-
lizar ciclos breves (menos de 1 semana) de corticoides orales para dis-
minuir el picor y controlar los síntomas. Siempre se ha de mantener el
tratamiento antihistamínico durante y después de su suspensión para
evitar el rebrote.
170
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema 11
Manejo terapéutico
• Los anti-H1 de segunda generación son los fármacos de primera línea.
No existe evidencia sobre la superioridad de uno con respecto a otro
dentro del grupo, por lo que cambiar de antihistamínico cuando no se
consigue control de los síntomas no parece mejorar la efectividad. La
mayoría de ellos requiere ajuste de dosis en caso de insuficiencia renal.
En el embarazo y la lactancia existen estudios sobre la seguridad del
empleo de loratadina y cetirizina a dosis habituales.
• La segunda línea de tratamiento consiste en cuadruplicar la dosis del
anti-H1 escogido tras 2 semanas de tratamiento sin control aceptable de
los síntomas. Es preciso mantener una pauta diaria a una ocasional para
controlar el cuadro, incluso a medio-largo plazo (con buen perfil de
seguridad) si se producen recurrencias tras su suspensión.
La UC puede remitir espontáneamente o disminuir en intensidad, por
lo que es necesaria una reevaluación periódica para realizar los ajustes
terapéuticos precisos (incluso la suspensión).
• Tercera línea: consiste en añadir (nunca sustituir) un fármaco sistémico
adicional al tratamiento antihistamínico cuando no se ha conseguido con-
trolar la enfermedad (UAS/< 6) tras 4 semanas de anti-H1 a dosis plenas.
El fármaco de primera elección por su superioridad en cuanto a seguri-
dad y eficacia es omalizumab, un anticuerpo monoclonal recombinante
humanizado frente a IgE que se une específicamente en el sitio de unión
al receptor de alta afinidad de mastocitos y basófilos.
– Administración: subcutánea.
– Dosis: 300 mg/4 semanas.
– Indicación: UC espontánea.
– Fuera de indicación: ha mostrado eficacia y seguridad en UC indu-
cibles.
– Mantenimiento: monitorización mediante UAS7. Es posible la dismi-
nución de dosis, prolongar el intervalo e incluso suspender el fárma-
co (sin perder efectividad con respecto a respuestas previas en caso
de reintroducción), aunque no hay pauta establecida en la actualidad.
– Efectos adversos: fármaco bien tolerado, con efectos adversos escasos
y leves. Se recomienda su administración en entorno sanitario por la
posibilidad de reacción anafiláctica.
– Consideración: si el control con anti-H1 es malo, no es necesario es-
perar a 4 semanas de mal control para iniciar omalizumab. Mantener
el tratamiento al menos 24 meses antes de valorar respuesta de eficacia.
171
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
11 Urticaria y angioedema - Urticaria y angioedema
172
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritemas 12
Eritemas y púrpuras
Introducción
In sensu stricto se entiende por eritema toda mácula vascular causada por
vasodilatación activa o pasiva, y que, por tanto, desaparece ante la vitropre-
sión. En caso de vasodilatación activa, el eritema lo producirán diversos
estímulos físicos e inmunológicos, sujetos a su vez a la reactividad vascular
individual. Esto otorgará a la piel una coloración roja o rosada, caliente al
tacto. En caso de vasodilatación pasiva, la superficie cutánea adquiere una
tonalidad roja, vinosa o violácea, y estará fría.
El eritema es un hallazgo común a la mayoría de las dermatosis inflamatorias
y procesos cutáneos secundarios a estímulos físicos. Sin embargo, en este
capítulo, se consideran únicamente aquellos de etiología desconocida o
compleja en los que la presencia de un eritema será su signo principal.
Eritemas activos
Eritemas activos localizados
173
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
12
vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Eritemas y púrpuras - Eritemas
ERITEMAS ACTIVOS
LOCALIZADOS
Sin clínica sistémica Rubefacción 1.ª
Repentino,
transitorio
HTA, hipotensión, dispepsia Flushing 2.º
Caliente,
sensible, Erisipela/celulitis
con fiebre
– Niño: frente, mejillas, mentón Dermatitis atópica infantil
precoz
CARA – Convexo
+ telangiectasias Rosácea/daño actínico
± papulopústulas crónico
LOCALIZADOS
– Pápulas pruriginosas,
tolerancia progresiva, Erupción polimorfa lumínica
Enfermedades
zonas expuestas
ACTVOS
– Áreas expuestas,
Eritema fototóxico
leve exposición + ¿fármacos?
ERITEMAS
– Áreas expuestas ±
vesículas/costras Quemadura solar
– Fotosensibilidad, eritema
vespertilio/heliotropo Lupus/dermatomiositis
GENERALIZADOS
GENERALIZADOS
174
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritemas 12
Jóvenes: simétrico,
pulsos + Acrocianosis funcional
Mujer: muslos/brazos,
Eritrocianosis
exposición crónica al frío
Ramificada,
Síndrome de Sneddon
extensa, ictus
ERITEMAS FIGURADOS
Múltiples, rápido
crecimiento, regresión Eritema marginado
ERITEMAS FIGURADOS
Picadura, crecimiento
centrífugo + clínica Eritema crónico migrans
sistémica
Rápida expansión,
veteado, tronco,
Eritema gyratum repens
borde descamativo,
± neoplasia
175
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
12 Eritemas y púrpuras - Eritemas
n
eurológicamente (flushing húmedos). En cuanto a la etiología del flushing,
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
176
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritemas 12
177
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
12 Eritemas y púrpuras - Eritemas
de sodio.
Exantemas
Se trata de una erupción cutánea de aparición aguda que afecta de mane-
ra simétrica a un amplio porcentaje de la superficie corporal. En la mayo-
ría de los casos reflejan una infección (normalmente vírica) o una toxico-
dermia (véanse los capítulos 17 y 49).
Eritrodermia
Se define como un estado de eritema y descamación que afecta a más del
90 % de la superficie corporal. Existen múltiples causas, aunque se consi-
dera que hasta el 40 % de las eritrodermias podrían deberse a psoriasis o
generalización de eccemas (véanse los capítulos 4, 7 y 9).
Eritemas pasivos
Eritemas pasivos uniformes
Acrocianosis
Se trata de una enfermedad debida a la estasis capilarovenular que cursa
con coloración cianótica de las partes distales de las extremidades. Se dis-
tinguen dos tipos: la acrocianosis común y la asociada al fenómeno de
Raynaud. La primera afecta a mujeres jóvenes en la mayoría de los casos;
en ella, los dedos de las manos, con frecuencia de los pies, e incluso la
nariz y las orejas, presentan un color rojo-azulado, uniforme, permanente
e indoloro que se agrava con temperaturas bajas. A menudo asocian hiper-
hidrosis y edema a las zonas afectadas, que suelen encontrarse frías. El
tratamiento suele ser poco efectivo y principalmente dirigido a evitar fac-
tores desencadenantes y a medidas de protección contra el frío. La acro-
cianosis asociada al fenómeno de Raynaud (que suele preceder a este úl-
timo en el tiempo) debe diferenciarse en funcional (inicio a edad temprana,
simetría lesional, ausencia de lesiones tróficas y presencia de pulsos) y pa-
tológica (inicio tardío, asimetría lesional, alteraciones tróficas y pulsos anor-
males). Este último supuesto podría corresponder a un fenómeno de Ray-
naud secundario a la esclerodermia o la arteritis digital, que ha llegado a
un estadio de cianosis permanente. Debe realizarse el tratamiento única-
mente si las crisis son frecuentes e intensas, y se pueden utilizar antagonis-
tas del calcio o prazosina.
178
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritemas 12
Eritrocianosis
Eritemas reticulados
El término livedo reticular se aplica en medicina a los veteados violáceos
en forma de red que surgen como consecuencia de la vasodilatación de los
vasos superficiales de la piel. Es un hallazgo común y generalmente es el
resultado de una respuesta vasoespástica fisiológica a la exposición al frío.
La red será homógenea, de mallas cerradas y regulares si se debe a anoma-
lías vasomotoras o si el vaso se afecta de forma uniforme o, por el contrario,
será ramificada, de mallas abiertas e irregulares cuando se deba a la obs-
trucción vascular focal o la afección irregular de los vasos dermohipodér-
micos (vasculitis, trombosis, etc.), en cuyo caso puede venir acompañada
de trastornos tróficos. Habitualmente, la forma fisiológica desaparece con
el calentamiento y reaparece con el enfriamiento, mientras que otras va-
riantes pueden persistir en diversos grados. En cuanto a la etiología, se
distinguen formas congénitas (entre ellas la livedo congénita o cutis mar-
morata telangiectásica congénita) y adquiridas (con y sin afectación sisté-
mica).
Dentro de las adquiridas se incluye un amplio grupo de entidades de di-
versa etiología (livedo reticular fisiológica, vasculitis, calcifilaxis, síndrome
de Sneddon, vasculopatía livedoide, policitemia vera, etc.).
Livedo idiopática/primaria
Se refiere a una red fina y persistente de livedo tipo cianosis reticular que
puede extenderse, particularmente en las extremidades inferiores. Si bien
existe cierta fluctuación con la temperatura, generalmente persistirá con
el calentamiento. Se debe al vasoespasmo persistente de las arteriolas y no
es secundaria a ninguna causa subyacente. Sin embargo, la livedo reticular
primaria es un diagnóstico de exclusión y es importante considerar las
causas secundarias.
179
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
12 Eritemas y púrpuras - Eritemas
Cabe distinguir entre dos conceptos diferentes como son la cutis marmo-
rata simple y la cutis marmorata congénita del recién nacido. La cutis mar-
morata simple del recién nacido o livedo fisiológica del recién nacido se
manifiesta como un entramado reticular uniforme en las extremidades del
recién nacido que surge con la exposición al frío y desaparece con el ca-
lentamiento. Suele ser un proceso frecuente y transitorio. Por el contrario,
la livedo congénita o cutis marmorata telangiectásica congénita aparece
desde el nacimiento como una cianosis reticular arborescente, que persis-
te a pesar del calentamiento; pueden surgir úlceras sobre el retículo que
se curan con una cicatriz atrófica. Las de extensión localizada al nacer
suelen desaparecer con los años, mientras que las generalizadas persisten
y se pueden asociar a alteraciones nerviosas, musculoesqueléticas y cardio-
vasculares.
Síndrome de Sneddon
Se trata de una livedo ramificada, extensa o diseminada por zonas no con-
tiguas, que se asocia a la presencia de ictus, a los cuales suele preceder con
frecuencia en años. Afecta principalmente a las mujeres y el tratamiento
debe estar encaminado a la prevención de los accidentes cerebrales. Si
fuera necesaria la realización de un estudio histopatológico se debe tomar
la muestra del espacio claro de la malla.
Eritemas figurados
Bajo esta denominación común se agrupan un conjunto de enfermedades
que se caracterizan por presentar lesiones anulares, circinadas, arciformes y
policíclicas que tienden a la expansión centrífuga, aunque pueden ser fijas.
180
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritemas 12
181
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
12 Eritemas y púrpuras - Eritemas
182
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
13
Eritema multiforme,
183
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
13 Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
lesiones
EM minor
cutáneas
MIRM
afectación
Síndrome de Fuchs
severa de dos
Ectodermatosis
o tres mucosas
pluriorificial
Epidemiología
La forma leve es mucho más frecuente, mientras que las graves son raras
(entre 1 y 6 por millón y año). Puede ocurrir a cualquier edad, y resulta
más habitual en adolescentes y adultos jóvenes. Es recurrente en el 30 %
de los pacientes.
Etiología (tabla 2)
184
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
13
185
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
13 Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
Clínica
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Existe una fase de pródromos con tos, rinitis y febrícula. Puede existir un
antecedente de episodios previos hasta en un tercio de los pacientes. Es
importante investigar posibles agentes precipitantes (especialmente recu-
rrencias herpéticas) durante las 3 semanas previas.
• Lesiones cutáneas (fig. 2): aparición brusca en localización acral, simé-
trica, en las superficies de extensión de las extremidades (manos, pies,
codos y rodillas), también en cara y cuello, y menos frecuentemente
en los muslos, glúteos y tronco. Se extienden en sentido centrípeto en
24-72 horas. Pueden aparecer en brotes sucesivos, por lo que no es raro
observar lesiones en distinto estadio evolutivo.
186
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
13
Diagnóstico
El manejo clínico del EM se resume en el algoritmo de actuación que se
muestra en la figura 3.
• Pruebas de laboratorio:
–– Hemograma: leucocitosis moderada.
–– Bioquímica: transaminasas ligeramente elevadas.
–– Reactantes de fase aguda y velocidad de sedimentación globular ele-
vadas.
• Histopatología:
–– Hematoxilina-eosina: dermatitis de interfase liquenoide con degene-
ración vacuolar de la basal, queratinocitos necróticos aislados o agru-
pados con linfocitos adyacentes (satélites) en la mitad inferior de la
epidermis, infiltrado inflamatorio predominantemente constituido
por linfocitos en la unión dermoepidérmica, espongiosis y/o ampolla
subepidérmica.
–– Inmunofluorescencia directa (IFD): negativa o no específica.
187
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras 13
En contra:
A favor:
188
Lesiones transitorias
Pápulas típicas
Eritema difuso
«en diana» Eritema
Máculas, vesículas,
Distribución acral multiforme
lesiones «en diana»
Erosiones mucosas
planas
Episodios previos
Evolución subaguda
¿Ingreso Diagnóstico
¿? NO
y necrólisis epidérmica tóxica
hospitalario? SÍ diferencial
Biopsia
Criterios de ingreso: ¿Causa? IFD
• EM major con lesiones orales Anticuerpos en suero
que impiden la alimentación
• Sospecha de SSJ: lesiones en
diana gigantes y extensas, Herpes recurrente EM asociado a VHS
o atípicas con afectación
de varias mucosas Recurrencias
• Sintomatología sistémica Síntomas de infección frecuentes:
MIRM (tabla 3)
grave de las vías respiratorias profilaxis
con aciclovir
Otras infecciones EM postinfección
v. tabla 4 – EM idiopático
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
13
Diagnóstico diferencial
Tabla 4. Diagnóstico diferencial del eritema multiforme
Lesiones Clínica Anatomía Labora Curso
en las patológica torio
mucosas
Urticaria No Transitorias, Edema Más
circinadas agudo
Reacción Raras Extensas lesiones Inespecífica
medicamen (labios) polimorfas «en
tosa maculo- diana», máculas,
papular pápulas, placas
Lupus Posibles Cara, tórax Dermatitis ANA Crónico
(síndrome (boca) Lesiones «en de interfase
de Rowell) diana» grandes, IFD positiva
placas anulares (banda
lúpica)
Pénfigo Constantes, Lesiones «en Acantólisis Anti Crónico
para- siempre diana» y pápulas IFD positiva cuerpos
neoplásico tempranas liquenoides
y severas Nikolsky positivo
189
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
13 Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
Tratamiento
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Necrólisis epidérmica
La necrólisis epidérmica tóxica (NET) y el síndrome de Stevens-Johnson
(SSJ) son reacciones mucocutáneas graves caracterizadas por una necrosis
extensa y el despegamiento epidérmico. Debido a las similitudes que exis-
ten entre ambas entidades en cuanto a la clínica y los hallazgos histopato-
lógicos, la etiología por fármacos y los mecanismos fisiopatológicos, se
piensa que representan variantes de un mismo proceso (necrólisis epidér-
mica [NE]) que únicamente difieren en el porcentaje de superficie corpo-
ral afectada.
Epidemiología
La incidencia estimada es de 1-6 casos por millón/año para el SSJ y de 0,4-
1,2 casos por millón/año para la NET. Se debe calcular el SCORTEN (fig. 4)
al ingreso, e idealmente cada 24 horas durante los primeros 5 días de
hospitalización. Recientemente se ha definido una nueva escala pronóstica,
llamada ABCD-10, que refina el SCORTEN al otorgar un peor pronóstico
a aquellos pacientes con neoplasia activa, e incluso peor si se encontraban
en diálisis previamente. Se calcula sumando un punto si: edad > 50 años,
despegamiento epidérmico > 10 %, bicarbonato sérico < 20 mmol/L;
2 puntos si: neoplasia activa; y 3 puntos si: paciente en diálisis previa.
Etiología
• Fármacos (fig. 5): constituye el factor etiológico más importante. La co-
rrelación se puede establecer aproximadamente en el 70 % de los casos.
190
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
13
*La superficie de una mano (palma y Los pacientes con SCORTEN > 1
dedos) representa un 1 % de la BSA. deben ingresar en las unidades de
grandes quemados o de cuidados
intensivos.
Alopurinol Carbamacepina
Sulfonamidas Fenitoína
Sulfadiacina Fenobarbital
Alto riesgo
Sulfasalacina Lamotrigina
Nevirapina Valproico
AINE oxicam Fenilbutazona
191
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
13 Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
Clínica
Comienza durante las 8 semanas (con un rango de 4 a 30 días) posteriores
al inicio de la administración del fármaco responsable. Un tercio de los
casos empiezan con síntomas inespecíficos (fiebre, cefalea, rinitis, mialgias;
que pueden preceder en 1-3 días a las lesiones mucocutáneas); otro tercio
de los casos comienzan con síntomas de afectación mucosa (odinofagia,
prurito o ardor en los ojos), y el tercio restante, con lesiones cutáneas; el
dolor cutáneo previo a la erupción puede ser un síntoma guía.
• Lesiones cutáneas (fig. 6A): inicialmente tienen una distribución simé-
trica en la cara, la parte superior del tronco y la parte proximal de las
extremidades. Pueden extenderse rápidamente al resto del cuerpo en
pocos días e incluso en pocas horas. Son máculas eritematosas y/o pur-
púricas, de morfología irregular, con tendencia a confluir. El signo de
Nikolsky es positivo en las zonas eritematosas. Evolucionan hacia la for-
mación de unas vesículas flácidas que se rompen con facilidad. La epi-
dermis necrótica se despega fácilmente en los puntos de fricción, dejan-
do grandes áreas de dermis expuesta.
Según el área total de epidermis despegada o despegable de la superficie
corporal afectada, los pacientes se clasifican arbitrariamente en tres gru-
pos: SSJ (< 10 %), superposición SSJ-NET (entre el 10 y el 30 %) y NET
(> 30 %).
• Lesiones mucosas (fig. 6B): la afectación de al menos dos territorios se
observa en el 90 % de los casos y puede preceder o seguir a la erupción
cutánea. Comienza con un enantema y la posterior aparición de erosiones
dolorosas. La mucosa oral y los labios están afectados casi invariablemen-
te, hecho que puede impedir la alimentación. Aproximadamente el 85 %
de los pacientes tienen lesiones conjuntivales. La afectación de la muco-
sa genital se puede manifestar con disuria y retención urinaria.
• Signos y/o síntomas extracutáneos: fiebre alta, dolor y debilidad. Afec-
tación visceral (en orden de frecuencia):
–– Pulmonar: disnea, hipersecreción bronquial e hipoxemia, hemoptisis
y expectoración. La necrosis del epitelio bronquial no se correlaciona
con la extensión de las lesiones cutáneas ni con los agentes etiológicos
relacionados.
192
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
13
Figura 6. (A) Lesiones cutáneas que muestran una epidermis necrótica que se
despega fácilmente. (B) Lesiones mucosas.
Evolución
El despegamiento epidérmico progresa en 5-7 días. A partir de entonces
comienza una fase de meseta que corresponde con la reepitelización pro-
gresiva, que puede durar desde unos pocos días a varias semanas. Duran-
te este período pueden ocurrir las complicaciones más peligrosas para la
vida del paciente, como la sepsis y el fallo multiorgánico. La tasa de mor-
talidad es del 20-25 % (5-12 % para el SSJ y más del 30 % para la NET).
Todos los pacientes que sobreviven a la NE deben someterse a seguimien-
to oftalmológico con el fin de detectar de forma precoz posibles compli-
caciones tardías.
Complicaciones
En general, la puntuación SCORTEN obtenida al tercer día podría ser la
más precisa; no obstante, la más alta de aquellos días suele tener mayor
valor pronóstico. Conviene también tener en cuenta las comorbilidades
presentes de los pacientes, especialmente la insuficiencia renal.
• Sepsis: la complicación más frecuente durante la fase aguda. Las infec-
ciones bacterianas y fúngicas son las principales causas de mortalidad.
193
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
13 Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
causa de mortalidad. Destaca con mucho el fallo renal, seguido del fallo
hemodinámico.
• Fallo respiratorio: 15 % de los casos.
• Oftalmológicas tardías: dependen de la severidad inicial de la afectación
ocular, aparecen en el 20-75 % de los casos y se deben a la alteración del
epitelio conjuntival y de la secreción lagrimal. Esto provoca inflamación
crónica, fibrosis, entropión, triquiasis y simbléfaron.
• Hiperpigmentación e hipopigmentación: raramente quedan cicatrices.
• Alteraciones ungueales: cambios en la pigmentación del lecho ungueal,
acanalamiento, distrofia y anoniquia permanente; ocurren en más del
50 % de los casos.
• Genitales: adherencias, dispareunia, picor, dolor y sangrado.
• Estenosis: esofágicas, intestinales, bronquiales, uretrales y anales.
Diagnóstico
• Pruebas de laboratorio:
–– Función respiratoria: si hay alteraciones en la frecuencia respiratoria
y/o en la saturación de oxígeno se debe realizar una gasometría arterial.
Los niveles de bicarbonato sérico < 20 mM suelen deberse a alcalosis
respiratoria relacionada con la afectación específica de los bronquios.
–– Hemograma: anemia, leucocitosis moderada, trombocitopenia. La
neutropenia se considera un factor pronóstico desfavorable. La linfo-
penia de CD4+ periféricos transitoria es casi siempre constante.
–– Bioquímica: la pérdida masiva de fluidos transdérmica produce de
sequilibrio hidroelectrolítico, hipoalbuminuria, hipoproteinemia e
insuficiencia renal prerrenal transitoria. El estado hipercatabólico es
responsable de la inhibición de la secreción de insulina o de resistencia
a la insulina, que produce hiperglucemia y, ocasionalmente, diabetes.
–– Reactantes de fase aguda y velocidad de sedimentación globular ele-
vadas.
• Histopatología:
Se puede realizar una biopsia en fresco para un diagnóstico rápido.
–– Hematoxilina-eosina: dermatitis de interfase con degeneración vacuo-
lar de la basal. En estadios precoces, la afectación epidérmica se ca-
racteriza por queratinocitos apoptóticos dispersos en las capas supra-
basales, y se puede extender rápidamente a todo el grosor de la
epidermis y producir despegamiento subepidérmico. La escasez o
ausencia de infiltrado inflamatorio en la dermis papilar es muy carac-
terística.
–– IFD: negativa.
194
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
13
Tratamiento
El manejo de la NE se basa principalmente en reconocer de forma precoz
y suspender el fármaco sospechoso y en los cuidados de soporte en una
unidad de quemados o de cuidados intensivos de referencia para mantener
la estabilidad hemodinámica y prevenir las complicaciones (fig. 7).
Tratamiento específico
No existe ningún tratamiento específico que haya demostrado fehaciente-
mente un incremento en la supervivencia de estos pacientes, por lo que
existe mucha controversia al respecto amparada por estudios con resultados
contradictorios. En caso de emplear tratamiento activo, se suelen recurrir
a los tratamientos inmunosupresores que se detallan a continuación.
• Corticoides: en su favor se postula la inhibición temprana de la inflama-
ción; en contra, el riesgo incrementado de sepsis. En general, se emplean
megadosis de corticoides (pulsos de dexametasona, metilprednisolona
o prednisona oral), algunos con ciclo posterior de pauta descendente.
Parece ser que estaría indicada su administración de forma temprana,
en pulsos y pacientes seleccionados.
• Inmunoglobulina intravenosa (1 g/kg/día 3 3 días consecutivos): en el
pasado hubo una tendencia a emplearlas como tratamiento de elección
respaldado por diversos estudios internacionales; no obstante, existe
controversia, ya que varios metaanálisis recientes han demostrado su
ineficacia.
• Ciclosporina (3-4 mg/kg/día): sin duda, uno de los tratamientos más
empleados últimamente; no obstante, la evidencia al respecto aún resul-
ta contradictoria. Parece tener beneficio en pacientes con buen estado
basal sin insuficiencia renal.
• Agentes anti-factor de necrosis tumoral α: parece haber un aumento de
factor de necrosis tumoral implicado en la patogénesis del SSJ/NET, lo
que ha implicado un incremento exponencial en su uso, especialmente
de etanercept. Existen casos aislados y alguna serie de casos publicados
con buenos resultados; sin embargo, un reciente ensayo comparándolo
con corticoides no consiguió demostrar un incremento significativo de
la supervivencia.
195
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras 13
Tabla 5. Diagnóstico diferencial de la necrólisis epidérmica
Fiebre Mucositis Clínica IFD Inicio Características
196
Penfigoide inducido No Rara Ampollas tensas, a veces + Agudo Diuréticos (espironolactona)
por fármacos hemorrágicas Pruriginoso
Síndrome de Sí No Eritema, dolor cutáneo, – Agudo Niños < 5 años
la escaldadura costras periorificiales Adultos en diálisis o en tratamiento
estafilocócica inmunosupresor
Pénfigo inducido No No Erosiones, costras, placas +/– Gradual Penicilamina y otros fármacos «tiol»
y necrólisis epidérmica tóxica
Pustulosis aguda Sí Rara Pústulas superficiales – Agudo Autolimitada tras suspender el fármaco
exantemática
generalizada
Continúa
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 5. Diagnóstico diferencial de la necrólisis epidérmica (Cont.)
Fiebre Mucositis Clínica IFD Inicio Características
Dermatosis IgA lineal No Rara Ampollas subepidérmicas + Agudo Vancomicina
inducida por fármacos tensas Pruriginosa
Varicela Sí Sí Brotes sucesivos (máculas – Agudo Niños < 10 años e inmunodeprimidos
y pápulas eritematosas Muy contagiosa
que progresan a vesículas
Lesiones en todos los estadios, muy
umbilicadas, pústulas y
pruriginosa
costras)
Exantema fijo No Leve Lesiones limitadas – Agudo Tras la administración de un fármaco
medicamentoso Episodios previos
ampolloso
Enfermedad de Sí Sí Exantema polimorfo – Agudo Niños
Kawasaki Queilitis (rojos, agrietados, Aneurismas de arterias coronarias
sin costras) Adenopatías
Conjuntivitis no exudativa Síntomas extracutáneos
Edema de pies y manos
con descamación
197
y necrólisis epidérmica tóxica
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
13
13
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
Medidas de soporte
Termorregulación (temperatura ambiente de 28-30 °C)
Medio estéril. Analgesia. Anticoagulación profiláctica
Corregir desequilibrio hidroelectrolítico y ácido-base:
monitorizar volumen de ingesta y diuresis, osmolaridad y
electrólitos séricos. En ocasiones se debe instaurar
hemodiálisis. Vías periféricas, en zonas no afectadas.
Cultivos periódicos de bacterias y hongos (recogida de muestras
de piel, mucosas, sangre, orina y esputo 2-3 veces/semana)
Tratamiento precoz de infecciones basado en el antibiograma
Respiratorio: drenaje de secreciones postural o con succión.
Intubación.
Alimentación: dieta hipercalórica e hiperproteica. Sonda
nasogástrica
198
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Eritemas y púrpuras - Eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson
y necrólisis epidérmica tóxica
13
• Otros:
Prevención
Hay que evitar el medicamento responsable y las moléculas con estructura
bioquímica similar por posibles reacciones cruzadas. Los miembros de la
familia del paciente también deberían evitarlos, ya que existen datos indi-
cativos de susceptibilidades genéticas en el desarrollo de NE. Las pruebas
in vitro o patch test a medicamentos tienen una baja sensibilidad y las prue
bas de provocación están contraindicadas.
199
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
Vasculitis
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Definición
Las vasculitis constituyen un conjunto heterogéneo de entidades clínicas
con un sustrato histopatológico común: inflamación y necrosis en la pared
de los vasos sanguíneos. Como consecuencia, se produce isquemia y/o
necrosis de los tejidos a los que irriga el vaso afectado. Los efectos depen-
derán del tamaño del vaso y de la extensión de la afectación. Por defini-
ción se excluyen del concepto vasculitis los procesos que solo presentan
el infiltrado inflamatorio alrededor del vaso sin evidencia de daño en la
pared.
Clasificación
Existen distintas clasificaciones, la más empleada se basa en el tamaño del
vaso predominante afectado, con una actualización reciente propuesta por
el Grupo de Consenso de Chapel Hill de 2012 (tabla 1). Otras distintas se
basan en la patogenia, características del infiltrado, tamaño del vaso afec-
tado y/o en hallazgos histológicos (tabla 2).
200
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis 14
201
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
(2012)
202
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis 14
AR: artritis reumatoide; EMTC: enfermedad mixta del tejido conectivo; IgA: inmunoglobulina A;
LES: lupus eritematoso sistémico; PAN: poliarteritis nudosa clásica.
Clínica
Puede ser muy variada porque es posible que estén afectados los vasos de
casi cualquier órgano. Como se indica a continuación, existen múltiples
combinaciones.
Manifestaciones cutáneas
Ante la presencia de signos o síntomas de vasculitis cutánea hay que inves-
tigar la existencia de síntomas sistémicos para evaluar el alcance de la en-
fermedad extracutánea. La lesión cutánea más frecuente y característica
de las vasculitis de vasos pequeños (VVP) es la púrpura palpable, que cursa
en brotes de distribución bilateral y simétrica, con predominio en las par-
tes declives del cuerpo. Los brotes pueden ser asintomáticos o ir acompa-
ñados de prurito y/o dolor (fig. 2). Cuando la inflamación cutánea es in-
tensa, la púrpura puede dar paso a vesículas, pústulas, ampollas
hemorrágicas, placas necróticas o úlceras. Si se acompaña de un importan-
te edema dérmico, las lesiones pueden adoptar un aspecto de habón. La
presencia de nódulos cutáneos inflamatorios y de livedo reticular indica la
afectación de vasos mayores a una arteriola. Por lo tanto, su presencia
obliga a descartar entidades que afectan de forma predominante a los vasos
de mediano y gran calibre, como serían la poliarteritis nudosa o el conjun-
203
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
(ANCA).
204
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis 14
Anatomía patológica
205
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
206
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis 14
Granuloma facial
Definición: es una VLC crónica caracterizada por placas eritematosas en
la cara. Clínica: placas eritematosas ligeramente infiltradas, solitarias o en es-
caso número, de larga duración, preferentemente en la cara, y que en su
superficie muestran una dilatación de los orificios foliculares. Biopsia cutá-
nea: VLC. Denso infiltrado inflamatorio en la dermis, respetando una es-
trecha banda de dermis papilar y constituido por neutrófilos, eosinófilos,
histiocitos y células plasmáticas. Diagnóstico diferencial: linfoma, sarcoidosis,
lupus túmido, rosácea, lepra. Tratamiento: dapsona oral. Crioterapia en caso
de lesión solitaria.
207
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
208
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis 14
oscilar desde solo el cuadro cutáneo hasta una enfermedad sistémica grave.
Poliangitis microscópica
Sinónimos: poliarteritis nudosa microscópica, vasculitis pauciinmune,
panarteritis microscópica. Definición: es una vasculitis necrosante sistémica
de vaso pequeño con pocos o ningún depósito inmune, y es muy frecuen-
te la glomerulonefritis y la afectación de capilares pulmonares. En ocasio-
nes afecta a vasos de tamaño medio. Clínica: es la forma más frecuente de
síndrome renopulmonar. Se presenta de forma subaguda. El cuadro clíni-
co típico es el de púrpura palpable (30-40 %), glomerulonefritis necrosan-
te (79 %) y afectación pulmonar con hemorragia pulmonar (10-15 %).
Cursa en brotes recurrentes, que pueden afectar a órganos distintos. Otras
manifestaciones son similares a la poliarteritis nudosa clásica. Biopsia cutá-
209
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
210
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis 14
211
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
Infecciones
Virus como el virus de la hepatitis B (VHB), VHC, virus del herpes simple,
citomegalovirus, parvovirus B19, VIH, infecciones por estreptococo beta-
hemolítico, Staphylococcus aureus, Mycobacterium leprae, entre otros.
Fármacos
Sulfamidas, penicilinas, clortiazida, fenilbutazona, etc. Algunos fármacos
pueden causar vasculitis asociadas a la presencia de ANCA.
Neoplasias
Más frecuente con tumores hematológicos (leucemias, linfomas, parapro-
teinemias) que con los sólidos (pulmón, próstata, mama, colon y riñón).
212
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis 14
213
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
VIH, entre otros) como a enfermedades del tejido conectivo (artritis reu-
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Enfermedad de Kawasaki
Sinónimo: síndrome linfomucocutáneo. Definición: vasculitis sistémica de
arterias de pequeño y mediano calibre, con preferencia por las arterias
coronarias, acompañada de un cuadro mucocutáneo característico. El 80 %
de los casos corresponden a menores de 4 años. Es más frecuente en la raza
asiática. Su semejanza con otros exantemas infantiles y que curse en brotes
epidémicos (final del invierno y primavera) sugieren un origen infeccioso.
Clínica: se distinguen tres fases en la evolución clínica:
1. Fase aguda (7-10 días): presencia de fiebre elevada intermitente y erup-
ción maculopapular (máscara alrededor de los ojos, nariz y boca, afec-
tación intensa del periné, extendiéndose a tronco y extremidades).
Conjuntivitis bilateral, enrojecimiento y fisuras labiales, lengua afram-
buesada, enantema orofaríngeo. Eritema palmoplantar. Linfadenopatía
cervical (50-70 %), aguda y unilateral.
2. Fase subaguda (2 semanas): se produce una descamación laminar, de
inicio en los pulpejos de los dedos, que se extiende a palmas de las
manos y plantas de los pies y que puede generalizarse. En esta fase
214
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis 14
215
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
14 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Vasculitis
Arteritis de Takayasu
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
216
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Síndromes de oclusión microvascular 15
Introducción
Los síndromes de oclusión microvascular se caracterizan por tener una
sutil repercusión cutánea, y comprenden un amplio diagnóstico diferencial
(tabla 1). Clínicamente, se presentan como lesiones purpúricas y necróticas
ramificadas o estrelladas no palpables y sin eritema, que clásicamente se
describen como púrpura retiforme o necrosis no inflamatoria (blanda). Es
fundamental diferenciarlos de los cuadros inflamatorios o vasculitis con el
fin de determinar el riesgo de enfermedad asociada y el tratamiento más
adecuado. Para aproximarse al diagnóstico clínico se debe realizar una
correcta historia clínica y exploración física junto a un estudio básico que
cuente con hemograma completo, bioquímica con función renal y hepáti-
ca, coagulación básica, crioglobulinas, autoanticuerpos y biopsia cutánea,
cuyos hallazgos orientarán a distintos cuadros oclusivos (fig. 1).
217
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
15 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Síndromes de oclusión microvascular
Embolismos
• Émbolos de colesterol
• Émbolos de oxalato
• Mixoma auricular
• Endocarditis marántica
• Endocarditis de Libman-Sacks
• Endocarditis infecciosa
• Síndrome hipereosinófilo
Coagulopatías sistémicas
• Necrosis por warfarina
• Púrpura fulminante neonatal
• Púrpura fulminante de la sepsis
• Púrpura fulminante postinfecciosa
• Síndrome de anticuerpos fosfolípidos/anticoagulante lúpico
• Vasculopatía por cocaína
Coagulopatías vasculares
• Síndrome de Sneddon/livedo reticular idiopática
• Vasculopatía livedoide/atrofia blanca
• Síndrome de Degos/papulosis atrófica maligna
Síndrome de oclusión celular
• Oclusión por eritrocitos
• Linfoma intravascular
• Histiocitosis intravascular
Mecanismos mixtos
• Calcifilaxis cutánea
• Úlceras inducidas por hidroxiurea
• Picadura de araña Loxosceles reclusa parda
• Necrosis cutánea en zonas de inyección de interferón
• Síndrome de oclusión por hematomas extensos
218
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Síndromes de oclusión microvascular 15
219
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
15 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Síndromes de oclusión microvascular
220
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Síndromes de oclusión microvascular 15
221
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
15 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Síndromes de oclusión microvascular
222
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ERITEMAS Y PÚRPURAS - Síndromes de oclusión microvascular 15
223
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
15 ERITEMAS Y PÚRPURAS - Síndromes de oclusión microvascular
Miscelánea
Enfermedades vesiculoampollosas, urticarias, eritemas y púrpuras
Ectima gangrenoso
Epidemiología. Casi exclusivo de pacientes inmunodeprimidos (neutrope-
nia, tratamiento inmunosupresor, trastornos crónicos o malnutrición).
Etiopatogenia. Bacterias, principalmente gramnegativas (Pseudomonas aeru-
ginosa), proliferan en la adventicia de los vasos del tejido celular subcutáneo
ocluyendo la luz y produciendo émbolos sépticos.
Clínica. Máculas eritematosas indoloras o placas ligeramente palpables reti-
formes que evolucionan a lesiones purpúricas o escaras con ampollas o pús-
tulas en la región anogenital.
Diagnóstico. Cultivos cutáneos positivos. La histología muestra infiltrado
neutrofílico vascular y necrosis.
Tratamiento. Quimioterapia y tratamiento antibiótico inmediato.
224
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas 16
Dermatosis neutrofílicas
El concepto de dermatosis neutrofílicas es histológico y comprende todas
aquellas dermatosis cuyo sustrato microscópico se fundamenta en un infil-
trado inflamatorio dérmico, epidérmico o incluso en el tejido celular sub-
cutáneo rico en neutrófilos en ausencia de vasculitis o de una causa local
que lo justifique. Cada una de estas entidades, aun con manifestaciones
clínicas distintas en cada caso, posee una serie de características comunes:
histología y mecanismos patogénicos similares (infiltrado neutrofílico sin
microorganismos infecciosos identificables), actitudes terapéuticas simila-
res, asociación a enfermedades internas subyacentes y aparición de infil-
trados neutrofílicos estériles en otros órganos. Estos puntos comunes,
junto a la ocasional incidencia de varias de estas dermatosis en un mismo
paciente y a la descripción de casos «atípicos» de difícil clasificación dentro
de las distintas entidades reconocidas, permiten pensar que todas las der-
matosis neutrofílicas constituyen en realidad diversas manifestaciones de
un mismo proceso de naturaleza reactiva.
Pioderma gangrenoso
Epidemiología
Es más frecuente en mujeres entre los 20 y los 50 años. El 50 % de los casos
se asocia a enfermedades sistémicas subyacentes.
Patogenia
La enfermedad es idiopática en el 25-50 % de los casos. Se cree que existe
una alteración inmunológica subyacente; en especial un aumento de acti-
vidad de la vía de la interleucina 1 (IL-1).
225
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
16 Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas
Clínica
Dermatosis neutrofílicas, toxicodermias y enfermedades sistémicas autoinmunitarias
A B
226
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas 16
Anatomía patológica
Es inespecífica y variable según el momento de realización de la biopsia.
Normalmente se aprecia una reacción vascular neutrofílica que en muchos
casos es foliculocéntrica. En estadios avanzados hay necrosis tisular intensa
con infiltrados circundantes de células mononucleares.
Diagnóstico diferencial
Se deben excluir otras causas de ulceración de la piel, como la patología
infecciosa, mediante los estudios microbiológicos indicados en cada caso,
así como otros procesos tales como el pénfigo vegetante en las formas su-
perficiales, la granulomatosis de Wegener o las úlceras de estasis de evolu-
ción tórpida. Por tanto, es un diagnóstico clínico y de exclusión.
Manejo y tratamiento
• El tratamiento del trastorno asociado produce una mejoría de las lesio-
nes cutáneas.
• Corticoides administrados por vía sistémica, en particular prednisona, a
dosis de 1-2 mg/kg al día (asociada a suplementos de calcio, vitamina D
y bisfosfonatos si el tratamiento es prolongado).
• La ciclosporina, a dosis de 2,5-5 mg/kg al día, parece reconocerse como
una alternativa igualmente válida como primera opción, especialmente
en aquellos casos en los que se pueda prever que el paciente vaya a ne-
cesitar períodos largos de tratamiento. Ha demostrado ser un tratamien-
to más coste-efectivo que los corticoides orales, al tener en cuenta los
efectos adversos que estos pueden producir.
227
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
16 Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas
Epidemiología
Poco frecuente. Presenta una distribución mundial. Es más habitual en
mujeres (4:1). Hasta en el 15-30 % de los casos se asocia a procesos malignos,
el 25 % a un proceso infeccioso y el 10 % a algún fármaco.
Patogenia
Es desconocida. Se cree que se trata de una alteración en la regulación
local o sistémica de la secreción de citocinas. Existen varias formas de pre-
sentación. En función del desencadenante se clasifica como: clásico o idio-
pático, asociado a trastornos inflamatorios/autoinmunitarios, inducido por
fármacos, paraneoplásico y relacionado con el embarazo.
Clínica
El síndrome de Sweet se presenta con lesiones cutáneas acompañadas por
síntomas sistémicos, generalmente fiebre y leucocitosis, aunque también
puede presentar artritis y artromialgias, afectación ocular, alveolitis neu-
trofílica o afectación renal. En cuanto a la afectación cutánea, las lesiones
iniciales son placas o pápulas eritematosas, dolorosas y no pruriginosas. En
ocasiones tienen una coloración amarillenta central que les da un aspecto
en diana. El intenso edema de las lesiones puede dar un aspecto pseudo-
vesiculoso, pero en ocasiones se observan verdaderas vesículas, ampollas o
pústulas. Se localiza con mayor frecuencia en cabeza, cuello y extremidades
superiores (fig. 2). Se observa el fenómeno de patergia. La variante vesiculo
ampollosa, que se asocia con mayor frecuencia a la leucemia mieloide
aguda, puede progresar a ulceraciones semejantes al pioderma gangreno-
so superficial, con la peculiaridad de que puede presentarse como una
lesión única. Es frecuente que una infección de las vías respiratorias altas
o un cuadro similar a la gripe precedan al desarrollo del síndrome. Para el
diagnóstico se necesitan dos criterios mayores y dos menores:
• Mayores: inicio brusco de lesiones cutáneas típicas e histopatología típica.
• Menores: estar precedido por infecciones o vacunaciones asociadas o
acompañado por uno de los procesos malignos o trastornos inflamatorios
relacionados, estar relacionado con embarazo, asociar fiebre y signos y
síntomas constitucionales, asociar leucocitosis o presentar una excelen-
te respuesta a los corticoides sistémicos.
228
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas 16
Anatomía patológica
Se observa edema en la dermis papilar e infiltrado dérmico difuso y denso,
principalmente de neutrófilos. Cuando el edema es intenso existen espon-
giosis epidérmica y vesiculaciones intraepidérmicas y subepidérmicas. Se
puede observar leucocitoclasia con tumefacción endotelial sin vasculitis.
Diagnóstico diferencial
Se debe realizar con otras dermatosis neutrofílicas. En los pacientes con
leucemia aguda mielógena se pueden dar tres tipos de dermatosis neutro-
fílica: el síndrome de Sweet, el pioderma gangrenoso atípico (ampollar) y
la hidradenitis ecrina neutrofílica. Otros cuadros que se pueden considerar
son infecciones de piel y tejidos blandos, cuadros autoinflamatorios o pro-
cesos vasculíticos.
Manejo y tratamiento
Corticoides sistémicos (prednisona, 0,5-1 mg/kg al día durante 2 a 6 se-
manas): mejoran las lesiones cutáneas y las extracutáneas. Para aquellos
casos de mala respuesta terapéutica o en los que los corticoides estén
contraindicados, se han propuesto pautas alternativas, entre las que des-
tacan yoduro potásico, colchicina, sulfona, doxiciclina, clofacimina, AINE
229
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
16 Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas
Evolución
Suele resolverse espontáneamente en 5-12 semanas, pero reaparece hasta
en el 30 % de los casos. En el 50 % de los pacientes con malignidad hema-
tológica o debida a fármacos recurre.
Enfermedad de Behçet
Epidemiología
La mayoría de los casos se dan en Japón, oriente medio y cuenca medite-
rránea. La incidencia máxima se produce entre los 20 y 35 años de edad.
Patogenia
Se relaciona con factores genéticos y ambientales. Más del 80 % de los
pacientes asiáticos tienen el alelo HLA-B51. Se han relacionado desenca-
denantes infecciosos como estreptococos y herpes simple. Estos desen-
cadenantes producirían un aumento de inmunocomplejos y neutrófilos
circulantes, que acabarían desencadenando una respuesta autoinmunitaria
y daño vascular.
Clínica
La afectación mucocutánea es generalmente el primer síntoma de la en-
fermedad de Behçet (65-70 % de los casos) y suele estar presente durante
todo el curso de la enfermedad. Inicialmente, las lesiones pueden presen-
tarse como pápulas eritematosas que evolucionan hacia lesiones pseudo-
membranosas y posteriormente úlceras. A nivel genital, las lesiones suelen
afectar al pene y escroto en varones y a la vulva en mujeres. Las lesiones
anogenitales suelen ser de mayor tamaño. A nivel cutáneo, las lesiones
pueden ser papulares, pustulosas o tipo paniculitis, presentando fenómeno
de patergia. Se trata de una afección sintomática multisistémica con exa-
cerbaciones y remisiones impredecibles. Pueden verse afectados todos los
órganos, y los síntomas se pueden dar de forma simultánea o consecutiva.
No existen pruebas diagnósticas específicas y se han creado varias series de
criterios para facilitar el diagnóstico (tabla 2). Además, hay que descartar
una posible afectación sistémica:
• La implicación ocular es la principal causa de morbilidad (90 % de los
casos): uveítis anterior y posterior, hipopión, glaucoma secundario, cata
ratas, conjuntivitis, escleritis, queratitis.
230
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas 16
Anatomía patológica
Se clasifica en tres categorías: a) vascular, con vasculitis linfocitaria o leuco
citoclástica de vasos de cualquier tamaño en dermis y tejido celular subcu-
táneo, con o sin trombosis mural y necrosis; b) extravascular, con o sin
vasculopatía, y c) acneiforme.
Manejo y tratamiento
El tratamiento depende del tipo de afectación. Enfermedad mucocutánea:
corticoides tópicos o intralesionales, colchicina oral, dapsona oral o apre-
milast (30 mg/12 h). Enfermedad mucocutánea grave: talidomida, metotrexato,
231
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
16 Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas
Evolución
La afectación del sistema nervioso central y de grandes vasos responde peor
al tratamiento.
Epidemiología
Puede aparecer de 1 a 6 años tras la cirugía, en pacientes que se han some-
tido a una cirugía de derivación intestinal, que tienen bucles intestinales
ciegos o que muestran trastornos gastrointestinales (enfermedad inflama-
toria intestinal, diverticulitis, enfermedad ulcerosa péptica).
Patogenia
Se produce por sobrecrecimiento bacteriano en un bucle ciego intestinal.
Los antígenos bacterianos en forma de peptidoglucanos se liberan a la
circulación y forman complejos inmunitarios que se depositan en la piel y
en la sinovial.
Clínica
• Cuadro pseudogripal: fiebre, escalofríos, malestar general, artralgias y
mialgias.
• Lesiones cutáneas:
–– Máculas eritematosas, pápulas, vesiculopústulas purpúricas, que duran
de 2 a 4 semanas y pueden recurrir en intervalos de 4 a 6 semanas. Las
lesiones son más frecuentes en la zona proximal de extremidades y
tronco.
–– Nódulos eritematosos, dolorosos y recurrentes (se deben a una pani-
culitis nodular no supurativa o a un eritema nudoso).
• No cutáneas: tenosinovitis y poliartritis no destructiva; desequilibrios
electrolíticos por la diarrea persistente; disfunción e insuficiencia hepá-
tica; litiasis renal y biliar; déficit de cinc y vitamina A; beriberi, hiperuri-
cemia y trastornos emocionales.
Anatomía patológica
Inespecífica. Edema dérmico y necrosis asociada con un infiltrado inters-
ticial y perivascular neutrofílico. Abundante cariorrexis. Vasculitis leucoci-
toclástica y pustular.
232
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas 16
Tratamiento
233
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
16 Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas
Dermatosis eosinofílicas
Se trata de un grupo heterogéneo de dermatosis para las que la eosinofilia
tisular, y a veces periférica, constituye el principal criterio diagnóstico.
La presencia de eosinófilos en una biopsia cutánea es inespecífica, y debe
hacer pensar en:
1. Picaduras de artrópodos.
2. Erupciones medicamentosas.
3. E
nfermedades ampollosas autoinmunitarias: en un anciano con eosinó-
filos hay que pensar en la forma urticariante del penfigoide ampolloso,
especialmente en aquellos casos con espongiosis eosinofílica.
4. Dermatitis atópica y dermatitis de contacto.
5. O
tros: urticaria-vasculitis, síndrome de Churg-Strauss, granuloma facial,
fascitis eosinofílica, eritema tóxico del recién nacido, incontinencia pig-
mentaria, infestaciones parasitarias, penfigoide gestacional, pápulas y
placas pruriginosas del embarazo, sarna y linfoma.
Se precisa una correlación clínico-patológica para llegar a un diagnóstico es-
pecífico (fig. 3).
En este capítulo se desarrollan las siguientes dermatosis eosinofílicas:
1. Síndrome de Wells (celulitis eosinofílica).
234
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas 16
Historia: exposición a
artrópodos, viajes, fármacos,
alergias, IgE y recuento sanguíneo,
búsqueda de parásitos en heces
Con vasculitis
Sin vasculitis
Epidemiología
Es una entidad infrecuente, aunque no excepcional. Ocurre en todas las
razas. Usualmente afecta a adultos, pero se ha encontrado en niños. Es
esporádico, con algunos casos familiares descritos.
235
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
16 Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas
Patogenia
Dermatosis neutrofílicas, toxicodermias y enfermedades sistémicas autoinmunitarias
Clínica
El paciente presenta prurito o ardor, seguido de lesiones eritematoedema-
tosas, infiltradas, únicas o múltiples, que se asemejan a una celulitis bacte-
riana aguda. Dichas lesiones presentan bordes netos violáceos y consisten-
cia firme elástica, pudiendo presentar vesículas en su superficie. La
localización es variable, pero usualmente afecta a las extremidades, el
tronco y ocasionalmente la cara. Las lesiones pueden durar varias semanas,
pero gradualmente se oscurecen, pasando de rojo brillante a azuladas. La
sintomatología es escasa, aunque a veces se acompaña de malestar general,
dolor, artralgias o fiebre. Los pacientes suelen presentar eosinofilia perifé-
rica. Tiende a resolverse en unas 4-8 semanas. Ocasionalmente recurre.
Anatomía patológica
A nivel epidérmico puede observarse espongiosis eosinofílica. En la dermis
se aprecia un infiltrado difuso eosinofílico junto a linfocitos e histiocitos y
edema en la dermis superficial que provoca la formación de ampollas sub
epidérmicas. Se observan eosinófilos activados que pueden tener una fun-
ción esencial en este síndrome. Las «figuras en llama» (fibras de colágeno
no necrobiótico recubiertas con gránulos eosinofílicos) son el rasgo distin-
tivo del síndrome de Wells, pero no son específicas, ya que pueden encon-
trarse en otras enfermedades asociadas a una activación y desgranulación
significativas de los eosinófilos.
Diagnóstico diferencial
Celulitis bacteriana, erisipela (presentan un infiltrado neutrofílico), infes-
taciones parasitarias (por ello hay que solicitar inmunoglobulina E sérica,
análisis de heces y determinación de anticuerpos específicos contra pará-
sitos). Las lesiones tardías podrían simular lesiones de morfea. El eritema
anular eosinofílico, un subtipo de síndrome de Wells, se presenta como
lesiones anulares policíclicas, con infrecuentes «figuras en llama» en la
biopsia.
Manejo y tratamiento
El tratamiento consiste en ciclos repetidos de corticoides tópicos y/o sisté-
micos, con reducción gradual de la dosis. Otros tratamientos: griseofulvina,
minociclina, colchicina, antihistamínicos, ciclosporina y dapsona.
236
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas 16
237
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
16 Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas - Dermatosis neutrofílicas y eosinofílicas
238
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Toxicodermias - Toxicodermias 17
Toxicodermias
Introducción
Las toxicodermias o alteraciones dermatológicas asociadas a los fármacos
son frecuentes (2-3 % de la población hospitalaria). Aproximadamente el
2 % de las reacciones cutáneas a fármacos son «graves» (tabla 1). Los facto-
res que afectan a la aparición de toxicodermias son: edad (madurez de los
sistemas detoxificadores), sexo (más frecuentes entre las mujeres), genética
del metabolismo del fármaco (variantes alélicas de citocromos, acetiladores
lentos-rápidos), coinfección con virus (virus del herpes humano 6, virus de
Epstein-Barr) y estado inmunológico del paciente (virus de la inmunodefi-
ciencia humana, los inmunosupresores favorecen las toxicodermias).
Ante cualquier toxicodermia se deben seguir una serie de pasos, que se
exponen en la tabla 2.
Tabla 1. Reacciones adversas cutáneas graves
Anafilaxia
Necrosis cutánea por anticoagulante
Pustulosis exantemática generalizada aguda
Reacción a fármacos con eosinofilia y síntomas sistémicos/Síndrome de
hipersensibilidad a fármacos
Exantema fijo medicamentoso ampolloso generalizado
Síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica
239
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
17 Toxicodermias - Toxicodermias
Sospecha de toxicodermia
• Exantema en polimedicados
• Exantema + introducción fármacos
240
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Toxicodermias - Toxicodermias 17
Exantema morbiliforme
Esta es la forma más frecuente de toxicodermia. Clínicamente se manifies-
ta mediante maculopápulas de inicio, frecuentemente en los pliegues, con
generalización posterior y prurito. En la resolución se produce una desca-
mación extensa y puede progresar a una eritrodermia en casos graves. El
diagnóstico diferencial debe realizarse fundamentalmente con la fase inicial
del eritema multiforme mayor y los exantemas víricos (la aparición del
exantema por ampicilina/amoxicilina se ve facilitada con el virus de Epstein-
Barr). Los fármacos habitualmente implicados son: ampicilina, antiiflama-
torios no esteroideos (AINE), tiazidas, fenitoína, antibióticos semisintéticos
(trimetoprima), etc. El tratamiento, como en el resto de exantemas cutá-
neos, es la retirada del fármaco y sintomático (antihistamínicos, corticoides
tópicos, emolientes).
241
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
17 Toxicodermias - Toxicodermias
Erupción liquenoide
Estas erupciones pueden ser localizadas, generalizadas o fotodistribuidas
(dorso de las manos, superficies extensoras). La lesión elemental recuer-
da a las pápulas violáceas del liquen plano, tanto clínica como histopato-
lógicamente. Los fármacos más asociados son el oro, las tiazidas, los AINE,
la D-penicilamina, el captopril y los antimaláricos (cloroquina), o las
amalgamas en el caso de la mucosa oral. El cuadro se resuelve con la re-
tirada del fármaco y deja una pigmentación residual en la mayoría de los
casos.
242
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Toxicodermias - Toxicodermias 17
243
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
17 Toxicodermias - Toxicodermias
Otras toxicodermias
Reacciones de fotosensibilidad asociadas a los fármacos
Reacciones fototóxicas: aparecen de forma inmediata tras la exposición solar.
Estas dependen de la dosis del fármaco y de la exposición a la radiación
ultravioleta, aunque no requieren exposición previa. Las tetraciclinas, la
amiodarona y los AINE son fármacos frecuentes, también diuréticos tiazidas
y vemurafenib. Estas reacciones dejan una pigmentación residual que pue-
de durar meses.
Reacciones fotoalérgicas: se deben a dosis independientes y pueden aparecer
de semanas a meses después de la toma del fármaco. Se relacionan frecuen-
temente con el uso de AINE (piroxicam), sulfonilureas y antibióticos (de-
rivados de sulfonamidas, quinolonas). Como tratamiento pueden emplear-
se pautas de desensibilización con luz ultravioleta B de banda estrecha. La
utilidad de las pruebas de fotoparche es controvertida.
244
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Toxicodermias - Toxicodermias 17
Erupciones acneiformes
Pápulas y pústulas, sin comedones, localizadas en las regiones facial y su-
perior del tronco. Los fármacos más frecuentes asociados a ella son corti-
coides y andrógenos. Otros fármacos implicados son: bromuros, fenitoína,
fenobarbital, isoniacida, litio, yoduros, imatinib e inhibidores del receptor
del factor de crecimiento epidérmico y MEK. Responden a la retirada del
fármaco y a las tetraciclinas.
245
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
17 Toxicodermias - Toxicodermias
246
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Toxicodermias - Toxicodermias 17
247
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
17 Toxicodermias - Toxicodermias
248
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
18
Enfermedades sistémicas
249
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
18 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
250
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
18
251
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
18
Dermatosis neutrofílicas, toxicodermias y enfermedades sistémicas autoinmunitarias
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
Introducción
Autoanticuerpos
Los autoanticuerpos (aAc) pueden ser de gran valor para el diagnóstico,
tratamiento y pronóstico de las enfermedades autoinmunitarias del tejido
conjuntivo con manifestaciones cutáneas, pero su interpretación depende
del tipo de aAc y de la enfermedad autoinmunitaria del tejido conjuntivo
en concreto. Estos aAc reflejan fenómenos inflamatorios básicos en los
tejidos, pero rara vez conllevan patogenicidad (excepto los anticuerpos
anticitoplasma de neutrófilos [ANCA]).
Debido a que la mayoría de los aAc reconocen componentes nucleares, se
denominan genéricamente anticuerpos antinucleares (ANA). Los ANA
252
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
18
253
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
18 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
las demás.
254
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
18
255
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
18 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
256
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
18
257
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
18 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
Paciente en el que
se sospecha LEC
258
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
18
Dermatomiopatías inflamatorias
259
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
18 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
260
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
18
261
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
18 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
262
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Aproximación al diagnóstico
de las enfermedades reumatológicas y valor de los autoanticuerpos
18
263
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
19 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso
Lupus eritematoso
Dermatosis neutrofílicas, toxicodermias y enfermedades sistémicas autoinmunitarias
1. Lesiones específicas:
• Lupus eritematoso cutáneo crónico (LECC): LE discoide locali-
zado, LE discoide diseminado, otras variantes de LECC.
• Lupus eritematoso cutáneo subagudo (LECS): LECS anular,
LECS papuloescamoso o psoriasiforme, LECS con lesiones seme-
jantes al eritema multiforme o necrólisis epidérmica tóxica, LE
neonatal.
• Lupus eritematoso cutáneo agudo (LECA): exantema malar en
«alas de mariposa», exantema generalizado.
2. Lesiones inespecíficas: perniosis y fenómeno de Raynaud, vasculitis
y úlceras, livedo reticular y alopecia no cicatricial.
3. Enfermedades relacionadas: LE ampolloso, mucinosis, anetoder-
mia, dermatosis pustulosa de las flexuras.
264
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso 19
TRATAMIENTO
Medidas generales:
fotoprotección UVB y UVA.
Evitar fármacos fotosensibilizantes (griseofulvina, clorotiazida,
tetraciclina, etc.)
Control del riesgo cardiovascular
265
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
19 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso
y sus variantes
El lupus eritematoso discoide (LED) es una de las formas más frecuentes
de LE, forma parte de los criterios diagnósticos de LES de la Asociación
Americana de Reumatología y aparece en el 15-30 % de estos pacientes.
Son lesiones únicas o múltiples, en forma de placa eritematoviolácea con
superficie hiperqueratósica, indurada, bien delimitada y de tamaño varia-
ble, con crecimiento periférico que en su evolución va dejando una cica-
triz atrófica central rodeada de un halo eritematoescamoso (tabla 1 y figs. 2
a 4). Afecta a los anejos cutáneos y produce alteraciones en la pigmenta-
ción. En ocasiones confluyen formando antiestéticas lesiones de gran ta-
maño.
Se localizan preferentemente en zonas fotoexpuestas, como la cara (respe-
tando el surco nasogeniano), y es muy típica la localización periauricular.
Otras áreas afectadas son las orejas, los antebrazos o la V del escote. Sin
embargo, son lesiones potenciadas en menor grado por la fotoexposición
266
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso 19
Figura 3. Lupus eritematoso discoide del cuero cabelludo. A. Se aprecia una placa
inflamatoria activa con borde eritematoso y telangiectasias visibles. B. Placa alopé-
cica cicatricial en fase inactiva, con una parte central atrófica e hipopigmentada, e
hiperpigmentación residual en la periferia.
que las de LES o LECS. Puede afectar a zonas no fotoexpuestas (cuero cabe-
lludo o conducto auditivo externo), y si aparecen diseminadas en el tronco
y las extremidades se conoce como LECC generalizado, que se acompaña
con mayor frecuencia de afectación hematológica (leucopenia o trombo-
citopenia). Las lesiones en las extremidades y en las palmas son predictivas
de LES (tablas 2 y 3). Aunque infrecuente (2-3 %), se ha notificado la po-
sibilidad de desarrollo de carcinoma espinocelular sobre lesiones de LED.
267
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
19 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso
268
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso 19
Figura 5. Lupus túmido en las regiones facial y torácica. Nótese el aspecto urticari-
forme de las lesiones.
269
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
19 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso
270
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso 19
271
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
19 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso
el cual suele estar presente casi siempre al nacimiento y tiene una morta-
lidad aproximada del 20 %. Dos tercios de los niños afectados necesitarán
marcapasos.
ANA: anticuerpos antinucleares; LECS: lupus eritematoso cutáneo subagudo; LES: lupus erite
matoso sistémico.
272
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso 19
273
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
19 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso
Tratamiento tópico
• Corticoides tópicos de potencia alta o muy alta de forma cíclica.
• Corticoides intralesionales: LED, formas hipertróficas, lupus túmido.
• Inhibidores tópicos de la calcineurina (LECS en la cara).
• Imiquimod 5 % (LED en cara y cuero cabelludo). No obstante, este tra-
tamiento ofrece respuestas controvertidas, por lo que en las últimas guías
no se recomienda su uso.
• Retinoides tópicos.
Tratamiento sistémico
Antipalúdicos (tabla 7)
Numerosos estudios avalan la eficacia de estos fármacos para el tratamien-
to del lupus cutáneo en sus tres variantes. Además de la mejoría cutánea,
274
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso 19
Tabla 7. Antipalúdicos
•H idroxicloroquina, 400 mg al día. Cuando se controlen las lesiones,
200 mg al día
• Si no hay respuesta tras 2 meses: añadir quinacrina 100 mg al día
• Mantener el tratamiento durante 1 o 2 años para conseguir la reducción
completa de la actividad
• Alternativa: cloroquina (125-250 mg al día) asociada o no a quinacrina
275
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
19 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso
276
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Lupus eritematoso 19
Otros tratamientos
277
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
20 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia
Dermatomiositis y esclerodermia
Dermatosis neutrofílicas, toxicodermias y enfermedades sistémicas autoinmunitarias
Dermatomiositis
Algoritmo de diagnóstico y seguimiento (fig. 1)
Anamnesis
Exploración física
Pruebas complementarias:
laboratorio (CPK, aldolasa, AST, Diagnóstico
ALT, LDH, anticuerpos, TSH), otras Clasificación
(EMG, biopsia muscular, biopsia
cutánea)
Iniciar tratamiento
Estudios a valorar durante el seguimiento:
Hemograma, bioquímica de sangre, CPK, aldolasa, AST,
ALT, LDH, anticuerpos, marcadores neo, orina, SOH,
endoscopia, mamografía, ecografía transvaginal,
Papanicolau, Rx tórax, TC TAP, valoración ORL, PFR,
TCAR, EMG, RM muscular, biopsia muscular, biopsia
cutánea, tránsito baritado, manometría, ECG,
ecocardiografía, Holter, densitometría, etc.
278
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia 20
Introducción
Epidemiología
• Incidencia: 10 personas/millón/año. Prevalencia: 10 personas/100 000.
• Razón mujer/hombre: 2/1.
• Tres picos de edad con mayor incidencia: niños 2-5 y 12-13 años y adultos
40-60 años.
Clasificación (tabla 1)
279
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
20 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia
Manifestaciones clínicas
Dermatosis neutrofílicas, toxicodermias y enfermedades sistémicas autoinmunitarias
Lesiones cutáneas
Lesiones consideradas patognomónicas:
• Eritema en heliotropo: manchas eritematovioláceas en los párpados o
en la región periorbitaria, asociadas con frecuencia a edema en la zona
(fig. 2A).
• Signo de Gottron: máculas/manchas eritematovioláceas, a veces con
descamación, sobre las superficies extensoras de las articulaciones (dedos,
codos, rodillas, maléolos) (fig. 2B).
• Pápulas de Gottron: pápulas/placas eritematovioláceas, a veces con des-
camación, sobre las superficies extensoras de las articulaciones (dedos,
codos, rodillas, maléolos) (fig. 2C).
Lesiones características:
• Cutículas distróficas (fig. 2D) y telangiectasias periungueales (fig. 2E),
signo del chal (fig. 2F) y signo de la V del escote (fig. 2G) (manchas
eritematovioláceas en dichas zonas), lesiones eritematodescamativas
en el cuero cabelludo (inicialmente pueden confundirse con psoriasis;
con el tiempo se acompañan de alopecia no cicatricial).
Otras:
Poiquilodermia fotosensible (fig. 2H) (importante hacer diagnóstico dife-
rencial con la poiquilodermia de la micosis fungoide. Otro diagnóstico
diferencial es la radiodermitis), signo de la pistolera holster (lesiones en las
caderas y la cara lateral de los muslos), manos de mecánico (diagnóstico
diferencial con una dermatitis de contacto; considerar la posibilidad de
síndrome antisintetasa que podría asociar enfermedad pulmonar intersticial,
artritis, miositis, fiebre, fenómeno de Raynaud, manos de mecánico, anti-
cuerpos antisintetasa; conviene recordar que los anticuerpos antisintetasa
son citoplasmáticos y no nucleares), eritema flagelado (fig. 2I) (diagnósti-
co diferencial con consumo de bleomicina o setas shiitake), calcinosis cutis
(sobre todo en zonas de traumatismo), DM tipo Wong (asocia hiperque
ratosis folicular; diagnóstico diferencial con la pitiriasis rubra pilaris), patrón
«rojo sobre blanco» (zonas hipopigmentadas mezcladas con zonas telan-
giectásicas), placa ovoide en el paladar duro (bien delimitada, eritematosa
con marcas blancas), erosiones/úlceras, ampollas subepidérmicas.
Lesiones descritas recientemente:
Pápulas de Gottron invertidas (en las palmas), pies de excursionista (simi-
lares a las manos de mecánico).
280
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia 20
D E F
G H I
Figura 2. (A) Eritema en heliotropo. (B) Signo de Gottron. (C) Pápulas de Gottron.
(D) Cutícula distrófica. (E) Telangiectasias periungueales. (F) Signo del chal. (G)
Signo de la V del escote. (H) Poiquilodermia fotosensible. (I) Eritema flagelado.
Clínica musculoesquelética
Se manifiesta mediante una debilidad muscular bilateral y simétrica, fun-
damentalmente de los músculos de la cadera, muslos y hombros, que pro-
duce dificultades para subir escaleras, levantarse de la silla y elevar los
brazos por encima de la cabeza. Puede haber dolor espontáneo o ante la
palpación de estos grupos musculares.
Manifestaciones sistémicas
• Artralgias simétricas.
• Alteraciones gastrointestinales (disfagia, reflujo gastroesofágico, úlceras
gastroduodenales, divertículos esofágicos y colónicos).
• Afectación respiratoria (disfonía, tos, disnea, neumonías aspirativas,
neumonitis intersticial y fibrosis pulmonar).
281
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
20 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia
y alteraciones de la conducción).
En las formas juveniles la debilidad muscular es más precoz, la calcinosis,
más extensa, y los fenómenos de vasculitis, más frecuentes.
Diagnóstico (tabla 2)
282
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia 20
283
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
20 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia
Diagnóstico diferencial
• Las lesiones cutáneas pueden simular, en estadios precoces, dermatitis
de contacto, dermatitis seborreica, liquen plano, psoriasis y lupus erite-
matoso sistémico (LES).
• El LES puede imitar, tanto clínica como histológicamente, la DM. Las
lesiones cutáneas en esta última tienen una coloración violácea caracte-
rística y un edema mayor, son más pruriginosas y menos descamativas.
Es característica la afectación cutánea de las articulaciones inter y meta-
carpofalángicas, lo cual no se observa en el LES.
• Otras miopatías como las distrofias musculares, metabólicas e infecciosas
se desarrollan también con elevación de las enzimas musculares.
284
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia 20
Pronóstico
Ha mejorado considerablemente tras la introducción de la corticoterapia.
Actualmente la expectativa de vida a los 5 años es del 90 %. El mejor pro-
285
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
20 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia
Esclerodermia
Algoritmo de diagnóstico y seguimiento (fig. 3)
Anamnesis
Exploración física
Pruebas complementarias:
laboratorio (hemograma, creatinina, Diagnóstico
CPK, anticuerpos, proteinograma,
orina), otras (capilaroscopia, PFR, Clasificación
TCAR, ecocardiografía, TA, biopsia
cutánea)
Iniciar tratamiento
Estudios a valorar durante el seguimiento:
Hemograma, bioquímica de sangre, anticuerpos,
marcadores neo, PFR, TCAR, BAL/biopsia, ecocardiografía,
NT-proBNP sérico, TA, creatinina sérica, orina, tránsito
baritado, manometría, endoscopia, evaluación nutricional,
TP/TTPA, CPK/aldolasa séricas, EMG/biopsia muscular,
ECG, Holter, troponinas, RM cardíaca, índices de calidad
de vida, etc.
286
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia 20
Introducción
Esclerosis sistémica
Epidemiología
• Incidencia: 17 personas/millón. Prevalencia: 240 personas/millón.
• Razón mujer/varón: 4/1.
• Mayor incidencia entre la tercera y la quinta décadas de la vida.
Manifestaciones clínicas
Manifestaciones cutáneas
• Fenómeno de Raynaud secundario, presente en más del 90 % de los
casos y que precede incluso en años al resto de los síntomas. Asocia
alteraciones en la capilaroscopia y refleja la disfunción vascular que ca-
racteriza a la esclerosis sistémica.
• Induración de la piel, característicamente simétrica, esclerodactilia y
contracturas en flexión.
• Hiperpigmentación y despigmentación que respeta la zona perifolicular.
• Facies afilada, nariz aguileña, pérdida de arrugas de expresión, aspecto
más juvenil y microstomía.
• Máculas telangiectásicas en la cara, los labios, la lengua, los dedos y las
palmas, entre otros. Presentan un relleno lento tras el blanqueo (fig. 4A).
• Calcinosis circunscritas en zonas de presión (acral, articulaciones), que
pueden dar lugar a úlceras dolorosas (fig. 4B).
• Disminución de vello, hiposudoración, xerosis, prurito en las fases ini-
ciales.
287
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
20
Dermatosis neutrofílicas, toxicodermias y enfermedades sistémicas autoinmunitarias
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia
A B
Figura 4. (A) Telangiectasias en los dedos. (B) Calcinosis circunscritas con úlceras
dolorosas en los dedos.
288
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia 20
Manifestaciones extracutáneas
• Digestivas (90 %): alteraciones en la motilidad esofágica, disfagia, reflu-
jo, estenosis, esófago de Barrett, hernia de hiato, gastroparesia, ectasia
vascular antral gástrica, divertículos intestinales, hipomotilidad y pseu-
doobstrucción intestinal, sobrecrecimiento bacteriano, malabsorción,
diarrea, incontinencia fecal, alteraciones hepatobiliares y pancreáticas.
• Pulmonares (70 %): disnea de esfuerzo, fibrosis, hipertensión pulmonar.
• Renales (70 %): fibrosis, crisis renales (10-15 % de los pacientes, hiper-
tensión maligna, oligoanuria, insuficiencia renal, proteinuria, hemólisis
microangiopática).
• Cardíacas: sobre todo secundarias a hipertensión pulmonar, pero tam-
bién primarias (miocarditis, fibrosis miocárdica, insuficiencia cardíaca,
isquemia e infarto, arritmias, trastornos de la conducción, pericarditis,
derrame pericárdico).
• Musculoesqueléticas: fatiga, artromialgias, roces tendinosos, artritis,
acroosteólisis, miopatías.
• Neurológicas: neuropatías.
• Genitales: disfunción eréctil, sequedad vaginal, estenosis vaginal, dispa-
reunia.
• Asociación a neoplasia: sobre todo cáncer de pulmón, esófago, mama,
y neoplasias hematológicas.
289
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
20 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia
290
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia 20
Diagnóstico (tabla 7)
Diagnóstico diferencial
Debe realizarse, entre otras, con las siguientes entidades: síndromes de
superposición (esclerosis sistémica con DM, lupus eritematoso sistémico,
artritis reumatoide), morfea (principalmente la generalizada), liquen escle-
roso, fascitis eosinofílica, escleredema, escleromixedema, mixedema, quei-
roartropatía diabética, fibrosis sistémica nefrogénica, porfiria cutánea tarda,
síndrome POEMS, amiloidosis, enfermedad injerto contra huésped crónica,
lipodermatoesclerosis, acrodermatitis crónica atrófica, distrofia simpática
refleja, esclerodermia inducida por sustancias químicas o exposición ambien-
tal (cloruro de vinilo, resinas epoxi, pesticidas, disolventes orgánicos, aceite
de colza contaminado, L-triptófano, bleomicina, taxanos, sílice).
El fenómeno de Raynaud no es exclusivo de la esclerosis sistémica y puede
observarse también de forma aislada como fenómeno de Raynaud primario
(mujeres jóvenes, capilaroscopia normal), o bien secundario asociado a
otras conectivopatías, trastornos hematooncológicos, alteraciones vascula-
291
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
20 Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia
Tratamiento
Este va a venir determinado por la extensión y grado de afectación cutánea,
y por la naturaleza de la afectación sistémica (tabla 8).
292
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas autoinmunITARIAs - Dermatomiositis y esclerodermia 20
Evolución y pronóstico
La esclerosis sistémica se considera una conectivopatía asociada a una ele-
vada morbimortalidad, y con ello una importante disminución en la calidad
de vida. La supervivencia es del 75 % a los 5 años y del 63 % a los 10 años
del diagnóstico. Son predictores independientes de mortalidad: la edad
avanzada, el género masculino, la esclerosis sistémica cutánea difusa, la
elevación de reactantes de fase aguda, la disnea, la presencia de enfermedad
pulmonar intersticial en las pruebas de imagen, la disminución de la capa-
cidad de difusión de monóxido de carbono, la disminución en la capacidad
vital forzada, la proteinuria, la presencia de crisis renales, la disminución
de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, las úlceras digitales y
la afectación articular. La principal causa de muerte en la actualidad es la
afectación pulmonar.
293
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
21 Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas
Introducción
Cuando se inicia el estudio de las manifestaciones cutáneas de las conecti-
vopatías, casi siempre se reduce a tres grupos sindrómicos: el lupus erite-
matoso, la dermatomiositis y los síndromes esclerodermiformes (revisados
en los capítulos correspondientes). Este capítulo se va a centrar en otras
enfermedades reumatológicas que pueden afectar asimismo a la piel, ha-
blando de las manifestaciones cutáneas de los siguientes cuadros: artritis
reumatoide (AR), síndrome de Reiter, policondritis recidivante, síndrome
de Sjögren, enfermedad mixta del tejido conjuntivo y enfermedad de Be-
hçet. Quedan en el tintero otros muchos cuadros, como fiebre reumática,
AR juvenil, enfermedad de Still del adulto y gota, entre otros.
Artritis reumatoide
Es una enfermedad autoinmunitaria sistémica, de evolución crónica, que
se caracteriza por la presencia de sinovitis persistente que afecta sobre todo
a articulaciones periféricas y generalmente se expresa de manera simétrica
(«poliartritis inflamatoria simétrica y bilateral»). Aunque la evolución pue-
de ser muy variable, es frecuente que se acabe destruyendo el cartílago
articular, con el posterior desarrollo de una importante deformidad ósea.
Epidemiología. Frecuencia del 1-3 % de la población adulta, con un claro
predominio del sexo femenino (3:1), siendo común que el inicio de la
enfermedad se dé en torno a la cuarta-sexta décadas de la vida.
Etiopatogenia. Como en todas las enfermedades autoinmunitarias, existe
una susceptibilidad genética (asociación con HLA-DR1, DR4 y DR10) que
se une a factores ambientales desencadenantes, entre ellos el tabaco o
ciertos agentes infecciosos, identificándose en estos últimos proteínas pro-
ducidas por el virus de Epstein-Barr y Escherichia coli.
294
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas 21
295
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
21 Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas
296
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas 21
297
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
21 Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas
Policondritis recidivante
La policondritis recidivante es una enfermedad inflamatoria recurrente
que afecta a las estructuras cartilaginosas. Se puede asociar a otras enfer-
medades autoinmunitarias, así como a procesos mieloproliferativos.
Epidemiología. Afecta fundamentalmente a la raza blanca. Su pico etario
se establece a los 40 años, con un rango de afectación entre los 20 y los
60 años de edad. No existe predilección de sexo, aunque en algunas series
hay un claro predominio femenino.
Patogenia. Se desconoce cuál es el mecanismo que conlleva la inflamación
del cartílago. En estos pacientes se ha demostrado presencia de autoanti-
cuerpos frente al colágeno tipo II, y los títulos suelen estar correlacionados
con la actividad de la enfermedad.
298
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas 21
299
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
21 Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas
Síndrome de Sjögren
El síndrome de Sjögren, o síndrome seco, es una enfermedad auto
inmunitaria que afecta fundamentalmente a las glándulas secretoras.
Puede aparecer de forma aislada (síndrome de Sjögren primario) o
asociado a otras enfermedades autoinmunitarias (síndrome de Sjögren
secundario).
Epidemiología. Existen dos picos de incidencia: a los 20-30 años de edad y
a los 40-50 años de edad, con gran predilección por el sexo femenino (9:1).
Su comienzo insidioso y solapamiento clínico hacen que sea difícil calcular
su incidencia/prevalencia. Se estima una prevalencia del 0,5-5 %.
Patogenia. Como en todas estas patologías, la patogenia sigue siendo des-
conocida. Suele existir cierta predilección por determinados antígenos
leucocitarios humanos o HLA (HLA-B8, -DR3, -DQ2, -DRw52a), y
frecuentemente se encuentran autoanticuerpos, sobre todo el anti-SS-A
(-Ro) (30-95 % de los pacientes) y el anti-SS-B (-La) (15-60 % de los pacien-
tes), así como anticuerpos antinucleares y FR.
Clínica. La característica clínica fundamental es la xerosis de las mucosas
(ojos, orofaringe y vagina). La xeroftalmia se manifiesta inicialmente como
sensación de cuerpo extraño. Los pacientes se frotan los ojos y como con-
secuencia pueden desarrollar laceraciones corneales (queratoconjuntivitis
seca). El test de Schirmer detectará a los pacientes con déficit en la pro-
ducción lacrimal. La xerostomía frecuentemente se acompaña de sobre-
crecimiento candidiásico (queilosis, muguet, etc.) y/o caries dental. Se
puede detectar con una sialometría, y la biopsia, que deberá hacerse en la
mucosa labial, confirmará el diagnóstico. En cuanto a la sequedad vaginal,
muchas veces la paciente no hace mención a este síntoma. Se acompaña
de escozor, dispareunia y sobreinfecciones.
Manifestaciones cutáneas. La xerosis es el hallazgo fundamental. Otras ma-
nifestaciones pueden ser lesiones de tipo púrpura pigmentaria.
Otras manifestaciones. Es relativamente frecuente que se acompañe de un
aumento de tamaño de las glándulas salivales. Artritis, neumonitis inters-
300
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas 21
301
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
21 Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas
Enfermedad de Behçet
La tríada de úlceras genitales y orales recurrentes e iridociclitis es la forma
en la que inicialmente Behçet describió este cuadro. Hoy su espectro clí-
nico se ha ampliado, ya que, al ser considerada una vasculitis autoinmuni-
taria, puede afectar a numerosos órganos.
Epidemiología. La frecuencia se estima en torno a 1:500 000 en Europa, y
mucho más frecuente en oriente medio, así como en Turquía y Japón
(1:1000). Son individuos jóvenes (en torno a la tercera década de vida), y
no existe una clara predilección por ninguno de los sexos. En el sexo
masculino se ha asociado a un peor pronóstico.
Patogenia. Se cree que factores ambientales (en este caso se piensa en
infecciones por virus del herpes humano tipo 1 o Streptococcus) pueden
desencadenar, en personas genéticamente predispuestas (asociación con
HLA-B51), esta respuesta autoinmunitaria patológica que deriva en una
vasculitis sistémica.
Clínica. Se caracteriza por ser una enfermedad inflamatoria crónica, que
cursa en brotes, con tendencia a la mejoría con el paso de los años. La
afectación va desde los típicos síntomas mucocutáneos (úlceras orales/
genitales, pseudofoliculitis, etc.) a la afectación ocular (vasculitis retiniana,
uveítis anterior/posterior), articular, gastrointestinal, neurológica, pulmo-
nar o cardíaca. Desde el punto de vista mucocutáneo podremos ver:
Úlceras orales. Aparecen hasta en el 97-99 % de los pacientes. Son recu-
rrentes y dolorosas. Se diferencian de la estomatitis aftosa por ser úlceras
con mayor tendencia a la recidiva, de distintos tamaños, mayor tendencia
a afectar al paladar blando y la orofaringe, y por tener un halo eritematoso
muy inflamatorio.
Úlceras genitales. Segundo signo en frecuencia, que aparece en aproxi-
madamente el 57-93 % de los pacientes. Curso parecido a las úlceras ora-
les, pero suelen dejar cicatriz. Las lesiones pueden ser dolorosas o asinto-
máticas (sobre todo en mujeres). El escroto es el lugar predilecto en el
varón (fig. 2), siendo más variable la localización en la mujer (incluso en
el cérvix).
302
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas 21
303
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
21 Enfermedades sistémicas AUTOINMUNITARIAS - Otras enfermedades reumatológicas
niños.
Test de patergia. Test no específico de hiperreactividad cutánea. Se define
como test positivo si aparece una pápula/pústula sobre base eritematosa
en el lugar donde se realizó la punción. Para ello se clava una aguja estéril
hasta 1 cm sobre la cara volar del antebrazo. La lectura se efectúa a las 24-
48 horas. No es único de la enfermedad de Behçet (síndrome de Sweet,
pioderma gangrenoso, etc.).
Diagnóstico. Se basa en los hallazgos clínicos. Los criterios que se siguen
son los ICBD, del inglés International Criteria for Behçet’s Disease (tabla 2).
Tratamiento. Se basa en tres pilares: tratar los brotes, evitar recaídas o
nuevos brotes, además de un tratamiento sintomático apropiado (anesté-
sicos tópicos orales, AINE para la artritis, etc.). Se puede utilizar dapsona,
colchicina o talidomida, pero si existe vasculitis sistémica o afectación ocu-
lar habrá que utilizar prednisona a dosis elevadas en combinación con otros
fármacos inmunosupresores (azatioprina, ciclosporina, etc.).
304
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea 22
Acné
Protocolo de manejo de pacientes con acné (tabla 1)
Concepto
El acné es una dermatosis multifactorial autolimitada de la unidad pilo
sebácea que aparece fundamentalmente en la adolescencia. La mayoría
de los casos de acné presentan un gran polimorfismo, coexistiendo co
medones, pápulas, pústulas y nódulos junto con las secuelas de lesiones
activas, las cicatrices.
Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico. Las lesiones elementales en
el acné deben buscarse en cara, cuello, tronco, parte superior de los bra
zos y nalgas. En el acné no inflamatorio hay comedones, mientras que en
el acné inflamatorio habrá, además, pápulas, pústulas, nódulos y quistes
(fig. 1).
305
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
22 Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea
306
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea 22
307
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
22 Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea
Diagnóstico diferencial
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Pruebas de laboratorio
Normalmente no serán necesarias. Pero si se sospecha un trastorno de
tipo endocrino, sí serán de gran utilidad. En mujeres adultas con signos
de hiperandrogenismo deberá solicitarse testosterona libre, hormona foliculo
estimulante, hormona luteinizante y sulfato de dihidroepiandrosterona. También
será necesario solicitar una analítica general con función hepática y perfil
lipídico en el caso de plantearse un tratamiento con isotretinoína.
Tratamiento
La finalidad del tratamiento será emplear agentes que actúen sobre los
diferentes factores implicados en la patogenia del acné: normalizar la que
ratinización folicular, disminuir la producción de sebo y la proliferación
de Propionibacterium acnes y controlar la respuesta inflamatoria.
308
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea 22
309
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
22 Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea
310
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea 22
Rosácea
Protocolo de manejo de pacientes con rosácea (tabla 8)
Concepto
La rosácea es un proceso inflamatorio crónico de la unidad pilosebácea
facial que consiste en la aparición de pápulas y pústulas en la región central
311
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas 22
Tabla 8. Tratamiento de pacientes con rosácea
Protocolo de tratamiento en la rosácea
312
Formas Eritema Papulopústulas Nódulos Rosácea
clínicas Transitorio Persistente y/o Leve Moderado conglobata
«rubor» telangiectasias o fulminante
1.ª elección Sustancias Sustancias Metronidazol tópico Tratamiento tópico Isotretinoína Isotretinoína oral
anticongestivas anticongestivas (0,75-1 %)2 + oral (10-20 mg (0,2-0,5 mg/kg
y astringentes y astringentes Ivermectina tópica (2 %) al día) al día)
Tetraciclinas orales4
+ ±
Ácido azelaico Corticoides
(15-20 %)1 orales6
2.ª elección Sulfacetamida Ácido azelaico (15-20 %) Tratamiento tópico
sódica + azufre o +
o peróxido de benzoilo Antibióticos
Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea
retinoides + alternativos5
tópicos3 o
clindamicina
metronidazol oral
Casos IPL Isotretinoína oral Isotretinoína oral
resistentes al (5-10 mg al día) (10-20 mg al día)
tratamiento
Siempre Filtros solares SPF > 15 (UVA y UVB)
Evitar estímulos desencadenantes: comidas, bebidas, exposición solar
1
Gel/crema, suele ser mejor tolerado que el metronidazol.
2
Gel/crema, la crema se tolera mejor.
3
Tretinoína, retinaldehído.
4Tetraciclina, doxiciclina, minociclina.
5Azitromicina, eritromicina.
610-15 primeros días (1 mg/kg al día).
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea 22
Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico. Son pacientes que suelen
referir episodios de rubefacción faciales a veces desencadenados por estí
mulos calientes en la boca, ingesta de especias y alcohol. Se produce un
empeoramiento del cuadro con la exposición solar y el aumento de la
temperatura ambiental.
La rosácea afecta a la zona central de la cara (nariz, mejillas, mentón, frente
y glabela). Es importante resaltar la ausencia de comedones, hecho que será
de gran ayuda en el diagnóstico diferencial de la enfermedad. En casos de
enfermedad evolucionada se puede encontrar el rinofima, que será conse
cuencia de la hiperplasia de las glándulas sebáceas.
A través de la exploración física se podrá definir el estadio de la enfermedad,
lo cual es interesante para la elección del tratamiento más adecuado (tabla 9).
Subtipos y variantes
Se pueden distinguir cuatro tipos clínicos de rosácea y algunas variantes
(tabla 10).
Tabla 10. Subtipos de rosácea. Características generales
Rosácea vascular • Rubor y eritema persistente centrofacial
(fig. 2A) • Telangiectasias presentes o ausentes
Rosácea inflamatoria •P ápulas y pústulas centrofaciales, transitorias,
(fig. 2B) menores de 1 mm
• Pústulas foliculares pruriginosas en cuero cabelludo
• Ausencia de comedones
Rosácea fimatosa • Más frecuente en hombres
• En nariz (más frecuente), mandíbula, frente, orejas
y párpados
Continúa
313
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
22 Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea
314
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea 22
Tratamiento
315
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
22 Enfermedades de los anejos - Acné y rosácea
Tratamiento láser
La luz intensa pulsada o láser de colorante pulsado será muy eficaz en
el tratamiento del eritema persistente y las telangiectasias. El láser de CO2 se
reserva para el tratamiento del rinofima.
316
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades del folículo piloso 23
Queratosis folicular
317
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
23 Enfermedades de los anejos - Enfermedades del folículo piloso
318
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades del folículo piloso 23
Figura 3. Eritromelanosis
folicular: pápulas
hiperqueratósicas foliculares
sin atrofia asociada sobre base
de intenso eritema oscuro
persistente en una mujer
adolescente. (Cortesía de
la Dra. Carolina Palacios,
Instituto Nacional de Pediatría,
México D.F.)
319
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
23
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Enfermedades de los anejos - Enfermedades del folículo piloso
Eritromelanosis
Queratosis folicular común de cara y cuello
Uleritema ofriógeno
Se denomina uleritema ofriógeno (ulerythema ophryogenes) a la forma de
QFA de inicio en las cejas, con afectación variable de frente, sienes y meji-
llas (fig. 5). Suele manifestarse en la primera infancia y por lo general re-
mite en la adolescencia. Cursa con eritema y pápulas foliculares hiperque-
ratósicas que progresivamente asocian alopecia del área afectada, y puede
asociar QF común de las áreas típicas.
320
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades del folículo piloso 23
Atrofodermia vermiculada
La forma particular de QFA con inicio en las mejillas y que produce depre-
siones cutáneas en panal recibe el nombre de atrofodermia vermiculada
(atrofodermia vermiculata, AV) o foliculitis uleritematosa reticulada. Esta
patología, de inicio en la infancia, se caracteriza por un eritema difuso
asociado a la formación de tapones córneos foliculares que se inician de
forma simétrica en las mejillas y pueden extenderse a la zona preauricular,
orejas y frente. Presumiblemente, la oclusión folicular desencadena una
inflamación crónica que desemboca en un fenómeno de atrofia en forma
de pequeñas áreas deprimidas que confluyen entre sí; de aquí el aspecto
reticulado o en panal de abeja que se describe en esta entidad. Suele res-
petar cejas, pestañas y cuero cabelludo. La enfermedad sigue un curso
progresivo y en general responde mal al tratamiento.
Puede presentarse como una manifestación cutánea aislada, aunque existen
casos que forman parte de desórdenes genéticos más complejos, como el
síndrome de Rombo o el síndrome de Loeys-Dietz. Histológicamente, se
manifiesta como atrofia de la epidermis y la unidad pilosebácea, dilatación
capilar y esclerosis dérmica.
321
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
23 Enfermedades de los anejos - Enfermedades del folículo piloso
Tratamiento
La evidencia científica para el tratamiento de la QF y sus variantes es esca-
sa, habiéndose descrito varias opciones de tratamiento. Los emolientes y
los agentes queratolíticos constituyen la primera línea de tratamiento. Otras
opciones incluyen retinoides tópicos o sistémicos, inhibidores de la calci-
neurina tópicos, esteroides tópicos, peelings químicos o mecánicos y micro
abrasiones.
Se han descrito también casos tratados con varios láseres con resultados
variables, incluyendo PDL, KTPL, alejandrita, diodo, Q-switched Nd:YAG
y láser fraccional de dióxido de carbono.
Recientemente se ha descrito el uso de dióxido de cloro, un agente anti-
séptico con propiedades queratolíticas, como posible opción de tratamien-
to. Además, los datos preliminares obtenidos en dos pequeños estudios
piloto han presentado resultados prometedores con el uso de la terapia
fotoneumática.
En cuanto al tratamiento de la eritromelanosis folicular de la cara y el
cuello, también se han utilizado hidroquinona y metronidazol tópicos,
además de recomendarse medidas de fotoprotección solar.
Las opciones de tratamiento para la QFA son relativamente similares a las
de la QF común, pudiéndose utilizar también trasplantes capilares para
mejorar la alopecia.
322
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades del folículo piloso 23
323
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
24 Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
324
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
24
325
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
24 Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
Hiperhidrosis
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Hiperhidrosis primaria
La hiperhidrosis primaria o hiperhidrosis focal primaria es el tipo más
frecuente de hiperhidrosis. Se define como sudoración excesiva en áreas
localizadas (generalmente palmas, plantas y/o axilas, pudiendo afectar
también a la cara) de forma bilateral y simétrica, y no se asocia a trastorno
sistémico. Afecta por igual a hombres y mujeres, de todas las razas.
Aparece tanto en ambientes fríos como cálidos. La variante palmoplantar
suele ser de inicio más precoz, comienza en el nacimiento y disminuye solo
ligeramente en edades avanzadas, siendo la forma más frecuente de
hiperhidrosis primaria (afecta a alrededor del 50-60 % de los pacientes).
La sudoración axilar tiene un comienzo pospuberal y se mantiene estable
durante toda la vida. Generalmente está presente a los 25 años. Se trata de
la segunda forma más frecuente de hiperhidrosis primaria, afectando al
30-50 % de los pacientes. Hasta en un 75-80 % de las ocasiones se detectan
antecedentes familiares. Las tres formas clínicas pueden coexistir en un
mismo paciente, pero siempre suele predominar una. Es una condición
fundamental para su diagnóstico no asociar enfermedad subyacente ni
alteración analítica, siendo pacientes por lo demás totalmente sanos. La
sudoración es solo matutina y cede durante el sueño. La demostración
clínica de la hiperhidrosis es normalmente fácil, observándose en estos
pacientes la piel de las zonas afectadas brillante y mojada, y en ocasiones
con verdaderas gotas de sudor. Los criterios diagnósticos de la hiperhidro-
sis primaria son:
1. Sudoración focal, visible y excesiva.
2. Duración igual o superior a 6 meses.
326
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
24
Hiperhidrosis secundaria
La hiperhidrosis secundaria está causada por (o se asocia a) otro trastorno
sistémico. Existen muchas causas, que se pueden dividir en función del
origen del impulso neural que dirige la respuesta: cortical, hipotalámico,
bulbar, de la médula espinal o local. Algunos fármacos también pueden
asociarse a hiperhidrosis.
Hiperhidrosis hipotalámica
Fisiológica o termorreguladora: disipación de la temperatura corporal.
Patológica: la hiperhidrosis hipotalámica (tabla 1) puede acontecer tanto de
día como de noche (la cortical emocional es siempre diurna, con cese
característico durante la noche).
327
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
24 Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
328
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
24
Hiperhidrosis espinal
Sección medular transversal completa o parcial, como en la tabes dorsal y
la siringomielia. Siempre es patológica. En un primer momento se produ-
ce anhidrosis frente a la estimulación térmica por debajo del nivel de la
sección. Posteriormente aparecen episodios de sudoración segmentaria
con diferentes patrones, acompañados en muchas ocasiones por otras res-
puestas autónomas, sensitivas y motoras. Se inician brotes de «sudoración
refleja en masa», son impredecibles en cuanto a su comienzo y duración,
y generan importantes molestias al paciente. Se muestran en la piel situada
por debajo del nivel de la interrupción medular y suele ser más intensa y
más frecuente en los segmentos cercanos al nivel de la sección transversal.
No aparece en secciones por debajo de T8 a T10.
Puede existir otro tipo de alteración en la sección a nivel de T6 o por en-
cima de este nivel denominada disreflexia autonómica, caracterizada por
ataques de sudoración por encima del nivel de la sección acompañados de
dolor de cabeza, hipertensión, rubor facial, bradicardia o taquicardia,
piloerección y parestesias.
Hiperhidrosis no neural
Se produce por estimulación directa de las glándulas ecrinas.
Intrínseca (alteraciones en el flujo sanguíneo –aumentado– o glándulas
sudoríparas): nevo organoide y sudoríparos, síndrome de Maffucci, fístula
arteriovenosa, síndrome de Klippel-Trenaunay, tumores glómicos, síndro-
me del nevo azul en tetina de goma, eritema frío o lividez simétrica de las
plantas, entre otros.
Extrínseca: calor local y fármacos.
329
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
24 Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
Hiperhidrosis compensatoria
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Tratamiento de la hiperhidrosis
Tratamiento de la hiperhidrosis generalizada
Lo principal es el tratamiento de la enfermedad de base. Se usan los anti-
colinérgicos orales, que reducen la sudoración en la mayoría de los pacien-
tes. El fármaco con el que se tiene más experiencia es la oxibutinina, aun-
que se usa también el glucopirrolato. Cuando se necesitan dosis altas para
controlar la hiperhidrosis suelen aparecer efectos secundarios muy moles-
tos como la sequedad ocular y de la boca, insomnio, cambios de estado
mental, papitaciones, visión borrosa, retención urinaria e hipertensión. Se
inicia con dosis bajas 1,25-5 mg cada 24 horas, pudiéndose aumentar hasta
30 mg cada 24 horas.
También se han utilizado con cierto éxito la clonidina, la fenoxibenzamina,
el propranolol y el clonazepam.
330
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 2. Tratamiento de la hiperhidrosis localizada
Localización Tratamiento Formulación Posología
Craneofacial Primera línea: 1. 0,5-2 % en crema o solución 1. Tópico, 1 o 2 apl./24 h. Cuidado con los ojos
1. Cloruro de aluminio hidroalcohólica o roll-on (midriasis)
hexahidratado 2.1. 1,25-2,5 mg. Cps 2.1. Oral, 1,25-2,5 mg cada 24 h durante 1 semana
Segunda línea: 2.2. 1-2 mg. Cps e ir subiendo 2,5 mg al día hasta dosis efectiva.
Dosis usual efectiva 5-10 mg diarios
2. Anticolinérgicos 3. Cloruro de aluminio hexahidratado al
orales: 6-20 % en etanol anhidro. Hiposudol® 2.2. Oral, 1 mg cada 24 h. Subir 1 mg al día hasta
dosis efectiva. Dosis usual efectiva 1-4 mg diarios
2.1 Oxibutinina
3. Aplicación durante 6-8 h por la noche, 3 o 4
2.2 Glucopirrolato
noches consecutivas y posteriormente 1 o 2 veces
3. Cloruro de aluminio por semana. Puede irritar, asociar hidrocortisona
hexahidratado
4. Aplicar anestésico tópico la noche antes en
4. Toxina botulínica A oclusión. Delimitar la zona de sudoración,
evitando zonas donde se pueda causar
alteraciones funcionales de la musculatura facial
(ptosis, asimetrías faciales, etc.). Con jeringa
microfina de insulina inyectar 0,1 mL en cada
cuadrito. Repetir las sesiones cada 4 a 12 meses
Continúa
331
ecrinas y apocrinas
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
24
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas 24
Tabla 2. Tratamiento de la hiperhidrosis localizada (Cont.)
Localización Tratamiento Formulación Posología
332
Axilar Primera línea: 1. Cloruro de aluminio hexahidratado al 1. Aplicación en oclusiva durante 6-8 h por la noche,
1. Cloruro de aluminio 6-20 % en etanol anhidro 3 o 4 noches consecutivas, y posteriormente
hexahidratado 2. Botox® 100 UI/vial en 4 mL. ClNa 1 o 2 veces por semana
ecrinas y apocrinas
Segunda línea: 0,9. Tras la reconstitución conservar 2. Aplicar EMLA® la noche antes en oclusiva y
entre 2 y 8 °C y utilizar antes de 4 h 30-60 min antes de la intervención. Delimitar la
2. Toxina botulínica A
3. 2 % en crema o solución zona y dividirla en cuadritos de 2 cm. Con jeringa
3. Glucopirrolato microfina de insulina inyectar en cada cuadrito
hidroalcohólica
4. Anticolinérgicos 0,1 mL. Repetir las sesiones cada 4 a 12 meses
4. (Misma formulación que la indicada
orales 3. Aplicar por la noche 6-8 h. Lavar a la mañana
en primera sección)
4.1 Oxibutinina siguiente
5. Liposucción y extirpación de
4.2 Glucopirrolato glándulas sudoríparas ecrinas de la 4. (Misma posología que la indicada en la primera
5. Ablación quirúrgica dermis. Varias técnicas quirúrgicas sección)
local 6. Cirugía torácica 5. Tras localizar el área principal de sudoración con
6. Simpatectomía cte técnicas de yodo-almidón se extirpa
Continúa
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 2. Tratamiento de la hiperhidrosis localizada (Cont.)
Localización Tratamiento Formulación Posología
Palmoplantar Primera línea: 1. Cloruro de aluminio hexahidratado al 1. Aplicación durante 6-8 h por la noche,
1. Cloruro de aluminio 20 % en etanol anhidro 3 o 4 noches consecutivas y posteriormente
hexahidratado 2. Drionic® 15-20 mA ± anticolinérgicos 1 o 2 veces a la semana
2. Iontoforesis en solución (> riesgo de efectos 2. Con agua del grifo, 15 a 20 min, 3 o 4 veces por
secundarios)* semana. Tras 6 o 10 tratamientos repetir
Segunda línea:
3. Palmas: Botox® 100 UI/vial en cada 1 o 4 semanas
3. Toxina botulínica A
5 mL. ClNa 0,9. Tras reconstitución 3. Bloqueo regional previo de nervios mediano,
4. Glucopirrolato conservar entre 2 y 8 °C y utilizar cubital y radial. Delimitar la zona y dividirla en
5. Anticolinérgicos antes de 4 h cuadritos de 1 cm. Con jeringa microfina de
orales 4. 2 % en crema o solución insulina inyectar en cada cuadrito 0,1 mL, salvo
5.1 Oxibutinina hidroalcohólica en zona de eminencia tenar (0,05 mL). Repetir
5.2 Glucopirrolato sesiones cada 4 a 12 meses
5. (Misma formulación que la indicada
6. Simpatectomía cte en la primera sección) 4. Aplicar por la noche 6-8 h. Lavar a la mañana
siguiente
6. Cirugía torácica
5. (Misma posología que la indicada en la primera
*No usar en embarazadas ni portadores de sección)
marcapasos ni objetos metálicos.
333
ecrinas y apocrinas
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
24
24
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
Hipoanhidrosis
Consiste en la falta de transpiración y constituye una amenaza para la
supervivencia, ya que produce formas leves o más graves de síndromes de
estrés por calor o incluso la muerte. Provoca elevación de la temperatura
y siempre hay que tenerla en cuenta como una posible causa de fiebre de
origen desconocido. Ante la sospecha clínica, siempre hay que realizar
biopsia de un área representativa. Existen tres grandes categorías etioló-
gicas.
Central y neuropática
Se produce por alteración o interrupción de la inervación en cualquier
nivel desde los centros de sudoración en el cerebro hasta las glándulas
sudoríparas.
Existen numerosas causas de hipohidrosis central y neuropática: enferme-
dades o tumores de hipotálamo, puente, médula, columna vertebral, ganglios
simpáticos (causa mecánica [postsimpatectomía cervicotorácica] o farma-
cológica), nervios simpáticos (degeneración en enfermedades como lepra,
334
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
24
Alteraciones glandulares
1. Trastornos genéticos: displasias ectodérmicas, incontinencia pigmenti,
enfermedad de Fabry, síndrome de Bazex.
2. Defectos adquiridos de las glándulas: piel senil, enfermedades cutáneas
destructivas, infiltrativas o inflamatorias, fármacos y tóxicos químicos.
3. Obstrucción de los conductos sudoríparos: causa más frecuente. Miliaria,
ictiosis, psoriasis, dermatosis eccematosas, enfermedades ampollosas.
Fármacos como el aluminio tópico y las sales de zirconio aplicadas en
oclusión y con glutaraldehído, formaldehído e iontoforesis de agua des-
tilada.
Idiopáticas o indeterminadas
Recién nacidos (prematuros, hasta que los centros nerviosos maduran), daño
tisular por radiación calórica local o presión (escayola), deshidratación, sus-
tancias tóxicas o venenos, enfermedades sistémicas (cáncer visceral, uremia,
cirrosis, cetoacidosis diabética, enfermedades endocrinas como la enferme-
dad de Addison) y enfermedades hereditarias poco frecuentes (síndrome
de Franceschetti-Jadassohn, enfermedad de Fabry, etc.).
335
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
24 Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
336
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
24
337
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
24 Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
338
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos - Enfermedades de las glándulas sudoríparas
ecrinas y apocrinas
24
339
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas
y enfermedades nutricionales
Pablo Fernández-Crehuet Serrano, Miguel Fernando García Gil,
José Luis Fernández-Crehuet Serrano y Montserrat Fernández-Guarino
Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas
Reumatología cutánea: capítulo 8.
Hematología y oncología cutánea: capítulos 27 y 28.
Endocrinología y enfermedad metabólica cutánea:
• Diabetes mellitus (tabla 1).
Tabla 1. Clasificación de la diabetes mellitus
Trastornos con Trastornos sin Manifestaciones Otros
etiopatogenia patogenia clara cutáneas
conocida secundarias
al tratamiento
Hiperglucemia: piel Necrobiosis Insulina: Vitíligo
gruesa e infecciones lipoidea lipodistrofia en Eritema facial
cutáneas Granuloma anular el lugar de la (rubeosis)
Hiperglucemia, inyección, reacción
Dermopatía Carotenemia
neuropatía, de tipo Arthus con
diabética
vasculopatía: úlceras lesión urticariforme
Trastornos en el lugar de la
diabéticas
perforantes inyección, urticaria,
Hiperinsulinemia: adquiridos vasculitis, nódulos
acantosis nigricans
Bullosis Antidiabéticos
diabeticorum orales: exantemas,
urticaria, eritema
multiforme,
fotosensibilidad
340
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
Clínica (tabla 2)
341
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
342
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
343
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
344
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
Tratamiento
En todos los trastornos, el tratamiento es el de la enfermedad de base, lo
que hace que la clínica cutánea remita o cese en períodos variables de
tiempo. Las dermatosis asociadas se tratan igual que si aparecieran de for
ma aislada. En el caso de la urticaria crónica asociada a enfermedades tiroi
deas autoinmunitarias se ha descrito la curación administrando levotiroxi
na, incluso en pacientes eutiroideos.
GH: hormona del crecimiento; IGF: factor de crecimiento insulínico; RM: resonancia magnética;
SOG: sobrecarga oral de glucosa; TC: tomografía computarizada.
345
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
Gastroenterología cutánea
Urticaria.
Vasculopatías: vasculitis de pequeño vaso, poliarteritis nudosa cutánea,
vasculitis «pustulosa» o lesiones similares al síndrome artritis-dermatosis
asociado con el intestino.
346
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
Lesiones orales:
347
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
348
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
349
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
Inespecíficas
Prurito generalizado: la más frecuente. La hemodiálisis puede empeorar
lo o mejorarlo. Tratamiento: emolientes, antihistamínicos, fototerapia,
colestiramina y técnicas de diálisis.
Xerosis o hiperqueratosis folicular.Tratamiento: emolientes, ácido láctico
o preparados de urea.
Coloración pálida. Causada por la anemia de la enfermedad crónica y la
retención de carotenos; su tratamiento recomendado es la eritropoyetina o
el trasplante.
Equimosis y petequias.
Alteraciones orales: xerostomía, fragilidad gingival, estomatitis ulcerativa
que mejora con la diálisis.
Específicas
Foliculitis perforante y enfermedad de Kyrle. Existen dos variedades de
esta enfermedad, la forma sintomática se asocia a la diabetes mellitus des
compensada y la insuficiencia renal crónica. Predomina en las extremida
des inferiores con distribución ascendente. Tratamiento: hemodiálisis.
Escarcha urémica. Se produce por depósito de cristales de urea sobre la
superficie cutánea que dan apariencia de descamación, pudiendo llegar a
resultar pruriginosa. Tratamiento: emolientes y diálisis.
Calcinosis cutis. Se debe al depósito de sales de calcio en la piel debido a
diversas causas, entre ellas las enfermedades autoinmunitarias. Entre las
opciones terapéuticas se encuentra la extirpación quirúrgica, o fármacos
como: diltiazem, bisfosfonatos, warfarina, ceftriaxona, probenecid, mino
ciclina o hidróxido de aluminio.
Calcifilaxis. Se produce por la calcificación de la capa media de vasos de
mediano y pequeño tamaño de la dermis y tejido celular subcutáneo. La
primera línea de tratamiento es el tiosulfato sódico.
Dermatosis ampollosas: pseudoporfiria, porfiria cutánea tarda o por fár
macos fotosensibilizantes.
350
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
Dermatosis carenciales
Variada sintomatología cutánea que es, en la mayoría de las ocasiones,
inespecífica y refleja el déficit combinado de varios elementos (proteínas,
hidratos de carbono, agua, lípidos, etc.). Entre estas manifestaciones des
tacan la ictiosis adquirida, sectores de hipermelanosis, piel arrugada con
pérdida de la grasa subcutánea, alopecia difusa y pelo quebradizo, uñas
frágiles o fisuras labiales. Sin embargo, en ocasiones producen unos cua
dros definidos que permiten reconocer el trastorno asociado.
351
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
352
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
353
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
354
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
Figura 3. Pelagra.
Hiperpigmentación,
descamación y apariencia
gomosa.
355
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
25 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
356
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Manifestaciones dermatológicas
de las enfermedades sistémicas y enfermedades nutricionales
25
Hipervitaminosis A
La toxicidad por vitaminas solo se produce en las liposolubles, puesto que
las hidrosolubles, cuando se aportan en exceso, se excretan por la orina.
Carotenodermia (aurantiasis)
Pigmentación amarilla de la piel por el depósito de carotenos en la capa
córnea y en las glándulas sebáceas. Los carotenos son pigmentos que se
encuentran en naranjas, tomates, zanahorias y algunos medicamentos. La
coloración amarilla es más evidente en las palmas y las plantas, donde la
capa córnea es más gruesa, y en los surcos nasogenianos y la frente. Es re
versible en unas semanas tras disminuir la ingesta.
357
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
26 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
Amiloidosis, mucinosis
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Amiloidosis
Puntos clave de las amiloidosis
• Las amiloidosis se pueden clasificar en generalizadas y localizadas
(limitadas a un órgano)
• Las amiloidosis cutáneas son formas localizadas de amiloidosis y exis
ten tres variantes: amiloidosis macular, liquen amiloide y amiloidosis
nodular
• Los depósitos de amiloide de la amiloidosis macular y del liquen
amiloideo derivarían de los queratinocitos. En la amiloidosis nodular
están compuestos de inmunoglobulinas de cadenas livianas y un in
filtrado de células plasmáticas
• Una minoría de pacientes con amiloidosis nodular pueden desarro
llar una amiloidosis sistémica
• No hay un tratamiento completamente efectivo para la amiloidosis
macular o el liquen amiloideo. Es fundamental disminuir la fricción
y el rascado. Se han utilizado corticoides e inhibidores de la calcineu
rina tópicos, retinoides sistémicos, fototerapia y láser CO2
• En la amiloidosis nodular se ha utilizado la crioterapia, el láser CO2,
la extirpación quirúrgica, pero las recidivas son frecuentes
Introducción y epidemiología
Las amiloidosis son enfermedades metabólicas que consisten en el depósi
to extracelular de una proteína fibrilar denominada amiloide. Ultra
estructuralmente, el amiloide corresponde a unas fibrillas pareadas, de
características distintas en los diferentes tipos de amiloidosis, y un compo
nente P (una glucoproteína), que es igual en todas, con un plegamiento
358
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
26
Clínica
359
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
26
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
360
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
26
Diagnóstico
Tratamiento
No existe tratamiento curativo. Únicamente se aplica para aliviar la sinto
matología. Se han de evitar factores agravantes como el rascado o la fricción.
Amiloidosis maculosa
1. Corticoides de potencia elevada y antihistamínicos, de escasa eficacia.
2. Capsaicina tópica al 0,025 % o dimetilsulfóxido al 50 % en solución
acuosa.
361
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
26 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
acuosa.
3. En casos resistentes añadir dermoabrasión. En caso de afectación exten
sa, aplicar terapia con psoraleno y radiación ultravioleta de longitud de
onda A (PUVA) o UVB o incluso retinoides orales.
Amiloidosis nodular
1. Infiltraciones intralesionales con corticoterapia (triamcinolona).
2. Escisión quirúrgica.
3. Tratamiento con crioterapia o láser de CO2; las recidivas son frecuentes.
Tipología
Dependiendo de la naturaleza bioquímica y del precursor, las fibrillas de
amiloide se depositan en determinados aparatos y sistemas del organismo.
Las amiloidosis generalizadas constituyen un grupo muy amplio y pueden
tener origen neoplásico, inflamatorio, genético o iatrógeno. Existen tres
grandes grupos de fibrillas amiloideas (tabla 2).
362
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
26
AA: proteína amiloide A; AH: proteína asociada a hemodiálisis; AL: amiloidosis primaria; Apo:
apolipoproteína; ATTR: transtirretina.
363
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
26 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
Diagnóstico (fig. 2)
Proteinograma e inmunofijación
sérica y urinaria
Estudio de médula ósea
Amiloidosis familiar
Componente monoclonal – Amiloidosis secundaria
Depósito de cadena ligera Ig Amiloidosis senil
(según tipo de amiloide)
+
Amiloidosis primaria
Tratamiento
Amiloidosis primaria: administrar dosis elevadas de melfalán seguido de auto
trasplante con progenitores hematopoyéticos de sangre periférica. Amiloi-
dosis secundaria: el tratamiento del trastorno inflamatorio o infeccioso sub
yacente puede detener la progresión de la amiloidosis.
364
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
26
Mucinosis
Introducción
La mucina es una mezcla gelatinosa de glucosaminoglucanos ácidos que
pueden unirse a un núcleo proteico sulfatado (dermatán sulfato y condroi
tín sulfato) o ir libres como el ácido hialurónico. Las mucinosis se caracte
rizan por la acumulación anormal de mucina en la piel. Se dividen en
primarias y secundarias. En las formas secundarias la mucina es simple-
mente un hallazgo histológico (tabla 3). En la figura 3 se muestran las
diferentes sospechas diagnósticas tras el hallazgo de mucina en la biopsia.
Mixedema generalizado
Aparece en el hipotiroidismo severo. Ocurre por déficit de degeneración
de la mucina, acumulándose en el tejido dérmico perivascular y perifolicu
lar. Se presenta como hinchazón en los párpados, los labios, la lengua y las
manos, acompañado de piel de aspecto céreo, seca y fría, hiperqueratosis
folicular, pelo escaso, uñas quebradizas y palmas de coloración amarillenta.
Histología: mucina en la dermis y el tejido subcutáneo; infiltrado de mucina
perivascular. Fibras elásticas reducidas.
Tratamiento: hormona tiroidea que mejora el cuadro.
365
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
26 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
Mucinosis primarias
Mucinosis dérmicas
Mucinosis papular Liquen Escleromixedema
(liquen mixedematoso) mixedematoso
generalizado
Liquen Mucinosis papular acral persistente
mixedematoso
Mucinosis papular discreta
localizado
Mucinosis papular de la infancia
Mucinosis papular autoinvolutiva
(juvenil o adulta)
Liquen mixedematoso nodular
Mucinosis reticular eritematosa
Escleredema
Mixedema secundario Mixedema localizado (pretibial)
a enfermedad tiroidea
Mixedema generalizado
Mucinosis foliculares
Alopecia mucinosa
Mucinosis folicular urticaria-like
Mucinosis hamartomatosas-neoplásicas
Nevus mucinoso
Quiste mixoide
Mixoma cutáneo
Mucinosis secundarias
Patologías que presentan depósito anormal de mucina en la dermis
Neoplasias Queratoacantoma
Carcinoma basocelular
Dermatofibrosarcoma protuberans
Neurofibroma
Micosis fungoides
Inflamatorias Lupus eritematoso
Dermatomiositis
Enfermedad de Degos
Dermatitis (eccematosa, de estasis)
Fibrosis nefrogénica sistémica
Mucinosis linfoedematosa crónica de la obesidad
Enfermedad de injerto contra huésped
Picaduras de insecto
Infecciosas Herpes zóster
Fármacos Imatinib, captopril
Hereditarias Histiocitosis progresiva mucinosa hereditaria
Traumatismo Mucinosis cutánea focal
366
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
26
¿?
Puede ser
Hallazgo adicional
Principal hallazgo:
Puede formar parte
lesiones distintivas
de otras entidades:
367
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
26 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
368
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Tabla 4. Formas clínico-patológicas de mucinosis papular (liquen mixedematoso)
Variantes Características clínicas Características Patología asociada
histológicas
Forma Escleromixedema (liquen Erupción papular generalizada, Depósito de mucina Gammapatía
generalizada mixedematoso generalizado) esclerodermiforme Proliferación de monoclonal
fibroblastos Sin patología tiroidea
Fibrosis asociada
Formas Mucinosis papulosa persistente acral Erupción papular en las manos Depósito de mucina Sin gammapatía
localizadas en la dermis monoclonal
Mucinosis papular discreta Pápulas aisladas, generalmente
en el tronco Proliferación Sin patología tiroidea
fibroblástica variable asociada
Mucinosis papular de la infancia Erupción papular en el tronco
Puede ser congénita o neonatal
Mucinosis papular autoinvolutiva Nódulos en la cara y
(infantil y adulta) periarticulares, edema
periorbitario, fiebre
Regresión espontánea
Liquen mixedematoso nodular Nódulos
Formas Escleromixedema sin gammapatía Variable Variable Con o sin gammapatía
atípicas Formas localizadas con gammapatía monoclonal
Formas localizadas con Sin patología tiroidea
características mixtas asociada
369
y otras enfermedades de depósito
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
26
26 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
370
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Amiloidosis, mucinosis
y otras enfermedades de depósito
26
371
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
27 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes
372
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Lesión sugestiva: pápula o nódulo bien delimitado de consistencia firme
Presencia de Ca2+
Calcinosis cutis
Metabolismo Pruebas
Bioquímica Función renal fosfocálcico Autoinmunidad genéticas**
Ca2+
↑ Aldolasa/CPK ↓ Cl creatinina
PO43-
Dermatomiositis
373
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
27
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas 27
374
Osificación
(cutánea o subcutánea)
Curso clínico
Progresivo Limitado
Histopatología
Osificación Osificación
endocondral intramembranosa
Baja estatura
Alteración de la morfología Obesidad
de los pulgares Sin alteraciones morfológicas Braquidactilia
Alteraciones paratiroideas
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes 27
Presentación clínica
La mayoría de las lesiones se desarrollan gradualmente y son asintomáticas.
Su presentación varía en función de la enfermedad subyacente y de su
localización (tabla 2).
375
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
27 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes
Enfermedades osificantes
La mayoría de las enfermedades osificantes son de carácter genético y di-
fieren en el tipo de osificación que presentan: intramembranosa (el hueso
se desarrolla directamente desde el tejido mesenquimatoso primitivo) o
endocondral (el hueso se forma indirectamente a partir del mesénquima,
sobre un molde inicial de cartílago).
376
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes 27
377
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
27 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes
378
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes 27
Colagenopatías
La esclerodermia sistémica y, especialmente, el síndrome de CREST presentan con
frecuencia depósitos cálcicos nodulares o en placas de tamaño variable en
la piel, el tejido subcutáneo, el músculo y los tendones. Se observan más
en zonas distales de las extremidades superiores, aunque pueden presentar-
se en cualquier zona sometida a traumatismos o roce.
En la dermatomiositis también surgen calcinosis distróficas, sobre todo en la
forma juvenil. La calcificación suele ocurrir 2 o 3 años después del inicio
de la enfermedad y se presenta en forma de nódulos calcificados en los
codos, las rodillas, el hombros y las nalgas. Al igual que en la esclerodermia,
en niños con dermatomiositis puede presentarse una calcinosis universal,
provocando una limitación funcional importante.
La calcinosis resulta excepcional en el lupus eritematoso sistémico. General-
mente son depósitos periarticulares y musculares, siendo muy rara la loca-
lización intradérmica. Es un hallazgo radiológico casual descrito aislada-
mente en el lupus eritematoso discoide crónico y más frecuente en la
paniculitis lúpica.
379
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
27 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes
Paniculitis
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
380
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes 27
381
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
27 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes
Secundario a drogas
Se han descrito calcificaciones profundas tras tratamientos con pentazoci-
na y vasopresina.
Calcinosis tumoral
Trastorno esporádico o hereditario más frecuente en el sur, centro y este
de África, de inicio durante la adolescencia. En las formas hereditarias,
autosómicas recesivas, se deben a mutaciones responsables de un incre-
mento de la reabsorción de fosfato en el túbulo proximal del riñón, lo que
conlleva hiperfosforemia mantenida. Se caracteriza por el depósito de ma-
sas cálcicas sobre prominencias óseas de grandes articulaciones. Los depó-
sitos son intramusculares o subcutáneos y pueden aumentar de tamaño,
causando una limitación de la función articular.
382
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes 27
Diagnóstico
El diagnóstico de calcificación cutánea debe realizarse mediante una histo-
ria clínica detallada y se confirma histopatológicamente. Es necesario rea-
lizar una serie de pruebas complementarias para descartar patología sub-
yacente y detectar posibles factores desencadenantes.
Pruebas complementarias
Laboratorio
Hemograma y recuento diferencial. Útil en enfermedades hematológicas y
autoinmunitarias y en neoplasias malignas.
Bioquímica. Creatinina, urea y productos nitrogenados en plasma como
marcadores de función renal. La creatina-cinasa y la aldolasa son marcado-
res de afectación muscular (dermatomiositis). Conviene descartar también
patología pancreática solicitando niveles de amilasa y lipasa en suero.
Gasometría. La presencia de alcalosis metabólica, confirmada con niveles de
bicarbonato y pH compatibles, puede ayudar a sospechar un síndrome
de leche y alcalinos.
Metabolismo cálcico. Los niveles plasmáticos de calcio, fosfato inorgánico y
fosfatasa alcalina son importantes, y junto con los niveles de hormona para-
tiroidea, vitamina D y la excreción urinaria de calcio y fósforo se pueden
considerar los pilares del estudio del metabolismo cálcico. Conviene calcu-
lar el producto fosfocálcico y recordar que el nivel de albúmina es necesa-
rio para interpretar el de calcio, ya que, en condiciones normales, gran
parte del calcio del plasma va unido a dicha proteína. Alteraciones en estos
parámetros, en ocasiones, sugieren la etiología.
Autoinmunidad (anticuerpos antinucleares, anti-DNA y anti-ENA). Útil tanto en
el cribado de enfermedades como el lupus eritematoso sistémico, como
en el pronóstico de otras, como sucede con la positividad de scl-70, que
confiere un peor pronóstico a la esclerodermia.
Estudio genético. Se realizará ante la sospecha de calcinosis o enfermedades
osificantes hereditarias.
383
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
27 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes
Imagen
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Histología
Para demostrar calcio en una biopsia se pueden utilizar varias tinciones.
Con hematoxilina-eosina el calcio es un material basófilo. Con tinción de
Von Kossa, los depósitos de calcio se tiñen de negro gracias a la presencia
de fosfato y carbonato.
Hay ciertas particularidades, no totalmente específicas, respecto al tamaño,
forma y localización de los depósitos, cuya enumeración va más allá de la
finalidad de este capítulo.
Diagnóstico diferencial
Se realizará con patologías que puedan cursar con pápulas o nódulos de
consistencia dura y de coloración similar a la piel, pálidos o amarillentos
como quistes miliares, moluscos, micetomas o verrugas, así como alteracio-
nes metabólicas con depósitos cutáneos, como tofos y xantomas.
Tratamiento
Siempre que se identifique una causa subyacente debe ser tratada, aunque
existen diversas opciones útiles que dividiremos en función de si se trata
de calcificaciones cutáneas localizadas o generalizadas (tablas 4 y 5).
384
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes 27
385
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
27 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Enfermedades calcificantes y osificantes
386
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias 28
Porfirias
Introducción
Las porfirias son enfermedades genéticas asociadas a un conjunto de défi-
cits enzimáticos en relación con la síntesis del grupo hemo, que provoca
un aumento anormal de las porfirinas o de sus precursores. Los signos
cutáneos son frecuentes en las porfirias, pero no siempre están presentes.
Las porfirinas son fotosensibilizantes, lo que explica los habituales síntomas
dermatológicos. En cambio, la afectación digestiva o neurológica son los
factores determinantes de su gravedad.
Fisiopatología
Las propiedades fotosensibilizantes de las porfirinas explican las manifes-
taciones cutáneas clínicas de algunos tipos de porfiria. Las porfirinas son
pigmentos cristalinos cuyo color varía entre el rojo y el marrón. Su estruc-
tura les confiere una gran capacidad de absorción de energía luminosa. El
espectro de absorción máxima en las porfirinas (sobre todo uro, copro y
protoporfirinas) se sitúa entre 400 y 410 nm (UVA-luz visible). Las porfiri-
nas fotoexcitadas son capaces de causar lesiones celulares directamente o,
en la mayoría de los casos, a través de una reacción fotoquímica secundaria
en la que la energía se transfiere a una molécula de oxígeno. Cuando el
oxígeno pasa a un estado de singlete excitado se convierte en un potente
387
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
28 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias
Glicina + Succinil-CoA
ALA sintetasa Anemia sideroblástica
↓ → ligada a X
Ácido delta-
aminolevulínico
ALA deshidratasa Porfiria por deficiencia
↓ → de ALA deshidratasa
Porfobilinógeno
PBG desaminasa Porfiria aguda
↓ → intermitente
Hidroximetilbilano
Uroporfirinógeno III Porfiria eritropoyética
↓ → cosintetasa congénita
Uroporfirinógeno III
Uroporfirinógeno Porfiria cutánea tarda
↓ → descarboxilasa P. hepatoeritropoyética
Coproporfirinógeno III
Coproporfirinógeno Coproporfiria
↓ → oxidasa hereditaria
Protoporfirinógeno IX
Protoporfirinógeno Porfiria variegata
↓ → oxidasa
Protoporfirina IX
Ferroquelatasa Protoporfiria
↓ → eritropoyética
Hem
388
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias 28
Porfirias cutaneoeritropoyéticas
389
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
28 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias
390
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias 28
PUVA: terapia con psoraleno y radiación ultravioleta de longitud de onda A; UVB: radiación
ultravioleta de longitud de onda B; VHC: virus de la hepatitis C.
391
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
28 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias
Protoporfiria eritropoyética
Enfermedades de los anejos, enfermedades sistémicas y metabólicas
Porfirias hepatocutáneas
392
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias 28
393
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
28 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias
394
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias 28
inferior a 1). Después de los 15 años de edad, una porfirina plasmática con
Coproporfiria hereditaria
La coproporfiria hereditaria es una forma autosómica dominante de por-
firia mixta, a causa de deficiencia heterocigótica de la enzima coproporfi-
rinógeno oxidasa. Los signos clínicos aparecen después de la pubertad, en
general en la edad adulta. Los signos viscerales (dolores abdominales, ic-
tericia, signos neuropsíquicos y, con menor frecuencia, afectación respira-
toria) evolucionan por episodios y pueden estar ausentes. En el 30 % de
los casos hay fotosensibilidad, con erupciones vesiculoampollosas en las
zonas descubiertas, que dejan cicatrices deprimidas. La fotosensibilidad
suele asociarse a los signos viscerales. Las crisis de la enfermedad son des-
encadenadas por medicamentos, por el embarazo, etc., lo que explica que
muchos pacientes estén asintomáticos o que la enfermedad se descubra
tardíamente.
La evolución en general es benigna. Las crisis viscerales agudas ponen en
riesgo el pronóstico vital.
En la orina, las concentraciones de PBG, ácido aminolevulínico y copro-
porfirinas aumentan durante las crisis y son normales o están levemente
incrementadas fuera de ellas (tabla 2).
En las heces hay un aumento de la coproporfirina III en las crisis, pero
el nivel puede ser normal durante los períodos de remisión (tabla 2). Los
395
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
28 Enfermedades sistémicas y metabólicas - Porfirias
396
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
29
Trastornos pigmentarios
• Mancha mongólica
Localizada
Melanocítica • Nevo de Ito
• Nevo de Ota
Difusa
• Incontinencia pigmentaria
Hiper- Localizada • Eritema discrómico perstans
melanosis Melanótica
dérmica Difusa
Ocronosis
Sin relación
Metales pesados
con la
Fármacos
melanina
Amiloidosis macular
397
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
29 Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
Hipermelanosis epidérmica
Trastornos pigmentarios y enfermedades originadas por agentes físicos
Lentigo
Las características generales de los lentigos se resumen en la tabla 1.
398
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
29
399
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
29 Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
natismo mandibular.
El diagnóstico diferencial debe establecerse con otros trastornos que cursen
con lentigos múltiples junto con otras anomalías cutáneas, como el síndro-
me mixoma y los lentigos múltiples asociados a disección arterial.
Complejo Carney. Es un trastorno autosómico dominante caracterizado
por pigmentación punteada, mixomas cardíacos y cutáneos e hiperactividad
endocrina. Los individuos con síndrome de LAMB (lentigo, mixoma auricu
lar, mixomas mucocutáneos y nevo azul) o síndrome de NAME (nevos,
mixomas auriculares, neurofibromatosis mixoide y efélides) tienen las mis-
mas características que lo que en la actualidad se denomina complejo Car-
ney. Este último hace referencia a los pacientes con características de los
dos síndromes anteriores y que además tienen una sobreactividad endo-
crina.
Aislada
Máculas café con leche. Las características generales de las máculas café
con leche se resumen en la tabla 3.
400
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
29
Diseminada
Efélides (pecas). Múltiples y pequeñas máculas de color marrón en zonas
fotoexpuestas.
Melasma. Las características generales del melasma se resumen en la tabla 5.
401
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
29 Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
402
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
29
Reticulada
Enfermedad de Dowling-Degos. Genodermatosis infrecuente con hiperpig-
mentación reticulada adquirida de inicio en las axilas e ingles para luego
comprometer los pliegues interglúteos y submamarios, el cuello, el tronco y
los brazos.
Disqueratosis congénita. Genodermatosis infrecuente compuesta por hiper
pigmentación reticulada, distrofia ungueal (pterigión) y leucoplasia.
Acropigmentación reticulada de Kitamura. Genodermatosis infrecuente.
Trastorno autosómico dominante caracterizado por máculas hiperpigmen-
tadas con distribución acra durante la infancia que posteriormente se di-
semina por todo el cuerpo.
Difusa
Enfermedad de Addison. Aumento de pigmentación difusa más evidente
en zonas fotoexpuestas, pliegues, areolas y genitales. Puede afectar a la
mucosa oral. Se debe a la secreción hipofisaria aumentada de hormona
adrenocorticotropa (ACTH) u hormonas estimulantes de melanocitos.
Otras enfermedades con hiperpigmentación similar a la addisoniana. Se
incluyen los tumores productores de ACTH (síndrome de Nelson), síndro-
me de Cushing (suele respetar la mucosa oral y la pigmentación en areolas
403
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
29 Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
Hipermelanosis dérmica
Es la presencia de pigmento en la dermis. Por efecto Tyndall el pigmento
se aprecia de color azul, gris, gris azulado o marrón grisáceo y es diferente
del color de la piel normal en todos los fototipos de piel. Frecuente en Asia
y en concreto en la India. La luz de Wood no es útil como herramienta
diagnóstica. Se distingue:
Hiperpigmentación melanocítica. Melanina formada por los melanocitos
dérmicos.
Hiperpigmentación melanótica. Melanina formada en la epidermis y trans-
ferida a la dermis.
Pigmentación dérmica no relacionada con la melanina. Pigmento diferen-
te de la melanina depositado en la dermis.
Localizada
Manchas mongólicas o melanocitosis dérmica congénita. Mácula congéni-
ta de color gris azulado presente en el 90 % de los recién nacidos de raza
oriental, aunque también se observa en blancos y negros. Se localiza de
manera preferente en la región lumbosacra o en los glúteos y se debe a
una migración incompleta de los melanocitos desde la cresta neural du-
rante la sexta a octava semanas de la embriogénesis.
Nevo de Ito. Mácula azulada localizada en la región acromiodeltoidea que
compromete la zona de los nervios supraclavicular externo y braquial ex-
terno.
Nevo de Ota. Melanocitosis oculodérmica. Máculas planas negro-azuladas
o gris pizarra, unilaterales, junto con pequeñas manchas planas de color
404
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
29
Difusa
Solo se han señalado dos casos de pigmentación azul extensa en la piel de
frente, nariz, labios, iris, escleróticas y tronco.
Localizada
Incontinencia pigmentaria. Enfermedad genética ligada al cromosoma X.
Se caracteriza por lesiones pigmentarias que se distribuyen siguiendo las
líneas de Blaschko, y que presenta vesículas (etapa I), lesiones verrugosas
(etapa II), hiperpigmentación (etapa III) y, en ocasiones, hipopigmentación
(etapa IV). La tercera etapa suele presentarse durante el primer año de
vida y se caracteriza por dar lugar a remolinos y aparecer en forma de
máculas gris azuladas de morfología reticulada sobre el tronco y los miem-
bros que pueden acompañarse de cicatrices y áreas hipopigmentadas. Pue-
de existir alopecia cicatricial (25 %) o distrofia ungueal. Se debe tener
presente que puede haber anomalías del sistema nervioso central, oftalmo-
lógicas o dentales. Se recomienda consejo genético.
Eritema discrómico perstans o dermatitis cenicienta. Hipermelanosis gene-
ralizada idiopática y adquirida con máculas inicialmente eritematosas que
evolucionan hacia tonos gris azulados o ceniza.
Difusa
Pueden ser secundarias a una deficiencia nutricional crónica y a la presen-
cia de un melanoma metastásico en forma diseminada. Este último y la
melanogenuria se asocian a una pigmentación gris azulada, especialmente
en zonas fotoexpuestas.
405
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
29 Trastornos pigmentarios - Aproximación al diagnóstico de los trastornos
de la hiperpigmentación
406
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Protocolo diagnóstico y terapéutico en pacientes con vitíligo.
Diagnóstico diferencial con otras discromías
30
Introducción y epidemiología
El aumento o disminución en la cantidad de melanocitos o de melanina,
o su ausencia, dará lugar a un grupo de enfermedades denominadas dis-
cromías, entre las que se encuentra el vitíligo.
Epidemiológicamente, el vitíligo es la discromía adquirida más frecuente.
Presenta distribución universal, afecta al 0,1-2 % de la población, y no se
ha observado preferencia sexual. El vitíligo no discrimina razas, fototipos
ni etnias. Sin embargo, las lesiones resultan más desfigurantes en las razas
más oscuras.
Etiopatogenia
Aunque no se ha podido dilucidar la etiología precisa del vitíligo, se con-
sidera una enfermedad autoinmunitaria de la piel, cuyas células diana son
los melanocitos. Se asocia frecuentemente a la presencia de otras enferme-
dades autoinmunitarias (tabla 1). En la etiopatogenia del vitíligo intervie-
nen además defectos intrínsecos de los melanocitos, que podrían ser el
desencadenante del proceso inflamatorio. Las células T citotóxicas CD8+
son las principales células efectoras de la autoinmunidad en el vitíligo y se
relacionan con la actividad de la enfermedad.
407
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios y enfermedades originadas por agentes físicos 30
Mácula acrómica
408
Antecedente de: traumatismo, dermatosis previa
Sí (psoriasis, dermatitis atópica, micosis fungoides, etc.) No
Vitíligo (fenómeno
de Koebner +) Hipomelanosis de Ito
Leucoderma química
Si hay dudas:
biopsia No segmentario Segmentario Lesiones múltiples no metaméricas:
Vitíligo no segmentario frente a:
Pitiriasis versicolor
• Clasificación Pitiriasis alba
• Lo más Hipomelanosis guttata idiopática
clínica frecuente:
• Detectar Halo nevus múltiple
afectación Liquen escleroatrófico
enfermedad facial
endocrina Morfea
trigeminal Albinismo
(analizar TSH, • Pueden
glucemia basal), Piebaldismo
afectarse varias Esclerosis tuberosa
auditiva, metámeras
oftalmológica Enfermedad de Hansen
Oncocercosis
Si hay dudas: Leucoderma asociada a melanoma
biopsia, cultivo Fármacos tópicos u orales
TSH: tirotropina.
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Paciente con vitíligo
Apoyo psicológico
Edad pediátrica Fotoprotección Edad adulta
Camuflaje cosmético
Forma focal/ Forma Forma focal/ Forma
segmentaria generalizada segmentaria generalizada
409
Diagnóstico diferencial con otras discromías
Trastornos pigmentarios - Protocolo diagnóstico y terapéutico en pacientes con vitíligo.
PUVA: terapia con psoraleno y radiación ultravioleta de longitud de onda A; UVA: radiación ultravioleta de longitud de onda A; UVB: radiación ultravioleta de longitud
de onda B; UVB-BE: radiación ultravioleta de longitud de onda B de banda estrecha.
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios y enfermedades originadas por agentes físicos
30
30 Trastornos pigmentarios - Protocolo diagnóstico y terapéutico en pacientes con vitíligo.
Diagnóstico diferencial con otras discromías
410
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Protocolo diagnóstico y terapéutico en pacientes con vitíligo.
Diagnóstico diferencial con otras discromías
30
Historia natural
El vitíligo comienza de forma insidiosa. La mayoría de los pacientes toman
conciencia de las lesiones durante la primavera o el verano, cuando la
exposición solar repetida aumenta el contraste entre la piel sana y la afec-
tada. El curso clínico del vitíligo es imprevisible. Normalmente presenta
una progresión lenta, aunque puede estabilizarse durante un largo perío-
do o incluso exacerbarse con rapidez. Cuando existe una buena respuesta
al tratamiento o bien de forma espontánea, se puede observar la repigmen-
tación de las lesiones de tres formas distintas:
1. Repigmentación perifolicular: a partir de los melanocitos del reservorio
folicular (fig. 3).
411
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
30 Trastornos pigmentarios - Protocolo diagnóstico y terapéutico en pacientes con vitíligo.
Diagnóstico diferencial con otras discromías
inmediata.
3. Repigmentación difusa: adquiriendo una tonalidad amarillo marrón difu-
sa lesional debido a la estimulación difusa melanocitaria epidérmica.
Figura 3. Repigmentación
perifolicular tras tratamiento
con psoraleno y radiación
ultravioleta de longitud
de onda A.
Comorbilidad asociada
En la literatura médica se han asociado al vitíligo múltiples trastornos. Los
notificados con mayor frecuencia se recogen en la tabla 1.
412
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Protocolo diagnóstico y terapéutico en pacientes con vitíligo.
Diagnóstico diferencial con otras discromías
30
Factores pronósticos
Los factores de buen pronóstico están asociados a la estabilidad o remisión
de las lesiones, mientras que los de mal pronóstico lo están con la dificul-
tad en la repigmentación lesional o la extensión de la enfermedad. Se
exponen en la tabla 2.
413
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
30 Trastornos pigmentarios - Protocolo diagnóstico y terapéutico en pacientes con vitíligo.
Diagnóstico diferencial con otras discromías
Histología
Trastornos pigmentarios y enfermedades originadas por agentes físicos
Diagnóstico diferencial
Se debe distinguir el vitíligo establecido, con lesiones acrómicas y las fases
iniciales del mismo, en ocasiones hipocromas, de numerosas entidades.
Debido a la presentación clínica característica del subtipo segmentario, se
analiza por separado su diagnóstico diferencial en la tabla 3.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento del vitíligo es la repigmentación y la estabiliza-
ción del proceso de despigmentación. El tratamiento de elección depende
de varios factores, como el subtipo de vitíligo, la extensión de la enfermedad
o el impacto en la calidad de vida del paciente. Como norma, los tratamien-
tos tópicos se usan en formas localizadas, reservando los tratamientos sis-
témicos para los cuadros más extendidos.
• Fotoprotección.
• Fototerapia con luz ultravioleta B (UVB) de banda estrecha (311-313 nm).
Se ha usado con buena respuesta en combinación con tacrólimus tópico
414
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos pigmentarios - Protocolo diagnóstico y terapéutico en pacientes con vitíligo.
Diagnóstico diferencial con otras discromías
30
415
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
31 Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
Enfermedades originadas
Trastornos pigmentarios y enfermedades originadas por agentes físicos
Talón negro
Es frecuente en adultos jóvenes deportistas debido a traumatismos directos
o a roce del calzado. Consiste en la aparición brusca de una mácula roja
oscura o negra en el talón. Se debe a la extravasación de sangre por la ro-
tura traumática de los capilares de la dermis. El diagnóstico diferencial
debe establecerse principalmente con el melanoma lentiginoso acral. El
diagnóstico se confirma raspando la lesión y comprobando que la mancha
se elimina junto con la capa córnea. La dermatoscopia puede ser útil para
diferenciar pigmento de extravasación hemática.
416
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
31
Hematoma subungueal
Figura 1. Hematoma
subungueal.
Pápulas piezogénicas
Son herniaciones de la grasa subcutánea a través de pequeños desgarros
de la fascia plantar. Son frecuentes en sujetos que practican atletismo y en
obesos. Se presentan como pápulas asintomáticas que protruyen en los
laterales de los pies al estar de pie. No precisan tratamiento.
417
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
31
Trastornos pigmentarios y enfermedades originadas por agentes físicos
Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
Quemaduras
En el manejo inicial del paciente quemado, la primera medida es detener
la quemadura y mantener al paciente alejado de la fuente térmica. A con-
tinuación se debe evaluar el estado de las funciones respiratorias y hemo-
dinámicas y descartar la presencia de lesiones, traumatismos o enfermeda-
des concomitantes.
En función de las características clínicas de la zona quemada puede esti-
marse la profundidad de la quemadura (tabla 1). La palma de la mano del
paciente, tanto adulto como niño, corresponde al 1 % de su superficie
corporal y puede servir para la rápida estimación del porcentaje de super-
ficie corporal quemada. Para quemaduras extensas, es muy útil la regla de
418
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
31
los nueve: cabeza (9 %), cada brazo (9 %), cada pierna (18 %), tronco ante-
419
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
31 Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
incluso más útil que los preparados con plata. Con ambos se consigue
un ambiente húmedo en la herida que favorece la reepitelización y la
angiogénesis.
• No están indicados los antibióticos sistémicos, ya que el antibiótico tópi-
co controlará la infección sobre la herida y un antimicrobiano sistémico
de amplio espectro causaría selección de cepas resistentes.
• Control del dolor con antiinflamatorios no esteroideos a dosis farmaco-
lógica.
• No se deben emplear analgésicos tópicos en ungüento o sprays, ya que
tienen un breve efecto y pueden ser irritantes.
• Las flictenas pequeñas deben dejarse intactas y las grandes pueden ser
aspiradas en condiciones estériles.
Radiodermitis
Son alteraciones cutáneas debidas a la exposición a la radiación ionizante.
Aparecen efectos reversibles, como el eritema, la pérdida de pelo y la pig-
mentación, que duran semanas, meses o años, y efectos irreversibles como
la dermatitis por radiación aguda y crónica y los cánceres inducidos por la
radiación.
La radiodermitis aguda consiste en la aparición de eritema doloroso tras
la exposición a la radiación, cuya intensidad es máxima a las 2 semanas.
Pueden aparecer ampollas y ulceraciones dolorosas y quedar cicatrices
permanentes como secuela.
La radiodermitis crónica es el resultado de terapias fraccionadas pero inten-
sas. En las zonas tratadas se desarrollan cicatrices e hipopigmentación con
pérdida de los anejos cutáneos y atrofia de la dermis y de la hipodermis. La
necrosis y la ulceración son raras. En estas zonas pueden desarrollarse carci-
nomas epidermoides o basocelulares tras un intervalo de entre 4 y 40 años.
420
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
31
Perniosis (sabañones)
Son lesiones inflamatorias que se desarrollan en individuos susceptibles
expuestos a temperaturas bajas por encima del punto de congelación.
Las lesiones aparecen en invierno, cursan por brotes y desaparecen en
primavera o en verano. Son placas eritematovioláceas, edematosas, únicas
o múltiples, frías al tacto, que se localizan en los dedos de los pies y manos,
aunque también pueden asentar en los pabellones auriculares y en la nariz
(fig. 3). Pueden ulcerarse en su evolución. Asocian dolor, prurito o escozor,
especialmente con el calentamiento. Las formas crónicas cursan con lesio-
nes persistentes y pueden dejar cicatrices o atrofia residual.
421
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
31 Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
Fotodermatosis
Las radiaciones que alcanzan la superficie de la Tierra y están implicadas
en la génesis o exacerbación de las fotodermatosis son los rayos ultraviole-
ta B (UVB), los rayos ultravioleta A (UVA) y la luz visible.
Los UVB (290-320 nm) son responsables del eritema solar y del bronceado
persistente al estimular la síntesis de melanina. Intervienen en la síntesis
de la vitamina D. Son responsables del fotoenvejecimiento y la fotocarci-
nogénesis.
Los UVA (320-400 nm) penetran más en la dermis, pero son menos erite-
matógenos. Producen pigmentación fugaz por oxidación de los precurso-
res de la melanina y redistribución de los melanosomas. Aumentan los
efectos de los UVB, son responsables de muchas reacciones fototóxicas y
del fotoenvejecimiento.
La luz visible tiene efectos cutáneos a nivel celular y también participa en
la génesis de algunas fotodermatosis.
422
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
31
Historia clínica
Hay que prestar atención a: edad de comienzo, exposición a fotosensibi-
lizantes (tópicos o sistémicos), intervalo entre la exposición al sol y la
aparición de las lesiones, duración de las lesiones, efecto del vidrio de las
ventanas (el vidrio filtra los UVB, aunque algunos cristales modernos
filtran también los UVA) e historia de afectación visceral, alteraciones
neurológicas, enfermedades del tejido conjuntivo o enfermedades auto
inmunitarias.
Exploración física
Debe prestarse especial atención a la distribución de las lesiones en zonas
fotoexpuestas. Típicamente están respetadas las zonas postauricular, sub-
mentoniana y debajo de los pómulos y los pliegues nasolabiales y del cuello
(a diferencia de la dermatitis de contacto aerotransportada). El tipo de
lesión elemental también ayuda al diagnóstico.
Fototest
Permite establecer la presencia de un trastorno de fotosensibilidad. Apor-
ta información acerca del espectro de acción de la fotodermatosis, el grado
de fotosensibilidad, el efecto del tratamiento y la evolución del paciente, y
permite reproducir las lesiones mediante test de provocación.
423
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
31 Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
Antes de la realización del fototest hay que retirar todo agente inmunosu-
Trastornos pigmentarios y enfermedades originadas por agentes físicos
Fotoparche
Cuando la historia clínica y la exploración orientan a una posible fotoaler-
gia, debe realizarse el fotoparche. Sirve para confirmar el diagnóstico de
fotoalergia y detectar los fotoalérgenos responsables. Se colocan dos pane-
les de parches con los mismos productos en zonas cutáneas simétricas y se
irradia uno de ellos con luz UVA a las 24-48 horas. La zona no irradiada se
usa como control. La lectura se realiza 24-48 horas después. En la fotoaler-
gia se observa reacción en el parche irradiado y no en el control. En la
dermatitis de contacto se objetiva una reacción de la misma intensidad en
ambos parches. Si hay reacción en ambos parches, pero más intenso en el
irradiado, el diagnóstico es de dermatitis de contacto y fotoalergia.
Analítica
El estudio del paciente con una fotodermatosis debe incluir una analítica
con anticuerpos antinucleares, anti-Ro, anti-La y determinación de las por-
firinas en plasma.
Histología
Los cambios histológicos de la mayoría de las fotodermatosis no son espe-
cíficos; sin embargo, la biopsia cutánea puede ser útil para llegar al diag-
nóstico en determinados casos.
424
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
31
425
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
31 Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
426
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Enfermedades originadas por agentes físicos - Enfermedades originadas por agentes
físicos/fotodermatosis
31
427
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
32 Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
dérmico
Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
Néstor Santana Molina, Belinda Roque Quintana, Luis Dehesa García
y Gregorio Carretero Hernández
Síndrome de Ehlers-Danlos
Definición. Consiste en un grupo heterogéneo de trastornos del tejido
conjuntivo causados por defectos en la formación del colágeno. Afecta a
1 de cada 5000 personas. Se transmite mediante un patrón de herencia
autosómica dominante o recesiva.
428
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
32
Pseudoxantoma elástico
Definición. Se caracteriza por la mineralización y fragmentación progresi-
vas de las fibras elásticas con afectación principalmente de la dermis cutá-
nea, membrana de Bruch ocular y pared vascular. La prevalencia es de
1 por cada 100 000 personas y el mecanismo de transmisión es autosómico
recesivo. La morbimortalidad depende principalmente del grado de afec-
tación vascular.
Etiopatogenia. La mutación de la proteína ABCC6, como reflejo de un
defecto genético en el cromosoma 16p, produce la acumulación de ciertos
compuestos metabólicos, que provoca una calcificación de las fibras elásticas.
Clínica. La forma cutánea presenta pápulas amarillentas en el cuello, la
región periumbilical y los pliegues, con una posterior apariencia de piel
redundante y arrugada. La forma ocular se manifiesta como estrías angioi-
des y defectos retinianos que pueden ocasionar ceguera. La forma vascular
produce una insuficiencia vascular y se presenta en forma de hipertensión
arterial o claudicación intermitente.
Diagnóstico. Se deben buscar mutaciones en ABCC6. Desde el punto de
vista histológico muestra fragmentación y calcificación de fibras elásticas
en el tercio medio de la dermis. Se han de realizar pruebas complementa-
rias para valorar la presencia y el grado de afectación sistémica si existe la
sospecha.
Tratamiento. Minimizar las complicaciones mediante una valoración oftal-
mológica periódica y el control de los factores de riesgo cardiovascular. Se
429
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
32 Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
Proteinosis lipoidea
Sinónimos. Hialinosis cutánea y mucosa, lipoglucoproteinosis, enfermedad
de Urbach-Wiethe.
Definición. Trastorno hereditario infrecuente caracterizado por un depó-
sito de material hialino en la piel y en otros tejidos. Patrón de transmisión
autosómico recesivo.
Etiopatogenia. Mutación en la proteína de la matriz extracelular 1.
Clínica. Los pacientes se caracterizan por presentar una voz ronca y engro-
samiento del frenillo sublingual, reflejo de la deposición de material hia-
lino en las cuerdas vocales y la lengua. También es sugestiva la presencia
de pápulas en cuentas en el borde libre de los párpados asociadas a pérdi-
da de pestañas. Otros datos que pueden ayudar al diagnóstico son el en-
grosamiento de la piel con hiperqueratosis verrucosa en los codos, las ro-
dillas y las nalgas, la presencia de pápulas y nódulos amarillentos o la
infiltración cutánea que se asemeja a verrugas virales. Puede haber placas
engrosadas amarillento-grisáceas en la mucosa oral y alopecia. En ocasiones,
los pacientes asocian crisis epilépticas y trastornos psiquiátricos secundarios
a calcificaciones intracraneales. También pueden presentar dificultad res-
piratoria secundaria a la infiltración de la vía aérea superior. En estadios
muy iniciales, la piel puede ser muy frágil, lo que lleva a la formación de
ampollas y cicatrices por traumatismos, simulando en ocasiones la clínica
de una epidermólisis ampollosa. La histología muestra un depósito de ma-
terial hialino PAS (ácido peryódico de Schiff) positivo en dermis superficial.
Tratamiento. El acitretino se ha mostrado eficaz en algunos casos. La micro
laringoscopia y la disección de las cuerdas vocales pueden mostrarse útiles
en pacientes sintomáticos, así como el láser de CO2 en la eliminación de
las pápulas palpebrales.
Cutis laxa
Sinónimos. Dermatocalasia, dermatomegalia, elastólisis generalizada, elas-
torrexis generalizada, chalazoderma, paquidermatocele.
Definición. Grupo de trastornos que presentan piel laxa, poco elástica y
redundante y ocasionalmente manifestaciones en otros órganos secunda-
riamente a la alteración en la formación de las fibras elásticas. Puede ser
430
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
32
431
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
32 Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
432
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
32
433
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
32 Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
Estrías
Trastornos del tejido conjuntivo y adiposo, y alteraciones vasculares
434
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Enfermedades hereditarias, hipertrofias
dérmicas y atrofias del tejido conjuntivo
32
Clínica. Las lesiones suelen ser múltiples, simétricas, con afectación del
435
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
33 Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Liquen escleroso y morfea
Diagnóstico diferencial
Morfea y penfigoide de mucosas
Liquen plano erosivo
Liquen Vitíligo
escleroso Liquenificación
Hipopigmentación postinflamatoria
Leucoplasia
Atrofia posmenopáusica
Abuso sexual (niños)
Tratamiento
Lesión Corticoides tópicos potentes
sospechosa Tacrólimus tópico
Tratamiento
Corticoides tópicos potentes
Tacrólimus tópico
UVB, UVA, PUVA
Severa:
MTX + Corticoides intravenosos
Morfea
Historia clínica
EXPLORACIÓN FÍSICA
Descartar datos de esclerosis sistémica:
esclerodactilia, Raynaud y alteraciones
en la capilaroscopia
Analítica ANA, ENA
Biopsia
En morfea lineal:
Exploración neurológica y oftalmológica/
3 meses los tres 1.os años
436
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Liquen escleroso y morfea 33
Liquen escleroso
Epidemiología
Es más frecuente en la mujer (razón 6-10:1), y los dos picos de mayor inci-
dencia se encuentran en la etapa prepuberal (se han descrito casos desde
los 6 meses, aunque la media de edad es 10 años) y en las mujeres posme-
nopáusicas (debido al estado fisiológico, con niveles bajos de estrógenos).
Se ha descrito una aparente alteración en el metabolismo de los andróge-
nos (defecto de la alfa-5-reductasa) en las mujeres afectadas; sin embargo,
el uso de estrógenos o testosterona no ha mostrado ningún beneficio. Se
han descrito casos de resolución espontánea en niñas prepuberales.
Etiología
Es desconocida, pero en ella parecen estar implicados mecanismos auto
inmunitarios. De hecho, la incidencia de psoriasis, vitíligo, enfermedades
tiroideas, alopecia areata, diabetes mellitus, penfigoide cicatricial o morfea
es mayor en estos pacientes. Existe historia familiar en el 12 % de los casos
y se ha relacionado de forma menos sólida con traumatismos y anomalías
anatómicas.
El papel del virus del papiloma humano como posible agente no está claro,
pero hasta el 20 % de los casos de LE pueden mostrar positividad para este
virus (más frecuentes 6, 16, 18). Este parece estar implicado en la maligni-
zación que sufren algunas lesiones de LE. Este riesgo de degeneración a
carcinoma espinocelular se reduce a la región anogenital.
La asociación con una infección por Borrelia como agente causal, al igual
que ocurre en la morfea, es muy controvertida, por lo que actualmente no
se recomienda el tratamiento de estas patologías con antibióticos.
437
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
33 Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Liquen escleroso y morfea
Clínica
Trastornos del tejido conjuntivo y adiposo, y alteraciones vasculares
• Balanitis de repetición
• Placas blanquecinas e induradas
en glande y prepucio
• Fimosis, parafimois, estenosis uretral,
prurito intenso
Balanitis xerótica
obliterante
438
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Liquen escleroso y morfea 33
Diagnóstico diferencial
Prurito
anogenital
Histopatología
En los estadios iniciales del LE se aprecia un edema de la dermis papilar
que evoluciona a esclerosis e hialinización. La epidermis presenta una im-
portante atrofia, con ortoqueratosis y degeneración vacuolar de la unión
dermoepidérmica, que, junto al aplanamiento de las crestas interpapilares,
predisponen al desarrollo de ampollas, las cuales pueden ser hemorrágicas.
La dermis superficial muestra un aspecto homogéneo por el engrosamiento
de las fibras de colágeno. Sin embargo, las fibras elásticas están disminuidas
en la banda de dermis esclerosada, una característica típica del LE que no
se observa en la morfea. Debajo de la esclerosis dérmica existe un infiltra-
do inflamatorio constituido principalmente por linfocitos (CD3+, CD4+ y
CD8+). Los infundíbulos foliculares y los acrosiringios aparecen ocupados
por tapones queratósicos, característica no habitual en la morfea.
439
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
33 Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Liquen escleroso y morfea
Morfea
Trastornos del tejido conjuntivo y adiposo, y alteraciones vasculares
Epidemiología
La incidencia varía entre 0,4-2,7/100 000 habitantes, con un porcentaje
superior de mujeres de raza blanca en torno a los 40 años. La forma lineal
es más frecuente entre niños < 10 años y no tiene preferencia por sexo.
Etiología
Es desconocida, aunque parece existir una predisposición genética. En la
tabla 1 se resumen algunos factores etiológicos importantes en el inicio de
esta enfermedad.
Clínica
Es muy importante descartar la esclerodermia sistémica en todos los casos.
Los pacientes con morfea no presentan fenómeno de Raynaud, esclero-
dactilia, alteración de la capilaroscopia ni patología respiratoria, esofágica
o gastrointestinal. Sin embargo, es frecuente observar síntomas sistémicos
como artralgias, fatiga, mialgias y positividad de autoanticuerpos. Los pa-
cientes con una morfea lineal que afecte a la cabeza deberán someterse a
una exploración neurológica y oftalmológica, ya que en estos casos existe
mayor asociación con epilepsia, encefalitis, malformaciones vasculares,
uveítis, epiescleritis, etc.
440
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
Trastornos del tejido conjuntivo dérmico - Liquen escleroso y morfea 33